El ojo del destino de Francisco Estrada

Estándar

El ojo del destino de

Francisco Estrada

“La venganza es como un tamiz”

Mariángeles Sanz

sanzm897@yahoo.com

Una carpa de circo ambulante, hombres y animales, en estado decadente, precariedad y miseria, atravesado por la sombra de un dueño arbitrario y cruel, Lazlo. Una equilibrista, y un malabarista, tirador además de cuchillos, que se enfrentan a la posibilidad de dejarse arrastrar por las luces del centro, como en el tango; figura de Floreal que aparece como la voz tentadora de la serpiente.

Los personajes de carne y hueso, Tamara, Virgilio y Floreal, el muñeco que se desdobla entre la vida y la marioneta, son el espejo de una realidad de la vida del actor trashumante, del artista del circo y su valor degradado, que necesita la aprobación de un público y un teatro de paredes que legitime su arte. El deseo de unos y otros flota en el aire, viciado de alcohol y droga, y la violencia sobre los cuerpos. Un deseo que como en la canción final va a tener, para cumplirse, que esperar una mejor oportunidad, una nueva ocasión.

Un vaticinio que lleva a la tragedia, el destino determinante de las vidas de los hombres y las fieras y la denuncia de una violencia de género que silenciado por mucho tiempo, toma voz y corporidad en la actualidad, en la unión de las actrices en la defensa de sus derechos, en la exigencia de igualdad de oportunidades, el respeto a su trabajo y a su persona. Estrada lo hace con un lenguaje que navega entre el lunfardo y la poesía popular, que la dirección de Asensio traduce en una corporalidad en desequilibrio, grotesca en la actuación.

La puesta desde mi mirada, es un homenaje a nuestra tradición teatral, la carpa del circo de los Podestá, allí donde comenzó todo, a aquellos integrantes del mundo del circo, con sus ganas, sus frustraciones y su búsqueda incansable de reconocimiento, y a la vez una advertencia de los peligros de la marginalidad y la brutalidad que ejerce un poder en lo minúsculo de un espacio, con seres que tienen una sensibilidad que necesita para sobrevivir un deseo permanente, una utopía a realizarse, y la ilusión que da el alcohol y la morfina.

La escenografía y la iluminación apoyan con certeza la creación del clima propuesto por el texto dramático, de forma de crear la ilusión del afuera de la carpa, ese espacio indeterminado entre el pasado y el futuro como interrogante; con animales que sólo se mencionan, o que aparecen en sus jaulas, pero no lo son. En el circo todo parece lo que no es. Todos son manipuladores de la fantasía. Las actuaciones le dan fuerza a las palabras, presencia, gestualidad, cada uno construye su personaje con acierto, se destaca en lo muy bueno, la presencia de Lucía Adúriz en la figura de Peto, Petorutti, el muñeco que guarda en sí la magia del circo en escena.

Ficha técnica: “El ojo del destino” de Francisco Estrada. Elenco: Lucía Adúriz, Laura Cymer, Osqui Guzmán, Agustín Rittano. Producción TNC: Martín Lavini. Asistencia de dirección TNC: Maximiliano Libera. Música: Carmen Baliero. Iluminación: Gonzalo Córdova. Vestuario: Vessna Bebek. Escenografía: María Oswald. Dirección: Mariela Asensio. Duración: 53 minutos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s