La Varsovia de Patricia Suárez

Estándar

La Varsovia
de Patricia Suárez
Una institución feroz en la Buenos Aires de la década del 20
El juego brutal de la inocencia

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

la varsovia 3La pieza de Patricia Suárez forma parte de una trilogía: Las Polacas, que ingresa al imaginario del campo teatral una zona de nuestra historia de triste recuerdo. La Varsovia, recrea la sombra del Zwi Midgal [1], eran organizaciones que se dedicaban a la trata de blancas, mujeres pobres de Europa que por su condición eran atraídas, a veces con falsos matrimonios, otras entregadas, “vendidas” por sus propios padres, a hombres que desde Buenos Aires viajaban, en este caso a Polonia, a buscar “novia” para él o para alguien más que se lo pedía y cuyo destino final eran los pirigundines que florecían a lo largo y ancho del país. Tierra de inmigrantes, de hombres solos que venían hacer la América, dejando su familia en su país de origen, y que por su situación se convertían rápidamente en una clientela en ascenso. La dramaturga rescata de la memoria colectiva esos relatos, y los traspone en textualidad dramática. En el espacio de El Excéntrico 18, y bajo la dirección de Liliana Adi, las palabras toman encarnadura y ponen en acto un texto que guarda con sutileza una verdad velada. Los dos personajes Hanna y Mignón, dialogan en ese viaje iniciático para la primera, y en el cruce de sus voces se dejan sentir los hilos de silencio que guardan lo no dicho, aquello que se trata de ocultar con mentiras a medias, o verdades que no pueden develarse hasta que sea necesario. Un espacio minimalista, con un muy buen diseño escenográfico realizado en madera, que simula la cubierta de un la varsoviabarco, y las olas de un océano, el que separa a Hanna de su familia, y el que transita Mignón hacia su destino; más el complemento de la música en escena y su melancólicos sonidos, que como llamados de sirena nos hablan de hacia donde se dirige la carga a trasbordar. Polonia – Buenos Aires, y un trayecto donde el dinero, el amor, la transa, el negocio de las pieles, y la falsa inocencia tejen un entramado de vida y de muerte, en una espiral inesperada. Juego verbal, donde los encuentros personales, livianos al principio se van tensando hasta estallar hacia un final que invierte los términos de víctima – victimario. Las actrices logran convencer con su performance en sus diferentes roles a un espectador que sigue una trama que deja caer su punto de vista y su fuerza en la entonación de las palabras más que en el ejercicio de las acciones físicas. En esta puesta en escena, en la varsovia 2particular, en el amplio espacio lúdico, todos los sistemas significantes encastran perfectamente para crear el clima de la fragilidad femenina. Desde la escenografía de líneas curvas, como si no tuviesen solidez, se genera la imagen de una plasticidad desoladora con la sensación de precariedad en la que están sumergidas estas dos criaturas. Por otro lado, el cuidadoso vestuario nos ancla en tiempo y espacio preciso – la década del 20 – de tenue color pastel entre el satén, la puntilla y las perlas; mientras la sutil música en vivo como es sutil la sumisión de estos personajes parece ser el testigo mudo del drama o, mejor dicho, de un recorrido entre los recuerdos que acechan y las ilusiones que se desvanecen como las pequeñas olas en el mar. Por último, cierra la conjunción de elementos, la precisa iluminación que roza a estos cuerpos femeninos como temiendo destruir su inconsciente debilidad. Si bien, Liliana Adi mantiene la escritura del texto primero, la obra dramática, se desprende en el texto segundo, el hecho teatral, la “acumulación de recuerdos”, una cadena de significantes, entre el destino y la suerte, donde imágenes visuales y auditivas nos sensibilizan más allá del artificio.la varsovia 1

Ficha técnica: La Varsovia de Patricia Suárez. Actrices: Lena Simón, Silvana Rosón. Músicos: Alejo Slucki (acordeón), Matías Wettlin (guitarra). Dirección y composición musical: Matías Wettlin. Diseño gráfico: Camila Hirthe Memelsdorff. Diseño de escenografía: Gabriela Luna. Realización de escenografía: Raíz (Gabriela Luna, Carlos Zabala, Mariana Ramírez Roa, Aty De Summa) Diseño de iluminación: Ernesto Bechara. Vestuario: Miguel Ángel Cardenes, Silvia De Paula. Asistente de dirección: Mailén López. Dirección y puesta en escena Liliana Adi. Prensa: Tehagolaprensa. Teatro El Excéntrico de la 18. Duración: 60 minutos. Estreno: 12/06/2015.

[1] El Zwi Migdal, una organización dedicada a la trata de blancas, operó en la Argentina y particularmente en Rosario entre 1906 y la década del 30. La mecánica consistía en “importar” adolescentes, generalmente judías polacas, bajo el engaño de un ventajoso matrimonio en la Argentina: La Migdal –empresa ordenada y eficiente- tenía en las aldeas polacas una red de “corresponsales” que realizaban el “inventario” de las doncellas disponibles. Así, “el importador” ya sabía dónde ir. Los padres, impelidos por la necesidad, aceptaban el noviazgo de sus hijas con el “comerciante” que venía de América. (Contratapa a la edición de la trilogía Las polacas, editorial Teatro Vivo, 2002)

Anuncios

Un comentario »

  1. Pingback: LA VARSOVIA – De Patricia Suàrez- Nuevo dìa – Funciones . « DIGITALREPORTING

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s