El hombre de la nariz rota de Rolo Sosiuk

Estándar

El hombre de la nariz rota de Rolo Sosiuk

Es porque soy mujer

14800952_10154186334567561_1048498072_nMaría de los Ángeles Sanz

Suspendidos en un tiempo que atraviesa los espacios construidos desde la palabra, la puesta de El hombre de la nariz rota1 se presenta con una escena minimalista donde el continente de las acciones está sobre todo construido por la palabra. Cuatro sillas, que ocuparán los personajes: Camille, Auguste, Paul y Rose, que son conducidos con los ojos vendados por el personaje del ángel caído, Lucifer, Satanás, el demonio o cualquiera de sus nombres; simplemente la otra cara de un Dios que a veces parece olvidarse de sus criaturas, y dejarlas presas de su deseo y expuestas al dolor. Los cuatro se cruzarán con su destino y sus acciones estarán determinadas por el demiurgo que hacia el espectador teje la trama como un personaje narrador. En el centro de la escena, la corporación del deseo de ambos: Auguste y Camille, los cuerpos de las criaturas que su talento hace saltar de la piedra, que su genialidad moldea con la arcilla. Dos bailarines con sus cuerpos semidesnudos en actitud estatutaria, cobran vida para dar cuenta de su realidad a través sobre todo de una coreografía que constituye las imágenes que surgen de la cabeza de sus creadores. Danza y teatro aunados en escena para constituir un relato, tal vez no tan conocido, que involucra la vida profesional e íntima de los artistas. Los cuerpos que del barro se constituyeron y viven por el aliento divino, son a su vez creadores de otros cuerpos de barro y piedra, que viven a través del hálito de vida que les procura la pasión por el arte de los escultores. Camille y Auguste esculpen la perfección y el fracaso en sus obras, y viven la locura de una pasión que los hiere y que lastima a quienes los aman; tras ellos los fantasmas de Paul, Rose y su hijo. Paul atado al arte de las palabras, Rose encadenada a un lugar y a un rol que la sociedad le adjudica y que ella ocupa con devoción, ser esposa y madre. Entre ellos la figura de Camille con su carga de fuerte debilidad, que se ve arrinconada por el egoísmo, los celos, y el que dirán, y que dejara el mundo de lo público para morir encerrada en un manicomio: “Me encierran por mujer”, le hace decir Sosiuk a su personaje y con estas palabras nos guía desde su punto de vista a la construcción de una semántica que cree en la victimización de la mujer por la sociedad patriarcal. Camille Claudel se vio siempre disminuida artísticamente frente a su maestro, y muchos pensaban en su época que las obras que ella firmaba habían sido realizadas por él, cuando en realidad sucedía al revés2. El género, la locura3 y el arte, se conjugan en la puesta que cuenta con muy buenas actuaciones, que hacen verosímiles los personajes, y logran el clima de tensión dramática que la intriga necesita. 14787689_10154186334537561_1930315935_oLa coreografía realizada por Horacio Castelli y Marian Di Silverio introduce en escena el imaginario que los escultores guardaban en sí para darle forma luego modelando los materiales y logra con sus movimientos bellas imágenes que dan vuelo poético al conjunto del trabajo. Desde una estética que valora algunos de los procedimientos del expresionismo subjetivo: los fuertes contrastes, la semipenumbra, el negro profundo de los apagones, la dirección logra el clima para la culpa, el remordimiento y la desesperación de esos seres que llevan su vida a los límites de lo posible. Una historia que relata no sólo un momento en la vida de los dos artistas, sino que pone en su centro la cuestión de género dentro de la vorágine de una sociedad que sufre los desplazamientos de violencia en los cuerpos femeninos desde lo verbal hasta el asesinato. Ser mujer en el siglo XIX y atreverse a ocupar un espacio conquistado por el hombre en el arte, como la escultura, que requería una fuerza sólo adjudicada al género masculino, fue para Camille una lucha cuya antorcha recogerán luego otras mujeres, en nuestra Argentina la tucumana Lola Mora; sin embargo, un siglo después la batalla por una subjetividad plena y no relegada a lo privado está todavía vigente, y la violencia que surge de ello es, sin máscara alguna, de una ferocidad aterradora. El hombre de la nariz rota es un trabajo realizado en búsqueda de una tesis sin olvidar la belleza de las imágenes, ni el peso de las palabras.unnamedel-hombre

Ficha técnica: El hombre de la nariz rota de Rolo Sosiuk. Elenco: Matías Garnica, Zuleika Esnal, Lucas Forréis, Cecilia Bruno, Rolo Sosiuk. Bailarines: Horacio Castelli y Mariana Di Silverio. Realización de vestuario: Lisandro Trevi. Diseño de vestuario: Corina Fonrouge. Diseño de iluminación: Patricio Barbaresi. Iluminación: Manuel Mazza. Producción general y diseño gráfico: Serendipia Contenidos. Prensa: Laura Plez. Coreógrafo: Horacio Castelli. Asistencia de dirección: Vera Gómez Schmit. Dirección: Víctor Cano Ayerra. Estreno: 7/ 10 / 2016. Sala Losada.

1 Su primera obra, El hombre de la nariz rota, tuvo muy malas críticas en el Salón de 1864, hasta el punto de ser rechazada por considerarse inacabada e incompleta. Rodin incorporaba en esta escultura el modelado espontáneo y expresivo que habría de caracterizar toda su obra posterior. 

2 En el plano artístico, a pesar de que Camille se situó a la altura del maestro y creó esculturas de alto valor, siempre se le supuso menos capacidad que a Rodin, quien muchos creyeron autor verdadero de su obra. Como en muchos otros casos, es más que probable que si Camille Claudel hubiera nacido hombre, otro hubiera sido su reconocimiento. (La escultora maldita, Camille Claudel (1864 .1943; en Mujeres en la Historia, blog 2014)

3 Cuando en 1913 fallecía su padre, Camille se sintió completamente sola. Su hermano, que estaba en la lejana China ejerciendo de diplomático no pudo consolarla ni salvarla de su trágico final. Un final al que la condujo su propia madre quien hizo ingresarla en el sanatorio de Ville -Evrad. El diagnóstico oficial fue manía persecutoria y delirios de grandeza. Las cartas descubiertas años después descubrieron a una mujer en su sano juicio que fue manipulada y maltratada por su entorno. (idem anterior)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s