Entropía o el orden de lo vano de Merceditas Elordi

Estándar

Entropía o el orden de lo vano de Merceditas Elordi

El eterno caos del universo todo

Como se demuestra en el Segundo Principio de la Termodinámica, de los dos únicos sentidos en que puede evolucionar un sistema el espontáneo es el que corresponde al estado del universo con una igual o mayor entropía. Se entiende por lo tanto que la entropía del universo tiene un único sentido: es creciente. Es equiparable al paso del tiempo, cuyo sentido a ojos de la vida humana es siempre el mismo. El tiempo pasa y la entropía crece hasta alcanzar el punto de máxima entropía del universo, el equilibrio termodinámico. A modo tanto de cuestión filosófica como de cuestión científica este concepto recae inevitablemente en la paradoja del origen del universo. Si el tiempo llevara pasando infinitamente la entropía del universo no tendría sentido, siendo esta un concepto finito creciente en el tiempo y el tiempo un concepto infinito y eterno.

14600749_10153964005432963_1445948382_oMaría de los Ángeles Sanz

En la puesta que dirige Merceditas Elordi, cuya dramaturgia también le pertenece, el tiempo es un procedimiento fundante en el desarrollo de una intriga que nos introduce en el territorio de la vida de un hombre, niño grande, Sergio, que se resiste a formar parte de un sistema y que como el universo se dispersa y expande sin ataduras. El relato nos lleva a su imaginario a través de aquellos que tuvieron para él una importancia constitutiva, aunque luego comprendemos que son como hitos, pequeñas paradas donde situarse, vivir la tensión de un momento para luego extender su propósito hacia atrás o hacia delante: la madre, el padre, Eliana, Bárbara. El tiempo sin cuadraturas cronológicas, aparece en escena no desde un proceso lineal, sino en una espiral que nos lleva hacia un centro para despedirnos luego hacia las orillas. En un espacio en penumbras, una pareja sentada hacia el espectador, dialoga sobre el universo y nuestra constitución: átomos, neutrones; el universo es en macro lo que cada uno de nosotros y de todo lo que nos rodea somos en micro: energía. Como energía que se dispersa, el hombre1 Sergio, escapa a sus roles: hijo, pareja, posible padre y construye una vida en los márgenes del deseo de una sociedad que quiere controlar el caos que el universo nos ofrece, y vive en una situación de desorden permanente para la mirada de los otros, los que sí nos aferramos a nuestra manera ordenada de sentir la vida. Si el universo es expansión2, el tiempo no tiene tampoco para él ningún sentido que lo obligue, en su eterno transcurrir, a asumir responsabilidades a partir de los años cumplidos. Tiempo y espacio que nos presenta sus puntos de fuga y a la vez se contrae en la cuadratura de una pantalla de computadora en las ondas que a la vez se expanden del internet. En una escenografía con los elementos necesarios: la mesa que se vuelve pantalla, una cama hacia el fondo, las sillas, ropa y zapatos estratégicamente ubicados, una planta, y el medio tono de la luz, los personajes se nos presentan en los cuerpos de Belén Fernández Díaz, y Pablo Pieretti, verosímiles a partir de los cambios en el vestuario, y sus muy buenas actuaciones. El amor en sus diferentes matices, en su versión de posesión de lo amado es el acicate que lo lleva a la búsqueda incesante de un punto de escape, y el concepto de egoísmo flota como un fantasma sobre las cabezas de los personajes, en un duelo entre quien espera compromiso y demanda amor, y quien busca libertad de acción sin responsabilidad ninguna aunque afirme amar. La figura del padre, que de alguna manera sin conocerlo imita en su proceder, los genes son los genes, es un espejo donde verse y comprobar que no todo es tan sencillo como parece, y que los límites también son necesarios para la convivencia pacífica. La presencia de Eliana, que como él tiene en su vida sus propias leyes, le hace añorar a Bárbara y su continente. Entropía es una propuesta de juego teatral con los interrogantes de un presente que nos obliga a reacomodar los roles sociales, a preguntarnos por los temas fundamentales de la vida: el amor, la libertad, el compromiso, el tiempo, la comunicación, la posibilidad de un diálogo cierto que nos permita conocernos. En el campo minado de la incertidumbre posmoderna, todo estalla por el aire, o se vuelve líquido, y entonces cabe preguntarnos en los caminos y en los tiempos para llevarlos adelante. Si nada conocido es creíble ya, si dudamos de nuestras certezas, revisemos nuevamente el universo donde encontraremos las respuestas a partir de sabernos parte de él, compartiendo su estructura disociada, su permanente estado de caos, porque donde ya todo está limitado la creación no existe, y el universo se crea y recrea a sí mismo por siempre jamás. 14522565_10153963945282963_150863359_o

Ficha técnica: Entropía o el orden de lo vano de Merceditas Elordi. Elenco: Belén Fernández Díaz, Pablo Pieretti. Vestuario: Silvina Zorzoli Carrasco. Diseño y realización de escenografía: Edgardo Aguilar. Diseño de luces: Edgardo Aguilar. Música original: Diego Girón. Fotografía: Cristian Holzmann. Ilustración: Julia Santesteban. Arte gráfico: Paula Carranza. Asistencia técnica: Lucía Cibini. Prensa: Mariano Casas Di Nardo. Dirección: Merceditas Elordi. Sala: Teatro Belisario. Estreno14550564_10153964005167963_1776572425_o

1 El hombre, en una cuestión de género, los que aparecen como personajes en la textualidad de Elordi son los que no se ajustan a un orden, mientras que la mayoría de las mujeres que aparecen en el relato si lo hacen, se ocupan de sus roles, asumen compromisos, son demandantes es cierto, pero dan más de lo que reciben.

2 La variación de entropía nos muestra la variación del orden molecular ocurrido en una reacción química. Si el incremento de entropía es positivo, los productos presentan un mayor desorden molecular (mayor entropía) que los reactivos. En cambio, cuando el incremento es negativo, los productos son más ordenados. La entropía figura dentro de esta rama de la física como una especie de desorden de todo aquello que es sistematizado, es decir, como la referencia o la demostración de que cuando algo no es controlado puede transformarse y desordenarse. La entropía, además, supone que de ese caos o desorden existente en un sistema surja una situación de equilibrio u homogeneidad que, a pesar de ser diferente a la condición inicial, suponga que las partes se hallan ahora igualadas o equilibradas. (Wikipedia)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s