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Nostalgia de una ciencia ficción futura de Sofía Medici y Laura Kalauz

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Nostalgia de una ciencia ficción futura
de Sofía Medici y Laura Kalauz
Investigación performática

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

unnamedLa caída de las verdades únicas en nuestro mundo posmoderno nos permite la posibilidad de descreer de ciertos relatos considerados objetivos, pero que sin embargo, no dejaron de conformar un relato, una versión, una ficción de percepción relativa, cuyo centro fue Europa. La perfomance de Sofía Medici y Laura Kalauz, conlleva un sentido, demostrar de forma cuasi científica como los discursos de la ciencia sobre los Onas o Selk’nam, son tan sólo relatos, que van armándose de acuerdo a la mirada eurocéntrica de quienes se proponen como la voz autorizada, los testigos presénciales de la vida y costumbres de sus integrantes, y los únicos indicados para establecer la traducción necesaria y exacta de aquello que los habitantes de aquella zona austral dicen en un diálogo donde las lenguas se cruzan y se contaminan. Traductor, traidor, podríamos afirmar sin miedo a equivocarnos luego del recorrido que hacemos a través de las habitaciones de la vieja casona devenida en mapa de iniciación para aquellos que asistimos como espectadores a ¿una representación teatral? Difícil de decir, porque en realidad somos nuevamente testigos de un discurso otro, cuya finalidad es la deconstrucción de los anteriores que mantuvieron un centro, una hegemonía que tuvo como finalidad la desaparición de los hombres y mujeres de La tierra del Fuego. De recolectores y cazadores, a piezas de museo, a ser exhibidos como trofeos en las Ferias de 2 unnamedParís, los habitantes de la península, fueron diezmados e invisibilizados, por una cultura que se apropio incluso de su lengua, para quedarse lisa y llanamente con su territorio. La figura del otro, del diferente para constituir una subjetividad que este caso se erige como central, es un acontecimiento que se reitera en la historia de la humanidad hasta nuestros días. Los protagonistas pueden ser otros, pero de todas maneras, hasta burdamente, los procedimientos siguen siendo en algún punto los mismos, aggionardos con las nuevas tecnologías, con las nuevas herramientas que la comunicación nos provee, pero guardando el mismo significado, masacrar al que consideramos diferente con el firme propósito de quedarnos con aquello que les pertenece. De ahí deriva la importancia del proceso que la perfomance ejerce, no sólo para dar cuenta de nuestra historia ficcionalizada por la voz que ejerció el poder, en cuanto a describir a los representantes de la tierra a conquistar y colonizar, sino porque nos pone en acto la singularidad de ver como se siguen produciendo los mismos hechos ante nuestra mirada acostumbrada, adocenada, eurocéntrica, aunque las víctimas sean sirios, afganos, o libios. Primero la demonización, los Onas eran caníbales, para luego pasar a la necesidad de convertirlos en nosotros y si no eliminarlos por peligrosos. En un recorrido que asemeja a las salas de los museos, donde alguien sirve de guía y nos ofrece algún elemento que ilustra sus palabras, desarrollando una medici 2argumentación a la que estamos acostumbrados, vemos como la sonrisa que produce los equívocos del lenguaje, se van perdiendo para acercarnos con ese otro relato no oficial, a una realidad que nos duele, por inevitable pero también por reiterada. En paralelo nuestro recorrido por la casona, terraza incluida, es el mismo que llevaron adelante los Selk’nam en su periplo de cautiverio. Una propuesta muy interesante que fusiona de manera acabada el arte y la praxis; en un recorrido preestablecido y con el itinerario en mano vamos cruzando en grupo de 12 personas las distintas pequeñas “salas” con los elementos necesarios, cruzando puertas y años de historia. Un canevá profuso, sólido, y sobre todo polifónico a partir de la ardua investigación con fragmentos, comentarios y dichos de la historia oficial y, también, de los sobrevivientes al flagelo de la colonización y evangelización. Además de algunas otras voces que estuvieron en ese preciso lugar y tiempo por otras razones personales. Nostalgia… [1] está planteada como un hecho escénico que excede a cualquier categoría, porque es sobre todo un hecho social e histórico, indispensable para construir nuestra memoria e identidad nacional. Y, BonusTrack [2] es la visita obligada para los más jóvenes pues es una forma de escuchar esas voces que fueron acalladas de forma violenta e irracional. Solo nos resta decir: Gracias a sus mentoras por compartir el registro visual y auditivo, fuentes indispensable para un trabajo comprometido con la historia de los Onas, básicamente oral, y que se ha invisibilizado por los intereses personales de algunos pocos y por los responsables del poder de turno.

Ficha técnica: Nostalgia de una ciencia ficción futura, Idea y dirección: Laura Kalauz y Sofía Medici. Performers: Liza Casullo, Carla Crespo, Laura Garbus, Nahuel Ibarra, Laura Kalauz, Sofía Medici, Demián Rochwerger, Jair Jesús Toledo, Valeria Tollo. Asesoría dramatúrgica: Mariana Obersztern. Diseño Sonoro: Rafael Salgado. Asistencia técnica: Candelaria Gauffin, Matías Ygielka. Asistencia y producción general: Lucila Piffer, Luz Algranti. Prensa: Malena Schnitzer. Producción: Ninja & Nada Especial Tanz. Co – producción: DeSingel (BE). Espacio: BonusTrack. Duración:…Estreno: 24/09/2015.

[1] Según gacetilla de Prensa: NOSTALGIA DE UNA CIENCIA FICCIÓN FUTURA fue concebida como obra de teatro performático y estrenada en diciembre de 2014 en DeSingel (Amberes, Bélgica) en el festival ACT. https://vimeo.com/107746865. Parte de su investigación formó participó de la exposición colectiva “Voces indígenas” en el Pabellón Italo-Latinoamericano de la Bienal de Venecia 2015, en cuya apertura Kalauz y Medici realizaron la performance “Reported Speech”. En este nuevo género de performance instalativa, el modo en que la información llega al público se transforma radicalmente al estar dividida en distintos espacios y dispositivos, haciendo que el espectador pueda elegir el tiempo y la atención que dedica a cada escena y construir así un sentido final.

[2] Idem: BonusTrack abre sus puertas para que cada rincón de este precioso caserón sea habitado con voces y movimientos, con interrogantes, inquietudes y rupturas, con experimentaciones y conversaciones. Abre sus puertas para arriesgarse con aquellos proyectos que no fueron transitados, como también para cobijar proyectos en germinación. BonusTrack es un modo de darle lugar a lo inesperado, descubrir en los pliegues de lo recorrido matices nuevos y mostrar otras aristas creativas de músicos, directores, actores, coreógrafos, bailarines, escritores. BonusTrack. Un espacio donde lo no obvio tiene lugar y puede suceder

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Carne oscura y triste

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Carne oscura y triste ¿Qué hay en ti?

de María Luz Roa

Teatro Documental

 

Selva… Noche… Luna

pena en el yerbal

el silencio vibra

en la soledad,

y el latir del monte

quiebra la quietud

con el canto triste

del pobre mensú.1

 

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

carne oscura 2El mensú era el nombre guaraní con que se definía al trabajador esclavo que desde el siglo XIX realizaba la recolección de la yerba en la selva misionera y paraguaya. La dramaturgia documental de María Luz Roa trabaja sobre una investigación de su autoría, sobre un tema que tiene relación con el creciente tráfico de personas en todo el mundo para las más diversas tareas. Desde la antropología etnográfica Roa realiza un trabajo de campo con entrevistas a los actores sociales, los tareferos2 como se los denomina ahora, más los textos de Rafael Barrett3 y construye una textualidad discursiva cruzada por la imagen sobre un fondo entretejido entre las débiles maderas de cajones y las telas de las bolsas que cargan sobre sus espaldas los trabajadores del yerbatal, los raídos. Dos actores, Facundo Nahuel Giménez y Mariana Brusse, ponen el cuerpo para darle el espacio de la representación a una realidad que avergüenza con su crudeza, violencia, y explotación sobre otros seres humanos que no poseen las herramientas necesarias, sólo sus brazos y su espalda, para llevar adelante sus vidas y la de sus familias. La narrativa argentina, en los cuentos de Horacio Quiroga, autor fascinado por la selva misionera que vivió en ella por un tiempo, toma para la textualidad de su libro de relatos: Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), la relación a veces bestial entre el hombre y la naturaleza, y entre el hombre para con él mismo. Su cuento “Los mensús”, es un claro alegato de denuncia de su triste situación más allá de los valores estilísticos del mismo:

 

Flacos, despeinados, en calzoncillos, la camisa abierta en largos tajos, descalzos como la mayoría, sucios como todos ellos, los dos mensú devoraban con los ojos la capital del bosque, Jerusalén y Gólgota de sus vidas. ¡Nueve me-ses allá arriba! ¡Al año y medio! (Los mensús, Quiroga)

carne oscura3La filmografía argentina también tuvo para el tema por lo menos dos películas que trabajaban el tema a partir de la relectura del cuento del escritor uruguayo4; Prisioneros de la tierra (1939) de Mario Soffici y Las aguas bajan turbias de Hugo del Carril, que tuvo una versión de danza teatro en 2010. El género de teatro documental es esta vez el encargado de dar cuenta de una realidad que como los cañaverales de azúcar en Jujuy de la familia Ledesma son el resabio de una cultura de la sumisión y el abuso de los sujetos más débiles de la sociedad: los niños, las mujeres, los pobres. Lejos, los ciudadanos de Buenos Aires, sentados en nuestras butacas, tomadores habituales del oro verde, como también se lo denominaba, olvidamos o ignoramos que el país es más que nuestra realidad cotidiana, y que tenemos el derecho y la obligación de saber. Desde que ingresamos a la sala la imagen visual que nos recibe es impactante, ambos personajes están como siendo deglutidos por un muro amorfo, no rígido, como determinados por el entorno que les pertenece. Mientras el ruido y canto de las aves se filtra en el espacio escénico la iluminación y las imágenes proyectadas van creando la atmósfera necesaria: el tiempo y el espacio se expanden dando cuenta de una historia que se repite desde hace tiempo y un espacio hostil que nos produce una rara sensación de atasco en la garganta más allá del rito teatral. La música litoraleña también le otorga un volumen especial, un yerbatal o varios, da lo mismo pues la cotidianidad es cruel para muchos. A medida que avanza el relato del muro solo queda el esqueleto a modo de las rejas de una cárcel invisibilizada, cárcel que responde a nefastos intereses económicos. De manera orgánica, visceral, Facundo y Mariana construyen a sus criaturas a medio camino entre la ficción y la realidad. Durante la cosecha directamente con sus manos arrancan los brotes más tiernos, sus cuerpos ya no tienen identidad propia pues se han convertido en plantas. Así dan cuenta de un ciclo vital que se repite sin variación ni expectativas, un teatro documental5 que desde la dirección plantea una clara postura y deja sin aliento al espectador.

 

Ficha Técnica: Carne oscura y triste ¿Qué hay en ti? de María Luz Roa.Actúan: Facundo Nahuel Gimenez y Mariana Brusse. Música original: Chango Spasiuk. Puesta en movimiento: Violeta Zuvialde. Percusión, guitarra y mezcla: Benjamín Marcos Villalba. Escenografía y vestuario: Eliana Antún y Camila Lusetti. Edición audiovisual: Eliana Antún. Material fotográfico y audiovisual de campo: Diego Marcote. Diseño sonoro y edición de sonido: Diego Marcone y Chelo Páez. Voz locutor de radio: Chelo Páez. Diseño de iluminación: Ricardo Sica. Diseño Gráfico: Camila Lusetti. Asistencia de dirección y producción: Melina Carrera y Tatiana Ivancovich. Prensa: Mariela Verónica Gagliardi. Dirección, investigación social y producción: María Luz Roa. Espacio de Cultura NoAveztruz

 

Hemeroteca:

Aranda, Darío, 2012. “Reclamo de Tareferos” en Página 12, 28/4.

 

Brus, Roland, 2009. “El teatro documental es la posibilidad de ver, sentir y conocer otras realidades” para Unciencia, noviembre.

 

1 El cantante folclórico argentino Ramón Ayala ha compuesto una famosa galopa titulada El Mensú. Galopa Misionera es el nombre que le damos a esta especie de “Polka Guaranítica”, que se caracteriza principalmente por su particular escritura y modo de ejecución, como explicaré detalladamente más adelante. A esta Galopa ya se le escuchaba, así lo testimonian los ancianos, que vivieron la “Gran Patriada” del Alto Paraná, aproximadamente desde 1920, músicos trashumantes, viajeros de nacionalidad indefinida, que bien podrían haber sido paraguayos, brasileños correntinos, o simplemente nacidos aquí en la Tierra Colorada, dejaban deslizar sus nostalgias, su vida fragosa y la poesía del ambiente, en ésta forma musical.

En una reciente entrevista, el músico Josuelo Schuap reflexionaba sobre el tema con estas palabras:

Un tema representativo de nuestra provincia y creo yo una de las canciones que por hablar del trabajador es uno de los temas más importantes de nuestra discografía. Habla del que cosecha la yerba, que deja su sangre en esa tierra para que luego con el paso del tiempo descubramos que no sólo hay mensúes en el yerbal sino también en Buenos Aires, cuando vemos a los cartoneros que también viven de la misma manera y tienen el mismo concepto del mensú de Misiones. Podemos ver a taxistas que viven como el mensú, maestros de escuela y secretarias de oficina que tienen aire acondicionado pero que también son de la misma forma, por como les pagan y como viven, el mensú a veces también usa saco y corbata. Principalmente creemos que la yerba, que es el producto de nuestra provincia y es pagada con la miseria de los 16 centavos por el kilo de hoja verde también se reproduce en otras latitudes y en otros campos laborales. Entrevista a Josuelo Schuap: Sepan que soy misionero (Wikipedia)

2La palabra tarefa es una deformación aportuguesada de la palabra tarifa. Al igual que la palabra mensú  término de origen guaraní proviene de la palabra española “mensual”, referida a la frecuencia del pago del salario. Los recolectores de yerba (tareferos) aceptan una tarifa que se paga por kilo cosechado:

 

“La distancia entre el hogar y el yerbal determina la hora de levantarse, siempre de madrugada, entre las 4 y las 6. Un camión recorre los barrios, sube a los trabajadores al acoplado y comienza la travesía. Pueden ser veinte kilómetros, también 40 o 50. A las 7 están en el yerbal, mojados por el rocío y la helada. Tijera o serrucho en mano, cortan las ramas pequeñas de la planta, acumulan las hojas sobre plásticos abiertos como mantel que esperan en el piso. Luego se unen las puntas del plástico y forman una gran bolsa, el “raído”, cien kilos, 20 pesos. Un tarefero experimentado, y con suerte, puede hacer cuatro raídos al día, 80 pesos de salario bruto, con descuentos se transforma en 60 pesos en mano, por jornadas de nueve a doce horas: equivale a tres kilos de yerba.” (Darío Aranda, 2012)

 

3 Rafael Barrett, de nombre completo Rafael Ángel Jorge Julián Barrett y Álvarez de Toledo (Torrelavega, Cantabria, España, 7 de enero de 1876 – Arcachón, Francia, 17 de diciembre de 1910) fue un escritor español -narrador, ensayista y periodista- que desarrolló la mayor parte de su producción literaria en Paraguay, resultando una figura destacada de la literatura paraguaya durante el siglo XX. Es particularmente conocido por sus cuentos y sus ensayos de hondo contenido filosófico, exponente de un vitalismo que anticipa de cierta forma el existencialismo. Conocidos son también sus alegatos filosófico-políticos a favor del anarquismo.

4 Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, 31 de diciembre de 1878Buenos Aires, 19 de febrero de 1937)fue un cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo. Fue el maestro del cuento latinoamericano, de prosa vívida, naturalista y modernista. Sus relatos breves, que a menudo retratan a la naturaleza bajo rasgos temibles y horrorosos, y como enemiga del ser humano, le valieron ser comparado con el estadounidense Edgad Allan Poe.  Vivió en su país natal hasta la edad de 23 años, momento en el cual, luego de matar accidentalmente a su mejor amigo, decidió emigrar a Argentina, país donde vivió 35 años —hasta su muerte—, donde se casó dos veces, tuvo sus tres hijos, y en donde además desarrolló la mayor parte de su obra. Mostró una eterna pasión por el territorio de Misiones y su selva, empleando a esta y sus habitantes en la trama de muchos de sus cuentos más reconocidos.

5 El llamado teatro-documental no es un género teatral propiamente dicho, sino una variante de la dramaturgia, una mezcla de propuestas teatrales con el periodismo, los testimonios y otros recursos que se basan en hechos verdaderos. “Es una experiencia que pasa de la representación a la investigación. El teatro se convierte en el vehículo para descubrir otras formas de vida y contextos, y se abren nuevos micro cosmos. La realidad es cada vez más compleja y el teatro busca reflejar ese movimiento, construyendo varios niveles de contenido y expresión, y a partir del uso de nuevas estrategias artísticas”, señala Brus, que lleva más de 15 años trabajando bajo esa modalidad. Según indica, el teatro documental surgió “del hambre por una dosis de realidad” y se convirtió en la posibilidad de cuestionar a la sociedad alemana de la década de los ’80 que estaba en un estado de estancamiento. “Sentíamos que había una insuficiencia de experiencias verdaderas y el teatro repetía las mismas obras con los códigos de siempre. Con la caída del Muro en 1989, y la turbulenta reunificación, todo cambió radicalmente y el teatro retomó una dimensión política. Por otro lado, comenzaban a surgir nuevos medios como Internet, aparecía “Gran Hermano”, y la pregunta era cómo reaccionar ante esos fenómenos que aplastaban el teatro, y lo hacían ver como una pintura representativa del siglo XVIII, muy antiguo”, expresa.