Herodes Reloaded de Emilio García Wehbi

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Herodes Reloaded
de Emilio García Wehbi
Yo mantengo una relación entre arte y utopía.

Cualquier gesto pedagógico es un acto de denominación. (G. Wehbi)

herodes wehbiAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La puesta de García Wehbi en el Espacio de Arte de la Fundación OSDE es ante todo un acto político. Una toma de posición que el dramaturgo hace tiempo viene desarrollando sobre las relaciones que tenemos con la cultura, la sociedad, el capitalismo que nos alberga, las disfuncionalidades en nuestra relación con el cuerpo y el entorno y sobre todo con aquellos que deberíamos cuidar para lograr construir un cambio en nuestra construcción de mundo: los niños. Desde la denominación IMG_20150801_200454de la acción performática, como se nos avisa en el programa de mano, Herodes, ya nos ubica en una temática que tiene y no que ver con el relato bíblico. Herodes se siente amenazado por un niño que según le han dicho será el nuevo rey de los judíos y decide para salvaguardar su poder eliminar a todos en la búsqueda de ese uno trascendental. La pregunta obligada entonces es ¿Quiénes son el Herodes de hoy? ¿A quienes les interesa manipular nuestra infancia para la construcción de un relato que nos impida ningún camino de rebelión fuera de los parámetros del paradigma que nos rige? La respuesta la da Maricel Alvarez, voz de la voz de Wehbi cuando describe a partir del sentido común, de la filosofía, de la historia y de la religión, el entramado siniestro de discursos que nos conforman como IMG_20150801_201003_1entes que ya no se animan a vivir. Salir del sistema es casi un acto de sobrevivencia, mantenernos en él, es caminar como ciegos y sordos, por un derrotero diseñado por otros cuyos intereses no son los nuestros. El Espacio de la Fundación OSDE es el primer rasgo de trasgresión de un texto y una performance que no se priva de nada, hablar en contra de la institución dentro de la institución un gesto de subversión. Un gesto no el primero, sino que viene reiterando en sus anteriores puestas, 58 indicios sobre el cuerpo (2014 /15), en el Centro Cultural San Martín, sobre todo bajo la gestión de Macri, y Vértigo (2014) una puesta efímera como la presente, presentada en el Centro Cultural Rojas – UBA para la Noche de los Museos. La Institución como centro para ser discutida desde adentro de sí misma, recordemos su CONTRAMANIFIESTO DEL MÉTODO ABRAHAM (para sacrificar a corderos dóciles), por Gabo Ferro y Emilio García Wehbi:

Un artista deber mirar profunda pero disimuladamente dentro de su bolsillo en busca de inspiración.
Cuanto más profundo mire dentro de su bolsillo, más universal se vuelve.
Como el dólar.
Un artista no debe tener un Instituto.
Un artista no debe tener un Instituto.
Un artista no debe tener un Instituto.
Un artista no debe ser un hipócrita y mucho menos, engañar a los demás.
Especialmente a los que confían en él.

osde wehbi

Nora Lezano Fan Page

El segundo, es la presencia de la niña en escena, vestida como los performistas con trajes de gala para el acontecimiento, de actitud distante e indiferente a todo lo que se dice en la sala. El tercero son los filmes que aparecen en una pantalla, (fragmentos de Emperor Tomato Ketchup de Shúji Tarayama, 1971; y Pensées el visions d’une t’ete coupèe de Oliver Smolders, 1992) donde la violencia hacia los cuerpos niños es de una evidencia abrumadora. La cuarta, si es que es lícito enumerarlas, es la interpelación al espectador, que ve como es agredido desde la palabra que lo involucra en la construcción de aquello que se quiere destruir, y sin embargo, aplaude, ¿el hecho estético, el acontecimiento político, el coraje artístico, la coherencia ideológica? Cada uno de los ítems, o todos juntos. Porque es imposible no sentirse tocado por la hemorragia de palabras, por la condensación del discurso, por la ferocidad de los relatos. Por fin el paso a las acciones, donde la rotura, la devastación de aquello que constituía la escenografía, el continente de lo expuesto, pone en acto la propuesta de romper, literalmente, con los objetos que conforman el falso discurso de belleza hacia la infancia. Juguetes paradigmáticos: trenes eléctricos, osos de peluche, muñecas varias, autitos y libros de cuentos, que la niña deja caer sus hojas de las manos [1]. Una propuesta performática que nos sacude y nos transforma, la destrucción total del artificio y de los límites, y un texto sumamente profuso, penetrante y que nos obliga necesariamente a ser sujeto espectador y, por lo tanto, sujeto social.herodes osde

Patricia Parodi

Ficha técnica: Herodes Reloaded Acción performática neosituacionista sobre Capitalismo e infancia. Columna Durruti: Maricel Álvarez, Emilio García Wehbi, Marcelo Martínez, Julieta Potenze. Intérpretes: Maricel Álvarez, Emilio García Wehbi. Niña: Olivia Toledo. Producción: Fundación Osde / Cooperativa Herodes Reloaded. Diseño gráfico: Leandro Ibarra. Asistencia Musical: Lucio Ansede García. Edición de video: Marcelo Martínez, Emilio García Wehbi. Preparación de canto: Diego Ruiz. Música: Marcelo Martínez (Teclado: Mario Castelli) Espacio y objetos: Julieta Potenze. Texto y dirección: Emilio García Wehbi. Espacio de Arte: Fundación Osde. Única función: 01/08/2015.

[1] Los juguetes exhibidos son de colección y se encuentran catalogados (Programa de mano)

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