Porter de Carlos Vittorello

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Porter de
Carlos Vittorello
Un espectáculo íntimo y musical

Una historia sentimental de entreguerras, entre música y canciones

María de los Ángeles Sanz

porter-e1413659964677El autor de Porter, Carlos Vittorello, construye un friso sobre algunos momentos en la vida del compositor, Cole Porter1, poniendo el punto de vista más que en su trayectoria artística en su vida sentimental. Casado con una mujer varios años mayor que él y que sabía de sus gustos sexuales, mantuvo durante su vida relaciones paralelas con jóvenes, algunos tan famosos como Boris Koschno, figura del ballet ruso en 1925, y una larga relación con el coreógrafo Nelson Barcliff, entre otros. Se dice que este último fue la inspiración para su canción Night and day. La personalidad versátil, contradictoria y genial del músico es trabajada desde la intimidad de su vida amorosa en la puesta que dirige Flavia Vitale. Con un escenografía que recupera el ambiente de época: perchero de pie, sillón, tocador, mesa para las indispensables bebidas y el infaltable piano; donde los espejos que posee la sala son hábilmente utilizados para duplicar la mirada del espectador; un vestuario que también recrea época y distingue la clase de los personajes; con algunas de las canciones más reconocidas de su creación, que marcan los momentos de intensidad dramática, entre el temperamental amante y el cinismo de Porter, que tal vez escondiera un fuerte miedo a la soledad, -aquél que abandona primero para no sentirse abandonado- ; y los encuentros cargados de ternura entre él y su esposa, que para conservarlo es capaz de amarlo más allá de lo posible; con una cantante invitada que rompe con la ilusión de realidad; y una pantalla hacia foro cuya funcionalidad es dar cuenta de los orígenes de una vida, estableciendo un árbol genealógico que termina con la imagen de su padre; la puesta logra establecer un recorrido sobre la figura de Porter que conmueve.

PORTER-Las actuaciones en un registro contenido, buscando una flema que de cuenta del mundo de apariencias en que se movían los personajes, donde lo no dicho tenía una carga emocional superior a cualquier frase que pudiera expresarse, no siempre tienen la energía necesaria; sobresale la manera entre resignada y enamorada en que construye su imagen Bárbara Vieytes, bien resuelta con una coreografía la pérdida del hijo, trabajada de una perspectiva donde es clara la visión femenina de la directora. Hacia el final, la sombra del accidente que marcaría su vida para siempre, se refugia en el sueño recurrente que le relata a su esposa, y en la secuencia que desde el sonido de extraescena y la expresividad del actor, nos lleva a esa situación donde la tragedia que rodeo su vida, las guerras mundiales, se vuelve personal. Una vida diferente, que toma vuelo en los alocados años veinte y en París, pero que tiene en el arte de Broadway su destino y su coherencia. Una puesta, que deja de lado el brillo del éxito, que lo soslaya para dar cuenta de las luces y sombras de una subjetividad difícil, pero a la vez tan sugerente y seductora que lograba conseguir el aplauso dentro y fuera de las paredes de su casa.

Ficha técnica: Porter de Carlos Vittorello. Elenco: Bárbara Vieytes, Alejandro Gallo Gosende, Nicolás Rusell. Diseño de luces: Daniel Bustamante. Diseño gráfico: Gabriela Vega. Fotografía y trailer: Pic by Lis. Realización escenográfica: Julieta D’ Andrea y Calado. Diseño de vestuario: Compañía Porter. Diseño de calzado: TV Calzado a medida. Coreografía: “Linda” Laura Tilve. Diseño banda sonora y tema original: coreografía: Natalio Vitale. Pianista en pistas: Esteban Rozenzjaín. Microfonía: Siete color producciones. Operador de micrófono: Matías de los Santos. Prensa y difusión: Daniel Falcone. Asistente de producción: Julieta D’ Andrea. Asistente de dirección y operación de sonido: Mauro J. Pérez. Puesta en escena y dirección y producción general: Flavia Vitale.

1 En 1915, compuso su primera canción para Broadway, «Esmeralda», para la revista musical Hands Up y un año más tarde, en 1916 realizó su primera producción teatral de Broadway, See America First, que fue un fracaso y solo permaneció dos semanas en cartel. Tras este primer traspié, Porter se refugió en París, donde estudió contrapunto, armonía y orquestación. Cuando volvió, le encantaba decirle a la gente que se había alistado en la legión extranjera francesa, pero en realidad fue a trabajar para la Fundación de Socorro Duryea. Porter tenía varios uniformes militares hechos a medida que llevaba cuando el humor lo empujaba a ello. Se estableció en un apartamento de lujo en París. Sus deberes de la fundación le dejaban mucho tiempo libre para llevar una vida de playboy. En 1918, conoció a Linda Lee Thomas, una rica divorciada, ocho años mayor que él, que le abrí aún más su esfera de contactos sociales y con la que contrajo matrimonio el 12 de diciembre de 1919, en París.

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Acerca de lunateatral2

Este es un espacio que administramos Azucena Ester Joffe y María de los Ángeles Sanz donde los artículos sobre la creación teatral en Buenos Aires es el centro de la temática. Buscamos una relación fluida con el campo teatral de todo el continente.

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