Mujeres tenían que ser

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 Mujeres tenían que ser sobre textos de

Felipe Pigna y dramaturgia de

Erika Halvorsen

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Dos tipos de mujeres formaron parte de la conquista y la colonización: las nativas y las españolas.

Mujeres tenían que ser 2Ambas mujeres, indígenas y españolas, comparten el rol básico de cualquier sociedad, el ser familiar. El rasgo común de la cultura española e indígena es el del casamiento como contrato en pos de la perpetuación social. Y es a través de este rol que la historia “oficial”, legítima el espacio de la mujer española. En cambio la indígena es borrada en el desarrollo de este  rol, cuando las que concretan el mestizaje son las indias, sin embargo, “de eso no se habla”. (Figari, Hovhannessian, Sachetti, 2011, 26)

La invisibilidad de las mujeres dentro de nuestra historia oficial es decididamente una situación que investigadores, dramaturgos, plásticos y músicos han buscado modificar en esta nueva instancia de revisionismo histórico. Las mujeres desde la conquista, desde la colonización después, atravesadas por la Revolución de Mayo, y por todos los movimientos políticos de una nación que se veía a sí misma como reservorio de una cultura que ubicaba a la mujer en el mundo de lo privado, lejos de ser un sujeto social; han sido protagonistas de ese mundo patriarcal y han pagado por ello un alto tributo; desde su sensibilidad y siempre poniéndole el cuerpo a la adversidad. La dramaturgia tampoco llevaba a la escena personajes femeninos transgresores, como si estos no existieran, y no fueran en última instancia los promotores de los cambios, y de las acciones constitutivas del país.

Mujeres tenian que ser 1El texto de Felipe Pigna que da nombre a la escenificación de la puesta, a través del género instalación, es exhaustivo en la búsqueda de dar voz a las que a fuerza de puño y palabra quisieron abrirse un camino que se le cerraba a cada paso con las consignas de un “deber ser” que las encasillaba en los roles propuesta por una sociedad burguesa: hija, madre, hermana, esposa; y olvidaba su condición de persona preparada para afrontar junto al hombre la vida en todos sus aspectos. El escritor e historiador antes de su introducción cita a John Lennon:

La mujer es el negro del mundo, […]

piensa en ello,

haz algo para cambiar la situación.

Realmente, es un desafío poner en escena un texto que aborda la Historia de nuestras desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras. La propuesta teatral permite que cuatro mujeres – Alicia Berdaxagar, Julia Calvo, Fabiana García Lago y Julieta Cayetana – construyan a partir del discurso verbal nuestra historia dramatizada. Así el espacio escénico adquiere una dimensión que supera los límites físicos del mismo, pues se van materializando distintas voces femeninas que han sido acalladas por el poder de turno. En un espacio donde múltiples púlpitos iluminados, y una pantalla que iba ubicando capítulos del libro, las actrices se lucieron en sus condiciones histriónicas al producir un evento de teatro leído, que sin embargo como las heroínas de sus relatos pusieron el cuerpo en cada una de las mujeres representadas. Una instalación, según la definición del programa de mano que les permite trasladarse por el escenario a través de una estructura limitante y a la vez contenedora. Si el texto de Pigna tiene un valor intrínseco para investigadores y docentes, el hecho teatral tiene, además, un poder de síntesis y adquiere un ritmo propio. Por un lado, construye con profesionalismo una corporalidad femenina que nos habita y, por otro, contribuye a nuestra memoria social buscando en los intersticios de la historia oficial y dejando al descubierto a estas mujeres en su cotidianidad. Mientras se filtra la musical original en la pantalla los subtítulos nos van anclando en un tiempo y espacio preciso: “Se dice de mí”, “Mariquita: el grito sagrado”, “Las que rompían el molde”, “Las espadas que cargaron la historia”, “Obreras y empleadas”, “Escritoras y artistas”, “El tango, “La Iglesia”…Una puesta que nos lleva de la mano por los recovecos de una historia negada, pero viva, en el  ADN de todos.

Bibliografía:

Figari, Hovhannessian, Sacchetti, 2011. 10 Estudios sobre mujeres. Buenos Aires: El Ágora.

Ficha técnica: Mujeres tenían que ser dramaturgia de Erika Halvorsen a partir de la textualidad de Felipe Pigna. Elenco: Alicia Berdaxagar, Julia Calvo, Fabiana García Lago, Julieta Cayetina. Directora asistente: Vicky Lagos. Dirección de arte: Alejandro Goldstein. Artista visual en escena: Luz Peuscovich. Música original: Verónica Bellini. Escenografía: Alejandro Goldstein. Realización escenográfica: Gustavo di Sarro. Iluminación: Emiliano López. Sonido: Lavecchia Sonido. Vestuario: Denise Romano. Make up y pelo: César Rajoy. Fotografía: Matías Astorga. Carola Lujvidin. Fotografía de gráfica: Nicolás Benchoa. Diseño gráfico: Estudio Paica. Diseñadora adjunta: Lia Parsons. Prensa: Varas & Otero. Producción ejecutiva: Ariela Mancke. Teatro La Comedia.

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Acerca de lunateatral2

Este es un espacio que administramos Azucena Ester Joffe y María de los Ángeles Sanz donde los artículos sobre la creación teatral en Buenos Aires es el centro de la temática. Buscamos una relación fluida con el campo teatral de todo el continente.

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