Ensayo de una utopía

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Ensayo de una utopía

Dramaturgia Gabriel Virtuoso

Inspire, retenga el aire, expire…texto

IMG_3268María de los Ángeles Sanz

La utopía, esa mirada lejana que nos permite seguir un sueño con los pies en la tierra. Porque aunque sepamos que avanza mientras caminamos como afirmaba Galeano, su distancia es igual al tamaño de nuestra esperanza para conseguir lo concreto de nuestro deseo, que siempre se nutre de una realidad que nos envuelve con su caos y que necesita de ella para marcarnos el rumbo. El teatro independiente siempre fue, es y será el camino de la utopía, porque a pesar de las adversidades, de los ninguneos, de los enfrentamientos, de que el arte no cambia el mundo, parece que molesta a los poderes como el tábano. La textualidad de Virtuoso interroga a su historia, para centrarse en el punto central de la búsqueda de una identidad poética, de la necesidad de apropiarse de una forma de actuación que diera a su trabajo una naturalidad que lograse la empatía y el reconocimiento sincero de un espectador muchas veces esquivo. La llegada de una maestra para renovar y fortalecer procedimientos, no es una anécdota más en su recorrido, sino un quiebre, un antes y un después en la manera del decir y el sentir como actores. La puesta nos va envolviendo en una espiral de momentos que van desde un afuera conflictivo, en una tensión presente entre el grupo, donde lo económico pesa a pesar de ellos mismos, de la llegada salvadora de la extranjera que les permitirá abandonar algunas formas, para tirar los dados y dar de nuevo. Todo con un humor necesario para aliviar las tensiones, y con la emoción que crece a cada momento. En un espacio despejado, desangelado, similar a los que algunos todavía recuerdan y otros conocemos desde la voz de aquellos, desde la memoria, donde el calor de la pasión por el teatro ponía color a la ausencia de recursos, se suceden los ensayos de La Gaviota de Chejov, pieza donde también se discute de la escritura, del teatro, y del arte. La dramaturgia logra entroncar la textualidad chejoviana, con la presencia de los cuerpos apropiándose de la ficción. La vida y el arte se confunden en el acto mismo de la presencia escénica y en la acción desmesurada de los acontecimientos. Las actuaciones logran con certeza y talento llevar adelante los estilos de actuación de una declamación afectada, a la búsqueda de la naturalidad que Stanislavski proponía, y que la figura de la maestra, maravillosa en el cuerpo de Gabriela Villalonga, les hará buscar con el rigor que la caracterizaba. IMG_3287Los personajes de La Gaviota, se cruzan con los actores sociales que los viven en los ensayos, y que miramos en su doble identidad con expectación desde la platea, con el preciso reconocimiento de sus luchas, sus amores, sus sueños, tan reales arriba como abajo del escenario. El cuidado vestuario, y algunos elementos de la escenografía nos sitúan en un marco temporal preciso, los cincuenta, donde las contradicciones sociales chocaban con los deseos, y lo económico para el teatro independiente era una realidad que se discutía entre la profesionalidad que representaba cobrar un sueldo que permitiera vivir del arte, o por el contrario separar ambos registros y vivir de un trabajo ajeno al mismo. La discusión si la televisión era un espacio legítimo para solventar lo que desde la boletería no alcanzaba, la búsqueda de acercar un público no habituado al teatro, herramienta de lo político; temáticas que están incorporadas desde las acciones, naturalmente al desarrollo de la intriga. Un fresco, una aguafuerte arltiana en escena, donde las partes constituyen un todo, que nos conmueve desde la risa, la ternura, y la pasión a una disciplina, que hoy como ayer, bucea en sí misma los procedimientos que desde la autogestión le permitan acceder al espectador, para que éste acceda a mirarse en el espejo de una puesta en escena. IMG_3171

Hemeroteca: (on line) http://www.celcit.org.ar/publicaciones/teatro-teoria-y-practica/3/003/

Fragmentos del capítulo “Tiempos mejores (1946 – 1957) del libro Días de teatro. Hedy Crilla. Cora Roca.

Ficha técnica: Ensayo de una utopía Dramaturgia de Gabriel Virtuoso. Elenco: Nicolás Fabbro, Natalia Vozzi, Juan Trzenko, Pettu Salama, Ariel Mangiavillano, Mònica Spada, Fernando Atìas, Ariel Guazzone, Gabriela Villalonga. Escenografía y vestuario: Virginia de los Santos. Coreografía: Eluney Zalazar. Diseño de luces: Diego Todorovich. Arreglo de sonidos: Juan Pablo Maicas. Diseño gráfico: Leila Tanuz. Dirección: Guillermo Ferraro. Asistencia: Antonella Loccisano. Producción: Pettu Salama. Prensa: Simkin y Franco. Teatro: El Grito.

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