La tercera posición de Carla Maliandi / Pablo García

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La tercera posición de Carla Maliandi / Pablo García
Arte y Política, Arte o Política

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

la terceraEn la puesta de La tercera posición se conjugan dos miradas diferentes sobre el mismo punto de referencia. Una conferencia es el medio del que se valen los autores para llevarnos al mundo de la década del ’50 en la cultura argentina, dentro de lo que fuera el segundo gobierno de Juan Domingo Perón. Allí entre el conferencista y su secretaria se establece un duelo dialógico donde el compromiso con la clase y el compromiso con el arte juegan un partido metaforizado en el tenis. Irene construye con su idea sobre el arte y su absolutismo estético una tercera posición donde el artista sólo establece contacto con la obra y donde todo el contexto es superfluo, innecesario, contraproducente. Irene busca la construcción de un artista autónomo, que viva para la perfección y el virtuosismo de su disciplina, y que no se deje seducir por los cantos de sirena de la realidad, aunque ésta incluya el amor. Mientras que el personaje que lleva adelante Pablo García tiene en ese espacio de figuración puesto su destino y la sólo mención a una frase célebre del gobierno en el texto escrito por Irene, lo pone en contradicción con aquellos a los que quiere agradar y sobre todo pertenecer. “La tercera posición”1, un concepto enunciado por el peronismo para conformarse como un movimiento diferente entre la derecha y la izquierda nacional, es dentro del círculo áulico donde transitan, lo menos una mala expresión de la barbarie, dentro de un cortejo de personajes que como el mismo reconoce: informados pero brutos. Con una escenografía funcional, y el pasaje de diapositivas de época que ofrecen una secuencia de transición entre la primera y la segunda parte, las acciones se desarrollan desde el peso de la palabra, y su tejido de emociones y sentidos. Las actuaciones crecen a medida que el relato toma consistencia, sobre todo en la figura de Anahí Pankomin, que ofrece por momentos a la estructura de su rol matices en su voz y su gestualidad de gran intensidad. A pesar de que la dirección prefirió mantener siempre un semi tono que nunca se tradujo en tensión dramática. Quizá para que los personajes no se construyeran desde una postura política, sino en un ir y venir como en un partido de tenis. Focalizando así la atención del espectador en un juego que necesariamente los enfrenta, un partido en que utilizan distintos tipos de golpes y, a la vez, donde cada criatura se complementa con el otro para protegerse de un ambiente que les es hostil. La red que divide el espacio escénico pareciera ser el punto de encuentro donde estas dos almas intentan encontrar las reglas en común. Por otro lado, el vestuario nos ancla en esa época precisa, a principio de la década, en una sociedad que todavía no imaginaba el Bombardeo o mejor dicho la Masacre de Plaza de Mayo del 55. Arte y Política, y una mirada que autonomiza los términos de la ecuación en un diálogo que mantiene una dialéctica de poder en permanente desequilibrio.38_la_tercera_posicion

Ficha técnica: La tercera posición de Carla Maliandi y Pablo García. Actúan: Anahí Pankonin, Eduardo Iacono. Voz en off: Rafael Spregelburd. Espacio Escénico: Fernanda Heras. Piano: Patricia Pankonin. Diseño y Realización de Vestuario: Fresco Estudio de Vestuario. Audiovisual y Gráfica Publicitaria: Pablo García. Diseño de Luces: Miguel Madrid. Asistencia de Dirección: Pablo Spigardi. Prensa: Simkin & Franco. Dirección: Carla Maliandi. Teatro El Camarín de las Musas.

1 En materia de política internacional, la Doctrina Justicialista ha proclamado la Tercera Posición; es decir, una posición independiente de los dictados de las dos grandes potencias, que se han repartido según sus conveniencias estratégicas el mundo de posguerra. La Tercera Posición es una concepción filosófica y política. El General Perón percibió claramente la falacia ideológica de presentar la opción entre capitalismo y comunismo como ineludibles. Los dos grandes sistemas de pensamiento anteriores al justicialismo, el Individualismo Liberal Capitalista y el Socialismo “científico” clasista y estatista, estaban encarnados en el mundo de la posguerra (a partir de 1945), en dos grandes bloques geopolíticos e ideológicos antagónicos, que se mantuvieron Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, frente a las potencias del Eje (la Alemania del Tercer Reich, la Italia Fascista y el Imperio del Japón).

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