Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun

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Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun

Un grito de libertad

18670984_10212839144312430_3970938268393787813_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Los símbolos son tan importantes en la vida social de los países que es necesario tenerlos siempre presentes, para no olvidar su valor, y para recordarnos de que es capaz el poder cuando se siente temeroso y amenazado por la libertad y los derechos del pueblo. Mauricio Kartun es un dramaturgo que desde los setenta sabe el valor de lo simbólico y de la lucha que aquellos que defienden el bienestar de todos han tenido que librar a lo largo de la historia; también comprende que el teatro es una herramienta para que nuestra memoria colectiva se mantenga viva, fresca, inteligentemente activa, siempre alerta ante los ciclos que la historia nos presenta, ante el embate de aquellos que no quieren nunca perder sus privilegios. Porque como afirma la jueza en la obra, no se trata de justicia, sino de supervivencia, o son ellos o somos nosotros. El tema es de qué lado de la línea que nos separa nos queremos ubicar. El caso judicial de los dos anarquistas italianos en los estrados de los Estados Unidos de Norteamérica saltó las fronteras y atravesó los países al norte y al sur del río Bravo, y conquistó con su voz corrosiva a los países de Europa. Una Europa que atravesaba la década del veinte, mientras sin darse cuenta incubaba y velaba al huevo de la serpiente. Kartun escribe la pieza en 1992, en el medio de una década que buscaba el olvido y la pérdida de la memoria civil, además de ofrecer al país una economía liberal devastadora, donde el lugar del obrero era minimizado a través de la flexibilización laboral, las importaciones descontroladas que arruinaron las industrias nacionales, el falso mantenimiento de una moneda equivalente al dólar, el congelamiento de las jubilaciones, las privatizaciones de las empresas estatales, fueron algunos de los signos de época, junto a una bien mirada apolitización, como necesaria para la unión nacional. La fiesta de los ricos a costa de una población que no atinaba a reaccionar en parte, y en la otra que festejaba como si ella fuera convidada, invitada de lujo. Un momento crucial donde el campo cultural se debatía entre la búsqueda de nuevas formas y la afirmación de las más tradicionales para dar cuenta de una realidad que en cada paso nos conduciría al abismo. En aquél ámbito la voz de Sacco y Vanzetti sonaba alto en la escena para recordarnos los peligros de una justicia corrupta. En una analogía temporal y mirando a nuestro alrededor las que suscribimos esta nota pensamos que esa voz es hoy tan o más per sempre necesaria que ayer. 18814375_10212141069018644_4820071293316524523_n

La descripción simple de la década de los ’90 que nos llevó a la crisis de 2001 no es parecida, sino superada por la que estamos viviendo en la actualidad. Por eso, escuchar otra vez aquél doloroso relato, es imprescindible, y sobre todo cuando el grupo que lo lleva adelante bajo la dirección de Mercedes Fraile lo hace desde el muy buen teatro. Los personajes en escena no sólo recrean la historia a través de las palabras del dramaturgo sino que nos hacen vivir en los 90 minutos que dura la puesta el dolor y la vergüenza de comprobar una vez más que el hombre es el lobo del hombre. Las actuaciones son muy buenas, y los personajes centrales expresan una fuerza que transmiten a la platea, a la que conmueven hasta las lágrimas. Con su presencia escénica afirman una vez más que la justicia no es justicia mas que para unos pocos, para quienes las leyes les caben como un guante. Un teatro documento, que aporta a través de filmaciones de época en la pantalla a fondo, para construir un contexto dentro de un espacio escénico ascético que sólo presenta los elementos esenciales para construir las acciones. Las rejas de las sillas son las mismas que aparecen también a fondo del escenario y que simulan la cárcel, donde aparece el personaje clave en los sucesos. Ese contexto recreado se afianza en el vestuario, que logra conformar el aspecto de época de unos y otros. Todo conjuga para que el espectador asista a ese acto de injusticia que nos avergüenza como humanidad, y vaya con el correr de los minutos sintiendo en el cuerpo la impotencia que produce el cinismo y la hipocresía de quienes se dicen a sì mismos los destinatarios de impartir justicia. Los intereses de un sistema perverso quedan al descubierto en la pieza, de escritura potente, de presencia fuerte en los cuerpos de los personajes que viven en los actores con la pasión necesaria, para darnos una vez màs una lección, para que volvamos sobre una memoria que no debemos olvidar, sobre todo en los tiempos que vivimos. 18814153_10212141071858715_5121493702743191492_n

Ficha técnica: Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun. Elenco: Yanina Vega de la Fuente, Silvia Marcela Arduini, Camila Silvestri, Paula Carriolo, Facundo Juárez Di Giacomo, Alejandro Gallego, Guadalupe Halfon, Alfredo Rodríguez, Laura Correa, Agustín Clusellas, Bernardo Silvestre, Daniel Ledesma. Diseño audiovisual: Ignacio Verguilla. Diseño de luces y diseño escenográfico: Fernando Díaz. Diseño gráfico: Miranda Galas. Vestuario: Ariel Nesterczuk. Producción ejecutiva: Cecilia Santos. Asistente de dirección: Josefina Basaldúa. Dirección: Mercedes Fraile. Teatro: Andamio ’90. Estreno: 25/05/2017. Duración: 90′.

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