Archivos Mensuales: diciembre 2014

Caminante no hay camino. Se hace camino al andar

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LunaTeatral2
Caminante no hay camino
Se hace camino al andar (A. Machado)

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Las administradoras de Lunateatral2 les agradecemos a todos los que creyeron y creen en nuestro trabajo por todos estos años de compartir nuestra tarea. Siempre quisimos tener un espacio para el análisis de disciplinas que se cruzan en el espacio teatral, y para dar cuenta, en la medida de nuestras posibilidades, del enorme espectro que conforma nuestro campo cultural. Cada año vemos con alegría e inquietud a la vez, como se expande la necesidad de expresarse en el escenario, con múltiples géneros, técnicas y herramientas, produciendo un panorama difícil muchas veces de decodificar, inquietante, profundo, disímil. Un teatro que se busca a sí mismo y cuyos integrantes reflexionan sobre la tarea cotidiana, que nos sorprende y nos obliga a un compromiso constante. A todos, actores, dramaturgos, directores, productores, iluminadores, músicos, escenógrafos y espectadores, todos ellos protagonistas fundamentales de nuestra labor, y a los lectores que confían en nuestra manera de mirar y sentir el teatro, les deseamos un muy feliz fin de temporada y un comienzo de año que todos vivimos ya cargados de expectativas, en un doble salto mortal hacia el mágico mundo del arte.
Azucena Ester Joffe
María de los Ángeles Sanz

¡Felices tiempos venideros!

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¡Felices tiempos venideros!1

picaflorbesandoflores“Picaflor besando flores” Milagritos Flores Bell (Perú)

PICAFLOR
“Criatura o fábula
de la tierra,
como un suspiro
que le brotara un vuelo”
J.E.R.

Picaflor
zumbante diminuto duende,
de ardoroso vibrante,
eléctrico vuelo.
Vas buscando el néctar
entre las fragancias
con que te embeleza
la florida senda.
De ese encantamiento,
sutil criatura,
mínimo prodigio,
eres prisionera.
Ven a visitarme,
extraño esos momentos,
que en fugaces pausas,
buscas tu alimento.
Observo admirado,
prodigio tan pequeño,
que eres quién anima
mi mínimo recreo.
Un fugaz momento.
eres sólo un sueño, y nada más
nada, nada más.
Es todo, todo tan fugaz.

El Viejo de la montaña

Colibrí es una criatura que abre el corazón. Significado de que aunque dolor nos cause cerrar nuestro corazón, este tiene la oportunidad de sanar, nuestros corazones son libres de abrirse de nuevo.
Con el significado del colibrí, nos enteramos de la verdad de la belleza. Nuestra vida se convierte en un paraíso de delicias de flores, aromas y sabores, nos reímos y disfrutamos de la creación, apreciamos la magia del momento presente y la magia de estar vivos.
El colibrí nos enseña las propiedades medicinales de las plantas, y cómo trabajar con la energía de las flores para sanarnos a nosotros mismos y a los demás. Los colibríes nos enseñan feroz independencia, nos enseñan a luchar de una manera donde no se hace daño a nadie. Nos enseñan coraje, a abstenerse de crear un nuevo trauma al comunicarnos sin violencia con nosotros mismos y los demás, una parte importante de la curación. La recuperación de las partes perdidas de nosotros mismos nos permite ser independiente de forma saludable.
Comúnmente el aleteo del colibrí en sus movimientos es un símbolo del infinito, de la eternidad y la continuidad.
Al observar a los colibríes, vemos que son aparentemente incansables. Siempre buscando activamente el néctar más dulce, lo que nos recuerdan que debemos buscar siempre lo bueno en la vida y la belleza de cada día. Son migradores increíbles, algunos colibríes son conocidos por viajar hasta 2000 millas para llegar a su destino. Esta cualidad nos recuerda que debemos ser persistentes en la búsqueda de nuestros sueños, y adoptar la tenacidad del colibrí en nuestras vidas.

[1] Enviado por Roberto Espina

Los paraguas son más caros cuando llueve de Héctor Trotta

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Los paraguas son más caros cuando llueve
de Héctor Trotta

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

los paraguas son más carosLa puesta dirigida por el mismo autor es sobre una dramaturgia premiada por el Instituto Nacional de Teatro1, dato no menor ya que los concursos tienen a veces la virtud de poner dentro del campo textualidades y dramaturgos de una escritura inquietante que merecen visibilidad como en este caso. Un texto que contiene muchos de los procedimientos del realismo reflexivo, pero que se permite introducir un grado de subjetividad que logra exponer no sólo lo real descripto por las palabras, sino el absurdo de nuestra vida cotidiana. Dos parejas de clase media, progre e intelectualizada, que desarrollan sus encuentros en el espacio recurrente del living de sus respectivas casas, donde mantienen diálogos atravesados no sólo por la acidez de un humor cínico, sino que en ellos se producen juegos verbales que van rizomáticamente sugiriendo otras temáticas, exponiendo otras verdades. Los antihéroes de entonces, los personajes fracasados que tan bien construyeron autores como Roberto Cossa, Ricardo Halac o Roberto Perinelli, presente en la sala, por nombrar sólo algunos, tienen en la escritura de Trotta, un condimento diferente que los acercan a un espectador ávido de ver en escena, una problemática común. Al igual que aquellos autores Trotta realiza un recorte sobre la clase social que trabaja, no es toda la clase media, es cierta sector relacionado con la palabra desde diferentes aristas: la escritura, la edición, la docencia, la producción. La discusión de géneros, Ana escribe ciencia ficción y teme por la validez de su elección; la dramaturgia compleja que no encuentra quien pueda decodificarla de Tomás, el tema del dinero y como sobrevivir en un campo donde el mismo no debería ser la primera variable a considerar, la juventud de los personajes que tienen en sus padres a jueces implacables, y en sus pares a seres desorientados, Víctor y su riesgo produciendo a Tomás, y Catalina desafiando a Ana en su edición; son los puntos que aparecen en la trama y se cruzan con una temática mayor que involucra el amor, la soledad y la libertad. Un lenguaje, el teatral, cruzado por otro el del cine europeo, François Truffaut, la filosofía sartreana y la escritura de Simone de Beauvoir, y la impertinencia de abarcar lo irracional del arte dramático de Harold Pinter. Ese recorte en la materialidad de su escritura se complejiza si nos acercamos a sus anteriores trabajos donde se suman otras contextualidades pero siempre atravesadas por una preocupación constante: las relaciones de pareja en un mundo que ha perdido la certidumbre y cuya única certeza posible es la inestabilidad. paraguas

Por eso en la puesta de Los paraguas… todo lo que las palabras afirman se vuelve labil en el presente de los personajes, y los grandes autores de las certezas son arrojados al piso, pisados y alejados como objetos sin sentido pero coreográficamente, salvando así el gesto de belleza que encierran. La Sala del Espacio Polonia no es convencional y desde que ingresamos tenemos la sensación de un tiempo no real. En el espacio escénico pocos elementos, funcionales y dinámicos, que permiten crear los dos espacios privados de ambas parejas. Cada integrante del elenco construye a su criatura con cierta distancia, seguramente, como marca de la dirección. Esta aparente frialdad podría estar relacionada, por un lado, en cuanto a una crítica a las relaciones amorosas y a la convivencia y, por otro, en cuanto principio construido de la puesta en escena. Pues el ritmo propio del discurso verbal pareciera ir en sentido opuesto al discurso corporal, aunque los tonos son pausados y podrían resultar monótonos para algún espectador, lo cierto es que genera una fuerza extraña. La presencia de un ritmo constante y artificial a través de elementos banales como es el acto de encender un cigarrillo tras otro o bien de beber un vaso de whisky. Quizá como único modo de evasión ante el círculo vicioso o como parodia de un modo de actuación naturalista de los años sesenta. Esto genera un clima casi exasperante ante la parsimonia de los personajes, una tensión que no excede la cuarta pared y que genera un peligroso equilibrio en el relato. Como un presente inestable que asfixia a los personajes donde no hay claras coordenadas temporales mientras los libros, o mejor dicho la escritura que los aglutina son esparcidos constantemente por el suelo.

los paraguas

Ficha técnica: Los paraguas son más caros cuando llueve de Héctor Trotta. Elenco: Stefanía Koessl, Agustina Benedettelli, Nicolás Fiore, Julián Smud. Animula Vagula Teatro. Iluminación: Ricardo Sica. Música original: Pablo Casals Diseño gráfico: Nicolás Smud Escenografía y vestuario: Animula Vagula Fotografía: Natalia Labaké Prensa: Marisol Cambre Producción: Animula Vagula.

1 Obra ganadora del Primer premio por la región Centro en el Concurso Nacional de Obras de Teatro – Dramaturgia Regional, organizado por Instituto Nacional de Teatro (INT) Las anteriores puestas donde se conjuga dramaturgia y dirección de Héctor Trotta y la compañía Animula Vagula son: Anomalía de la tristeza (2006); De espaldas a mis ojos (2007); La nieta del pogo (2008); La respiración del vacío – Trash (2009); Otro sábado por la noche (2011/12)

La Fiera de Mariano Tenconi Blanco

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La Fiera de
Mariano Tenconi Blanco
Cuando la justicia tiene cara de mujer

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

unnamedUna leyenda tucumana, la del uturunco1, una cuestión de género, la violencia que el hombre ejerce sobre la mujer cuando la cosifica y la toma a su antojo para sus placeres sexuales, aunque sea una niña, aunque sea su padre; la trata de personas, un comercio vil y despreciable que nos infecta como sociedad a lo largo y ancho del país, a lo largo y ancho del mundo entero, y una actriz increíble que encarna la figura de la vengadora con una crueldad que su apariencia de animal de caza naturaliza. Todos y cada uno son los elementos que la pieza de Tenconi Blanco pone en escena bajo su dirección en La Fiera, un acontecimiento teatral imperdible, una experiencia para el espectador difícil de olvidar. El trabajo que lleva adelante Iride Mockert es desde el primer instante que aparece en el espacio escénico de una pregnancia incontenible, todo en ella es fuerza y expresión, su cuerpo es como una caja de herramientas, o mejor como una orquesta donde cada uno de los instrumentos tiene su momento de protagonismo y todos juntos conforman una melodía. La mujer tigre, versión femenina de la leyenda tucumana, se nos presenta con una ferocidad que sin embargo ante el relato que no declama sino que describe la necesidad de lo actuado, nos pide y obtiene una solidaridad en la que complacientemente aceptamos su recorrido que dicho de otra manera, con otra sensibilidad, nos parecería intolerable. Ella sin olvidar los matices de un humor negro tinta, negro noche, nos habilita a ingresar en ese mundo construido desde la desesperación de un personaje que contiene un dolor que sólo calmará la sangre. Un escenario despojado, sólo un banco de madera funcional al relato, unas luces que desde el piso van concentrado los climas necesarios, y el contrapunto de la música en vivo, son los únicos elementos que conforman el continente de una narración en primera persona, que rompe la cuarta pared y mira al público buscando la comprensión y el entendimiento a su drama. La selva tucumana se aparece ante nuestros ojos sin un solo elemento que la simbolice, es el discurso y el cuerpo de la actriz los que van construyendo una geografía donde lo real y lo imaginario tejen una red de justicia. suardi-teatro7

La marginalidad, lo obsceno y escatológico pueblan el mundo de la mujer tigre, que guarda su amor maternal hacia María, su hermana menor, y por extensión a todas las mujeres que como aquella han sufrido en sus cuerpos la violencia y la tragedia. En un mundo machista, ella es la fiera, la que busca igualar los tantos en esa ecuación asimétrica entre los sexos. Ahora bien, después de lo dicho, es imposible no reconocer que el hecho teatral logrado por la dupla Iride / Mariano excede cualquier intento de categorización, pues supera lo meramente teatral. Es la impronta de un cuerpo que se transforma ante nuestra atenta mirada como el único mediador entre una individualidad precisa, mujer, y un medio cruel, violento en demasía. De manera amplia, podríamos pensar que es la puesta en escena de “la imagen corporal”2 femenina en tanto “es la síntesis viva de las experiencias emocionales del individuo” (Pérez Cubas, 2011: 28). Personaje a mitad de camino entre lo humano y lo animal que solo se puede construir a partir del autoconocimiento y del conocimiento en las técnicas de diferentes disciplinas –música, danza, teatro,…- que enriquecen el desempeño actoral de Mockert. Pues, siguiendo a Gabriela Pérez Cubas:

Al establecer nuevos vínculos simbólicos el actor acciona con su esquema y su imagen corporal; son ellos quienes establecen un puente entre su subjetividad y la realidad objetiva. El sustrato simbólico y el sustrato biológico que constituyen su existencia entran en juego en este proceso. Se sensibiliza la percepción y ser enriquece la motricidad. (2011: 66)

Otro de los tantos aciertos de la obra es la musicalización: por un lado, al poder disfrutar la ejecución de la música en vivo desde el ingreso a la Sala y en determinados momento cuanto la tensión dramática alcanza un punto alto como también de las canciones originales interpretadas por la actriz.

La fiera, de Mariano Tenconi Blanco

Ficha técnica: La Fiera de Mariano Tenconi Blanco. Actriz: Iride Mockert. Música en vivo: Sonia Alvarez – Ian Shifres. Escenografía: Oria Puppo. Vestuario: Paola Delgado. Iluminación: Matías Sendón. Coreografía y diseño de movimiento: Carolina Borca. Diseño gráfico: Gabriel Jofré. Prensa: Ángela Carolina Castro. Producción: Ángela Carolina Castro. Asistente de dirección: Ignacio Bartolone. Canciones: letras de Tenconi – Bartolone y música de Alvarez – Shifres. Realización escenográfica: Valeria Abuin. Asesoría Tucumana: Esteban Castellote – Carlos Sims. Video: Martín Cámpora – Micaela Freire. Fotografía: Lucas Coiro. Dirección: Mariano Tenconi Blanco. Espacio teatral: Teatro El Extranjero.

Bibliografía:
Pérez Cubas, Gabriela, 2011. Cuerpos con sombra: acerca del entrenamiento corporal del actor. Buenos Aires: Inst. Nacional del Teatro. Colección Estudios Teatrales.

1 El uturunco Es un hombre que vendió su alma al Diablo para convertirse en “tigre”. Para convertirse en el animal, extiende un cuero de tigre sobre el piso y girando sobre él dice unas palabras mágicas. Posee una gran fuerza y ferocidad y por su inteligencia ataca a los hombres sin que ellos se den cuenta siquiera. Devora todo tipo de animal, por lo general los más grandes y gordos. Cuando se lo mata recobra su forma humana. Otra forma de romper el encanto o combatirlo es quemando el cuero que le da el poder.

2 Françoise Dolto desarrolla los dos conceptos de “esquema corporal” e “imagen corporal”. La primera identifica al individuo como parte de una especie en particular. Las diferentes lesiones transitorias o no que sufre el cuerpo estructuran el “esquema corporal” y su evolución se realiza a través del tiempo y del espacio. En cambio, la “imagen corporal” tiene que ver con la individualidad propia de cada sujeto y de su historia personal. “Ella se estructura mediante la comunicación entre sujetos y por tanto debe ser entendida exclusivamente en el plano de lo imaginario, en una intersubjetividad marcada de entrada en el ser humano por la dimensión simbólica. La imagen del cuerpo es a la vez memoria.” (Pérez Cubas, 2011: 28)

Phaidra Fedra de Yannis Ritsos

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Phaidra Fedra de
Yannis Ritsos
Un duelo erótico entre la palabra y el silencio

Déjame ir contigo
En noches bañadas por la luna
las sombras se engrandecen en mi casa
Manos invisibles corren las cortinas
Un dedo tenue escribe palabras olvidadas en el polvo que cubre el piano
No quiero oírlas… Cállate (Sonata Claro de luna, 1956)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

000110639Yannis Ritsos1 es uno de los poetas griegos de la llamada generación del 30; un artista completo que no sólo escribía poesía, actuaba y pintaba sino que también construía textos dramáticos a partir de un conocimiento exhaustivo de su tradición teatral. Con la tragedia griega como hipotexto escribió los monólogos “Cuarta Dimensión”, del que “Fedra” es el primero. Fedra es un personaje inquietante de la tragedia griega, alguien que llevada por el capricho de una diosa se pierde en los laberintos de la pasión por su hijastro, Hipólito. El relato de la pieza griega pone nuevamente a los dioses como los creadores del destino de los hombres, simples marionetas en sus manos. Una venganza que dará a luz otra tan terrible como la primera, sólo que más sutil, más delicada. El amor como castigo, pero no el que siente el desconcertado Hipólito, sino la pasión que se desata en el cuerpo de Fedra por él. Una pasión incontenible, que Ritsos transforma en un huracán de palabras que se estrellan ante el silencio de piedra del hijastro, que se resiste a ser su objeto de deseo, que se mantiene en una actitud de negación que desatará finalmente el horror del filicidio y la sublimación de la muerte por mano propia. La escenografía y el vestuario de Pepe Uría traducen el encuentro en los colores que afirman los sentimientos de los personajes, el blanco de los paneles por donde avanza la figura de Hipólito, la luminosidad de esa castidad perseguida, el rojo fuego de la cama de Fedra, el color de la pasión, la furia y la sangre, y el negro de los vestidos que anticipan el duelo, que anticipan la muerte. El erotismo que envuelve a Fedra ya comienza antes de la presencia masculina, en ese cuerpo que se recorre porque se desconoce en ese ardor que no puede controlar. FEDRA

La actriz, Carla Solari, tiene una perfomance excelente en la construcción de esa torturada mujer, donde la escritura de Ritsos pasa el punto de vista por una subjetividad femenina activa en la búsqueda del placer. Los registros y tonalidades de su voz, la manera etérea con que a veces trabaja su cuerpo, la fuerza de la caída hacia lo profundo del abismo, sostienen la atención del espectador, que sin respiro ante la fuerza volcánica de las palabras del autor queda expectante a un desenlace que en algunos casos intuye y en otros conoce. Su partenaire, el callado e inconquistable Hipólito en el cuerpo de Federico Pone, logra una coreografía que exalta la contradicción de sentimientos entre la mujer y su necesidad de expresar su amor, y la resistencia muda del hombre, que se convierte así en una torre inexpugnable, en un objetivo de piedra. Es interesante como esta puesta en escena, en particular, a partir de la riqueza del lenguaje poético del texto primero construye el clima angustiante y perturbador de este personaje que actualiza el mito. Personaje femenino a mitad de camino entre la Grecia clásica y nuestra contemporaneidad, una criatura frágil ante el duelo amoroso y a la vez rebelde a la norma establecida. La iluminación precisa recorta el espacio escénico sin necesidad de crear ambiente, pues a partir del discurso verbal y del corporal todo es dicho. Mientras el espacio virtual solo se filtra a través del ruido del mar, de las olas que rompen, o del canto de los grillos. El rimo sostenido de una noche de intensa borrachera de amor, un cuasi-monólogo que nunca escuchara la voz del amado, nos atrapa más allá del artificio y más allá de conocer o no la tragedia griega.

FEDRA 1

Obra creada en el marco del taller de Puesta en Escena de “El Kafka”. Coordinación: Rubén Szuchmacher y Graciela Schuster
Ficha técnica: Fedra de Yannis Ritsos. Actores: Carla Solari, Federico Ponce. Escenografía y Vestuario: Pepe Uría. Diseño Sonoro: Miguel Rausch. Diseño de Luces: Lucas Orchessi. Música: Dimitris Papadimitriou. Diseño Gráfico: Pablo Bologna. Fotografía: Gianni Mestichelli. Maquillaje: MaviPaz Make up. Gestión Ejecutiva: Zoilo Garcés. Producción: Carla Solari-Ana Fouroulis. Traducción: Selma Ancira. Prensa: Simkin&Franco. Asistencia de Dirección: Laura Pagés. Dirección, traducción del griego y versión: Ana Fouroulis. Espacio Teatral El Kafka.

1 Poeta, ensayista y político griego nacido en Monemvasiá  en 1909. Los grandes traumas sufridos en la niñez debido a la muerte temprana de su madre y de su hermano mayor, a la enfermedad mental de su padre, y a la ruina económica de su familia, marcaron para siempre la obra del poeta. Recuperado de  una tuberculosis que lo mantuvo hospitalizado de 1927 a 1931, se afilió al partido comunista griego, iniciando su carrera poética a partir de 1934 cuando publicó “Tractor”,“Pirámides”,  y “Epitafio” en 1936, obra que significó un profundo cambio de la poesía griega. Ha sido reconocido junto a Cavafy, Palamas, Seferis y Elytis, como uno de los grandes poetas de su país.  De su obra, que incluye más de cien volúmenes de poemas, ensayos y obras de teatro, sobresalen muy especialmente “Grecitat” y “Sonata del claro de luna” con la que obtuvo el Premio Nacional de poesía. Por su lucha política fue detenido varias veces durante la segunda guerra mundial, y en 1967 enviado a prisión en Yiaros y Leros  por la dictadura Papadopoulos. Falleció en Grecia en el año de 1990

Vamos que Venimos. Sexta edición

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Vamos que Venimos
Sexta edición
Teatro para adolescentes a todo dar

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

1558493_668157613241657_1622888735_nSeis años consecutivos de un Festival dedicado y producido por artistas adolescentes es un logro que merece ser destacado con entusiasmo. El grupo de VQV como se denominan a sí mismos, tiene una energía especial que contagia a todos los que somos participantes circunstanciales del evento: talleristas, panelistas, conferencistas, jurado, y, en especial, al público que convoca. La fuerza y la coherencia del proyecto se supera cada año en la búsqueda de nuevos elementos aglutinadores, y de nuevas experiencias en las voces de aquellos que tienen en el duro y maravilloso mundo teatral una trayectoria de años: Carlos Gorostiza, Cesar Brie, Diego Starosta, Mosquito Sancineto, Luciano Suardi, Blanca Flores, Marcelo Katz, son sólo algunos de los nombres que aportaron conocimientos y vivencias a un espectador que los escuchaba con ansiedad. Una semana plena de entusiasmo y arte, donde las disciplinas se aunaron para brindarnos a todos, en una red de solidaridad y pensamiento los deseos y los logros que luego se desplegarían en el escenario. Multiteatro, Teatro del Pueblo, Andamio 90, SHA, Empire, Sala Losada, fueron los espacios que albergaron las puestas de los elencos; el IUNA, dio cabida a talleres y conferencias y a un cierre a todo dar; y la Sala de Sadop fueron el marco de dos charlas por demás interesantes junto a los dramaturgos: Carlos Gorostiza y César Brie; dos estilos, dos formas diferentes de entender el teatro aunque marcados ambos por una época de difíciles momentos para el arte y para todos en general como la última dictadura cívico – militar. Anécdotas de vida con el teatro, conceptos de cómo desarrollar la disciplina, preguntas y respuestas que llevaron a la emoción junto a un autor que desde la década del cuarenta fue construyendo una manera de ver el teatro, y de ver la vida a través de él; Carlos Gorostiza llevó su experiencia al VQV para que los numerosos espectadores pudieran acercarse a su trabajo, y formarse mediante su relato una posibilidad de camino a recorrer. Del mismo modo César Brie, desde la historia de su exilio y su trayectoria por distintos espacios geográficos mantuvo a todos los presentes en una expectante atención mientras dialogaba con los presentes sobre su teatro, su relación con el teatro antropológico, su estadía en Italia y Bolivia, el grupo Los Andes y su alejamiento del mismo y una interesante conceptualización sobre la función del teatro y la estética no realista – naturalista de su dramaturgia, que va en busca de las imágenes que no ilustren sino den cuenta de esa sensibilidad que se oculta detrás de las palabras. Una textualidad que en el escenario tiene en el actor a un “médium” para interpretar la alquimia del acto teatral. En la tercera Conferencia, “Otros lenguajes teatrales”, el tema que se abordó fueron los diferentes sistemas que contribuyen en el montaje teatral. En esta ocasión estuvieron presente Carlos Di Pasquo y Leandra Rodríguez. Otro interesante aporte fue contar con los Paneles de Intercambio; donde cada elenco participó compartiendo su historia personal, social y artística, en este momento en particular. Un clima propicio para el debate, el intercambio y la reflexión, entre los adolescentes tanto desde el escenario como desde la platea. El IUNA, sede Dramáticas, fue el sitio para los 11 Talleres gratuitos que se desarrollaron durante el Evento, abierto para todos los adolescentes que quisieran participar en las distintas áreas (el último fue de Directores).
Muchas fueron las puestas que este año conformaron al Festival, veintidós para ser exactos; el mismo día de la inauguración fue el Teatro del Pueblo el espacio elegido para dos de los Grupos presentados: Popurrí y Crearte, de CABA. El primero con una adaptación del clásico griego de Sófocles, Antífona, con dirección de Sonia Gajnaj; el segundo con un trabajo sobre el texto de César Brie, La Odisea, dirigidos por Cecilia Ruiz. Ambos grupos llevaron adelante las textualidades dramáticas con una lectura personal. Alegría y compromiso en los equipos de trabajo, búsqueda atravesando las textualidades dramáticas con generosidad. El miércoles, en el Teatro del Pueblo, la primera obra fue Saverio el Cruel de Roberto Arlt, por el Grupo La Casita, de Pilar. El elenco llevo adelante una interesante puesta en escena y puedo sortear algunos altibajos que surgieron ante un texto dramático complejo. Con entradas y salidas precisas les dieron vida a los personajes y nos anclaron en nuestro presente. Con emoción, al finalizar, agradecieron la posibilidad de participar del Encuentro y, especialmente, a su director, Gonzalo Cirigliano, por haberse acercado al Bº Lagomarsino y por conducirlos en el aprendizaje teatral. Luego, el Grupo de la Secretaria de Cultura y Educación de Berazategui, que se formó en 2007 bajo la dirección de Mario Marín, puso en escena El juego del Amor. Con ritmo sostenido, muy buenas actuaciones fueron creando un clima especial con personajes a mitad de camino entre la comedia de enredos y/o commedia dell’Arte. Los pocos elementos en el espacio escénico y una gran puerta en el centro permitieron focalizar nuestra mirada; la canción original, el vestuario y las máscaras terminaron por construir ese mundo onírico. Al día siguiente en el Empire, Valsa número 6 por el Grupo Art in fato, de Brasil, dirigidos por Bianca Flôres / Bolillero Bicentenario por el Grupo Teatro del Recurso, de Escobar, siendo su director Mariano Campi. Después Quien juzgue mi camino le presto mis zapatos por el Grupo Sembrando Conciencias, de Tortuguitas / Artefactos con defectos por el Grupo Ensayando Sueños, de San Martín de los Andes, con dirección de Jorgelina Balsa. Ambas Doble Función, propusieron una diversidad de estéticas y producciones, temáticas que son además una problemática intensa para los participantes, que sienten que el teatro es su medio de expresión. Andamio fue la sede del viernes y se inició también con Doble Función: Babysitter / Urbanidad …. La primera obra estuvo a cargo del Grupo Los Veleros, de Pergamino, bajo al dirección de Facundo Cruz. En un espacio dinámico, construido a partir de una acertada escenografía, ambos personajes femeninos parecen no encontrar su verdadero lugar, entre ser niña o ser adulta, entre jugar con un balero o cumplir las obligaciones cotidianas. Con ductilidad las actrices crean a sus criaturas como si fueran por momentos una especie de marioneta, mientras la iluminación contribuye a crear el clima necesario. La segundo obra, Urbanidad (O cómo construir la felicidad y le buen vivir haciendo un esfuerzo inútil), de creación colectiva y estuvo a cargo del Grupo Fuimos Todos, de CABA, a cargo de los docentes Damián y Carla Gambarotta Luego se presentó Detenidos por fragmentos de un NO, también de creación colectiva por el Grupo colombiano Taller de Experimentación Teatral del Hogar Juvenil Amagá. Sus integrantes sostienen que “el teatro es una forma de aprender de la vida” y es lo que ponen en escena a partir de un texto dramático intertextual. Cada personaje, enajenado por su propia historia, va creando el clima entre la demencia y el dolor, mientras la felicidad se aleja cada vez más. El vestuario, túnicas y cofias, despersonaliza a estas criaturas en tanto que las buenas actuaciones le dan una textura particular a cada una de ellas. Dirigidos por Julián Urrego. El cierre de la jornada fue a toda música a cargo del Grupo Pequeños Mundos, de CABA. De manera espontánea y con un ritmo intenso desde su comienzo estos adolescentes nos dieron una lección de alegría. Pequeños Mundos, un recorrido musical por mundos payasos está organizado de manera precisa: los jóvenes músicos en el centro del espacio escénico mientras los clowns, con su colorido vestuario, atrapan nuestra atención. Un juego teatral entre los personajes y también con el público; desde una perspectiva fresca, tierna, y llena de humor plantea la pregunta que todos los jóvenes se hacen: “qué será de nuestro futuro”. Realmente un final de fiesta. El sábado, en el Auditorio Losada, se presentó Indiscriminadamente Discriminados por el Grupo de actores Oveja Negra, de La Matanza, dirigidos por Gisela Amarillo, que une como el de Alicia Zanca a actores y actrices con capacidades diferentes, y que nos sorprende con su compromiso y talento en el escenario, cada vez que se presenta. Más tarde, en Andamio, El médico a palos (ensayo general!!!) por el Elenco Juvenil de La Escalera , de Puerto Madryn, bajo la dirección de Maribel Bordenave. Luego Bang Bang te maté por el Grupo Taller de Sueños Trebejo Teatro, de Colombia, con la dirección de Pedro Alexander Barrera Tópaga. Por último, la Función Doble: Fragmentos de Idiotas contemplando la nieve (suceso desafortunado número tres) por el Grupo mexicano Específico de Teatro del Centro de Educación Artística Diego Rivera, bajo la dirección de Sixto Castro Santillán / Juego de niños por el Grupo chileno Tarro con Piedra, de Arica, dirigidos por Claudia Ojeda Moya. En el SHA comenzó la jornada del domingo con Sueño de una noche de verano con el grupo que formara Alicia Zanca, Las ilusiones de Alicia – Compañía de Arte, de CABA, siendo su director Juan Ignacio Acosta. Después Acuérdate de Euménida, una interesante e inquietante propuesta coral a cargo del Grupo Segundo Acto Teatro, de Mendoza, dirigidos en conjunto por ellos mismos. Con cambio de sede, continuó en el Empire con El Principito por el Elenco Infanto Juvenil de la Escuela Teatro M. I. Asunción, de Paraguay, con la dirección de Raquel Martínez Coronel. Y cerrando la jornada, Undisclosed recipient, parodia, comicidad, talento del Grupo cordobés Taller de Teatro Adolescente Maria Castaña, dirigidos por Leo Rey. Por último, el lunes, se presentó en la Sala Losada, Tapes por el Grupo Niños Envueltos, de Gualeguay, con la dirección de Gastón Díaz.
Momentos antes que en la sede del IUNA se entregaran en medio de una fiesta entre todos, los merecidos diplomas que destacaron algunos de los procedimientos de las diferentes propuestas. Un nuevo Festival, un año más de experiencias inolvidables para los grupos que participaron, para los organizadores del Evento y para todos los que año tras año, disfrutamos y aprendemos del talento y la dedicación de los jóvenes artistas.

La posible actualidad de Brecht

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La posible actualidad de Brecht
Encuentro Internacional organizado por Actuarnos Otros

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Bertold Brecht es un autor que nuestro campo cultural teatral conoce desde la década del ’40 cuando llega a nuestras librerías la textualidad del Organón, sin embargo, van a pasar unos años hasta que uno de los teatros independientes de los cincuenta tomara a su cargo la lectura e interpretación de su escritura teatral. Fray Mocho con Oscar Ferrigno como director va a producir seminarios y talleres donde entre otros temas que interesaban a la juventud teatral de la época, el autor alemán va a producir un alto interés e interrogantes a develar, entre ellos cuál debía ser la forma de actuación de una manera diferente de concebir el teatro. Osvaldo Dragún y su obra dentro del grupo será uno de los dramaturgos que utilizarán la obra de Brecht de manera intertextual para producir un teatro político sin apelar al género habitual, el realismo de tesis social. Será la década del 70, con autores como Roberto Cossa, Carlos Somigliana, Germán Rozenmacher, Ricardo Talesnik, – El Avión negro– (1970); o Ricardo Monti, – Historia Tendenciosa de la clase media argentina…- (1971); entre otros, quien pondrán en acto los procedimientos que Brecht desarrollaba en aquél texto primero. Por otra parte, las puestas de textos brechtianos se suceden en los diferentes teatros independientes entre las década del cincuenta y el setenta, y hoy mismo es un referente para muchos de los grupos que conforman el mapa teatral de Buenos Aires.
El primer Encuentro se realizó en el setiembre del 2012 en Andamio ‘90 y participaron directores del Chile, España, Brasil y Argentina:

[…] tuvo como eje dar acceso a las propuestas teatrales de Bertolt Brecht desde un punto de vista teórico y práctico, con el objetivo de discutir algunas de sus proposiciones -que invitan a pensar la realidad en términos sociales- y así motivar a los participantes a la realización de un teatro más comprometido.1

Este setiembre de 2014 por segunda vez consecutiva se hizo posible un Encuentro en donde el teatro que Brecht diseño y puso en acción para dar cuenta al mundo de las contradicciones sociales, tuviera un escenario donde grupos de teatro hispanoamericano pusieran en acto piezas con sus procedimientos y con su mismo espíritu. México, Chile, Brasil, Colombia, España y Argentina llevaron adelante ante un entusiasta espectador, obras de carácter brechtiano, talleres y charlas debate para demostrar la eficacia de su pensamiento vivo, y una polémica sobre la función del teatro en el seno de una sociedad. Desde el jueves 11 hasta el domingo 14/9, el Colectivo Actuarnos Otros dirigido por Laura Brauer. Las sedes de Andamio 90, El Galpón de Catalinas y la Mutual Sentimiento de la Ciudad de Buenos Aires. Como se afirma en la gacetilla:

Este Encuentro –que contará con espectáculos, talleres, foros y charlas- debate- tiene como objetivo enriquecer el análisis y ampliar las referencias en relación al abordaje de un teatro que se pretende crítico, dialéctico y útil para quien asiste y participa.

Desde el 2001 un grupo de jóvenes artistas se plantearon el gran desafío: “generar transformaciones sociales” desde y a través de diferentes expresiones creativas. Con la mirada puesta en los niños y jóvenes, especialmente en aquellos que pertenecen al segmento con menos poder adquisitivo, comenzaron un largo recorrido tratando de sortear muchos obstáculos y logrando muchos aciertos. Un proyecto que fue creciendo y necesariamente se fue empapando de la realidad social y económica de estos sectores. A partir del 2007 el grupo toma un nuevo giro, mayor vitalidad, y nace Actuarmos Otros; hoy podemos asegurar que este II Encuentro superó al primero. Evento artístico y social que va más allá de sus organizadores y de las instancias del quehacer teatral, pues nos recuerda que somos necesariamente sujetos sociales.

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Integrantes del Grupo Actuarnos Otros: Laura Brauer (Directora), Daniel Tazzoli (Co Director), Maria del Pilar Álvarez García (Actriz), Rodrigo Arostegui (Actor), Sabino Molina (Actor), Lina Pizarro (Actriz).

1 http://www.actuarnosotros.com.ar/
La foto publicada en esta nota fue tomada del sitio en la web de Actuarmos Otros.

Diez sobre cero. Tiende al infinito de Creación colectiva

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Diez sobre cero. Tiende al infinito
Creación colectiva que surge del seminario
“Creación de una obra” 2014, coordinado por Florencia Suárez Bignoli.
En el principio fue el caos

Tú eres el camino y la meta; y no hay distancia entre la meta y tú.
Tú eres el buscador y lo buscado; no hay distancia entre el buscador y lo buscado.
Tú eres el devoto y la devoción, tú eres el discípulo y el maestro.
Tú eres el medio y el fin. Este es el gran camino. (Osho, El libro de la nada)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un espacio delimitado por una entrada y una habitación, por afuera el caos, la vida misma, y sus ruidos, sonidos, melodías, y también su vértigo. Los invitados al juego del teatro / mundo, van llegando a la geografía dibujada de a uno, sin saber por qué están en ese lugar, por mandato de quién. El otro como espejo de uno mismo, pero diferente, cada personaje dentro de sí mismo y sin embargo tratando de relacionarse con ese que se le parece y no, la taza de té de magnolia que iguala y tranquiliza cuando la incertidumbre es la única certeza. ¿Un mundo posmoderno? ¿Un mundo absurdo? ¿Un mundo paralelo entre el sueño y la vigilia? Nada en especial y todo en conjunto. La vida y la muerte como inicio y final, que nunca acaba, como una circularidad que no podemos controlar, ni explicar. El grupo trabaja con más de un concepto de las más diversas teorías filosóficas de la segunda mitad del siglo XX: Sartre y el existencialismo, Osho y su mirada sobre un camino singular, personal sobre el buen vivir y la libertad a través del zen. Pero sobre todo, explora en las estéticas del mismo período para hablar de una preocupación por el devenir de la vida, por su hermana gemela, la muerte. La libertad, temática recurrente en la puesta, por momentos demasiado evidente en una textualidad dramática que necesita de los símbolos, y de las metáforas, cuando deja al espectador la unidad de un sentido escurridizo.
DiezLas actuaciones dan cuenta de la búsqueda de una identidad en cada de uno de los personajes, dentro de un conjunto humano que escapa voluntariamente a la convención, y que incorpora la magia, el vuelo de lo onírico, la necesidad de constituirse en un ser sin ataduras. De todos ellos, la niña, quien alberga en sí la vejez y la muerte, es la que sin premisas ni leyes puede entrar y salir de la trampa que el tiempo y el espacio construyen para todos. Los monólogos y los diálogos construidos desde la versificación el registro de acentos diversos, el vestuario que indica procedencia y rol social, reafirman la polifonía de la propuesta, que quiere ser abarcativa en todos los niveles: el artista, el burócrata, la funcionaria, la ligada a la tradición y a la tierra, la soñadora, la cumpleañera ajena a lo que la rodea, el que sólo puede decir si mismo que su nombre es J, la niña, la princesa, Aurora, todos y cada uno de ellos construyen un universo particular que no encuentra con facilidad un recorrido en común. La vieja pregunta: que hacemos en este mundo, se traslada a un locus que recuerda aquél de A puertas cerradas del propio Sartre. La construcción desde el fragmento de una puesta que establezca un diálogo entre la filosofía y la realidad concreta es uno de los puntos de vista que aparecen más nítidos en el trabajo. En ese diálogo, la condena y el uso de una libertad inevitable es también una presencia constante en la conciencia de cada personaje. diez 2
Cada criatura, construida con solvencia por cada actor/actriz, tiene su particular espesor y se desplaza constantemente casi de manera caótica, como sin ver al otro. Son diez personajes que parecieran no tener un denominador común y que plantean múltiples sentidos. Entonces, ¿por qué “diez sobre cero”? Quizá porque esos sentidos “tienden al infinito” y si utilizáramos un método para poder centrifugar los mismos, separar lo sólido y lo líquido, lo real y lo imaginario, obtendríamos el denominador común: la muerte. Por otro lado, podríamos pensar que la obra está construida a partir de diferentes relatos, relatos que instalan en el espectador cierta ambigüedad, cierta duda, al perderse su resolución en la escena siguiente creando el clima de inestabilidad. Inestabilidad que también está remarca desde el espacio ficcional en los límites de la habitación que los aglutina. Otro acierto de esta interesante propuesta es la música y los sonidos en vivo, que acompañan o funciona como contra punto de la situación dramática. Los sonidos van pautando las acciones, y son además en la ejecución del niño, un plus de sentido: ¿Quién desde afuera organiza ese caos aparente donde todo, sin embargo, guarda una lógica interna, una coherencia en el borde mismo entre lo individual y lo colectivo? Un trabajo de búsqueda en lo teatral y en el sentido para construir una estética que no abandone en el fluir constante de las palabras, el fondo ético que discuten y proponen.diez 3

Ficha técnica: Diez sobre cero. Tiende al infinito. Texto: Creación Grupal. Elenco: Belén Ezquerra, Daniela Acero, Paula Pierini, Joaquín Poviña, Federico Vilaro, Florencia Weiss, Antonella Piersanti, Julián Novoa, Verónica Casanovas, Ludmila Vilá, Pipin Cerqueiro. Música Original: Pipin Cerqueiro. Audio: Hernán Suárez. Diseño de Luces, Escenografía y Vestuario: Creación Grupal. Gráfica: Marcov Ilustración. Coreografías: Lucía Benítez, Clara García González. Asistente General: Paula Araya. Coordinación General: Florencia Suárez Bignoli. La Carpintería Teatro

Bestiae Mentis de Carina E.Meirás

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Reseña
Bestiae Mentis
Cuentos / Carina E.Meirás
Dibujos /Ana Efron
Alción Editora 2014
62 páginas

Los relatos, a la manera de los bestiarios medievales de ahí el nombre del libro), estaban concebidos para tener ilustraciones. Con los dibujos de Ana el bestiario adquirió una profundidad diferente; su interpretación de la escritura le agregó una belleza inquietante, como la turbación que está latente en los sueños. (Carina R. Meirás)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Captura 1La conjunción de palabra e imagen, hace de esta edición un libro objeto que nos permite una lectura abierta a dos tipos de percepciones diferentes que sin embargo podemos reunir en un centro que logra poner en abismo el punto de su entramado. Cuentos cortos, pequeñas narraciones de historias develadas en el momento que no somos conscientes de nuestra cotidianidad, pero que aunque sean los retazos de un recuerdo onírico guardan la fuerza de una realidad paralela, ya que nunca sabremos cuál es el concreto real, si el del sueño o la vigilia. La definición de su título: Bestiae Mentis, nos habla de una colección de rara avis, de formaciones diferentes a lo común, que nos permite como lectores introducirnos en un mundo donde lo fantástico tiene su reinado. Surrealismo1 que Borges en sus ficciones y luego Cortázar en su Bestiario explorarían en su literatura, que nunca agota su propio material porque cada conciencia encierra una subpartitura de situaciones y emociones particulares: cada uno de nosotros construimos nuestra propia galería de monstruosidades. Los relatos cuya voz carga con la diversidad de géneros, nos sitúa en espacios, geografías diferentes, en tiempos sin tiempo, en situaciones posibles pero aparentemente irreales, a pesar de la fuerza de su tensión dramática. Espacios que se atraviesan unos a otros en el mismo momento como en el sueño / 02:

Llegamos a Rosario. (…) De repente, veo a lo lejos un monumento, pienso que debe ser el Monumento a la            Bandera, pero se parece más al Ángel de la Independencia de la Ciudad de México. (11)

La casa de la niñez, padres y abuelos, lugares de trabajo New York, espacios amplios: jardines, salas que se transforman en huecos, lugares oscuros y subterráneos, donde se hace la noche donde abunda el miedo y la necesidad de huir:

Me digo que es peligroso que me agarre la noche allí y me convierto en hormiga. Ahora soy hormiga, y voy andando en bicicleta por una calle empedrada de Nueva York, que más bien parece la zona norte de la provincia de Buenos Aires. (31)

Transformación y simulacro, nada es lo que parece todo trasmuta en otra cosa, en otras personas, en otros animales y sobre todo en otros lugares que permiten el fin y el inicio de una nueva situación:

Él es pájaro, es hombre y parece tener el don de la ubicuidad. El pájaro abre las alas, y éstas crecen y crecen, hasta sumir todo en la oscuridad (34)

Los dibujos guardan en sí mismos la espiral, la curvatura de una línea que esconde el principio y el fin, y dan cuenta del intricado camino de la mente, que necesita para purificar su aire un medio de expresión o dos: la escritura y la plástica. El resto de los sentidos quedan formándose a través del recorrido de la lectura que nos permite introducirnos en el imaginario ajeno y sentir, oler, y degustar a partir de la palabra aquello que aparece restringido en el marco formal de la página. La afirmación de un sujeto que narra en primera persona a veces se traslada a un narrador testigo, plural, que sólo observa pero no participa de las acciones:

Estamos en la casa del niño inglés, un niño con una capacidad de orden prodigiosa. Su madre inserta un pequeño dispositivo en la boca infantil y luego extiende a lo largo de su cuerpo –se encuentra acostado en el piso del cuarto-, la prenda a doblar. (61)

Como en todo relato onírico, surrealista, las imágenes, la metáfora, la metonimia y la comparación son procedimientos estructurantes, necesarios para dar cuenta del todo. Lo normal que se transforma, que cambia, construyendo una dimensión otra desde la metamorfosis: “El cielo es una masa uniforme de plomo”; “Nos acercamos y notamos que los animales no están en acuarios, sino en unos cajones en la calle, como si fueran frutas en una verdulería” (15); “Veo una hoja, una mano, un pez” (17). La objetividad de las cosas, subjetivada, fragmentada y definida por el ojo que mira: “En una terraza le disparo a una rata. Me acerco a ver si está muerta, y cuando estoy al lado me doy cuenta de que no es la rata gris y fea que veía, sino un armiño.” (19); “Me espanto y lo saco. Cuando está afuera, veo que su cuerpo tomó la forma redondeada de la taza, y que está duro, como si fuera una estatua de yeso”. (23)

El Bestiario toma las formas de animales que producen ternura, el armiño o terror, la serpiente que se enrolla en la pierna y que es imposible evitar dentro del agua. Animales indefensos en situación de riesgo como el gato en el inodoro, animales que pueden provocar la muerte o que aterrorizan por su presencia inesperada: arañas.
Pero el temor abarca al hombre en la transformación del bien en el mal, un músico que se muestra su lado oscuro y se vuelve un peligro mortal, una mujer que pierde un ojo pero entonces adquiere la capacidad de verlo todo a través del otro que abarca toda su cara:

Ya me siento mejor, dice una voz femenina que viene desde la pared que está detrás del músico y los policías. Miro hacia allá y veo de espaldas a la mujer mordida, la que voltea y me mira, con un solo ojo que ocupa toda su cara (36)Captura

La imaginación que juega con la realidad diurna y con la ficción cinematográfica, que atraviesa el presente y el mito, todo es material para que desde el sueño construyamos otros mundos, espacios inmateriales donde desplazarlos con la liviandad de las sombras, telas en el aire que se mueven y forman figuras: animales, plantas, piedras, ciudades, bosques, mares y humanos:

En un campo muy verde se ven grupos de gente y personas aisladas, hablando y preparándose para huir, porque todo anuncia que habrá una catástrofe. Es un ambiente parecido al comienzo de la película La guerra de los mundos. (…) Una mujer se acerca a recibir el mensaje y, de pronto, el pájaro saca una enorme lengua tapizada de mujeres. Están vestidas con conjuntos de gorras y trajes de baño antiguos y metalizados, de distintos colores: rosa, azul, violeta, índigo. De cerca, parecen nadadoras de los años 20, con aires futuristas; de lejos, gusanitos multicolores sobre la lengua negra. Entiendo que esas mujeres están allí porque han sido sacrificadas. (37/38)

Todo cabe en el espacio infinito de lo onírico, lo real concreto y el deseo más profundo, el del alimento recibido y el que daremos en la figura de la maternidad, todo es un magma que se desplaza mientras que a su paso crea, dibuja, construye universos que nos pertenecen y no. Universos donde cabe lo posible, lo probable, y lo nunca imaginado. La transformación el azar y el caos, la infinita suma de las posibilidades, una detrás de otras sucediéndose sin cesar, hasta el colapso que es el abrir los ojos, despertar a otra especie de sueño que también se conforma con los mismos materiales pero con una imaginación limitada por lo convencional:

Estoy casada desde hace 20 años, a pesar de que nunca he durado en pareja más de tres. Además, soy yo, pero no estoy en mi cuerpo; soy más alta, corpulenta y tengo el pelo rojo, en lugar de castaño oscuro. (43)

Cierra el texto con este relato personal de un nosotros inclusivo, que involucra ¿a quién?, ¿A varios en el sueño relatado, a la narradora /o y al probable lector? La ambigüedad hace más rico el proceso creativo, y forma parte de una estética que necesita un participante por fuera de él en absoluta actividad. Captura 3

4El sueño y la vigilia, dos mundos que se cruzan en un abrir y cerrar de ojos,donde los restos de lo vivido forman una encrucijada que teje con maestría un sin fin de posibles. Belleza y poesía en relatos cortos que conjugan en una estética surrealista una sucesión

ana y yo 2Foto: Analí Almeyda

1 Las vanguardias europeas en la Argentina llegan casi simultáneamente con el desarrollo de las mismas en sus países de origen. El surrealismo es trabajado por la línea de Florida en poetas como Oliverio Girondo, y Aldo Pellegrini que en 1924 junto a otros poetas dirigirá la revista Qué y va a fundar dos años después el primer grupo surrealista del mundo de habla hispana.

TEATRO INDEPENDIENTE VS. PENDIENTES DEL TEATRO

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TEATRO INDEPENDIENTE VS. PENDIENTES DEL TEATRO

Vanesa Dunand1

Hace tiempo que las palabras me parecen haber dejado de tener como único sentido, un “querer decir”, “querer hacer entender”, “querer explicar” o comunicarse y dialogar a través del lenguaje, para pasar hacer además “una forma de decir”, y esto me ocurre a diario cuando digo algo y seguido de las frases, los dichos, o los pedidos tengo que aclarar “es una forma de decir” en donde las palabras no son, solo por sí mismas, sino que además son lo que uno termina haciendo con ellas, según el uso que le queremos dar, (esto me ocurre en gran parte con mis hijos pequeños, para los cuales el significado, y uso de las palabras “parte del lenguaje” tienen mayor relación).
De ahí en más, las palabras muchas veces derivan al dialogo y las relaciones entre pares, mal entendidos, interpretaciones erróneas, diferentes significados y usos, donde la comunicación termina teniendo varias maneras y formas de ser interpretadas.

La temática del trabajo practico surgió de las clases, y de planteos que anteriormente me se había hecho sobre dichas cuestiones e interrogantes, aparece ahí la palabra “Independiente”, unida a “Teatro” (Teatro Independiente) “Independiente” como nombre y/o característica de la práctica, la realización de una disciplina, el surgimiento, y desarrollo de ciertos sujetos del arte, que involucrados en dicho movimiento, respondían a las motivaciones y objetivos de su tiempo.

Deberíamos entonces pensar en las palabras, no solo como vehículos del “decir”, sino también con el compromiso en la elección de las mismas para aquello que “queremos decir” cuando decimos.
Pensar en ser independientes me resulta casi una utopía, cuanto más independiente somos de algo, más nos acercamos a ser dependiente de algo más, parece un juego de palabras, de ordenamiento, como si en cada afirmación el pensamiento filosófico pudiera estar haciendo de las suyas, para hacernos dar cuenta de que no todo, no siempre, es absolutamente como parece.

Entonces queriendo responderme algunas preguntas, y haciendo reflexión y crítica de las mismas, partí de la necesidad primero que nada, de pensar en qué entiendo yo por INDEPENDIDENTE, y por sobre todo qué significa, cuál es su antónimo, y definición.

Independiente.: 1. adj. Que no tiene dependencia, que no depende de otro.2. adj. autónomo.3. adj. Dicho de una persona: Que sostiene sus derechos u opiniones sin admitir intervención ajena. 4. adv. m. Con independencia. Independiente de eso. 1
Antónimos
 Independiente dependiente • dominado • colonizado
 Dependiente independiente • superior

De esta forma como antónimo de independiente encuentro la palabra dependiente, pero de ambas me surgió una tercera elegida de forma arbitraria, que me da la posibilidad de no polarizar, una u otra, sino como lugar de consenso, esa palabra es “Pendientes”.

“Pendientes del Teatro” es desde mi punto de vista, el lugar de importancia a desarrollar, a encontrar como toma de posición: pendientes de la expresión artística, pendientes de los actores, de los autores, de nuestra problemática, de nuestro querer contar, transmitir, de nuestras formas, de nuestro tiempo y espacio (como momento histórico y territorio geográfico).
1 Real Academia Española. Ref.: http://lema.rae.es/drae/
Significado antónimo. Ref. http://www.diccionariodeantonimos.com/

Si en un momento lo que conocemos como “teatro independiente” tenía objetivos, tenía una forma, una manera de llevarse a cabo, una independencia que ganar a otro que oprimía, que amenazaba, que no dejaba ser o hacer, me pregunto: ¿quienes ocupan esos lugares en la actualidad, cómo son llenados, de qué manera, forma, y con qué propósitos?

Intentando responderme “quienes” me surgen más de un sujeto de acción, interactuando en la escena teatral, el sujeto –autor, el sujeto- director/productor, el sujeto-actor, y el sujeto-espectador que a su vez puede dividirse en dos, aquel que observa el espectáculo y aquel que observa y que analiza (crítico de teatro).
Estos lugares pueden mutar, y los sujetos ocupar más de un sitio al mismo tiempo. Todos son necesarios, motivo por el cual crean una forma de dependencia, unos de otros y ha sido así ayer y hoy.
Tal vez hoy se suma en forma impensada tiempos atrás, el rol de la publicidad y la difusión, condimentos no menores y no con menos propósitos que los mencionados dentro del arte.

Pensarlos y encontrarlos me resulta muy difícil en comparativa, si bien podemos leer obras que datan de más de 50 años y encontrarlas muy actuales, los protagonistas en la escena artística ya no son los mismos.
Aquellos protagonistas tenían miedo a perder la vida, estos el miedo a perder el trabajo.
Aquellos protagonistas soñaban con ser ellos mismos, estos con ser conocidos.
Aquellos con enriquecer el arte con su trabajo, estos con enriquecerse trabajando.
Aquellos se exiliaban escapando, estos posan su mirada afuera proyectando su futuro.
Aquellos escribían lo que podían, lo que les era permitido…. Estos escriben para el lector, para la moda, los requerimientos de producción, lo que les es pedido….
Aquellos veían, disfrutaban, comentaban y analizaban, recomendaban y reflexionaban en sus vidas, en sus realidades, estos ni siquiera pueden recordar apagar sus celulares antes de comenzada la función, preguntan “cuánto tarda” en vez de “cuánto dura”, “quién actúa” en vez “de que trata”, buscan descuentos, promociones, gastar poco y reír mucho.

Ni bueno, ni malo, ni todos, ni ninguno, pero diferentes y parecidos: ¿pueden seguir llamándose iguales, “Teatro Independiente”? ¿O es lo que queda como medio publicitario?
Y si fuese como un deseo a ser revivido, ¿que nos están queriendo decir “aquellos” que fueron, a los que hoy somos o queremos ser? ¿Nos dicen tomen la bandera, por la independencia de la hegemonía? ¿No olviden el para que elegimos ser artistas? ¿Nos dicen disfrutemos del arte sin desvalorizarlo, compartámoslo y fomentémoslo a otros?
Mucho costó hacerlo nacer y llevarlo adelante, mucho sacrificio, muchas vidas, muchos escritos quemados y rotos, muchas partidas de último momento, muchos incendios y bombas, muchos decir entre líneas, muchas horas al servicio, muchos silencios…. Démosle el mejor premio de serles fieles, de recordarlos, de valorarlos, de llevarlos a la escena cada vez que podamos, de elegir verlos, y aplaudirlos por valientes, y comprometidos, estemos pendientes.
En el “cómo” encuentro también más de una respuesta, vemos producciones despojadas de escenografía, con vestuario mínimo, con poca difusión, en espacios llamados “off “, actores muy buenos pero de poco reconocimiento público, deseosos de llenar sus salas, repercutir en los medios o en el público, ser catapultados al éxito, y hasta incluso por qué no, ser galardonados con algún premio, cuando esto último pasa muchas veces me he escuchado diciendo – ¡Qué bien este actor mira donde llego! ¡Se le dio! ¡Logro un lugar! y muchas cosas más, llenas de suposiciones dadas como certezas.

Si pensáramos en el transitar, el arte, si hiciéramos aquellas cosas que nos dan satisfacción, si nos ocupáramos en trasmitir a través de las distintas expresiones, en aquello que podemos cambiar o reafirmar, si los que escriben pudieran ver en sus raíces, y no en lo que está de moda, pondrían sus raíces de “moda”, la brecha entre el “off” y “comercial” sería más chica, hasta podría desaparecer y no por dejar de existir sino tan solo porque podríamos ver actores reconocidos (para la mayoría) en teatros chicos y en barrios alejados de la calle Corrientes y artistas desconocidos (para la mayoría) teniendo la posibilidad de pasar por las grandes salas, al igual que en otras disciplinas, dando a conocer su profesión en escuelas, charlas acerca de la profesión, acerca de problemáticas sociales, con un compromiso más cerca del arte como vehículo liberador y expresivo, que como mero espectáculo o divertimento.
Creo que ahí se podría tener una idea de independiente, independiente de lo esperado, independiente de la repercusión mediática, del bordereau, despojado no por vacío, sino por esencial, con libertad de objetivos, con el propósito de dar, una sonrisa, una lágrima, un recuerdo, una reflexión a lo cotidiano de la vida. Que al pasar el tiempo podamos rememorar aquello que vimos, aquello que escuchamos, un artista que nos erizo la piel, que nos emocionó, que nos llenó, que nos despertó de alguna manera, que dejo huella.

¿De qué manera, forma y con qué propósitos a través del arte, siendo fieles a sus presentes, podrían los artistas y afines llevar adelante el teatro hoy día?
Esta pregunta parece no tener respuesta, ya que de encontrarla sería algo así como un dictamen, una receta a seguir, o más cerca de algo imposible de realizar o bien de sostener a largo plazo.
Lo que si me nace como premisa es seguir siendo observadores, críticos y autocríticos, curiosos, reflexivos, responsables, creativos, en las formas más diversas, de la manera menos conservadora, más profunda, inclusiva, y respetuosa. Todas cualidades posibles, todas que muchas veces adormecida creemos no tener, y por comodidad ni siquiera intentamos recuperar.

Porque si no, lo de independiente como lo conocemos, de otras épocas solo podría tener lugar cuando hay opresión, cuando hay dictadura, cuando hay miedo, y nada habríamos aprendido. En estos tiempo también hay que ser independientes, pero de otra manera, y hasta tal vez sea necesario crear un nuevo termino, genero, que dé cuenta que crecimos, y que la historia no es en vano, que se puede tener una mirada reveladora hacia nosotros, con un tiempo propio, con una idiosincrasia autóctona, tenemos a quienes escribirles, tenemos temas, tenemos salas, publico esperando que los artistas se acerquen, artistas esperando ser convocados, soñadores a montones.

El propósito es sanar, es crecer, es descubrir nuevos espacios de expresión, es comunicar, es transitar, crear un lenguaje que las palabras no puedan explicar, no puedan confundir o teñir de “una manera de decir” sino de un querer sentir.
Sentir libertad más que independencia, sentir libertad más que miedo, libertad por sobre objetivos económicos, libertad por sobre conveniencia, que no sea una utopía sino una realidad posible y al alcance, el ser y hacer a través del arte, esto nos va a convertir en sujetos pendientes.

¡Y si estamos pendientes cuando las cosas buenas pasen, nos va a encontrar bien despiertos!

1 Vanesa Dunand es actriz y está haciendo su profesorado en Artes Dramáticas en Andamio 90. Ha tomado clases de canto con Sebastián Mazzoni y de cine con Osvaldo Santoro, en C.I.C. (Centro de Investigación Cinematográfica) Desde 1998 ha participado en los grupos: Nómade, El Quijote, en el Centro Integral de Comedia Musical “Protagonistas” dirigido por Hernán Kuttel .y en Instituto de Artes y oficios dirigidos por Dora Baret. Participó en sus inicios en un Taller de teatro vocacional dirigido por Boris del Río y luego en un Curso de Teatro del Centro Cultural San Martín, dirigido por Gabriel Molinelli. <vasca36@gmail.com>