Archivos Mensuales: abril 2018

La Voluntad. Teatro a distancia de Eva Halac

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La Voluntad. Teatro a distancia de Eva Halac

Trabajé con mi experiencia de cruce entre actores y servidores públicos, entre civilizados y bárbaros, con los malentendidos que surgen de la distancia entre las ideas y las personas, entre las consignas y los hechos, entre todas aquellas situaciones donde parece haber agua al final de cada espejisismo1. (E. Halac)

000177978Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

En el espacio tradicional del picadero del circo, la música nos recibe de la mano de dos guitarreros vestidos de gaucho, ambiente pampero, siglo XIX, momento crucial para la conquista del Desierto y la consolidación del Estado Nacional por la ya legendaria generación del ochenta. Roca su gobierno y la campaña contra el indígena que lo catapulta a la primera magistratura. Contexto de una historia mínima, que es metáfora de una que se transformará en la historia libresca, el relato de Mitre. La necesidad de eliminar al diferente para poder pertenecer a la civilización occidental y cristiana, pero con el sueño de estar buscando lo propio. En ese punto imaginario, Eva Halac nos cuenta una anécdota posible entre actores sociales reales: un comandante de avanzada, un sargento, un cabo, un desertor, y una compañía regenteada por una francesa cosmopolita2 que representa toda la cultura que nos falta, y que queremos adquirir a costa de la vida de lo otro. Frontera de la patria, el margen entre lo propio y lo ajeno; se festeja un 25 de mayo, y la compañía elige a Shakespeare, para hablar del honor de ganar batalla por batalla, la gloria por la voluntad de buscarla. Lo que significa triunfar sin importar el valor de lo conseguido, construcción de identidad. Si el territorio es interesante, o no, poco importa sino el valor lo da, el triunfo conseguido, la cabeza en la pica del enemigo. La peste, la viruela, y una mascarada: la religión, como consuelo y castigo. El espacio guarda la distancia entre el poder circunstancial del militar a cargo, y el real de la representante de la cultura que se anhela, mientras en el medio la llegada del presidente, marca un hito fundamental que da sentido a la vida y a la muerte en ese rincón del abandono. Los indios, fantasmas de sí mismos, ya no son problema. Pero si lo es, nos dice Halac la intervención del extranjero que atraviesa nuestras maneras y nos saca con sus buenos modales, la dignidad de una decisión libre de presiones. 000177981

El teatro y su gran mascarada, convierte en farsa la tragedia, y con el recurso de la metateatralidad el texto impone su mirada de desamparo ante la realidad. Los personajes cargan con un peso específico diferente, que nivela para abajo en la figura del comandante y hace sobresalir a la mujer que tiene sobre sí, la cultura y la civilización de muchos pueblos. La puesta se basa en la palabra, en el encuentro personal entre ambos, contienda que dejará inerte a lo propio, herido literalmente. ¿Quién esa mujer que parece conocer el mundo entero? Tal vez el imaginario de esa Argentina que se quiere construir eliminando los materiales de la tierra, ignorando lo real concreto, o directamente aniquilándolo. Con el diario del lunes, sabemos que esa idea será triunfante en una sociedad que se niega a sí misma y que se constituye con los valores que les ofrecen a muy alto costo, el de la identidad. Las actuaciones trabajan en dicotomía, con la memoria de aquellos actores de la legua, que de la mano de los circos y sus giras, traían a los pueblos su arte, los gauchos3; que se enfrentan a la técnica que la actriz propone para el falso paso que darán todos; la dirección logra armonizar ambas, en una teatralidad que hace evidente que todo, lo real y lo imaginado, es una gran puesta en escena. Un trabajo interesante que cuida el detalle epocal desde el vestuario, y desde la construcción de una manera de ver y sentir el tema de la lealtad, la pasión, la patria, en el momento crucial, que tras el avance de lo europeo está a punto de una transformación fundamental. La Campaña al Desierto no sólo exterminó a un actor social como el indio, para profundizar la grieta entre la civilización y la barbarie, sino que produjo la marginalidad de aquel que funcionó como instrumento de la decisión del poder: los gauchos. 000177985

Ficha técnica: La voluntad. Teatro a distancia de Eva Halac. Elenco: Actores Músicos: Mucio Manchini (Comandante), Catherine Biquard (Señora), Martín Caminos (Sargento Sosa), Leandro Cóccaro (José Vázquez), Martín Rebechi (Padre Benítez/Cabo Nuñez), Julián Martínez (Thomas/Bartolo), César Nigro (Soldado Músico 1), Martín Rodríguez (Soldado Músico 2). Diseño de escenografía y vestuario: Micaela Sleigh. Asistencia escenográfica: Agustina Fernández Poblet. Asistencia de vestuario: Josefina Minond. Realización escenografía: Gustavo Di Sarro. Diseño de iluminación: Carolina Rabenstein. Diseño gráfico: María Forni. Entrenamiento de actores: Fabián Caero. Asistencia General: Lailén Álvarez. Producción ejecutiva: Marina Kriczuck. Dirección musical: César Nigro. Dirección general y puesta en escena: Hernán Márquez. Prensa: Silvina Pizarro. Teatro Santos 4040. Estreno en Bs. As: 07/04/2018. Duración: 70’. Funciones: sábados 18 hs.

1Programa de mano

2Eva Halac aclara en el programa de mano que se inspiró en las giras hacia el Sur que hizo la actriz Sarah Bernhardt en tiempos de la llamada Campaña al Desierto. El concepto de “desierto” fue el eufemismo que se utilizó para dar tabla rasa a toda una población indeseable, un otro marginal que debía ser eliminado para construir ese país imaginado como civilizado a la europea.

3La gauchesca nace como género popular en las carpas del circo, de la mano de los Hermanos Podestá, parteros de las nuevas compañías criollas, tras la devastación que se había producido luego de la caída de Rosas, por decisión política, ante el avance de la inmigración y la llegada de numerosas compañías extranjeras de todas las nacionalidades. Ante esa apertura es que la gran Sara Bernhardt llega al puerto de Buenos Aires y ante el miedo a la Peste se dirige hacia el Sur. Un sur designado como desierto pero que en realidad está plagado de hombres, mujeres, que defiende hasta el último aliento su territorio, su vida.

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Fassbinder, todo es demasiado de Lisandro Rodríguez

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Fassbinder, todo es demasiado de Lisandro Rodríguez

Invocación VII

Me gustaría construir una casa con mis películas. Algunas serían la bodega, otras las puertas, otras las ventanas. Todas juntas formarían un lugar para vivir. (R. W. Fassbinder)

imagesAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un espacio con escasos elementos, que tiene de fondo los grandes paneles de vidrio graffitados, un presentador, personaje narrador, que nos cuenta el contexto de esa Alemania cuna y tumba del creador. Una mujer, joven, vestida de un verde brillante, sesentosa en su aspecto, se une junto a un músico que toca temas de Elvis. La entrada repentina de los personajes a escena, a su propia escena, a un mundo que es el imaginario del arte del director, y desde ese momento se puebla de su imaginario y de las situaciones que como citas van apareciendo ante los ojos del espectador. Un espectador interpelado a acudir con su voz a dar constancia de su presencia en esa cita con él. Vida y obra se confunden en un relato fragmentado, que va haciendo un recorrido rico en significantes que construyen una semántica que abarca no sólo los miedos de Fassbinder, sus amores, sino los de una generación post guerras mundiales, como afirma el personaje presentador en su monólogo. El mundo es un lugar que brinda de todo menos la seguridad de vivir en él, la muerte violenta es un destino seguro, y los jóvenes rebeldes nacidos luego de las dos grandes contiendas, llevan en su ADN el dolor y la culpa de todos. Refugio y libertad, un oxímoron que guarda su cita, un lugar para el silencio y otro para el grito prolongado que pueda dar cuenta de una carga que duele aunque la responsabilidad sea de aquellos que no la quieren asumir. Lisandro Rodríguez trabaja la biografía, la artística y la de vida de Fassbinder, y nos presenta un fresco de situaciones que se nos parecen en este presente conflictuado que atravesamos. Los tics del presente de la enunciación y su contexto se deslizan con sutileza en el desarrollo de la puesta, a veces directamente, sin metáfora. El dinero y el amor, el dinero y el sexo, una relación difícil en un mundo consumista, burgués, para un creador en una etapa que piensa y cree que el mundo puede ser salvado desde el arte, y éste no debe contaminarse con aquello que lo pervierte, que termina destruyendo sus principios. Una mirada romántica del mundo del que quiso abarcarlo todo. 000174046

Convocar el universo complejo, contradictorio, incisivo y provocador del artista alemán no es tarea fácil. Adentrarse en una poética que devora al espectador a medida que avanza con la urgencia de una vida muy breve significa numerosos desafíos. Quizá, en este punto la propuesta escénica de Lisandro Rodríguez parece quedarse a medio camino, entre la intensa coyuntura del cineasta y la particular coyuntura del dramaturgo. De forma precisa el elenco le otorga la textura necesaria, el distanciamiento dramático, a estos personajes que, como extraídos de sus distintos films, no logran comunicarse y son incapaces de sentir algún tipo de estímulo interior o exterior. Son espectros de los excesos de la sociedad capitalista. Uno de ellos escribe sobre el vidrio “el alma humana muere” pero esta frase rápidamente se desvanece. Los dos intensos monólogos a modo de una clase de Historia y el “texto curatorial” fueron escritos por Horacio Banega1. Por último, la instalación fassbinderiana de Norberto Laino y Sofía Cobas Alé, como precisos fotogramas imprimen en nuestra retina una impronta diferente.000174047

Ficha técnica: Fassbinder, todo es demasiado. Dramaturgia y dirección: Lisandro Rodríguez. Producción: Gabriel Zayat. Elenco: Carla Petrillo, Horacio Banega, Carlos Defeo, Norberto Laino, Sofía Cobas Alé, Lisandro Rodríguez. Diseño escenográfico, vestuario y objetos: Norberto Laino. Diseño espacial: Norberto Laino y Lisandro Rodríguez. Diseño de luces: Matías Sendón. Asistente de vestuario y escenografía: Sofía Cobas Alé. Asistente de dirección: Paco Gorriz. El Cultural San Martín: sala B. Estreno: 03/03/2018. Duración; 60’. Funciones: jueves 21hs, viernes y sábados 21:30. Última función: sábado 28 de abril.

Ciclo Invocaciones: Concepto y curaduría: Mercedes Halfon. Producción: Carolina Martín Ferro. Producción ejecutiva: Gabriel Zayat.

1Horacio Banega es Licenciado en Filosofía, Master en Sociología y doctorado en Filosofía y reconoce estar atrapado por el gran exponente del Nuevo cine alemán. Más allá de la obra que nos ocupa, comentó “Fassbinder sigue trabajándome a mí”.

http://laagenda.buenosaires.gob.ar/post/173126125925/de-la-facultad-al-teatro[25/04/2018]

DELICADAS de Alfredo Sanzol [II]

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“DELICADAS”: UNA COMEDIA SOBRE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA EN CLAVE DOMÉSTICA

DELICADAS_IMAGEN_ALTA_ (5)Por Laura Ferré para Agencia Télam. Buenos Aires, 20 de abril1

La compañía catalana T de Teatre, celebrada por más de un millón de espectadores en el mundo, estrenó aquí la comedia “Delicadas”, escrita y dirigida por Alfredo Sanzol, un recorrido por domésticas escenas de posguerra hilvanadas con intensas actuaciones y toques de humor, en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza.

Las actrices Mamen Duch, Marta Pérez, Carme Pla y Ágata Roca fundaron hace 25 años el grupo que suele interpretar obras escritas para ellas por diferentes autores y directores, como sucedió con los teatristas locales Ciro Zorzoli y Javier Daulte, quienes hicieron lo propio con T de Teatre.

Su propuesta apunta a destacar el trabajo actoral y la historia, en una escenografía despojada y la puesta “Delicadas” no es la excepción.

Los retazos de la vida de cuatro mujeres atravesados por la guerra, sujeto omnipresente pero intangible (especialmente en los ambientes domésticos donde se desarrolla la trama) van y vienen a través de escenas y monólogos, como si fueran breves puntadas de un bordado minucioso.

La dinámica narrativa de la pieza parece imitar el movimiento necesario para que esa técnica de costura llegue a buen destino: desliza el hilo de la trama por debajo de las puntadas ya realizadas, y marca el pulso interpretativo de las actrices, quienes transitan sus recuerdos siempre ataviadas del mismo modo.

En un espacio escénico apenas poblado por un árbol y un esbozo de planta se despliega el tapiz de remembranzas, donde conviven momentos de honda carga emotiva junto con escenas desopilantes.

La comicidad se conjuga en un tono casi zumbón, muchas veces sostenido en la empatía que genera la desesperación o la torpeza de los personajes, con suficiente lugar para el desarrollo de la precisa labor de dos actores, Albert Ribalta y Jordi Rico.

Los integrantes del elenco se mueven por las evocaciones con una potente convicción y las transforman en hechos del presente dotados de una vigencia conmovedora, mientras interpretan e intercambian roles con idéntica fluidez.

La frase “debe ser la guerra” insiste en la puesta, la mayoría de las veces desde el silencio o en detalles del argumento, no como un peso del que es preciso deshacerse, sino que forma parte orgánica de la fisonomía de los personajes, con poética pero aterradora naturalidad.

La compañía T de Teatre tiene un romance con el público local que comenzó en 1997 cuando estrenaron ¡Hombres!”, dirigida por Sergi Belbel, una reunión de textos propios más algunos relatos encargados a cuatro dramaturgos.

Esta comedia viene de estar un año en la cartelera del madrileño Teatro Marquina, para seguir tres meses a sala llena en el teatro La Plaza.

Además, este año se verán otras dos piezas de Sanzol en la cartelera alternativa porteña: “La calma mágica”, dirigida por Zorzoli con la actuación de Claudio Tolcachir; y “La respiración”, que en 2017 ganó el Premio Nacional de Literatura en la categoría literatura dramática, que será dirigida por Lautaro Perotti y ambas harán funciones en Timbre 4, la sala de Boedo.

“Delicadas” puede verse a las 20.45, de martes a jueves; a las 22, los viernes; a las 20, los sábados; y a las 21, los domingos en La Plaza (Corrientes 1660, CABA).

Anatomía del destino de Gabriel Fernández Chapo

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Anatomía del destino de Gabriel Fernández Chapo

Solo en su forma negativa, el poder se manifiesta como violencia negadora que quiebra la voluntad y niega la libertad. Hoy el poder adquiere cada vez más una forma permisiva. En su permisividad, incluso en su amabilidad, depone su negatividad y se ofrece como libertad. (Byung-Chul Han, 28)

indexAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El neo liberalismo y las consecuencias de su inhumanidad son parte de la temática que desarrolla el dramaturgo Fernández Chapo en Anatomía del Destino. Por otra parte, a partir de ahí, es la libertad de poder construir nuestra identidad, de hacernos cargo de la misma y ejercer nuestro libre albedrío, el camino que sigue Clara, el sujeto de la acción de la obra. Clara necesita para poder seguir siendo ella misma, romper con los esquemas, y en el real concreto o dentro de su imaginación, ser aquello que le permita torcer el rumbo que tenían otros diseñado para ella. En un tono ligero de comedia, se van constituyendo a partir del vestuario las distintas instancias por las que el personaje va transitando, y los diferentes personajes con los cuales se enfrenta, en el cuerpo del actor Federico Justo, quien lleva adelante sobre todo dos personajes centrales para el desarrollo de la intriga: el chofer que la recibe en Ezeiza, y el guerrillero del tiempo; y la propuesta de la música en vivo. De Madrid a Buenos Aires, Clara se encuentra a sí misma, en una expedición por los vericuetos de la burocracia de una empresa, y en el conocimiento de una verdad que hará trastabillar sus convicciones, su comodidad, para hacerla comprender que estaba perdida en ese orden ajeno en el que se movía, como pez en el agua. Chapo utiliza la metáfora de la ballena, que es seguida por un microchip para determinar su rumbo, para hablar de su personaje y ver como ambas simbióticamente se mueven en el afán de hallar un camino propio. El animal, el mamífero del mar, domesticado por la tecnología, también por momentos escapa al control, en búsqueda de una ruta propia, que lo aleje de la mirada humana. Clara se evade, en su imaginario, o en la realidad de no acatar finalmente el punto de una encrucijada que tejieron para ella. 000166245Las actuaciones son muy buenas, mantienen un buen nivel de energía durante la intriga, que mantiene la atenta mirada del espectador, que sigue con interés las acciones hasta el final. El artefacto que conforma la escenografía, es funcional al trabajo con el cambio del vestuario, y a la iluminación en escena ya que en sí mismo su diseño permite ambas condiciones. En el dispositivo escénico a modo de un pequeñísimo hangar se cruzan los distintos espacios públicos. El conflicto de la protagonista se desarrolla de forma laberíntica ante la disyuntiva de una nueva decisión, entre la supuesta “estabilidad” y el cambio, la transformación.

Fernández Chapo -dramaturgo, director, investigador y docente universitario- comentó que el punto de partida de esta obra fue en parte Elige tu propia aventura –serie de libros juveniles- y su lectura sobre La teoría del caos. Una interesante mirada que nos obliga a “pensarnos a nosotros mismos” cuando debemos decidir sobre cuestiones ligadas al mundo laboral y esto nos lleva a sentirnos como en un punto de encuentro ambiguo, y quizá de quiebre, entre dos fuerzas contrarias.000166244

Ficha técnica: Anatomía del Destino dramaturgia de Gabriel Fernández Chapo. Elenco: Clara Díaz y Federico Justo. Música en vivo: Federico. Dirección de Arte y escenografía: Emilia Pérez Quinteros. Diseño y realización de iluminación: Carolina Rolandi. Diseño y realización de vestuario: Daniela Chihuailaf. Asistencia de vestuario: Franco Solís. Asistencia de escenografía y realización: Martín Fernández Abuchdid y José Basoalto Ortega. Diseño gráfico: Facundo Mazzeo. Prensa: Correydile. Dirección: Gabriel Fernández Chapo. El Ópalo. 2da Temporada, reestreno: 18/03/2018. Duración: 70’. Funciones: domingo 20 hs.

Bibliografía:

Byung-Chul Han, 2014. Psicopolítica. Buenos Aires. Herder Editorial.

Por culpa de la nieve de Alfredo Staffolani

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Por culpa de la nieve de Alfredo Staffolani

Pude comprender / Cómo en mí / Nacía este alud /

Cómo lo visible / Que está allá lejos / Era mi paisaje. (Godard)1

Porculpa10- Ailin FormiaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La pieza de Staffolani es un relato sobre un momento crucial en la vida de una familia anglicana, y ésta, su historia es una metáfora sobre la crítica que el dramaturgo hace a las dos instituciones: la familia, la iglesia. Un universo donde los mandatos funcionan como un corsé que asfixia y que en la aparente fuerza que todos hacen para respirar, rompen su mundo en pedazos: la ley, las creencias, el amor, el filial y el de pareja, hasta el propio sujeto que estalla sin poder recomponer su todo, su integridad. Punta del iceberg, el accidente y la inestabilidad emocional, la falta de memoria del hermano, Adolfo. En un juego temporal, que va del presente de la enunciación fragmentariamente hacia un año atrás, cuando la catástrofe se hace evidente: la prisión del padre, el accidente de uno de los hermanos. Tiempo teatral que seguimos a través de una pantalla que nos muestra un paisaje frío, de lluvia de nieve que cae sobre personas, animales y objetos, autos; y que nos va guiando con sus carteles para ubicarnos en un tempo singular. Un lugar, Noruega, una mirada donde lo racional hace creer en un paraíso del orden y la corrección ética; una lectura que va desde América latina hacia la vida en un territorio no demasiado conocido, y que devuelve en apenas dos frases la mirada de ellos sobre nosotros: “No sabía que había teatros en Argentina”, “Cierro los ojos y me imagino campo, solo campo, y nazis escondidos por ahí”. De Buenos Aires al país nórdico, desde allí a la Argentina y el trabajo con un imaginario que está teñido de estereotipos, de un relato plagado de prejuicios desde ambos lados de la geografía. Stafffolani juega, nos ofrece un ejercicio lúdico para decirnos entre otras cosas, como desconocemos y somos desconocidos. El clima, el frío, la nieve, van construyendo ese imaginario de distancia entre los personajes, que asimilados al paisaje se manejan como si las relaciones profundas, no atravesadas por el deber que la sociedad impone, fueran sólo una utopía. Las actuaciones son muy buenas, y la escenografía construye el adentro y el afuera necesario para la intriga de la historia. Les permite llevar adelante una danza, una coreografía, que los acerca y aleja en todo momento, hasta llevarlos a la altura de las ventanas que provee el espacio para desde allí, producir la lejanía y la mirada objetivada. Por Culpa de la Nieve. 1. Federico Peña (14)

Ficha técnica: Por culpa de la nieve de Alfredo Staffolani. Elenco: Alejo Mango (El Padre), Nicolás Balcone (Adolfo), Juan Castiglione (Blas), María Eugenia López (Cristina), Andrés Rossi (Willy), Laura Santos (Katia), Paula Staffolani (Ruth). Producción general: Fabio Petrucci. Asistente de dirección: Julián Merensztein. Diseño de vestuario: Laura Staffolani. Diseño audiovisual: Valentín Piñeyro & Ailin Formia. Diseño lumínico: Claudio del Bianco. Diseño de Escenografía: Esteban Siderakis. Diseño sonoro: CHACO. PR + Media + CM: Mutuverría PR. Dirección: Alfredo Staffolani. Timbre4: sala México. Reestreno: 08/04/2018. Duración: 60’. Funciones: domingos de abril 17 hs.

1 Según programa de mano

Tartufo de Molière

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Tartufo de Molière

Que cuatro siglos no son nada

000176961 TartufoMaría de los Ángeles Sanz

Tartufo se ha convertido con el correr de los siglos no sólo en el nombre de un personaje de la comedia de Molière, sino en un adjetivo que imprime a quien lo lleva la característica de falsedad y engaño. Decirle a alguien, tartufo, es ya una manera de denominar, de describir a quien abusa con falsas artes de las almas puras, o no tanto, pero que por las razones que sean necesitan creer en él. Molière escribe Tartufo en 1664, en pleno neo – clasicismo francés, para desde el teatro, y con el cuidado que el entorno requería, llevar adelante una crítica a la sociedad de su tiempoi En un espacio despojado, minimalista y funcional, cada elemento tiene una razón para estar en escena; que abarca desde el escenario a la platea, el grupo de teatro que lleva adelante en Andamio 90 Tartufo de Molière, nos lleva a realizar un viaje por lo mejor de la comedia francesa, en su cruce con la comedia del arte. Desde el inicio la presentación de las criadas, que nos traen del pasado al presente al recordarnos apagar nuestros celulares, y la llegada de la madre de Orgón, la señora Pernelle, con su apabullante presencia, la comedia no deja de aparecer ante nuestros ojos en un ritmo e intensidad sostenidos. Cada uno de los personajes que construyen la historia, muy bien delineados en un trabajo de fuerte conexión entre los actores y la dirección, produce con su presencia el efecto buscado por el dramaturgo, que sabía que la crítica más efectiva a los desaciertos e hipocresía de la sociedad venía de la mano del humor. El humor como cortina de humo para defenderse de las posibles represalias, y como condimento indispensable para establecer un nexo entre la escena y el espectador que hiciera posible que éste se pudiera reír de sí mismo. 000176957 TartufoLa pérfida cara de Tartufo se esconde tras la religión, la moral y las buenas costumbres, máscaras de un cinismo que vemos todos los días, que nos acompaña y que puede llevar a las almas incautas a transformarse en fanáticos de la persona que va a despojarlo de todo, hasta hacer que sea él mismo quién procede a cederle sus bienes, hasta lo más preciado, la mano de su hija. Manteniendo el tiempo de época de la pieza, desde el muy buen vestuario, la introducción, y la música, la pieza logra hoy llegarnos con la misma frescura. La ambigüedad de géneros en la concreción de los personajes, Horacio Oscar Gómez, lleva adelante la personalidad de la madre de dueño de casa, y Emanuel Cacacce que se pone en la piel de varios personajes de uno u otro género, logran darle un tono aún más farsesco a la comedia, sin desvirtuar la intencionalidad del dramaturgo. Las muy buenas actuaciones de todo el grupo, entregan al espectador una puesta de Tartufo muy entretenida, de ritmo ligero, que logra la atención del espectador, y su risa franca. Tartufos hubo siempre, y con los vientos que corren, siguen reproduciéndose a nuestro pesar. Es entonces significativa la puesta de esta pieza de Molière guardando al hacerlo la potencia de sus procedimientos, y la mirada crítica sobre la hipocresía que sostiene en la apariencia a nuestra sociedad.000176960 Tartufo

Bibliografía:

Molière, 2005. Tartufo. Buenos Aires: Editorial Agebe.

Ficha técnica: Tartufo de Molière. Elenco: Mago Sánchez, Daniel Ledesma, Constanza Canónico, Camila Palombo, Catriel Labat, Rodrigo Audisio, Horacio Oscar Gómez, Natalia Unsain, Camila Armenia Fuster, Braulio Crocitta, Emanuel Cacacce. Fotografía: Matías Agüero. Diseño gráfico: Lucas Cannito. Vestuario: Francisco Ramírez, Ariel Nesterczuk. Música: Juan Cruz Pallares. Producción: Daniel Ledesma. Asistencia: Sebastián Chamorro. Dirección: Francisco Ramírez. Teatro Andamio 90.

i Erróneamente se creyó por mucho tiempo que el blanco los jansenistas o los jesuitas, pero recién con la aparición de La Cabale des dèvots de Raúl Allier, se supo fehacientemente que Tartufo representaba a la Sociedad del Santo Sacramento fundada en 1627. Esta sociedad era una organización piadoso – seglar que predicaba la austera virtud o la moral, principios que le habían hecho ganar grandes influencias. Pero paulatinamente se fueron infiltrando personajes que sólo perseguían su propio interés fingiendo austeridad y ganando la confianza de las personas de buena fe; ya en la época de Molière esta organización se había corrompido notablemente. (Patricia Anselmi, prólogo a Tartufo, 11)

Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen

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Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen

De Noruega a la Argentina, hoy como ayer la verdad es un concepto sin valor.

Ibsen en los tiempos de la pos verdad

4TqoZkoa0BB5UOreyskXAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Hay obras que el correr de los años hacen que pierdan vigencia porque su temática está muy ligada a la perspectiva epocal. Piezas que respondían a una tensión que ocurría en el momento de ser enunciadas y años después pierden su fuerza sobre un espectador que en su presente, se acerca a ellas como si lo hiciera a un libro de historia. Sin embargo, hay otras, que en las manos de un director comprometido con su actualidad, pueden ser leídas con una perspectiva actual. En esas textualidades que tienen más de un siglo, su tiempo propio, las contradicciones y los conflictos que atraviesan su presente se convierten también, en el de los potenciales espectadores. Este es el caso de la última versión de Un enemigo del pueblo bajo la dirección de Lisandro Fiks1, y con un elenco que se saca chispas de talento en el escenario del Teatro Regio. Las dificultades del personaje que tiene la conciencia necesaria para oponerse al negocio con la verdad de un problema que involucra la salud, la vida de todo un pueblo, es por desgracia, un tema que no ha dejado de estar en la agenda del día de hoy. Política, economía e información, tres componentes que deberían ir de la mano para el bien común, son los tres vértices de un ocultamiento que con el apoyo de un pueblo desinformado, o peor mal informado, conforman un coctel peligroso para llevar adelante el enriquecimiento inescrupuloso de unos pocos, con la máscara del bienestar de todos. El espacio que el teatro ofrece fue utilizado por la dirección para introducir en un texto, que trabaja con la cuarta pared, a un público que dadas las circunstancias socio – políticas se vio ansioso por participar. kxlNeJdllX9xTZvY9Nv9La escena hacia el fondo, el proscenio y la entrada por platea en la asamblea que se desarrolla en la intriga, hace que la energía desplegada desde los cuerpos de los personajes atraviese los cuerpos de los espectadores, y se convierta en un diálogo, que más allá de las palabras, se establece desde un fluido de intensidades. La escenografía diseñada en el escenario, sala de estar, cocina con grandes ventanales que dan a la extraescena, guarda como el realismo requiere el diseño de su funcionalidad a las acciones, sin dejar de ser estéticamente bella. De Noruega a un pueblo de Buenos Aires, de un mundo que es referencial a su tiempo y a su espacio, a otro que también lo es hasta en los pequeños detalles. La versión no tergiversa la poética de Ibsen, sino que logra hacerla presente, darle un influjo de vida, haciéndola necesaria y para el mal de todos, eterna. Ibsen escribe la textualidad dramática de Un enemigo del pueblo en 1882, y ciento cincuenta años después, sus conflictos y sus personajes siguen teniendo vigencia para nuestro presente inmediato. La música original de Fiks y la penumbra marcan las elipsis temporales, y nos sitúan en el presente de la enunciación en coincidencia con el del enunciado. Vestuario, música, y hábitos, no dejan lugar a dudas del tiempo histórico donde la situación está ubicad, la coyuntura inmediata. Con un público que aplaude de pie, mérito de una muy buena versión sobre la pieza de Ibsen, de las muy buenas actuaciones y de un contexto socio – político que produce en todos una empatía con el personaje de Stolkman, que nos lleva tras el recurso de romper la cuarta pared, a involucrarnos sin miedo en el relato propuesto, y a dejarnos atravesar por las voces, los cuerpos y las circunstancias de las almas que los habitan. F4M7OHj8pZzTOdPWLW3d

Ficha técnica: Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen. Adaptación, traducción, música original y dirección: Lisandro Fiks. Elenco: Juan Leyrado (Doctor), Raúl Rizzo (Intendente), Edgardo Moreira (Velasco), Viviana Puerta (Juana), Bruno Pedicone (Victor), Romina Fernandes (Paula). Coordinación de producción: Adrián Andrada. Producción técnica: Matías Ledesma. Asistencia de dirección: Rosana Rodríguez, Daniela Sitnisky, Jeremías Sapire. Asistencia de vestuario: Josefina Minond. Asistencia de iluminación: María Cecilia Font Nine. Música original: Esonoes (tango) de Lisandro Fiks. Interpretado por Rodrigo Soko (flauta), Santiago Martínez (violín), Amalía Rosenberg (piano) Lisandro Fiks (contrabajo), Emanuel Gaggino (batería). Escenografía y vestuario: Micaela Sleigh. Iluminación: Agnese Lozupone. Teatro Regio. Estreno: 13/04/2018. Duración: 100’. Funciones: de jueves (día popular) a sábados a las 20.30 y domingos a las 20 hs.

1 Es la tercera versión que esta polémica pieza de Henrik Ibsen sube a sus escenarios: las anteriores de 1972 y 2007, se basaron en la reconocida versión que el dramaturgo norteamericano Arthur Miller escribió en 1950. (programa de mano)

Delicadas de Alfredo Sanzol

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LA COMPAÑÍA CATALANA T DE TEATRE VUELVE A LA ARGENTINA PARA ESTRENAR LA COMEDIA “DELICADAS”

DELICADAS_IMAGEN_ALTA_ (5)Por Laura Ferré para Agencia Télam, Buenos Aires, 17 de abril1.

La compañía T de Teatre de Barcelona, celebrada por más de un millón espectadores en el mundo, está en el país para presentar la comedia “Delicadas”, escrita y dirigida por Alfredo Sanzol, un recorrido por escenas de la infancia de posguerra que se estrenará mañana en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza.

La historia dice que fueron cinco jóvenes actrices devotas del buen teatro y del té como bebida (el nombre del grupo surge del cruce de aficiones), recién graduadas en el Institut del Teatre de Barcelona en 1991, las que apostaron a gestionar sus creaciones antes que consumirse a la espera de una propuesta laboral.

Aquella formación original (hoy permanecen cuatro intérpretes) se animó a la mordacidad de los “Pequeños cuentos misóginos” de la autora estadounidense Patricia Highsmith y a partir de los mismos presentaron en sociedad su primer espectáculo, que realizó su última función en España justo el mismo día en que falleció la escritora.

Desde entonces ya llevan más de 2.700 funciones por el mundo desde “un tratamiento de la escena casi despojado, donde los actores y el texto que precisan contar son lo más importante”, destaca una de la actrices, Mamen Duch, en charla con Télam sobre el escenario donde mañana estrenará la historia creada por el ganador del Premio Nacional de Literatura Dramática española en 2017.

El grupo ya estuvo aquí anteriormente con dos propuestas: “¡Hombres!”, dirigida por Sergi Belbel en 1997, una reunión de textos propios más algunos relatos encargados a cuatro dramaturgos que venía de estar un año en la cartelera del Teatro Marquina de Madrid.

Los tres meses a sala llena en el teatro La Plaza con su relato burlón, distante de los ya tradicionales recorridos sobre el universo masculino, confirmó su éxito porteño y las llevó a despedirse de la capital con la promesa de volver.

En abril de 1998 regresaron para estrenar “Criaturas”, una creación sobre el imaginario infantil, codirigida por David Plana y la compañía. Desde entonces su relación con la Argentina se intensificó y dos teatristas locales, Ciro Zorzoli y Javier Daulte, escribieron obras para ellas y las dirigieron.DELICADAS_IMAGEN_ALTA_ (4)

Télam conversó con las actrices Mamen Duch, Marta Pérez, Carme Pla y Àgata Roca antes del estreno de “Delicadas”.

– Télam: ¿En qué se basa su romance con la Argentina?

– Mamen Duch: (Risas) Creo que en una forma de sensibilidad similar. Trabajamos con ese director exquisito que es Zorzoli en la puesta “Premios y Castigos” y aprendimos tanto… mientras que Daulte nos escribió la pieza “Cómo puede ser que te quiera tanto”. Veo, también, mucho teatro argentino: Spregelburd trae unas puestas impresionantes a Barcelona, vi todas las puestas de Veronese (Daniel) y las de Tolcachir (Claudio), quien casi vive medio tiempo en España… y me interesa mucho la sutileza de vuestro compatriota radicado en España, Pablo Messiez (el año pasado entregó una versión de “He nacido para verte sonreír”, de Santiago Loza, en el marco del FIBA) .

– Ágata Roca: Teníamos muchísimas ganas de venir, ya que guardamos un grato recuerdo. Hemos celebrado nuestro 25 cumpleaños resucitando un poco esta obra (que no es la última del grupo), la que ha viajado más lejos. Siempre trazamos paralelismos entre Buenos Aires y Barcelona, porque nos unen muchas cosas a nivel de cómo vivimos las emociones.

– T: ¿Encargar obras a directores es una marca del grupo?

– M. D.: Sí, es que no encontrábamos textos para 5 mujeres (luego fuimos 4) de la misma edad, y convocar a un artista externo al grupo aporta vida, te mantiene alerta, especialmente cuando se trata de alguien que es autor y director. Además, hay pocas obras con personajes potentes femeninos…

– T: Una compañía con años de trayectoria, ¿cómo hacen para no repetir sus hits?

– Carmen Pla: Desde el principio teníamos claro que queríamos interpretar cosas que nos motiven y disfrutarlas, ya que para eso elegimos trabajar como actrices. Después de cierto tiempo ya definimos nuestra constante de trabajo, que consiste justamente en que carecemos de una constante (Risas).

– M.D: Intentamos hacer lo que nos apetece para permanecer sin estancarnos y no caer en cumplir siempre con lo que el público espera….De hecho, podríamos continuar haciendo espectáculos al estilo de “¡Hombres!” dentro de una estética bien de los ‘90, una apuesta segura. Pero optamos por seguir adelante con riesgo.

– T: ¿El humor de la compañía también se reinventa?

– Marta Pérez: Sí, ha ido mutando: al principio era directo y vasto, ahora cada vez se torna más sutil y refinado. Hemos crecido, nos hemos hecho mayores.

– T: ¿Su propuesta tiene una lectura de género?

– A.R.: Somos una compañía femenina y evidentemente nos identificamos con lo que está pasando en el mundo con los movimientos de mujeres y decimos en voz bien alta: “Ya era hora, Igualdad de posibilidades”. Hasta ahora, las cosas fueron en dirección contraria y no nos fue muy bien que digamos. Parece mentira que en este siglo debamos hablar aún de esto.

Los actores Albert Ribalta y Jordi Rico también integran el elenco de “Delicadas”, que desde mañana hará funciones a las 20.45, de martes a jueves; a las 22, los viernes; a las 20, los sábados; y a las 21, los domingos en La Plaza (Corrientes 1660, CABA).

El Tour de Jubileo de Leni Rodríguez e Irina Ramírez

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El Tour de Jubileo de Leni Rodríguez e Irina Ramírez

Dramaturgia: Leni Rodríguez

000175730María de los Ángeles Sanz

Jubileo tiene un terreno en el medio del de sus dos hermanos. Jubileo vive en una casa lejos del pueblo donde ellos están. El terreno está en disputa a la muerte de su padre. Ese hecho es una metáfora de la vida de Jubileo, siempre en el medio, nunca en una posición determinada, sino a dos aguas en la vida, entre el deseo y la acción. Para escapar del mundo mediocre que lo rodea, material e interesado, decide irse y construir en otra parte uno a la medida de sus sueños, pero que se mantiene entre las paredes de su casa. Una bicicleta fija, varios libros de filosofía, un televisor en francés, y el francés como la lengua deseada. El viejo sueño de no ser quienes somos, sino otros con una cultura superior. Una sobrina, que lo acompaña, que estudia en la Facultad y que también sueña con un puesto mejor, con su doctorado y un viaje iniciático a un congreso en México. La anécdota, luego en el desarrollo, con mucho humor, irónico y negro por momentos, nos va dejando ver como la crítica a una sociedad y a un modo de ver el mundo, el nuestro, puede ponerse en crisis a partir de una pieza que se estructura como una comedia. Con buenas actuaciones, donde cada uno compone con acierto su personaje, marcando las dicotomías que se ofrecen, entre un mundo y otro, y en el medio la Academia intentando sin éxito entender desde un pensamiento encerrado en sí mismo, que sucede en el mundo exterior, que les pasa realmente a las personas. La lectura entonces pasa por la sociedad, y por los discursos que la sostienen y que deberían ser por lo menos puestos en duda. El francés como el ideal de la alta cultura, la música, los viajes aunque sean literarios, es un imaginario que Jubileo defiende con su actitud, y a pesar de su familia, en contra de su propia sangre. 000176842En una escenografía que es fiel reflejo de los intereses de sus ocupantes: una biblioteca, una mesa, una sala de estar, pero como significante y significado, la bicicleta fija, que le permite sin apartarse ni atreverse a viajar por el mundo, establecer un recorrido que le ofrezca un sentido posible. La metatetralidad está presente porque lo real se transforma en la vida de Jubileo en representación, y porque el juego, la batalla del Ebro que remite a la guerra civil española, es una manera de relacionarse con su amigo marginal. La mascarada de su vida, de alguna forma denuncia la mascarada de todos, de una sociedad que representa también el papel que le parece más conveniente para llevar adelante sus intereses. Jubileo tiene deseos, sueños, sus hermanos tienen intereses, en la diferencia estriba el conflicto de la pieza de Leni Rodríguez. Una pieza que mantiene un buen ritmo a lo largo de la intriga, logrando la atención del espectador, sus risas y sus silencios, y que nos invita a reflexionar entre el mandato y el deseo. 000176841

Ficha técnica: El tour de Jubileo de Leni Rodríguez. Idea original: Leni Rodríguez e Irina Ramírez. Elenco: Eduardo Marcos, Irina Ramírez, Fernanda Bigotti, Lucía Andrada, Tomás Noel Baillie, Leonardo Canale, Silvia Merlo. Vestuario y Edición musical: Keberg producciones. Diseño de luces: Pablo Keuz, Max Pastorelli. Diseño gráfico: Facundo Baccaglia. Prensa: Carolina Magnien, Paula Schrott. Puesta en escena: Pablo Keuz. Dirección: Pablo Keuz. Teatro: Border. Duración: 80 minutos.

Matate amor de Ariana Harwicz

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EN “MATATE AMOR” SE AGITAN LOS DESTINOS FEMENINOS CON UNA BRILLANTE RICA RIVAS

Por Laura Ferré para Agencia Télam1

MATATE 066 (1)La actriz Érica Rivas brilla en el unipersonal “Matate amor”, dirigida por la gran Marilú Marini sobre la novela de Ariana Harwicz, para edificar una puesta que recorre el deseo a puro riesgo y sale victoriosa del desafío para entregar un trabajo explosivo que al mismo tiempo construye un lenguaje y una mirada sobre el teatro actual y puede verse a sala llena los viernes y sábados, en Santos 4040.

El espacio situado en el barrio de Chacarita explota de público, en amplia mayoría integrado por grupos de mujeres, quienes esperan en fila para luego ondular por un breve recorrido hasta la sala, entre un humo similar al de ciertas fiestas.

El inicio de la puesta resiste a dejarse identificar, porque desde que se ingresa allí la complicidad con la platea abraza y en esa suerte de todo compacto entre la intérprete y la gente, el bosque del deseo propuesto por la escenografía (Coca Oderigo) y las luces (Iván Gierasinchuk) tan ocres como precisas, se abre y se cierra como la lente de una cámara.

Quizás como decía la fallecida fotógrafa estadounidense Diane Arbus: “Una fotografía es un secreto sobre un secreto, cuanto más te cuenta menos sabés”, y breves ecos de aquella frase parecen resonar al ver la puesta, aunque sólo por algunos momentos, ya que el clima escénico cambia a ritmo vertiginoso, casi como sucede con la temperatura emocional de la sala.

El pulso frenético de la primera novela de Harwicz (reeditada por editorial Mardulce en 2017) candidata a la importante distinción Man Booker International Prize otorgada por la fundación inglesa homónima al mejor libro traducido en Reino Unido, fue adaptado por las tres artistas y se respira libre por la sala, con celebrados toques de humor.

Matate amor” es mucho más que una obra avasallante con un descomunal trabajo interpretativo donde la impronta de Marini actriz está bien presente y entrega una dirección generosa en su segundo trabajo desde ese rol (El primero es “Escritor fracasado”, actualmente en cartel en el Teatro Cervantes).

Se trata de un juego destinado a narrar los destinos posibles para una mujer: La maternidad, el manicomio, el matrimonio, la psiquiatría policial, la pasión furtiva, para trascenderlos desde la construcción de un lenguaje y una mirada sobre la escena.

En “Matate amor” no hay moraleja ni bajada de línea, se apela a los recursos necesarios más allá de las modas escénicas: hay voz en off, pantalla de video y la intérprete por momentos sale del personaje y relajada pide tal o cual efecto al sonidista, o letra a la apuntadora.

Por suerte tampoco aparece el tono de reivindicación de crónica sobre la locura.

La vida en comunión con la naturaleza, o el elogio de las pinceladas cotidianas que hacen a la intimidad, dos banderas discursivas del momento, dúo de botines a proteger, se desintegran frente a cada recurso de la puesta.

La protagonista, una suerte de Diana la cazadora en modo extremo, encuentra en Rivas a una actriz capaz de transformarse por completo y lucir como un ciervo asustado, una heroína o una mendiga al borde del ataque.

La locura y la muerte, dos indomables, se transforman en la pieza en una suerte de trampolín, quedan integradas como base de un andamiaje teatral forjado a fuerza de detalles milimétricos desde donde disparar dudas, generar preguntas e identificaciones filosas, nada complacientes con el público que a veces se ríe ansioso para salir abismado y agradecerlo con la sostenida ovación final.

“Matate, amor”, con diseño de movimiento de Diana Szeinblum, puede verse los viernes y sábados, a las 20, en el espacio Santos 4040, Santos Dumont 4040.