Primer Amor en Timbre 4

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Primer Amor

1ra Edición integral de teatro para Adolescentes en Timbre 4

Azucena Ester Joffe

unnamedEs una propuesta interesante y necesaria para un segmento de nuestra sociedad que a veces le resulta difícil encontrar su lugar dentro de la cartelera porteña. Desde una mirada artística que los involucre para que de ese modo los adolescentes puedan establecer una relación de co-participación, tanto por la temática como por la dinámica de la escritura escénica. Esta propuesta está integrada, por un lado, por la reposición de dos obras que están abiertas al público general: Dios tenía algo guardado para nosotros de Maruja Bustamante y Lima Japón Bonsai de Mariano Tenconi Blanco; por otro, el Taller de Experimentación teatral – primeros acercamientos a la Dirección y Puesta, a cargo de Maruja Bustamente y el Taller de Dramaturgia para adolescentes: Dramaturgia Bonsái, a cargo de Mariano Tenconi Blanco. Si bien se dice que al primer amor nunca lo ovidamos y que a partir de él comenzamos a sentir y a disfrutar de nuevas experiencias, la convocatoria de este encuentro “busca generar un primer acercamiento con el teatro a partir estéticas, temáticas e intereses propios de la edad. El programa está integrado por talleres de formación y por espectáculos que ponen en escena experiencias iniciáticas en terrenos como el amor, la política y la filosofía.”1

Dios tenía algo guardado para nosotros de Maruja Bustamante

Dios tenía algo guardado para nosotros_

La escritura particular de la dramaturga nos ubica en un no lugar, tal vez sin comienzo y sin final, en un devenir que se va construyendo a medida que el relato avanza. Al ingresar a la Sala observamos en su centro, a modo de atril, una gran L de blanco papel que se aproxima hacia nosotros. El espacio lúdico al inicio está despojado pero luego se irá llenando de colores y de palabras sueltas. Pues los tres personajes van pintando, ensayando, un recorrido de tonos intensos de manera espontanéa, como guiados por hilos que no alcanzamos a ver. Floriana Rossi, la poetisa, es como el punto de encuentro y de desencuentro entre Cristal y Mateo, dos adolescentes que juegan a enamorarse y que se preguntan por el amor, e intentan disfrutar de las cosas simples y cotidianas. Mientras, Dios, el tercer personaje, de algún modo desea guiarlos aunque no puede con el libre albedrío de los protagonistas. La historia de dos jóvenes que se conocieron en alguna fila para ver a su banda favorita y un relato simple, lineal, que busca en el público adolescente la complicidad necesaria con la frescura de estas criaturas, con sus inseguiridades y sus torpezas. Donde el espacio privado de cada uno está delimitado por las coloridas alfombras de papel. Bárbara Massó y Gonzalo Pastrana construyen a estos seres con solvencia en el sinuoso camino desde la adolescencia hacia la juventud.

Dios: Cristal hubiera querido decir “Quedate, quedate, me gustás… ¿para qué viniste a mi casa? Te das perfectamente cuenta de lo que me pasa. ¿Para qué venis si después te va a pasar algo que no voy a entender y te vas a ir?”. Mateo se fue porque en algún lugar se dio cuenta de lo mismo, ¿qué hacía ahí él? ¿Qué quería con Cristal? (159)

Desde el discurso verbal, los temas son el amor y la amistad, las escenas se suceden entre momentos tiernos, a veces con humor y otros con algo de tristeza. Y, desde las imágenes visuales el clima es onírico, un devenir efímero opuesto al mundo de la racionalidad, donde el acto creador es el centro y el punto de fuga. Un gran collage donde Cristal y Mateo buscan su propia esencia.

Ficha técnica: Dios tenía algo guardado para nosotros de Maruja Bustamante. Actúan: Bárbara Massó, Gonzalo Pastrana, Gael Policano Rossi. Vestuario: Grupo Capicúa, Maricel Aguirre. Foto y video: Lau Castro. Asistente de producción: Lucas Sanchez. Asistencia de dirección: Nubecita Vargas. Producción: Nicolás Capeluto. Prensa: Carolina Castro. Dirección: Maruja Bustamante. Timbre 4: Sala México.

Lima Japón Bonsai de Mariano Tenconi Blanco

Lima Japon Bonsai_

La propuesta escénica crea un universo lúdico distinto, manteniendo la idea que ya se materializó en Futuro, anterior creación del dramaturgo: “la compañía [Teatro Futuro] busca crear nuevos mundos basándose en la potencia revolucionaria de la imaginación y en la ficción como modo de hacer política”.2 Es una historia romántica a mitad de camino entre el amor trágico de Romeo y Julieta y de cierta inteligencia artificial del anime. Si el punto de partida es un hecho real, allá por 1996, el autor crea su “bonsái de revolución”. En el amplio espacio escénico, pocos elementos -un micrófono de pie, un banco, una gran pantalla,…. El joven Ollantay, novato en el accionar revolucionario, tendrá que secuestrar a Izumo, la bella hija del Embajador, pero luego cambiará esta situción y será ella quien lleve adelante, con un fuerte sentido del deber pero también con amor, la revolución de ellos dos. Dos mundos distintos -Perú y Japón- y dos clase sociales diferentes -él es un humilde campesino y ella pertenece a la vida diplomática- y una relación amorosa que surge sin previo aviso y sin la posibilidad de continuar. Yanina Gruden construye a su quinceañera desde el estereotipo anime, pensado para la animación, desde su rostro con los ojos muy abiertos y desde lo corporal con movimientos artificiales. En cambio, el trabajo actoral de Luciano Ricio es más orgánico y no por eso con menos humor, un ser por momentos tierno e ingenuo que se siente desbordado por la firme personalidad de Izumo. Una historia de amor dramatizada con efectos humorísticos, que avanza por distintas breves instancias -por el secuestro algo desordenado, por una escena improvisada de la obrita teatral donde los jovenes amantes se suicidan y por el momento del karaoke cuando ambos intérpretes dan cuenta de la ductilidad que poseen y que focalizó nuestra mirada desde su comienzo. La espada samurai y el kimono en la mochila de ella y las alitas para él presagian el final. Por un lado, la escritura escénica tiene como pilar el sólido trabajo actoral y, por otro, la música, el vestuario y la precisa iluminación terminan por moldear la mixtura de procedimientos –del cine, del musical,…- en el fluir de los acontecimientos que atrapa a los adolescentes, en especial, y a los adultos, en general.

Ficha técnica: Lima Japón Bonsai de Mariano Tenconi Blanco. Actúan: Yanina Gruden y Luciano Ricio. Escenografía: Oria Puppo. Luces: Matías Sendón. Vestuario: Merlina Molina Castaño. Música: Ian Shifres. Letras de canciones: Mariano Tenconi Blanco. Videos: Gabriel Jofré, Mariano Tenconi Blanco. Movimientos y coreografías: Carolina Borca. Voz en Off: Maruja Bustamante. Fotografía: José Serrano. Diseño Gráfico: Gabriel Jofré. Asistente de escena: Osvaldo Clement. Asistente de dirección: Belén Chaud. Producción y Prensa: Carolina Castro. Dirección: Mariano Tenconi Blanco. Timbre 4: Sala México.

Bibliografía

Bustamente, Maruja, 2014. “Dios tenía algo guardado para nosotros” en Hija boba y otras obras. Buenos Aires: Blatt & Ríos: 149-179.

1 Según gacetilla de Prensa.

2Según el Programa de mano de Futuro (2015) cuando se estrenó en el Cultural San Martín, en relación a la Cía Teatro Futuro.

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