El cuerpo de Ofelia de Bernardo Cappa y Pedro Sedlinsky

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El cuerpo de Ofelia de Bernardo Cappa y Pedro Sedlinsky

Shakespeare, Hamlet y el eterno retorno de los vericuetos del poder

Las ropas, huecas y extendidas, la llevaron un rato sobre las aguas, semejante a una sirena, y en tanto iba cantando pedazos de canciones antiguas, como ignorante de su desgracia, o como criada y nacida en aquel elemento. La Reina, 96

aficheofeliaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La presencia de Shakespeare en la cartelera porteña es una constante que abarca varios períodos de nuestro campo teatral. Shakespeare siempre es un autor que nos permite desde la expresividad de su escritura leer entre líneas un presente que nos convoca desde la escena. Bernardo Cappa y Pedro Sedlinsky intervienen una de las piezas más transitada por la dramaturgia argentina, Hamlet, y la fragmentan y acercan a nuestra intensidad para poder desde la deconstrucción romper las acciones pero no el sentido, ofreciéndonos un texto que nos interpela todavía sobre las relaciones humanas más primarias: el amor, el odio, la lealtad, la ambición, el deseo, el incesto, la venganza. De la teatralidad buscada por el personaje original, a la irrecuperable teatralidad del Hamlet de la pieza, que no puede llevar adelante su deseo porque los actores no llegan, los dramaturgos construyen un sujeto de venganza, que tiene con relación a los hechos un tempo que pareciera jugar en contra de su objetivo. Un vestuario contemporáneo, ruptura de la cuarta pared que busca la complicidad del espectador, tics y giros que nos hablan del contexto político actual, son algunos de los elementos que además de un humor cínico y negro, nos llevan a seguir un ritmo de actuación que no decae y nos tiene en una atención permanente hasta el final. La escenografía de Héctor Calmet elige una disposición espacial que produce como en el mejor cuadro barroco una profundidad de la mirada, y nos obliga como público a salir de la pasividad de un cuadro plano a establecer un juego visual de varios puntos de fuga. Establece además un contraste necesario para su poética con los colores del vestuario negro para la mayoría de los personajes sobre el rojo fuego del féretro que preside el primer nivel espacial. foto3Un vestuario que desde su contemporaneidad nos mira desde un presente tan complejo como el que narra la obra. El segundo que se esconde tras una gruesa cortina también negra que cubre la caja a la italiana, nos propone la sala donde esperan se produzca la esperada representación que no llega, y que luego obligará a todos a un desplazamiento hacia arriba, donde un televisor que no registra imagen, funciona como decepción de ver aquello prometido, y como espejo cóncavo tan caro a la estética de la desmesura. Ofelia es como en la trama de Shakespeare una víctima propiciatoria de la luchas por el poder. Su cuerpo que aparece y reclama justicia, sin embargo, en la propuesta de los autores da cuenta de la posibilidad de las infinitas Ofelias que pueden a lo largo del tiempo tomar su lugar. Como siempre habrá una Antígona que clame por una ley que es irrevocable, habrá también una Ofelia que se encuentre perdida en el medio de un entramado político que la excede. La música original de Damián Ferraro y Emiliano Salvatore nos trasladan en el tiempo, y conforma el clima necesario para acompañar las acciones que tienen un excelente desempeño de los actores, donde todos y cada uno llevan adelante con talento la carnadura de su personaje. Una coralidad que sostiene su ritmo sobre la muy buena performance de cada una de las individualidades en escena. Una lectura interesante y productiva sobre una textualidad que no parece agotar sus posibilidades y que cada vez más se enriquece con la mirada de una dramaturgia que se permite un respeto irreverente, que quiere socavar una sola dimensión para darle finalmente una textura construida a partir de infinitas capas de sentido. fotoofelia

Ficha técnica: El cuerpo de Ofelia de Bernardo Cappa y Pedro Sedlinsky. Actúan: Antonella Bessone, Pablo Chao, Gastón Courtade, Natacha Delgado, Mayra Melina Galván, Diego Gens, Aníbal Gulluni, Maia Lancioni, Germán Parmetler, Jorge Prado, Micaela Racciatti. Músicos original y en escena: Damián Ferraro y Emiliano Salvatore. Dirección de arte e iluminación: Héctor Calmet. Realización de escenografía: Fernando Díaz, Operador de luces: Germán Giacalone. Vestuario: Pía Drugueri. Diseño gráfico y fotografía: Fernando Lendoiro. Video: Ramiro Antico. Producción Ejecutiva: Rosalía Celentano. Asistencia de dirección: Verónica Dubiau. Colaboración en la dirección: Pedro Sedlinsky. Dirección: Bernardo Cappa. Espacio de gestación: Andamio 90. Estreno marzo 2017.

Bibliografía:

Shakespeare, William, 2000. Hamlet, Macbeth. Buenos Aires: Editorial Biblioteca de Literatura Universal.

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