Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli

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Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli

Equipaje, fronteras, distancia… dejar la tierra propia, padecer la ajena.

FRENTE MIGRANTES (2)Azucena Ester Joffe

Una propuesta escénica distinta, poética y necesaria para nuestra actualidad. Las dos obras, Papalote azul (México) y La balsa de la Ekeka (Bolivia), son de formato pequeño pero construyen un sólido andamiaje para Proyecto Migrantes, el cual se presentó en distintos espacios como buscando los ecos de un camino común a todos: en Pan y Arte Teatro -21 y 28 de abril, luego en Río Colorado -6 y 7 de mayo- y, por último, en Los chisperos -10 de mayo. Y se repone durante Junio -sábados 20:30 hs- nuevamente en Pan y Arte. Dos historias íntimas que dejan al descubierto un tema tan crucial e universal como es la migración y las vicisitudes que se debe afrontar en los desplazamientos, el maltrato constante y el desarraigo visceral. Desde una perspectiva femenina, profunda e inteligente, estas historias mínimas nos conmueven y nos hace reflexionar como sujeto sociales que somos.

Hay varios puntos de contacto entre ambas obras. Por un lado, la iluminación es tenue remarcando la simpleza de los personajes y la soledad que los rodea y, por otro, los colores vivos para los accesorios -los pequeños ovillos o las mantas- para animar sus días. Mientras la música que acompaña a estas criaturas crea el clima de cierta ritualidad que les pertenece, en el detalle de cada cultura o sólo en la proximidad de un abrazo. Sin golpes bajos, el ritmo interno se mantiene sin sobresaltos, entre los momentos de comicidad y los de tristeza, entre la incomprensión ajena y la ilusión propia de una vida mejor aunque dejando atrás tanto por perder. Por último, con muy pocos elementos en el espacio escénico se crea la atmósfera especial que necesita cada relato en tanto se conjuga perfectamente la ficción y la realidad.

proyecto1La primera obra, Papalote azul, es interpretada por Violeta González y Cynthia Pineda quienes con sus dos muñecas de trapo, sin sus rostros, nos relatan la historia de las pequeñas primas Cata y Amalia. En algún lugar de México las niñas tienen una infancia simple, de pequeñas cosas y de afectos, hasta que llega el padre de Cata y se la lleva con la esperanza de darle un hogar mejor en otro país. ¿Cómo continuar? Será necesario la construcción de un barrilete cargado de ilusión para que aquella que se fue pueda ser como las aves que emigran y regresan con el buen tiempo, para poder cruzar la frontera -o mejor dicho, el siniestro muro que los Estados Unidos comenzó a levantar allá por 1994 y que hoy Donald Trump decretó su total construcción- y volver a los tiempos felices de la infancia. Es interesante de qué modo los adultos ingresan a la ficción a través de los detalles: las botas, las sandalias, el sombrero,… La cuidadosa manipulación de las marionetas y de los objetos le otorga un ritmo particular al relato que, a pesar del artificio, provoca en el espectador cierta ternura más allá de la teatralidad. Un tiempo mágico para contrarrestar la humillación de un muro de “seguridad”, el cual, sin embargo, no impide a los norteamericanos someter a esa “inmigración ilegal” al trabajo esclavo y, en especial, a la explotación infantil.

proyecto2En La balsa de la Ekeka, la segunda obra, también Berenice de la Cruz y Olivia Torrez le otorgan la textura perfecta a sus personajes y nos sumergen en la historia de estas jóvenes que viven en Bolivia. El punto de encuentro entre ambas es la Feria de Alasita donde Marte, con su puesto a cuesta y con humor ofrece todo lo necesario para cada posible cliente -miniaturas para la suerte, tecitos,…, incluso la esperanza y la protección para el ansiado viaje de Sole, quien desea reencontrase con su hija. Pues el dios de la abundancia, la deidad aymara Ekeko, convertiría a esas pequeñeces en realidad… Pero al llegar a la Argentina, ambas mujeres, no sólo son discriminadas sino que además sufren explotación en un taller clandestino de confección de prendas -algo que aún hoy parece no importarle a las altas esferas de nuestra sociedad. Retenidos sus pasaportes y siempre en deuda con su empleador encuentran que, a pesar de todo, se aman y, obviamente, esto es un motivo más para sufrir la humillación y el sometimiento arbitrario. Sus cuerpos se abrazan, se contienen en un clima necesario y vital que les permita mantener viva la ilusión de una situación mejor.

Proyecto Migrantes tiene la mixtura artesanal de los pequeños detalles que encastran de manera perfecta en una narración poética y profunda, dimensión que habita en cada espacio lúdico. La escritura dramática, Violeta Robledo y Andrea Castelli, construye a estas dos historias particulares de tal forma que se convierten en muchas realidades invisibilizadas para beneficios de unos pocos.

Ficha técnica: Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli. Actúan: Violeta González y Cynthia Pineda; Berenice de la Cruz y Olivia Torrez. Producción: Mauro Ibarra – Carina Mele. Gráfica: Natalia Batellini. Realización de títeres: Violeta González – Cynthia Pineda. Vestuario: Francisco Ayala. Colaboración vestuario: Abril R. Bonetto. Prensa y difusión: Laura Castillo. Dirección: Andrea Castelli. Producción: PerformArtes. Duración: 80′.

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