Medea de Eurípides

Estándar

Medea de Eurípides

Versión de Irina Alonso

foto medea 1Corifeo: ¡Desgraciada mujer!

¡Ay de ti, la infeliz, qué grande es tu dolor!

¿A qué tierra te irás? ¿Quién te habrá de hospedar?

¿Qué casa o región va a salvarte del mal? 360

¡A qué oleaje de penas, a qué inmenso mar,

Medea, algún dios te arrojó! 1

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Medea2, el personaje construido por Eurípides a partir de la mitología, es el de una mujer desesperada que busca justicia, ya que se siente traicionada por su esposo, y que acudirá a sus poderes de hechicera, y a la más cruel de las venganzas para castigar a Jasón. De traición en traición ha transcurrido una vida, que abandonó su patria tras el amor, y que no dudó en asesinar y vender a los suyos para el triunfo de su amado. Que la guiaba entonces además del deseo, tal vez el ansia de poder, como le afirma en su cara Creonte, y el propio esposo. Irina Alonso en su versión respeta el carácter independiente y revulsivo del personaje, mientras nos enfrenta a una Medea llorosa, que aparenta debilidad pero que posee una fuerza de espíritu tal que no cederá en sus planes. Quienes obedecen a sus órdenes son dos personajes que a partir del canto, el coro griego, funcionan como personajes narradores que van recuperando fragmentos de la historia que tal vez no sea tan conocidos por todos los espectadores, uniendo la escena a la platea, al igual que en la tragedia griega. Con un vestuario atemporal, en negro y beige, el primero para la servidumbre, el segundo en combinación para el poder, las acciones se desarrollan, en un catre, donde una Medea aparentemente vencida, está tendida y expectante. Hasta allí se acercaron aquellos que se sienten amenazados por ella: Creonte, padre de Glauca, la futura esposa de Jasón, y el propio novio y marido. También lo hará Egeo, en su promesa de tras el exilio, recibir en su hogar a la infeliz Medea. Foto Medea 1La habitación donde la tragedia será consumada, se construye con los camastros que unidos en alto, formaran un espacio cerrado. Los personajes presentan una coreografía en diagonal, que por momentos los enfrenta en paralelo. Las canciones van sumando sentido e intencionalidad a las acciones y a los diálogos. El cuerpo de Medea, se arrastra, repta por el espacio escénico para elevarse luego cuando urde sus siniestros planes, o cuando se enfrenta a Jasón. La pasión descontrolada, la hybris que producirá la tragedia, un instinto maternal que se ahoga en la venganza y la necesidad de no ser humillada; una subjetividad que se mueve tras un instinto que arrasa con todo y es tan visceral como destructor. La mujer sobre el rol de la maternidad, los hijos como bienes matrimoniales que deben perecer porque los esponsales están rotos. La escenografía es precisa, en el centro del espacio lúdico, con muy poco elementos va creando el clima necesario para el devenir trágico. El espacio privado y el público se van fragmentando según el desarrollo dramático, mientras la acertada iluminación termina por cerrar ese universo desolador. El elenco le otorga de manera sólida la textura a los personajes y el mito de Medea, de la hechicera y también de aquella que fue capaz de todo por amor, parece habitar el espacio del acontecimiento teatral donde la razón es vencida por esa pasión incontrolable.Foto Medea 5

Ficha técnica: Medea de Eurípides. Versión de Irina Alonso. Actúan: Irina Alonso, Guillermina Etkin, Yanina Gruden, Diego López Domínguez, Pedro Risi. Música Original y en Escena: Guillermina Etkin. Coreografías: Diego Rosental. Diseño de Luces: Santiago Badillo. Diseño de Escenografía: Javier Drolas, Soledad Ruiz Calderón. Vestuario: Soledad Ruiz Calderón. Diseño Gráfico: Bárbara Delfino. Asistencia Artística: Cecilia Rodríguez. Prensa: CorreyDile. Producción Ejecutiva: Zoilo Garcés. Dirección: Cecilia Meijide. Teatro Anfitrión. Estreno: 01/04/2017. Duración: 55′.Foto Medea 7

2 En la mitología griega, Medea (del griego Μήδεια) era la hija de Eetes, rey de la Cólquida, y de la ninfa Idía. Era sacerdotisa de Hécate, a la que algunos consideran su madre y de la que se supone que aprendió los principios de la hechicería junto con su tía, la diosa y maga Circe. Así, Medea es el arquetipo de bruja o hechicera, y comparte su condición de mujer autónoma e inusual, contraria al prototipo ideal de la época, con Calipso y Circe, entre otras. Era, asimismo, nieta del dios Helios. Su personaje tendría una gran repercusión en generaciones posteriores, sobre todo de manos de autores trágicos de la talla de Eurípides (Medea) y Séneca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s