Las Patas en Las Fuentes de Leónidas Lamborghini

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Las Patas en Las Fuentes
sobre el poema de Leónidas Lamborghini

Otro loco que lo llevan en cana y dice:
“Violé y violé porque el imperialismo me angustia” (Lamborghini)

Azucena Ester Joffe

El universo poético de Lamborghini es difícil de asir sobre todo para los que no estamos acostumbrados a leer poesía, como así también es difícil acceder al texto escrito y, en particular, al poema que nos ocupa, pues no se ha reeditado y en nuestra Biblioteca Nacional Mariano Moreno sólo cuenta con un ejemplar y en este momento está en reparación. Por lo tanto, citamos la precisa palabra del ensayista y director de dicha Biblioteca, desde el 2005, Horacio González:

[…] profundo indagador del reverso idiomático de todo lo escrito por la historia a fin de que surga el juego esencial de la relación entre lo que se habla y lo que se sufre. Escribir es escribir sobre las ruinas totales de lo escrito antes. En Las patas en la fuente, alguien habla; Lamborghini fusiona la historia con una letanía panteísta. Es la voz de una súplica y de una dispersión espacial. Pero esa conjunción invita a una desencaje existencial, al célebre “fuera de lugar” que los existencialismos de todos los tiempos festejaron en el hombre que solo puede pensar presa de la afiliación de ser privado de su locus y de su lengua. La expresión solicitante deslocado es la payada paradojal, el origen dislocado del rasguido idiomático de Lamborghini, el gauchesco acorde musical alterado y su teoría del conocimiento arrevesada para pensar el peronismo.
El cántico lamborghiniano retoma dicciones anteriores de la historia literaria, la gauchesca retraducida, el tango truncado, las infringidas letanías peronistas, el alegorismo marechaliano con su adánbuenosayres y megafón, volcados a otra vuelta de tuerca aún más lacerada, todo eso, como proyecto general de hacer una nación a través –exclusivamente-, de la salvación por la poesía. (2007:49)las patas

Ahora bien, la genialidad de los hacedores de esta puesta en escena, específicamente, es haber construido el artificio atravesado por ese “fuera de lugar” y esa “letanía peronista”. En esta atmósfera epocal con la pregunta que queda flotando en el aire: ¿De quién es la voz que desestructura el lenguaje de tal modo? ¿A quién el autor le dio la posibilidad de expresarse, de realizar la súplica? Para algunos es la del “cabecita negra”, el pobre, el que pertenece a la clase obrera:

y a otros más veo
y escuchan la radio tus noches Atenas
mientras juegan
a las cartas

y entonces vienen
golpean
los libertadores
sencillamente me contaron

y aquí está ya el camión
y allí nos meten
sencillamente
no sabemos hacia adónde

o sí
sólo que es la noche
pero ahora ya sabemos que aquella
fue la NOCHE
pero no la de Atenas
y fuimos llevados

caímos
adentro
en el basural
y también ahora sí
sabemos
que alguno se salvó
para contarlo

-tus noches Atenas tus noches Atenas- [1]

alta_MG_9136-efecto (2)En el despojado espacio escénico y en penumbras, sólo se observan el atril y la figura de Osmar Nuñez, recortada por una iluminación precisa que contribuye a crear los diferentes climas según se avanza el relato oral. Climas que a través de la escritura poética y de los diferentes registros en la voz del actor van tejiendo un canevas sólido con retazos de nuestra memoria social e individual. Dos soportes distintos, el lenguaje escrito y el lenguaje corporal con una fuerza centrífuga que nos involucra; muy atentos tratamos de retener cada palabra, cada gesto, cada mirada. La impronta particular de Nuñez, por un lado, y también la particular escritura poética de Lamborghini [2], se fusionan de tal forma que el hecho artístico tiene una intensidad desmedida en el hacer y en el decir teatral. Para el espectador no hay un lugar pasivo sino, por el contrario, debe sumergirse en los intersticios de lo no dicho, de los silencios o pausas que con solvencia el interprete de manera orgánica realiza. El otro pilar fundamental de este hecho artístico es, obviamente, la dirección de Analía Fedra García para quien “el solicitante descolocado” tiende un puente entre nuestra memoria y nuestro presente. Pero no es un espectro, entre la vida y la muerte, sino que, en cambio, desde la palabra y desde el cuerpo dramático puesto en escena se vivifica la poesía lamborghiniana. Solo nos resta decir: Gracias!

Ficha Técnica: Las Patas en Las Fuentes [3] de Leónidas Lamborghini. Interprete: Osmar Nuñez; Música Original: Gustavo García Mendy. Diseño de Vestuario y Realización Escenográfica: Paula Molina. Fotos: Néstor Barbitta. Diseño Gráfico: Laura Rovito. Prensa: Silvina Pizarro. Asistencia de Dirección: Cintia Miraglia. Espacio y Dirección: Analía Fedra García. C. C. C. Floreal Gorini, Sala: Raúl González Tuñón. Duración 50’. Estreno: 26/07/2015.

Bibliografía
González, Horacio, 2007. “(Dificultades de una biografía)” en Perón: reflejos de una vida. Buenos Aires: Colihue: 9-77

[1] Fragmento extraído de http://wojaczek.blogspot.com.ar/2008/08/las-patas-en-las-fuentes-1965-de.html [01/08/2015]

[2] Leónidas Lamborghini nació en Buenos Aires el 10 de enero de 1927. Hijo de un próspero ingeniero industrial, su padre, que hubiera querido ser escritor, no toleraba la idea de que sus hijos (Leónidas y Osvaldo) se dedicaran a la literatura. La extensa obra poética de Leónidas ha estado sujeta a sucesivas condensaciones, agregados y reescrituras. Todo empezó en 1955 con una plaqueta, El saboteador arrepentido. Después comienza el ciclo protagonizado por El solicitante descolocado, que incluye Al público (1957), Las patas en las fuentes (1965), La estatua de la libertad y Las diez escenas del paciente. Por su militancia peronista -fue guionista del programa radial “El toto te la canta justa”, de la campaña de Héctor Cámpora-, Lamborghini estuvo exiliado en México desde 1977 hasta 1990. Es autor también de Circus, 11 reescrituras de Discépolo, Perón en Caracas, Mirad hacia Damsaar y La risa canalla (o la moral del bufón) y las novelas Un amor como pocos y La experiencia de la vida. Adriana Hidalgo ha publicado El jardín de los poetas (1999), Carroña última forma (2001), la novela Trento (2003), y Odiseo confinado entre otras obras..Murió a los 82 años, el 13 de noviembre de 2009.. http://www.elortiba.org/lambor2.html [01/08/2015]

[3] Según gacetilla de Prensa: Este espectáculo fue Declarado de Interés Cultural por la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

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