25 millones de argentinos de Lisandro Fiks

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25 millones de argentinos de Lisandro Fiks

25 millones de argentinos, jugaremos el mundial

000139690Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Cuando Lorca construyó el personaje de su pieza teatral Mariana Pineda1 es muy probable que estuviera pensando en la figura de la heroína romántica que sacrifica su vida y tiene una total entrega a la causa por el amor incondicional que siente por su marido; y así darle vida y carnadura nuevamente al personaje histórico real del siglo XIX. Lo que Lorca no pudo suponer fue la cantidad de Marianas que iba a producir la Guerra civil española primero, la Segunda guerra mundial después y nuestra dictadura cívico – militar entre el 76 / 83. La presencia de Mariana Pineda como la de Antígona son para nuestros castigados países, figuras emblemáticas por la sucesión de acontecimientos que van a dar lugar a su renacimiento, a mujeres que se vean impulsadas a salir como aquellas a poner el cuerpo a un ideal o a defender un derecho divino. Héroe él también, el dramaturgo granadino, asesinado por ser quien era, y pensar como pensaba, no podía imaginar la trascendencia de su creación ni ser testigo de todos los horrores del fascismo y sus desgraciadas consecuencias. Los ideales cargados de romanticismo en los setenta hicieron que sus protagonistas rindieron un culto al deber y al amor que no reparaba en la medida de la entrega. Porque la historia que narra la dramaturgia de Fiks no es literatura, sus personajes son la reconstrucción en un intenso flash – back de un tiempo no tan lejano en nuestra memoria, presente siempre; la lucha que se impusieron desde el deseo de un mundo mejor que no calculaba la inmensidad de su oponente, es hoy necesario y eso lo sabe la lucha de las madres y de las abuelas, el trabajo de la reconstrucción histórica por no perder el origen y el orden de los acontecimientos, y un presente continuum para evitar que nuevamente aquellos años nefastos regresen. Su dramaturgia recupera sus voces, las reales, a partir de una voz individual, de uno de los tantos casos particulares que conformaron una multitud. La historia que se narra fue y es verdadera, y el espectador que fue testigo de aquellos tiempos, donde la alegría y el horror bailaban su danza macabra, siente ante el relato y las acciones que se suceden en escena que el pasado lo atraviesa con la ferocidad de lo permanente. La narradora, protagonista de aquella historia, cuenta como si el relato hubiera ocurrido ayer, los pormenores que la llevaron a la situación que luego veremos en acción, y que sucedió en el año 78, fecha del mundial de fútbol, momento de gloria y horror, que sirvió como máscara fenomenal en el grotesco terrible que atravesábamos como país. Un contexto que aparece en la pantalla que aparece en el fondo del campo escénico, y que nos lleva de la mano a la circunstancia que rodea las acciones del gesto suicida de una generación que intentó ya en plena dictadura seguir con su proyecto de país. clip_image0022El acertado dispositivo escénico separa los espacios sin saturar nuestra mirada, mientras la precisa iluminación nos oculta y nos revela según lo requiera la situación dramática. En primer lugar, Ana (Romina Fernandes) en un costado y es el presente de la historia. Más atrás, el espacio del ella y Juan (Manuel Novoa), la militancia y el amor, La Plata y los sueños y proyectos en común, y es ahí donde engendrarán a su hijo. A otro lado, el espacio de la casa paterna y el espectro de la muerte en el uniforme militar del padre ya fallecido. Muy cerca de ahí, también en primer lugar, el sitio del interrogatorio, de la violencia y de las amenazas. Otro acierto es el cuidadoso vesturario que nos ancla en esa época y termina por darle a cada personaje su impronta. Un relato intenso donde cada silencio tiene un peso específico según la edad del espectador. Si el punto de partida es una historia “mínima”, su hilo conductor es la joven Ana y nos introducirá en la oscura historia argentina. El elenco con un gran equilibrio escénico da cuenta de esa verdad contenida, imposible no involucrarnos con el relato que tendrá un espesor distinto según el receptor. Un hecho teatral que sin altibajos y sin caer en lugares comunes nos atrapa y nos duele. Una propuesta imprescindible para los más jóvenes, para aquellos que tuvieron la suerte, por el azar o el destino, de nacer muchos años después. Porque la memoria colectiva siempre tiene que estar viva, para que una vez por todas nos demos cuentas que la historia la escribimos entre todos.

Ficha técnica: 25 de millones de argentinos de Lisandro Fiks. Con: Romina Fernandes, Patricia Rozas, Brenda Bonotto, Manuel Novoa, Lisandro Fiks. Diseño de Iluminación y Dirección: Lisandro Fiks. Asistente de Dirección: Yoana Rodondo. Asistente de Producción: Florencia Perticari. Diseño Gráfico y Edición de video: fmscomunicacion.com . Diseño de Vestuario: Ludmila Fincic. Diseño de Escenografía: Coop “25 millones”. Peinado y Maquillaje: Silvia Zavaglia. Fotos: Pablo Rojas. Prensa: Duche & Zarate. Sala El Ópalo. Estreno: 05/07/2016. Duración: 75′.

1 Mariana Pineda es una obra de teatro del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca basado en la vida de Mariana de Pineda Muñoz, figura relevante de la resistencia a la restauración absolutista en España del siglo XIX. Se escribió entre 1923 y 1925, y se representó por primera vez en 1927.

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