Viernes Soledad de Leila Schmukler

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Viernes Soledad Dramaturgia Leila Schmukler

Sobre textos de J. M Coetzee

(…) Ayúdame, Viernes. No quiero ser, también yo, una mutilada. Nos están arrancando de la historia, Viernes. A ti te van a llenar de palabras que no son tuyas. A mí me van a borrar, o esconder detrás de un gran hombre. Nos están mutilando, Viernes. Nos mutilan día a día. Pero yo sé muy bien que no todo aquél que lleva la marca del naufragio se siente náufrago en el fondo de su corazón. (Viernes Soledad, Coetzee)i

Marìa de los Àngeles Sanz

000187170 Soledad ViernesDel espacio de Crearte al teatro Belisario, el grupo que lleva adelante Viernes Soledad, vuelven con su relato de naufragio en un espacio diferente, en otra geografía que requiere ser descubierta. En ella dos almas perdidas en una isla, que esperan ser rescatadas del lugar o de una memoria que las ignora. Para ser recordadas apelan a la palabra, pero ésta le está negada a Viernes, porque su lengua está mutilada, y por lo tanto, su historia se pierde en las arenas de la playa, entre las aguas de ese mar que rodea más de un misterio. Para Soledad, que dialoga con el silencio de su acompañante y cuidador, le es imprescindible encontrar quien ponga en el papel, su historia, que la constituya en relato, y la deje ir por la ruta de la vida, para así constituirse como una subjetividad cierta. Leila Schmukler construye una dramaturgia que pone en el centro de la discusión el lugar que ocupa la palabra en la construcción de una identidad de género que vive postergada tras la voz de una sociedad patriarcal que ignora lo femenino, cuando no aparece tras la mirada del otro, es decir, del hombre. Soledad le pide al mar a través de las cartas que le arroja la llegada del escritor, de quien pueda poner en palabras su vida para que el mundo escuche su relato, por fin. En un espacio en penumbras, delimitado por sogas que conforman una enigmática carpa, los personajes desde una muy buena performance, desarrollan el relato del náufrago/ a, poniendo además de la palabra y sus variantes tonalidades y silencios, el cuerpo, instrumento necesario cuando la voz está acallada, apagada literalmente. Agostina Degasperi y Diego Schmukler, (en su doble papel de Viernes y el escritor) componen sus personajes con precisión,000186828 Soledad y Viernes aportando todos los elementos que nos permitan seguir también desde la mirada y construir con la imaginación, lo que no vemos con los ojos de los sentidos. Acompañados por la música original de Tomás Lidejover y la iluminación de Alejo Fanego que producen a su alrededor el necesario misterio, la pareja en desequilibrio de fuerzas nos trae desde la soledad de la isla a la reflexión sobre el arte, la escritura, el amor, el deseo, la mujer, la verdad y la historia. Si la historia de los leones siempre la cuentan los cazadores, necesitamos escribir la de los leones. Siempre hay un relato que el silencio grita entre los intersticios de las palabras dichas. La escritura, el teatro, son las herramientas que reponen ese silencio agobiante de quienes quieren pero no pueden expresar lo que sienten, los que les pasa y como llegaron allí; los que viven echando cartas al mar para que alguien, un escritor, pueda llevarlas a buen puerto. Una puesta que pone en acto una textualidad rica en interrogantes, y lo hace con un muy buen trabajo de actuación y dirección, con una buena síntesis entre la palabra y la voz del cuerpo, para disfrutar y pensar una vez que las luces se apagan.

Ficha técnica: Viernes Soledad dramaturgia de Leila Schmukler. Elenco: Agostina Degasperi y Diego Schmukle. Vestuario: Verónica Casanovas. Diseño de luces: Alejo Fanego. Música original: Tomás Lidejover. Fotografía: Mac Glaude. Asistente de dirección: Malena Lestani Kochen. Producción: Mailèn Di Gaetano. Dirección: Leila Schmukler. Duración: 50 minutos. Teatro Belisario.

i Fotocopia de archivo

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Campo minado de Lola Arias

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Campo minado de Lola Arias

Una puesta pacifista en el San Martín

María de los Ángeles Sanz

000188892 campoLas guerras todas son una equivocación, una tragedia, porque se busca para construirlas apelar a los sentimientos de las mayorías para ocultar los intereses de quienes no van a ellas, y viven a resguardo de sus cargos. La guerra de Malvinas no fue la excepción, pero eso no quita la realidad para nuestra sociedad del reclamo de tantos años por un territorio usurpado en 1833 hasta hoy, cuando además en esta administración que nos gobierna hay un desentendimiento diplomático sobre la causa Malvinas, en aras de guardar relaciones con Inglaterra que obedecen a los presuntos negocios que el país debería realizar con la corona. Entonces la pregunta que sobre vuela es la oportunidad de la puesta de Lola Arias, que si bien guarda la intencionalidad de cruzar las subjetividades para dar cuenta de la inocencia y el dolor de sus participantes, lo hace en un momento que pareciera que deberíamos resignarnos a la situación dada, aceptando la realidad de la pérdida de las islas. Es importante aclarar, que la puesta deja en clara la escasa profesionalidad de nuestros soldados, su carácter patriótico en los acontecimientos, a diferencia de los soldados ingleses y su profesionalismo en las artes bélicas, y pone el acento en la crueldad de ambos mandatarios y su negligencia en cuánto a la vida de los participantes, en tanto y cuanto lo importante era la continuidad de un proyecto, el de Thatcher por un lado, ( el final de la guerra le fue exitoso a su poder) y el de Galtieri por el otro, que tras la pérdida produjo el comienzo de su caída y de la caída de la dictadura cívico militar del 76. También queda en evidencia que nuestro dolor nos llevó a la democracia, y la victoria inglesa a un neoliberalismo salvaje que le trajo a la población inglesa un deterioro manifiesto en su bienestar. En una escena dividida en dos, a la derecha los argentinos, a la izquierda los ingleses, auténticos participantes, en calidad de performers, con un escenario preparado para la intervención de una banda musical, con una pantalla a fondo, que mostraba momentos, filmes de la época tanto de la Argentina como de Inglaterra, y la llegada del Papa Juan Pablo II, los protagonistas de aquella contienda desde un bando u otro van incorporando con sus relatos los espacios vacíos que dejó la guerra en la voz de los sujetos que se vieron en ella, desde sus propias historias, sus deseos frustrados, el trabajo de la reinserción en la sociedad indiferente, el recuerdo de sus amigos, los que están y los que quedaron en las islas, la relación con su familia, pero sobre todo, la relación de ellos mismos con su memoria, con su mirada sobre los acontecimientos. Tres soldados ingleses, tres soldados argentinos, un solo recuerdo atravesado por la memoria que siempre es selectiva para elegir que traer al presente, que dejar relegado al pasado. Como afirma la dramaturga y directora en el programa de mano:

Campo minado es un proyecto que reúne a veteranos argentinos e ingleses de la Guerra de Malvinas para explorar lo que quedó en sus mentes, treinta y cinco años después. (…) Campo minado indaga en las marcas que deja la guerra, la relación entre experiencia y ficción, y las mil formas de representación de la memoria. (…) Me crie cantando las estrofas de la Marcha de las Malvinas: “¡Las Malvinas, argentinas / clama el viento y ruge el mar”! Pero más allá de ese fervor nacionalista aprendido en la escuela, no sabía mucho de la Guerra. (Lola Arias)

Cabe destacar el proceso exhaustivo de investigación que produjo la posibilidad de la puesta, y que le permite al espectador acceder a un material que tal vez no vio desde la perspectiva que presenta la dirección de Lola Arias. La música en escena, ayuda a concretar el espacio geográfico y el temporal, como así también para construir un lazo, un puente entre los protagonistas de aquella guerra, que enluto a todos. 000150074 campo

La puesta se completa con la proyección de un filme que relata acontecimientos que hicieron posible la concreción de lo teatral; Teatro de guerra, los entretelones del proyecto, las características de la búsqueda y el relato de las situaciones que luego aparecen en escena, y además las relaciones no siempre sencillas entre los participantes de un lado y del otro. Campo minado es una obra comisionada por LIFT Festival y coproducida por Royal Court Theatre Brighton Festival, Universidad Nacional de San Martín, Le Quai Angers, Athens and Epidaurus Festival, Kunstlerhaus Mousconturm Theater formen y hTh CDN Montpellier. Con el apoyo del British Council, la Embajada de la Repùblica Argentina en Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Arts Council England, The Sackler Trust. Campo minado es un proyecto, una puesta, polémica, que pide del espectador una mirada comprometida, a aquellos que vivieron los sucesos narrados en la escena, y a los que no, pero tienen sobre la guerra de Malvinas la información que el tiempo tal vez ha diluido, o cubierto con la máscara de un tiempo que sólo pervive con toda su fuerza en los protagonistas de aquella historia que aún no tiene su punto final.

Ficha técnica: Campo minado de Lola Arias. Performers: Lou Armour, David Jackson, Gabriel Sagastume, Rubén Otero, Sukrim Rai, Marcelo Vallejo. Coordinación de producción (CTBA) Galo Ontivero, Catalina Telerman. Producción Técnica (CTBA) Emilia Martínez Domina. Asistencia de dirección (CTBA) Daniela Sitnisky, Martín Ferreyra, Julián Castro. Investigación: Sofía Medici, Luz Algranti. Producción: Sofía Medici, Luz Algranti, Lucila Piffer. Fotografía: Mariana Tirantte. Composición musical: Ulises Conti. Diseño de luces y dirección técnica: David Seldes. Asistencia de iluminación: Facundo David. Asistencia de dirección técnica: Martín Fernández Paponi. Video: Martín Borini, Josè Jimènez. Sonido: Ernesto Fara, Roberto Pellegrino. Vestuario: Andy Piffer. Asistencia de dirección: Erika Telchert, Agustina Barzola. Asistencia técnica: Imanol López. Asistencia de producción: Melisa Santoro, Malena Schnitzer. Asistencia de vestuario: Federico Castellón Arrieta. Productora asociada: Gema Films. Duración: 100 minutos. Sala Casacuberta. Teatro San Martín. Temporada 2018.

Los días felices de Samuel Beckett

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Los días felices de Samuel Beckett

Rita Terranova es Winnie

Eso que se llama el amor es el exilio, con una postal del país de vez en cuando.

Cada palabra es como una innecesaria mancha en el silencio y en la nada. (Samuel Beckett)

000184643 los dìasMaría de los Ángeles Sanz

Beckett pasó desde los años cincuenta para nuestro campo cultural teatral de ser una extraordinaria sorpresa en el estreno de Esperando a Godot, una textualidad dramática discutida y polémica para unos y epifànica para otros a constituirse en un clásico que ya no admite discusión alguna, y cuyas obras aparecen reiteradamente en nuestra cartelera. La puesta entonces de Los días felices no sería una novedad en sí misma, pero si lo es la excelente actuación de Rita Terranova, como una Winnie que no desperdicia ningún recurso escénico para darle a su personaje todos los tonos, todas las insinuaciones que el texto propone, cada uno de los detalles que construyan a ese ser que a pesar de todo persigue con férrea voluntad no exenta de humor, y de candidez, la idea de tener otro día feliz. La adaptación y dirección de Rubén Pires y la compañía del también excelente Gerardo Baamonde componen junto al trabajo de Rita Terranova, un triángulo equilátero, que cierra sobre sí el equilibrio de una puesta memorable. Tiernamente encantadora, buscando incansable en su bolso aquello que la sostenga en el transcurso interminable de las horas, entre el amanecer y la vuelta a la cama, Winnie va dejando entrever el mundo vacío que la rodea, que la contiene, y que va convirtiéndose cada día que pasa en una montaña que la sepulta aunque aún respire, aunque aún sienta el deseo de ver a Willie, aunque aún recuerde con dolor que desgrana en cada palabra tiempos mejores y más felices. La vida es una lucha constante contra uno mismo parece decirnos el dramaturgo, contra la infelicidad que nos rodea constantemente, tras el empeño de lograr sentir y ser aquello que nos es negado, sistemáticamente: el amor y la comprensión del otro. Es decir, el mundo es un lugar donde conviven un conjunto de soledades. Para Beckett también la institución matrimonial es un tema a discurrir, y la pieza que nos ocupa trabaja sobre la pregunta fundamental, ¿por qué esos dos seres que tienen ya tan poco en común siguen juntos balbuceando un diálogo inexistente? Baamonde compone un Willie que sabe extraer desde el cuerpo los signos que necesita para dar cuenta de su alejamiento, de su falta de empatía con Winnie. Repta por el piso hacia su cueva, donde busca el refugio necesario ante la catarata de palabras de su esposa, que lo agobia. Una escenografía funcional y necesaria, una dirección inteligente que logra una lectura de sintaxis exacta para la puesta, y dos interpretaciones para la memoria de los espectadores son el resultado de un texto que sigue hablándonos de lo humano y de lo inhumano de nuestra existencia, del dolor y la felicidad, de cómo buscamos en pequeños momentos justificar nuestra vida, esperando por fin la llegada de otro día feliz, como una suma de preso, porque así se siente la protagonista, cuya única liberación posible sería abandonar toda realidad concreta. 000184645los dìas

Ficha técnica: Los días felices de Samuel Beckett, adaptación y dirección: Rubén Pires. Elenco: Rita Terranova, Gerardo Baamonde. Supervisión dramatúrgica: Lucas Margarit. Diseño de escenografía y vestuario: Juan Miceli. Diseño de iluminación: Rubén Pires y Sebastián Crasso. Diseño y realización de peluca Winnie: Miriam Maneli. Diseño de maquillajes: Amalia Arcas. Diseño gráfico: Nahuel Lamoglia. Fotografía y videos para prensa y difusión: Pic by Lis. Representante del autor: Marion Clara Retzes de Weiss. Modelo 3d Video: Ángel Jara. Realización de vestuario: Myrian D’Onofrio. Peluquero: Jorge Barragán. Asistente de producción: Mechi Lando. Asistente de dirección: Alma Curci. Teatro: El Tinglado. Duración: 60 minutos.

Divino Amore. Sacra comedia con canciones de Alfredo Arias y René de Ceccatty

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Divino Amore.Sacra comedia con canciones de Alfredo Arias y René de Ceccatty

Divino amore.CTBA-LunaTeatralAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La Boca, Caminito, el Riachuelo, Fundación Proa y Quinquela Martín, en ese espacio que reúne a Florida y Boedo en la misma geografía se encuentra el Teatro de la Ribera; allí se presenta la puesta en escena de Alfredo Arias y René de Ceccatty, Divino Amore. Definida como comedia con canciones, nos encontramos con la primer forma de apartarse de los cánones genéricos, no es entonces una comedia musical, sino una comedia donde las canciones conforman a su manera parte del relato, pero no para contarnos la historia sino como ilustración de un momento epocal. Un presentador Marcos Montes, nos lleva por el camino del relato de una familia de actores, madre, padre e hija, que ponen en escena obras de teatro que tienen que ver con la Biblia, en su mayoría, de forma que pueda ser vista por todo el público, es decir, evitando lo escatológico, que será como en la tragedia griega, accionado en bambalinas, y narrado en escena por el personaje. Así más allá de lo personal, se pasa a contar la puesta de Salomé. Con una escenografía de cortinas brillantes, que al abrirse muestran un escenario de palmeras, de desierto bíblico, donde se llevarán adelante algunas de las acciones, los personajes va apareciendo, con un vestuario bello y funcional al relato, diseñado por Pablo Ramírez. Las voces de canto transgreden los diálogos y los ilustran. Ya que se apela al conocimiento de la historia de Salomé por el espectador, por lo tanto, ésta aparece fragmentada y atravesada por el humor. La burla de parte del público que accede a las puestas de la compañía, devela el anacronismo de su presencia en escena, desde lo actoral y desde lo ideológico, ya que se basa en su fundamentalismo religioso, que desborda el sentimiento de la platea. La irreverencia hacia los símbolos de la fe, y a sus misterios son defendidos por Bruna sin mucha suerte. Divino amora.CTBA_LunaTeatral

La duplan Arias/ Ceccatty en esta oportunidad, en línea con su obra anterior Cinelandia (2016)1, nos presenta una narrativa musical cuyo punto de partida es la troupe Doriglia-Palmi. Dividida en tres cuadros -“Diálogo con un espectro”, “Salomé” y “The Come Back”- nos conduce desde el melodrama religioso a la danza de los siete velos y, luego, al regreso de la hija con su renovado estilo. La pregnancia escénica de un elenco de “lujo”, al sortear algunos “baches” de la escritura dramática y escénica, nos permitió disfrutar del espectáculo.

Ficha técnica: Divino Amore. Sacra comedia con canciones de Alfredo Arias y René de Ceccatty. Elenco: Carlos Casella, María Merlino, Marcos Montes, Alejandra Radano. Coordinación de producción: Federico Lucini, Anita Co. Producción técnica: Mariano Fernández. Asistencia de dirección: Tamara Gutiérrez, Tamara Correa. Asistencia artística: Luciana Millone. Diseño de sonido: Leo Leverone, Flavio Lazzaro. Arreglos vocales: Ana Carfi. Arreglos musicales: Diego Vila. Vestuario: Pablo Ramírez. Espacio escénico y luces: Gonzalo Córdova. Dirección y puesta en escena: Alfredo Arias. Teatro de la Ribera. Estreno en Buenos Aires: 01/09/2018. Duración: 80’. Funciones: viernes a las 20 hs, sábados y domingos a las 19 hs (viernes día popular).

1 A partir de cuatro films representativos Carne, El crimen de Oribe, La mujer de las camelias y Besos brujos.

Tigres a punto de saltar

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Tigres a punto de saltar

Basada en En el invierno de las ciudades y Androgyne mon amour de Tennessee Williams

“…Tigres… tigres fulminantes están por saltar. Tigres, tigres que saltan. Son hombres hambrientos cuyas mujeres están mutiladas por el odio.”1

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

31740055_2033048976948860_5686753986594471936_nLa locura, la vida y la muerte atravesadas por la locura, fueron una constante en la escritura del dramaturgo, debido a su propia relación con ella en su familia, y por otra parte, conforme a la manera que el mundo tiene en relacionar la imaginación, el arte y su creatividad con un estado en los márgenes de la normalidad. La puesta que se presenta en Patio de Actores, trabaja un conjunto de personajes que son cada uno una parte de la subjetividad del autor, y que van componiendo un puzzle donde el fantasma de Rose sobre vuela entre todos para conformar el sentimiento de debilidad y dolor por aquellos que son acallados en nombre de la ciencia. La medicina como tortura, es una realidad que nos mueve y nos conmueve a pensar sobre el límite entre locura y cordura, entre el permiso de ser o el control sobre el ser. En una escena con profundidad lograda a través de una puerta que abierta nos permite ver la escalera, y el deambular de los personajes por ella, ampliando así nuestra mirada, permitiéndonos imaginar situaciones que no vemos pero si podemos imaginar en ese territorio prohibido. Como único elemento una mesa, que servirá de banco para un diálogo desopilante entre dos de los internados, o como artefacto de tortura cuando los médicos lo consideren necesario, las acciones se desarrollan entre la desesperación y el autoritarismo sobre unos seres que no pueden disponer ni del tiempo ni del espacio en libertad. Presos de sí mismos por su desconexión con lo que llamamos lo real, son a su vez prisioneros de una conducta que se precia lógica y cierta, amparada en el discurso científico. Las actuaciones con muy buenas performances mantienen la tensión de los cuerpos en permanente crispación, y su verborragia es tan íntima, tan personal, que nos resulta por momento incongruente, y al mismo tiempo de una belleza que capta nuestra atención. 000177237

La puesta en escena se presenta en una sala poco frecuente, y su espacialidad reducida nos sumerge en la ficción desde el inicio. La acertada iluminación termina por construir el clima de encierro que con fuerza centrípeda arroja a estos seres a lo más profundo. El cuidadoso vestuario nos ancla en una temporalidad precisa. La escritura escénica de Helena Tritek le otorga a este hecho teatral la textura particular y casi onírica, desde el discurso verbal y corporal, que pone en paréntesis, o en “aislamiento”, nuestra tarde de domingo.

Ficha técnica: Tigres a punto de saltar sobre textos de Tennessee Williams. Elenco: Bara León, Fonrouge Corine, Montenegro Analía, Ponte Carlos, Quintanilla Silvina, Ruiz Ezequiel, Sánchez Mon Jorge, Solari Carolina, Sosiuk Rolo, Vasiloff Denise. Vestuario: Pupi Carmona. Caracterización: Sofía Núñez. Producción y Asistencia: Ezequiel Paredes. Pelucas: Alejandro Granados. Fotografía: Claudio Larrea. Dirección: Helena Tritek. Teatro Patio de Actores. Estreno: octubre de 2017. Duración: 65’. Funciones: domingos 15 hs.

1 Según programa de mano

El Ballet Nacional de Ucrania

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El Ballet Nacional de Ucrania

Con sus 150 años de historia visitó por primera vez Perú, Chile y Argentina

Ballet Nac de Ucrania.P-AJoffeAzucena Ester Joffe

La Compañía Nacional de Ucrania presentó el 30 y 31 agosto su Gala en el Teatro Mercedes Sosa (Tucumán) y en el Gran Rex (Buenos Aires), respectivamente.

Una Gala que convocó a la numerosa colectividad ucraniana más allá de los amantes del Ballet. Sus principales bailarines y figurasTatiana Golyakova, Jan Vaña, Stanislav Olshanskyi, Khristyna Shyshpor, Katerina Kozachenko, Yevheniy Svyetlitsa, Ekaterina Kruk, Rusian Avramenko y Yana Lanchuk– dieron cuenta de la solvencia estilística y el dominio del repertorio tanto del ballet clásico como también del neoclásico, además del folklore ucraniano.

En la primera parte de esta propuesta dancística disfrutamos de distintos movimientos: El Lago de los Cisnes (adagio), Carmen Suite (adagio); La Esmeralda (variación), La Muerte del Cisne, Don Quixote (bolero), El Cascanueces (pas de deux)y El Corsario (pas de deux).

Y en el segundo acto contemplamos diferentes interpretaciones: Fairy Dolls; Scheherazade (adagio); La Bella Durmiente (pas de deux del Pájaro Azul); Chopiniana (vals; Paquita (pas de deux); Gopak (solo de danza folklórica); Don Quixote (grand pas) y el Gran final a cargo de todo los intérpretes.

Con una programación que tuvo en cuenta lo más representativos del Ballet a nivel mundial, la Compañía se despidió con el merecido aplauso de todo el público después de la gran Velada.

El Ballet Nacional de Ucrania cuenta con una indiscutible trayectoria forjada a través de sus 150 años de vida. Esta primera Gira por América Latina coincidió con el 27mo aniversario de la Independencia de Ucrania.

El ballet nace en el Teatro de la Ópera de Ucrania, Kiev, un teatro de artes escénicas con una Compañía de ópera residente que se estableció en 1867 y que también incluía una pequeña troupe residente de bailarines de ballet, que realizarían principalmente bailes de estilo popular durante producciones de ópera. Para 1893, la Compañía creció a un grupo lo suficientemente grande como para organizar ballets; baile de salón y ballets con historias ucranianas que estuvieron entre sus primeras producciones.1

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Prensa: BMZ Comunicaciones

1Según programa de mano

Tommy (The Who’s Tommy) de Pete Townshed y Des Mcanuff

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Tommy (The Who’s Tommy) de Pete Townshed y Des Mcanuff

Ópera rock a partir de las vivencias del pequeño Tommy al jovenTommy. Prensa-LunaTeatral

Tommy, ¿puedes oírme?

¿Puedes sentirme cerca de ti?

Tommy, ¿puedes verme?

¿Puedo ayudarte a animarte?

Oh, Tommy…

Tommy…1

Azucena Ester Joffe

Esta ópera rock transitó desde el frenesí del albúm (1969) al film (1975), llegando al musical en 1992/3. Cuenta la historia del pequeño protagonista, Tommy, quien ante el fuerte shock sufrido al presenciar el asesinato de su padrastro por su propio padre, queda en un limbo existencial. Distintos soportes para un drama ficcionalizado que marcó a diferentes generaciones y hoy, a casi 50 años, convoca no sólo aquellas sino también a los más jóvenes al Teatro Maipo.

Desborde, psicodelia, la intensidad con la que la cultura se sacudió el polvo y se lleno de colores en los setenta. Pero más allá del fenómeno contracultural, hay algo de ese niño -que clama por amor y contacto- que está en todos nosotros. (Boy Olmi)2

El musical que nos ocupa contiene el drama del personaje en un continuo movimiento frenético, que parece exceder los límites del propio espacio escénico. Con la exactitud que requiere el género -cantar, bailar, actuar- esta propuesta artística atrapa al público desde el inicio. En elenco, con algunos pequeños altibajos, en cada cuadro va construyendo los distintos climas que requiere la obra. La vitalidad de la iluminación le otorga un plus cualitativo, la escenografía es dinámicamente funcional y el vestuario es acorde a cada temporalidad. La banda en vivo, oculta a nuestra mirada, sabe como transmitir la crudeza y la fuerza de la escena. Destacamos su potencia y precisión, esenciales para lograr que cada tema musical alcance la expresividad necesaria en el espectáculo de la mítica banda inglesa The Who. La textualidad dramática y coreográfica tiene el ritmo de esta particular “vida” llena de vértigo, de fantasmas y de miedos, provocando distintas emociones que se actualizan al habitar el espacio lúdico. La respuesta satisfactoria de los presentes fue unánime.Tommy.Face-LunaTeatral

Ficha artística: Tommy (The Who’s Tommy) de Pete Townshed y Des Mcanuff. Elenco: Ezequiel Rojo (Tommy), Mariano Zito (Capitán Walker), Micaela Racana (Sra. Walker), Walter Canella (Tío Ernie), Fran Efren Eizaguirre (Primo Kevin), Patrissia Lorca (Acid Queen), Clara Lanzani (Sally Simpson), Arturo Sporleder, Nicolás Sousa y Martina Iglesias (Tommy Niño), Manuel Di Francesco (Amante/ Especialista), Federico Yernazian (Ministro/ Proxeneta), Nicolás Serraiti y Juan Fonsalido (Chicos Pinball). Ensamble: Priscilla Rocca, Mariana Barcia, Evelyn Basile, Federico Fedele, Elian Farias, Leandro Tobares. Banda: Mariano Cantarini (Guitarra), Santiago Greco (Guitarra), Martín Lozano (Bajo), Maximiliano Cataldi (Batería), Tomás Horenstein (Teclados), Agustín Konsol (Teclados), Santiago Rosso (Dirección Musical y Piano).

Ficha técnica: Música y Letra: Pete Townshend. Libro: Pete Townshed y Des Mcanuff. Música y Letras Adicionales: John Entwistle y Keith Moon. Traducción y Adaptación: Marcelo Kotliar. Diseño de Escenografía: Luli Peralta Bó y Tatu Mladineo Diseño de Vestuario: Javier Ponzio. Diseño de Iluminación: Gonzalo Gonzalez. Diseño de Sonido: Eugenio Mellano. Asistente de Sonido: Lautaro Layño. Diseño Gráfico Multimedial: Matías Gordon. Redes Sociales: Matías Gordon y Belu Maffei. Fotografía: Nacho Lunadei. Fotografía documental: Fiorella Romay. Prensa: WePrensa. Asesor de Comunicación Digital: Federico Coates. Asistentes de Producción: Melina Rodriguez, Irina Orly Gallimini, Joanna Illanes. Operador de Sonido: Guillermo Perez. Realización de Vesturario: Mario Pera, Valeria Canteros, Maricel Torres. Asistente de Coreografía: Fiorella Tucci. Stage Manager: Micaela Monti. Asistente de Vestuario: Valeria Canteros. Producción Artística: Estanislao Otero Valdez, Tamara Bur. Producción General: Ximena Biosca, Diego Ramos. Dirección Vocal: Matias Ibarra. Coreografía: Vanesa Garcia Millán. Dirección Musical: Santiago Rosso. Puesta en Escena y Dirección General: Diego Ramos. Teatro Maipo. Estreno: 28/08/2018. Funciones: martes 21 hs.

 

1Fragmento de Tommy can you hear me? The Who’s (1969) de Pete Townshend http://www.eltraductorderock.com/2017/01/the-who-tommy-can-you-hear-me-traducida.html

2Según programa de mano

El fruto amargo de Héctor Levy-Daniel

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El fruto amargo de Héctor LevyDaniel

Una puesta inquietante y oscura

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El fruto más amargo.P-A.JoffeEn el espacio El Extranjero, el dramaturgo LevyDaniel, nos presenta acompañado por un buen elenco, una textualidad dura, que nos propone desde la equidistancia, desde un vértice diferente, una lectura sobre las identidades perdidas y apropiadas y sus fatales consecuencias. No hay indicio político anclado a ningún momento de nuestra historia reciente, por el contrario, todo es indeterminación, pero no podemos dejar de pensar en el proceso que sufre aquél que sabe o intuye que no pertenece a una familia determinada, y la forma que aceptará el hecho consumado, y las posibles variantes que no siempre son las esperadas. Un espacio, la sala – comedor de una casa de campo, de clase acomodada, una familia dueña de una fábrica que tiene en el presente problemas económicos. El padre ya no está, la madre es una sombra de sí misma, y las riendas del poder están en manos de la hija, dura, seca que no se permite un rasgo de ternura con nadie, que odia con un sentimiento que le nace desde las entrañas y que no consigue un destinario específico hasta el final. Iride Mockert compone esa alma capturada en un cuerpo que guarda memorias de su pasado, rasgos y heridas que no quiere recordar, y lo hace con fuerza y talento. Alrededor de su personaje, el resto del elenco: Dana Basso, la madre, Gustavo Pardi, el amor, Roxana Rendón, la empleada que busca en el lugar correcto, aquello que perdió hace años, construye con maestría el escenario propiciatorio a un desenlace que intuimos y tememos desde el comienzo de los diálogos. A los habituales apagones entre escenas, la dirección de LevyDaniel, le agrega la presencia de los personajes en una penumbra inquietante, con una luz que muestra los rostros al espectador, como si más allá de su voz, la verdad fuera presa en esas figuras, en lo no dicho. Hacia fuera y hacia dentro, el huevo de la serpiente crece en el seno de esa casa, para desatar su fatalidad. Las contradicciones sociales, el problema obrero – patrón en un contexto donde el campo es el referente, hacen que la temática se divida en dos sentidos: el pasado y el presente; y lo individual, lo personal y lo social en el entramado de un mundo de corrupción entre el poder del dinero y la ley. La muerte y la desgracia sobre vuelan como un pájaro negro sobre los personajes, con su carga fatídica, y la tonalidad del vestuario, da cuenta de esa tensión entre lo luminoso y lo ominoso.

Ficha técnica: El fruto amargo de Héctor LevyDaniel. Actúan: Dana Basso (Teresa), Iride Mockert (María), Gustavo Pardi (Pedro), Roxana Randón (Luisa). Diseño de arte: Magdalena Banach. Diseño de Iluminación: Ricardo Sica. Producción escenográfica: Pablo Pérez Galbraith. Música original: Federico Marrale. Diseño Gráfico y Fotografía: Camila LevyDaniel. Prensa: Silvina Pizarro. Asistente de Dirección: Estefanía Franco Turyk. Dirección: Héctor LevyDaniel. Teatro El Extranjero. Estreno: 01/09/2018. Duración: 70’. Funciones: sábados 17 hs.

 

Bañarse de Laura Fernández

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Bañarse de Laura Fernández

En los tiempos actuales, que aspiran a proscribir de la vida toda negatividad, también enmudece la muerte. La muerte ha dejado de hablar. Se la priva de todo lenguaje. “Ya no es un modo de ser” sino el mero cese de la vida, que hay que postergar por todos los medios. (Byung-Chul Han)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

flyerBañarse.P-LunaTeatralEn la textualidad dramática de Laura Fernández la muerte y cómo enfrentarse a lo inevitable es el centro de una puesta que reúne en un espacio atemporal, no fijado geográficamente, a cinco amigas, para esperar un desenlace fatal de una de ellas, Clara. En su construcción de subjetividades, como en una puesta en abismo, las jóvenes van a su vez creando una realidad paralela que sea capaz de contener el dolor y el miedo que les produce la muerte, su presencia, su rostro, su certidumbre agobiante. El espacio de la puesta se divide en dos, el interior donde se resuelven la mayoría de las escenas, y uno exterior que el espectador puede presenciar, más una extraescena invisible, que suponemos. El primero contiene un sofá, donde es albergado el cuerpo de Clara; el segundo que guarda lo indeterminado, valijas y el olor a quemado, la violencia ante el dolor contenido y la presión sufrida por las circunstancias. Clara se desplaza de uno a otro, desconcertando desde el movimiento al resto de los personajes, además del desconcierto que sus palabras les producen. Una textualidad fragmentada, diálogos que reiteran situaciones, que van como en un rompecabezas, dejando caer una nueva pieza que nos vaya conformando el todo. Los cuerpos de las actrices desarrollan un lenguaje que se lee en su gestualidad, en su nerviosismo constante, en la proxemia que se establece entre ellos. Todos los significantes los orales y los corporales inciden en la imagen de fragilidad del presente de la enunciación, de ese momento de sus vidas que llevan en estado de tensión permanente. Sin apelación directa al espectador, este siente sobre sí la tensión ejercida sobre cada una de las criaturas que se encuentran en escena, su desazón por un dolor que las enajena, que sólo les permite la alienación, la construcción de una verdad otra. Bañarse.A-LunaTeatral

El sólido elenco le otorga a estas cinco jóvenes, amigas de años, la carnadura “a flor de piel” que nos atraviesa desde el inicio, incluso en lo no dicho, en los silencios cómplices y en las miradas de aprobación o no. Un hecho escénico sin fisuras que tiene el preciso ritmo interno y la intensidad necesaria para abordar un tema, sin caer en golpes bajos, que nos moviliza a todas/os.

Ficha técnica: Bañarse de Laura Fernández. Elenco: Mercedes Ferrería (Ana), Maite Mosquera (Clara), Larisa Novelli (Nuria), Daniela Salerno (Inés), Andrea Varchavsky (Lorena). Escenografía: Cecilia Zuvialde. Diseño de Iiluminación: Estefanía Piotrkowski. Vestuario: Lara Sol Gaudini. Asistente de dirección: Bárbara Bonfil. Diseño Gráfico: Paloma Da Costa. Prensa: Correydile. Dirección: Laura Fernández. Vera Vera Teatro. Duración: 55’. Estreno: abril del 2018. Funciones: sábados: 12 hs.

Bibliografía

Byung-Chul Han, 2018. La expulsión de lo distinto. Buenos Aires: Editorial Herder: pp 51.

Feliz Año Nuevo de Jorge Huertas

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Feliz Año Nuevo de Jorge Huertas

Versión Argenta de Edipo en Colono de Sófocles

¿Qué será de la reina del Plata? ¿Qué será de mi tierra querida? 1

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Feliz Año Nuevo.Alt-LunaTeatralAl igual que en AntígonaS linajes de hembras Jorge Huertas atraviesa la tragedia griega de la familia de Edipo para hablarnos de nuestro presente inmediato. En aquel 2001 la lectura sobre las madres de Plaza de Mayo, en la presencia de Antígona, y nuestra realidad histórica de la desaparición de los cuerpos, era el centro de la tensión dramática, junto con el río, cementerio de agua, y la música de tango a quien se le exigía que diera cuenta de ese presente de oprobio. Con la pieza de Feliz Año Nuevo, el cruce entre la tragedia y la historia actual, es uno de los puntos de contacto, el otro hablando de la mixtura de género, Huertas reúne la tragedia con el grotesco criollo, nuestro propio género trágico. Un presentador, Atilio Revagliatti, no introduce en la historia, nos lleva por el camino de ese Edipo ciego que pide limosna en el Once junto a su hija Antígona, que vende golosinas para mantenerse, se enfrenta al pasado de su vida, sus hijos, Creonte, y se enfrenta al pasado argentino en la persona del propio Rivadavia, que reclama para él un lugar de reconocimiento que claramente no merece. La deuda es hoy entre otras cosas, el resultado de un linaje que comienza con la que Don Bernardino contrae con la Baring Brothers, y como tal, cada tanto su legado nos pervierte la vida y nos anula la posibilidad de ser soberanos de nosotros mismos. La ruptura de la cuarta pared, permite la presencia en escena de los guiños necesarios para que el espectador sienta que el pasado y el presente cruzan los límites del tiempo dentro de la geografía de la plaza, que guarda además la memoria trágica de las víctimas recientes: el atentado a la AMia, los muertos jóvenes de Cromañón, el accidente del tren Sarmiento; todos entre las coordenadas de una geografía que convierte a su territorio en un lugar de dolor permanente, y de marginalidad. En escena los límites están marcados por senderos donde frases en griego van uniendo los destinos. Las actuaciones trabajan desde el desequilibrio el estado de los cuerpos, y se mueven a veces solos a veces en coro, con un lenguaje que trabaja lo escatológico, desde el corporal, la mirada sobre la casi desnudez de Edipo y sus andrajos de una aparente camisa de fuerza, y la apretada ropa de Beatriz que se brinda a sí misma para mantener la figura desangelada de su amor, el vendedor de sueños. El vestuario, entre lo atemporal y el presente, guarda el deterioro de los personajes, está en consonancia con su esencial fracaso. El exilio de Edipo nos transita, Buenos Aires puerto de inmigrantes llenos de nostalgiosa mirada, y del fracaso de hacerse la América, busca entre los márgenes del grotesco criollo, establecer un puente teatral entre la tragedia griega y la criolla, para que ambas se hagan cargo de un legado: el primero como corresponde la de los reyes como Edipo, el segundo en su patética mirada de los desamparados de la tierra. Una puesta interesante, con muy buen ritmo, con un buen trabajo grupal, donde se destaca la presencia de Sergio Lobo, y la canyengue y porteña figura de Beatriz, Elena Brozzo, la mujer de nombre literario, que arrastra una realidad de partenaire de los suburbios en esa travesía del trágico griego por los caminos sudamericanos, que el coro hacia el final reivindica en forma de canción.Feliz Año Nuevo.Alt2-LunaTeatral.jpg

Ficha técnica: Feliz Año Nuevo de Jorge Huertas. Elenco: Sergio Lobo (Edipo), Casandra Velázquez (Antígona), Atilio Revagliatti (Julio Cortés), Elena Brozzo (Beatriz), Javier Naame (Bernardino Rivadavia), José Luis Ottati (Creonte), Gustavo Calanni (Polinices). Diseño de movimientos: Omar Saravia. Música: Edu Zvetelman. Vestuario: Anastasia Meier. Escenografía y Luces: Martín Hoffmann. Máscaras: Beatriz Blackhall. Maquillaje: Danae Pienica. Prensa: Silvina Pizarro. Redes sociales: Martina Masala. Video de difusión: Mara Rojas. Fotografía: Nacho Lunadei. Diseño gráfico: Javier Huertas. Producción ejecutiva: Doménica Producción Teatral. Asistente de dirección: Lucía Martinovich. Dirección general: Jorge Huertas. Patio de Actores. Estreno: 07/07/2018. Duración: 70’. Funciones: sábados 20 hs.

1 AntígonaS linaje de hembras de Jorge Huertas https://www.celcit.org.ar/bajar/dla/198/ [10/09/2018]