Mil Federicos de Mariana Mazover

Estándar

Mil Federicos de Mariana Mazover

Lorca al cien por cien

000142236Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Federico García Lorca uno, Federico García Lorca miles, un solo cuerpo y una multitud de sensaciones y subjetividades que lo atraviesan. La España de la monarquía, la república y la guerra. Gallo negro, gallo rojo la canción del anarquista Chicho Sánchez Ferlosio1 en la boca del personaje, es una pintura de su pensamiento y de la presencia de su figura política:

Si canta el gallo negro

Es que ya se acaba el día

Si cantara el gallo rojo

Otro gallo cantaría […]

Gallo negro, gallo negro

Yo te lo advierto

No se rinde un gallo rojo

Sólo cuando ya está muerto

La España dividida y atormentada que en la furia del huracán lo tendrá en su centro y lo llevará hacia el abismo. Ese Federico es el que se hace presente en la escena que Mariana Mazover nos propone. No el de Poeta en Nueva York, no el de sus devenires y devaneos surrealistas junto a Salvador Dalí y Luis Buñuel. Un Lorca visceral en el cuerpo del actor Hernán Lewkowicz, el hombre con luna, que con pasión le da vida a la memoria de un deseo, acompañado por el hombre con música, Gastón Grinszpun. La música en escena, la flauta de los pastores, y la caja de los gitanos rubrican una geografía, la andaluza, su fuego y su sangre. En un espacio que se dibuja simbólicamente a través de un juego de poleas que van develando los objetos reales de su escritura: la luna, sobre todo la luna que en el imaginario de su poemario, y de sus obras dramáticas, es la constante vigía de las palabras y una enamorada de toreros y paisajes. Un espacio lúdico que recrea el espíritu del granadino mientras las potentes imágenes auditivas y visuales nos devuelven a través de un prisma a ese Lorca distinto y más cercano a la vez. El cuerpo del actor se convierte también en instrumento a partir de una coreografía que recorre la arena, la de la plaza de toros, la de su propia vida, mientras el personaje nos narra su historia; pequeñas anécdotas que van dibujando una subjetividad dividida entre el amor a su tierra y su deseo en oposición al deber ser de la familia, de la sociedad toda. mil-federicosComo arena que se transforma es el camino que lo lleva de un centro a otro, de Andalucía a Madrid, de Buenos Aires2 a Andalucía, una cinta de moebius que es vía y destino. De arena también es su traje, alejado de lo convencional, de la foto que nuestra retina guarda de su imagen. Lewkowicz, con solidez y sensibilidad actoral, se desdobla en mil Federicos y logra conmovernos en miles de matices con su excelente performance. A veces, es el Lorca que nos atraviesa en primera persona pero, en otras, toma distancia como si ya no perteneciera al mundo de los mortales y relata en tercera persona. ¿Será un actor poseído del espíritu lorquiano? ¿La fuerza intrínseca del poeta ha superado la individualidad del joven? Mazover a dicho “no es un unipersonal”, pues el músico en escena es el partener que lo observa, que se involucra y que se aleja. Un relato perfecto e inacabado que cabalga en la mayor teatralidad, son jirones de sus recuerdos, de algunas de sus cartas, lo no dicho entre tanta poesía. Una historia mágica donde “ese toro [poeta] enamorao de la luna […] es pintao de amapola y aceituna […] las estrella y luceros lo bañan de plata”3 mientras nuestra atenta mirada es eclipsada de tal forma que es difícil poner en palabras la intensidad del hecho teatral, poético por excelencia.

mil-federicos-5bFicha técnica: Mil Federicos. Dramaturgia y dirección: Mariana Mazover. Actúan: Hernán Lewkowicz, Gastón Grinszpun. Arte, espacio e iluminación: Félix Padrón y Rossana Rodríguez Cervantes. Diseño y realización de vestuario: Javier Laureiro. Diseño de maquillaje: Ana Pepe. Asistente de dirección: Gabriela Blejer. Asistencia dramatúrgica: Alan Cabral. Fotografía: Soledad Lavagna. Música original: Gastón Grinszpun. Asesoramiento coreográfico: Manuela Estigarribia. Producción: Sebastián Romero. Prensa: Simkin & Franco. Diseño gráfico: CHACO. La Carpintería Teatro. Estreno: 07/08/2016.unnamed1

1 Chicho Sánchez Ferlosio nació en Madrid el 8 de abril de 1940, hijo de la italiana Liliana Ferlosio y del escritor falangista Rafael Sánchez Mazas, siendo el hermano menor de Miguel (1925) y Rafael (1927). Chicho recibió una educación esmerada y tomó pronto un camino opuesto al de su padre, integrándose en la oposición al régimen de Franco y aplicando su talento poético a la composición de canciones antifranquistas. Que no siempre cantó él, pero que si lo hicieron cantantes muy reconocidos, es famosa la versión de los Olimareños de Gallo negro, gallo rojo. Comenzó a estudiar Ciencias Económicas, Derecho y Filosofía y Letras, carreras que no llegó a terminar. En 1961 publica el que sería su único libro en vida, Narraciones italianas, con diecinueve narraciones recogidas de la tradición italiana.

2 Residió en Buenos Aires en el año 1934 en el Hotel Cautelar, puso en escena sus obras en el tabladillo de títeres, y se reunió con lo más destacado del campo cultural de la época. Fue el invitado de Salvadora y Natalio Botana en su quinta de Los granados, la misma donde Siqueiros pinto el famoso mural: Ejercicio Plástico.

3 Carlos Castellano Gómez alcanzó el éxito con autor de la popular canción El toro y la luna

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s