Archivos Mensuales: julio 2017

Isabel de Guevara. La Carta Silenciada de Alicia Muñoz

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Isabel de Guevara. La Carta Silenciada de Alicia Muñoz

El revés de la historia, tan pocas veces contada

El mundo femenino en la conquista de América

000158197Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El Teatro del Pueblo, es el ámbito para el despliegue de un relato que no tiene registro en los manuales de historia, tal vez para que no cunda el mal ejemplo. Tres mujeres talentosas van a dar cuenta de una cuarta, que la historia oficial, como a tantas, trató de invisibilizar durante siglos: Alicia Muñoz desde la composición de una dramaturgia que extrae sus materiales de una carta1 y de las crónicas de Indias; Mónica Villa, la actriz que pone su cuerpo a disposición para que el personaje crezca y nos conmueva; y María Esther Fernández bajo cuya dirección el trabajo se constituye con armonía y belleza. Las tres en la conformación de una subjetividad la de Isabel de Guevara y su carta silenciada porque la destinataria, otra mujer, Doña Juana de España, Juana la Loca, ya había muerto un año antes del requerido encuentro epistolar, tras cuarenta y seis años de reclusión en el Castillo de Tordesillas. Mujeres, historias de sujetos femeninos que a brazo partido lucharon por una memoria que las incluyera o que simplemente las dejara ser quien ellas eran. En un escenario despojado, solo un pequeño tablado a muy pocos centímetros del suelo, el cuerpo de Isabel de Guevara se presenta a sí misma y dialoga con aquella que cree pueda resolver todos sus problemas y las injusticias a las que se ve expuesta en estas tierras americanas que tantas decepciones le han causado. Vestida con un traje de raso verde que la destaca del entorno por siempre en su calidad de española, mujer blanca y cristiana, relata los trabajos pasados desde su embarque en el barco de Juan Osorio, a quien la envidia termina convirtiendo en víctima de la ambición del adelantado, Pedro de Mendoza. Pero será la relación con la tierra, y con sus legítimos dueños y los pesares causados por el intento desafortunado de fundar una ciudad, la que unirá al relato de lo personal en lo colectivo. Nosotras las mujeres, llevamos adelante todo aquello que los hombres deberían hacer sin poder lograrlo, por su mala condición de salud, acuciados por el hambre y el instinto salvaje de su propia vida que para defenderla no dudaron en acudir al canibalismo, narrará la firmante de la carta. Justicia reclama Isabel en la voz de la Villa, y es Isabel la que vemos en escena, con su coraje, en los dos sentidos del término: valentía para decir lo que haga falta, y el malestar la bronca que le produce y no puede callar tanto sometimiento a un plan que no incluye ni agradece su heroísmo. Su cuerpo que crece en el personaje está además cubierto con un vestuario que nos dará hacia el final un acto de magia que nos devuelve a la inocente joven antes de su viaje, y la actriz de ese momento de sorpresa también sabe extraer los condimentos para hacer más interesante su monólogo. Todo se aúna: música, luz, verbo, en un documento que se expresa y nos devuelve un instante de nuestra historia, de aquella que también nos constituyó con el tiempo en una entidad nacional, en una identidad heterogénea pero presente en todos nuestros actos. De aquellos barros, vienen estos lodos, y somos así, argentinos:

A Buenos Aires la fundaron dos veces
a mi me fundaron dieciséis
ustedes han visto cuántos tatarabuelos tiene uno
yo acuso siete españoles seis criollos y tres franceses
el partido termina así
combinado hispanoargentino 13 franceses 3
suerte que los franceses en principe son franceses
si no qué haría yo tan español
nací por fín hermanos
en esta dulce amarga picante insípida tierra argentina … (
Cesar Fernández Moreno, 1967)

Ficha técnica: Isabel de Guevara. La carta silenciada de Alicia Muñoz. Actúan: Mónica Villa. Diseño de iluminación: Pablo Curto. Diseño y realización de vestuario: Pablo Battaglia. Diseño de peinado: César Rajoy. Asistencia técnica y sonido: Juan Elías Ranieri. Fotografía: Dolores Nougués. Video: Agustin Bruzzese. Asistente de dirección: Guadalupe Berrino. Dirección: María Esther Fernández. Teatro del Pueblo: sala Teatro Abierto

Bibliografía:

Fernández Moreno, César, 1967. Argentino hasta la muerte. Buenos Aires: Colección Indice Poesía.

Carta de Isabel de Guevara a la princesa gobernadora doña Juana exponiendo los trabajos hechos en el descubrimiento y conquista del Río de la Plata por las mujeres para ayudar a los hombres, y pidiendo repartimiento para su marido, Asunción, 2 de julio de 1556 [1]

Muy alta y poderosa señora:

A esta probinçia del Rio de la Plata, con el primer gobernador Della, don Pedro de Mendoça, avemos  venido çiertas mugeres, entre las quales a querido mi ventura que fuese yo la una; y como la arma llegase al puerto de Buenos Ayres, con mill é quinientos hombres, y les faltase el bastimento, fue tamaña el hambre, que, á cabo de tres meses, murieron los mill; esta hambre fue tamaña, que ni la de Xerusalen se le puede ygualar, ni con otra nenguna se puede comparar. Vinieron los hombres en tanta flaqueza, que todos los travajos cargaban de las pobres mugeres, ansi en lavarles las ropas, como en curarles, hazerles de comer lo poco que tenian, alimpiarlos, hazer sentinela, rondar los fuegos, armar las ballestas, quando algunas vezes los yndios les venian á dar guerra, hasta cometer á poner fuego en los versos, y á levantar los soldados, los questavan para hello, dar arma por el canpo á bozes, sargenteando y poniendo en orden los soldados; porque en este tienpo, como las mugeres nos sustentamos con poca comida, no aviamos caydo en tanta flaqueza como los hombres. Bien creer· V.A. que fue tanta la solicitud que tuvieron, que, si no fuera por ellas, todos fueran acabados; y si no fuera por la honrra de los hombres, muchas más cosas escriviera con verdad y los diera á ellos por testigos. Esta relaçión bien creo que la escrivirán á V. A. más largamente, y por eso sesaré.

Pasada esta tan peligrosa turbunada, determinaron subir el rio arriba, asi, flacos como estavan y en entrada de ynvierno, en dos vergantines, los pocos que quedaron viuos, y las fatigadas mugeres los curavan y los miravan y les guisauan la comida, trayendo la leña á cuestas de fuera del navio, y animandolos con palabras varoniles, que no se dexasen morir, que prestodarian en tierra de comida, metiendolos á cuestas en los vergantines, con tanto amor como si fueran sus propios hijos. Y como llegamos á una generación de yndios que se llaman tinbues, señores de mucho pescado, de nuevo los serviamos en buscarles diversos modos de guisados, porque no les diese en rostro el pescado, á cabsa que lo comian sin pan y estavan muy flacos.

Despues, determinaron subir el Parana arriba, en demanda de bastimento, en el qual viaje, pasaron tanto trabajo las desdichadas mugeres, que milagrosamente quiso Dios que biviesen por ver que hen ellas estava la vida dellos; porque todos los serviçios del navio los tomavan hellas tan á pechos, que se tenia por afrentada la que menos hazia que otra, serviendo de marear la vela y gouernar el navio y sondar de proa y tomar el remo al soldado que no podia bogar y esgotar el navio, y poniendo por delante á los soldados que no desanimasen, que para los hombres heran los trabajos: verdad es, que á estas cosas hellas no heran apremiadas, ni las hazian de obligación ni las obligaua, si solamente la caridad. Ansi llegaron a esta çiudad de la Asunción, que avnque agora esta muy fértil de bastimentos, entonçes estaua dellos muy neçesitada, que fué necesario que las mugeres bolviesen de nuevo á sus trabajos, haziendo rosas con sus propias manos, rosando y carpiendo y senbrando y recogendo el bastimento, sin ayuda de nadie, hasta tanto que los soldados guareçieron de sus flaquezas y començaron á señorear la tierra y alquerir yndios y yndias de su serviçio, hasta ponerse en el estado en que agora está la tierra.

E querido escrevir esto y traer á la memoria de V.A., para hazerle saber la yngratitud que comigo se a usado en esta tierra, porque al presente se repartio por la mayor parte de los ay en ella, ansi de los antiguos como de los modernos, sin que de mi y de mis trabajos se tuviesen nenguna memoria, y me dexaron de fuera, sin me dar yndio ni nengun genero de serviçio. Mucho me quisiera hallar libre, para me yr á presentar delante de V.A., con los serviçios que á S.M. e hecho y los agravios que agora se me hazen; mas no está en mi mano, porque questoy casada con un caballero de Sevilla, que se llama Pedro d`Esquiuel, que, por servir á S. M., a sido cabsa que mis trabajos quedasen tan olvidados y se me renovasen de nuevo, porque tres vezes le saqué el cuchillo de la garganta, como allá V.A. sabrá. A que suplico mande me sea dado mi repartimiento perpétuo, y en gratificaçión de mis serviçios mande que sea proveido mi marido de algun cargo, conforme á la calidad de su persona; pues él, de su parte, por sus servicios lo merece. Nuestro Señor acreçiente su Real vida y estado por mui largos años. Desta çibdad de la Asunción y de jullio 2, 1556 años.

Serbidora de V.A. que sus reales manos besa

Doña Ysabel de Guevara

[1] Carta publicada por  Jiménez de la Espada, Cartas de Indias, imprenta de Manuel G. Hernández, Madrid, 1877. Ha sido reproducida en: http://americas.sas.ac.uk/publications/docs/genero_segunda1_Guevara.pdf

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Simplemente sucede de Alejo Beccar

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Simplemente sucede de Alejo Beccar

Eso de durar y transcurrir
No nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que vivir
¡Honrar la vida!
(Eladia Blazquez)

000157658María de los Ángeles Sanz

La vida y la muerte son la cara de una misma moneda, pero es una circunstancia que tratamos de olvidar y nos dejamos ganar por una o por otra para ver desde ese lugar nuestro camino, el tiempo entre ambas que nos ha tocado transitar. Alejo Beccar a partir de un hecho personal construye un texto dramático que involucra a dos personajes, uno que busca defender su derecho a vivir, y el otro que ha perdido el sentido de hacerlo. El azar, el destino, o la mano de un Dios benevolente los reunirá en el espacio natural de un parque y de su diálogo existencial surgirá una amistad posible para ambos si el tiempo extiende sobre los dos su manto de piedad. En un tono atravesado por la comedia para alivianar el contenido temático que se desarrolla en la intriga, los personajes, Lautaro, Guillermo Orcellet, y Fernanda, Carolina Avigliano, en una muy buena performance van delineando a sus criaturas, en la medida que exponen los conflictos de ambos, y aquellos que lateralmente los producen: la falta de trabajo, el miedo a confesarlo, la enfermedad, la necesidad de un trasplante, las dificultades que eso implica, las famosas listas de espera de un tiempo que se acorta dramáticamente. El encuentro ficcional que da un giro de esperanza a la obra, de alguna manera exorciza la potencialidad del dolor cuando lo real concreto no encuentra un final feliz. Una justicia poética necesaria que sí podemos imaginar en el teatro. El tango canción de la compositora Eladia Blazquez nos recibe y nos despide de la sala, y es una herramienta de significación para el desarrollo de la pieza, que sólo cuenta en escena con un banco verde de plaza, y un piso del espacio escénico cubierto de hojas caídas: doradas y bellas hojas que nos sitúa en un tempo otoñal, donde está siempre a punto de llover. El vestuario identifica al hombre que trabaja en una oficina, es decir, que cuenta con un trabajo convencional, y el de ella nos lleva a la presencia de una mujer común. En apariencia nada fuera de su lugar, pero en el encuentro que se produce nos vamos adentrando en sus particularidades, en la antinomia de su forma de ver el mundo que los rodea, y de resignificarlo, como dice Fernanda, ver el vaso medio lleno o medio vacío; paradojalmente aquel que tiene todavía tiempo para ser feliz y elegir que ruta seguir, es quien ve todo de manera oscura en su realismo exasperante, sin ningún matiz de optimismo. Una obra dura, que se plantea y nos interpela a una reflexión sobre un tema fundamental, el tema podría uno decir, pero que está cargada de ternura al mismo tiempo hasta lograr desde allí conmover al espectador, llevarlo a sentirse en el lugar del otro y repensar algunos conceptos que damos por sentado.000157655

Ficha técnica: Sencillamente sucede de Alejo Beccar. Elenco: Carolina Avigliano y Guillermo Orcellet. Diseño de espacio y luces: Alejo Beccar. Diseño gráfico: Nicolás Senestrari. Prensa: CES. Fotografía: Matías De Falco. Asesoramiento de vestuario: Laura Aros. Producción general: Teatro La Tertulia. Asistente de producción y dirección: Zulma Rossini. Dramaturgia y dirección: Alejo Beccar. La Tertulia.

Yoyo, las aventuras de Martín

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Yoyo, las aventuras de Martín y la riquísima imaginación de los niños…

DSC_0136Susana Llahí – chumbitoplus@yahoo.com.ar

Yoyo, las aventuras de Martín está basado en un cuento de Alicia Saidman y la dramaturgia es de Ignacio Olivera.

La pieza nos presenta a Martín como a un joven adolescente bastante inseguro refugiado en su juego de “yoyo”, como si al concentrarse en el juguete pudiera evadir la mirada del entorno. Es en ese entorno que siente como muy hostil, donde se encuentran los compañeros que se burlan de él pero también, la jovencita que le gusta y que gusta de él, lógicamente, de esto no puede enterarse porque su mirada no se atreve a “mirar”, a comprobar si lo que sueña puede llegar a ser realidad. Al pasar al frente para dar una lección oral sobre los viajes de Simbad su imaginación se dispara y a partir de allí, en su ensoñación enfrentará toda suerte de aventuras marítimas y luchará por conseguir el amor de su chica.DSC_0082

La particularidad lingüística señala un juego de palabras donde más allá del significado literal aparece el metafórico que en este caso produce comicidad, este procedimiento lo desarrolla el profesor con particular eficacia. Tanto el profesor como la celadora, los alumnos disciplinados y los que no, cumplen con el estereotipo que los remite a modelos impuestos por la tradición, fácilmente identificables, que por ese mismo motivo mueven a risa. Cabe destacar, que aunque hay un muy buen trabajo actoral en los jóvenes, pues se desenvuelven con gracia y plasticidad, el profesor (Diego Bros) y la celadora (Analía Riamonde) evidencian una mayor solvencia, al primero de los nombrados lo avala su trayectoria como actor, cantante, bailarín y coreógrafo y en Amalia Riamonde, su afiatada formación como actriz, bailarina, cantante, acróbata y clown. Sin lugar a dudas, la dirección trabajó intensamente el gesto y el movimiento para alcanzar la comunicación con los niños, éstos siguen con suma atención las corridas, peleas y acrobacias de los personajes, se identifican con la dulce personalidad de Martín, con su inseguridad (padecimiento de la mayoría de los adolescentes) con su enamoramiento difícil de confesar, con su necesidad de atreverse superando todas las dificultades que se le presentan. Y también, manifiestan su alegría con exclamaciones cuando se descubre la fragilidad del alumno más indisciplinado y burlón: no puede dormir sin su osito de peluche.

Una puesta muy bien lograda, con originales coreografías, buenas voces, escenografía sencilla, con dos preciosos títeres que para los más chiquitos agregan un plus de gracia y sorpresa. Espectáculo que apela a motivos centrales en toda historia: el amor, la amistad y la necesidad de superar los miedos,DSC_0278

Teatro: Métodos Kairós. El Salvador 4530-T.E. 4831-9663. Sábados a las 16 hs. Vacaciones de invierno de miércoles a sábados a las 16 hs.

Elenco: Amalia Riamonde. Diego Bros. Julia Tozzi. Lautaro Aguilar. Lautaro Noriega. Nicolás Marini. Nicole Popper. Diseño y realización de escenografía: Cecilia Font. Diseño de Vestuario: Romina Ivanoff. Música Original: Alicia Saidman. Arreglos Musicales y Coros: Damián Malher. Coreografías: Diego Bros. Diseño Gráfico: Roy Cifre. Fotografía: Fiorella Romay. Video e Imagen: Sol Nakano Fotografía. Prensa: Correydile. Producción Ejecutiva: Sol Caballero– Producción General: Alicia Saidman. Asistente de Dirección: Augusto Moreno. Dramaturgia: Ignacio Olivera. Adaptación y Dirección General: Marcelo Albamonte. Idea original: Alicia Saidman

Asesinato para dos de Joe Kinosian y Kellen Blair

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Asesinato para dos de Joe Kinosian y Kellen Blair

Esta vez no fue el mayordomo

AP2_Redes_portada_actores-03Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La pieza de Kinosian y Blair es un policial que se transforma en musical a partir de la construcción de un gran guiñol donde los personajes llevan adelante sus desopilantes intervenciones, de farsa a tragedia dice uno de los ellos, y así ocurre cuando los muertos se van sucediendo y todos pueden ser los culpables, mientras el asesino logra su venganza entre bambalinas. Hernán Matorra construye con solidez interpretativa a su oficial, Marcus, quien quiere ser detective, y lucha por lograr hasta el final dar con la resolución del caso que dará crédito a su deseo. En tanto, Santiago Otero Ramos con un amplio registro de lo cómico lleva adelante el abanico de roles que le requiere la obra, y su cambio obedece más a una actitud, la gestualidad y la postura corporal que a algún elemento identificatorio que acompaña pero no sustituye -los anteojos para reciente la viuda, una chalina para la joven bailarina, la gorra con visera para el niño siempre dispuesta a colaborar, el viejo psiquiatra que ha revelado temas íntimos de sus pacientes, y muchos personajes más. Los dos músicos / actores en escena llevan un ritmo vertiginoso acompañados por un piano que tocan con maestría, a cuatro manos o solos.Copia de _F2F3589 Las excelentes performances hacen que la obra tenga el dinamismo de un vodevil musical, con mucho de la comedia y del policial, el desarrollo de la historia es un delirio creativo para el placer del público. Asesinato para dos tiene la perfecta mixtura para sorprender en cada escena, y donde cada sistema significante encastra con precisión. La excusa es la fiesta de cumpleaños del escritor asesinado, por lo tanto todos los invitados son sospechosos del crimen. La excelente ejecución del piano y las canciones, la acertada iluminación en colores intensos, el preciso vestuario y la adecuada escenografía con algunos pocos muebles -no es necesario más- cierran el clima mágico que habita todo el espacio de la Sala. La particular escritura escénica de Gonzalo Castagnino le otorga a esta comedia musical todos los “ingredientes” para que sea realmente un espectáculo imperdible más allá de poner entre paréntesis nuestra agobiada cotidianidad. Cada movimiento es coreográfico y tiene una cierta melodía interna por la química entre ambos comediantes. La complicidad de la platea que no escatimó carcajadas se reflejó también en el aplauso cerrado al finalizar. Nada más merecido para semejante despliegue de talento. Copia de _F2F3837

Ficha técnica: Asesinato para dos de Joe Kinosian y Kellen Blair. Intérpretes: Hernán Matorra – Santiago Otero Ramos. Diseño de escenografía y vestuario: René Diviú. Dirección musical: Gabriel Goldman. Traducción y adaptación: Marcelo Kotliar. Coreografía: Joli Maglio. Jefe de escenario: Javier Schvindlerman. Iluminación: Gabriel Ascorti. Diseño de sonido: Mariel Ostrower y Mauro Agrelo. Fotos: Fuentes 2 Fernández Fotografía. Video: Her Majesty Fotografía. Diseño gráfico: Aba Ideas. Realización de escenografía: Francisco Paciullo. Realización de vestuario: Marta Dieguez. Maquillaje para gráfica: Coni Montin. Arte: Sebastián Ghioni. Prensa: Marcelo Boccia, Carlos Mazalan y Ariel Zappone para BMZ Comunicaciones. Producción ejecutiva: Juan Bautista Sasiaiñ y Pachi Lucas. Producción: Juan Iacoponi. Director: Gonzalo Castagnino. Redes SocialesTwitter, Facebook e Instagram: @asesinatopara2. El Cultural San Martín: sala Muiño. Estreno: 26/05/2017. Duración: 90′.

Fausto Criollo de Mario Esteban

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Fausto Criollo de Mario Esteban

Adaptación del poema de Estanislao del Campo

Una ópera satánica, fatídica y telúrica

flyerBAJANo quiero plata ni mando»,

dijo Don Fausto, «yo quiero

el corazón todo entero

de quien me tiene penando».

No bien esto el Diablo oyó,

soltó una risa tan fiera,

que toda la noche entera

en mis orejas sonó.1

Pan y Arte es el espacio, el reducto, donde tenemos la posibilidad de disfrutar, especialmente, de la magia de los títeres. En esta oportunidad, la propuesta titiritera va más allá, es la puesta en escena del CD-libro Fausto Criollo, editado en 2014.

Al ingresar a la sala podemos observar, en el centro, la fachada del teatro Colón y, a sus costados, vemos que, desde los palcos, se asoman dos graciosos paisanos -el gaucho Anastasio y su compadre Don Laguna; y a ambos lados de este retablo se encuentran los atriles para el coro y la orquesta. Así al comienzo y entre cada acto, Anastasio, ya alejado de la gran ciudad, le cuenta a su viejo amigo lo vivido al asistir a la representación de la ópera Fausto de Charles Gounod, en tanto beben un trago de sus correspondientes petacas aparentemente con una bebida muy fuerte como si fuera alcohol puro. El diálogo entre ellos deja al descubierto cierta inocencia e ingenuidad que a Anastasio “el Pollo”, en especial, no le permite separar entre realidad y ficción, ya que asistió sólo por curiosidad y sin saber que ese sitio era un teatro. Aunque los valores del hombre de campo difieren de los de la ciudad, la temática abordada tiene su núcleo duro en el poder de la dominación del hombre sobre otros hombres y el pacto con el diablo o con los poderes de turno en beneficio propio -cualquier parecido con la realidad es por pura coincidencia. Pero también están presente los temas universales como el amor no correspondido, la soledad de la mujer que primero fue seducida y después abandonada, la ambición y la traición …

En la puesta que nos ocupa los personajes están animalizados, el zorro es Mandinga / Luzbel, el viejo tortugo / la rejuvenecida mulita es Fausto, la joven e inocente vaca para Margarita, el apuesto burro es el Capitán y la simpática lechuza para Marta. El desarrollo del relato nos atrapa desde su inicio, mientras los cantantes y los músicos interpretan la partitura original, los titiriteros y sus criaturas nos devuelven la sonrisa de niños que hemos olvidado. Con diálogos de claro color local, la comicidad va más allá del artilugio escénico, pues los títeres tienen un lenguaje singular válido para todas las edades que no sólo nos acerca a un autor nacional sino que además nos sumerge en el mundo de la metatetralidad: la ópera de Gounod / el poema gauchesco de Estanislao del Campo y la adaptación de Mario Esteban. El poema escrito en verso (1866) tiene la musicalidad intrínseca que deviene en un lenguaje coloquial que aquí no se pierde. También la escenografía mantiene esta estructura de matrioshka: por un lado, la escenografía que observamos cuando el telón del “teatro” está cerrado y, por otro, las precisas mini-escenografías que corresponden a cada acto operístico. 000158307

Es interesante de qué modo cada cantante se relaciona con su par en escena (un títere) a través de un simple accesorio -un pañuelo rojo, un sombrero,…- en tanto los músicos completan esas imágenes visuales otorgándoles un plus extra al ritmo de nuestro folclore, mediante canciones que pertenecen a diferentes regiones de nuestro país:

chacarera, milonga, gato, bailecito, milonga corralera, huella, escondido, cielo, zamba, gato cuyano, coplas, cueca cuyana, vidalita, chamamé/canción, chacarera doble, triunfo, baguala, aire de payada, chamarrita y huayno.

Los cinco episodios que componen la opereta, se corresponden a los cinco actos de la ópera homónima de Charles Gounod. De esta manera se intenta respetar la idea de Estanislao del Campo…2

Así la musicalidad interna de la escritura dramática junto con la armonía entre los excelentes intérpretes y titiriteros dan cuentan de un hecho teatral donde cada sistema encastra perfectamente. Una adaptación interesante e inteligente que tuvo en cuenta, al agregar algunas melodías y/o versos, no perder el estilo de las canciones de nuestro folclore ni del poema gauchesco. Una mirada que, además, actualiza algunos temas de nuestra actual sociedad. FaustoCriollo

Ficha técnica: Fausto Criollo de Mario Esteban. Adaptación del poema de Estanislao del Campo (Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio El pollo en la representación de esta opera). Música original, dirección musical: Mario Esteban. Diseño de personajes y escenarios: Rodrigo Milanesio. Titiriteros: Sandra Antman, Ema Fernández Peyla, Mariano Cossa, Miguel Rur. Músicos de Pequeña Compañía Telúrica: Melina Salem (Soprano – Margarita), Analía Castro (Contralto- Marta), Mario Esteban (Tenor – Fausto), Jonathan Tótoro (Tenor – Valéntin), Lautaro Nolli (Barítono – Silverio), Walter Uranga (Bajo – Mandinga), Carolina Fernández (Soprano), Lorena Rojas (Contralto), Nicolás Tindiglia (Tenor – Percusión), Lucho Sellan (Guitarra), Damián Tepman (Piano), Diseño de puesta y dispositivo escénico: Sandra Antman, Ema Fernández Peyla, Mariano Cossa, Gerardo Porión. Diseño y realización de títeres y escenarios: Gerardo Porión. Realización de utilería: Ema Fernández Peyla, Sandra Antman, Miguel Rur, Gerardo Porión. Asistente de realización: Graciela Valdez. Realización de escenografía: Facundo Guerreschi, Clara Hecker. Diseño de iluminación: Leandra Rodríguez. Fotografía y diseño gráfico: Luz Fiumara. Asistente de dirección: Leandro Fernández. Asistencia de producción: Lorena Rojas. Prensa: TEHAGOLAPRENSA. Producción ejecutiva: Mariano Cossa, Mario Esteban, Gerardo Porión, Sandra Antman, Ema Fernandez Peyla. Dirección general: Mariano Cossa. Pan y Arte Teatro. Estreno: 02/07/2014. Duración: 65′.

1 Fragmento de Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio El pollo en la representación de esta opera.

https://www.folkloretradiciones.com.ar/literatura/impresiones%20del%20Gaucho%20Anastasio.pdf “[20/07/2017]

2Según gacetilla de Prensa

Errante en la sombra (2009 /2017) de Patricia Suárez

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Errante en la sombra (2009 /2017) de Patricia Suárez

03 - Flyer prensa_exbanner-01El lado B de la historia

Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez (Volver de Gardel y Lepera)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La inmigración fue una promesa incumplida para muchos de aquellos que confiaron en los vientos de agua de hacerse la América. La dura realidad les mostró más temprano que tarde que los sueños no eran de fácil concreción, que el dinero no llovía sobre las piedras de las calles, y que Buenos Aires tenía una mirada dura de cemento para la mayoría de ellos. Pero lo fue mucho más para las mujeres, en una sociedad patriarcal y machista que las veía como objeto de deseo, y cuya debilidad ofrecía la ocasión del abuso en todos los sentidos. En los conventos, o conventillos las mujeres solas con hijos eran las víctimas propiciatorias para todos los desbandes, y el hambre mordía la honra en nombre de la necesidad. Patricia Suárez retoma una época la de principios del siglo XX para hablar de la subjetividad femenina en peligro como lo había hecho en su trilogía Las Polacas, y dar cuenta a través de dos personajes: una italiana y una francesa, de una problemática social que se expandía sin remedio. De la trata de blancas, como se decía entonces a una manera más sutil de prostitución, aceptando comida a cambio de favores, en una forma desesperada de paliar la necesidad. Una de ellas, Berta la francesa, lleva además el fantasma de ser la madre de Carlitos, del futuro morocho del Abasto, del cantor de tangos más famoso, del que cada día canta mejor. Un momento de la historia de ambos que la dramaturga toma e imagina y que el relato de los biógrafos de Gardel no tuvo suficientemente en cuenta, una figura que solo abordan en la época de gloria del cantante. Si afirman que era planchadora. La madre y sus pesares no es un tema interesante porque la subjetividad femenina está pero no se la ve, invisibilizada por una forma de construir la historia desde otros parámetros, por la manera de construir personajes femeninos desde un sistema que pone en su mayoría la figura masculina en el centro de la tensión dramática. Atravesada la pieza por algunos de los elementos del sainete, pone en primer plano la miseria y el desamparo de sus criaturas, y los recursos que podían darle algún giro positivo a sus vidas, donde la moral no contaba demasiado. 000160506Los personajes mantienen una fuerte tensión con el afuera, un contexto hostil, y una tensión entre ambas que se disuelve en una amistad de género. Las muy buenas actuaciones, logran interiorizarnos con emoción en ese mundo, y el pequeño video al final que contrasta con la imagen congelada de los tres, nos trae a un presente de lucha donde la figura femenina tuvo una pelea intensa para conquistar un espacio donde la voluntad de ser se pudiera imponer al mandato social y sus falsas leyes y deberes. La puesta tiene la música como posibilidad para las mujeres, pero sobre todo, enuncia un futuro para el pequeño Charles, que el espectador sabe será promisorio. Es además un marco de alivio al dolor de los personajes, y a la emoción del espectador. Un vestuario cuidado en los detalles de época, en un tono sepia como toda la escenografía, que también fija en pequeños objetos la miserabilidad del espacio: la escupidera debajo de la cama, la falta de baños para todos que era la constante en los conventillos. De la misma manera el oficio de las mujeres, planchadoras, donde la idea es reconstruir la época casi de forma naturalista y los objetos obedecen al tiempo histórico. Una propuesta escénica que amalgama perfectamente el humor del sainete y la intensidad de ambas actrices; mientras la acertada iluminación y la adecuada musica -tango, chansons y canzonetas– terminan por cerrar este sistema narrativo que nos interpela más allá de nuestro cómodo sitio en la Sala.000160507

El próximo viernes, 28/07, será la última función en Liberarte y esperamos su pronta reposición en la cartelera porteña. A fines de octubre Errante en la Sombra estará en Gira por Chaco, Formosa y Corrientes, y fue invitada a participar del Festival de Teatro en Medellin, Colombia.

Ficha técnica: Errante en la Sombra de Patricia Suárez. Grupo de Trabajo Independiente Nueva Ruta. Elenco: Carolina Pofcher (Berta), Pato Viegas (Rosa). Escenografía, Diseño y Realización: Mónica Núñez. Vestuario Diseño: Mónica Núñez. Realización: Esteban “Colo” Parola. Bocetos: Mónica Núñez – Abigail Dujovney. Intervención de Objetos: M. Núñez – Pato Viegas. Gráfica Publicitaria. Abigail Dujovney. Música, Arreglos, Diseño de Iluminación, Fotos, Video, y Asistencia de Dirección: Nahuel Luppo. Asistente Actriz: Marcela Godensi. Producción Ejecutiva: Equipo de Errantes. Puesta en Escena y Dirección General: Mónica Núñez. Liberarte Teatro. Reestreno: 07/07/2017. Duración: 65′.

El viejo príncipe de César Brie

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El viejo príncipe de César Brie

19511464_1573804542672061_3559846276369457507_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Si hay un relato que ha atravesado fronteras y geografías ese es El Principito de Antoine de Saint Exupèry. César Brie, imagina entonces al personaje de la historia ya viejo en un geriátrico u hospital donde convive con sus recuerdos, con un enfermero que lo cuida y con un entorno que trata de imaginar de otro modo.

Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta. Hay que dedicarse regularmente a arrancar los baobabs, cuando se los distingue de los rosales, a los que se parecen mucho cuando son pequeñitos. Es un trabajo muy fastidioso pero muy fácil. (El Principito)

Limpiar el planeta, es quitarle a la memoria aquello que lástima y brindarle un espacio mayor a todo lo que nos hace bien: el amor, la rosa, nuestra niñez interminable, la que nos sostiene cuando nuestro cuerpo parece abandonarnos. Con una puerta, y una gran tela como camino, con el cuerpo como herramienta principal, el relato sigue el curso de su narración para contarnos a grandes y chicos, que el final y el principio de la vida tienen su implacable analogía. La memoria fragmentada de un príncipe ya viejo, y sostenido por el amor y el recuerdo, es construido en escena por el propio César Brie, que deja además como quien tira pétalos de flores a la platea, algunos de los enunciados más sentidos de la obra de Saint Exupery. Las muy buenas performances de Vera Dalla Pasqua y Fabio Magnani, le dan lucimiento a un cuento que es un clásico pero que en las manos del dramaturgo se constituye en una continuidad tal vez cargada de melancolía pero llena de ternura, y de un trabajo con el espacio que gana en ritmo y profundidad. No es una simple trasposición de un relato a una pieza dramática es darle una mirada final a un texto que no contempla la vivencia de ese niño, que todos guardamos dentro de nuestro corazón, cuando el tiempo inflexible hace que estemos prontos a emprender un último viaje, ligeros de todo aquello que nos ancla al cuerpo material, libres por fin. César Brie construye un texto otro que parte de aquél y lo resignifica. Transformando el miedo colectivo, un claro síntoma de nuestra sociedad globalizada, a la vejez y la inevitable muerte en una narrativa casi coreográfica. Donde el relato fluye sin dramatismo y con un humor casi infantil. Esa textualidad poética del discurso verbal, por un lado, y del lenguaje corporal, por otro, le otorgan una intensidad que se puede leer desde distintos puntos de vista. Quizá para los más chicos, que están muy atentos y se ríen de cierta gestualidad exagerada, sea un lado de la historia pero para los adultos esas mismas palabras tienen otra dimensión que nos interpela y nos sensibiliza de una forma especial. Un hecho teatral sin fisuras, como ya nos tiene acostumbrados el dramaturgo, para disfrutar y también para reflexionar, haciéndonos cargo de nuestra propia historia.viejo principe medico jefe 1 baja

Ficha técnica: El viejo príncipe de César Brie. Actores: Vera Dalla Pasqua, Fabio Magnani, César Brie. Dirección: César Brie. Producción: Larisa Rivarola Szabason. Prensa & Difusión: Franco & Simkin. Teatro Santos 4040. Estreno: 04/06/2017. Duración: 60′.

Doménico enjuiciado de Alan Robinson y Esteban Parola

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Doménico enjuiciado de Alan Robinson y Esteban Parola

domenico-enjuiciado-t_24219chAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un payaso con una tradición nuestra que remonta a Pepino el 88, a nuestro payaso nacional por excelencia, al de la carpa de circo itinerante y recorrido por los pueblos, al nacimiento de un teatro que le debe mucho al contacto directo con un espectador que vive lo que se le ofrece como una realidad de su vida, que difícilmente pueda olvidar. Desde allí, dramaturgo y actor nos invitan a ser testigos de un juicio al personaje, por sus acciones desmesuradas, en el ámbito que le ofrece solo un trabajo para sobrevivir, el de los eventos de fiestas infantiles o no; un no lugar para un artista donde muchas veces se siente desmerecido; sobre todo, cuando los pequeños integrantes de la fiesta y sus padres, lo comparan con aquellos que cruzaron la línea de la gloria, es decir, llegaron a la televisión al circuito de los teatros comerciales, y son aclamados por todos. Dos mundos, el de un arte viejo como el mundo defendiéndose de un presente que lo ignora o ningunea, y el de las nuevas versiones que como todo lo que inunda nuestra mirada desde la pantalla, nos produce un embotamiento necesario para la negación al pensamiento. Porque el payaso tradicional, el clown de carpa tenían más allá del humor y la gracia necesaria, del asombro ante los ojos de los pequeños espectadores, mucho de corrosivo, de jugar con el lenguaje y la anécdota para provocar además de entretenimiento un espacio para la reflexión. Las situaciones que atravesaban solos o en pareja dejaban una línea muy clara sobre la bondad y la maldad de sus actos. Una temática que abordan Robinson y Parola junta al tema de la locura y el arte, ya que el personaje está siendo enjuiciado por un comportamiento que se considera psicópata social.maxresdefault La sensibilidad a flor de piel que el arte requiere provoca entonces que nada les sea ajeno, y que las acciones por una sociedad adormecida sean medidas por una vara diferente. Esteban Parola construye un payaso querible en su desgracia, pero a la vez que nos muestra el orgullo de su trabajo, y la defensa de esa tradición; nos lleva a que veamos al hombre que sabemos que habita dentro del ropaje de brillantes colores, y maquillaje, a aquel que siente en su alma la indiferencia y la ignorancia; y entonces ante una desmesura produce otra, inofensiva, risible pero que por ser quiénes no se le puede perdonar. La dupla Robinson – Parola logran todo esto además de hacernos reír, sonreír, en un espacio despojado, con un pequeño perchero y una maleta donde aparecen los elementos de su rutina, y una silla que será el indicador de un espacio diferente. La imagen de inicio de un payaso con camisa de fuerza, es fuerte, deseamos que sólo pueda sacársela, pero sin embargo, el trabajo desde la palabra y su figura y su apelación en el diálogo con la ley, provocan nuestra ternura y nuestra risa. Porque en ningún momento pierden de vista que el payaso hace reír, riéndose de sí mismo, y de su circunstancia, así como a veces también fuera de la arena del picadero los testigos – espectadores, hacemos sin darnos cuenta como un mecanismo de defensa en una sociedad indiferente y cruel que supimos construir. Doménico enjuiciado es una puesta que habita en la ternura y la reflexión, que nos lleva de la mano a los niños a recuperar el placer de escuchar una anécdota a partir del juego, y a los grandes a volver a encontrarnos con ese niño que fuimos y que nunca deberíamos dejar de escuchar. Los breves trucos de magia y el perfecto vestuario terminan por cerrar una propuesta escénica que es ideal para todas las edades.maxresdefault1

Ficha técnica: Doménico enjuiciado de Alan Robinson y Esteban Parola. Actúa: Esteban Parola. Dirección: Alan Robinson. Asistencia: Ramiro Mendoza. Diseño gráfico: Renata Cymlich (www.paginanomade.com). Diseño de vestuario: Carolina Pofcher. Banda sonora: Santiago Barceló. Teatro Corrientes Azul. Estreno: 01/06/2017. Duración: 60′.

A propósito de la Tempestad de Martín Ortiz

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A propósito de la Tempestad de Martín Ortiz

DBuCxnrXYAAR2tJPRÓSPERO:

No ha habido mal. Yo sólo he obrado

por tu bien, querida mía, por tu bien, hija,

que ignoras quién eres y nada sabes

de mi origen, ni que soy bastante más

que Próspero, morador de pobre cueva

y humilde padre tuyo1

Azucena Ester Joffe

La comedia shakesperiana es el punto de partida para disfrutar de la magia de Próspero y de la magia del teatro. Un rito ancestral para dar cuenta de una realidad que conocen muy bien los hacedores del quehacer teatral, la “cocina” de ese acontecimiento que nos atravesará en cada función. El proceso de creación es intenso, difícil y contradictorio, ¿cómo decidir cuándo estrenar? ¿cómo seguir cuando uno de los integrantes del elenco, por el motivo que sea, se baja? Y muchas preguntas más además de sortear las dificultades económicas, en especial, cuando el subsidio otorgado nunca llega.

El principio constructivo de A propósito de la Tempestad es la metateatralidad, un devenir sinuoso que nos atrapa desde su inicio. En el espacio escénico, algunos pocos elementos en desuso -dos escaleras, un viejo baúl, un perchero con prendas sin mucha utilidad,…- dan cuenta del clima austero que denota la escasez de recursos. De a poco van llegando los actores para ensayar, uno a uno se irá sentando en círculo mientras intercambian algunos comentarios personales. Un relato que fusiona perfectamente la isla desierta / la soledad del director, la fuerte tormenta / la inevitable cotidianidad, el naufragio del navío / el seguir a flote tras un sueño,… La escritura dramática y escénica de Martín Ortiz va superponiendo como capas de ficción y de “realidad”, cuando la duda acecha pero, sin embargo, se impone el redoblar los esfuerzos. Porque el teatro independiente es primero pasión y luego, como todos sabemos, es “a puro pulmón”. 000157534Los personajes van adquiriendo textura ante nuestra mirada, en tanto el actor del circuito comercial reclama por el vestuario y la escenografía que no llega, mientras el resto reafirma su compromiso aunque todos ellos sean de distinto “palo” -el actor popular y el clown, la actriz de la facultad y la cara linda, la asistente perfecta que conoce muy bien la letra y está dispuesta a realizar cualquier reemplazo. Mientras la musica contribuye a crear la atmósfera necesaria, la iluminación recorta el espacio lúdico para “convocar” al genio shakesperiano aunque también por momentos, abarca al grupo, como en la picadita, en el merecido impasse entre eñ una pequeña escena y otra. El elenco construye de manera perfecta a sus criaturas, con algunos pequeños altibajos que seguramente desaparecerán en las siguientes funciones. Es interesante de qué modo cierra este hecho teatral, lo que al comienzo era un ensayo a tres semanas del estreno luego, rompiendo la cuarta pared, cambia y nos interpela como sujeto espectador que somos (por razones obvias no ampliaremos). Seguir contra viento y marea: aquí estamos, simple actrices y actores, para inventar un mundo para que ustedes nos crean… Es el mundo del ritual, un mundo necesario para que nuestra imaginación lo transforme un “todo” de límites porosos, una realidad de la que somos parte. Una historia simple que contiene varias aristas, un relato que con humor e ironía nos deja mucho para pensar. 000157536

Ficha técnica: A propósito de la Tempestad de Martín Ortiz. Actuación: Magalí Antonowicz, Giannina Coello, Néstor Navarría, Gustavo Oliver, Federico Paz, Grace Ulloa, Guillermo Zeballos, Nadine Cifre. Vestuario y Escenografía: Jorgelina Herrero Pons. Iluminación: Eduardo Safigueroa. Fotografía: Gabriel Reig. Diseño gráfico: Nomade / www.paginanomade.com Producción Ejecutiva: Marcela Fraiman. Asistencia de Dirección: Nadine Cifre. Prensa: Pato Rébora, Dirección y Puesta en Escena: Martín Ortiz. El Crisol. Estreno: 05/05/2017. Duración: 60′.

1 Fragmento de La Tempestad de William Shakespeare

Una amistad entrañable, Mi perro López

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Una amistad entrañable, Mi perro López

FOTO DE ESCENA MPL PH Matias Sanchez de BustamanteSusana Llahí – chumbitoplus@yahoo.com.ar

Omar Calicchio y Gustavo Monje a los que recordamos como protagonistas de muchos de los éxitos de Hugo Midón y que en forma personal los ubico en ese espectáculo maravilloso que fue Stan y Oliver, protagonizan en esta oportunidad Mi perro López, una historia plena de ternura.

Chico Sampaglioni es un niño un tanto tímido y torpe debido a que debe usar anteojos porque es muy pero muy corto de vista. Un día encuentra a López, perro callejero, y juntos (luego de superar la resistencia de la mamá), se hacen muy amigos, protagonizan muchas aventuras, se sostienen mutuamente y felices, pasan toda una vida juntos… (Claro, como corresponde a las leyes de la naturaleza, la vida de López es más corta.)

En un momento en que uno se apoya tanto en la tecnología, terminamos dándonos cuenta de que estamos más incomunicados que antes, que la comunicación está en otra parte, como en este caso, en la amistad entre un niño y un perro, dos personajes que, confirman aquello de que “el perro es el mejor amigo del hombre”. Bien sabemos de lo fuerte que puede ser la amistad con un perro, superando ampliamente las barreras que distancian lo humano de lo animal.

Si bien es cierto que el conjunto de actores desarrolla muy buenas actuaciones, la comicidad se centra en los personajes de Chico Zampaglioni y su perro López. Por momentos Chico desarrolla una actuación amaquietada que evidencia la inseguridad que le produce el uso de los anteojos, inseguridad que también proviene de la burla que sufre de parte de sus compañeros. Con la aparición de López el joven cobra confianza, reafirma su personalidad y el estilo de actuación cambia también, se transforma en un joven que sabe lo que quiere, como por ejemplo, estudiar en Bellas Artes y animarse a múltiples aventuras con su querido perro. Los tonos plenos de matices, buscan manifestar los sentimientos que experimentan a medida que se van encariñando mutuamente. lopez (184)

Chico y López viven juntos muchos años, tantos como puede vivir un perro. Finalmente… López invita a Chico para ir a la plaza junto con sus amigos, los perros callejeros, le dice que debe emprender un viaje: “los perros vienen y se van”. Esta escena está planteada con gran sutileza, es, en sí misma, un momento mágico y sumamente conmovedor que deja bien en claro la muerte del perro. Hubo muchas exclamaciones, muchos Ah!!!! Entre los pequeños espectadores, Pero, aunque López apareció en el cuadro final, a nadie le quedó duda sobre la muerte del perro pero tampoco tristeza, porque enseguida Chico aclaró que en cada uno de los callejeros había un poquito de López y que él se ocuparía de todos ellos.

Una puesta donde todos los signos escénicos armonizan para concretar un espectáculo de muy buen nivel: historia, actuaciones, voces, coreografías, escenografía responden a un dramaturgo y director de amplia y meritoria trayectoria.FOTO DE ESCENA MPL PH Matias Sanchez de Bustamante.jpg 2

Mi perro López. Teatro: CC 25 de Mayo. Triunvirato 4444. Villa Urquiza- T.E. 4524-7997. Domingos 14 hs. En vacaciones de invierno: de martes a domingos 14 hs. Libro y letras: Gastón Cerana. Música original: Gastón Cerana – Leonardo Stefoni. Dirección: Gastón Cerana – Omar Calicchio. Elenco: Omar Calicchio – Gustavo Monje – Diego Sassi Alcalá – Andrea Lovera – Mariano Magnifico – Romina Ruíz – Juan Ignacio López (al piano). Dirección coreográfica: Verónica Pécollo. Diseño de escenografía y vestuario: Vanesa Abramovich. Dirección vocal: Andrea Lovera. Diseño de luces: Juan García. Diseño gráfico: Aba Ideas. Video y fotografía: Matías Sánchez de Bustamante. Voz en off: Veronika Silva. Prensa: Varas Otero. Asistente de producción: Pachi Lucas. Asistente de escenario: Germán Martins. Asistente de dirección: Juan Gabriel Yacar- Producción Artística: Gonzalo Castagnino – Juan Bautista Sasaiñ. Producción ejecutiva: Andrés Ciprita – Jorge Lockett – Marcelo Lombardo – Daniel Verchelli