Archivo de la categoría: Performance

Museo Ezeiza 20 de junio de 1973.

Estándar

Museo Ezeiza

20 de junio de 1973. Instalación teatral de Cooperativa Ezeiza

Dirección Pompeyo Audivert y Andrés Mangone

Compañeros / No nos dejemos engañar por este autodenominado Museo Ezeiza 73, se trata una vez más, de un intento del enemigo de desvirtuar nuestra épica. La maniobra es muy simple: Sobre los soportes del Museo que recortan un fragmento y lo iluminan con una luz y un cartelito, el Museo ha colocado algunos restos de aquella gesta, objetos que se han encontrado en el suelo de Ezeiza después del desbande (…) Son fragmentos insignificantes del acontecimiento que alcanzan por haber pertenecido al hecho y estar situados allí, el nivel significativo a la vez ridículo y sagrado del fetiche. (Programa de mano)

000165618 MuseoMaría de los Ángeles Sanz

Cuerpos a través de sus objetos, objetos que se subjetivan para hablarnos de los cuerpos, y un momento de la historia socio política del país que no puede quedar en el olvido si queremos edificar un futuro diferente. En la sala A del Centro Cultural San Martín, Pompeyo Audivert y Andrés Mangone, realizan una vez más la puesta de su instalación teatral Museo Ezeiza. De forma gratuita, para que más ciudadanos puedan acceder a la categoría de espectadores, de un momento crucial de nuestro pasado reciente, y de un acontecimiento artístico que nos lleva algunos al recuerdo de esa encrucijada, y a otros a ser testigos de una mirada sobre los hechos desde el lugar de las víctimas. La penumbra, la semioscuridad que nos envuelve cuando ingresamos, se hace densidad en nuestros cuerpos que interpelados por los objetos parlantes nos narran microhistorias, pequeños pedazos de un rompecabezas que iremos armando recorriendo cada una de las mesas de soporte, atravesados por las zorras que arrastran los cuerpos, guiados por la voz autoritaria de los guardias. Los cuerpos / objetos nos interpelan, nos dirigen su mirada de súplica, o nos piden que los ayudemos para encontrarse a sí mismos, y a lo que fueron dejando atrás. En el espacio son muchos, por los pequeños intersticios que nos dejan entre mesa y mesa, circulamos, recordamos canciones, consignas, y protagonistas: Leonardo Favio, las agrupaciones políticas, la gente de inteligencia, sus trajes y anteojos negros, su oscura y peligrosa presencia, y la espera de Perón, que no podrá aterrizar allí, cuando todo se convierta en un caos, de sangre y muerte. Los espectadores entonces, somos parte atomizada del escenario que la instalación propone, los actores y las actrices rememoran, no construyen personaje, sino que traen desde la memoria colectiva, los nombres de aquellos que vivieron la jornada, no sólo como testigos de su época sino como protagonistas de un momento bisagra de la relación del gobierno con gran parte del pueblo. Hablar de Instalacióni es abrir la escena a un género, si puede llamárselo así, que proviene de otra disciplina, la plástica, y que por su manera de exponer los objetos permite entonces romper con la convencional relación artista / espectador, y lograr un fluido constante entre los vasos comunicantes entre el que mira y el que es mirado. 000077166Museo

Instalación, señala Josu Larrañaga (2001) “es un término recurrente para denominar las propuestas artísticas a las que no se les podía aplicar fácilmente aquellas categorías tradicionales de pintura y escultura, y que, por otro lado, tampoco podían ser ubicadas en calificativos más recientes”. (En Daniela Berlante, (UNA / UBA)

En la plástica pasamos de las dos dimensiones a las tres, y por otra parte, el espacio se transforma en el soporte fundamental de la propuesta. No es sólo el lugar donde aparecen las obras especialmente distribuidas para ser observadas, sino y ahí viene su transferencia a lo teatral, para ser vividas por el espectador, recreadas junto con él, en una sensación de que el pasado y el presente se cruzan en la intersección de ese momento único que la instalación procura. Es entonces, que el trabajo de Audivert y Mangone, que ya lleva varios años en escena, propone una visita a la memoria colectiva, pero no de manera estática y pasiva sino involucrando los cuerpos, las mentes y las almas en ese momento, que para algunos es un recuerdo doloroso y glorioso al mismo tiempo; y para las nuevas generaciones, la oportunidad de sentir de alguna forma, las sensaciones, el clima de una época que no termina de ser transitada. Una interesante forma de documentar desde el teatro, desde un museo viviente, con actuaciones muy buenas que logran hacernos vibrar en un sentimiento colectivo, aunque no unìvoco, el rescate de la memoria, en la búsqueda de un destino común, aunados por nuestras voces, cantando el himno nacional. 000077167 Museo

Bibliografía (On line):

Berlante, Daniela. La instalación teatral como agente de … – Territorio Teatral

territorioteatral.org.ar/html.2/articulos/pdf/n12_01.pdf

Ficha técnica: Museo Ezeiza de Cooperativa Ezeiza de Pompeyo Audivert y Andrés Mangone. Elenco: Adela Busquet, Adolfina García Zavala, Adrián Almaraz, Adrián Tùfolo, Alejandro Aisen, Aldana Torlaschi, Alejandra Buitron, Alexis Dalessandro, Ana Audivert, Anabella Sarrias, Amalia Cárdenas, Amalia Denébola Salerno, Amalia Verbitsky, Álvaro Panaro, Andrés Buzurro, Andrés Mangone, Ángeles Martínez, Ángeles Villa, Carlos Arzulian, Carlos González, Carolina Fernández, Casandra Velázquez, Cecilia Labourt, Corina Berman, Cristian Paolucci, Danae Cisneros, Daniela Gau, Diego Bollero, Diego Vegezzi, Dulce Ramírez, Elisabet Moino, Emanuel Tomé, Fernanda Lucena, Fernando Arfuso, Fernando Khable, Fernando Naval, Florencia Vincentelli, Lución Palacios, Gabriela Ram, Gino Fusco, Glenda Pocal, Gonzalo Cenizo, Gonzalo Dutria, Guillermo Amaral, Gustavo Castro, Gustavo Saborido, Hernán Crismanich, Hilda Frisari, Hugo Cardozo, Ignacio Nazareno Ciminari, Ignacio Rodrìguez, Iván Altschuler, Ivana Zacharski Muchnik, Jorge Ramos, José Molfese, José María Villani, Juan Foucault, Juan Guiraud, Juan Ignacio Manghi, Licia Tizziani, Lilèn Durante, Liliana Cobe, Lorena Alejandra Castro, Lorena Salvaggio, Lucas Solustri, Luis González, Macarena Aniyar, Macarena Jaramillo, Manuel Contreras, Mara Campanini, Marcela Díaz, María Eugenia Ledesma, María Fernanda Pintos, Mariana Brarda, Mario Di Nicola, Martín Scarfi, Melina Benítez, Melina Diamante, Mercedes Coronel, Milagros Fabrizio, Natalia Torrado, Nicolás Lisoni, Noemí Ron, Nora Goldberg, Oscar Grillo, Pablo Clerici, Patricia Roncarolo, Pupi Carmona, Rodríguez Martínez Frau, Ramiro Álvarez Peña, Rosario Ferreiro, Rubén Parisi, Sabrina Pérez, Sandra Fiorito, Santiago Martinelli Massa, Sergio Cacavelos Riviere, Sergio Fernández, Sofía Ganzero, Sonia Poberezny, Soledad Carosella, Susana Herrero Markov, Tania Dick, Tamia Rivero, Valentín Godoy, Valeria Di Toto, Valeria Piscicelli, Valeria Tercia, Verónica Costa, Verónica Feuring, Verónica Litvin, Viviana Inga, Yasmina Cura, Zoe Báez. Fotografía: Matìas Barutta. Dirección: Pompeyo Audivert. Sala A Centro Cultural San Martín. Entrada gratuita.

i Josu Larrañaga entiende que instalar tiene que ver con conferir estatuto artístico a un espacio. El espacio se revela un elemento nodal en la medida en que va a situarse ahora en el centro de la propuesta plástica. “La instalación es una nueva forma de expresión que viene a reconsiderar las condiciones espaciales de presentación de las propuestas artísticas” Ahora bien, el espacio deja de ser soporte de la obra para volverse parte prioritaria de la misma, funcionando a la manera de un tejido intertextual. El espacio no es ya un recipiente nuevo en el cual se depositan los objetos artísticos, sino que debe leerse como un conjunto de mecanismos dispuestos por el autor que necesitan ser activados por el espectador para comenzar a funcionar. En este sentido, el artista instalador propondría una zona abierta de interacción, de intercambio y de diálogo con el espectador quien –en definitiva- será aquel que otorgue contenido a la obra en el acto mismo de recorrerla. (2006,2) (Daniela Berlante, (UNA /UBA)

Anuncios

Conejo blanco Conejo rojo de Nassim Soleimanpour

Estándar

Conejo blanco Conejo rojo de Nassim Soleimanpour

Una obra que no requiere ser ensayada ni dirigida, sólo una actriz o un actor diferente por función”

Conejo blanco, conejo rojo flyerAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un espacio (Timbre4), un texto (un sobre cerrado), un actor (Darío Sztajnszrajber), un público, el triángulo perfecto para una velada teatral que se propone una relación diferente, o no tanto, pero que sí implica para el cuerpo del actor un desafío en muchos sentidos, el componer un personaje primario de presentador, y luego componer otros que se van sumando a un relato por demás interesante. Un relato de un escritor de geografía distante, por lo tanto, otra idiosincrasia, pero que guarda en sí las mismas necesidades, aquellas que trascienden las fronteras. Un actor por semana, de ambos géneros, tiene la oportunidad de encontrarse con las palabras que otro escribe pensando en un espectador ¿ideal? ¿sorprendido? a la voluntad del narrador, que sigue la voluntad del dramaturgo. La pieza ha recorrido el mundo, traducida a 25 idiomas1, para hacer volar la imaginación de los espectadores, en búsqueda de la libertad del constructor de sus palabras. Nassim Soleimanpour es un joven dramaturgo iraní, que se negó a hacer el servicio militar de dos años de duración, y esa decisión le impidió conseguir el pasaporte que lo habilitaría a ser ciudadano del mundo, a ampliar su mirada en espacios y tiempos otros, que abrieran perspectivas divergentes, que le permitieran sentir y volar. Darío Z - Conejo blanco, conejo rojo 4Es atrapante el modo en que se va construyendo la historia que pivotea, constantemente, entre distintos espacios a partir de la inmediatez del discurso verbal -aquí / allá- en una temporalidad casi laberíntica que requiere de nuestra atenta escucha. Darío Sztajnszrajber se hizo cargo de esta “trama secreta” y con ductilidad “convocó” a su autor de manera espontánea, tarea nada fácil. Mientras la iluminación lo acompañaba en sus desplazamientos creando dos mundos diferentes. En el centro del amplio y despojado escenario de la sala México solo observamos una pequeña mesita -dos vasos de agua, un sobre,…- y su correspondiente silla. Un interesante hecho escénico, super efímero, construido por las distintas voces que se van materializando con momentos de humor y otros con la intensidad y creatividad que cada parte de la triada -Nassim / Darío / el auditorio- aporte al encuentro, al juego teatral.

darc3ado-z-conejo-blanco-conejo-rojo-1.jpgDurante el mes de abril2:

02/04 Darío Sztajnszrajber

09/04 Osqui Guzmán

16/04 Dolores Fonzi

22/04 Hernán Casciari

23/04 Julieta Cardinali

28/04 Cecilia Roth

30/04 Rafael Ferro

Ficha técnica: Conejo blanco Conejo rojo de Nassim Soleimanpour. Dramaturgia: Daniel Brooks y Roos Manson. Traducción: Lucinda Gutiérrez Ruiz. Prensa: Antonela Santecchia. Producción ejecutiva: Mariela Finkelstein. Producción general: Timbre4, Maxime Seugé. Diseño gráfico original: Mónica Caicedo. Diseño gráfico para Timbre4: Pauli Coton. Timbre4: sala México. Estreno: 05/03/2018. Duración: 60’. Funciones: ver cronograma.

1 Según gacetilla de Prensa

2 Idem

Segunda Jornada El Tango en escena

Estándar

Segunda Jornada El Tango en escena

Intervenciones coreográficas en el collage escenográfico” creado por Eduardo Bergara Leumann

Azucena Ester Joffe

En el Museo Escenográfico Botica del Ángel durante dos días, 23 y 24 de noviembre, se llevó a cabo la segunda Jornada sobre nuestra danza ciudadana. Como afirma Andrea Castelli, es un punto de encuentro para “reflexionar sobre la actividad, con el propósito de generar un ámbito de discusión e intercambio de conocimientos y experiencias”1. Coreógrafos, directores, bailarines, docentes, críticos, periodistas,… concurrieron a la cita para debatir sobre distintos ejes: El tango, perspectiva desde la crítica y la difusión”; “Poética de la danza en el cine. Aniceto”,…; “Conversación performática sobre Títeres, Máscaras y objetos”; entre otros.

La Botica del Ángel tiene una fuerza intrínseca que es difícil de poner en palabras, ese mundo exuberante y barroco construido de múltiples historias, de retazos de memoria –privadas y públicas, fue el marco perfecto para el “Recorrido por las diferentes intervenciones coreográficas” que se realizó el viernes a la tarde. Cada breve coreografía tuvo un encanto especial a lo largo de la visita guiada, cada sala del Museo se transformaba en un espacio escénico habitado por los bailarines / performers. Los creadores convocados fueron: Gachi Fernández, Olga Besio, Margarita Fernández, David Señoran, Jose Garófalo y Pablo Fermani, quienes junto a su equipo de trabajo construyeron una narración coreográfica que dialogó con el espacio edilicio y focalizó nuestra atenta mirada. Una experiencia performática entre instalaciones pobladas de fotografías, de escritos, de obras plásticas, de recuerdos de Mi Buenos Querido2 y en la cual cada espectador disfrutó desde distintos puntos de vistas. Luego, llegó el cierre con las conclusiones, donde se expusieron algunos de los objetivos, el proceso creativo con sus singularidades y el aplauso final de todos los presentes.

 

Equipo de producción: Carina Mele – Mónica Berman – Andrea Castelli – Juan Federico Santucho – Natalia Battellini – Gerardo Azar – Sabrina Castaño  – Carlos Vizzoto.

2 La Botica del Ángel es un collage escenográfico creado por Eduardo Bergara Leumann en el museo que fue su casa, donde sorprenden obras de arte de muchos artistas plásticos: Raúl Soldi, Antonio Berni, Luis Felipe Noé, Marta Minujin, Guillermo Roux, Juan Carlos Castagnino, Carlos Gorriarena, Josefina Robirosa, Héctor Borla, Juan Carlos Benitez, Eduardo Pla, Raúl Lozza; manuscritos de Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Manuel Mujica Lainez. Recuerdos de actores y cantantes, algunos de los cuales debutaron en La Botica como Susana Rinaldi, Marikena Monti, Nacha Guevara, Leonardo Favio, entre otros. En el recorrido por el lugar se encuentran homenajes a compositores de tango y folklore como Astor Piazzolla, Mariano Mores, Homero Expósito, Mercedes Sosa, Ariel Ramírez, María Elena Walsh, entre otros, y también se pueden apreciar las instalaciones armadas con fotografías y objetos históricos de un Buenos Aires que se fue perdiendo. Eduardo Bergara Leumann legó el Museo a la Universidad del Salvador. http://boticadelangel.usal.edu.ar/ [03/12/2017]

Concierto para equipaje (Homenaje a Tadeusz Kantor) y Africa. Sueño de un viaje olvidado por la Companía Cuerpoequipaje

Estándar

Concierto para equipaje (Homenaje a Tadeusz Kantor) y Africa. Sueño de un viaje olvidado por la Companía Cuerpoequipaje

Teatro físico con objetos y máscaras

 

Azucena Ester Joffe

La artista Tatiana Sandoval presenta dos breves obras, disímiles entre sí, a partir de una dramaturgia que tiene como punto de partida algunos trazos precisos que, luego en el espacio a través de la constante investigación, van adquiriendo la textura artesanal que configura esta interesante experiencia visual y auditiva. En el 2015 Sandoval convocó a docentes, estudiantes, investigadores,… para formar la Compañía Cuerpoequipaje, grupo interdisciplinario dedicado a “la creación e investigación en artes escénicas con foco en la experimentación con objetos y nuevas tecnologías”1.

.

conciertoConcierto para equipaje (Homenaje a Tadeusz Kantor)

Esta primera obra “no preexistió como un texto, sino en imágenes, fragmentos y materialidades”2, y se presenta como “evocación y memoria rota” y “surrealismo contemporáneo”. Términos que dan cuenta de una narrativa coreográfica vívida que nos permite construir nuestro propio relato. Al ingresar, en el espacio escénico observamos muy pocos elementos y a una joven mujer sentada en la platea que llama nuestra atención porque no logramos ver su rostro, luego comienza a correr con su valija hacia la llegada de algún tren. Tres personajes femeninos “híbridos”, cuerpos-objetos, que se construyen a partir de tres cajas a modo de embalaje exterior y de un violín como memoria de algún concierto. Imágenes visuales y auditivas que van creando, a modo de recuerdos fragmentados, un collage atrapante que no clausura posibles sentidos. La precisa iluminación termina por darle una patina amarronada al clima onírico que requiere cada escena. Mientras el adecuado y colorido vestuario destaca a estas criaturas. Una propuesta performática llevada acabo con solvencia escénica por las tres performers; cada gestualidad y cada movimiento tiene la precisión necesaria para no romper el encanto -entre ellas casi no se ven por los objetos mencionados y sus rostros nos son constantemente vedados. Un merecido homenje a Kantor a partir de la dimensión poética que habita en el espacio lúdico.

.
000150232Africa. Sueño de un viaje olvidado

La posterior obra es el segundo montaje de la Compañía y surgió de “una idea inicial más narrativa”. Es la teatralización del sueño de una pequeña que, como Alicia en el país de las maravillas, cae a un pozo que la conduce a un sitio habitado por personajes fantásticos. Un relato singular y laberíntico en el cual las transformaciones oníricas, sobrenaturales, avanzan mientras los sonidos, como si fueran emitidos por animales hablantes, acompañan a cada uno de estos seres. En esta oportunidad, también disfrutamos de una textualidad coreográfica que le otorga al espacio lúdico, través de las máscaras y del particular vestuario, una dimensión poéticamente ancestral. En tanto la iluminación de forma acertada envuelve a estas criaturas irreales propia de los sueños infantiles que se convierten en imágenes del presente. Un acontecimiento teatral que interpela, desde distintos lugares, a nuestra imaginación a partir del sólido juego escénico que realizan las performers.

Ficha técnica: Concierto para equipaje (Homenaje a Tadeusz Kantor) y Africa. Sueño de un viaje olvidado por la Compañía Cuerpoequipaje. Performers: Rocío Celeste Fernández, Sofía Galindo, Bárbara García Di Yorio y Yanina Grasso. Música original: Cecilia Candia. Diseńo de vestuario y máscaras: Pheonía Veloz.  Diseńo de iluminación: Jessica Tortul. Coreografía en colaboración con las performers: Tatiana Sandoval. Fotos: Patricia Ackerman. Asistencia de dirección: Andrea Aguirre León, Miguel Mango y Micaela Irina Zaninovich. Dramaturgia y dirección: Tatiana Sandoval. Artistas invitados: Mara Padilla. Asesoría en máscaras: Pablo Gershanik. Asesoría de violín en escena: Sami Abadi. Video: Claudia Araya López. Diseño de Mapping: Alejandra D’Agostino y Sebastián Pascual. Asistencia de iluminación: Nadia Farias. Realización cajas concierto: Victor Salvatore. Realización de vestuario África: Ivaní Sandoval. Realización de máscaras: Hernán Ferrari. Realización caja nido: Esteban Siderakis. Trailers: Vicente Vila. Producción: Compañía Cuerpoequipaje y PICA. Foto: Patricia Ackerman. Diseño gráfico. Gabriela Messuti. Prensa & difusión: Simkin & Franco. ElKafka Espacio Teatral. Reestreno: 05/11/2017. Duración: 43’. Función: domingos 12, 19 y 26 de noviembre 18hs. y el sábado 2 de diciembre 23hs.

1Según gacetilla de Prensa.

2https://saquenunapluma.wordpress.com/2017/11/03/sobre-el-proceso-creativo-de-concierto-para-equipaje-y-africa-sueno-de-un-viaje-olvidado-por-tatiana-sandoval-directora/

 

Cosas que pasan de Luis Biasotto

Estándar

Cosas que pasan de Luis Biasotto

Un teatro de cuerpos y objetos en movimiento. Un sentido en imágenes.

La travesía no es pacífica, exige participar en un orden que comunica desde el impacto sensorial y desde el extrañamiento propio de una poética azarosa, desestabilizadora, e incluso desde una creatividad dispersa y artesanal. (Susana Tambutti)

cosas que pasan 2017 2Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Dentro del marco de la 11va edición del FIBA, del 5 al 21 del presente mes, pudimos disfrutar de obras internacionales y nacionales seleccionadas e invitadas. Entre estas ultimas, Cosas que pasan en la programación en El Cultural San Martín participo con dos funciones. Y, esperamos su pronta reposición en la cartelera porteña.

El amplio espacio escénico de la sala B estaba dividido en dos frentes donde un juego de poleas nos permitía ver aparecer y desparecer la multiplicidad de objetos que integraran el desarrollo de la puesta. Actores / bailarines en escena y otros oficiando de instrumento que iban cambiando de lugar a medida que la intriga lo necesitaba. Cuadros o sketches, que eran anticipados por una suerte epígrafes que aparecían en la pared de fondo de esa caja italiana particular. El primero podríamos titularlo sin dudas, “las sillas”. La silla como objeto / obstáculo que exige de cada uno de los cuerpos una habilidad diferente, un dominio sobre sí mismo producto de un trabajo intenso. Enfundados en un vestuario que uniforma a todos, menos en el color, que tenia una paleta que cubria el marrón, el gris, y el negro, cubiertos por mantas de colores vivos, de tejidos artesanales, que serán fundamentales en la imagen que cerro la performance. Ante nuestros ojos todo se transforma o adquiere distintos significados, como la silla que ante la furia destructiva del hombre, como un animal destripado será un montículo de maderas y telas en un informe bulto que luego subirá a completar con lo demás un museo colgante, un cuadro de utilería predispuesto a una lógica que no podiamos anticipar. Cortos de thrillers parecian atravesar el todo, y la violencia cuerpo a cuerpo, entre los personajes se sucedia con la muerte como centro y protagonista. 000144064Una civilización que tiende a ser destruida por el hombre hasta encontrar en el fondo de su origen una posibilidad de recomenzar, una nueva epifanía. Los elementos varios se sucedian en las manos de los danzantes y sin palabras, se tejia la trama que envuelve muchas otras, y todas juntas la historia de una humanidad que busca autodestruirse de mil formas distintas. Reproducciones de armas antiguas y modernas, globos que simulaban explosiones letales, música, luz, viento, bosques que se destruyen, bosques que se producen con una búsqueda de volver al instinto animal de la sobrevivencia. Sin embargo, a pesar de la significación que se multiplicaba, el humor no estuvo ausente, y provenia de la desmesura de la propuesta, de lo barroco y bizarro de la escena, en fin, de la tragicomedia de la vida y su autèntico grado de ironia y absurdidad.

Un evento creativo que construye en un canevas artesanal las potentes imágenes visuales y auditivas que interpelan al espectador constantemente. Esta mixtura de procedimientos -con cuerpos que corren, sustancias volátiles que son dañinas, objetos cotidianos que suben y bajan intentando anclarnos en una historia posible,…- es difícil racionalizar su contenido. Solo hay que dejarse llevar por esa “energía” particular y transitar la experiencia con los sentidos. Un hecho teatral inacabado y provocador, dinámico y por momentos frenético, donde todos cumplen “roles” y nos dejan mucho para reflexionar.cosas que pasan

Ficha técnica: Cosas que pasan de Luis Biasotto. Intérpretes: Luciana Acuña, Luis Biasotto, Gabriel Chwojnik, Gabriela Gobbi, Paula Russ, Agustina Sario y Matthieu Perpoint. Creación: Luciana Acuña, Luis Biasotto, Gabriela Gobbi, Agustina Sario y Matthieu Perpoint. Concepción musical: Gabriel Chwojnik. Concepto, diseño y realización escenográfica: Ariel Vaccaro. Diseño de iluminación: Matias Sendón. Asistencia de iluminación: Adrián Grimozzi. Vestuario: Gabriela V. Fernández. Revisión y asesoramiento de texto: Mariano Pensotti. Trailer: Alejo Moguiliansky y Mauricio Sanches. Asistencia General: Paula Russ. Producción general: Gabriela Gobbi. Fotos: Néstor Barbitta. Producción delegada en Francia: Bureau Cokot / Julie Le Gall & Hanna El Fakir. Produccion: El Cultural San Martín, “La Vilette- París- Residences d’ artiste 2015”. Idea y dirección: Luis Biasotto. El Cultural San Martín: sala B. Duración: 75’. Reestreno: 23/09/2017.

Mis documentos de Lola Arias y Dios de Lisandro Rodríguez

Estándar

Mis documentos de Lola Arias y Dios de Lisandro Rodríguez

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El Centro Cultural Recoleta mantiene la invitación constante para atravesar nuevas experiencias. El espacio cultural multidisciplinario es el perfecto marco para estas dos performances que se estrenaron durante los últimos días de agosto.

.

mis documentosMis documentos. Concepto y curaduría de Lola Arias

Nuestros queridos objetos por Walter Jakob, Agustín Mendilaharzu

El dibujo tiene poderes por Powerpaola

Somos lo que hacemos y somos lo que conservamos como valioso, nos integra, nos resguarda nuestra identidad; el amor incondicional a objetos que son una parte de nosotros mismos, y que nos cuesta abandonar. De esa sensación de pérdida ante los objetos que no sabemos mantener en nuestras vidas, nos habla la conferencia performática de Lola Arias, con la presencia en escena de dos artistas de una misma franja etaria, Walter Jakob y Agustín Mendilaharzu, amigos entrañables, que poseen una misma manera de construir un espacio propio a través de la búsqueda y conservación de objetos absolutamente inútiles, salvo para la constitución de su memoria individual. Como arqueólogos de su propia geografía, nos relatan de manera amena y fluida la relación con sus colecciones particulares, cuyo valor intrínseco está dado por la carga de subjetividad que llevan consigo. Valiéndose de una pantalla, las imágenes se suceden en un registro minucioso por categorías: animales, marquillas de cigarrillo, flautas; elementos que guardan registro de una niñez / adolescencia que no quiere ser perdida en el tiempo. De la memoria individual a la colectiva, de lo particular a lo social, el recupero del recuerdo a través de los objetos, forma parte no solo de una vida única en todo el sentido de diferente en cuanto a las otras, sino también de una generación, de una manera de ver el mundo en determinada geografía y su temporalidad. Los dos actores se suceden en el uso del micrófono, y guardan una relación permanente entre sí y con el espectador a quien se dirigen, rompiendo la cuarta pared. Tras un intervalo, la plástica Powerpaola, se integra a la performance, y desde diarios de dibujos, pequeñas historietas mudas algunas, otras con viñetas, y nos trasmite su experiencia como turista del mundo, como viajera en una búsqueda incesante de sí misma. Dolor, alegría, extravío, extranjería, y la necesidad de pertenencia para una persona, una mujer, que nace en un país, se crece y se educa en otro, y deambula por el resto, reconstruyéndose como un cuerpo en work-progress. Esta quinta edición del ciclo de conferencias perfomáticas, que comenzó en el 2012, “se propone indagar el género en búsqueda de un contagio entre el arte conceptual, la investigación, el teatro. Un espacio donde puedan convivir discursos, formatos y públicos de distintas disciplinas.”1

recoletaFicha técnica: Nuestros queridos objetos: Walter Jakob y Agustín Mendilaharzu. El dibujo tiene poderes: Powerpaola. Curaduría y concepto: Lola Arias. Producción: Luz Algranti. Técnica: Facundo David. Equipo Recoleta: Coordinadora de producción de proyectos especiales: Pilar Ayerra. Productora ejecutiva: Lucía Hourest. Centro Cultural Recoleta: La Capilla. Estreno: 30/08/2017. Miércoles: 6 y 13 de septiembre, 20 hs

.

diosDios de Lisandro Rodríguez

Gran parte de mi obra va en contra de esta idea del infierno difundida por la religión católica (León Ferrari)2

¿Dios es una presencia, es un concepto, es el vértice de una religión, es la palabra que más significado tiene para la humanidad, más allá de los credos, los ateos y los agnósticos? Lisandro Rodríguez desde el catolicismo, una de las tantas configuraciones religiosas de su imagen, nos pone en el interrogante de si realmente existe o si es una construcción, conveniente y disciplinadora. La santa misa en escena, su teatralidad enfrentada al hecho teatral que nos convoca, y en contraposición con el trabajo anticlerical de León Ferrari, le da a la performance su espesura de sentido, un peso específico polémico. El ritual de donde partió el teatro profano, las bacanales dionisiacas, hasta el atrio de las iglesias en la Edad Media y sus moralidades, los creyentes y los que no lo son se enfrentan a un trabajo de símbolos que van tejiendo la trama de la fe. La misa y su teatralidad, el teatro y su ritual, se unen y nos abisman como espectadores, y luego como asistentes a una exposición de arte profano. Una misa muy actual, con sus cantos, y una feligresía omnipresente en el rito, participando no sólo en las indicaciones del sacerdote, director de escena, que obliga a los movimientos, sino con su voz que compite con la de él al entonar ya desde la previa en el Patio, en un ensayo anterior a la misa, los temas que son a la vez una consigna de significado para todos. La capilla como geografía constituye un contexto preciso, ya que guarda inclusive los vitrales, propios de una iglesia, y la escenografía completa el cuadro, con flores, velas, e imágenes incluidas. Es interesante de qué modo se bifurca nuestra atención entre lo que sucede y es dicho en esta particular “misa” y lo que ocurre en el escenario mientras dos empleados se ocupan de trasladar, con sumo cuidado, en varias cajas distintos cuadros, una gran maqueta y una enorme escultura. El dramaturgo comentó:

Dios es casi un homenaje a León Ferrari, aunque en realidad es un homenaje al Papa. Ferrari dice que agradece todo lo que sucedió con esa muestra porque si no su obra no hubiese tenido la trascendencia que tuvo. Creo que Ferrari deja una marca muy potente, intento agarrar ese guante y llevarlo escénicamente a algún lado. En la obra se establece un diálogo con el acto de censura que ocurrió durante su muestra y la idea de que la iglesia tiene cooptada la cultura occidental. La obra trabaja con la idea de la corporación ‘iglesia’, donde lo que opera son las corporaciones. Son las construcciones de poder que operan todo el tiempo3.lisandro

Ficha técnica: Dios de Lisandro Rodríguez. Intérpretes: Norberto Laino y Sofía Cobás Alé (armadores), Lisandro Rodríguez, Horacio Banega (Padre), Azul Aizenberg, Juan Carlos Antón, Anabela Brogioli, Marcela Burcaizea, Pablo Dos Santos, Verónica Dragui, María Alejandra Fauquié Wefer, Zoilo Garcés, Vero Litvin, Nahuel Martinez Cantó, Emilce Olguin Ramírez, María Luz Orlando Brennan, Carla Petrillo, Juanchi Rojas, Cristina Sallesses, Daniel Adrián Sotelo, Amalia Tercelán, Marcos Videla. Diseño de iluminación: Matías Sendón. Escenografía y diseño espacial: Norberto Laino y Lisandro Rodríguez. Asistencia de dirección y producción: Manuel Schjaer. Dirección: Lisandro Rodríguez. Co-producción: Elefante Club de Teatro. Equipo Recoleta: Coordinador de producción de artes escénicas: Sebastián Romero. Productor ejecutivo: Leandro Rosenbaum. (Esta obra puede herir la sensibilidad religiosa, moral e ideológica del espectador. Queda bajo su decisión ingresar a la misma. Prohibida para menores de 18 años) Centro Cultural Recoleta: La Capilla. Estreno: 26/08/2017. Duración: 60′. Sábado 17 hs / Domingo 21 hs.

Según programa de mano

Divagando entre adoquines de Dolores Demaría

Estándar

Divagando entre adoquines

Una propuesta performática de Dolores Demaría

María de los Ángeles Sanz

Una tarde de sol en Puerto Madero, pero con una propuesta diferente, es la que ofrece Dolores Demaría. Una performancei que nos llevará a recorrer un espacio delimitado por un conjunto de calles que van desde el rio de barro y plata hasta el corazón de San Telmo. Una búsqueda de modificar nuestra percepción de lo cotidiano, de lo invisibilizado por la rutina que priva a los ojos, de iluminarse con la luz de un cielo azul Buenos Aires, y las historias que surgen a cada paso, que nos atraviesan y nos interperlan la memoria y la imaginación. Los miércoles al mediodía y los sábados a las 17hs, la cita es en el dique 1, la calle donde iniciamos el recorrido Gorriti al 1800, y el camino lo vamos haciendo entre lo sugerido y la posibilidad de nuestra interpretación. Los participantes munidos de unos auriculares, recorremos los sitios conocidos o no, donde los ruidos del agua, los pájaros, las voces, el bullicio de las calles y su tránsito, nos recuperan para el momento, aquello que habitualmente dejamos de lado cuando nos ponemos ese artefacto, y surgen como el comienzo de una transformación: de la ciudad cerca del río, y de aquella que se aleja de él sin remedio. Por lo general, los audífonos y los auriculares, nos ayudan a aislarnos de lo habitual, a sumergirnos en la música o las voces de otras realidades, no a reforzar desde allí el continente que nos rodea. De esta manera, se logra que el espacio se pueble de las voces que nos atraviesan todos los días, de los sonidos presentes, reforzando la semántica de que veamos a la ciudad con ojos de quien la descubre a partir de la consigna de escucharla, en su cotidiano y en su historia. Urbanidad, arquitectura, la mixtura que presenta la zona entre una modernidad en sus diferentes etapas, y el pasado del casco histórico de la ciudad; la vigencia de objetos que se venden como reservorio de la memoria colectiva a las manos ansiosas de los coleccionistas, nativos o extranjeros, la vegetación que irrumpe entre las baldosas, los adoquines, el grueso de las paredes que resguardan aún los sonidos de un tiempo que fue, pero se niega a ser omitido, a no surgir entre las piedras. Un pequeño mapa nos ayuda en el viaje, aunque en realidad la guía y la grabación nos van situando en los espacios a los que accedemos, una verdulerìa, una tienda de ropa, una galería de arte: lugares que nos incitan a la construcción de historias, a la bùsqueda de leyendas urbanas. La performance nos va convirtiendo en un espectador activo, un fláuner que recorre las calles y con los ojos abiertos a lo curiosamente desconocido pero habitual nos incita a la crónica urbana, al registro subjetivo de lo objetual, al acercamiento desde todos los sentidos a lo real concreto. Testigos y protagonistas de un instante único, entre el tejido urbano y sus contradicciones, sus habitantes y sus visitas oportunas, la de un turista que no deja de sorprenderse con aquello que a partir de nuestra observación guiada, comienza a sorprendernos también a nosotros. Como si la ciudad, fuera distinta, otra, y nosotros turistas asombrados.

i La perfomance como género artístico que mixtura varias disciplinas entre ellas la teatral, se ha convertido en los últimos tiempos en una posibilidad de múltiples semánticas en el campo cultural. Desde la política y le denuncia de la violencia de género, hasta el rescate de la memoria colectiva, es una forma cuya estructura pone el punto de vista en el sujeto que mira y accede con su impronta según el estado de su subjetividad a la propuesta e interactúa dejando de ser un espectador pasivo para convertirse como afirmaba Boal en un espectador –actor.

El arte de vivir de, por, para y sobre Lisandro Rodríguez y Martín Seijo

Estándar

El arte de vivir de, por, para y sobre Lisandro Rodríguez y Martín Seijo

¿Por qué no podemos vivir de nuestro arte? ¿Por qué no podemos vivir de vivir?

14520497_10211303903337106_1766148213236557371_nAzucena Ester Joffe

No por casualidad, Lisandro Rodríguez y Martín Seijo, inquietos artistas, se presentaron el 8 y el 15 de Octubre en CNB en el marco de Casa Tomada. La tercera y última función será el miércoles 9 de Noviembre en el mismo sitio. Pero ¿Qué es Casa Tomada? Es “un proyecto de carácter disruptivo y experimental, en el que participan más de sesenta artistas de diversas disciplinas”1, que tuvo su apertura el 12 de Agosto y se extenderá hasta el 18 de Diciembre del presente año. ¿Es una exposición? ¿Un ciclo y/o encuentro de las artes en general? Es “una intervención activa del edificio” y El arte de vivir no es sólo eso sino también la búsqueda constante de ambos artistas por cuestionar los límites de lo establecido. Por encontrar otras alternativas de la representación, a partir de la reflexión sobre las artes escénicas y la praxis, que involucra a todos los agentes del quehacer teatral, incluido el público.

Esta es la segunda performance que llevan adelante Rodriguez y Seijo. En el 2014, La Parodia está de moda y las salas alternativas fomentan el amateurismo2, fue una convocatoria particular que estaba dirigida, especialmente, a la gente de teatro y de danza, también a periodistas, críticos y jurados, y a los asistentes de la Escuela de espectadores. Una participación que se extendió más allá de los límites edilicios del Elefante Club de Teatro. Por un lado, porque muchas personas que incluso no asistieron, recibieron un mail con la leyenda “Nos interesaría mucho conocer tu opinión acerca de una frase que pertenece a Alfredo Alcón” Buscar interpretar textos clásicos nos ayuda a ponernos de pie, a elevarnos, aun sabiendo que no los podemos alcanzar. Luego, “Tu respuesta será reenviada a todos los espectadores que participaron de dicha función, casi en su totalidad gente de teatro”. Por otro lado, porque tuvo consecuencias a otro nivel, en particular, con ARGENTORES por el pago del 10% de lo recaudado por las entradas -pues para poder ingresar a la sala no abonamos entrada sino que, como valor simbólico, entregamos una botella de agua mineral de 1 ½ lt. Pero esto es otra historia que pareciera aún no haber finalizado.

En esta oportunidad, El arte de vivir, vuelve a reflexionar desde una perspectiva crítica sobre la industria cultural, el intercambio de valor, si el espectador es o no co-autor de la performance, sobre el estatuto del hecho escénico,… Obviamente, como en aquella ocasión nos encontramos ante un evento creativo y reflexivo al mismo tiempo. Un acontecimiento de resistencia y rebeldía que va más allá de La Parodia está de moda y…

Al llegar al segundo piso de CNB podemos recorrer varias instalaciones artísticas -como por ejemplo Jardín de invierno donde brota el cesped y flores. Casa Tomada ocupa tres pisos del edificio, en tanto esperamos para poder ingresar a la sala donde se desarrollará el evento. Silla en mano, cada uno de nosotros irá ocupando el lugar que prefiera, todos seremos parte de este particular encuentro. Ambos performers cubrirán su boca con cinta adhesiva, pues ya no tienen voz; no tienen preguntas porque no lograron hasta ahora respuestas. Lisandro, por un lado, usufructuará la receta de su madre y uno a uno irá vendiendo los ricos panquetes caseros, obviamente respetuoso de las reglas del mercado nos entregará su factura, como monotributista, ante el pago que realizamos. Mientras Martín irá colocando en una de las paredes, con sumo cuidado, clavos para algunas de las prendas utilizadas por los integrantes de Funciones Patrióticas, quizá a modo de una feria americana.

Luego se irán sumando otras actividades y otras formas de registros pero siempre atravesados, incluidos nosotros, por la tecnología que parece espiarnos y hacernos perder el cómodo lugar del espectador anónimo. Una cámara oculta que reflejaría el proceso posterior a La Parodia está de moda y …, distintas cámaras pequeñas que irán grabando y proyectando algunas imágenes en forma directa, en vivo y sin editar. A un costado, un megáfono y varios sobres numerados para cada espectador con la consigna a realizar. Después Martín va delimitando un sector del piso a modo de cuadrícula, entretando Lisandro dibuja rostos con colores pasteles; circulan libros de artistas plásticos y podemos leer en la pantalla un hermoso poema,… En otros momentos, una de las cámara nos devuelve en tiempo real el afuera, la calle, nos muestra a aquel transeúnte desconocido que no sabe que está participando de esta performance.14680916_1223083541096587_4844702903350960290_o

Una experiencia que pareciera tener su eje, desde lo formal, en las tareas domésticas y/o cotidianas, en el espacio íntimo, esas que realizamos a diario sin darnos cuenta. Pero, por el contrario, es un claro cuestionamiento desde lo privado al espacio público, a las normas e instituciones. Un relato que genera la interacción del sujeto participante con ambos performers. Un recorrido donde sobran las palabras y, a su vez, se constituye en necesaria comunicación. Porque combina distintas pequeñas situaciones para crear algo inesperado, sumamente efímero, que intenta “tomar lo que sea” para demostrar que aún estamos vivos, mutando en diferentes formas o expresiones pero vivos. Lisandro Rodríguez y Martín Seijo se preguntan con el peso específico del silencio “¿Por qué no podemos vivir de nuestro arte? ¿Por qué no podemos vivir de vivir?” Quizá ellos buscan su espacio como “hombres de teatro devenidos en artistas contemporáneos”3 pero, para nosotros, son hombres comprometidos con la actividad teatral y sobre todo con nuestra sociedad globalizada y adormecida. Dentro de la actual actividad teatral porteña, esta dupla de dramaturgos perforan cualquier límite y nos alejan de una perspectiva unívoca. Nos ayudan a pensar en voz alta mientras nos sorprenden, en cada encuentro, con su inteligente mirada.14721649_321526411546421_2890099700801511004_n

3 Según circular de invitación

Las Ideas de Federico León

Estándar

Las Ideas de Federico León

¿Qué es el realismo en el teatro?

11169178_483447548473122_4410368275896587580_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Federico León pertenece a una generación de dramaturgos, los de la década del noventa, que descree de los procedimientos del teatro realista y busca la posibilidad de llevar al teatro otros instrumentos que construyan nuevas maneras de expresión. En su obra Las Ideas se propone un interrogante sobre la vieja problemática entre la convención y la realidad, entre el naturalismo en escena, se fuma no se fuma, se bebe o no se bebe, y mostrarnos como el mago que devela el misterio de sus actos, como se construye una referencialidad que parece pero no es. Para lograrlo nos lleva de la mano de dos personajes que en un ambiente de ensayo, con una mesa que es tanto escritorio como espacio de juego, el pin pon, objeto que como todos se refuncionalizará en los sesenta minutos que dura la acción, para plantearnos una situación que involucra sus propias vidas con la ficción teatral, y nos presenta interrogantes que acucian a su proyecto creador dentro un sistema que vuelve una y otra vez a contarnos una historia desde la forma aristotélica, con claridad y convicción. 000124756Como toda obra que trabaja con la incertidumbre que la posmodernidad nos obliga a atravesar, nada es una certeza, y el chiste, diría uno, está precisamente en demostrarnos que la verdad se multiplica, se desvanece, o simplemente nos deja siempre otra mirada diferente como otro camino de la certeza. En una puesta en abismo y usando la pantalla de video, de una filmación casera, las imágenes son el centro del relato, en una sociedad donde la mirada es el sentido que más atención requiere y ofrece. El bombardeo constante de avisos publicitarios, las filmaciones o las fotos que se suben al instagram, entre otras formas de ver y mirar y ser mirado, son puestas en una reiteración compleja en un espacio que se quiere teatral, pero que del uso de las formas conocidas deja sólo el cuerpo de los actores, y la palabra que construye el vacío que las imágenes fragmentadas producen. Todo puede ser otra cosa, un animal si lo disfrazo puede convertirse en otro, y al mismo tiempo en ese acto ser objeto artístico, y no sólo una mueca de una mascarada. 000124757Lo real y lo fingido pero sin el condimento ético, es decir, no se propone hacer una crítica social a la hipocresía del ser y el parecer, sino por el contrario, se busca complejizar los elementos que la poética realista propone cuando intenta pasar esa realidad objetiva al espacio de la representación, y entonces la pregunta es si debo o no hacer algo verdadero en escena o fingir que lo hago. El límite de lo permitido, y la trasgresión al mismo queda presentado en la secuencia de la botella de whisky, y su clásico cambio por té, o cuando los personajes fuman un porro en escena para mantener la identidad de una teatralidad naturalista. El teatro como la última de las artes con presencia aúrica quedaría en la mirada del autor como una actividad cuyos procedimientos de reproducción mecánica nos alejarían de la ilusión y nos plantearían una relación con el espectador de deconstrucción de esa experiencia mágica. La producción de elementos que hacemos pasar como reales a la vista del público, el uso de la máscara, y diferencia entre lo real concreto y aquello que proponemos como tal, nos quita la posibilidad del pacto implícito, y nos afirma en la creencia de la construcción del discurso tanto en el teatro como fuera de él.

000127109Ficha técnica: Las Ideas de Federico León. Actores: Julián Tello & Federico León. Escenografía: Ariel Vaccaro. Música y diseño de sonido: Diego Vainer. Diseño de luces: Alejandro Le Roux. Vestuario: Paola Delgado. Casting: Maria Laura Berch. Fotografía: Ignacio Iasparra. Actor en ensayos: Ignacio Rogers. Asesoramiento técnico: Paula Coton & Agustín Genoud. Asistencia general: Melisa Santoro Aguirre & Antonella Saldicco. Operación técnica: Laura Melchior. Cámara y fotografía: Guillermo Nieto. Gaffer: Guillermo Saposnik. Dirección de arte: Mariela Rípodas. Realización de objetos: David D’Orazio. Sonido: Diego Vainer. Edición: Andrés Pepe Estrada. Post producción: Alejandro Soler. Asistencia: Malena Juanatev. Actores en video: Alejandra Manzo, Maitina De Marco, Pablo Gasloli, Alejandro Ini, Barbara Irisarri, Ana María Monti, Patricia Russo, María Laura Santos, José Maria Seoane, Alfredo Staffolani, Martín Tchira, Emanuel Torres, Antonella Querzoli y Gabriel Zayat. Agentes: Judith Martin & Carlota Guivernau. Prensa: María Laura Monti. Diseño gráfico: Alejandro Ros. Producción y asistencia de dirección: Rodrigo Pérez & Rocío Gómez Cantero. Dirección: Federico León. Zelaya. Duración: 60′.000136031

 

Un beso de Iván Cotroneo

Estándar

Un beso de Iván Cotroneo

El amor y la soledad en un mundo de subjetividades quebradas.

unnamedbesoAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un beso, un pequeño gesto que guarda todo un mundo de amor, es el detonante de una violencia que surge desde el fondo de una sociedad que recibe los gestos de odio con mayor comprensión que las demostraciones de afecto. Un padre que obliga a su hijo a comportarse como su hermano muerto, y que además lo lleva a cazar sin preguntarse si el adolescente quiere hacerlo, porque considera que la violencia sobre otros demuestra su calidad de hombre, de macho; un niño adoptado que tiene una forma diferente de sentir el amor, y que encuentra en un ciudad pequeña, llena de prejuicios el estigma de la diferencia; una profesora que tiene una relación particular con su alumna y que ama la literatura pero se siente sola en un mundo que no comprende su manera de percibirlo, encerrada también entre las calles de ese casi pueblo, convertido en una cárcel de sus sentimientos. El pueblo pequeño de la Italia de Cotroneo es parecido a otros pueblos, de otros países de Europa, también a nuestra sociedad. El sistema teatral europeo tiene estos últimos tiempos una estructura de monólogos que construye personajes de una soledad que atraviesa al espectador en su desolación. La pieza es una adaptación de la novela de Iván Cotroneo, que fue inspirada en un hecho real ocurrido en California, en 2008, donde un joven disparó a otro porque dijo que se le insinuaba; cuya estructura consta de tres monólogos consecutivos: una profesora y dos alumnos adolescentes, según figura en el programa de mano; la dirección de Fernando Bernués busca trasponer ese esquema en un espacio escénico desolado, sólo un pizarrón como fondo, tres sillas a proscenio y una luz cenital sobre los personajes. El tema del otro, del diferente, en cualquier aspecto de la vida, la soledad, la violencia de género y la educación que no atina a entusiasmar a un alumnado que no se siente incluido en el sistema social más que sólo por obligación, son algunos de los tópicos que la obra atraviesa, desde la intimidad de las historias. Los adolescentes ingresan desde la platea a la escena, mientras el personaje de la profesora ingresa desde foro, y libro en mano, nos va narrando los detalles, primero pequeños datos que unidos finalmente nos darán cuenta de una problemática que los une a los tres y no sólo en el espacio de la escuela. Un teatro que apela a la palabra, más que a las acciones, que cree en la verdad que las mismas encierran y que se torna en un teatro declamatorio, de una tesis clara a la hora de reflexionar sobre lo expuesto en escena. Que pide del espectador una escucha atenta, y lo ubica no en el lugar del voyeur, sino en el de confesor o psicólogo, que atento va ayudando a devalar con su silencio el mundo oculto de los personajes, la sombra que los habita. Una conferencia performática que se realiza ante nuestra mirada en el tono justo de una exposición, de una charla, donde el interlocutor es el auditorio. El elenco de forma acertada construye a su “personaje” con la naturalidad necesaria para darle marco a esta exposición de un “hecho privado”. O bien sentados o bien parados van construyendo el relato -a medio camino entre la teatralidad y la cotidianidad, entre la ficción y los recuerdos personales- a partir de tres historias intimas, que se cruzan en el espacio público. Un acontecimiento performático que pareciera no responder a los géneros teatrales preestablecidos, una propuesta como síntoma de una sociedad que está vencida porque no logra expresar sus afectos, y además porque desconfía de su potencial y posibilidades cuando reitera viejos programas de estudio, sin emoción ni placer alguno. Una sociedad que apuesta a las dicotomías infranqueables, a blancos y negros en las definiciones sin aceptar los matices posibles.

Ficha técnica: Un beso de Iván Cotroneo. Elenco: Mireia Gabilondo, Ander Irurelagoiena, Haritz Morras. Dirección escénica: Fernando Bernués. Producción: Tanttaka Teatroa. Web oficial: www.tanttaka.com. Traducción: Ritxi Lizartza. Adaptación: Quin Zeberio. Escenografía: Fernando Bernués y Edi Naudo. Iluminación: Xabier Lozano. Vestuario: Ana Turrillas. Dirección técnica: Edi Naudo. Ayudante de dirección: Vito Rogado. Diseño gráfico: Javi Alonso. Producción ejecutiva: Koro Etxeberría. Distribución nacional e internacional: Seda. Prensa y difusión: Carolina Alfonso. Maipo Kabaret. Estreno en Buenos Aires: 19/08/2016. Duración: 60′.