Archivos Mensuales: febrero 2016

La casa canta de Isabelle Paez

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La casa canta de Isabelle Paez

La oralitura es escribir a orillas de la oralidad, a orillas del pensamiento de nuestros mayores y, a través de ellos, de nuestros antepasados. Se habla/escribe en primera persona. Así lo viví/escuché, así lo estoy viviendo/escuchando: me digo, me dicen, me están diciendo, me dirán, me dijeron. Todo ello brotando desde una concepción de tiempo circular: somos presente porque somos pasado (tenemos memoria) y por eso somos futuro. La totalidad sin exclusión, la integridad sin fragmentación de la vida y de todo lo viviente. (Elicura Chihuailaf, poeta mapuche)image002

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un espacio escénico dividido en cuatro, tantos como personajes aparecen en escena, cada espacio un mundo que sólo a veces se cruza desde la voz y los cuerpos. La palabra desde la poesía, con su inagotable abanico de significados, metáforas que se producen en un contacto inusual del roce entre significante y significante; y una manera de decir desde el cuerpo que es un instrumento más junto al acordeón, las guitarras, la batería, y la caja. Tres poetas en escena: Luis Lucchi, Carlos Aldazábal, y Juano Villafañe afirman su presencia, en una puesta que privilegia lo estético desde una escenografía pensada desde lo plástico en el vestuario, y la iluminación, así como de la coreografía de los cuerpos que en la expresividad de cada recorrido de Isabelle Paez logra transmitir con su dulce voz el camino que las palabras han seguido desde la punta de los pies a la cabeza, hasta que la garganta pone en eco aquello que ya fue expresado antes. Las palabras caen en armonía con el movimiento, y los elementos juegan historias diferentes desde una tela, un sombrero, las hojas que simulan ser hojas, el vino y el pan del ritual, y los sonidos que buscan la raíz de la unión de la música y la poesía. La elección de los poetas es una posición estética / política, una ideología que descree de una mirada postmoderna sobre las relaciones de la palabra y su musicalidad.

[…] lo que en Leónidas Lamborghini constituía un ejercicio de musicalidad crítica, en la mayoría de los epígonos postmodernos aparece como prosaísmo afónico, donde el canto oscuro que sobrevive en los ritmos cortados de una prosa maquillada de poema, remite a la gramática kitch del pop, y a todas las banalidades de la cultura masiva ofrecida por el capitalismo en su versión neoliberal. (Aldazábal)

img56af9e784d521El teatro que siempre es un hecho político, utiliza a veces el discurso directo para decirnos aquello que necesitamos o queremos ver y escuchar, y otras veces apela al discurso indirecto, enlazando la voz con el cuerpo con la música, buscando llegar rápidamente a la emoción que desata la profundidad de un verso cuando hace uso de la policromía del lenguaje. Un relato, un “poema vivo”, atemporal construido sobre el discurso visual y auditivo que necesariamente nos involucra a partir de un mundo sensible, donde la poesía puede expresarse a partir de distintos soportes. Cada intérprete tiene una energía que fluye más allá del espacio lúdico -danza, batería y acordeón- aunque, lamentablemente, pareciera que el actor no está en la misma sintonía, en detrimento al ritmo total de la obra. Por otro lado, el vestuario y la iluminación terminan por construir a estos personajes casi oníricos que nos dicen: “Así estoy, // un poco de lo que como // un poco de lo que temo // soy mi ropa y una manera de entender. // Una opinión interrogante // una curiosidad afirmativa”1 Una propuesta escénica distinta, polifónica, que le da la voz a nuestros poetas.

 

Ficha técnica: La casa canta de Isabelle Paez. Intérpretes: Jose Luis Calbiño (actuación), Isabelle Paez (danza y actuación), Fernando Suárez (batería y actuación), Alan Haksten (acordeón y actuación). Dirección y Coreografía: Isabelle Paez. Música original: Fernando Suárez, Alan Haksten. Diseño de luces: Horacio Novelle. Asistente de dirección: Fernando Suárez. Asistente de producción: Walter Alegre. Foto y video para difusión: Lara Seijas, Esteban Bisio. Vestuario: Mariana Del Valle Zeballa. Escenografía: Isabelle Paez, Fernando Suárez. Comunicación Visual – CCC: Claudio Medin. Prensa: Silvina Pizarro. Centro Cultural de la Cooperación: Sala Tuñon. Estreno: 21/02/2016. Duración: 45′.La casa canta_ para imprimir  (62)

Hemeroteca:

Aldazábal Juárez, Carlos, 2015. “El canto oscuro de la poesía postmoderna” en Papeles Latinoamericanos, año XII, diciembre, ómnibus n.51

1 Según gacetilla de Prensa, fragmento del poema “Momento Poético”, de Luis Luchi

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Negro Animal Tristeza de Anja Hilling

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Negro Animal Tristeza

de Anja Hilling

La cosificación de la naturaleza000132538

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La banalidad de los hechos en un encuentro buscado, un picnic en un bosque, una salida programada donde se desatan las pasiones pero con la liviandad de los tiempos. Las relaciones personales y la trivialidad de los sentimientos en el medio de ese animal vivo que es la naturaleza; que parece sólo paisaje, espacio funcional, un decorado para la acción, una cosa, una pintura, que se ve con los ojos que miran una pantalla de cine o televisión, sin emoción primaria, sin instinto atávico. La acción, los pies que horadan y violan la tierra; las manos de la inconsciencia que prenden fuego para una parrillada. El fuego y su naturaleza, el fuego y la naturaleza que se cobran la osadía. Imprudencia, desprecio; la mirada humana que objetiva, cosifica, y se apodera con la pisada del conquistador. La naturaleza herida que cosifica los cuerpos que arden por la negligencia humana, y que a su vez también serán cosificados luego por la cultura. 12572953_969440326465140_9015737163025334678_nLa puesta de la pieza de Anja Hilling1 pone el punto de vista, en el doble registro de las palabras y los cuerpos al centro de una intriga que se estructura a través de las voces protagonistas del relato, banal al comienzo, brutal y cruel hacia el final. La palabra disociada del cuerpo. Los personajes narran con una actuación declamada sus experiencias de vida, pero luego, todo se convierte de una hoguera simbólica de pasiones y vanidades reprimidas en una realidad que el fuego convierte en una pesadilla de cenizas. Las imágenes entonces, guardan en el espacio una asimetría interesante y un juego inquietante con la funcionalidad de los cubos; así golpean en el espectador en el doble sonido de la música y de la palabra. Hilling es una joven dramaturga alemana que ha participado en varios Festivales Internacionales donde obtuvo amplio reconocimiento, sobre todo por su pieza Mi joven idiota corazón (2005) La muerte siempre está presente en sus obras como en Monsún (2006)2 y la temática de la maternidad y la paternidad también es concurrente en sus trabajos. En esta pieza que hoy presenciamos, la actitud del hombre en relación a su compromiso con la hija se ve diluida en la falta de deseo de su paternidad, y en la aparente dejadez de una mujer ante su bebé que se transforma luego en una instancia de lealtad, a su hija o a su propia voluntad de ser madre. 12741899_977317365677436_3512650786653656159_nLas circunstancias en que la muerte aparece son de carácter azaroso, un accidente, donde la inconsistencia de la conciencia de los personajes, puestos a un punto límite de sus relaciones produce que lo indeseado ocurra. Pero la trama no se queda sólo ahí, sino que también describe la diferencia entre la ciudad y el campo; la diferencia en la mirada sobre el mismo acontecimiento está presente en los personajes campesinos que ven las consecuencias del incendio desde la óptica de sus propios intereses, y no desde las pérdidas humanas, porque en realidad ven su presencia como una irrupción no querida de los citadinos en su territorio. Es interesante de que modo el dispositivo escénico y lumínico construye el clima necesario para la situación dramática. En el espacio lúdico los tres bloques de aglomerado –círculos, cuadrados,…- de pequeñas partículas de madera, tal vez porque así es la fragilidad de cualquier ser vivo ante la fuerza desmedida del fuego. Mientras la precisa iluminación recorta y envuelve a esos seres presagiando el final. Una historia que parece dividirse en tres momentos. El primero, la salida planificada, quizá ganaría el total de la obra si fuera algo más breve, pues el espectador se pierde entre los seis personajes vaciados de toda interioridad. Pero, en el segundo, cuando el incendio devora todo lo que encuentra, el ritmo interno se ha tensando y nos sumerge en un devenir donde los personajes parecen haber desaparecido.12717638_979259748816531_2522715226739503354_nEscuchamos fragmentos, cuasi monólogos, como “ánimas” que observan la tragedia. El último momento, es el después cuando todo vuelve a la calma y quedan las marcas en el cuerpo y en el alma, cuando se realiza el esfuerzo solitario de volver a la cotidianidad. La particular escritura escénica de Carla Llopis -docente, coreógrafa, bailarina, cantante y directora de teatro danza- nos entrega un hecho teatral sin fisura, donde los actores tiene solidez necesaria para llevar adelante esa disociación antes mencionada. Donde cada tono de la voz, cada gesto esta mediado por algo inquietante e incluso en cada movimiento coreográfico. Nada más alejado de una puesta en escena realista pero nunca olvidaremos la fuerte imagen visual del final.

Ficha técnica: Negro Animal Tristeza de Anja Hilling. Actores: Carlos Donigian (Oskar), Esteban Lamarque (Martin), Pablo Martínez (Flynn), Yanina Martino (Miranda), Jorgelina Pérez (Jennifer), Javier Torres Dowdall (Paul). Diseño y Realización de Vestuario: María Emilia Serrano. Diseño Escenográfico: Magalí Acha. Realización Escenográfica: Jean Pierre Guevara. Diseño Lumínico: José Binetti. Composición Musical: Juan Pablo Martini. Fotografía: Maxi Bort. Diseño Gráfico: Bárbara Delfino. Trailer: Soledad Guerrero. Prensa: Correydile. Producción: Yanina Martino. Asistente de Dirección: Romina Tischelman. Dirección y Puesta en Escena: Carla Llopis. ElKafka Espacio Teatral. Estreno: 12/02/2016. Duración: 80′.

1 Anja Hilling, nacida en 1975, culminó con éxito estudios de escritura escénica en la Universität der Künste, Berlín, donde estudió de 2002 a 2006 luego de diplomarse en ciencias del teatro y filología alemana en Múnich y Berlín. En Berlín escribió también su primera pieza teatral, con la que fue invitada al concurso Stückemarkt de las jornadas teatrales Berliner Theatertreffen 2003. Allí fue distinguida con el Premio Dresdner Bank para jóvenes autores dramáticos. En septiembre de 2007 es llevada a escena en francés y alemán su obra “Sinn” (“Sentido”), que Anja Hilling escribió para una coproducción de la Comédie de St. Etienne y el Thalia Theater, de Hamburgo. En octubre de 2007 es estrenada la obra “Schwarzes Tier Traurigkeit” (“Animal negro tristeza”), que escribió por encargo para el teatro Schauspiel Hannover, donde fue estrenada bajo la dirección de Ingo Berk.

2Monsún narra la relación de una pareja de lesbianas Coco y Melanie que intenta desesperadamente acceder a un niño. Ese deseo finalmente las separa. Cuando Melanie reflexiona en su automóvil acerca de cuáles van a ser sus palabras de despedida, arrolla a Zippo, hijo de Bruno y Paula. La irrupción de la muerte en un contexto moderno y ordenado empuja a los personajes a desarrollar nuevas relaciones y los saca de las dimensiones de la telenovela. La muerte es real. De un día para el otro huyen al campo, a Vietnam. Todos reaccionan con impotencia a sus experiencias. Bruno comienza a escribir un nuevo guión, pero uno realmente bueno, ya no tonterías. Las carencias se manifiestan en el recuerdo del niño muerto, en la reconstrucción de la propia historia, en el reordenamiento de las relaciones: ¿quién desempeña qué papel?, ¿quién recuerda qué cosa?”(Página web sobre nuevas obras alemanas de Goethe Institut)

TV 60 de Bernardo Cappa

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TV 60 de Bernardo Cappa

Un teatro político, una sátira post kischneristatv60_portada

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Bernardo Cappa elige para su dramaturgia un momento histórico específico, las circunstancias previas al golpe de Estado de 1966, es decir, el golpe que Onganía perpetró contra la presidencia de Arturo Illia, un gobierno que contó con un escaso apoyo en las urnas, proscripto el peronismo, y que luego en el ejercicio de su función tuvo la oposición mediática más feroz que se había conocido. “La tortuga” como se lo llamaba no contó nunca con el apoyo del cuarto poder, y fue vilipendiado por la radio, la prensa escrita e inclusive la televisión. No es casualidad que haya elegido precisamente esa instancia que fue el momento de inflexión para todo lo que se desarrollo en la década del setenta, y que todos conocemos. Una alegoría de momentos similares en cuanto al poder de los medios y sus consecuencias, con algún tic hacia la platea cuando se menciona en la intriga la figura de un fiscal muerto o suicidado. El dramaturgo para la estructura de su poética, propone la sátira social, desde la parodia de ese contexto hacia fuera, y la que lleva adelante hacia adentro del género realista, tanto en su dramaturgia, su proceso de actuación, la memoria emotiva, y su polémica con nuevas formas tanto en la escritura como en la puesta en escena.1

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La escenografía construye un plató de televisión donde las pantallas multiplican las imágenes que se producen en él, hacia el fondo, los costados, y en la oficina de control del director artístico del canal, pero es significativo el sonido a un costado de la escena que produce la impronta de un bombo, que no tiene la clásica fuerza acostumbrada, sino que sus golpes parecen sonar a muerto. Con un vestuario que no deja dudas de la temporalidad de la pieza, las actuaciones responden al estereotipo de la exageración en la gestualidad y las palabras, para demistificar cualquier intento de teatro documental. La parodia a la actuación desde el realismo queda manifiesta en la crítica a la diva de los almuerzos, y en el hombre de traje que junto su madre van a decidir desde el lugar común quien debe conducirlos: Julián Bisbal; obra de Roberto Cossa, figura destacada del realismo en los sesenta y cuyo sujeto principal era un antihéroe gris, que no sabía cuál era su destino y menos como conseguirlo. Un tiro por elevación como crítica a la forma de cultura que la televisión produce ofreciendo aquello que considera que un espectador medio sin muchas ambiciones desea ver en la pantalla chica: diversión, entretenimiento, compañía. La muerte como un personaje más está presente desde el recuerdo de la Pocha -la empleada que pareciera no pertenecer a ese mundo televisivo- de su primer trabajo, maquillar cadáveres y del más entrañable para su vida, haber maquillado el de la señora: Eva Perón. galeria2La escena se muestra a veces caótica por lo barroco de su distribución en escenas y situaciones, lo que obliga a una mirada que sin descanso posible debe pasar de un lugar a otro, exigiendo del público un presencia activa, a veces atravesada por los personajes que surgen entre la platea. Desde esta percepción simultánea, que para un espectador desprevenido podría parecerle algo superficial, el desafío es inteligente y cuestionador: nuestra sociedad que consume imágenes y datos olvidándose que es siempre una construcción, una mirada de un determinado evento. En el amplio espacio lúdico el sólido trabajo coral de actuación pone con solvencia en marcha el siniestro mecanismo de ficcionalizar lo cotidiano, de banalizar la realidad. Así emerge la oposición entre dos fuerzas. Por un lado, la tv como medio masivo, mediático, que vehiculiza el consumo y crea ciertos mitos desde la época de las comedias de teléfono blanco y los happy end, en general desde una perspectiva funcional a los poderes de turno. Y, por otro, el teatro como el ritual íntimo, particular, que como un bien inmaterial, por llamarlo de algún modo, hurga de manera urgente en los fragmentos de nuestros recuerdos, en los dobleces de la memoria social y en los intersticios de la historia oficial.

El teatro es una performance volátil, una pura ocasión, algo que se deshace en el mismo momento en que se realiza, algo de lo que no queda nada. Y está bien que eso suceda porque lo emparienta fundamentalmente con la vida, no con la idea realista de una copia de la vida, sino con la vida como elemento efímero, discontinuo. En este sentido, el teatro parece contener, al mismo tiempo que la seriedad de la muerte, la mueca ridícula de la muerte, su patetismo, su ingenuidad. (Bartís y Rodríguez, 2010: 20)12743749_894357440679577_7919057583385550722_n

El ritmo sostenido del hecho teatral, tiene algo de la rapidez con que el telespectador del zapping se interesa por todo con el mínimo esfuerzo, nos introduce en la particular escritura aguda e intensa, dramática y escénica, de Cappa. Un mundo ficcional donde el ayer atravesado por las referencias históricas precisas -el Instituto Di Tella, el asesinato del Che,…- se amalgama en el hoy, pues somos sujetos espectadores que sentimos el espectro de la muerte sobre la cultura y en especial sobre nuestro quehacer teatral.

Ficha técnica: TV 60 de Bernardo Cappa. Elenco: Carla Appella, Martín Bertani, Brenda Chi, Fernando De Rosa, Sofía García, Diego Gens, Natalia Giardinieri, Aníbal Gulluni, Maia Lancioni, Guido Losantos, Laura Nevole, Dina Pugach, Silvia Villazur, Carla Viola. Músico en vivo: Damián Ferraro. Meritoria de dirección: Mariana González. Asistencia artística: Melisa Santoro. Coreografía: Martín de Goycoechea. Diseño sonoro y música original: Zypce. Iluminación: Claudio del Bianco. Vestuario: Paola Delgado. Escenografía, video y diseño espacial: SKN Taller. Dirección: Bernardo Cappa. Teatro Sarmiento. Estreno: 19/02/2016. Duración: 70′.

Bibliografía

Bartís, Ricardo y Graciela E. Rodríguez, 2010. “Ricardo Bartís. Dramaturgia escénica” en Antología del teatro latinoamericano. Tomo 1. Buenos Aires: Inst. Nacional del Teatro: 19-41.

1 En la década del sesenta se produjo en el campo cultural teatral una famosa polémica entre dramaturgos, actores y directores, divididos entre aquellos que apoyaban la poética del realismo reflexivo, en contacto con el realismo del sistema teatral estadounidense y en las figuras reconocidas de Arthur Miller y Tennesse Williams, y aquellos que buscando otros caminos sentían que la renovación del teatro provenía de figuras que trabajaban la neovanguardia: Beckett, Adamov, Ionesco, Pinter. La polémica no fue sólo estética sino también política porque el grado de compromiso con la realidad social estaba dado por adherir a uno u otra. Los realistas sentían que ellos eran los más cercanos a la lucha social, y a la revolución que se avecinaba, y los vanguardistas o absurdistas creían que la revolución en el teatro partía de la forma que también debía ser una manera de alejarse del teatro burgués.

Sola no eres nadie de Natalia Villamil

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Sola no eres nadie.

de Natalia Villamil

La levedad del ser

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

image003Con sensibilidad en el uso de las palabras la dramaturga va tejiendo un relato en primera persona que narra la construcción de una identidad a partir de la necesidad del sentir, y que no tiene que ver con el cuerpo, ni las circunstancias que la ley determina. Un alegato a la búsqueda de uno mismo dentro de una verdad que no puede ser escondida entre los pliegues de un mandato social: ajeno, cruel, insensible con el diferente. Así se siente el personaje, que atrapa desde el afuera los gestos y los objetos que afiancen eso que arde por expresar: su calidad femenina en un cuerpo que siente no pertenecerle: el vestido rosa, los zapatos, los aros de perlas, que son para su imaginario, el símbolo de una mujer y de una madre. Un espacio despojado, la iluminación que destaca situaciones, y la música original para la puesta, que en la voz de Mariano Mazzei crece con su significado más allá de las palabras, son los elementos precisos para el lucimiento del intérprete. La voz que el actor maneja con destreza produce las tonalidades diferentes que componen al personaje; un muchacho de provincia, un ser cargado de ilusiones y sentimientos sinceros, una mujer que vibra en su cuerpo, y a la vez nos deja ver desde la escena, al otro, al interlocutor con quien mantiene un cuasi diálogo necesario. Sincero, porque el engaño está en los ojos del que mira, y ve, cuando ve, la dicotomía entre el ser y el parecer, cuando en él hay una única verdad: se siente mujer. Con una poética que recuerda a la Gambaro de El nombre, el momento narrado es aquel del recuerdo por los trabajos que ha pasado, retazos significativos de vida donde el cuidado del otro, también distinto y cargado de estigmas, lo lleva a la pronta empatía y al desencanto posterior, cuando el exterior gane y los demás no puedan ver el alma. El texto también nos habla de la necesidad de mirarnos en el espejo de los ojos ajenos para constituirnos como identidades sólidas y completas, el/ ella para constituirse necesita estar atenta a los gestos que la ayuden en su nacimiento a la femeneidad. De esa manera también da cuenta de cómo estamos todos determinados por aquello que se construye de nosotros mismos; nuestra aspiración de ser sin necesidad de serlo para el afuera, sino afianzarnos en una realidad propia sin culpas, sin cargos de conciencia, sin dolor. El actor, una vez más, da cuenta de la riqueza de su trabajo con el cuerpo, con su gestualidad, y sobre todo, de la forma exquisita en que se deja atravesar por las textualidades para no decir sino interpretar aquello que está escrito pero necesita ser expresado. Sola no eres nadie, foto de Christian Inglize 2

Ficha técnica: Sola no eres nadie de Natalia Villamil. Actor: Mariano Mazzei. Música original: Gustavo García Mendy. Escenografía y vestuario: Valeria Cook. Diseño de Iluminación: Jessica Tortull. Diseño gráfico: 3boxes. Fotografía: Christian Inguze. Asistente de Dirección: Guillermo Aragonés. Dirección: Ana Alvarado. Producción: Gabriel Guz. Prensa: Caro Alfonso. Teatro: La Carpintería. Estreno: 20/02/2106.sola

VERBA 1er Encuentro Internacional de Danza Emergente

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VERBA

1er Encuentro Internacional de Danza Emergente

del 15 al 26 de febrero de 2016unnamed

La danza Es, Sucede, es Acción Pura. Queda como un sueño sin haber sido soñada. (Oscar Araiz)

Azucena Ester Joffe

En esta primera Edición1 confluyen, durante dos semanas, “espectáculos nacionales e internacionales y distintas actividades intensivas de perfeccionamiento para bailarines y profesionales del mundo de la danza”2. En el marco de este evento, en el Teatro El Cubo, el público general puede disfrutar de un espectáculo que está conformado por tres propuestas diferentes.

Para la mayoría, el lenguaje de la danza nos es difícil de asir al faltarnos el soporte de la palabra pero es un mundo fascinante que permite ingresar a un estado casi onírico que no se puede describir, pues hay que transitarlo de manera íntima más allá del profesionalismo de cada bailarín/ bailarina y de las mixturas de procedimientos.

Aunque las tres obras tienen una dinámica distinta en su discurso escénico, el punto en común es la densidad subjetiva que excede al personaje en particular, como si el hecho coreográfico se gestara en escena ante nuestra mirada, apropiándose del espacio y de nuestro ser. Poder escribir y pensar con el cuerpo es un arte de pocos pero que cautiva a muchos. Por eso la importancia de este encuentro, no sólo para aquellos hacedores del universo dancístico sino también para el espectador ávido que busca en las efímeras imágenes visuales la plasticidad del movimiento. Un lenguaje corporal que da cuenta de la particular escritura escénica de cada coreográfo/a. Oscar Araiz ha dicho que:

[…] la danza como una de las metáforas del tiempo presente, lo que se manifiesta en el aquí y ahora, lo que puede ser aprehendido por la mirada y deja, en su futilidad, una huella en la retina. (12)

Por la importancia de esa huella en nuestra memoria y por el recorrido en la multiplicidad de sentidos como producto del placer lúdico, podemos afirmar que VERBA, por un lado, desde un sentido dramático ha colmado nuestra experiencia espectatorial y, por otro, ha demostrado en escena la capacidad artística de nuestros hacedores y el modo en que ellos entienden el término representación y, por lo tanto, el cuerpo.

12744278_950130915040845_1140573909747831004_nLa primera obra, Flyplats, de Sabrina Wehner, coreógrafa y directora de COVAR -Compañia de Varones de Argentina- presenta, con solvencia, a sus intérpretes como fluyendo sobre el espacio escénico -en algún aeropuerto, en algún lugar- creando cierta cotidianidad en sus criaturas enajenadas en una constante huida de su realidad que los lleva a buscar otro destino, otro horizonte. Cada movimiento tiene una energía orgánica, interna, que nos aborda en nuestro cómodo sitio. La siguiente pieza es un fragmento de Meras Entelequias de Oscar Farias y dirigida por Oscar Araiz. I8A1909_-1070x660A pesar de la brevedad de este hecho escénico queda claro el alto nivel que tiene el Grupo de Danza de la UNSAM. Los tres protagonistas parecen estar en el límite difuso de la vigilia, entre la ficción y la realidad, entre la aceptación del otro y su rechazo. Un triángulo, quizá amoroso, donde cada uno parece luchar por su lugar. La precisión de los movimientos crean el clima tenso que requiere el lenguaje coreográfico. La última obra es Chronology del coreógrafo holandés Joeri Dubbe, tiene más elementos unnamed1teatrales, movimientos cotidianos y la música contribuye a crear el clima que requiere la situación dramática. Una pareja que surge de los fragmentos de los recuerdos; el personaje femenino intenta mirar hacia atrás, recordando su vida amorosa pero este recorrido es por momentos doloroso y por otros más dulces. El tiempo presente se desvanece y sólo el pasado se materializa ante nuestra mirada. Un perfecto equilibrio entre las distintas emociones humanas, entre el movimiento y el cuerpo.

En el conjunto del espéctaculo, destacamos también la acertada iluminación pues en cada instancia creó el clima necesario para subrayar el sólido desempeño de todos los bailarines/ bailarinas. Si cada particular narración de una “historia” o de un “sentimiento” tiene una dedicación especial y un artífice del quehacer coreográfico, el relato es un todo perfecto y nunca acabado.

Ficha técnica de Flyplats. Intérpretes: COVAR -Compañía de Varones de Argentina, integrada por los bailarines Matías Coria ( San Luis), Darío Calabi Ibáñez (Tarija, Bolivia), Armando Ressi (Salta), Marcos Ormeño (San Luis), Damián Sabán (Chaco). Diseño de Luces: Leandro Fretes. Diseño de Vestuario: Mariana Vera. Asistente de Compañia: Erika Zimmermann. Música: “Doble concierto de violín y cello” de Phillip Glass. Producción General y Ejecutiva: SEMINAR. Dirección y Coreografía: Sabrina Wehner

Ficha técnica de Meras Entelequia. Intérpretes: Magali Brey, Martín Machín y Bernardo Villafañe. (Grupo de Danza UNSAM). Música: Frederic Chopin. Coreografía: Oscar Farías. Dirección: Oscar Araiz.

Ficha técnica de Chronology. Intérpretes: Carolina Mancuso y Joeri Dubbe. Diseño de Luces: Bas Vissers. Diseño de Vestuario: Carlijn Petermeijer. Edición y Composició Musical: Joeri Dubbe. Música: “Paint it black” de The Rolling Stone, “The Quarantine Zone’’ de Gustavo Santaolalla, “End of the world” de Skeeter Davis. Coreografía: Joeri Dubbe.

Bibliografía

Araiz, Oscar, 2007. Creación coreográfica. Buenos Aires: Libros del Rojas: 7-21.

1 VERBA es una producción de SEMINAR. Producción General y Dirección Ejecutiva: Solana Ferroni. Producción Ejecutiva: Sol Perlo. Asistente de Producción: Silvia Otero. Prensa y Comunicación: Ángela Carolina Castro. Redes Sociales: Florencia Nijensohn, Ángela Carolina Castro. Comunicación Institucional: Nahomi Martinez. Jefe de Iluminación: Leandro Fretes. Diseño Gráfico: Pablo Font.

2 Según gacetilla de Prensa

Alacrán o la ceremonia de José Antonio Lucia

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Alacrán o la ceremonia

de José Antonio Lucia

[…] hay que seguir adelante, cantando y bailando en esta difícil empresa de planetas, veranos y tormentas.

Azucena Ester Joffe

000100324Una noche de taberna, una noche cualquiera, donde el protagonista le entrega su alma y su cuerpo a los recuerdos para convocar a esos espectros del pasado y que aún viven en cada una de sus palabras y de sus gestos. Una larga noche de insomio donde sólo el alcohol y la fábula puede atenuar el dolor y la soledad por ese gran amor que ya no está. El triángulo amoroso está formado por La Cangrejo -pues tenía sus mano como ganchos después de un accidente, por el mago Paquito -era como un santo ya que necesitaba revelar sus trucos al finalizar la función- y por el misterioso Alacrán. En el espacio lúdico despojado, observamos la mesita y dos sillas mientras el personaje surge de la penumbra con su valija. La presencia escénica de José Antonio Lucia está remarcada por su impecable traje blanco y sus zapatos también blancos. La situación escénica se va a construyendo ante nuestra mirada atenta y los tres personajes son parte de una misma esencia. Si bien somos conscientes de la teatralidad del unipersonal, por momentos Alacrán y La Cangreso son un solo cuerpo, como si ella lo fuera devorando y se adueñara también del espacio escénico. No será luego un personaje travestido sino que serán dos almas que se unen, en cada noche, con algo de vino y mucho de ficción. Porque él está en el límite entre la vida y la muerte, taconeando entre su realidad y su fantasía e irá recordando con el cuerpo y con el espíritu a las otras criaturas. Especialmente a la bailaora que así como llegó a su vida así se fue para siempre. 000100326Entre pasiones y culpas, entre alegrías y tristezas, Alacrán hace alarde de su figura: “mira qué perfil” o “mira qué pose”. Intenta exorcizar el amor que lo atormenta anclándolo en su oscuro pasado. Primero el protagonista se irá maquillando, pintando algunas uñas, pero luego su mirada parece no pertenecer a este mundo, quizá enajenado por el alcohol, por el ritual, quizá sólo enajenado por amor. Alacrán es un sobreviviente del submundo de las borracheras y de las canalladas, tal vez sólo un charlatán que busca cerrar sus incurables heridas. Desde el lenguaje verbal, la historia esta atravesada por momentos de humor y otros de dolor, y desde el lenguaje corporal -rostro, manos, cuerpo- el actor hace vibrar al personaje que se prepara para darle vida a la bailaora, a su amor, para salir a escena una noche más. A través de los diferentes registros de su voz y en especial cuando escuchamos el lamento, el sentimiento profundo y quejumbroso tono del cante jondo, José Antonio Lucia da cuenta de la energía vital y la ductilidad con la que crea el clima necesario de una confesión doliente cuando se realiza el solitario camino de mirar atrás y darse cuenta de las cosas que se han perdido.unnamed

Ficha técnico: Alacrán o la ceremonia. Escrita e interpretada: José Antonio Lucia. Dirección: Román Podolsky. Fotografía: Félix Méndez. Iluminación: Lucía Feijoo. Prensa: Marisol Cambre. Producción: Murática Teatro – Sandra Commisso. Timbre 4: Sala Boedo. Duración: 50‘. Estreno: 14/02/2016.

El viaje de Discepolito (mezcla rara de tango y olvido)

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El viaje de Discepolito (mezcla rara de tango y olvido)

Susana Llahí

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el 510 y en el 2000 también… Esto lo decía Discépolo en 1934 ¿Y en el 3020? La pieza se desarrolla en una esquina porteña a la que llega un poeta uruguayo para conocer algo sobre el tango. Encuentra a Virgilio, zapatero memorioso que le irá contando la historia, le dirá que el tango es música, voz, danza, cafetín, burdeles y esencialmente, el espíritu de lo femenino, de allí, que la dueña de esa esquina sea Ariadna, hilo conductor para introducirse en el conocimiento y en el misterio porque quienes pueblan esa esquina son fantasmas, son personajes sumergidos en las aguas del olvido porque… el tango ha muerto a causa de una epidemia de melancolía. ¿Muerto? Allí están aquellos que pertenecieron al universo del tango: el Cachafaz, el bandoneón de Troilo y por supuesto… Discépolo, que llega hasta el joven poeta para hacerle comprender que la esencia del tango es eso, simplemente eso: la eterna búsqueda, lo que nunca se encuentra, lo que se encuentra y escapa, todo aquello que sumerge al ser humano en una irremediable melancolía. En eso estriba su identidad y su belleza. Uno de los mejores momentos de la pieza, lo constituye el encuentro del joven poeta con Discépolo, el diálogo, cuando éste le revela “seré tu sombra”, “tu espejo último”

La acción transcurre en un ambiente onírico, oscuro, con personajes que reptan, aúllan, que revelan pasiones prohibidas, dudas filosóficas existenciales y el sufrimiento de vivir en las zonas desconcertantes de las tinieblas. Este conjunto de personajes se arrastra lentamente y se asocia corporalmente para que de su seno surja una mujer, Beatriz, quien conducirá a Discepolito por los laberintos de ese mundo sombrío pero él, al final, no podrá reconocerla como su salvadora, quedará preso de ese mundo fantasmal.

La representación, abiertamente teatralista está en función de un sistema de signos escénicos que apuntan a la simbolización. Y aquí reside, cierta debilidad de la puesta: se produce un exceso, los signos se superponen, “se pegotean” y la ambigüedad que generan no ayuda a la semántica de la pieza, no se logra una ambigüedad portadora de sentido.

A nivel actoral se crea una tensión productiva: los personajes de Virgilio, la dueña y Discépolo (aunque sabemos que son fantasmas), tienen un sesgo referencial, están más cerca de una actuación realista, ellos son lo eterno, lo que siempre remite al tango. El resto de las actuaciones tiene una pronunciada tendencia teatralista en la voz, en el lenguaje corporal y gestual, en el maquillaje, son los sueños, lo mutante.

La iluminación logra efectos muy bellos, de la misma manera, los desplazamientos de conjunto de esos personajes de extramuros. La plenitud de la voz de Vicky Buchino y la orquesta en vivo, le dan al espectáculo un marcado plus de calidad.

Hacia el final, cuando ya nos parece que todo está perdido que el poeta sucumbió en las aguas del olvido, veremos como al comienzo, que del público surge alguien perdido que busca, nuevamente, quién le pueda explicar qué es el tango. A los tangueros nos volvió el alma al cuerpo.

El viaje de Discepolito (Mezcla rara de tango y olvido) de Víctor Dupont y Cristian Bus. Teatro “El Cubo”, Zelaya 3053 CABA. T.E. 4963-2568. Febrero: jueves 21 horas. Marzo: viernes 21 horas. La actuación de Juan Manuel Suárez, Pablo Palacios, Luján Bournot, Vicente Ramírez, Raúl Delfín Villareal. Con la participación especial de Vicky Buchino, como “La Dueña”. Estatua viviente: Lautaro Martínez Pastrana. Danza: Karina Zorzoli, Santiago Asencio, Julieta Boland, Tony Vlašić.

 

Primer Amor en Timbre 4

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Primer Amor

1ra Edición integral de teatro para Adolescentes en Timbre 4

Azucena Ester Joffe

unnamedEs una propuesta interesante y necesaria para un segmento de nuestra sociedad que a veces le resulta difícil encontrar su lugar dentro de la cartelera porteña. Desde una mirada artística que los involucre para que de ese modo los adolescentes puedan establecer una relación de co-participación, tanto por la temática como por la dinámica de la escritura escénica. Esta propuesta está integrada, por un lado, por la reposición de dos obras que están abiertas al público general: Dios tenía algo guardado para nosotros de Maruja Bustamante y Lima Japón Bonsai de Mariano Tenconi Blanco; por otro, el Taller de Experimentación teatral – primeros acercamientos a la Dirección y Puesta, a cargo de Maruja Bustamente y el Taller de Dramaturgia para adolescentes: Dramaturgia Bonsái, a cargo de Mariano Tenconi Blanco. Si bien se dice que al primer amor nunca lo ovidamos y que a partir de él comenzamos a sentir y a disfrutar de nuevas experiencias, la convocatoria de este encuentro “busca generar un primer acercamiento con el teatro a partir estéticas, temáticas e intereses propios de la edad. El programa está integrado por talleres de formación y por espectáculos que ponen en escena experiencias iniciáticas en terrenos como el amor, la política y la filosofía.”1

Dios tenía algo guardado para nosotros de Maruja Bustamante

Dios tenía algo guardado para nosotros_

La escritura particular de la dramaturga nos ubica en un no lugar, tal vez sin comienzo y sin final, en un devenir que se va construyendo a medida que el relato avanza. Al ingresar a la Sala observamos en su centro, a modo de atril, una gran L de blanco papel que se aproxima hacia nosotros. El espacio lúdico al inicio está despojado pero luego se irá llenando de colores y de palabras sueltas. Pues los tres personajes van pintando, ensayando, un recorrido de tonos intensos de manera espontanéa, como guiados por hilos que no alcanzamos a ver. Floriana Rossi, la poetisa, es como el punto de encuentro y de desencuentro entre Cristal y Mateo, dos adolescentes que juegan a enamorarse y que se preguntan por el amor, e intentan disfrutar de las cosas simples y cotidianas. Mientras, Dios, el tercer personaje, de algún modo desea guiarlos aunque no puede con el libre albedrío de los protagonistas. La historia de dos jóvenes que se conocieron en alguna fila para ver a su banda favorita y un relato simple, lineal, que busca en el público adolescente la complicidad necesaria con la frescura de estas criaturas, con sus inseguiridades y sus torpezas. Donde el espacio privado de cada uno está delimitado por las coloridas alfombras de papel. Bárbara Massó y Gonzalo Pastrana construyen a estos seres con solvencia en el sinuoso camino desde la adolescencia hacia la juventud.

Dios: Cristal hubiera querido decir “Quedate, quedate, me gustás… ¿para qué viniste a mi casa? Te das perfectamente cuenta de lo que me pasa. ¿Para qué venis si después te va a pasar algo que no voy a entender y te vas a ir?”. Mateo se fue porque en algún lugar se dio cuenta de lo mismo, ¿qué hacía ahí él? ¿Qué quería con Cristal? (159)

Desde el discurso verbal, los temas son el amor y la amistad, las escenas se suceden entre momentos tiernos, a veces con humor y otros con algo de tristeza. Y, desde las imágenes visuales el clima es onírico, un devenir efímero opuesto al mundo de la racionalidad, donde el acto creador es el centro y el punto de fuga. Un gran collage donde Cristal y Mateo buscan su propia esencia.

Ficha técnica: Dios tenía algo guardado para nosotros de Maruja Bustamante. Actúan: Bárbara Massó, Gonzalo Pastrana, Gael Policano Rossi. Vestuario: Grupo Capicúa, Maricel Aguirre. Foto y video: Lau Castro. Asistente de producción: Lucas Sanchez. Asistencia de dirección: Nubecita Vargas. Producción: Nicolás Capeluto. Prensa: Carolina Castro. Dirección: Maruja Bustamante. Timbre 4: Sala México.

Lima Japón Bonsai de Mariano Tenconi Blanco

Lima Japon Bonsai_

La propuesta escénica crea un universo lúdico distinto, manteniendo la idea que ya se materializó en Futuro, anterior creación del dramaturgo: “la compañía [Teatro Futuro] busca crear nuevos mundos basándose en la potencia revolucionaria de la imaginación y en la ficción como modo de hacer política”.2 Es una historia romántica a mitad de camino entre el amor trágico de Romeo y Julieta y de cierta inteligencia artificial del anime. Si el punto de partida es un hecho real, allá por 1996, el autor crea su “bonsái de revolución”. En el amplio espacio escénico, pocos elementos -un micrófono de pie, un banco, una gran pantalla,…. El joven Ollantay, novato en el accionar revolucionario, tendrá que secuestrar a Izumo, la bella hija del Embajador, pero luego cambiará esta situción y será ella quien lleve adelante, con un fuerte sentido del deber pero también con amor, la revolución de ellos dos. Dos mundos distintos -Perú y Japón- y dos clase sociales diferentes -él es un humilde campesino y ella pertenece a la vida diplomática- y una relación amorosa que surge sin previo aviso y sin la posibilidad de continuar. Yanina Gruden construye a su quinceañera desde el estereotipo anime, pensado para la animación, desde su rostro con los ojos muy abiertos y desde lo corporal con movimientos artificiales. En cambio, el trabajo actoral de Luciano Ricio es más orgánico y no por eso con menos humor, un ser por momentos tierno e ingenuo que se siente desbordado por la firme personalidad de Izumo. Una historia de amor dramatizada con efectos humorísticos, que avanza por distintas breves instancias -por el secuestro algo desordenado, por una escena improvisada de la obrita teatral donde los jovenes amantes se suicidan y por el momento del karaoke cuando ambos intérpretes dan cuenta de la ductilidad que poseen y que focalizó nuestra mirada desde su comienzo. La espada samurai y el kimono en la mochila de ella y las alitas para él presagian el final. Por un lado, la escritura escénica tiene como pilar el sólido trabajo actoral y, por otro, la música, el vestuario y la precisa iluminación terminan por moldear la mixtura de procedimientos –del cine, del musical,…- en el fluir de los acontecimientos que atrapa a los adolescentes, en especial, y a los adultos, en general.

Ficha técnica: Lima Japón Bonsai de Mariano Tenconi Blanco. Actúan: Yanina Gruden y Luciano Ricio. Escenografía: Oria Puppo. Luces: Matías Sendón. Vestuario: Merlina Molina Castaño. Música: Ian Shifres. Letras de canciones: Mariano Tenconi Blanco. Videos: Gabriel Jofré, Mariano Tenconi Blanco. Movimientos y coreografías: Carolina Borca. Voz en Off: Maruja Bustamante. Fotografía: José Serrano. Diseño Gráfico: Gabriel Jofré. Asistente de escena: Osvaldo Clement. Asistente de dirección: Belén Chaud. Producción y Prensa: Carolina Castro. Dirección: Mariano Tenconi Blanco. Timbre 4: Sala México.

Bibliografía

Bustamente, Maruja, 2014. “Dios tenía algo guardado para nosotros” en Hija boba y otras obras. Buenos Aires: Blatt & Ríos: 149-179.

1 Según gacetilla de Prensa.

2Según el Programa de mano de Futuro (2015) cuando se estrenó en el Cultural San Martín, en relación a la Cía Teatro Futuro.

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Festival Temporada Alta en Timbre 4

IV Edición

Muestra Internacional de Teatro

Cataluña y México cierran el Encuentro

index

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

A lo mejor te encuentro de Manuel Barragán

Malena está aquí, Malena somos muchas, Malena somos muchos, somos la esperanza, somos el corazón roto, somos las ganas de que salga el sol,…

unnamed1Al ingresar a la Sala Boedo, en el reducido espacio escénico ya está ella, Malena, de espaldas y como única escenografía doce cajones de frutas que irá acomodando según lo requiera la situación dramática -una pared, una cama, un altar,.. Porque así de frágil y de simple parece ser la vida en el campo, como cajones que quedan a un costado sin que nadie se preocupe por su escaso valor económico. Pues, como dirá el personaje, nadie quiere buscar, a nadie le importa si el desaparecido es uno, si son dos o si cuarenta y tres,… Imposible no involucrarse en una historia que necesita exorcizar sus fantasmas, sus demonios, los internos, pero más aun los reales del día a día. La violencia pública y la privada que azota a México parece a nadie preocuparle, salvo a aquellas personas como Malena que ama a pesar de todo y busca a su marido para abrazarlo mucho cuando lo encuentre, o bien como Ramiro que sueña o soñaba con ofrecerle a su mujer una vida mejor. Un relato breve que condensa más de un año de la vida de la protagonista. Cuando podía disfrutar del olor a la tierra húmeda, de la huerta y su humilde casa en lo alto donde el cartero no llega, de ver a su hombre cortando leña con el torso desnudo, cuando eran muy pobres pero felices. El espectro de que apareciera alguna camioneta y que se llevara a su esposo ya nublaba aquellos días, ahora Malena comienza su difícil peregrinar buscándolo. Lucía Diaz le da espesor a su criatura desde distintas aristas, a veces como una niña que juega con la lluvia, en otras como la mujer que desea tener un hijo y cuando alcanza ese sueño ya está sola, y es como la fiera dolida y en celo que busca, a pesar de la violencia e inseguridad y contra todo, a su hombre. Desde la gestualidad de su rostro, la mirada directa y los tonos de voz, desde sus desplazamientos, …, la actriz de manera orgánica nos sumerge en la ternura, en el amor, en el dolor y en la desesperación. El ritmo de la obra es sostenido y las canciones que unen algunas escena terminan por crear el color local y la particular coyuntura que viven los mexicanos, en especial, también necesariamente nos interpela a nosotros mismos pues somos parte de esa cruel realidad. Después de finalizada la obra, aún nos resuena “Adoro las cosas que me dices / Nuestros ratos felices / Los adoro, vida mía”. Hay muchos hijos de la “chingada”, por un lado, y hay muchos artistas y profesionales, por otro, así lo demuestran las dos obras mexicanas que se presentaron en la 4ta edición del Festival, con un fuerte compromiso en visibilizar una realidad que los devora mientras que al poder de turno, nacional e internacional, no le interesa solucionar.

Ficha técnica: A lo mejor te encuentro de Manuel Barragán. Actúan: Lucía Díaz. Vestuario: Venus Solorio. Video: Aldo García. Fotografía: Bruno Molina. Producción ejecutiva: Jorge Luis Alejo. Producción: Vaso Teatro. Dirección: Manuel Barragán. Timbre 4: Sala Boedo.

 

El Vacío del otro de La Compañía Baro d’Evel Cirk (Franco – Catalana)1

Cataluña presente

Una mujer, un hombre, un baile sinuoso para el encuentro, y en el medio el vacío.

unnamedAcrobacia, baile, mímica, música, luz y acción, una conjunción que diestramente llevan adelante los intérpretes desde un cuerpo instrumento, donde cada una de sus partes cumplen una función y está a disposición del sentido. Un tango suena desde un instrumento caja que sobre una mesa es manipulado por ambos indistintamente, la danza invita al encuentro, sin embargo, desde el lugar de la no palabra la gestualidad se enfrenta con la difícil tarea, donde no está ausente el humor, de una lucha de los cuerpos que se escabullen de la presencia del otro hasta que finalmente se produce la unión y su fusión. El sonido gutural algunas veces, la voz clara y bella de la mujer que entona una canción antigua, el cuerpo de él en primer plano, haz de luz mediante, que en una febril danza flamenca, con el cante jondo de continente, hace de su presencia una expresión en sinfónico a través de los sonidos y movimientos que arranca de ese cuerpo, que ha servido en el juego de a dos, de escalera, de pirámide humana, de marioneta y tio vivo, en un giro que promete un camino y una llegada y es sólo una manera de transitar el espacio. Tanto la actriz, Camille Decourtye, una voz excelente, como el actor, Blai Mateu, juegan con talento la búsqueda de una armonía desde el desequilibrio de las situaciones; las sillas, el recorrido del espacio, son la metáfora de las dificultades que atravesamos en el momento de relacionarnos con el otro, el vacío a veces infranqueable entre los cuerpos que se atraen y se desean y al mismo tiempo se alejan y se rechazan, con la misma fuerza y pasión. El espacio cruzado por distintos cuadros, que algunos construye la música, va refiriendo con las acciones, su mensaje, y como en los sketchs del cine mudo, lo más sencillo se complica, se enreda en la torpeza de los participantes de la acción, y nos provoca hilaridad. Como entonces parecen decirnos: la vida es sencilla, pero nosotros hacemos de lo fácil con nuestras dudas un mundo de complicaciones donde nos perdemos, como la mosca se queda atrapada en la telaraña. Miedo, incertidumbre, duda, desconfianza, y deseo son los ingredientes que hacen que las relaciones no fluyan con naturalidad, y tengan la consistencia de una encrucijada o el desafío de un salto mortal. Una experiencia diferente, para un espectador que esperaba ver una lógica causal tejida desde la palabra, pero que se disfruta precisamente en la complejidad de signos que presenta, y en la eficacia de su desarrollo por los artistas.

Ficha técnica: El vacío del otro de la Compañía Baro d’Evel Cirk. Idea, dirección y realización: Blai Mateu, Camille Decourtye. Operación técnica: Pep Arumí. Timbre 4: Sala México.

Temporada Alta en Timbre 4 es una experiencia que cada año nos sitúa en el teatro que se desarrolla entre nosotros, y en el contacto con otras realidades dramáticas tanto de Europa como del resto de Latinoamérica. Es un feliz lugar de encuentro, donde público avezado y comprometido con la actuación, la crítica o la investigación en el mundo teatral se dan cita para un evento que produce un choque productivo y señala un camino hacia delante, en nuestros maneras de ver y realizar teatro: conjunción de cuerpos en un espacio o dos, el de México o el de Boedo, bar de cita obligada antes o después de la presencia en una puesta, mesas de discusión y competencia, donde el espectador es protagonista –juez de lo exhibido en escena. Este año las puestas a las que pudimos asistir dejaron más allá de la visión de técnicas actorales y virtuosismos escénicos, el acercarnos a realidades duras y conflictivas que nos involucran por formar parte del mismo continente y de una historia que nos atraviesa, y también de darnos cuenta cuáles son las problemáticas que acechan al teatro que viene del otro lado del mar. Un acto de comunión, que nos hace esperar con ansiedad el próximo.

1 La Compañía fue creada en 2001, y habitualmente presenta sus espectáculos en el espacio de la carpa de un circo como el Mercat en Barcelona.

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IV Edición

Muestra Internacional de Teatro

México y Cataluñaindex

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Está escrita en sus campos de Francisco Barreiro

La realidad mexicana que atraviesa y duele

¿Sólo una realidad mexicana?

La guerra no tiene por objetivo ser ganada, su objetivo es continuar

(Big Brother, George Orwell, 1984)

1unnamedEl teatro mexicano nos atraviesa esta vez con una realidad cotidiana, la realidad de su historia con el narcotráfico en ese país escindido que muestra para el turismo y para el afuera una cara de glamour y oculta su rostro más oscuro. De esa manera se presenta el grupo de actores que nos inicia en el camino hacia la puesta a través de un conjunto de cuerpos: masculinos y femeninos, cuidados, trabajados para exhibirse en las playas, que nos recuerdan a las series americanas de Miami Beach, y que una vez que nos ubica en nuestros asientos, esa imagen de color se diluye y nos encontramos con lo real concreto de una verdad tan dolorosa como nuestra no sólo por solidaridad sino por la posible oportunidad de sufrirla. De lo micro de la historia del Tigre un personaje que se desdobla entre la pantalla y la función del personaje en el escenario, y en la voz del narrador hacia, como en una red espiralada, la macro historia de un país que deja poco espacio a la ilusión y al progreso de sus habitantes, copado por el narcotráfico con la complicidad de la política y el ejercito, su brazo ejecutor. Un ejército1 que también se opone a sí mismo al ser parte y juez de la cuestión, soldado de la patria y soldado de los dueños de la cosa. En buen mexicano, una chingada de aquellas. La región de Guerrero y el mapa de México se construyen en esa pantalla mientras el narrador nos va constituyendo en testigos de nombres, hechos, crímenes horribles, mercados de millones de dólares, y el dolor de la gente que sólo quiere sobrevivir. El actor logra conmovernos desde el lugar del Tigre, y hacernos contener el aliento durante las dos horas que dura la puesta a medida que su relato crece y se prolonga en las pantallas: la de fondo que por momentos triplica la imagen, y las dos de los televisores a los costados que agregan material documental a su voz. Porque si hubiera la necesidad de definir lo presenciado, podríamos hablar de teatro documental, performática puesta, donde todo está en función de un sentido que no tiene fisuras, y es que nos demos cuenta y nos hagamos cargo de lo que sucede en su país. Nos pasa esto dice México, y lo dice con una verdad y un coraje que nos duele y nos provoca escalofríos. El procedimiento del uso de las máscaras, también tiene su doble funcionalidad, por un lado, en la figura del personaje del Tigre es resguardo, protección, necesidad de ocultar el rostro para salvaguardar la vida. En el caso del resto, es mascarada, fraude, mentira, una forma de demostrar como desde los falsos rostros, el pueblo es engañado, estafado y masacrado. El protagonista cuando relata y nos va dando los datos -nombres y cifras ciertas- por momentos oculta su rostro y en otros no como desafiando a aquellos que denuncia (el técnico en su consola a un costado también cubre su rostro). Todo tiene en el relato su luz y su sombra, pero de las imágenes casi bucólicas al principio, cuando se habla de El Paraíso, Guerrero, la tierra del Tigre y su familia, pasamos en un viaje sin retorno a sumergirnos en el camino hacia el horror, de un pueblo que tiene en el hijo del personaje un futuro incierto. Una puesta en escena que nos coloca en el límite de la ficcionalización de la realidad, un relato que nos aborda y nos devora sin darnos cuentas. Pues nuestro tiempo presente se contrae de tal forma que no percibimos la duración real de la obra, imposible tomar distancia estética. Al ritmo de rap, de los diferentes testimonios -en primera persona, fotos, videos,…- Francisco Barreiro da cuenta de un sólido trabajo actoral, orgánico y sin dobleces, y de una investigación escénica basada en un poco más de los últimos 100 años de historia que forjó la coyuntura actual de México. Una propuesta artística comprometida con esa cotidianidad mexicana donde la vida humana ya no tiene ningún valor, imposible aplaudir pues la experiencia nos dejó paralizados.

Ficha técnica: Está escrita en sus campos de Francisco Barreiro. Interpretación: Francisco Barreiro. Iluminación: Juan Pablo Avendaño, Marcela Flores. Máscaras: Gabriela Sánchez. Diseño de Sonido: Mauricio Villalba. Video: Carlos Gamboa. Colaboración en Video: Esteban Azuela. Letras de canciones: El Tigre. Asesoramiento: David Gaitán, Luisa Pardo, Gabino Rodríguez. Asistencia de dirección: Mariana Villegas. Producción: Lagartijas tiradas al sol. Coreografía: Anabella Pareja. Dirección: Francisco Barreiro. Teatro Timbre 4: Sala México.

Informe para una Academia de Franz Kafka

De Cataluña con talento

El animal arrebata el látigo al amo y se azota a sí mismo para ser a su vez amo, sin saber que todo es una fantasía engendrado por un nuevo nudo en el látigo de su señor. Consideraciones, Kafka

unnamedFranz Kafka es sin duda el escritor que más trabajó en sus textos la sombra Junguiana que a todos nos atrapa y que nos convierte, según las circunstancias, de hombre a animal, o muestra el grado de instinto sin control que todos llevamos dentro nuestro. El texto escogido por el actor catalán Ivan Benet, Informe para una Academia, texto que Kafka escribe en 1917, nos interpela desde una puesta que rompe con la cuarta pared, y cuyo disposición espacial busca hacernos partícipes necesarios de la encerrona cruel del personaje que narra una etapa de su vida, donde la transformación de su naturaleza en copia de su captor, es la única forma de libertad posible. Si no puedes vencerlos únete a ellos, parece decirnos el autor. El surrealismo de sus obras, sin definición como tal, pero que nos lleva de lo real cotidiano a otra realidad donde todo es posible en el universo del imaginario dentro de su escritura. Cuando alguien quiere definir lo sinuoso y siniestro, aquello que no se puede explicar sólo desde una racionalidad común, habla de un mundo kafkiano, un mundo que tiene muchos más pliegues de aquellos que se nos aparecen a primera vista, o en una visión panorámica sobre los hechos. Esa complejidad de construcción es comprendida por el actor desde el planteo de su vocalización, como desde el lenguaje que va construyendo con su cuerpo, que aclara los sucesos pero a la vez los vuelve opacos para que podamos al final de la historia contarnos una propia sobre lo visto y oído. Sesenta minutos de muy buen teatro, de la mano de un texto interesante que se plantea desde hace casi un siglo una problemática de asfixia que hoy todavía nos atraviesa y por eso lo vuelve de una vigencia imprescindible. La sociedad nos trata como a simios dentro de una jaula, y espera de nosotros que no tengamos una voz y un pensamiento propio y diferente, sino que imitemos la voces de la comunidad, nos aferremos a sus gestos aprehendidos, y nos volvamos uno más del montón. El teatro tiene y lo hace la obligación de romper con esa clausura de pensamiento, y la puesta catalana es no sólo una muestra de lo bueno que se nos puede ofrecer desde un escenario, sino también un límite a nuestra propia adaptabilidad, una forma de decirnos que la imitación es sólo la salida que acompaña a la dominación, y que hay que pensar otros mecanismos de escape. La tragedia del autor checo, en pleno avance del fascismo, habla de su dolor y sentimiento de ahogo, pero también nos da cuenta que desde el lugar de sumarse al coro no se logra lo imposible. La transformación del personaje nunca es perfecta y su esencia real está presente en cada gesto, en cada paso y en cada silencio que se suma a la palabra conquistada y conquistadora. Ivan Benet nos ofreció una noche de calidad artística y de reflexión sobre nosotros mismos, desde la fuerza de su presencia escénica.

Ficha técnica: Informe para una Academia de Franz Kafka. Traducción e interpretación: Ivan Benet. Vestuario: María Armengol. Escenografía: Jordi Queralt. Diseño de luces: Jaume Ventura. Diseño de Sonido: Damien Bazin, Ramon Ciércoles. Música original: Silvia Pérez Cruz. Fotografía: Sergi Panisello, Alex Rademakers. Asistencia de dirección y regidora: María De Frutos. Producción ejecutiva: Albert Sorribes. Dirección: Ivan Benet, Xavier Ricart. Teatro Timbre 4: Sala México.


1 Ricardo Ravelo Paradoja que lastima al Ejército Mexicano, su guerra contra Los Zetas es en esencia una confrontación consigo mismo; en decir, contra los orígenes de este grupo criminal, pues se formó precisamente con desertores del instituto armado; una afrenta que irrita todavía más al alto mando castrense porque si bien ha logrado causarle importantes bajas, éstos no sólo se han fortalecido, sino que se convirtieron en uno de los cárteles más poderosos del país Primero los entrenó el Ejército Mexicano. Después, fundaron el grupo armado al servicio del cártel del Golfo. Y ahora, convertidos en una de las más poderosas organizaciones delictivas del país, con ramificaciones en varios países, ni el mismo Ejército del que surgieron ha podido derrotarlos. Aunque su líder actual, Heriberto Lazcano Lazcano, ha sido perseguido por todo el territorio nacional, permanece intocado. Jefe de Los Zetas, El Lazca lo mismo se refugia en su natal Hidalgo que en Zacatecas o San Luis Potosí, donde opera bajo la protección de autoridades estatales. En los dos últimos años en varias ocasiones se le ha dado por muerto. El más reciente rumor sobre su fallecimiento trascendió hace tres semanas, luego de un enfrentamiento en Reynosa, Tamaulipas, entre zetas y sicarios del cártel del Golfo, pero ninguna autoridad confirmó su muerte. ¿En qué radica el misterio de una organización cuyos fundadores fueron aniquilados originalmente por Ejército y, sin embargo, resurgen con un poderío multiplicado? “En el caso de Los Zetas hay muchas preguntas que aún no tienen respuesta”, afirma Erubiel Tirado, experto en temas castrenses, titular del posgrado sobre seguridad nacional de la Universidad Iberoamericana y maestro en derecho por la London School of Economics. (Extracto del reportaje que aparece en la edición 1811 de la revista Proceso, ya en circulación) 16/11/2011