Chau Misterix de Mauricio Kartun

Estándar

Chau Misterix de Mauricio Kartun

MISTERIX – (Un golpe con el canto de la mano) ¡Toma este golpe de conejo!

¡Faaaaccc…! ¡Y ahora esta doble comboy! (La doctora Burke desaparece) ¡Muere

maldita alimaña! (Se monta sobre ella y comienza a ahorcarla) ¡No seré bocado de tus

fauces…! (Un rugido más débil. Misterix, acostado sobre la almohada, la abraza con

furia) ¡Ninguna fiera soporta mi abrazo del oso! (Se refriega contra ella. Otro rugido)

¡Te destrozaré pedazo por pedazo! (Aumentan sus movimientos sobre la almohada)…

Azucena Ester Joffe

Si bien la obra fue estrenada allá por 1980 y nos transporta a un tiempo más atrás –un sábado de carnaval a fines de la década del ’50- para los que tenemos algunos años nos hace revivir esa inocente etapa, y para los más jóvenes quizá sea un llamado de atención, pues en general hoy ya no se juega con los amigos en la vereda. Una historia de barrio que transita en dos claves: “realidad” y fantasía. Por momentos, la historieta atraviesa el espacio subjetivo de la niñez para luego ingresar en el espacio de la pubertad y superarlo. Una instancia nada fácil porque aún no se entienden muy bien los cambios que van sucediendo en el cuerpo, el carácter, los deseos y gustos. El protagonista, Rubén, tiene unos 10 años y es delgado, su postura denota la tierna timidez ante un entorno que lo abruma. Su deseo más cercano es poder usar para el baile de carnaval los pantalones largos, y su deseo más profundo es para su primer amor, la bella Miriam. El autor construye a este personaje con la posibilidad de que su imaginación pueda crear otra “realidad” que se oponga, que sea contestataria ante la relación con sus padres, sus maestras y sus pares. En 1980, aún con la dictadura cívico-miliar, sobrevolaba La Parca nuestro espacio íntimo y público, y necesitábamos creernos superhéroes para salir cada día, cumplir con nuestras obligaciones y marchar todos juntos en reclamo por los desaparecidos. Quizá sea, entre otras cosas, por el humor intrínseco y la reflexión constante que provoca Chau Misterix el motivo de las numerosas puestas en escena desde su estreno. Un texto dramático que se actualiza por sí solo, porque así es la vida en la inestable pre-adolescencia, y además nos permite a los adultos que nuestra imaginación se sumerja de lleno en un relato simple y profundo a la vez. 17103812_388536688175712_2739030093224993737_n

Tomás Pippo crea al protagonista de manera especial, Rubén / Misterix, como las fuerzas opuestas y complementarias del yin y del yang, ambas existen en su cotidianidad y se retroalimentan para poder construir ese espacio de refugio interior, de seguridad exterior, que sólo él puede imaginar. Con la ductilidad necesaria, por momentos es el desprotegido Rubén, con el casco que no oculta sus anteojos y es quien se niega a ir disfrazado de gaitero asturiano para así volver a ganar el premio al mejor disfraz; pero en otros momentos es también Misterix, fuerte y protector que combatirá a aquellos que no lo comprende y además podrá conquistar con su postura decidida y su voz enérgica a su amada y a alguna estrella de cine. Las escenas se van intercalando con precisión, sólo con algunos detalles en el vestuario o pequeños cambios en la escenografía los personajes se desdoblan para crear ante nuestra mirada la historieta, el simulacro, permitiendo a la imaginación colectiva crear otro mundo posible. El resto del elenco le da textura de forma acabada a estas criaturas en su doble personalidad -Titi / Dra. Burke, Miriam / Doris Day, Chiche / Cónsul Riley- además de La Particular y el Locutor. La ficción es atravesada por pequeñas cuestiones cotidianas -una canción, una película, un libro,…, pero es un relato que nos envuelve y nos deja muchas preguntas. ¿Cuánto dejamos atrás sin darnos cuenta para llegar a la adolescencia? ¿Cómo nos fuimos alejando de los juegos infantiles con las contradicciones propias de querer ser grandes y, a la vez, el temor a crecer?… Por otro lado, la precisa escenografía y el acertado vestuario, junto con la adecuada iluminación, que recrean el verosímil de la época, terminan por darle color y frescura a un todo sólido que mantiene el ritmo adolescente que ya muchos hemos olvidado.15085548_338050476557667_8646275570855680523_n

Ficha técnica: Chau Misterix de Mauricio Kartun. Elenco (Por orden de aparición): Lucila Kesseler (Titi), Tomás Pippo (Rubén), Pedro de Moya (Chiche), Anahí Politti (Miriam), Marisa Sosa (Kika), Jorge Luis Degui (Locutor). Voz en off: Silvia Dietrich (Madre), Ariel Mele (Padre). Fotografía: Marcela Gabbiani. Operación de Luces: Julieta Carrillo. Operación de Sonido: Camila Campllonch. Música Original: Peter Braun. Diseño de Sonido: Tomás Pippo y Ariel Mele. Diseño Gráfico: Julieta Scordo. Diseño de Escenografía: Vanesa Abramovich. Diseño de Vestuario: Jorge Sánchez Mon y Vanesa Abramovich. Diseño de Iluminación: Marco Pastorino. Producción Ejecutiva: María Miguens y Marisa Sosa. Asistente de Dirección: Marisa Sosa. Prensa y comunicación: Marcelo Boccia y Ariel Zappone para BMZ Comunicaciones. Dirección General: Jorge Sánchez Mon. Patio de Actores. Reestreno: 06/03/2017. Segunda temporada. Duración: 75′.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s