22:22 Crónicas de un mundo absurdo

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22:22 Crónicas de un Mundo Absurdo de

Lautaro Metral

“El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma” (Bertold Brecht)

Benito Juárez cree en la magia, y nosotros también.

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

cronica 1La vida es absurda y no hay realismo más fiel que aquél que puede incorporar al relato todo lo irracional que forma parte de la cotidianidad, que envuelve a los sentimientos, que rige las relaciones sociales, que incorpora como una parte integrante de nuestro cosmos a la magia; es lo que afirma la puesta dirigida por Lautaro Metral en el espacio Método Kairós. El teatro entonces es una herramienta para darle forma a esa realidad sin recortes donde lo posible y lo imposible, lo necesario y lo contingente aparecen unidos en hilos, a veces invisibles, pero que forman una espesa red. Una red de donde la mayoría intenta escapar a través del humo, las drogas, el amor. En un espacio escénico en penumbras los seis personajes, linterna en mano, nos ofrecen un cuadro esperpéntico de movimientos sinuosos que realizan en grupo, donde la gestualidad que las luces nos ofrecen conforma un cuadro de abstracción fantasmal. Cuando la luz se hace, escaleras como escenografía, con guitarras y otros instrumentos musicales colgados por encima, nos proporcionan el desafío de mirar a los actores y actrices a dos niveles, y ser mirados por ellos de la misma forma. Un vestuario atemporal y extravagante, las canciones narrativas, la reiteración de las secuencias, y el acto de magia del cierre, son todos elementos cuya función es dar cuenta de una teatralidad que, como el perro mencionado en la intriga, una y otra vez se muerde la cola. Ironía, humor, calidez y fuerza en las voces, juego constante donde el cuerpo es protagonista absoluto, y donde la palabra está supeditada a expresar las sensaciones que lo atraviesan. La ruptura de la cuarta pared, incorpora al espectador en la temáticas que contextualmente los incluye, a pesar del distanciamiento que produce la iluminación y la coreografía; una distancia buscada para que a partir del extrañamiento logremos una instancia de reflexión, de búsqueda interior entre lo que sucede en el escenario y nuestra vida, la de todos los días.

crónica 2Una experiencia hacia la singularidad en el teatro musical, que no propone una versión de las grandes narraciones, sino que vuelve sobre una manera de construir un relato que le debe mucho a un teatro político no sólo por su contenido sino por su forma. Una experiencia laberíntica que atrapa al espectador desde el inicio en un relato metafísico que pone en cuestión el sentido de la vida y también del teatro. Un relato que se va construyendo en distintos niveles y desde la primera escena su creador, como un demiurgo nos propone la parte por el todo: rostros iluminados intensamente que no solo focalizan nuestra mirada sino que además nos oculta información. Rostros también atemporales, un bloque de “máscaras” que se desplazan en anonimato por el espacio escénico. Rostros neutros que por oposición al otro nivel del relato recuerdan el artificio teatral. Los actores con ductilidad crean a sus criaturas a mitad de camino entre dos mundos distintos: una supuesta “realidad” y un espacio-tiempo casi inconsciente. Cada nuevo acto de magia y la reiteración dan cuenta que la “realidad” no es tan real como pareciera ser. Dos mundos opuestos pero necesarios que se materializan con el ritmo sostenido de la historia: los personajes suben y bajan por las cuatro escaleras mientras ejecutan los diferentes instrumentos musicales, que están como suspendidos en el aire como si fuera un acto de magia. En este doble discurso narrativo las distintas escenas se van intercalando y modificando el punto de vista de la escena anterior. El recorrido zigzagueante que nos propone el hecho teatro musical, mientras Benito Juárez intenta atrapar el humo, no es caótico sino, por el contrario, es una perfecta obra de ingeniería “creativa”. Cada sistema significante encastran perfectamente en este puzzle teatral, donde hay equilibrio entre la magia y el rito y como el número capicúa, “22:22”, se pude leer en ambas direcciones.

crónica de un mundo absurdo 3

Ficha técnica: 22:22 Crónicas de un Mundo Absurdo de Lautaro Metral. Elenco: Magalí Sánchez Alleno, Marcelo Andino, Fran Ruiz Barlett, Vanesa Butera, Laura González, Renzo Morelli, Geraldine Farhat, Agustín Maccagno. Coreografía y Vestuario: Cecilia Priotto. Escenografía: Lautaro Metral y Cecilia Priotto. Fotografía y Diseño Grafico: Fuentes2Fernandez. Arreglos y Dir. Musical: Fran Ruiz Barlett. Prensa: Esteban Rico Producción Ejecutiva: Maxi Bartfeld. Producción General: Tríptico Producciones y Lautaro Metral. Música y Dirección General: Lautaro Metral. El Método Kairós Teatro

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Acerca de lunateatral2

Este es un espacio que administramos Azucena Ester Joffe y María de los Ángeles Sanz donde los artículos sobre la creación teatral en Buenos Aires es el centro de la temática. Buscamos una relación fluida con el campo teatral de todo el continente.

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