Archivos Mensuales: octubre 2015

Trunca de Luciano Mansur Nahra

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Trunca de

Luciano Mansur Nahra

La fragmentación de un cuerpo femenino

María de los Ángeles Sanz

_DSC0013 (1)Algo trunco es algo que no se realiza, que queda a mitad de camino, roto, fragmentado, un sueño perdido, una ilusión que se apaga con la realidad, un sueño que se cosifica con los hechos, un relato que deja el final abierto para que cada cual saque sus propias conclusiones; una vida con un final incierto, trunco. Luciano Mansur Nahra construye con el cuerpo de las actrices un relato que paralelo al relato de las palabras, sugiere desde la metáfora una historia que se oculta a los ojos pero que necesita ser, constituirse. Cinco actrices que nos reciben y nos enuncian su nombre y apellido, el orden de sus actividades, y el orden de sus deseos, para luego dar paso a la teatralidad, donde la cuarta pared se recupera, y nos convierte en testigos mudos de las acciones y de los relatos que las involucran. Paneles blancos como escenografía, y un cubo con variadas funciones, conforman el marco continente donde entran y salen los cuerpos que desde el afuera, el vestido, hacia adentro la piel, nos van llevando por el camino emocional de los abismos que nos atraviesan. Una piel que queda al descubierto en la desnudez de los pies, que_DSC0039 hace posible con más fuerza, el movimiento centrípeto hacia el centro de los sentidos. El amor, el desamor, la locura, la soledad, la violencia, la cosificación de los cuerpos, la resistencia en el dolor, son los temas que cada uno va tomando para sí, y haciéndolos propios en una estructura episódica cuya línea de conjunción es la mujer. Las historias se narran desde el diálogo, o desde el soliloquio, con una iluminación de penumbra en muchos casos, y una música que acompaña el ritmo de las acciones. Entre palabra y armonía las actrices construyen una coreografía necesaria para que los cuerpos se desobjetiven y se vuelvan sujetos de acción, cuerpos en movimiento que no busca una expresión para el deleite sino para acercarnos desde allí al trance de un dolor, que desde las palabras es difícil de definir. Los objetos que aparecen en las manos de los personajes son funcionales siempre a la emoción que quieren comunicar. Los muñecos – hijos, siempre atados a los cuerpos dadores, la posibilidad de la maternidad siempre _DSC0050posible, el deseo maternal puesto en los objetos, o tomando al hijo de forma objetual. La sandía y su rojo color sangre, alimento nutricio y sustituto, metáfora de la violación de los cuerpos, que pueden ser tocados, castigados, cortados, partidos, y comidos como su pulpa. Las voces finales en el canto coral, donde las cinco vuelven a ser ellas mismas, y recordarnos del presente de la teatralidad, luego del recorrido por los cinco relatos, uno y cado uno con su particularidad, uno y todos unidos por la misma fuerza de sentido. Truncos han sido los relatos que desde su fragmentación nos permiten como espectadores la construcción de un sentido, en la sutura que la mirada del otro teje para unir las historias, para la suma de los significados.

Ficha técnica: Trunca dramaturgia y dirección de Luciano Mansur Nahra. Elenco: Fernanda Lovecky, Silvana C. Paludi, María Fernanda Ranguileo, María Candela Raña, Victoria Rodríguez. Asistencia de dirección: Silvana C. Paludi y María Candela Raña. Supervisión drmatúrgica: Juan Ruy Cosin. Diseño y producción de vestuario: Silvia Zavaglia. Fotografía: Soledad Peralta. Diseño de caracterización: Silvia Zavaglia. Diseño y realización escenográfica: Valeria Abuin. Coreografía: Eliana Doctor. Entrenamiento y asistencia vocal: Paulina Torres. Diseño de iluminación: Fabián Molina Candela. Música original: Mariano Katz. Artista visual de la tarjeta: Gabriela Lacrouts. Diseño gráfico: Ayelén Arpini. Realización audiovisual: Esteban Irisarri. Diseño de proyecciones y animación: Cecilia Jaime, Marcia Ruiz Bochides y Javier Timossi. Pasaje Artesón.

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Errante en la sombra de Adrián Blanco

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Errante en la sombra de

Adrián Blanco sobre la novela de Federico Andahazi

Esas historias, y esos sentires tan pasionales contados y cantados en tres minutos, que en los comienzos del siglo pasado en nuestro teatro se entrelazaban con géneros como el sainete y el grotesco. (Adrián Blanco)

(…)

Sentir, que es un soplo la vida,

Que veinte años no es nada

Que febril la mirada

Errante en las sombras

Te busca y te nombra…

( Volver de Gardel y Lepera, 1935)

María de los Ángeles Sanz

Errante en la sombra  (22)El tango y su melodrama de tres minutos es el protagonista de la puesta en la voz de su personaje central, Juan Molina, un cantante de una excelencia vocal que podría competir con la del zorzal porteño, Carlos Gardel, y que también por esas cosas del destino, o de la tragedia que se empeña en reunir a los términos de su ecuación, van a amar a la misma mujer. En un espacio que constituye varios en sí mismo: el patio del conventillo, con su característica ropa colgada, el Royal Pigall1 con su vaivén de hombres bien y mujeres fáciles, la pieza de pensión a donde el sino llevará al hombre para que se encuentre con su herramienta, aquél chanta que lo introducirá en el submundo del espectáculo y de la noche, el departamento de Gardel donde se desarrollará la tragedia, el juzgado y luego la cárcel donde finalmente el personaje logrará una fama que la vida en libertad le negó. Desde un comienzo y ya desde el excelente vestuario, todos esos mundos,Errante en la sombra  (34) que se cruzarán en la historia, están presentes en el cuerpo de los personajes, que irán ante la mirada de los espectadores cambiando de piel y de lugar, moviendo coreográficamente una escenografía pesada de madera y ganando territorio hacia la extraescena sobre los palcos del teatro. El Royal Pigall y su negocio de prostitutas caras, continente de Ivonne2, que como tantas otras ha sido engañada y traída al país para la explotación de mujeres. Fina y distinta a las demás, vende no sólo su cuerpo sino también entrega falsamente una ilusión, la del amor. Dardo aún más venenoso que los favores carnales. El triángulo cierra su vértice en ese lugar, y Adrián Blanco elige dar cuenta del relato de Andahazi a través de las palabras de la novela, en la presencia y la palabra de un personaje narrador, pero sobre todo, en la constitución de un Errante en la sombra  (99) (1)musical, que interpreta en las letras de tango, todo el referente y la subjetividad de los personajes centrales. La niñez de Juan, su vida desamparada, su juventud difícil y un don el de la voz que no alcanza a conformar una salida, son los pasos que devienen en el desarrollo de la intriga, para luego acelerar los tiempos en el encuentro con la mujer que marcará su vida para siempre. Las profundas voces de los actores seleccionados por la dirección de Blanco inundan el espacio teatral, y atraviesan la historia que con palabras componen las letras, mientras que la música en escena desde uno de los palcos superiores, acompaña con justeza su desempeño. De un grotesco feroz, podríamos calificar la puesta, de un melodrama que cumple con todos y cada uno de los requisitos que el género reclama, con un cuidado en las formas y en los detalles, que nos hace situarnos como público en una época no tan distante, y en una encrucijada que con algunas variantes podría estar sucediendo. Porque la cosificación del cuerpo que sufre Ivonne luego del fracaso de sus ilusiones como cantante, el arte siempre como utopía, no es un tema anacrónico que ha quedado reducido al espacio del tango y sus epopeyas pasadas. Otros son los escenarios, otros los protagonistas, pero el mismo sentimiento y fracaso, y el mismo desprecio por el otro, a quien la muerte espera más certera y más cercana. La mujer considerada como una pieza de una maquinaria económica, sin decisión ni libertad posible, a la que le está negado todo, incluso el deseo de amar, y ser la dueña de elegir a quien. Una puesta potente, que utiliza con acierto los recursos expuestos en el escenario, con una muy buena selección del elenco, que lleva adelante sus personajes, algunos estereotipados, como la gallega que maneja la pensión, pero con talento, respetando la macchietta que el género requiere. Un grotesco, oscuro, con rasgos expresionistas, con un corazón melodramático, que traspone de la narración al musical con acierto, una historia que forma parte de la mitología porteña, que habla de la amistad y la lealtad entre hombres, y de la mujer como la piedra de toque para ponerlas a prueba, cuando el amor entra a tallar.

Ficha técnica: Errante en la sombra de Federico Andahazi. Dirección y puesta en escena: Adrián Blanco. Producción ejecutiva: Milena Lainez. Dirección musical: Daniel Iacavino. Música original: Daniel Iacavino. Intérpretes: Daniel Iacovino, Pablo Germán Sensottera y Leandro Angeli. Iluminación: Alejandro Cayrus. Fotografía: Sol Janik. Asistente de dirección: Leonardo Porfiri. Dramaturgia: Adrián Blanco, Pablo Goldberg y Carlos Ledrag. Sala 25 de Mayo del Complejo Cultural Teatro San Martín. Estreno: 11 de octubre- 2015.

1El Royal Pigall se hallaba ubicado en Corrientes al 800, en la planta baja, ocupando el foyer de un teatro de género libre llamado Royal, que funcionaba en los altos…Se trataba de un gran vestíbulo sin decoración alguna, que funcionaba de 7 de la tarde a 9 de la noche solamente, denominándose sección vermú. Un sexteto formado por Francisco Canaro animaba estas veladas vespertinas. Tiempo después se suprimió el teatro y el Roya Pigalle de la plata baja pasó a ocupar la planta alta. Esta nueva sala había sido alfombrada y decorada con lujosos detalles, como boudoir de una cortesana…Después de la medianoche, la consumición de champagne era obligatoria. El fragor del Cordon Rouge, Beuve de Cliquot o del seco y ardiente Roederer llenaban de cordialidad y a veces de espectaculares riñas el mundano ambiente de la ostentosa sala, concurrida tan sólo por jóvenes dandies, distinguidos calaveras, hermosas franchutas consteladas de alhajas, que con sus presencias de reinas del cabaret acomplejaban un tanto a las modestas ‘milonguitas.

2 Madame Ivonne es un tango de 1933 de Cadícamo que en su letra cuenta la historia de un francesita engañada por un argentino.: (…) Ya no es la papusa del barrio latino / Ya no es la mistonga florcita de lys, / ya nada le queda ni aquél argentino/ que entre tango y mate la alzó de París.

Relato Situado de Corda-Doberti y Compañía de Funciones Patrióticas

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Relato Situado

Acción de Memoria Urbana

Corda-Doberti y Compañía de Funciones Patrióticas

Azucena Ester Joffe

IMG_5266(1)El Centro de producción artística La Postura presenta en su Programa N2, octubre y noviembre, dos obras1: Relato Situado y Sueno de Néstor. Ya al ingresar, el espacio tiene algo de nostalgia y el bar parece estar suspendido, sin tiempo, lo cual permite que cada uno de los integrantes del reducido grupo se vaya sumergiendo en un clima amistoso. De esta propuesta bimestral nuestro medio participó de Relato Situado. Tres son los pilares de distintas áreas creativas que le dieron forma a este recorrido que nos permite otra mirada: Virginia Corda y María Paula Doberti – artistas visuales, la Companía Funciones Patrióticas – actores / performers que desde el 2008 tienen un claro compromiso social y estético – y Nora Iniesta – artista plástica. Antes de desplazarnos hacia «la calle» cada uno de nosotros tomará algún elemento y/o dispositivo que nos permitirá ser parte de esta intervención urbana – grabador, anotador, cámara fotográfica, afiche,… – por lo tanto dejaremos algo de nuestra memoria según nuestro particular punto de vista. Nadie es obligado a participar, al contrario, la respuesta es espontánea y contaremos con nuestro cebador de mate asignado. La primer parada se realiza en Lima e Hipólito Yrigoyen y se comienzan a 20151010_204031intercambiar comentarios, por parte de María Paula Doberti y de Martín Seijo serán los datos duros, concretos – costos de mantenimiento, las medidas de la obra,…- aquellos números de las fuentes primeras que en general no se pone atención, la «letra chica» de los documentos oficiales que se materializan en cuatro afiches callejeros. Mientras algunos de los participantes compartirá su vivencia particular, un recuerdo que se conecta con esa esquina, con el Obelisco u otro sitio. Durante esta deriva a pie algún performer de Funciones Patrióticas nos ubica en distintos momentos históricos, nos interpelan y median entre la realidad y la ficción – en una esquina, cruzando la Av. 9 de Julio, en el ingreso de un edificio cualquiera,… Desde la lectura, viseral y enérgica, del “Renunciamiento de Eva Perón” en la Asamblea Popular cuando renunció a su candidatura como vicepresidenta o bien en otra intervención de forma coloquial escuchamos algunos “Testimonios sobre el bombardeo del 16 de junio de 1955” y el actor toma un foto del grupo. Entonces dejamos de ser simples espectadores para convertirnos en un sujeto más de esta acción urbana. En un movimiento que de manera amorfa se desplaza, estamos atentos para no perder ningún breve relato íntimo o relato histórico. Mientras varios transeúntes desprevenidos nos acompañan un tramo de nuestra caminata, para luego regresar 20151010_205957siguiendo a uno de los emblemáticos personajes, sin darnos cuenta y sin consigna previa. Esta Acción de Memoria Urbana se transforma en un entramado artesanal con retazos también de nuestra memoria individual, pero lo más importante es que demuestra que en las «configuraciones históricas, se excluyen sistemáticamente cuestionamientos, problemáticas e incluso sujetos sociales”(13). Un evento donde la praxis y lo artístico están imbrincados de tal forma que es enriquecedor sin importar la edad ni la experiencia cada espectador. Un relato simple que de manera original, después de una ardua tarea de investigación de documentos y fuentes, fisura la hegemonía de ciertos relatos canónicos. Es una “reconstrucción participativa de la memoria urbana”, especial para los más jóvenes y adolescentes, para la construcción de su memoria colectiva y de su identidad nacional

Ficha técnica: Relato Situado de Corda-Doberti y Compañía de Funciones Patrióticas. Proyecto Manifestar Historia2: Virginia Corda y María Paula Doberti. Compañía de Funciones Patrióticas3: Performers: Laura Lina, María Lorea, Daniel Miranda, Felipe Rubio y Martín Seijo. Vestuario: Nora Iniesta4. Colaboración teórica: Cecilia Iida. Iluminación: Compania de Producción Lumínica. Centro La Postura. Duración: 60′. Estreno: 03/10/2015.

Bibliografía

2015, Relato Situado. Buenos Aires: Ediciones del Ce.P.A.

1 Fragmento de la introducción del libro Relato Situado: En cada Programa, el Ce.P.A. presentará dos obras de coproducción en las que la Companía de Producción de Vestuario y la Compania de Diseno Lumínico trabajarán junto a diversos artistas de las artes escénicas.

2 Virginia Corda y María Paula Doberti son artistas visuales que trabajan en intervenciones urbanas desde el año 2002, primero desde el Grupo de Arte Callejero Periferia (2002/2006), donde investigaron sobre la relación entre Historia, Memoria y Espacio Público, y luego como colectivo participativo, generando acciones performáticas  de recuperación de la memoria compartida, entre las que se destaca Proyecto Manifestar Historia

3 Creada en 2008, la Compañía de Funciones Patrióticas es un grupo de teatro y performance que indaga sobre el sentimiento patrio desde una perspectiva crítica. Sus producciones se han presentado en salas de teatro alternativo, oficial o comercial, y en espacios de arte contemporáneo como Fundación PROA. Este año la editorial Libretto inauguró su colección grupos con un libro dedicado a la Compañía. www.funcionespatrioticas.

4 Nora Iniesta es una artista argentina contemporánea cuya temática reside en la representación plástica de una iconografía ligada siempre a un solo lugar de pertenencia: la patria. Ha incursionado en el dibujo, el grabado, la pintura, el diseño y la decoración, exponiendo en muestras individuales y colectivas tanto en el país como en el exterior. www.norainiesta.com

 

La crueldad de los animales de Juan Ignacio Fernández

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La crueldad de los animales

de Juan Ignacio Fernández

Humano, demasiado humano

                                                                                                                            Azucena Ester Joffe

lacrueldad2(1)Un título metáforico que aglutina varios sentidos. Ser cruel es un comportamiento humano sumamente agresivo que está atravesado por la experiencia social y cultural, también por la vida psíquica de cada individuo. Un claro síntoma de la tensión y del malestar que se ha generado en el ámbito privado y/o en el público, una pulsión de muerte que se manifiesta hacia el mundo exterior con fuerza destructora y que puede transformarse en autodestrucción. Juan Ignacio Fernández, autor de la obra, comenta que ha tomado como punto de partida la crisis del 2001 para “recuperar y entender desde un lugar sensible y precario, mis propias experiencias durante esos años. Contar una época sin nombrarla para no pensarla como un pasado sin retorno”. [1] La puesta en escena da cuenta de qué forma la crueldad es sólo humana y que depende de la coyuntura histórica. Desde esta mirada, el grupo de personajes agresivos demuestran cierta excitación al descargar esa tensión en una perra, en el capataz o en la empleada doméstica, o bien en sus propios hijos. Entonces, cuál es el mecanismo de un acto cruel que en cierto modo es naturalizado por su particular entorno:

En la definición y la conceptualización cotidiana y oficial de la crueldad, encontramos una función económica de descarga en la que se desplaza lo aberrante (lo malo) hacia otras representaciones comoal, a esa carne que encontramos en condiciones en que la persona está desprovista de sus atavíos psico-sociales habituales o adecuados para la convivencia.[2]

Aunque estamos acostumbrados que en las distintas expresiones artisticas – cine, literatura, plástica, danza,… – la crueldad puede ser el principio constructivo de la propuesta, en esta obra se manifiesta en diferentes formas – agresividad verbal y física, violencia de género, humillación feroz, sometimiento cruel,… – mientras la tensión va en aumento con una fuerza contradictoria que, por un lado, nos arrastra y, por otro, nos repele dejándonos sin aliento en la última escena. En oposición a su inicio, cuando al ingresar a la Sala Luisa Vehil parte del elenco recibe de manera afectuosa a aquellas personas que le son cercanas y entablan un breve diálogo, mientras el público se va ubicando en sus lugares, y el resto de manera distendida se mueve o desplaza 5K1A0700por el escenario. El reducido espacio escénico nos ubica en el jardín de la casa, se observa en el mismo el cesped sinténtico y varias sillas que se utilizarán en el centro o por fuera de este imaginario ring, en tanto los actores esperan para volver a ingresar a la ficción o bien participando desde ese sitio. Cada actor / actriz con solvencia crea a su criatura, por momentos desde una perspectiva orgánica y eniales, la búsqueda de un teatro que requiere una herramienta, el otros desde la exterioridad, otorgándole a estos personajes la textura necesaria para poder distanciarnos de la dureza de la temática. Ya desde el programa de mano, la imagen es inquientante: el cuerpo de una joven que con tímida desnudez muestra su belleza y de manera violenta el dedo de una mano masculina es introducido en su costado – como aquel soldado romano que atravesó el costado del cuerpo de Jesús para confirmar que ya estaba muerto. La historia se desarrolla en algún lugar a orillas del Paraná, donde en las tres generaciones de una determinada clase social la violencia doméstica fue adquieriendo mayor ambición, en tanto su “peonada” siguió manteniendo la frustración y el desasosiego innato de los más vulnerables. A los primeros los unifica el vestuario con sus abrigos de piel a pesar del calor, mientras que los segundos no tienen posibilidad de metamorfosearse, dentro de la cadena alimenticia, y sólo portan la vestimenta según su rol determinado. La particular escritura escénica de Guillermo Cacace es díficil de asir, acorde a una dramaturgia comprometida con nuestra realidad, sin embargo necesaria para rodear el núcleo duro del texto primero – como en su5K1A0524 anterior obra Mi hijo solo camina más lento, también en cartelera. Por un lado, dos de los personajes a modo de coreautas van narrando y mediando entre la pura ficción y la realidad y, por otro, el resto de estos seres durante sus diálogos, en algunos momentos, parecen romper la cuarta pared como si fuera un cuasi monólogo mirando al publico o no, desviando la mirada quizá buscando la complicidad en un receptor ausente. Si al comienzo desde el espacio virtual representado nos invadían los ladridos de una perra que cuidaba celosamente a sus cachorros, a lo largo del relato cada pausa va adquieriendo peso propio y al finalizar nos invade el silencio abrumador desde el espacio representado. La precisa iluminación incide de forma directa sobre la tensión en cada escena. Podemos pensar que como hecho teatral sólido La crueldad de los animales es una “metáfora viva”, concepto desarrollado por Paul Ricouer, en tanto nos transforma, necesariamente, en sujeto espectador pues somos integrantes de una sociedad cada vez más violenta. [3]

Ficha técnica: La crueldad de los animales de Juan Ignacio Fernádez. Elenco (por orden de aparición): Denisse Van der Ploeg, Fernando Contigiani García, Gaby Ferrero, Sebastian Villacorta, Iván Moschner, Ana María Castel, Esteban Kukuriczka, Sabrina Marcantonio, Nacho Vavassori, Héctor Bordón. Producción TNC: Santiago Carranza. Fotografía: Gustavo Gorrini, Mauricio Cáceres. Diseño gráfico: Verónica Duth, Ana Dulce Collados. Asistencia de dirección: Matías López Stordeur. Colaboración artística: Julieta Abriola. Música original: Patricia Casares. Escenografía e Iluminación: Alberto Albeada. Vestuario: Magda Banach. Dirección: Guillermo Cacace. Teatro Nacional Cervantes: Sala Luisa Vehil. Duración:… Estreno en Gira: 11/07/2015, en CABA: 02/10/2015.

[1] Según programa de mano

[3] Después de la cruenta Dictadura cívico militar, con nuestra frágil democracia llegamos a la instancia de el gobierno (como dice el saber popular: no hay que nombrarlo) que supuestamente iba a revertir una situación que desde lo social había incrementado la violencia sorda durante diez años. Todo aquello contenido, frustración, dolor, falta de posibilidades dio lugar a una escalada de fiereza en las relaciones que de golpe y por dolor contenido desbordó los límites de lo permitido y puso en claro toda la violencia que arrastrabamos casi treinta años atrás. Mucha de nuestra violencia actual de género deviene de un sentimiento masculino de frustración y de no saber ya que lugar ocupa dentro del mapa de la sociedad, y que se pide de él. La mujer galopó como en otros tiempos sobre el caballo de la necesidad encontró un territorio donde la frontera a donde podía acceder fue un horizonte móvil, y esa libertad adquirida y que no quiere ser perdida sino profundizada desata en el otro, en aquel que marcaba los límites una exacerbación de la violencia.

El hambre de los artistas de Alberto Ajaka

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El hambre de los artistas
de Alberto Ajaka
“Venga a ver un espectáculo único”

hambre8Azucena Ester Joffe, Leticia V. Coseani

El Colectivo Escalada que conduce Alberto Ajaka, desde el 2008, plantea un nuevo desafío completando de cierto modo un tríptico, y al respecto comentó su creador:

Como eje temático se puede ver claro, una especie terapéutica respecto del arte que incluye a “Llegó la música”, “El director, la obra, los actores y el amor” y “El hambre de los artistas” que es una especie de tríptico. En términos de búsqueda del lenguaje, también lo hay. [1]

Es la historia de un grupo de artistas trashumantes – la joven mujer barbuda y su tío, actor “de carácter”; el payaso que busca incansablemente morirse de algún modo, por ejemplo de cirrosis; la cantante enamorada de un integrante que ha hambre1desaparecido y que tenía el arte de pasar días de hambre; el mago, quien tiene a su cargo el cuidado de que en la tolva siempre se deposite la sustancia que funciona como catalizador – sumidos en la pobreza y a la espera de un público que ya no llegará. Pero sí pueden concretar el esperado viaje en el tiempo, por las entrañas o mejor dicho por las vísceras de la tierra, utilizando como único y económico combustible los excrementos de ellos mismos. Un viaje que los trasladará a un “no” lugar pero que será el futuro de ellos, donde jóvenes artistas buscan la creación de “la cosa”, algo distinto, una forma de expresión artística que renueve la mirada remanente, encapsulada, del momento histórico de los segundos. Así, inesperadamente llegan Los Antiguos para complicarles un poco más el panorama a Los Nuevos – Barat, Don, Fleb, Trixi, Nira, Core y Leta. Entonces, ambos grupos intentarán sobrevivir a hambre7la confusa situación de enfrentamiento entre artistas de dos coordenadas espacio-temporales diferentes. Es interesante como en este profuso entramado artesanal, cada personaje en sí mismo tiene una parte esencial dentro del todo, teniendo en cuenta que son doce las criaturas en el limbo escénico. Pero cuál es el tipo de “hambre”, no física, al que hace referencia la obra si encontramos, por un lado, las citas a figuras universales como Shakespeare, Kafka, Picasso, La Gioconda,… y, por otro, la constante metateatralidad desde el discurso verbal, por ejemplo: “deseos mimético, el conflicto es inevitable, él que sabe sabe y si no da clases” o “un engaño, una avivada, teatro”,… Tal vez sea necesario realizar el camino por el desecho fecal, por el excremento, la caca o la mierda, no es ni soez ni escatológico, sino que es una forma totalmente válida de romper con los clichés, con los lugares comunes. En hambre6ese sentido, podemos remitir aunque sin la intención de profundizar en el concepto de lo que afirma Gilles Deleuze en tanto hay sobre las instancias importantes en el acto de creación en la pintura: “un primer momento del caos o abismo del que salen “las bases” o “el armazón. Y luego un segundo momento: la catástrofe que arrastra las bases y el armazón” (2012: 33). Mientras que desde lo visual, al ingresar en la Sala del Teatro Sarmiento en el espacio escénico vemos un gran carromato con restos de varios colores, que en algún tiempo fueron intensos pero que se han ido “lavando” con las lluvias y el polvo de los caminos. Arriba de éste, los numerosos trastos y único bien material de cada uno de los miembros de la compañía, y entretanto nos vamos ubicando en nuestras butacas una a una se abrirá hambre4las ventanas e iremos ingresando a la ficción cuando con humor los personajes, de esta primera parte del recorrido, repiten junto a la solicitud ya grabada que “apaguemos los celulares”. Un complejo dispositivo escénico que se transforma con rapidez en los dos espacio y tiempo ya mencionados, como también en el último y tercer evento a toda fiesta. Una historia que pareciera ser simple y un relato que deja claro cuál es el núcleo duro de la ficción, con un ritmo sostenido aunque tal vez siendo un poco más breve ganaría en intensidad y dinamismo. Cada integrante del elenco construye a su criatura de manera acabada, desde la gestualidad, los tonos, los precisos desplazamientos, otorgándole una textura que lo diferencia del resto de los personajes. Otro acierto, es la forma en que la iluminación y el vestuario construyen el clima específico de cada momento de la ficción. Una obra que como sostiene Ajaka: hambre5El hambre de los artistas no tiene solución. Al igual que el teatro, los problemas teatrales no tienen solución” [2]; por lo tanto las preguntas quedarán sin respuesta: ¿se puede saciar el hambre artístico? ¿el artista comprometido con su realidad pierde la sensación de urgencia en buscar nuevas formas de expresión? Más allá de que pueda existir distancia estética entre la instancia de creación y la instancia de recepción, sin duda, es un texto teatral provocador y dependiendo del lugar desde donde se mire encontrará adeptos o no. Quizá, pueda incomodar a alguna persona del público pero cada sujeto espectador podrá darle un sentido distinto según su propia experiencia, pues es una propuesta que nos atrapa y nos rechaza a la vez, como única forma de construcción de un hecho artístico que avanza en esa búsqueda constante y con deseo pulsional.hambre2

Ficha técnica: El hambre de los artistas de Alberto Ajaka. Elenco: LOS ANTIGUOS: Alberto Suárez, Karina Frau, Leonel Elizondo, Rodrigo González Garillo, Sol Fernández López; LOS NUEVOS: Andrés Rossi, Gabriel Lima, Georgina Hirsch, Julia Martínez Rubio, Luciana Mastromauro, Luciano Kaczer, María Villar. Coordinación de producción: Mariana Mitre. Asistencia de dirección: Silvia Sacco, Tamara Gutiérrez. Asesoramiento de casting: Norma Angeleri. Asistencia artística: Hernán Ghioni. Música y Diseño de sonido: José Ajaka, Alberto Ajaka. Iluminación: Adrián Grimozzi. Vestuario: Betiana Temkin. Escenografía: Rodrigo González Garillo. Dirección: Alberto Ajaka. Teatro Sarmiento. Duración: 100’. Estreno:…

Bibliografía

Deleuze, Gilles, 2012. “Germen y catástrofe. Introducción al diagrama pictórico” en Pintura. El concepto de diagrama. Buenos Aires: Cactus: 21-47

[1] http://elcaleidoscopiodelucy.blogspot.com.ar/2015/08/alberto-ajaka-soy-un-hacedor-de-objetos.html [11/10/2015]

[2] Idem.

Inestable de Andrés Caminos y Gadiel Sztryk

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Inestable
de Andrés Caminos y Gadiel Sztryk

Azucena Ester Joffe

sutottosEl dúo Sutottos desde el 2005 lleva adelante un tipo de comicidad particular. Luego de participar como jóvenes directores con su nuevo proyecto artístico dentro del reciente y exitoso Festival de la Bienal Arte Joven 2015, y de haber recibido un premio en la Fiesta de cierre por su obra Inestable con la tutoría de Andrea Garrote, actualmente se presentan en el Teatro Beckett. Los Sutottos mantienen desde sus inicios un estilo de escritura dramática y escénica que necesariamente nos remite a Los Macocos y a Los Melli. Pues utilizando procedimientos de distintos géneros y con el principio constructivo del humor, el dúo pone en escena temas que nos preocupan como integrantes de esta sociedad, en este caso “la inseguridad”. Como lo comentó uno de sus integrantes hace unos años:

G. S: Hay en Sutottos una coincidencia con Los Melli y Los Macocos (N. de R.: de hecho, tanto en Los bagres como en puestas anteriores, contaron con la colaboración artística de Daniel Casablanca): tenemos formación teatral, pero nosotros queremos hacer una traducción para que eso sea popular sin ser berreta. [1]

Por su discurso visual y corporal podríamos pensar que es a través de la mirada sencilla de dos personajes antihéroes, sotottos 2estereotipados y con algo de retro, lo que une el relato. Pues, cada escena plantea de manera directa a través del humor, para nada ingenuo, las frustraciones cotidianas de seres que se sienten acosados por la inseguridad, el miedo a no estar seguros dentro de los propios límites de su casa y con una mancha de humedad en la medianera que para ellos va creciendo de manera amenazante. En ambos protagonistas con el flequillo al estilo de Carlitos Balá, la gestualidad del rostro, la mirada desorbitada,…, todo remite a lo artificial, pura exterioridad, teatralidad, e incluso como espectadores nos lleva a pensar como será su comportamiento normal en la cotidianidad por fuera de su personaje. Por momentos, estas dos criaturas nos sumergen en el mundo donde las cosas parecen haber tomado vida propia, lo cual produce en parte del público la carcajada espontánea. Sin identificarnos nos permite reírnos de nosotros mismos a partir de la simple y usual, sutottos 3lamentablemente, pregunta que desencadena la historia: ¿cerraste bien la puerta? o ¿estás seguro que nadie entró detrás de ti? Así estos seres pasan por distintos estados de ánimo y diferentes formas de miedos producto de paranoias y fobias, de obsesiones y ansiedades, entre la irritación y la nostalgia,… Nunca sabremos si son hermanos, amigos o pareja, pero eso no importa pues ambos se necesitan para seguir existiendo en su “realidad”, deformada desde el buen trabajo actoral pero con una cierta realidad que nos preocupa a todos. Entonces, cómo hacer para continuar en el día a día, sin que la inseguridad nos abrume y nos deje paralizados como la pequeña presa en una casi invisible telaraña. Cómo hacer para poder ver que de esos miedos no todos son propios, íntimos, sino que muchos están construidos por distintos intereses. Quizá por ello sea necesario ese rincón de los recuerdos, con los trofeos ganados en época de competencias infantiles, con el gran oso para abrazarlo o bien pegarle como hacen los niños, o entonando alguna canción. Desde el inicio, cuando unos de estos personajes dice sufrir un ataque de “pánico escénico” y nos avisa que se suspenderá la función pero recuperaremos el 12053322_10153637528809060_724339205_nvalor de la entrada, nos involucran en la ficción rompiendo la distancia entre los actores y el público. La precisa iluminación, que en general mantiene zonas en penumbras, crea el clima de inestabilidad que sufren los dos personajes, sumergidos en la misma vigilia como un paso anterior al sueño reparador o a la pesadilla. Las escenas de una comicidad paródica fluyen con un ritmo sostenido mientras dejan al descubierto esa fragilidad que los une. Andrés Caminos [2] y Gadiel Sztryk [3] con una trayectoria nacional e internacional se han consolidado como hacedores del hecho teatral – dramaturgia, dirección y actuación – y si bien realizar las tres tareas implica un cierto riesgo pues la obra queda atravesada por una única mirada, en este caso la experiencia compartida es enriquecedora para el hecho teatral. Los dos intérpretes dan cuenta de su profesionalismo, de la química interna que tienen y de la complicidad escénica de sus personajes – los que ya existen, los de la obra que nos ocupa y los que surgirán de sus próximos proyectos creativos.

Ficha técnica: Inestable. Actores: Andrés Caminos, Gadiel Sztryk. Escenografía y Diseño de Luces: Fernando Dopazo. Vestuario: Analía Cristina Morales. Realización de vestuario: Patricio Delgado. Fotografía: Pablo Linietsky. Producción: Sutottos. Asistencia de dirección: Guadalupe Bervih, Manuela Bottale, Marianela Faccioli. Prensa: Carolina Castro – Marisol Cambre. Dramaturgia y Dirección: Andrés Caminos y Gadiel Sztryk. Teatro Beckett. Duración: 60’. Estreno:

[1] http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-25065-2012-04-30.html [09/10/2015]

[2] Según gacetilla de Prensa: Andrés Caminos es actor, director y docente. Se formó como actor en la Universidad Nacional de las Artes. Entre sus maestros se destacan Roberto Saiz, Daniel Casablanca y Guillermo Cacace. Estudio composición musical con Guillermo Capocci y Samy Mielgo entre otros. Crea el grupo Sutottos en el año 2005, sus espectáculos formaron parte de diversos festivales nacionales e internacionales.

[3] Idem: Gadiel Sztryk es actor, director y docente. Se formó en la Universidad Nacional de las Artes y con maestros como Roberto Saiz, Daniel Casablanca y Pablo Limarzi. Crea el grupo Sutottos en el año 2005, sus espectáculos formaron parte de diversos festivales nacionales e internacionales.

Las Mutaciones de Valeria Correa

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Las Mutaciones
de Valeria Correa

mutacionesElla: Yo te voy a querer siempre
Él: Eso ya me lo dijeron antes
Ella: Pero yo te lo digo de verdad

Azucena Ester Joffe

Desde su título, Las Mutaciones, en tanto aglutinador sémico, la obra nos sumerge de lleno en el I Ching [1]. Además, atraviesa el diseño gráfico del programa de mano y no por azar las dos palabras del nombre de la pieza ocultan la segunda línea de las seis del hexagrama – o bien la línea sólida (Yang) o bien la línea abierta (Yin) – con lo cual varía su número – Nº 6: Sung / El conflicto (El Pleito) [2] o Nº 64: Wei Chi / Antes de la consumación [3]. Mientras que el reveso de dicho programa, con su ficha técnica, mantiene tales marcas. Aunque saber esto no es condición sine qua non para poder ingresar en la ficción, pero sí es un punto de apoyo fuerte para el espectador que puede otorgarle a este relato una lectura más profunda, más armónica y sensible. Una visión perfecta, entre Valeria Correa y Lorena Ballestrero, que se materializan en el centro del espacio escénico; su directora comentó:

Trabajé partiendo de que, para la escritura de la obra, Valeria se había basado en el I Ching e imaginé que todas estas escenas podrían ser revividas por Ella. Como si Ella estuviera tirando las monedas chinas para volver a pasar por algunos de los momentos de esta historia de amor. Y así tratara de entender qué les pasó, como si pudiera volver a mirar lo que vivieron juntos. [4]Obra Las Mutaciones Dir L Ballestrero ph Antú Martín (9)b(1)

Por un lado, la escritura dramática fragmentada sobre una temática, de apariencia simple, que atraviesa todas las latitudes: el amor y el desamor, una mujer y un hombre que conversan, recuerdan, con la melancolía de los buenos momentos y con el dolor de la inevitable separación. Por ese recorrido juntos y por aquel recorrido que se desvaneció. Una historia que desde el inicio deja al descubierto la interioridad de dos personajes, y de forma poética cada frase tiene un ritmo sostenido como si la musicalidad interna fuera producto de los latidos del corazón. Pues, en toda relación siempre hay cosas que se modifican para alcanzar un buen equilibrio en la convivencia, cosas que se pierden y otras que se ganan pero cómo hacer cuando la balanza se inclina para el lado no deseado. Por otro lado, la escritura escénica que subraya la mirada femenina; si para su directora el teatro es un arte “de encuentros” entre todos los sistemas significantes que se amalgaman en el Obra Las Mutaciones Dir L Ballestrero ph Antú Martín (12)b(1)hecho teatral, este encuentro requeriría un análisis minucioso que excede nuestro comentario, entonces, nos resta decir que en esta puesta en escena todo encastra perfectamente. El dispositivo escénico está inspirado en la obra de Charlotte Poseneske [5], artista minimalista : una gran figura geométrica, un practicable perfecto que permite a los protagonistas entrar / salir, perderse / encontrase, según los diferentes espacios que requiere la situación dramática – su casa, el hotel en Chascomús, el ascensor donde Él siente que suben en círculos y se va desintegrando, o tal vez en el “no lugar” del recuerdo. La acertada iluminación que recorta el “cubículo” es intensa, sin grandes contrastes, manteniendo el ritmo del lenguaje verbal y dejando en penumbras el resto del espacio escénico. Lorena Vega y Leonardo Murúa construyen a Ella y a Él de forma acabada, con una textura que deja ver a la vez su interior y su exterior, dos criaturas suspendidas en un presente que se ha fundido con el pasado, un tiempo que se desvanece ante ellos, a veces espiralado y otras cíclico, pero es un tiempo íntimo, subjetivo. La pareja establece distintas formas de comunicarse a través de sus diálogos o de los soliloquios o a través del cuerpo con sutiles movimientos mientras bailan un tango, una breve coreografía orgánica, sentida y no racionalizada, mientras sus cuerpos se rozan, se acercan sin pasión pero con la ternura de aquellos que aún se quieren.mutacion

Ficha técnica: Las Mutaciones de Valeria Correa. Actúan: Lorena Vega, Leonardo Murúa. Diseño de Vestuario y Escenografía: Rodrigo González Garillo. Asesoramiento en Maquillaje y Peinado: Constanza Suárez. Música Original y Diseño Sonoro: Pablo Bronzini. Diseño Gráfico y Fotografía: Antú Martín Fernández. Realización…: Gustavo Di Sarro. Diseño de Luces: Ricardo Sica. Asistencia de Dirección y Producción Ejecutiva: Giuliana Kiersz. Entrenamiento Corporal y Coreografía: Veronica Litvak. Asesoramiento en Magia: Pablo Kusnetzoff. Asistencia de Escenario: Sebastián Kotliar y Yamil Zeid. Prensa: Simkin & Franco. Dirección: Lorena Ballestrero. Teatro Abasto. Duración:… Estreno: 05/03/2015.

Bibliografía
1995. I Ching, El libro de las Mutaciones. Buenos Aires: Sudamericanaiching

[1] “Lo inmutable es la mutación, este es el principio fundamental que vertebra el “I Ching“, antiquísimo libro de oráculos y sabidurías que desde la dinastía de los Chou (1122-221 a.C.) impregna la cosmovisión china. http://trabalibros.com/libros/i/4579/55/i-ching-el-libro-de-las-mutaciones [07/01/2015]

[2] “La Imagen. Cielo y agua marchan en direcciones opuestas entre sí: la imagen del Conflicto. Así el noble, en todos los negocios que emprende, reflexiona sobre su comienzo. “ (508)

[3] “La Imagen. El fuego se encuentra por encima del agua: la imagen del estado de Antes de la Transición. Así el noble es cauteloso en la discriminación de las cosas, a fin de que cada una llegue a ocupar su lugar.” (803)

[4] https://saquenunapluma.wordpress.com/2015/08/28/proceso-de-gestacion-ensayos-y-montaje-de-las-mutaciones-por-lorena-ballestrero/ [07/10/2015]

[5] http://artistsspace.org/exhibitions/charlotte-posenenske [07/10/2015]

Auroras de Susana Hornos y Zaida Rico

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Auroras
Trilogía Republicana de Susana Hornos y Zaida Rico
La memoria, La lucha, y El exilio

AficheTrilogíaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La Guerra Civil Española, sus consecuencias, sus dolores, y sus esperanzas desechas por el poder que se apoderaba no sólo de España sino de toda Europa, el fascismo, es el tema central de esta trilogía que en sus anteriores presentaciones dieron cuenta de un pensamiento que incluía la construcción de un mundo mejor, más justo y más solidario, y que no muere con los cuerpos sepultados porque anida en los corazones de quienes fueron sus descendientes. En esta última entrega, Auroras, una de las consecuencias de aquellas luchas, el exilio, es el centro de una dramaturgia que tiene a la niñez como protagonista y testigo de aquellos años y de su desolación. De la pérdida y el hallazgo en otras tierras de un lugar en el mundo para muchos seres obligados a salir de sus hogares nos habla la puesta; de la ingenuidad y el dolor, de la mirada sorprendida y aterida por la inmensidad del mar, tanta como la pérdida inmensa de lo que se dejaba atrás. Pero esta pieza tiene además y por desgracia una connotación presente en la dureza con que las nuevas contiendas tiñen de sangre y terror a gran parte de la población mundial, que debe como entonces tomar el camino del mar para buscar en playas, que no siempre son hospitalarias, un refugio, un espacio donde la vida aún sea posible. En Granos de uva en el paladar, la memoria de aquellos años y la reconstrucción de un drama que no debe quedar archivado como un acontecimiento más, sino que necesita de su expurgación y que mejor que el teatro para llevar adelante la catarsis que nos permita enfrentarnos con los fantasmas que nos acosan, fue la clave de una puesta que con talento nos introdujo en las contradicciones de una época. La segunda muestra Pinedas tejen lirios, nos presentó a las diferentes Marianas Pinedas que la historia obliga a convertirse en heroínas en defensa de principios 000124716humanos que todos proclaman pero en los que pocos creen hasta el extremo de vivir y morir por ellos. Auroras, es la metáfora de un renacer en otras playas, el devenir en otros espacios de un pensamiento que se teje desde la memoria, el heroísmo y la fuerza para sostener, a veces desde la inocente mirada de los niños, aquello que fue carne en sus padres. Con un escenario donde la rueda de ropa señala la dimensión de los cuerpos, cuatro actrices talentosas dan cuerpo a diferentes personajes, que comienzan en una niñez despreocupada y ansiosa por lo nuevo, y vuelven hacia el final a tener en la retinas aquellos años de asombro feliz, aún no marcado por el dolor y la pérdida. “Puedes llevarte lo que quieras pero con una condición: sólo lo que quepa en tu mano”. Mano continente, que en su pequeñez debe poseer el tesoro que sea capaz de resguardar la identidad para no perderse en el camino del exilio. Las actrices logran con su talento dar cuenta de la composición de tres niños y los adultos que forman inevitablemente su contexto, y establecer entre ellos un diálogo que esclarece aquellos aspectos más olvidados en el relato histórico. Los sentimientos, las sensaciones, los miedos, los secretos, todo aquello que atravesaba sus pequeños cuerpos pero que no podía ser expresado sólo con las palabras, porque el cuerpo, era el receptor de las emociones que les provocaban las disyuntivas que las acciones de los adultos provocaban. Lúcidos, aún sin saber a ciencia cierta los acontecimientos, pero esclarecidos para saber del dolor, de la pérdida, de la reconstrucción de una nueva vida, en nuevos horizontes. Una puesta que cierra una expectativa, la de dar una respuesta acabada de la violencia y el horror, no sólo de aquellos que fueron sus protagonistas, sino de aquellos que sin querer fueron testigos y centros de la contienda. Una experiencia que nos ilumina el presente, de un mundo que no parece aprender de los errores del pasado.auroras1

Ficha técnica: Auroras de Susana Hornos y Zaida Rico. Equipo: Clara Díaz, Susana Hornos, Maday Méndez, Ana Noguera y Zaida Rico. Vestuario y escenografía: Valentina Bari, Néstor Burgos, Alejandro Mateo y Daniela Taiana. Iluminación: Mariano Arrigoni, Omar Possemato y Nacho Riveros. Caracterización: Néstor Burgos y Ana Noguera. Música: Mariano Cossa y Gonzalo Morales. Asesoramiento en coreografía: Antonio Luppi. Asesoramiento en percusión: Carmen Mesa. Fotografía: Akira Patiño. Diseño gráfico: Silvia Barona y Sergio Calvo. Producción ejecutiva: Silvia Barona. Producción general: Trinchera teatral. Teatro: Margarita Xirgu. Duración: 70’. Estreno: 22/09/2015.

La República Análoga de Arístides Vargas

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La República Análoga
de Arístides Vargas
La República necesita de hombres y mujeres que la sueñen

6_2005_11336Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El dramaturgo es también un demiurgo, alguien que crea con palabras cielos e infiernos, que construye realidades tan concretas como lo real fuera de ese espacio y ese tiempo destinado al relato. En ese presente de la enunciación, todo el mundo se resume en ese pacto sagrado entre quienes crean y quienes asisten al milagro de la creación. Arístides Vargas, tiene en su memoria no sólo el cúmulo de experiencias vividas sino la mágica poción que puede convertirlo en el profeta de un futuro o del milagro de creerlo posible. La República Análoga [1] es una textualidad que vuelve la mirada a aquella República perdida que todos soñábamos recuperar luego de la última dictadura cívico militar. El dramaturgo nos acerca desde la farsa a una lectura de nuestra idiosincrasia, de nuestro deseo de ser de una vez por todas, deseo atravesado por la realidad que nos lleva una y otra vez a un abismo de sangre. El espacio donde la puesta se NoticiaID2633llevó a cabo, es un continente exacto para la dimensión de nuestro dolor, y la incertidumbre en la búsqueda de conformar una República con los retazos de quienes lo intentaron antes, y con los sueños de quienes aún la esperan. Pero ¿qué es una República, cómo se conforma, quienes ingresan a ella, quienes son el otro, quienes la defenderan con su vida, quienes la traicionaran con su ambición?, son las preguntas que una a una van degranando las secuencias cargadas del humor cínico necesario para que nos produzcan placer y escozor. Un grupo de hombres y mujeres en una casa, en un espacio tiempo indefinido, se reúnen como la secta del astrólogo en Los siete locos de Roberto Arlt, para constituir un sueño que permita reeditar una promesa que todos saben incumplida. Desde el republica-analogicavestuario y el lenguaje, los personajes van construyendo un relato anclado en ninguna parte que responda a un tiempo histórico determinado, pero sí actual, muy actual, ya que la forma de reunión es a través de Internet. Los personajes en su accionar nos llevan como espectadores a disfrutar de sus muy buenas performances y mientras nos hacen reírnos de nosotros mismos, nos van develando aquellas facetas oscuras que son, sin embargo, constituyentes de nuestra manera de ser y sentir. Un elenco multiregional, reúne a actores y actrices de diferentes provincias, proponiendo desde la producción una mirada federal sobre la puesta, una lectura que es posible realizar además en las palabras que tejen el entramado de la dramaturgia de Vargas. La necesidad de constituir una identidad que nos abarque a todos en nuestra calidad de República en formación, de sueño aún incumplido, de utopía que sirve para volver sobre los pasos de un largo camino a realizar. Nuestras divisiones, nuestros héroes, nuestros fracasos, y el deseo siempre presente de conformar un país continente de nuestros deseos, y el teatro como el lugar de los sueños necesarios para despertar en el espectador la conciencia dormida en la penumbra cotidiana. Una puesta que conjuga, muy buenos actores, un texto dramático que alumbra aún nuestros fantasmas y nuestros horizontes, una dirección que abarca además de su punto de vista, la mirada de un espectador que a esta altura de las responsabilidades, busca en su escritura que detrás del humor y el juego teatral aparezca una verdad como un cross a la mandíbula; todo en un espacio que tiene un peso específico que nos abarca, nos conmueve, y nos produce el escozor de una memoria que necesita de nuestro reconocimiento incondicional, aunque nos duela demasiado.republica_analoga_3x2-650x0Ficha técnica: La República Análoga de Arístides Vargas. Elenco: Christian Alvarez (Santa Fe), Sonia Andrada (Tucumán), Garza Bima (Río Negro), Rubén González Mayo (San Juan), Liliana Moreno (CABA), Sofía Piñero Gallo (Córdoba), Horacio Rafart (Buenos Aires), Guillermo Troncoso (Mendoza), Chicho Vargas (Mendoza). Producción TNC en gira: Lucía Quintana. Producción TNC: Dora Milea. Fotografía: Gustavo Gorrini, Mauricio Cáceres. Diseño gráfico: Verónica Duh, Ana Dulce Collados. Asistencia de dirección: Karina Sotelo. Composición musical y piano: Germinal Martín. Escenografía y vestuario: Alejandro Mateo. Dirección: Arístides Vargas. Estreno en C C M H Conti [2] el 05/09/2015.

Hemeroteca:

Cejas, Julio, 2015. “La República análoga” en Rosario / 12. Cultura Espectáculos. 6/9

[1] “Con el antecedente de haber estrenado la obra en el 2010 en Ecuador, con actores de distintos países, Arístides convoca a dos actores de Mendoza que trabajaron en la puesta de Ecuador (Guillermo Troncoso y Chicho Vargas), Rubén Gonzalez Mayo de San Juan, Garza Bima de Río Negro, Liliana Moreno de Capital Federal, Horacio Rafat de Buenos Aires y aparezco yo representando a Santa Fe, integrándome a este elenco que se encuadra dentro del Cervantes como Estreno en Gira Nacional que pretende convertirse en el antecedente de lo que sería el Elenco federal del Teatro Nacional Cervantes”, dijo el actor rosarino y dirigente de la delegación Actores Rosario Christian Alvarez. La obra, concebida dramáticamente desde lo “coral”, es una sucesión de actos inconclusos que devienen en concreciones inútiles que develan un trasfondo de puja ideológica y de puntos de vista en cuanto a la particularidad de cada personaje. “Nueve individuos se convocan para fundar una República análoga, uno de los personajes dice: ‘Porque hay que seguir ensayando, tal vez todo consista en eso, un largo y aburrido ensayo; repetir, repetir, el mismo protocolo, los mismos garrotes y los mismos muertos repetidos'”, dijo Alvarez a Rosario/12.

[2] Luego del estreno en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti inició la gira que incluye varias Provincias.

Juicio a una zorra de Miguel Del Arco

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Juicio a una zorra
de Miguel Del Arco

Helena de Esparta, Helena de Troya, Helena la argiva, Helena la aquea, la mujer más hermosa del mundo, la divina entre las mujeres, la hija de Zeus, la de níveos brazos, la de cabellos de oro… la bella Helena (Del Arco)

Cartel-Juicio-a-una-zorra-750x1066Azucena Ester Joffe, Leticia V. Coseani

Una obra intensa, singular, que desde su estreno en el Festival de Mérida 2011, ha cosechado premios y aplausos; con vuelo rasante pasó por Buenos Aires con sólo cinco funciones y tuvimos la oportunidad de disfrutarlo en la Sala mayor del Maipo. Un monólogo intimista que actualiza el legado de la mitología griega y escrito especialmente para Carmen Machi, quien interpreta a su Helena cruzando distintas miradas. Como dice el autor y director: “En Juicio a una zorra hemos querido jugar a cambiar el punto de vista: una de las mujeres más famosas de la historia, y posiblemente, una de las más vilipendiadas, reclama el derecho de elegir las palabras que conforman su historia” [1]. Helena de Troya lleva sobre sus hombros el peso de haber desencadenado la guerra más famosa de la antigüedad. Los griegos sitiaron la ciudad durante diez años con un formidable ejército, movilizado para forzar a los troyanos a devolver a su legítimo dueño, Menelao, a la reina de Esparta, convertida en Helena de Troya desde que ella misma decidiera abandonar su reino, su marido y su hija para seguir a Paris, hijo de Príamo, rey de Troya. De este conflicto bélico, se la culpó solamente a ella, a la que se representó como una mujer egoísta e infiel, con una belleza divina que hacía enloquecer, responsable de la muerte de griegos y troyanos. De hecho, cada vez que surgía una nueva interpretación, servía para responsabilizarla de nuevos males. Así sabemos que la bella inmortal se nos aparece desde un lugar al que ha sido condenada por la historia, pero también sabemos que la historia depende de cómo ha sido contada y por quién. Condenada también por ser la hija de Zeus, su única hija con una mortal, y por su insolente acercamiento a la belleza divina, pero ella se revela contra dios y se somete al juicio de los hombres, relatando los sucesos con sus propias palabras. Pues, en esta oportunidad será Helena quien se adueña de las palabras que den forma a los hechos, reivindicando la necesidad de revisar la historia escrita por hombres con poder y ambición. La suya, es la historia de una mujer enamorada que tomó una sola decisión en su vida: la de seguir al hombre que amaba. Así se presentó ante nosotros, aquí y ahora, una mujer de vuelta de todo, una Helena consumida por el tiempo, por el alcohol y el dolor, en un apasionado e intenso monólogo que atraviesa momentos de agudo humor desafiando a Zeus y arremetiendo contra los hombres de aquella época con lengua afilada y con reflexiva ironía, en definitiva, una Helena de Troya que ya no tiene nada que perder. Carmen Machi [2] construye a su personaje de manera orgánica, íntegra, sin dobleces, con una textura donde están imbricadas la mujer de hoy y la mujer inmortal, donde una se funde en la otra. La actriz comentó sentirse como “poseída” por el mito y esto es lo que convoca la perfecta escritura dramática / escénica. Juicio a una zorra tiene varios niveles que circulan en el mismo sentido y con un ritmo vital. Desde lo visual, en el amplio espacio escénico, una larga e Juicio a una zorra 111©SergioParraimportante mesa ceremonial, con botellas de vino y copas por doquier, pues es necesario para que la protagonista de la historia / del relato pueda hundirse en largas noches de borracheras y así calmar su dolor, para pedir a gritos salir del “limbo imperecedero” en el cual está sumergida. La iluminación es precisa, por momentos es tenue y escurridiza pero en otros es intensa colmando el espacio lúdico / mítico de un rojo intenso, el color de la sangre y del amor. Como rojo es el vestido de la protagonista, que ha sufrido “los estragos del tiempo”, un personaje eterno, mítico y un estigma femenino – que se actualiza antes nuestra atenta mirada. Desde lo auditivo, esta reescritura del mito, que “grita” su verdad y que da cuenta de la contemporaneidad de sucesos que son invisibilizados por el poder de turno. Helena fue el objeto – mujer, el motín de guerra, a disposición de los asuntos de estado, una construcción realizada por aquellos hombres con ansias de mayor poder. El texto dramático teje un canevas complejo a partir de fuentes concretas como La Ilíada, La Odisea, Las Troyanas,…, pero también a partir de la mirada subjetiva, doliente, de una mujer que lleva en su ser el drama que la destruye. Así se presenta, al inicio:

Si no adivináis entre los escombros del tiempo la belleza divina de Helena, tal vez lo hagáis con los otros nombres por los que se me conoce: Helena la zorra… y no precisamente por mi astucia. Helena la puta, la casquivana, la ramera, la meretriz, la desvergonzada, la seductora. La poseída por los furores de Afrodita. La calientapollas… que rima con Troya. La ruina de Ilión y de la casa de los Atreos. La culpable de desencadenar la guerra más famosa de la historia… Se me podría considerar un arma de destrucción masiva. Y claro, había que arrasar una ciudad entera y aniquilar a toda su población para encontrarme… Una noble y humanitaria afición que no se ha perdido con el transcurrir de los siglos.

Juicio a una zorra 222©SergioParraUn texto teatral que tiene voz, cuerpo y alma, y que va más allá del relato mítico, pues esta Helena, ni de Esparta ni de Troya, se apodera de nosotros desde el momento que comienza la obra, con ella de espalda como invocando al mundo de los dioses. Aceptamos el artificio y seguimos cada desplazamiento, a veces relajado y en otras agresivo y desafiante, cuando camina como poseída por el alcohol o cuando se derrama torpemente algo de vino. En un ritual, donde el vino es necesario para poder seguir, no como en una fiesta bacanal sino para adormecer el dolor voraz. Un hecho escénico que, sin duda, seguirá cosechando aplausos de los dioses del Olimpo y de los simples mortales que somos.

Ficha técnica: Juicio a la zorra de Miguel Del Arco. Interprete: Carmen Machi. Música: Arnau Vilá. Iluminación: Juanjuo Llorens. Sonido: Sandra Vicente (Studio 340). Cartel y Fotografía: Sergio Parra. Producción: Aitor Tejada. Prensa: Duche – Zarate. Dirección: Miguel Del Arco. Teatro Maipo: Sala mayor. Duración:… Estreno en Buenos Aires: 28/09/2015.

[1] Según el programa de mano

[2] Según gacetilla de Prensa: CARMEN MACHI es una de las actrices más renombradas y prestigiosas de España, cuya carera comienza en teatro en 1994 y donde ha participado de títulos como “El mercader de Venecia”,  “Almuerzo en la casa de los Wittgenstein” , “Falstaff”,  “Agosto” , “Quien le teme a Virginia Woolf?”  y “Antígona”.  Su nutrida participación en cine arranca en 1998 e incluye –entre otros títulos- “Hable con ella”, “Los abrazos rotos” y “Los amantes pasajeros” de Pedro Almodóvar y nuestro público también  pudo verla en la recientemente estrenada “8 apellidos vascos”. Pero fue en televisión, donde protagonizando sucesivamente entre 2000 y 2014 las exitosas series  “7 vidas” y “Aída”  consigue la popularidad masiva que ese medio otorga a quienes como ella poseen el talento e histrionismo necesarios para calar profundo en el gusto de la gente.  Ha sido nominada y ganadora en varias oportunidades, a todos los premios más importantes que otorga la industria del espectáculo en España, como los Goya, los Max, y los que otorgan la Academia de la Televisión y la Unión de Actores.