Archivos Mensuales: septiembre 2017

Bienal Arte Joven Buenos Aires 2017 [II]

Estándar

Bienal Arte Joven Buenos Aires 2017 [II]

Centro Cultural Recoleta y otras sedes del 25 / 9 al 1/10

21667933_131492660827147_1346505782400647168_nAzucena Ester Joffe

Las ocho obras ganadoras del concurso de la Bienal Arte Joven, una vez finalizado este Festival, estarán en la cartelera porteña en los mismos teatros. El comité curatorial estuvo integrado por Luis Cano, Andrea Servera, Rubén Szuchmacher, Pablo Gorlero, Martín Bianchedi y Joaquín Bonet.

El próximo domingo 1 de octubre se realizará la entrega de los premios de la Bienal Arte Joven Buenos Aires 2017, en el Centro Cultural Recoleta.

.

Mamá está más chiquita de Ignacio Olivera y Juan Pablo Schapira con dirección de Andie Say

Para qué llorar….

1 Mamá está más chiquita FotoLa escritura dramática de Ignacio Olivera y Juan Pablo Schapira construye una historia atravesada por temas difíciles de abordar. En las primeras escenas el humor no anticipa el drama posterior. La joven madre, Rita, juega con sus dos hijos adolescentes a navegar por algún mar soñado. Diego, el hijo mayor, tiene cierta discapacidad para reconocer cuál es el límite entre realidad y ficción. Mientras Clara, a pesar de ser menor, tendrá la responsabilidad precoz de hacerse cargo de una situación que rápidamente los envuelve a los tres. Este cerrado triángulo familiar se sostiene repitiendo el latigillo “para qllorar…”, en tanto que el afuera irrumpe y ellos sienten que eso es algo muy poco confiable.

En el amplio espacio escénico observamos algunos muebles indispensables para la convivencia y que, además, denotan una situación económica nada fácil. El elenco de forma sólida construye a cada personaje con sus particularidades. Actores/cantantes que tienen la ductilidad necesaria para darle un espesor especial a este drama musical. Entretanto, los músicos en vivo acompañan cada canción de forma precisa. El vestuario colorido le agrega plus extra, como dando cuenta que los colores sepias aquí no funcionan. La acertada iluminación crea el clima que requiere la situación dramática en cada escena, construyendo un mundo inacabado donde los malos momentos intentan desplazar los recuerdo felices.

Ficha técnica: Mamá está más chiquita. Elenco: Rita: Déborah Turza, Diego: Tomás Wicz, Clara: Paloma Sirvén, Germán: Juan Manuel Barrera Hernández, Alicia: Ana Padilla, Cover Clara: Julia Tozzi. Libro y letras: Ignacio Olivera. Música y letras: Juan Pablo Schapira. Dirección: Andie Say. Dirección musical: Juan Pablo Schapira. Músicos: Martín Rodríguez, Matías Menarguez, Juan Pablo Schapira, Juani Unzurrunzaga. Asistencia de dirección: Laura Eslava. Asistencia de escenario: María Candelaria Olivera. Vestuario: Marisol Castañeda. Escenografía: Lucila Rojo, Gastón Segalini. Diseño de luces: Caio Senicato, Samir Carrillo. Maquillaje: Betsabé Solange. Asesor coreográfico: Diego Bros. Diseño gráfico: Martín Bayne. Fotografías: Juan Ignacio Coda. Producción: Valeria Di Toto. Teatro La Comedia.

Bajo la tutoría de Pablo Gorlero, Joaquín Bonet y Martín Bianchedi, el musical realizará funciones como parte del ciclo Bienal en escena, desde el 3 de octubre, los martes de octubre y noviembre a las 21 hs, y el sábado 25 de noviembre a las 18 hs, en Teatro La Comedia, Rodríguez Peña 1062. Hasta el 28 de noviembre.

.

Ruido blanco de Franco Calluso

Todas las notas juntas

2 Ruido blanco Foto prensa BienalUna textualidad dramática que deja al descubierto varias aristas. Su tutor, Rubén Szuchmacher, comentó:

Franco Calluso se interna en territorios poco explorados por la dramaturgia local. Se adentra calurosamente en la frialdad del paisaje y desde allí repiensa […] las formas de lo teatral y su (casi) imposible relación con la música.1

Es la historia de un músico que ha ganado la beca para ir a un lugar inhóspito, en la Antártida, y llevar adelante su proyecto de investigación y búsqueda personal. Eso que aún es un germen sin tener en claro cuál será realmente el objeto de estudio. La presión de las entregas con el informe de los avances no logran desviarlo de su plan de trabajo, por llamarlo de algún modo. Su partener, su musa, será una simple foca que le “canta” al amanecer y al anochecer para no perder el sentido de los días durante los largos días o noches polares. Rosalba Menna, la foca, le pone el cuerpo a este personaje de manera precisa y orgánica, transformándolo en un ser querible. También le dará voz a la mujer responsable de este insólito viaje, quien reclama por resultados comprobables. En tanto Eugenio Schcolnicov, el becario, en un registro distinto, busca el punto de contacto entre su teclado, un elemento inorgánico, y ese “canto” que lo atraviesa pero que, en verdad, no sabe muy bien de dónde proviene. En el espacio escénico los pocos elementos crean el clima gélido y necesario, mientras los videos caseros reconstruyen parte de la historia del joven. La música en vivo y la iluminación terminan por cerrar de forma precisa el relato construido a partir de la intertextualidad del mito de Orfeo y las sirenas. Una propuesta con humor inteligente que deja abierta varias preguntas. ¿Cómo encontrar ese encuentro entre dos seres distintos? ¿El arte puede ser el mediador? ¿La música puede reemplazar las convenciones del lenguaje?

Ficha técnica: Ruido blanco. Elenco: Rosalba Menna, Eugenio Schcolnicov. Música original: Rosalba Menna, Eugenio Schcolnicov, Franco Calluso, Manuel Embalse. Diseño de escenografía y vestuario: Romina Santorsola, Sofía Eliosoff. Diseño de Iluminación: Sebastián Francia. Diseño y realización audiovisual: Juan Esteban Montoya. Dirección de arte en video: Romina Santorsola, Sofía Eliosoff. Fotografía: Gerardo Azar. Músicos en escena: Rosalba Menna, Eugenio Schcolnicov. Ilustración: nada.noche. Asistencia de dirección: Malen Warnke. Actores en video: Juan Francisco Dasso, Jorge Eiro, Ignacio Bartolone, Alberto Antonio Romero, Florencia Braier, Guillermo Zeballos, Eugenio Schcolnicov, Rosalba Menna, Franco Calluso, Catalina Berarducci. Producción: Julieta Mazzoni y Maria Eugenia Lombardi. Dramaturgia y dirección: Franco Calluso. Beckett Teatro.

Bajo la tutoría de Rubén Szuchmacher, la obra realizará funciones como parte del ciclo Bienal en escena, desde el 6 de octubre, los viernes de octubre y noviembre, 1 y 8 de diciembre, 21 hs, en Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556. Hasta el 8 de diciembre.

.

No me digas, que ya sé de Matías Prieto Peccia, Mariel Velez y Vanesa Butera

Dejar el don en modo avión

3 No me digas, que ya sé Foto prensa BienalUna comedia musical llevada adelante por un sólido elenco sin perder sus particularidades. El humor es el hilo conductor de esta historia peculiar. La joven tiene un don o, tal vez, cierta rara enfermedad hereditaria. Ésto la lleva a romper con su pareja antes de que él efectúe ese anunciado paso. Una situación difícil para ambos pues no hay un verdadero diálogo, cualquier intento se interrumpe con el “ya sé”. La convivencia en el pequeño departamento se vuelve previsible y lo espontáneo no se materializa.

Al ingresar a la sala, llama nuestra atención el color del mobiliario en el escenario, dentro en la gama del salmón y del coral, un color poco habitual, cálido e intenso a la vez, como lo será esta puesta en escena. Los músicos en vivo y el estilo canción del musical nos atrapa desde su inicio. Un relato que, al comienzo, el afuera ingresa con fuerza en la monotonía de la convivencia, con la locutora radial y su verborragia, en tanto el final de la pareja se avecina. En los días sucesivos, la “vidente”, después de su separación amorosa, encuentra en su amigo de la infancia al fiel cómplice que intenta ayudarla a encontrar la “tecla” para neutralizar su don. La única forma para que ella pueda empezar a disfrutar del hoy, del ahora, sin sobresaltos. Luego, ingresa a su entorno el “hada madrina”, su pequeña y simpática vecina que con su “magia” suspende el circuito inconsciente de habilidad premonitoria. El ritmo sostenido desde principio a fin, el muy buen desempeño de los actores/cantantes, los músicos, la iluminación y el vestuario, construyen una propuesta escénica sin fisura. Divertida, sin caer en lugares comunes ni el chiste fácil, nos ayuda, con creatividad, a pensar el por qué nos adelantamos, suponemos, a lo que nuestro interlocutor nos diría.

Ficha técnica: No me digas, que ya sé. Libro y dirección general: Mariel Velez – Matías Prieto Peccia. Música original y letras: Vanesa Butera. Actúan: Mariel Percossi, Julián Pucheta, Laura Silva, Diego Cassere, Sol Macchia. Vestuario: Carla Torrico Ramirez. Diseño de escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez. Asistente de escenografía: Guadalupe Borrajo. Realización escenográfica: Los Escuderos. Diseño de luces: Gonzalo Córdova. Músicos en vivo: Serafín Alí – Edi Vallarino. Producción ejecutiva: Francisco Hails. Asistente de dirección: Jair Almar. Diseño gráfico: Karina Hernández. Fotos: Vicky Medici. Coreografías: Mariel Velez – Matías Prieto Peccia. Operador de sonido: Juan Manuel Orsini. Asistencia de sonido: Pablo Bernard. Operador de luces: Adriana Antonutti, Juan Manuel Noir. Maquinaria: Cesar Hougham, Isaías Pelliza. Teatro Picadero.

Bajo la tutoría de Pablo Gorlero, Joaquín Bonet y Martín Bianchedi, la obra realizará funciones como parte del ciclo Bienal en escena, los días miércoles a partir del 4 de octubre 21 hs, en Teatro Picadero, Pasaje Santos Discépolo 1857. Hasta el 6 de diciembre.

.

El canto invisible de Juan Cruz Forgnone

Un novio hechizado por los espíritus de la montaña

4 El Canto invisible Foto prensa BienalInteresante narrativa, casi coreográfica, que nos sumerge en el universo fantástico del folclore noruego donde todo es posible. Para Rubén Szuchmacher, su tutor, “Juan Cruz Forgnone manipula las figuras míticas, lejanas de la literatura nórdica para hablar de algo tan cercano y urgente como es la aceptación de lo diferente”. Esta adaptación de Olaf Liljekrans de Herink Ibsen mantiene su estructura y sus personajes, aunque se evitaron algunas repeticiones sin romper con el relato popular. El novio desaparece ante la eminente llegada de su futura esposa. El motivo parece estar oculto en la montaña y su responsable ser, la misteriosa mujer-elfo. Un matrimonio pactado, un acuerdo muy interesante para ambas familias, necesario para superar los estragos de la peste y las luchas por la disputa territorial. Pero no así para los novios, quienes descubren el verdadero amor en el lugar o en la persona menos pensada.

Al ingresar a la sala, en un costado, observamos un piano y a sus dos intérpretes, quienes a lo largo de la obra acompañan la fábula ejecutando los temas, a veces, a cuatro manos. Un espacio lúdico despojado y limitado por largas tiras -de nylon o similar- dando cuenta de cierta porosidad. Ésto le otorga un aire onírico, una dimensión poética, a la historia suspendida por algún encantamiento. El mundo inacabado del mito es transitado por estos personajes mágicos. La perfecta actuación coral, sin altibajos, con ductilidad expresiva y solidez, le otorga a cada personaje una textura especial, manteniendo las singularidades. El marcado ritmo interno, la estructura formal, fluye a través del discurso verbal, en los tonos e inflexiones de la voz, y del corporal, en las entradas y salidas, en los desplazamientos como, por ejemplo, el “galope” de un sirviente o lacayo, en la gestualidad,… Otro sistema significante que encastra en este acabado hecho teatral es el creativo vestuario y las pelucas que le otorgan una cierta liviandad a los seres fantásticos diferenciándolos de los mortales. En tanto, la precisa iluminación habita el espacio lúdico acorde a la situación dramática.

Ficha técnica: El canto invisible. Versión de Olaf Liljekrans de Henrik Ibsen. Inspirada en la colección de Baladas Populares Noruegas recopiladas por Magnus Brostrup Landstad. Autor: Henrik Ibsen. Traducción: Else Wasteson. Versión y dirección: Juan Cruz Forgnone. Elenco: Thori: Leilén Araudo, Hemming: Emanuel Moreno Defalco, Arne de Guldvik: Rubén Parisi, Justo: Agustín Scipione, Dama Liljekrans: Manuel Reyes Montes, Ingrid de Guldvik: Julieta Alfonso, Olaf Liljekrans: Federico González Bethencourt, Alfhilda: Maiamar Abrodos, Piano y voz: Florencia Barral y Ulises Martínez. Diseño sonoro: Delinda Ravone. Música original: Delinda Ravone y Ulises Martínez. Diseño y realización de vestuario: Cecilia Gómez García. Asistencia de vestuario: Paula Segovia y Carolina Castiblanco. Diseño de escenografía: Jorgelina Herrero Pons. Diseño de iluminación: Jessica Tortul. Diseño gráfico: Agustín Scipione. Fotografía: Pablo Carabias. Producción ejecutiva: Vanina Dubois. Asistencia de dirección: Daniela González. Realización escenográfica: Tweety. Herrería: M&M Realizaciones. Asistencia de iluminación: Victoria Lozano. Timbre4.

Bajo la tutoría de Rubén Szuchmacher, la obra realizará funciones como parte del ciclo Bienal en escena, desde el 5 de octubre, jueves 5, 12 y 26 de octubre, jueves 2 de noviembre 20.30 hs, y jueves 9, 16 y 23 de noviembre 22.30 hs, en Timbre4, México 3554. Hasta el 23 de noviembre.

W: buenosaires.gob.ar/labienal

Fb: /LaBienalBA

Tw: @LaBienalBA

In: /labienalba

prensalabienal@buenosaires.gob.ar

Marisol Cambre | Antonela Santecchia | Valeria Marcovecchio

1Según programa de mano

Anuncios

Camino de hormigas de Roland Schimmelpfennig

Estándar

Camino de hormigas de Roland Schimmelpfennig

CAMINODEHORMIGAS1419_posterQué hubiera sucedido si llegara Godot.

Azucena Ester Joffe, María de los Angeles Sanz

El dramaturgo alemán construye en Camino de hormigas cuatro personajes entrañables que como todos nosotros tienen una asignatura pendiente que desean con todas sus fuerzas que se realice de una vez por todas. La espera de cuatro décadas de una caja que no saben que contiene, es esa mirada esperanzada hacia un futuro que siempre nos parece más fantástico y maravilloso, mucho más mágico que nuestro presente cotidiano, atado a los deberes y las responsabilidades de siempre. Mientras esperan el pasado vuelve con sus reminiscencias, dulces o amargas, siempre idas y que duele comprobar, irrecuperables. Qué pasa se pregunta entonces, si eso que hemos esperado por años, aparece en una noche imprevista, y como en la puesta en medio de una tormenta, que anticipa como una metáfora dentro de otra, ya que el texto es una gran metáfora en sí mismo, la tormenta que se va a desencadenar en el centro de esa familia, como la caída de una bomba neutrónica. La abuela, la madre, la hija y su novio, y la figura ausente del abuelo, que es quien, el que auténticamente espera la caja que su hermano le enviaría hace tantos años. En una estructura circular, la escenografía se presenta en la movilidad de cuatro silloncitos iguales, negros, que contrastan con el colorido del vestuario. Desde allí y sobre una superficie brillosa, que permite que al correr los muebles se produzcan caminos, que se cruzan con sus pasos, y que también son el espejo de ese camino de hormigas, de los que siempre siguen su ruta a pesar de todo, nosotros mismos, cuando la mirada no es a nivel, sino desde la perspectiva de la altura.

IMG-20170919-WA0008Lo que está en la caja, no necesita ser visto, sino insinuado por los actores, que llevan adelante una muy buena performance para que el relato que aborda el realismo mágico, sea interiorizado por el espectador, que no duda de que hay allí frente a sus ojos hay: una cuchara, una agenda, una peluca rubia, y una lapicera. Todos objetos comunes pero que guardan en sí la maravilla de la posibilidad: el sabor infinito, el pasado imborrable, el vuelo imperfecto, la poesía y la fama. El deseo hecho cuerpo en el cuerpo de los personajes, y la consecuencia de olvidar todo para vivir para él. Causa y efecto de un individualismo feroz que nos atraviesa. Cada uno en su isla particular, sin mirar al otro, con el dinero como elemento de poder y destrucción. Mario Petrosini logra desde la dirección armonizar los tempos del grupo de actores, que se mueven con soltura por la escena y construyen su personaje con una ternura por su debilidad que se transmite al espectador. Ni buenos, ni malos, humanos, que se sienten mirados por la decisión divina como ellos mismos miran a las hormigas haciendo su camino, a quienes los obstáculos las hacen desviarse por un momento para luego retomar la ruta primaria, la que conservan en el fondo de una resistencia a la renuncia del deseo. Un texto mágico, y una puesta que sabe tocar al centro de nuestra sensibilidad.

Ficha técnica: Camino de hormigas de Roland Schimmelpfennig. Elenco: Élida Schinocca, Silvia Katz, Verónica Caminos, Nicolás Munguía. Dirección general y Puesta en escena: Mario Petrosini. Asistente de Dirección: María Luisa Salini Tyrrell. Dramaturgista: Lola Banfi. Vestuario: Anastasia Meler. Escenografía: Carlos Di Pasquo. Diseño de Luces: Fernando Díaz. Diseño Musical: Francisco Ramallal. Diseño de Ilustración: Abril Cornacchiulo. El Método Kairós. Domingos 20:30 hs.

El Declive de Nelson Valente

Estándar

El Declive de Nelson Valente

1Pasa la vida y el tiempo / no se queda quieto / llegó el silencio y el frío / con la soledad1

Azucena Ester Joffe

¿Volver a empezar cuando todo se derrumba en la curva descendente de la vida? Quizá, éste sea el leitmotiv de la obra. La escritura dramática y escénica de Valente nos introduce de lleno en la intimidad de una casa cercana a todos. La cotidianeidad y el tiempo dejan al descubierto el sinsentido de dos matrimonios de clase media que tienen un punto en común: la rutina destruyó el amor de juventud. El espacio edilicio de la sala Boedo es el marco perfecto para esta historia que nos involucra desde su inicio. Cada recoveco es utilizado de tal forma que cumple un rol dramático. Al comienzo sólo vemos a Susana (Cristina Pachi Molloy) comiendo una simple manzana mientras Nelly (Lide Uranga), apoyada en la mesada de la cocina, le cuenta, en tono monocorde, que su anciano hermano se ha enamorado nuevamente. En tanto Tito (Enrique Amido) realiza un arreglo doméstico fuera de escena y comenta con cierta agresividad lo dicho por su señora. Luego se incorpora Antonio (Carlos Rosas) para completar una tarde de domingo que ambos amigos comparten desde hace tiempo. Momento que se desarrolla “con naturalidad” hasta que en un desafortunado comentario destapa la caja de Pandora. Imposible volver atrás. El clima se va enrareciendo y la sensación de ahogo envuelve a estos cuatros personajes cuyo matrimonios se han deteriorado más allá de la aparente armonía.

2En el espacio escénico realista todo está en su debido sitio: a un lado, la pequeña y cómoda cocina con los elementos necesarios para el café compartido y, al otro lado, el sencillo living en tono sepia que parece contener buenos recuerdos. Las muy buenas actuaciones le otorgan la textura precisa a cada integrante, cada uno con sus particularidades y nos interpelan sin previo aviso. Es interesante la ductilidad expresiva, en especial de Lide Uranga que, desde el mínimo lenguaje verbal y gestual con indiferencia, sin transición, oscila entre el humor y el drama. La actuación coral permite que cada silencio y cada mirada cómplice tengan su peso específico, como cuando Nelly de manera “ingenua” come un gran merengue. Una situación de mínimas acciones físicas pero cargada de tensión, de cosas no dichas, que nos atraviesa y hurga en nuestro ser. El acertado vestuario y la acorde iluminación terminan por cerrar el relato que comenzó una tarde donde nada pasaba y de repente estalló dejando varias preguntas. ¿Se puede amar en la recta final de la vida? ¿Cómo vencer la destructiva monotonía marital? ¿Cuál es el peso real de la norma social? ¿Por qué sostener una aparente armonía en detrimento de los deseos personales?

Una historia íntima, puertas adentro, y un hecho escénico sin fisura que desnuda los conflictos comunes a todos los mortales inmersos en una sociedad donde hay una clara construcción de felicidad.

3Ficha técnica: El Declive de Nelson Valente. Elenco: Enrique Amido (Tito), Cristina Pachi Molloy (Susana), Carlos Rosas (Antonio) y Lide Uranga (Nelly). Producción: Banfield Teatro Ensamble. Fotografía: Mariana Fossatti. Diseño gráfico: Sebastián Carzino. Prensa y Comunicación BTE: Silvina Linzuain (coord.) y Sebastián Carzino (asist.). Prensa: Octavia Comunicación. Asistente de dirección: Leandro Calcagno. Dramaturgia, puesta en escena y dirección: Nelson Valente. Timbre4: sala Boedo. Estreno en CABA: 01/07/2017. Duración: 60′. Sábados 20:30 hs. 

1De Volver a empezar de Alejandro Lerner

Ningún pibe nace cheto de Natalia Casielles y Juan Gabriel Miño

Estándar

Ningún pibe nace cheto de Natalia Casielles y Juan Gabriel Miño

1 IMG_7457No me arrepiento de este amor
aunque me cueste el corazón
amar es un milagro y yo te amé
como nunca jamás lo imaginé
1

Azucena Ester Joffe

La joven dupla Casielles / Miño -dramaturgia, dirección y actuación- construyen un sólido acontecimiento escénico, difícil de encasillar en las categorías establecidas. Una conferencia performática que conjuga perfectamente distintas expresiones artísticas, la academia y nuestra vida cotidiana -privada y colectiva. La propuesta es clara:

Una niña, muchas niñas. La belleza, la familia, la felicidad, las fotos. ¿Por qué atraen tanto las niñas? Las propagandas, la política, el vaciamiento del discurso, los karaokes ¿Por qué se utiliza a una niña para una fórmula política? Los pensamientos, los spots, los programas de tv, las entrevistas, los comerciales, los santos paganos. ¿Por qué una niña distrae tanto? Esta obra habla de la familia, los medios de comunicación, las campañas presidenciales y la cumbia.2

2 IMG_7358Esta interesante mixtura tuvo como germen la asunción del actual presidente y el lamentable show mediático en el balcón de la Casa Rosada. El hilo conductor, después de una ardua tarea de investigación, es el neoliberalismo de los ’90 y su resurrección de las cenizas como el ave Fenix en la actualidad. Con material de archivo -videos, fotos, spots publicitarios, …- y registros de la actualidad, ambos performers instalan las preguntas e interpelan al sujeto espectador, quien abandona su pasivo lugar. Un devenir que actualiza nuestra memoria colectiva, a veces en tono serio y en otras con humor, y una historia que se repite nuevamente mientras cada uno cuida su “quinta”. Menen / Macri son las dos caras de la misma moneda, un inexplicable déjà vu. El recordardo Dr. Socolinsky y su programa televisivo “La salud de nuestros hijos” / Carlitos Balá y la construcción de la diabólica pantalla del Mundial del 78; los chicos de la calle y la dolorosa prostitución infantil / los pequeños lindos, rubios y felices que el feroz marteking nos impone, … Cada conferencista con muy buen desempeño interviene en este fluir que nos atrapa desde su inicio y cuando “se olvidan” o “no saben cómo seguir” recurren al karaoke. Temas pegadizos pero no ingenuos; la cumbia villera que surgió a fines de los ’90 no es un tema menor, es la genuina expresión de un sector marginado que fue rápidamente absorbida por la teatralidad de la política, pero sin reparar en sus legítimos reclamos. Fue y es un síntoma de época.

En el amplio espacio escénico, dos micrófonos, dos sillas y una gran pantalla. No es necesario más. Rompen con la cuarta pared y hacen estallar cualquier convección. En tanto la precisa iluminación clausura cada imagen, cada registro, que quedarán grabados en nuestra conciencia. Natalia Casielles junto a Juan Gabriel Miño llevan adelante una búsqueda creativa, diferente y necesaria, en especial para los más jóvenes, porque ellos no tienen “memoria física” de cierta coyuntura, por su edad, pero sí “memoria virtual” construida a partir del poder de turno, los medios de comunicación y el marketing en función de la nueva familia argentina. ¿Dónde quedaron los niños desprotegidos y sin sueños? Un llamado de atención: la inmediatez de la sociedad globalizada nos convierte inevitablemente en seres anónimos. Ningún pibe nace cheto se presenta en el marco de Proyecto Familia, ciclo que se viene realizando en el C. C. Rojas, y reflexiona sobre la construcción de la actual familia ideal. Una propuesta escénica inteligente y orgánica que sin caer en lugares comunes nos sacude y nos conmueve como sujeto sociales que somos.

3 IMG_7307Ficha técnica: Ningún pibe nace cheto de Natalia Casielles y Juan Gabriel Miño. Actuación y Dirección: Natalia Casielles y Juan Gabriel Miño. Dramaturgista: Pía Leavy. Visuales y asistencia: Franco Vega Valiente. Diseño de iluminación: Sebastián Francia. Fotografía: Pura Vida TV. C. C. R. R. Rojas: sala Batato Barea. Reestreno: 28/07/2017. Duración: 50′. Viernes 21:30 hs.

1 Estribillo de No me arrepiento de este amor, tema clásico de Gilda.

2 Según programa de mano.

Bienal Arte Joven Buenos Aires 2017

Estándar

Bienal Arte Joven Buenos Aires 2017 [I]

Centro Cultural Recoleta y otras sedes del 25 / 9 al 1/10

21667933_131492660827147_1346505782400647168_nMaría de los Ángeles Sanz

En el espacio del Centro Cultural Recoleta una vez más se lleva adelante la Bienal de Arte Joven, donde se presentan diferentes disciplinas que abarcan desde el teatro, los audiovisuales, el cine, la plástica, la música, la literatura. La presentación se hizo en las salas del Centro Cultural el lunes pasado y luego un número determinado de espacios teatrales brindaron su tiempo y lugar para ofrecer los espectáculos: Beckett Teatro, Teatro Timbre 4, El Kafka Espacio Teatral, Teatro La Comedia, Teatro Picadero, El Extranjero, Abasto Social Club, Centro Cultural 25 de Mayo, Centro Cultural General San Martín, Intervención Presto, Estación de Retiro, Estación Aristóbulo del Valle. Los tres últimos espacios son los buscados para intervenciones y performances. En cuanto a la disciplina teatral ocho fueron las puestas que pudieron verse en las jornadas hasta el 1 de octubre: Anomalía de Valeria Polorena, Mamá está más chiquita de Andie Say, Ignacio Olivera y Juan Pablo Schapira; Modorran de Jorge Luis Drechsler, No me digas que ya sé de Matías Prieto Peccia, Mariel Vélez, y Vanesa Butera, Ruido Blanco de Franco Calluso, Los imitadores de Macarena Orueta, Ninfa de Blanca Lerner, El canto invisible de Juan Cruz Forgnone.

.

Anomalía de Valeria Polorena

1 Anomalía de Valeria PoloneraUn espacio aparentemente cotidiano, un gran ventanal a fondo tapado por una cortina de seda, un escritorio, una planta de interiores, una mesa con varios elementos y un viejo televisor, y el sillón viejo, en desequilibrio. Ante ese paisaje normal una joven mujer, con una vestimenta plateada, parece una astronauta con su escafandra. La mujer se desplaza con movimientos ralentizados por el espacio singular de su sala. Se acerca y aleja de los objetos, los toma, los desplaza, y repetí acciones en movimientos que sólo esporádicamente se vuelven a ritmo normal, acelerado en ocasiones. Se deja caer y toma un pequeño almohadón y una pequeña frazada y duerme, el sueño de los inocentes, en ese pequeño universo, en ese su mundo particular. El otro mundo, afuera, detrás del ventanal y la cortina. Danza moderna, que logra el efecto a partir de los movimientos cotidianos que todos realizamos sin darnos cuenta de la magia de danzar en ese gesto repetido. Valeria Polorena lo hace con talento.

Ficha técnica: Anomalía de Valeria Polorena. Intérprete: Valeria Polorena Música original: Morbo y Mambo Fotografía: Ariel Feldman Iluminación: Fernando Berreta Diseño de vestuario y escenografía: Estefanía Bonessa Realización de escenografía: Sergio Muños Realización de vestuario: Patricio Delgado Colaboración artística: Macarena Orueta Dirección musical: Maximiliano Russo Asistencia de dirección: Paz Corinaldesi Producción: Maximiliano Russo Dirección: Valeria Polorena. Tutor: Andrea Servera. Sala: El extranjero.

.

Los imitadores de Macarena Orueta

2 Los imitadores de Macarena OruetaLa sala nos recibe, con las bambalinas de una acción teatral; los actores nos informan cómo se produce la magia a partir de elementos simples, que en las manos adecuadas se transforman en aquello que requiere la historia. Un perchero, con prendas varias, un tocador y sus luces, una mesa y elementos de trabajo, y coronando el espacio una capa de terciopelo rojo que brilla con las luces. Un papel y sus dobleces, es no sólo eso sino el cuello de una reina, pelotas que hacen crecer una cabeza, magia. La música nos anticipa cuáles van a ser los personajes que van a constituirse en el cuerpo de los actores: cantantes famosos, actrices y actores consagrados, figuras del espectáculo y del comic; todos ellos presentes en escena a través de la ilusión, porque de eso se trata de mostrarnos cómo aquello que vemos terminado, que nos envuelve en su sensibilidad, tiene un trabajo artesanal tras de sí. La maravilla no nace de la espontaneidad solamente, sino de una ardua labor que implica sudor y frustración. Los tres integrantes están maravillosos en su performance, y arrancan risas y aplausos con generosidad de un público que disfruta de ver el detrás de la trama del brillo y el music – hall.

Ficha técnica: Los imitadores de Macarena Orueta. Interpretación y creación: Astrid Gómez Grosschadl, Gabriel Reich, Gustavo Slep. Diseño de iluminación: Agnese Lozupone. Asistencia de iluminación: Juan Carzoglio. Diseño escenográfico y diseño de vestuario: Estefanía Bonessa. Fotografìa: Muma Casares. Musicalización: Pablo Novella. Diseño gráfico – Community manager: Fermín Kalesnik. Diseño de caracterización: Amalia Arcas. Colaboración artística: Daniel Tur y Viví Fiorito. Producción general: Juan Noodt. Asistencia de dirección: Sebastián Orueta y Julia de la Torre. Dirección: Macarena Orueta. Tutor: Andrea Servera. Sala: Abasto Social Club.

.

Jet Lag de Ignacio Tamagno y Ezequiel Salinas

3 Jet lag Foto prensa BienalUna propuesta que busca romper con el teatro convencional, desde una textualidad narrada, micrófono en mano por tres actores – personajes, que no llegan a concretar el último término de la ecuación. Las pantallas a fondo nos piden una percepción dividida entre la voz que enuncia, y la geografía que va deslizándose por ellas. El centro de la cuestión es una historia de tres desganados jóvenes, cuya vida no tiene un verdadero sentido, que se encuentran en un aeropuerto y que en los viajes, manera de huir de sí mismos, la droga el alcohol y las fiestas con desconocidos buscan llenar un vacío existencial que los abruma. Nada nuevo bajo el sol. Lo que comienza como una aventura termina como en un thriller en una tragedia no deseada, y que la encrucijada del destino les pone por delante. El amor y la amistad circunstancial producto de un individualismo que hace que antes de cualquier contacto tengamos un extenso monólogo interior sopesando lo bueno y lo malo de abandonar nuestro solipsismo. Una propuesta que abarca una generación que dispone de un buen pasar económico y que creció en un universo donde las extensiones comunicacionales, reemplazan al encuentro personal.

Ficha técnica: Jet Lag de Ignacio Tamagno y Ezequiel Salinas. En escena: Cook Albarracín, Samuel Silva, Rodolfo Ramos. Diseño sonoro: Horacio Fierro. Diseño lumínico: Rafael Rodríguez. Diseño escenográfico: Rodolfo Ramos e Ignacio Tamagno. Diseño de mapping: Jeremías Danza. Diseño de vestuario: Sol Muñoz. Fotografía: Ezequiel Salinas y Marcos Rostagno. Edición y montaje de video: Ramiro Sonzini. Producción: Ana Apontes e Ignacio Tamagno. Asistencia de dirección: Ana Apontes. Dramaturgia: Ignacio Tamagno. Dirección: Ezequiel Salinas e Ignacio Tamagno. Una producción de El cuenco Teatro. Sala: El Kafka.

.

Ninfas de Blanca Lerner

4 Ninfa Foto prensa BienalLa propuesta es llevarnos a un viaje a través de los cuerpos a un pasado inmemorial donde la palabra es gutural, y el grito reemplaza a la palabra; el enfrentamiento de los cuerpos resume el diálogo posible entre los habitantes de ese mundo pre – cultural. Cinco cuerpos en escena, que remiten a la epifanía del paso de una etapa a otra de su evolución. Desde el arrastrarse por el suelo, hasta surgir en la extensión de los brazos hacia el infinito, donde encontrar la posibilidad de un renacimiento. Pieles para los cuerpos enfundados en mallas color carne, presentación en desequilibrio, cuatro seres reunidos y uno expectante en una esquina, conforman la primera figura de una coreografía que alterna el arriba y el abajo, lo más atávico hacia el vuelo primigenio a lo ideal. De la manada que busca el contacto para sentirse pertenecer hasta el logro de la individualidad, cuando surge la posibilidad de la diferencia. Gestos que se reiteran a un ritmo pautado, por la música original para la puesta, que hacia el final lo invade todo.

Ficha técnica: Ninfas de Blanca Lerner. Intérpretes: Natal Lisman, Pamela Melina, Yuri Dayan, Daniela García, Fabiana Paisani, Marisol Moreira. Asistente de dirección: Salomé Bazán Rochaix. Producción: Daniela García. Asistencia coreográfica: Natal Lisman. Música original: Dylan Lerner. Grabación y sonido: Velozet Studio. Foto Fija: Adán Jones. Video: Nítido. Diseño de luces: Javier Drucaroff. Escenografía: Rodrigo González Carrillo. Vestuario: Rodrigo González Carrillo. Pieles ROXY, CROP. Prensa: Octavia Comunicaciones: Tutor: Luis Cano. Sala: El Kafka.

.

W: buenosaires.gob.ar/labienal

Fb: /LaBienalBA

Tw: @LaBienalBA

In: /labienalba

prensalabienal@buenosaires.gob.ar

Marisol Cambre | Antonela Santecchia | Valeria Marcovecchio

Presidio de Lucio Bazzalo

Estándar

Presidio de Lucio Bazzalo

unnamedSísifo y su piedra eterna

María de los Ángeles Sanz

En un espacio formado por un cuadrado perfecto, cuatro por cuatro, y uno que ajeno a él lo circunda, los actores – bailarines conforman un universo intenso en fuerzas antagónicas, donde la vida y su reiterada cotidianidad amenaza la libertad y la felicidad. Presidio es la metáfora de la vida misma que encierra a sus criaturas dentro de los cuatro muros de la vida, donde escapar a la rutina parece imposible, y desde allí el amor también es una utopía. Una silla, como escenografía necesaria, y los cuerpos que atraviesan los muros, murmurando el deseo, a veces ininteligible para el espectador. Los sonidos, armonías musicales, y distorsiones de los ruidos del afuera en simultaneidad al movimiento de los cuerpos, que en parejas o tríos van jugando un rito inacabado, son una constante en su desarrollo. En contraste de colores, blanco para el vestuario, negro en el cuadrado de la escena, el choque de fuerza de los personajes imprime una tensión que dura todo el tempo de la intriga, que llega a su clímax en el momento final con la música en un volumen que lo impregna todo. Una coreografía que trabaja hacia arriba y a ras del suelo, y un trabajo con la actuación del cuerpo como marioneta, manejado de personaje a personaje, en imágenes que van desde el deseo desenfrenado hasta la violencia explícita del desprecio.url La reiteración de los movimientos, y de las situaciones, la confusión de lenguas que imposibilita la comunicación, el desdoblamiento de los personajes, la simultaneidad de las acciones, el movimiento constante alrededor del cuadrado donde se presentan las situaciones, simulacro de un tiempo que pasa sin detenerse jamás, son todos procedimientos que provienen de una poética que trabaja con el absurdo, y con la idea del sinsentido de lo cotidiano. Diálogos que se establecen no con el soporte de la palabra sino con la escritura en los cuerpos, y la tensión de lo no dicho, o de lo balbuceado, actuaciones que apelan a una gestualidad exagerada, donde la mirada, y el desequilibrio son sinónimos de la irracionalidad de los hechos. Mientras todo parece escaparse de la normalidad, ésta imprime su poder a partir de ese espacio cuadrado y cuadriculado, dos veces autoritario que priva los personajes de salir de esa prisión de la que quisieran escapar y no pueden. A pesar de todo, el humor cínico, negro y escatológico del absurdo también sobrevuela las acciones, y las lleva hasta el límite con lo grotesco. Una textualidad dramatúrgica difícil, tal vez, de hacer entrar en su código al espectador, pero que una vez que este es atrapado por su ritmo logra a través de las secuencias comprometerlo con la evidencia de lo expuesto: la violencia, la ausencia de comunicación real en las relaciones personales, y el lenguaje como un elemento distorsionador de las mismas.url3

Ficha técnica: Presidio de Lucio Bazzalo. Elenco: Heidi Fauth, Gisel Gainsborg, Rodrigo Martínez Frau, Martina Federica Medaña. Música original: Alejandro Kauderer. Coreografía: Gisel Gainsborg. Diseño de vestuario y Utilería: Ana Nieves Ventura. Diseño de iluminación y Fotografía: Akira Patiño. Prensa y Difusión: Carolina Alfonso. Dramaturgista: Heidi Fauth. Asistente de dirección y producción: Bárbara Majnemer. Dirección: Lucio Bazzalo. Patio de Actores.

Abandonemos toda esperanza de Alfredo Martín

Estándar

Abandonemos toda esperanza de Alfredo Martín

a partir de En Familia de Florencio Sánchez

Matarse, en cierto sentido, y como en el melodrama, es confesar. Es confesar que se ha sido sobrepasado por la vida o que no se comprende ésta (Albert Camus)000165482

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Para el absurdo de la vida, dice Albert Camus, el hombre sopesa la esperanza que le hace concebir un orden posible: “… esperanza de otra vida que hay que “merecer”, o engaño de quienes viven no para la vida misma, sino para alguna gran idea que la supera, la sublima, le da un sentido y la traiciona” (2004: 16). Desde el personaje de Eduardo, Alfredo Martín realiza una lectura que parte de una filosofía, y que pone en el cuerpo del personaje la carga de la tragedia de toda una familia. Ya no es Damián el emergente por donde el punto de vista de Sánchez habla sino es Eduardo quien se expresa como aquél que toma para sí la tarea de dar cuenta del absurdo de mantener la esperanza. Un espacio, la sala de Andamio 90, que Héctor Calmet convierte con talento en el habitus de una familia de clase media acomodada, en la década del 30: por el vestuario, por la radiofonía, inexistente en la época en que Sánchez escribió la pieza En Familia (1905), por la mención a la crisis económica; una escenografía continente de los personajes y que tiene una extensión hacia foro y hacia la platea, con quien se relacionan, a quien interpela, en una ruptura de la cuarta pared, que ya Alfredo Martín había buscado en Los derechos de la salud (1907), pero esta vez más directamente. Sánchez escribe su teatro de tesis para poner en discusión la realidad ciudadana, en relación a los interrogantes que lo preocupaban a la hora de construir su universo teatral: el ser y el parecer, las máscaras sociales, la ética, la hipocresía de una sociedad que siente que todo se desvanece, y no quiere sentirse responsable de su decadencia, buscando la culpabilidad fuera de las paredes de la casa. 000165479La evasión a través del juego, el alcohol, o el teatro son constantes que aparecen en su escritura. Una escritura que construye personajes cuyos imaginarios los alejan de lo real concreto, de la lucha de la vida cotidiana, a pesar de sentir los rigores de su actitud. En Abandonemos toda esperanza, el núcleo potente de sentido de la textualidad dramática de Sánchez se mantiene con firmeza y cada cambio producido no hace más que reforzar su significación primaria. Todo está allí para que Sánchez esté presente a través de una lectura inteligente que provoca que la tesis de hace cien años cobre fuerza y actualidad. El padre, Jorge, destruido y envilecido por la pérdida económica, en la interpretación de Marcelo Bucossi, y su mujer, Mercedes, la madre que no atina a conciliar el caos familiar, Julia Funari, tienen un diálogo de excelencia, cuando caen las caretas y todo de pronto ve la triste cara de la verdad. Las actuaciones muy buenas, en general, mantienen su tipo en cada uno de los integrantes del elenco; y los personajes se exponen no por la construcción de las palabras, sino por una creación que logra que las subjetividades sean absolutas protagonistas. Desde las hermanas tilingas y egoístas, y sus relaciones con un cafisho, encerradas en su propio mundo de miseria, hasta el hijo aprendiz de ladrón; mientras el revés de ese espejo que Sánchez nos propone aparece en el hijo mayor, Damián, que busca la redención de todos y en su esposa, Delfina, que ve como todo es un absurdo pero acepta por amor lo que su esposo se propone. El diferente, es Eduardo, la punta del iceberg de una familia desangelada, sin valores, ni amor filial, que sin embargo le reclama lo que no es capaz de dar, convirtiéndose así, en el emergente de la suma de los problemas familiares. De lo social a lo individual, Martín produce una puesta que indaga en la profundidad psicológica de los personajes a través de las palabras de Sánchez pero yendo un paso más allá.000165477

Ficha técnica: Abandonemos toda esperanza de Alfredo Martín a partir de En Familia de Florencio Sánchez. Intérpretes: Nicolás Barsoff (Damián), Julián Belleggia (Tomasito), Marcelo Bucossi (Jorge, el padre), Cinthia Demarco (Laura), María Fernanda Iglesias (Delfina), Mariano Falcón (Eduardo), Julia Funari (Mercedes, la madre), Luciana Procaccini (Emilia), Gustavo Reverdito (Antonio) y Lorena Székely (Asunción). Escenografía e Iluminación: Héctor Calmet. Realización Escenográfica: Analía Schiavino-Fernando Díaz. Vestuario: Jéssica Menéndez. Entrenamiento Corporal: Armando Schettini. Diseñador Gráfico: Gustavo Reverdito. Imagen y Video: Ignacio Verguilla. Fotografía: Gabriel Oscar Pérez. Prensa: Silvina Pizzaro. Asesoramiento Artístico: Marcelo Bucossi. Asistente de Dirección: Laura Canteros. Dirección y Puesta en Escena: Alfredo Martín. Teatro Andamio 90. Estreno 03/09/2017. Duración: 90′. Domingos 20 hs.

Bibliografía:

Camus, Albert, 2004. El mito de Sísifo. Buenos Aires: Editorial Losada: 13)

Después te cuento de Adriana Gómez Piperno

Estándar

Después te cuento de Adriana Gómez Piperno

después te cuentoYo he nacido independiente

Y ando contra la corriente

De Eva soy hermana

Y tentarse es cosa humana

(Tita Merello)

Azucena Ester Joffe, María de los Angeles Sanz

La pieza de Adriana Gómez Piperno nos lleva de la mano de la femineidad para entender una relación que pareciera no cortarse ni aún después de la muerte. Conflictiva como es, la relación de una madre con su hija, y de ésta con la suya, aparece en la fecha señalada del cumpleaños de la primera, que ubicada en un cuadro de pintoresca geografía como marco, es testigo, primero muda y luego ostentosamente visible, del monólogo de la hija que necesita confesarse a sí misma las dudas, los sentimientos encontrados que la atraviesan. Si en la obra anterior de la dramaturga, Te quiero poco, y todo lo demás (2011) el sillón de Freud era el elemento estructural de la obra, en esta la mujer del cuadro, la cocina y la tortilla, son los elementos necesarios para dar cuenta de un relato que abarca toda su corta vida. El personaje tiene un momento de metatetralidad, cuando le confiesa a su madre que su pareja, le declara que la quiero poco, motivo de su separación, un guiño a la pieza anterior. La música en vivo, que retrotrae un éxito de Tita Merello De contra mano1, que habla ya en aquella época, los treinta del siglo XX, de la búsqueda de la mujer de un empoderamiento, como acostumbramos a decir ahora, de una libertad a contramano de la sociedad patriarcal. 2urlUn espacio trabajado en tres niveles de representación, dónde lo plástico, el cuadro, la palabra y la acción, el monólogo en la cocina, sabor del vino y la comida y la música en un lateral, forman una síntesis del sentido de la pieza que enriquece su espesura a partir de los diferentes significantes. Una búsqueda de explotar los sentidos, el olor a cebolla no es ajena al lugar, para que el espectador a través de ellos y con humor, pueda reflexionar lo que la dramaturga propone en escena. Cecilia Pertusi construye a la hija de forma acabada, con la frescura y cierta ingenuidad que denota la necesaria mirada retrospectiva a aquella relación perdida que se actualiza justamente en este día especial. Mientras Cristina Dramisino, la madre, con humor intenta aconsejarla y no se puede resistir a la tentación de volver a saborear un bocado de tortilla y la copa de vino servida por Ana, quizá como un ritual premonitorio. Una historia sencilla que se desarrolla en un espacio íntimo, una confesión escrita y en voz alta que en algún momento todos hemos realizado. Porque “las cosas no terminan” de un día para otro.3url

Ficha técnica: Después te cuento de Adriana Gómez Piperno. Actúan: Cecilia Pertusi (Ana) y CCristina Dramisino (Madre). Música en vivo y pintura: Sonia Kovalivker. Diseño de escenografía e iluminación: Eduardo Pérez Winter. Vestuario: Nury Bertone. Gráfica: Florencia Huerga. Fotografía: Victoria De Feo. Prensa y difusión: Carolina Alfonso. Asistencia en dirección: Oscar Duarte. Adaptación y dirección: Juan Arena. Club Cultural Matienzo. Estreno: 08/09/2017. Duración: 60′. Viernes 20:30 hs. Gira DTC: octubre en El Camarín de las Musas y noviembre en Nün Teatro Bar.

1De contra mano es una Ranchera cuya música le pertenece a Francisco Canaro y la letra de Luis César Amadori.

Una fuga de agua de Gonzalo de Otaola (gota)

Estándar

Una fuga de agua de Gonzalo de Otaola (gota)

El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares1

000161342

Azucena Ester Joffe

La escritura dramática y escénica de Gonzalo de Otaola en esta obra, su ópera prima, construye una historia íntima y común a todos nosotros. El reencuentro de todos los hijos ante el inminente fallecimiento de la anciana madre y la inevitable venta de la casa familiar. ¿Cómo será esa situación particular entre los cuatro hermanos? Los hijos adultos y la adolescente nieta esperan, durante una larga noche de vigilia, el llamado con la inevitable noticia. Mientras los secretos de familia, esos que todos saben pero nadie comenta, empiezan a surgir a partir de un pequeño libro de poesías escrito en la juventud por el hijo varón. En tanto, las tres hijas dan rienda suelta a los recuerdos de la infancia en un clima que oscila entre la comedia y el drama. Por momentos ríen como niños y recuperan la frescura e inocencia de aquellos años ya lejanos y, en otros, como adultos que cargan sobre sus almas los años de distancia, de un tiempo no compartido. El elenco le otorga de forma perfecta la carnadura a cada personaje, con sus características propias y sin altibajos, con ritmo sostenido desde el inicio. 000163635En el centro del amplio espacio escénico observamos el cómodo living y a ambos lados: el patio, la cocina, un dormitorio en desuso y otros espacios que nos son vedados dando cuenta de que la casa, en una época, albergó a toda la familia. Con un mobiliario que ha quedado detenido en aquel tiempo cargado de emociones y de conflictos. El vestuario, acorde a la individualidad de cada integrante, termina por cerrar un relato que nos involucra; en tanto la iluminación, en consonancia a esta puesta en escena realista, subraya los distintos estados de ánimo que afloran en las diferentes escenas. El relato deja al descubierto que los vínculos familiares nunca son tan trasparentes como pretenden ser, en especial cuando surge una necesidad dicha a media voz: la “bendita” herencia. Como sucede en general, esto ocasiona recuerdos felices y divertidos pero también aquellos otros que son preferibles olvidar. Así como una fuga de agua se escurre entre los dedos, se escurre el tiempo de la infancia y adolescencia en la búsqueda de evadir cierta incomprensión de los padres.000163640

Ficha técnica: Una fuga de agua de Gonzalo de Otaola (gota). Elenco: Silvina Katz, Luli Torn, Mara Guerra, Caro Pfaffenbauer y Jorge Gentile. Vestuario: Jam Monti. Escenografía: Esteban Siderakis. Diseño de luces: Sebastián Francia. Asesor coreográfico: Diego Jaraz. Fotografía y diseño: Daniela Patané. Prensa: Marcos Mutuverría / DucheZarate. Producción: Casa de Fieras. Asistencia de dirección: Rocío Literas. Supervisión general: Javier Daulte. Dirección: Gonzalo de Otaola (gota). Espacio Callejón. Estreno: 01/09/2017. Duración: 60′. Viernes 20:00 hs.

1 Según la gacetilla de Prensa, esta frase es de Tennessee Williams

Boceto para la siesta de un fauno de Mariela Ruggeri

Estándar

Boceto para la siesta de un fauno de Mariela Ruggeri

Un conjuro para invocar en cuerpo y alma al gran Nijinski

115_Nijinsky como fauno_1912

Vaslav Nijinski

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Principios del siglo XX, las vanguardias rompen con toda una manera de sentir el arte que consideran adocenado por la burguesía y sus instituciones. La danza no escapa a esa crítica que deconstruye la rigidez de lo clásico y establecido y tiene cultores que aman la libertad de movimientos. Es un recorrido que han hecho la poesía, la música, la pintura, como una revolución copernicana, y que Vaslav Nijinski atravesará con la furia de su convicción. Sensualidad, fauvismo, expresionismo, futurismo, son las nominaciones de las propuestas que llevaran a los artistas a poner en primer plano una subjetividad convertida en forma creativa. Los Ballet Russes, 1909-1929, renovaron la danza académica y la modernidad enunciada por su creador, Diaghilev, fue solidificando un espeso entramado a partir de la mixtura de temas y procedimientos. En este marco, Nijinsky fue el gran coreógrafo y bailarín que despertó fuertes polémicas por las modificaciones formales que realizaba en sus obras, en especial: L’après-midi d’un faune (La siesta de un fauno) y Le Sacre du Printemps (La consagración de la primavera).

No me gusta dios cuando es malo, yo soy dios, Nijinsky es dios, los doctores no entienden mi enfermedad, mi cuerpo no está enfermo, mi alma lo está, sufro, sufro, soy sólo un hombre, no soy dios, yo sé que los socialistas me entenderían mejor, pero yo no soy socialista, yo soy parte de dios, soy del partido de dios, no quiero guerras ni fronteras, el libro existe y tiene un hogar en todos lados, yo vivo en todos lados, no quiero tener ninguna propiedad, no quiero ser rico, no soy un animal sediento de sangre, soy un hombre, dios está en mí, yo estoy en dios, lo deseo, lo busco, quiero que estos manuscritos sean publicados para que así todos puedan leerlos, soy un buscador, por eso siento a dios, dios me busca y así nosotros nos encontraremos.1

Boceto para la siesta de un fauno de forma precisa crea el clima íntimo, casi onírico y alejado de la realidad en el cual, suponemos, estaba inmerso el coreógrafo. Como una larga noche de vigilia donde los fantasmas de Nijinsky se materializan a través del cariñoso y no menos doloroso diálogo con su hermana, Bronislava Nijinska2. Mientras la Narradora intenta dilucidar el intenso proceso creativo. Es interesante como el joven bailarín, Lucas Díaz, se desdobla sin transición entre en el intérprete del fauno que como poseído por un genio de los bajorrelieve griegos -con desplazamientos simples pero el cuerpo distorsionado, la cabeza y caderas de perfil, el torso de frente, los brazos en posición angular,… Y en otros momentos, es el hombre atribulado por el rechazo de sus pares, del público y de la crítica, sumado a los incipientes síntomas de su temprana esquizofrenia. En un espacio despojado cada personajes tiene su lugar, su propio sitio, que la iluminación de modo acertado recorta como temiendo romper el encanto de un presente suspendido que se actualiza ante nuestra atenta mirada. Dos tiempos, el ayer y el hoy, que confluyen en un todo orgánico. La textualidad de Mariela Ruggeri, directora y coreógrafa, construye una obra breve e inteligente necesaria y mantiene el núcleo duro de la historia: el cuerpo y alma del gran maestro Nijinsky. En relación con la música nos comentó: “la obra original, La siesta de un Fauno [1912], tiene la música del Preludio a la siesta de un fauno de Debussy. En el caso de Boceto…., al ser una obra sobre la construcción del original tiene el mismo preludio pero, además, en ciertos momentos tiene música de John Cage”.Preludio para la Siesta de un Fauno 2017 (Máximo) 127b

Una interesante narrativa coreográfica y dos jóvenes bailares que con solvencia escénica nos envuelven en un continunn creativo. Se podrá disfrutar hasta el último miércoles de septiembre, con lo cual esperemos su pronta reposición en la cartelera porteña.

Ficha técnica: Boceto para la siesta de un fauno de Mariela Ruggeri. Intérpretes: Alba Virgilio (Bronislava / Narradora), Lucas Díaz (Vaslav Nijinski). Música: Claude Debussy / John Cage. Luces: Horacio Novelle. Fotografía: Máximo Parpagnoli. Vestuario: Marcelo Morato. Prensa y Difusión: Paula Simkim & Daniel Franco. Comunicación visual – CCC: Claudio Medín. Asistencia de Dirección: Daniela Mena Salgado. Dirección y Coreografía: Mariela Ruggeri. C. C. de la Cooperación: sala Solidaridad. Estreno: 06/09/2017. Duración: 60′. Miércoles de Septiembre: 21 hs.

1 Fragmento The diary of Vaslav Nijinsky. Ed. Romola Nijinsky. New York: Simon and Schuster, 1936

2 Bailarina y coreógrafa, su obra más conocida es Les Noces (Las Bodas) estrenada en 1923, y marcó un cambio por su particular concepción en la que se preanunciaba el futurismo.