Coprófagos en su tinta. Girando en la rueda de la vida de Claudio Gotbeter

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Coprófagos en su tinta. Girando en la rueda de la vida
de Claudio Gotbeter
Compañía Comedias Negras

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

coprofagosClaudio Gotbeter es un autor de una extensa trayectoria en el país y en el exterior, (Francia) que dirige la Compañía de Teatro Comedias Negras, buscando llevar adelante un teatro que expanda su mirada y su lectura sobre la sociedad hasta los límites de la sátira con personajes que recuerdan el desborde alucinado del grotesco pirandelliano o el esperpento de Valle Inclán. Una mirada compleja que expone en Coprófagos… las contradicciones en la búsqueda de un sentido a la vida, y de un lugar donde ese sentido se convierta en una realidad, en hechos y no palabras vanas cargadas de esperanza. Ante la disyuntiva, en el enfrentamiento de los integrantes de esa nave de locos, que se mueve al ritmo de su propio deseo insatisfecho, y de una canzoneta italiana, los temas que acosan al hombre hoy y siempre se van desarrollando en las voces y en los silencios de esos viajeros de la vida hacia la muerte y sus infinitas rotaciones. Girando, girando sobre sí mismos y sus indecisiones, tratando de tomar en cuenta al otro o eliminándolo por oponerse al pensamiento mayoritario, lo que se ve en escena es un fresco de las miserias humanas, sin atenuantes, y a pesar de todo con cuadros de belleza plástica, en forma y movimiento, y un humor que aunque negro nos mueve a la risa, ya que de comedia se trata, pero también de una ilusión que llevará a los personajes en un alucinante camino a la tragedia. Un coprófago es alguien que come excrementos o inmundicias, que Francisco-Suárez-Coprófagos-en-su-tinta-07sufre un grado alterado de conciencia, o un insecto como las moscas que vive de comer los desechos. El conjunto que aparece como un solo cuerpo casi arrastrándose por el escenario, es la metáfora de aquellos que están destinados sólo a los restos indeseados, a las sobras del mundo, que viven esperando surgir a la luz del éxito en la vida, pero sólo acceden a las mil y una vueltas del fracaso. Sin embargo, en su patetismo grotesco, nos producen gracia, ignorantes por momentos como están de su inútil ser y accionar. Sueñan, pero en su sueño de bienestar sienten miedo, acostumbrados como están a la desgracia; pelean, discuten, son capaces de unirse pero sólo cuando se ven atacados en su espejismo. Los personajes en la escena se mueven en bloque, o se separan por unidad, para emitir monólogos cargados de significación. Las actuaciones excelentes mantienen una poética escénica desde el maquillaje, el vestuario, la posición de los cuerpos, la gestualidad, y una coreografía que denuncia su posición en el mundo: “(…) la penumbra del universo sumergido me va condicionando la deformación y los hombres se parecen cada vez a bichos o se asemejan a animales. Estamos en el grotesco.” (Viñas, 1969: 21) El fracaso del grotesco criollo se traslada a la comedia negra, y América, el nombre de uno de los personajes femeninos, es precisamente quien se encarga de dar cuenta de él. No soy pesimista, va a decir, me gustan los hechos concretos; la esperanza es cruel, porque nos llena de una ilusión que termina en un rotundo fracaso. Y a aquellos que se trasladan buscando un lugar, que se mueven de Francisco-Suárez-Coprófagos-en-su-tinta-05aquí para allá para encontrar y encontrarse en un espacio – tiempo, los mantiene esa ilusión ficticia sin atreverse a darse cuenta que los espera la tragedia. América es una dura realidad, y el personaje que la representa ve las cosas como son, en su justo medio, como el vaso, ni medio lleno ni medio vacío: por la mitad. Si bien el nombre del Grupo es Comedias Negras nada mejor para definir a estos seres patéticos que se nutren de su propia “tinta”, o sea de lo que ellos mismos generan. Sin el control de sus propias vidas necesitan moverse en el mismo plano, todos juntos, como en un circulo vicioso y donde incluso las tonalidades del vestuario no marca diferencia, quizá pensando que la “unión hace la fuerza”. Las imagines visuales tienen una comicidad que nos recuerda a varias de las escenas en la filmografía de Charles Chaplin:
Chaplin sabe inventar la diferencia mínima entre dos acciones elegida, y eso explica que sepa también crear la distancia máxima entre las situaciones correspondientes, una llega a la emoción y la otra que alcanza la comicidad pura. Es un circuito risa-emoción donde la una remite a la pequeña diferencia y la otra a la gran distancia, sin que la una borre o atenúe a la otra sino que ambas se revelan, se reactiva […] El genio de Chaplin está en hacer las dos cosas juntas, en hacer que riamos cuanto más conmovidos estamos. (Deleuze, 2007: 240)

Ese recorrido ficcional “en la rueda de la vida”, entre la risa y la emoción, le otorga una particular intensidad al relato. En el amplio espacio escénico, la precisa iluminación recorta los desplazamientos en un no lugar de pertenencia, nunca sabremos bien hacia dónde van o de dónde vienen – podrían encontrase en el medio de la nada o en un psiquiátrico. Este clima dual de la comedia negra, “en el circuito risa – emoción”, es lo que nos permite reírnos y tomar distancia de la temática planteada. Los mismos personajes funcionan como recursos expresivos en los dos niveles: por un lado, a partir del lenguaje verbal el sinsentido de la vida, lo absurdo de la sociedad, la muerte trágica o simbólica,…. Y, por otro lado, desde el lenguaje corporal y la gestualidad el humor, ácido / irónico, inevitablemente nos provoca la risa constante, la única forma de tolerar el pesimismo y la desilusión de nuestra sociedad. Un hecho teatral sin fisuras que apuesta y logra que el espectador se involucre con el núcleo duro de la historia.coprofagos 1

Ficha técnica: Cóprofagos en su tinta. Girando en la rueda de la vida. Grupo Comedias Negras. Elenco: Maia Morea, Gastón Jeandet, Susana Farias, Sol Santillán, Francisco Suárez, Lucía Sempertegui, Sofía Pagano, Ana Margarita Wright, Emilse Miraglia, Julieta Greco. Vestuario y elementos escenográficos: René Morales y Tutti Santos. Iluminación: Julio Martínez. Fotografía: Ricardo Brecher. Diseño gráfico: Agustín Telo, Andrés Vanney. Asistente de producción: Ana Frin. Producción general: Comedias Negras. Dramaturgia y Dirección: Claudio Gotbeter. Prensa: Carolina Alfonso. Teatro: El Cubo. Duración: 80’. Estreno:

Bibliografía:
Deleuze, Gilles, 2007. “La imagen-acción: la pequeña forma” en La imagen-movimiento. Estudios sobre cine 1. Buenos Aires: Paidós: 227-249.

Viñas, David, 1969. “Grotesco, inmigración y fracaso” prólogo a Armando Discépolo. Buenos Aires: Editorial Jorge Alvarez.

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