Mecánicas /Un thriller con aroma de mujer

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Mecánicas de
Celina Rozenwurgel
De soluciones mágicas está sembrado el camino hacia el infierno

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz
Un espacio no teatral, un taller mecánico con todo su clima, sus olores, sus herramientas, su espíritu; un lugar al que sólo podremos acceder una vez que hayamos tomado la decisión de reservar nuestras localidades. Cuatro actrices que logran con una perfomance excelente crear para el espectador voyeur la sensación de estar asistiendo a los sucesos de un fragmento de la vida de cuatro mujeres que el espacio reunirá por diferentes razones. Un uso del espacio inteligente, que propone los desplazamientos entre afuera y adentro, entre arriba y abajo, tan abajo como una fosa de taller permite. No hay sitio que no tenga una función dentro de la intriga, no hay elementos decorativos, todos los objetos contienen algún tinte semántico en la puesta. El vestuario también marca diferencias, de edad, de situación, de clase: el trajecito que usa Perla en su búsqueda de parecer más femenina y cuidada de lo que es, el negro y las tachas para la rockera metalera, Iris, la típica ama de casa que sin embargo trabaja de mecánica en un taller, Susana y Rola que viene de una clase adinerada, con su look entre Folk e ingenuo, acostumbrada a un ambiente totalmente diferente y que busca un sentido a su vida. Cada personaje está contenido dentro de los límites de una personalidad que se expande hacia el exterior en la ropa, la postura, el vocabulario, la costumbre del mate, siempre mate o el café. La idea de construir una historia contemporánea partiendo de lo micro para dar cuenta de lo macro, es un logro que el grupo consigue con total eficiencia; la desesperación llevara a Perla a establecer un pacto con el diablo, y las consecuencias no se harán esperar, el mensajero del pacto sellado será la cara angelical de, quien finge una inocencia y una fidelidad que sólo tiene un destinatario, su padre. La corrupción como las brujas, no existe pero que la hay, la hay; y dejarse seducir por sus fáciles soluciones es un riesgo que vuelve a quienes se atreven, frágiles, indefensas, víctimas y victimarios sin querer de la situación. El texto dramático tiene fuerza en la construcción de las secuencias, en su lógica temporal y en un nivel de lengua verosímil, cáustica, irónica, coloquial, donde cada personaje encuentra su especificidad social, género y clase. Mujeres llevadas al límite de sus posibilidades, con la ilusión de autonomía a partir de un trabajo que marca la diferencia; todas a su manera desorientadas y con falta evidente de contención, hasta aquella que parece poseer la llave de todos los problemas, como diría Sabina: “Era tan pobre que no tenía más que dinero”. En una tarde de lluvia nos encontramos ante el portón de chapa del taller mecánico mientras adentro nos espera un té calentito y las sillas que delimitaran el espacio del público. Es interesante el extremo realismo de la puesta en escena, incluso un leve olor a aceite para autos, las manos y los rostros de las mecánicas por las manchas de grasa van marcando el transcurso de la jornada. Entre carburadores y bujías nos van envolviendo el suspenso y la sorpresa final de un buen policial; por un lado, el espacio del taller se presenta como cerrado y solidario y, por otro, el espacio virtual representado se construye como violento y engañoso. En esta dicotomía las cuatro jóvenes van conviviendo con un pequeño pájaro y su jaula, insignificante elemento que también logrará atrapar nuestra atención. La sincronización por un espacio que pareciera ser intrincado, la utilización de los silencios y de las miradas cómplices, las muy buenas actuaciones le dan un espesor el hecho teatral especial y humor para una historia casi real.
Ficha técnica: Mecánicas Dramaturgia de Celina Rozenwurgel. Elenco: Mariana Cavilli, Laila Duschatzky, Marcela Peidro, Celina Rozenwurgel. Vestuario: Jam Monti. Iluminación: Santiago Badillo. Arte: Natalia Byrne y Aureliano Gentile. Diseño gráfico: Sergio Calvo. Diseño sonoro: Federico Buso y Gerardo Malen. Fotos. Pablo Tesoriere. Prensa: BlaBlaBla Producción de Arte. Idea: Lucía Caleta, Daniela Faiella, Misal Katzowicz, María Soledad Manes y Celina Rozenwurgel. Asesoramiento Dramatúrgico: Walter Jakob. Asistencia de dirección: Agustín Daulte y Nicolás Oviedo. Dirección: Federico Buso. Sala: un taller mecánico en Palermo. Reservas y dirección exacta por mail a mecanicasteatro@gmail.com

 

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