Minientrada

Imagen

Entrevista a Gabriela Villalonga

María de los Ángeles Sanz

Gabriela Villalonga es actriz, directora, maestra & psicóloga social (Primera Escuela de Psicología Social Dr. Enrique Pichón Riviere). Se formó con maestros tales como: Carlos Lagos, Beatriz Matar, Carlos Gandolfo, Alberto Ure, Osvaldo Saidón y Tato Pavlovsky. Como actriz, sus últimos trabajos fueron: La Mejor Solución, escrita y dirigida por Hernán Morán; Entrenamiento Revolucionario y Monoparental escrita y dirigida por Gabriel Virtuoso; Detrás de la forma, escrita y dirigida por Alfredo Martín (espectáculo que participó en el 2012 en el X Festival Internacional Gombrowicz en Polonia). Es profesora de Integración de Grupos en Andamio 90; Profesora de Teatro en “Los Andes” (Espacio de la Secretaria de Extensión Cultural de la CABA, continuación de la Sala Alberdi del Centro Cultural San Martín) y en otras instituciones tales como El Tadrón y El Desguace; es profesora de teatro en Casa Flores perteneciente al Gobierno de la Ciudad y en INTEGRA (ambas instituciones trabajan en tratamientos de las adicciones); Trabaja en Integración Comunitaria en la Escuela Secundaria Miguel Hernández. En el ámbito de la salud mental trabajó en clínicas psiquiátricas y para el tratamiento de las adicciones (Témpora, Encuentro, Cuidados Continuos, Clínica Santa. Teresa de Ávila). Como actriz, formadora de actores y coordinadora de grupos su palabra a la hora de integrar poéticas y géneros diversos es una palabra autorizada. Sus trabajos son tan disímiles como los que encara ahora como actriz en dos puestas, una que proviene de la literatura Díptico Kafkiano, y otra que aúna a dos dramaturgos de siglos diferentes como Federico García Lorca y Molière, Doña Rosita y el Don Juan.

¿Cómo se conjuga desde la poética actoral, dos trabajos desde estéticas tan diferentes?

Durante los ensayos, los actores, actrices, nos apropiamos del lenguaje de cada obra, de cada personaje. Son intensidades diferentes, ritmos, velocidades, contornos corporales que surgen en la investigación. Creo que es importante entrenarnos para lograr la disponibilidad necesaria para que esto suceda.

¿En cuál te sentís más cercana al personaje, más identificada con el relato?

En Díptico Kafkiano hago dos personajes: en La Metamorfosis, interpreto a una investigadora de Kafka, me divierte la posibilidad de desplegar, con el público, conceptos especializados en el mundo simbólico del escritor checo; en El Proceso, me pongo en la piel de la Sra. Grubach y lo que más me fascina de esta parte del trabajo es el juego que se abre, con ella, para atravesar diferentes emociones. En Doña Rosita y el Don Juan, soy Rosita, un verdadero desafío porque tengo que trabajar, en los sucesivos actos, el paso del tiempo en el personaje. De todos modos, para mí lo más exigido y cautivante de ésta interpretación es el encuentro con Don Juan. El, su enamorado, es literalmente de otro mundo. Durante el desarrollo del espectáculo, Rosita se desliza desde Federico García Lorca hasta Molière en un intenso recorrido que, a la vez, inaugura un mundo otro, distinto. Ella se cristaliza en una espera estoica, cuyo objeto de amor es nada menos que el Don Juan.

Los dos textos trabajan partiendo de materiales diferentes, uno proviene de la literatura, el otro de la dramaturgia, según tu punto de vista, ¿cuáles son los problemas a la hora de llevar un texto no dramático al escenario?

Cuando se parte de un material literario, pienso que el primer y principal trabajo es su adaptación a una convención teatral. Este proceso es sumamente creativo, de producción de sentido con y desde las escenas, las actuaciones y el conjunto.

¿Cómo se comunican a la hora de la actuación los roles de pedagoga y viceversa?

Hay un marco o encuadre del trabajo que, además de contener a los hacedores del acontecimiento teatral, nos orienta en cuanto a roles y distribución de las responsabilidades. Cuando me convocan para actuar, confío en la mirada del director. La experiencia compartida potencia el vínculo. Puedo hacer algún aporte, mientras tiendo a estar permeable a las consignas del director.

¿En el trabajo con los grupos, te interesa más la creación colectiva, o un trabajo a partir de un texto dramático?

Trabajo mayormente con textos de autor. El diseño grupal es en relación a éstas obras, con las que exploramos diferentes técnicas para la actuación. A lo largo del transcurso del año, cada grupo selecciona la obra que más le interesa realizar y organizan todas las condiciones necesarias para presentarlo al público (Funciones, Sala, entre otros). Son ellos mismos los que le van dando forma y contenido al hecho teatral que protagonizan. Mientras experimentan diferentes técnicas, construyen a la vez su propia estética identitaria, se constituyen en una compañía de teatro.

¿Qué recursos se ponen en juego a la hora de interpretación de autores clásicos como Molière?

Pienso que los recursos son siempre personales, subjetivos: lo que uno conozca sobre la producción del autor, la sensibilidad a la hora de incorporar ese lenguaje. La disponibilidad para aprhender los climas de las escenas, de habitar los ” paisajes ” que propone el dramaturgo. Cuanto mayor sea la exploración de lo imaginario, más allanado estará el camino para la creación; la técnica y la experiencia están para hacernos compañía.

Entrevista a Gabriela Villalonga

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s