La vida perfecta

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La vida perfecta

de Alejandro Bovino

Azucena Ester Joffe, Leticia Vega Coseani

Desde aquel primer paso con el que bajó del altar hasta el ágora pública, el teatro exige el desdoblamiento de ambos términos en el contrato artístico… A. Bovino

Como en sus anteriores obras, La culpa de todos los muertos y Los hijos de Rosas, Alejandro Bovino nos propone un texto dramático traspasado por lo político. Si bien la obra puede inscribirse en el realismo, logra “correrse” de lo convencional apelando al tono de comedia para mostrar la crisis de la década pasada en la Argentina, desde una determinada “clase social”. Con acierto, muestra la banalización de la realidad por parte de esa “clase social” sin restarle importancia la crisis en sí misma. La puesta en escena apela a la simultaneidad de situaciones y momentos que involucran a los personajes, desplegando así un dinamismo que mantiene la atención del espectador. A partir del concepto de “teatro del desdoblamiento”[1], Bovino nos presenta el tema, que si bien es conocido por todos y revisitado por distintas manifestaciones artísticas, reviste aún cierta actualidad debido a sus imprevisibles consecuencias y que es el punto de partida de la obra. Además, no viene mal recordar nuestro pasado cercano para poder situarnos en el presente y pensar en un proyecto de futuro. En el espacio escénico se dirimen las distintas fuerzas – lo social, lo político, lo económico – y aunque las actuaciones muestran algunos altibajos y determinados movimientos recurrentes de idas y venidas se logra la atmósfera incierta de nuestra Argentina en el 2001. Horacio (Juan Manuel Romero) duda si ser parte de la corrupción para salvar la empresa familiar mientras Juliana (Claudia Villa) parece estar ajena al feroz contexto. En está oscilación dramática están los hijos. Por un lado, Verónica (Vanina Cavallito) se encuentra totalmente comprometida con la empresa y, por otro, Facundo (Juan Matias Gras) desvía su atención ante su endeudamiento por cuestiones personales – la droga, la homosexualidad. El afuera irrumpe con la presencia de Lía (Lorena Bernasconi) y Juan Pablo (Federico Alí), ambos engañan y especulan con la necesidad de los integrantes de la familia que intentan sostener una “vida perfecta” llena de lujos y de comodidades que el vandalismo neoliberal ha comenzando a devorar a pesar del intento de cada salvataje personal. Un recorrido por nuestra historia que no deja afuera al breve gobierno de Bernardino Rivadavia (1826-1827) con el cual se inicia nuestro endeudamiento, con el tristemente famoso préstamo de un millón de libras esterlinas de la casa Baring Brothers de Londres. Oscilación entre realidad y ficción, entre humor y tensión, entre el espacio privado y el espacio público, entre los cacerolazos y el helicóptero que no sólo se llevó nuestros ahorros sino también nuestros proyectos e ilusiones. Un hecho teatral que pone entre paréntesis nuestra cotidianidad y mantiene viva nuestra memoria colectiva.

Ficha técnica: La vida perfecta de Alejandro Bovino. Grupo teatral estable Terminemosconesto. Actúan: Federico Alí, Lorena Bernasconi, Vanina Cavallito, Juan Matias Gras, Juan Manuel Romero, Claudia Villa. Vestuario y Escenografía: Silvia Copello. Diseño sonoro: Malena Graciosi. Diseño de luces: Lautaro. Fotografía: Red Rum. Diseño gráfico: Romina Cavallito. Operador de Luces: Mariano Pozzi. Asistencia de dirección: Belén Muñoz. Dirección: Jorge Graciosi. Teatro del Pasillo.

Bibliografía

Bovino, Alejandro, 2012. Teatro Político 1. Asunción: Criterio Ediciones.


[1] Si bien en el prefacio de su libro, Teatro Político 1, el autor hace referencia a otras obras, nos parece productivo el concepto de “teatro del desdoblamiento” también para La vida perfecta, pues Bovino sostiene: “Según la teoría de la psicoanalista austro~británica Melanie Klein nuestra mente, desde las más tempranas etapas infantiles, opera con escisiones, separaciones o desdoblamientos […]Al escribir estas tres obras en las que está presente el mecanismo del desdoblamiento de los actores pensé que también del lado de los espectadores se demandará otra dosis de conversión. Ningún público es inocente.”

La vida perfecta 2

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Acerca de lunateatral2

Este es un espacio que administramos Azucena Ester Joffe y María de los Ángeles Sanz donde los artículos sobre la creación teatral en Buenos Aires es el centro de la temática. Buscamos una relación fluida con el campo teatral de todo el continente.

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