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Divagando entre adoquines de Dolores Demaría

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Divagando entre adoquines

Una propuesta performática de Dolores Demaría

María de los Ángeles Sanz

Una tarde de sol en Puerto Madero, pero con una propuesta diferente, es la que ofrece Dolores Demaría. Una performancei que nos llevará a recorrer un espacio delimitado por un conjunto de calles que van desde el rio de barro y plata hasta el corazón de San Telmo. Una búsqueda de modificar nuestra percepción de lo cotidiano, de lo invisibilizado por la rutina que priva a los ojos, de iluminarse con la luz de un cielo azul Buenos Aires, y las historias que surgen a cada paso, que nos atraviesan y nos interperlan la memoria y la imaginación. Los miércoles al mediodía y los sábados a las 17hs, la cita es en el dique 1, la calle donde iniciamos el recorrido Gorriti al 1800, y el camino lo vamos haciendo entre lo sugerido y la posibilidad de nuestra interpretación. Los participantes munidos de unos auriculares, recorremos los sitios conocidos o no, donde los ruidos del agua, los pájaros, las voces, el bullicio de las calles y su tránsito, nos recuperan para el momento, aquello que habitualmente dejamos de lado cuando nos ponemos ese artefacto, y surgen como el comienzo de una transformación: de la ciudad cerca del río, y de aquella que se aleja de él sin remedio. Por lo general, los audífonos y los auriculares, nos ayudan a aislarnos de lo habitual, a sumergirnos en la música o las voces de otras realidades, no a reforzar desde allí el continente que nos rodea. De esta manera, se logra que el espacio se pueble de las voces que nos atraviesan todos los días, de los sonidos presentes, reforzando la semántica de que veamos a la ciudad con ojos de quien la descubre a partir de la consigna de escucharla, en su cotidiano y en su historia. Urbanidad, arquitectura, la mixtura que presenta la zona entre una modernidad en sus diferentes etapas, y el pasado del casco histórico de la ciudad; la vigencia de objetos que se venden como reservorio de la memoria colectiva a las manos ansiosas de los coleccionistas, nativos o extranjeros, la vegetación que irrumpe entre las baldosas, los adoquines, el grueso de las paredes que resguardan aún los sonidos de un tiempo que fue, pero se niega a ser omitido, a no surgir entre las piedras. Un pequeño mapa nos ayuda en el viaje, aunque en realidad la guía y la grabación nos van situando en los espacios a los que accedemos, una verdulerìa, una tienda de ropa, una galería de arte: lugares que nos incitan a la construcción de historias, a la bùsqueda de leyendas urbanas. La performance nos va convirtiendo en un espectador activo, un fláuner que recorre las calles y con los ojos abiertos a lo curiosamente desconocido pero habitual nos incita a la crónica urbana, al registro subjetivo de lo objetual, al acercamiento desde todos los sentidos a lo real concreto. Testigos y protagonistas de un instante único, entre el tejido urbano y sus contradicciones, sus habitantes y sus visitas oportunas, la de un turista que no deja de sorprenderse con aquello que a partir de nuestra observación guiada, comienza a sorprendernos también a nosotros. Como si la ciudad, fuera distinta, otra, y nosotros turistas asombrados.

i La perfomance como género artístico que mixtura varias disciplinas entre ellas la teatral, se ha convertido en los últimos tiempos en una posibilidad de múltiples semánticas en el campo cultural. Desde la política y le denuncia de la violencia de género, hasta el rescate de la memoria colectiva, es una forma cuya estructura pone el punto de vista en el sujeto que mira y accede con su impronta según el estado de su subjetividad a la propuesta e interactúa dejando de ser un espectador pasivo para convertirse como afirmaba Boal en un espectador –actor.

El arte de vivir de, por, para y sobre Lisandro Rodríguez y Martín Seijo

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El arte de vivir de, por, para y sobre Lisandro Rodríguez y Martín Seijo

¿Por qué no podemos vivir de nuestro arte? ¿Por qué no podemos vivir de vivir?

14520497_10211303903337106_1766148213236557371_nAzucena Ester Joffe

No por casualidad, Lisandro Rodríguez y Martín Seijo, inquietos artistas, se presentaron el 8 y el 15 de Octubre en CNB en el marco de Casa Tomada. La tercera y última función será el miércoles 9 de Noviembre en el mismo sitio. Pero ¿Qué es Casa Tomada? Es “un proyecto de carácter disruptivo y experimental, en el que participan más de sesenta artistas de diversas disciplinas”1, que tuvo su apertura el 12 de Agosto y se extenderá hasta el 18 de Diciembre del presente año. ¿Es una exposición? ¿Un ciclo y/o encuentro de las artes en general? Es “una intervención activa del edificio” y El arte de vivir no es sólo eso sino también la búsqueda constante de ambos artistas por cuestionar los límites de lo establecido. Por encontrar otras alternativas de la representación, a partir de la reflexión sobre las artes escénicas y la praxis, que involucra a todos los agentes del quehacer teatral, incluido el público.

Esta es la segunda performance que llevan adelante Rodriguez y Seijo. En el 2014, La Parodia está de moda y las salas alternativas fomentan el amateurismo2, fue una convocatoria particular que estaba dirigida, especialmente, a la gente de teatro y de danza, también a periodistas, críticos y jurados, y a los asistentes de la Escuela de espectadores. Una participación que se extendió más allá de los límites edilicios del Elefante Club de Teatro. Por un lado, porque muchas personas que incluso no asistieron, recibieron un mail con la leyenda “Nos interesaría mucho conocer tu opinión acerca de una frase que pertenece a Alfredo Alcón” Buscar interpretar textos clásicos nos ayuda a ponernos de pie, a elevarnos, aun sabiendo que no los podemos alcanzar. Luego, “Tu respuesta será reenviada a todos los espectadores que participaron de dicha función, casi en su totalidad gente de teatro”. Por otro lado, porque tuvo consecuencias a otro nivel, en particular, con ARGENTORES por el pago del 10% de lo recaudado por las entradas -pues para poder ingresar a la sala no abonamos entrada sino que, como valor simbólico, entregamos una botella de agua mineral de 1 ½ lt. Pero esto es otra historia que pareciera aún no haber finalizado.

En esta oportunidad, El arte de vivir, vuelve a reflexionar desde una perspectiva crítica sobre la industria cultural, el intercambio de valor, si el espectador es o no co-autor de la performance, sobre el estatuto del hecho escénico,… Obviamente, como en aquella ocasión nos encontramos ante un evento creativo y reflexivo al mismo tiempo. Un acontecimiento de resistencia y rebeldía que va más allá de La Parodia está de moda y…

Al llegar al segundo piso de CNB podemos recorrer varias instalaciones artísticas -como por ejemplo Jardín de invierno donde brota el cesped y flores. Casa Tomada ocupa tres pisos del edificio, en tanto esperamos para poder ingresar a la sala donde se desarrollará el evento. Silla en mano, cada uno de nosotros irá ocupando el lugar que prefiera, todos seremos parte de este particular encuentro. Ambos performers cubrirán su boca con cinta adhesiva, pues ya no tienen voz; no tienen preguntas porque no lograron hasta ahora respuestas. Lisandro, por un lado, usufructuará la receta de su madre y uno a uno irá vendiendo los ricos panquetes caseros, obviamente respetuoso de las reglas del mercado nos entregará su factura, como monotributista, ante el pago que realizamos. Mientras Martín irá colocando en una de las paredes, con sumo cuidado, clavos para algunas de las prendas utilizadas por los integrantes de Funciones Patrióticas, quizá a modo de una feria americana.

Luego se irán sumando otras actividades y otras formas de registros pero siempre atravesados, incluidos nosotros, por la tecnología que parece espiarnos y hacernos perder el cómodo lugar del espectador anónimo. Una cámara oculta que reflejaría el proceso posterior a La Parodia está de moda y …, distintas cámaras pequeñas que irán grabando y proyectando algunas imágenes en forma directa, en vivo y sin editar. A un costado, un megáfono y varios sobres numerados para cada espectador con la consigna a realizar. Después Martín va delimitando un sector del piso a modo de cuadrícula, entretando Lisandro dibuja rostos con colores pasteles; circulan libros de artistas plásticos y podemos leer en la pantalla un hermoso poema,… En otros momentos, una de las cámara nos devuelve en tiempo real el afuera, la calle, nos muestra a aquel transeúnte desconocido que no sabe que está participando de esta performance.14680916_1223083541096587_4844702903350960290_o

Una experiencia que pareciera tener su eje, desde lo formal, en las tareas domésticas y/o cotidianas, en el espacio íntimo, esas que realizamos a diario sin darnos cuenta. Pero, por el contrario, es un claro cuestionamiento desde lo privado al espacio público, a las normas e instituciones. Un relato que genera la interacción del sujeto participante con ambos performers. Un recorrido donde sobran las palabras y, a su vez, se constituye en necesaria comunicación. Porque combina distintas pequeñas situaciones para crear algo inesperado, sumamente efímero, que intenta “tomar lo que sea” para demostrar que aún estamos vivos, mutando en diferentes formas o expresiones pero vivos. Lisandro Rodríguez y Martín Seijo se preguntan con el peso específico del silencio “¿Por qué no podemos vivir de nuestro arte? ¿Por qué no podemos vivir de vivir?” Quizá ellos buscan su espacio como “hombres de teatro devenidos en artistas contemporáneos”3 pero, para nosotros, son hombres comprometidos con la actividad teatral y sobre todo con nuestra sociedad globalizada y adormecida. Dentro de la actual actividad teatral porteña, esta dupla de dramaturgos perforan cualquier límite y nos alejan de una perspectiva unívoca. Nos ayudan a pensar en voz alta mientras nos sorprenden, en cada encuentro, con su inteligente mirada.14721649_321526411546421_2890099700801511004_n

3 Según circular de invitación

Las Ideas de Federico León

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Las Ideas de Federico León

¿Qué es el realismo en el teatro?

11169178_483447548473122_4410368275896587580_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Federico León pertenece a una generación de dramaturgos, los de la década del noventa, que descree de los procedimientos del teatro realista y busca la posibilidad de llevar al teatro otros instrumentos que construyan nuevas maneras de expresión. En su obra Las Ideas se propone un interrogante sobre la vieja problemática entre la convención y la realidad, entre el naturalismo en escena, se fuma no se fuma, se bebe o no se bebe, y mostrarnos como el mago que devela el misterio de sus actos, como se construye una referencialidad que parece pero no es. Para lograrlo nos lleva de la mano de dos personajes que en un ambiente de ensayo, con una mesa que es tanto escritorio como espacio de juego, el pin pon, objeto que como todos se refuncionalizará en los sesenta minutos que dura la acción, para plantearnos una situación que involucra sus propias vidas con la ficción teatral, y nos presenta interrogantes que acucian a su proyecto creador dentro un sistema que vuelve una y otra vez a contarnos una historia desde la forma aristotélica, con claridad y convicción. 000124756Como toda obra que trabaja con la incertidumbre que la posmodernidad nos obliga a atravesar, nada es una certeza, y el chiste, diría uno, está precisamente en demostrarnos que la verdad se multiplica, se desvanece, o simplemente nos deja siempre otra mirada diferente como otro camino de la certeza. En una puesta en abismo y usando la pantalla de video, de una filmación casera, las imágenes son el centro del relato, en una sociedad donde la mirada es el sentido que más atención requiere y ofrece. El bombardeo constante de avisos publicitarios, las filmaciones o las fotos que se suben al instagram, entre otras formas de ver y mirar y ser mirado, son puestas en una reiteración compleja en un espacio que se quiere teatral, pero que del uso de las formas conocidas deja sólo el cuerpo de los actores, y la palabra que construye el vacío que las imágenes fragmentadas producen. Todo puede ser otra cosa, un animal si lo disfrazo puede convertirse en otro, y al mismo tiempo en ese acto ser objeto artístico, y no sólo una mueca de una mascarada. 000124757Lo real y lo fingido pero sin el condimento ético, es decir, no se propone hacer una crítica social a la hipocresía del ser y el parecer, sino por el contrario, se busca complejizar los elementos que la poética realista propone cuando intenta pasar esa realidad objetiva al espacio de la representación, y entonces la pregunta es si debo o no hacer algo verdadero en escena o fingir que lo hago. El límite de lo permitido, y la trasgresión al mismo queda presentado en la secuencia de la botella de whisky, y su clásico cambio por té, o cuando los personajes fuman un porro en escena para mantener la identidad de una teatralidad naturalista. El teatro como la última de las artes con presencia aúrica quedaría en la mirada del autor como una actividad cuyos procedimientos de reproducción mecánica nos alejarían de la ilusión y nos plantearían una relación con el espectador de deconstrucción de esa experiencia mágica. La producción de elementos que hacemos pasar como reales a la vista del público, el uso de la máscara, y diferencia entre lo real concreto y aquello que proponemos como tal, nos quita la posibilidad del pacto implícito, y nos afirma en la creencia de la construcción del discurso tanto en el teatro como fuera de él.

000127109Ficha técnica: Las Ideas de Federico León. Actores: Julián Tello & Federico León. Escenografía: Ariel Vaccaro. Música y diseño de sonido: Diego Vainer. Diseño de luces: Alejandro Le Roux. Vestuario: Paola Delgado. Casting: Maria Laura Berch. Fotografía: Ignacio Iasparra. Actor en ensayos: Ignacio Rogers. Asesoramiento técnico: Paula Coton & Agustín Genoud. Asistencia general: Melisa Santoro Aguirre & Antonella Saldicco. Operación técnica: Laura Melchior. Cámara y fotografía: Guillermo Nieto. Gaffer: Guillermo Saposnik. Dirección de arte: Mariela Rípodas. Realización de objetos: David D’Orazio. Sonido: Diego Vainer. Edición: Andrés Pepe Estrada. Post producción: Alejandro Soler. Asistencia: Malena Juanatev. Actores en video: Alejandra Manzo, Maitina De Marco, Pablo Gasloli, Alejandro Ini, Barbara Irisarri, Ana María Monti, Patricia Russo, María Laura Santos, José Maria Seoane, Alfredo Staffolani, Martín Tchira, Emanuel Torres, Antonella Querzoli y Gabriel Zayat. Agentes: Judith Martin & Carlota Guivernau. Prensa: María Laura Monti. Diseño gráfico: Alejandro Ros. Producción y asistencia de dirección: Rodrigo Pérez & Rocío Gómez Cantero. Dirección: Federico León. Zelaya. Duración: 60′.000136031

 

Un beso de Iván Cotroneo

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Un beso de Iván Cotroneo

El amor y la soledad en un mundo de subjetividades quebradas.

unnamedbesoAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un beso, un pequeño gesto que guarda todo un mundo de amor, es el detonante de una violencia que surge desde el fondo de una sociedad que recibe los gestos de odio con mayor comprensión que las demostraciones de afecto. Un padre que obliga a su hijo a comportarse como su hermano muerto, y que además lo lleva a cazar sin preguntarse si el adolescente quiere hacerlo, porque considera que la violencia sobre otros demuestra su calidad de hombre, de macho; un niño adoptado que tiene una forma diferente de sentir el amor, y que encuentra en un ciudad pequeña, llena de prejuicios el estigma de la diferencia; una profesora que tiene una relación particular con su alumna y que ama la literatura pero se siente sola en un mundo que no comprende su manera de percibirlo, encerrada también entre las calles de ese casi pueblo, convertido en una cárcel de sus sentimientos. El pueblo pequeño de la Italia de Cotroneo es parecido a otros pueblos, de otros países de Europa, también a nuestra sociedad. El sistema teatral europeo tiene estos últimos tiempos una estructura de monólogos que construye personajes de una soledad que atraviesa al espectador en su desolación. La pieza es una adaptación de la novela de Iván Cotroneo, que fue inspirada en un hecho real ocurrido en California, en 2008, donde un joven disparó a otro porque dijo que se le insinuaba; cuya estructura consta de tres monólogos consecutivos: una profesora y dos alumnos adolescentes, según figura en el programa de mano; la dirección de Fernando Bernués busca trasponer ese esquema en un espacio escénico desolado, sólo un pizarrón como fondo, tres sillas a proscenio y una luz cenital sobre los personajes. El tema del otro, del diferente, en cualquier aspecto de la vida, la soledad, la violencia de género y la educación que no atina a entusiasmar a un alumnado que no se siente incluido en el sistema social más que sólo por obligación, son algunos de los tópicos que la obra atraviesa, desde la intimidad de las historias. Los adolescentes ingresan desde la platea a la escena, mientras el personaje de la profesora ingresa desde foro, y libro en mano, nos va narrando los detalles, primero pequeños datos que unidos finalmente nos darán cuenta de una problemática que los une a los tres y no sólo en el espacio de la escuela. Un teatro que apela a la palabra, más que a las acciones, que cree en la verdad que las mismas encierran y que se torna en un teatro declamatorio, de una tesis clara a la hora de reflexionar sobre lo expuesto en escena. Que pide del espectador una escucha atenta, y lo ubica no en el lugar del voyeur, sino en el de confesor o psicólogo, que atento va ayudando a devalar con su silencio el mundo oculto de los personajes, la sombra que los habita. Una conferencia performática que se realiza ante nuestra mirada en el tono justo de una exposición, de una charla, donde el interlocutor es el auditorio. El elenco de forma acertada construye a su “personaje” con la naturalidad necesaria para darle marco a esta exposición de un “hecho privado”. O bien sentados o bien parados van construyendo el relato -a medio camino entre la teatralidad y la cotidianidad, entre la ficción y los recuerdos personales- a partir de tres historias intimas, que se cruzan en el espacio público. Un acontecimiento performático que pareciera no responder a los géneros teatrales preestablecidos, una propuesta como síntoma de una sociedad que está vencida porque no logra expresar sus afectos, y además porque desconfía de su potencial y posibilidades cuando reitera viejos programas de estudio, sin emoción ni placer alguno. Una sociedad que apuesta a las dicotomías infranqueables, a blancos y negros en las definiciones sin aceptar los matices posibles.

Ficha técnica: Un beso de Iván Cotroneo. Elenco: Mireia Gabilondo, Ander Irurelagoiena, Haritz Morras. Dirección escénica: Fernando Bernués. Producción: Tanttaka Teatroa. Web oficial: www.tanttaka.com. Traducción: Ritxi Lizartza. Adaptación: Quin Zeberio. Escenografía: Fernando Bernués y Edi Naudo. Iluminación: Xabier Lozano. Vestuario: Ana Turrillas. Dirección técnica: Edi Naudo. Ayudante de dirección: Vito Rogado. Diseño gráfico: Javi Alonso. Producción ejecutiva: Koro Etxeberría. Distribución nacional e internacional: Seda. Prensa y difusión: Carolina Alfonso. Maipo Kabaret. Estreno en Buenos Aires: 19/08/2016. Duración: 60′.

Un poyo rojo de Nicolás Poggi y Luciano Rosso

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Un poyo rojo de Nicolás Poggi y Luciano Rosso

Una impresionante perfomance, en su octava temporada de Danza / Teatro.

1939978_451228735019215_6368529078302429525_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Desde el título nos sorprende ¿Un poyo rojo? Pero, según cuentan en una entrevista es simplemente un juego con los apellidos de sus mentores, Poggi / Rosso. Algunas escenas, como la riña de gallos, se fueron construyendo a partir de ese nombre elegido para la obra. Luego, Barón reemplazó a Poggi y supo adaptarse, darle otra mirada a una textura que tuvo en su inicio mucho de creación artística y también algo de la intimidad de la pareja, como cierto coqueteo entre los personajes, puesta en escena por Nicolás y Luciano. Pequeños códigos que se fueron subsumiendo, modificando sin perder su esencia primigenia. Un hecho coreográfico donde los cuerpos “bordean la literalidad, la sexualidad y el humor”. Quizá el éxito rotundo, nacional e internacional, tenga varias aristas como la expresividad, la técnica, el virtuosismo,… La seguridad y la pasión los lleva a que ante cualquier comentario de su director, Hermes Gaido, no lo ensayen previamente sino que acepten “el riesgo de probarlo en el escenario […] y que la obra no pierda esa frescura que la caracteriza”1. Un juego escénico donde solo se expresan los cuerpos, sin mediar palabras, con lo imprevisible como es intentar sintonizar AM en vivo. 000114540Para algunos podría ser una obra atrevida y para otros osada, pero podemos asegurar que a lo largo de estas ocho temporadas se ha ganado el mote de “imperdible”2.  Última función en el Galpón de Guevara de Un poyo rojo, a sala llena y entusiasta ya que sus integrantes se van de gira a Europa, a llevar un espectáculo de danza, teatro, y gimnasia artística de alta calidad. Cuerpos en escena, sostenidos en la impronta de un dominio del espacio y de sí mismos a partir de una técnica que no descarta la gestualidad que flexibiliza los movimientos y les da carnadura a los personajes, que pasan de una rutina cuasi deportiva a una puesta en escena donde la construcción de los gallos de riña en el círculo construido por la iluminación produce con seguridad un relato. Relato que se conjuga con los que aparecen a través de una radio, que en vivo, va produciendo con la música y las canciones otras acciones, otras historias, contadas sin palabras sino con un cuerpo herramienta que vibra con excelente afinación. Podemos entonces hablar de danza teatro y no de una presentación exclusivamente de danza, hay composición de personajes, hay una historia entre ellos que a través de las secuencias aparece con claridad, hay humor y búsqueda de complicidad con el espectador. Las secuencias se suceden y elasticidad de los cuerpos se hace sentir, parece que no tuvieron nada que no pudiera doblarse dentro de ellos, pensamos entonces en la precisión de un tiempo de aprendizaje que involucra la pasión por la danza, y la creatividad en la búsqueda de un imaginario que pueda hacer que la técnica no sea solamente eso en escena sino una herramienta afinada para dar cuenta de aquello que se quiere decir, o no, pero que surge del momento como expresión. Un locus ávido de sugerencias por lo espacioso, habitado por un gabinete de metal, propio de los vestuarios deportivos, un vestuario que afirma la presunción que estamos en ese habitat con dos personajes que compiten entre sí, más allá de que van tejiendo una historia de amor. Un lugar que a partir de la iluminación se extiende o se concentra en una metáfora perfecta de los cuerpos y sus acciones. 000083598Podemos hablar de personajes, protagonista y antagonista, que en una danza singular, se ofrecen y a la vez se rechazan en un juego de impresionante concentración, de uso de recursos que provienen no del teatro propiamente dicho sino que nos ofrece las habilidades y los procedimientos de un bailarín. El trabajo muscular que realizan para ofrecer sin textualidad una continuum a seguir, nos atrapa y por momentos nos deja sin aliento. Una propuesta, kitsch, posnif3, una banalidad aparente, desde el pequeño melodrama en la música y en la pista, pero que da cuenta de la profesionalidad de sus integrantes para el ojo ávido del experto, y para el disfrutar del neófito, en una sala que tiene ya una trayectoria en trabajos que le hablen a un público heterogéneo, aunque mayormente joven, tanto como los intérpretes en escena. Por ahora, los extrañaremos en los escenarios de Buenos Aires, pero nos pone contentos saber que su virtuosismo va a poder ser admirado por otros públicos ávidos, de la danza y el teatro, y los diferentes cruces que ambas disciplinas tejen para el arte.

000083593Ficha técnica: Un poyo rojo de Nicolás Poggi y Luciano Rosso. Intérpretes: Luciano Rosso y Alfonso Barón. Fotografía: Alejandro Ferrer. Dirección: Hermes Gaido. El Galpón de Guevara. Temporada 8va.000114545

1Aguirre, Nahuel. “Los Poyos Detrás del Rojo” en Ballentin Dance. Sección Entrevista. Año 23 Nº 252 Abril 2016: 46/47.

2 Esta obra fue seleccionada por la Red de Teatros Alternativos, Gira España 2010. Recibió un subsidio Prodanza 2009, y fue seleccionada por los Festivales de Teatro Rafaela 2009 y 2010, Festival de Danza Contemporánea 2010, El Cruce 2009, Código País 2010, Festival Estival SMA 2010, Celebración Anual de Danza 2010, Festival Escena 2012, seleccionados por el MPA-B (month of performance arts Berlin) 2013, Encuentro Internacional de Danza, Quito, Ecuador 2013, Festival OFF d`Avignon, Francia, Julio de 2014, Festival Iberae Madrid, España Octubre 2014.

3 Posnif del francés, banalidad, trivialidad, usado como la denominación kitsch para ciertas manifestaciones artísticas. Por extensión, designa un dibujo trivial, reproducible; y en lingüística es una metáfora, que se refiere a un lugar común.

Ya nadie nota tu dolor de Andrés Binetti

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Ya nadie nota tu dolor de Andrés Binetti

Conferencia performática

¿Quién sos? ¿Qué te gustaría ser? ¿A qué le tenés miedo?

000138306Azucena Ester Joffe

La escritura dramática de Andrés Binetti es de una impronta polifónica porque está atravesada por distintas miradas y siempre en cada puesta en escena hay un punto de fuga que nos sorprende y permite varias lecturas. En su último estreno, Ya nadie nota tu dolor, los siete performers están ubicados en sus sillas, por cierto todas de diferente estilo, y nos observan de manera espontánea mientras nos ubicamos en nuestra butaca. En el amplio y despojado espacio escénico, el fondo negro de las paredes parece destacar la silueta de cada uno de los actores / personajes. Uno de ellos se adelanta y nos pide que no apaguemos los celulares ni nos preocupemos por el ruido del papel de los caramelos. Sin la contención de la cuarta pared, estos jóvenes irán dando cuenta de sus miedos, de sus fantasmas en la búsqueda de una identidad que los complete como individuos. Miedo íntimo y también miedo como es el sentimiento colectivo que atraviesa cualquier sociedad contemporánea. Cada performer a lo largo del relato será parte de un canevas artesanal, realizado de pequeñas tramas, pequeñas historias, como si fueran micro espacios íntimos que se van encastrando de forma perfecta. Por ejemplo, una delgada joven que sueña con ser muy gorda o aquella joven maestra jardinera que desea dejar de escuchar las voces de los niños y trabajar en un cabaret de ruta o esa otra chica que anhela ser del staff en una bailanta de cumbia. También ellos tienen sus sueños: como el joven que quiere vivir en algún film de la pantalla grande, o él que intenta llegar a una cifra muy alta de likes, de “me gusta” en su facebook, o aquél otro obsesionado por la pornografía virtual y, por último, él que sueña ser un patovica de alguna matiné para poder ver algún cierto temor en las caras de los adolescentes cuando él los mire. Foto prensa Ya nadie nota tu dolor Ph Barbara SansileQuizá estas siete criaturas están atravesadas por la soledad, privada y pública, de la sociedad globalizada, donde sólo son como siluetas anónimas y, por lo tanto, necesitan de sus pequeñas linternas para remarcar el rostro que los identifica o escuchar en sus celulares algún audio propio o de personas que le son muy cercanas. Las preguntas quedan instaladas desde el inicio: ¿Quién sos? ¿Qué te gustaría ser? ¿A qué le tenés miedo?1. El grupo está formado por graduados de la licenciatura de Arte Dramático de la USAL2, y han realizado un proceso interesante de investigación, guiados por Binetti y Teuly, donde cada uno supo cómo encontrar ese punto neurálgico, esa “pulsión” especial donde el límite entre la ficción y la realidad no existe. Los performers no cuentan con un vesturario que los identifique con su personaje sino, por el contrario, tienen la libertad de elegir la prenda que utilizarán en cada nuevo encuentro. Un trabajo de prueba y error para lograr “una síntesis honesta de lo que que queríamos hacer, una mixtura de actuación”3. Un muy buen trabajo actoral, y cada uno de los integrantes tienen su particularidad. Por momentos están sentados y en otros parados, con humor y a su vez con tono serio, hay algo “verdadero” que los compromete mientras entablan una relación distinta con cada espectador. Con ductilidad expresiva, cada “conferencista” nos involucra en un juego escénico intimista y, necesariamente, atravesado por lo social. Más allá del artilugio escénico, la narrativa corporal marca el ritmo interno de la “conferencia performática”, entre lo diurno y lo onírico, como un simulacro de la vigilia. Nosotros somos ese otro al que ellos desafían: por qué no querer ser muy gorda desafíando el actual paradigma de un cuerpo perfecto y siempre joven; por qué no querer vivir en el mundo del celuloide cuando lo real nos deja poco margen para la fantasía. Pero nosotros somos también parte de su “realidad” al compartir una foto selfie, nosotros ingresamos a la ficción. Ya nadie nota tu dolor es un devenir teatral, un acontecimiento vital, donde todo fluye de manera creativa y con total naturalidad.

Foto prensa 2 Ya nadie nota tu dolor Ph Barbara SansileFicha técnica: Ya nadie nota tu dolor de Andrés Binetti. Actores: Pascual Carcavallo, Tomás Coxe, Sofía Fernández, Natalia Godano, Tomás Landa, Tomás Pippo, Lucía Tirone. Coreografía: Marcela Robbio. Iluminación: José Binetti. Diseño Grafico y Fotografía: Bárbara Sansile. Prensa: Marisol Cambre. Producción: María Miguens. Dirección: Andrés Binetti y Catalina Teuly. Patio de Actores. Estreno: 09/07/2016. Duración: 60′.

1Según gacetilla de Prensa

2Se graduaron en el 2013 y en el 2014 fueron parte del elenco de Nadie mejora de Binetti / Saba

3 Comentario de Binetti en la entrevista realizada por El Calidoscopio de Lucy.

The Funamviolistas de Ana Hernández, Lila Horovitz y Mayte Olmedilla

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The Funamviolistas

Creado y producido por Ana Hernández, Lila Horovitz y Mayte Olmedilla

No tenemos nada y no perdemos nada. Decidimos construir

                      urlAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un espacio a la italiana, pequeño, acostumbrado a la música, al baile, al varieté entre otros géneros, el Maipo Kabaret, recibe este año, 2016, a tres músicas, actrices, humoristas; todas las definiciones les caben, dentro de la construcción de un género distinto, que entretiene, es decir, nos tiene en el entre de su propuesta, casi sin palabras, sino con aquellas que aparecen en las canciones elegidas, por voces que las transitan con habilidad, talento y emoción. Dirigidas por Rafael Ruiz, Sarai Pintado (violín), Mayte Olmedilla (viola) y Lila Horovitz (Contrabajo) componen cuadros a partir de una historia que las reúne: las tres han sido despedidas de sus orquestas, y el destino las va a reunir para llevar adelante la propia. Cuadros y situaciones que abren y cierran con la música de sus instrumentos, atravesados a veces por el humor, otras por la nostalgia o la tristeza, pero que siempre mantienen la mirada atenta a los desplazamientos en el escenario, y el oído presto para seguir los matices que aparecen en las interpretaciones de canciones muy conocidas por la mayoría de los espectadores: desde los clásicos del tango como La Comparsita, los climas construidos por los giros de la porteñeidad con los acordes de Piazzolla, la música de películas como la de Belleville Rendez Vous, o La Pantera Rosa, o la ópera, en el Intermezzo de Carmen de Georges Bizet. The Funamviolistas (3)Todas ellas construyen los episodios, las consecuencias de esa reunión azarosa, que les permite desarrollar, cada una con su personalidad e instrumento, un personaje bien delineado, desde el vestuario y los pequeños objetos que las identifican, un mate, un paragüas, unas medias, las zapatillas de ballet. Las Funamviolistas1, marcan con su denominación la característica de su arte, en la cuerda tensada de la vida, ellas, cada una con su instrumento, dan cuenta de saltos mortales, equilibrios y acrobacias varias para lograr vivir de lo que aman: su música. El grupo que ha sido premiado varias veces en España se constituyó como en el relato teatral:

Ruiz reconoció su talento y supo aprovechar todos estos componentes reales por lo que la obra tiene mucho de autobiográfico: las tres componentes también fueron despedidas, se conocieron y se plantearon formar su propia orquesta o compañía, alejadas de las tantas veces excesiva rigurosidad del Conservatorio –con cierto aire de hartazgo orquestal–, animadas ante la adversidad. Como sus personajes, entendieron que era el momento de arriesgar y se adentraron en la aventura, en la experimentación. (Zambrana, Zara, 2015)

La compañía es relativamente joven, nace en 2013, pero tiene una solidez artística muy difícil de lograr. Podemos decir que es una Obra, con mayúscula, donde las Artes Escénicas tienen un importante hito. También sería delicado definir su género -comedia musical, música-teatro,…- pues cualquier intento resultaría forzado ya que esos límites estallan ante nuestra mirada atenta. The Funamviolistas (2)La historia es simple y común a todos nosotros -el desempleo y elegir entre seguir un sueño con toda la precariedad que ello implica o aceptar la imposición del mercado laboral. Pero el relato tiene el lenguaje escénico, producto de la seguridad en cada técnica, necesario para ponerle el cuerpo a la intensidad y la pasión. Un relato fantástico que narra una situación diaria en estos momentos de brutal crisis económica y que desde su inicio se nos presenta como un hecho sorprendente, poniendo entre paréntesis nuestra cotidianidad. Los tres personajes, tres amigas que el destino las unió en un simple banco de una plaza cualquiera nos llevan por un mundo onírico como si fueran tres Alicias en un solo país de las maravillas: el espacio escénico del Maipo Kabaret. Con pocos elementos permite que cada intérprete genere una energía superlativa. Jóvenes mujeres que parecen ser con su instrumento una cuerda más o bien como si el instrumento fuera una prolongación de su figura. Esa energía propia e interna se expande en un abrir y cerrar de ojos hacia cada uno de los espectadores. Por un lado, un clima a todo ritmo, entre la complicidad de tres amigas que deben limar las asperezas en la convivencia no buscada, y, por otro, un exquisito vestuario mientras la iluminación juega con los diferentes colores y las envuelve de manera sutil. Un todo creativo y singular, un hecho escénico acabado, y una magia que nos atravesó sin previo aviso.The Funamviolistas, foto de David Ruiz (2)

Ficha técnica: The Funamviolistas de Ana Hernández, Lila Horovitz y Mayte Olmedilla. Intérpretes: Sarai Pintado (violín), Mayte Olmedilla (viola), Lila Horvitz (contrabajo). Diseño de vestuario: Maite Agorreta y Natalia Alonso. Diseño de escenografía: Marcos Carazo Acero. Diseño de iluminación: Nuria Henríquez y Miguel Ruz Velasco. Diseño de sonido: Sergio Casanova y Enrique González. Diseño de gráfica: Nuria Henríquez. Fotografía: Noah Shaye y David Ruiz. Director: Rafael Ruiz. Teatro Maipo Kabaret. Estreno: 19/07/2016. Duración: 75′.

Zambrana, Zara, 2015. “The Funamviolistas: un éxito que aúna teatro gestual y comedia musical en Culturamas: la revista de información cultural en Internet. www.culturamas.es/blog/2015/12/18/the funamviolistas-un- exito-que -auna-teatro-gestual-y-comedia-musical.

1 Funámbulo o funambulista se llama al artista que camina sobre una cuerda o alambre tensado. Puede usarse como sinónimo de trapecista, acróbata, equilibrista, saltimbanqui, volatinero y artista circense.

Relato Situado. Una topografía de la memoria / Tucumán

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Relato Situado. Una topografía de la memoria / Tucumán

Compañía de Funciones Patrióticas

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

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Corda-Doberti + Compañía de Funciones Patrióticas

Otras militancias, otras biografías, el mismo barrio, cuarenta años después. Los lugares de la memoria se presentan insondables y efímeros, pero solo desde esta fragilidad es posible construir una historia en común. (Programa de mano)

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El grupo Funciones Patrióticas que dirige Martín Seijo, presentan hace ya un tiempo una tercera fase de desarrollo en su poética, en cuanto al trabajo interdisciplinario de procedimientos, pero también a la mixtura de conceptos como la Historia, la que se supone construye un relato colectivo, y la memoria la que también lo construye pero a través de las capas profundas de la sociedad; entre los caños y las tuberías de su estructura, en lo más ignoto e indómito de nuestra historia cotidiana, la que tantas veces se invisibiliza, se la oculta o peor se la tergiversa a favor de procesos económicos y políticos que van a contramano de la voluntad y la necesidad de todos. El lugar elegido Almagro con una cronología de nacimiento que arranca en 1839, pleno segundo gobierno de Rosas, y que irá tomando forma y contenido, a lo largo de estos años acumulando inauguraciones paganas, la confitería “Las violetas” en 1884 o religiosas la Basílica en 1910, la llegada del tren del Oeste, 1857, o la creación del Hospital Italiano en 1889. En 1989, en un año crítico para la democracia, casi estrenada, dos hechos marcan al lugar: La creación de la Fundación Huésped, y la inauguración de la FM La Tribu, que hoy corre serios riesgos de dejar de funcionar.

          La gestión macrista sigue tratando de acostumbrar a la población a las vallas para impedir el paso de los manifestantes que protestan, a los despidos, a los tarifazos y también a las clausuras. Ahora le tocó el turno a FM La Tribu, una de las radios pioneras en lo que hace a medios libres y comunitarios. En este caso se pone una excusa ridícula de la misma manera que hace unos meses otros inspectores clausuraron durante un tiempo AM Rebelde “porque un matafuegos no tenía carga suficiente”. Es evidente que vienen con todo pero también es verdad que con sus avances ofensivos están hartando a muchos y muchas ciudadanas que ya les conocen las mañas a los neoliberales.

          Desde Resumen Latinoamericano, por ser parte de la programación radial de La Tribu, vaya nuestro abrazo solidario y el deseo de que el Bar vuelva a llenarse del bullicio habitual como punto de encuentro libre y popular. (La Tribu, 88.7, miércoles 22/06/2016)

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Fechas, hitos que hablan de la historia de un barrio que se forma con los avatares de la inmigración, y las necesidades que se van creando ante el aumento de la población, la distribución de las redes ferroviarias necesarias para la exportación y el traslado de gente y hacienda, producto de una política liberal que apañó antes como ahora un manera de ver y construir mundo. En medio de lo aparente y lo importante, lo urgente, el rescate de la memoria que se intenta soslayar, o rebatir en el número de la tragedia. El barrio de Almagro cuenta con 147 personas desaparecidas, algunas ya tienen su placa o su baldosa recordatoria, para que nadie olvide o pueda decir que nunca supo porque nadie lo dijo. En ese contexto, y desde el espacio Umbral, dentro del barrio, partimos en el marco del Simposio a recorrer algunas de las cuadras que guardan pedacitos de historia, con un mapa y un marcador en mano, actores y espectadores en comunión, compartiendo un mate, de varios países latinoamericanos: argentinos, los anfitriones, peruanos, chilenos, mexicanos, para ser parte y arte de un proceso artístico, de una performance, que nos puso de cara a nosotros mismos a través de la historia de los otros. Una de nuestras primeras impresiones al recibir un dibujo, de alguien que estaba en la entrada de un pasaje donde habían secuestrado a Hugo Orlando Miedan el 18 de febrero de 1977, y en el cruce entre ver el lugar, su casa, y su placa recordando su secuestro, fue ver en un espejo la paradoja en que muchos nos encontramos entre la tranquilidad de la vida construida sin sobresaltos o al menos los cotidianos y el llamado de una responsabilidad que nos excede ya sea desde el arte o desde la política.

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La historia de Hugo también está en el programa de mano: cuarto año de arquitectura, militante del ERP, empleado en la editorial El Derecho. Tras su historia, la trágica, como en las capas del buen hojaldre, encontramos las contradicciones, sus vidas superpuestas, como dijo un participante del evento, pero también la vida paralela, el contacto con otras vidas, que como en el recorrido de ayer, nos acompañaban sin saberlo, y sin acercarse a saber, con su propio mundo el mismo y diferente. Todos convivimos con vidas paralelas a la nuestra, en algunas encontramos el punto de encrucijada, en otras siguen un curso que construye otro relato, verosímil, real. Desde la analogía Laura Lina eligió las vidas de Miguel Arcuschin y Noemí Jansenson, la baldosa de la calle Colombres, porque ella embarazada seguramente iba a dar a luz a un ser que tendría la edad de la actriz, o tal vez por otra infinidad de razones que desconocemos, y que sean un misterio para ella misma. Martín Urruty compuso un “Fresco” apodo con que conocían a Gustavo Marcelo Juárez1, que nos conmovió hasta hacernos dudar si el actor y el fantasma no se habían dado cita en aquella esquina para nosotros.

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El trabajo que busca rescatar nuestros recuerdos y armar un mapa más prolijo y completo de la historia que nos abarca y nos abarcó en estos años, buscó no sólo desde la imagen y la palabra, sino desde los olores propios del barrio, o los sabores de una época como los amados o detestados caramelos ½ hora, cuyo sabor indescifrable, sin embargo, marcó la niñez y la juventud de una generación, y lo sigue haciendo aún hoy, aunque su sabor les hable hoy, a quienes no los conocieron entonces, de un universo diferente. Lo interesante del itinerario es que no dejó de interrogarse y provocar problemas y preguntas en todos los que participamos. La actriz rodeado por la tiza, y hablando de la objetivación de los cuerpos, o de la disyuntiva entre cuerpo y objeto, es una encrucijada que toma diferentes variantes entre los setenta y el presente, cuando los cuerpos siguen cada vez más siendo objetos clasificables, para el crimen o para la estadística fría de los números, que es una forma elegante del que se enmascara el asesinato legal. Fuimos unos y volvimos otros, al Umbral, a desmontar entre todos lo vivido, lo experimentado desde la magia de la experiencia teatral que tan mixturada está con nuestra realidad concreta. Una ficción que recompone lo real, una realidad que se ficcionaliza para tomar encarnadura, para salir del silencio fantasmal, de la negación y el olvido. Un momento de comunión único, imprescindible, más allá de los valores poéticas y de la búsqueda de textualidades diferentes para lo teatral.

Ficha técnica: Relato Situado. Una topografía de la memoria. Proyecto Manifestar Historia: Virginia Corda y María Paula Doberti. Compañía de Funciones Patrióticas: Julieta Gibelli, Laura Lina, María Fernández Lorea, Felipe Rubio, Martín Seijo y Martín Urruty. Umbral espacia de arte. Estreno: 27/03/2016. Duración: 90′.

TEATRO - Bicentenario de la Independencia - Compañía de Funciones Patrióticas

Tucumán de Martín Seijo

Performance participativa que enlazó tres hitos de la historia de Tucumán: la declaración de la Independencia en 1816, Tucumán Arde y el Operativo Independencia2

El mismo viernes, 9 de Julio, de feriado nacional tuvimos la oportunidad de presenciar la nueva propuesta del Grupo, Tucumán, “en complicidad con la Casa Nacional del Bicentenario [CNB], una falsa difusión que anunciaba el reestreno de El Gigante Amapolas, primer trabajo de la Compañía”. Hoy, a 200 años de nuestra Independencia, la Compañía fue convocada por la CNB para participar de dichos festejos. Una excelente forma de revisar nuestra historia oficial. Pues, la falsa difusión al anunciar otra obra -una versión de la petit-pieza de Juan Bautista Alberdi, El gigante Amapolas y sus formidables enemigos o sea fastos dramáticos de una guerra memorable (1841/42)- fue el modo de rescatar aquel momento preciso cuando la campaña publicitaria de la Primera Bienal de Arte de Vanguardia intentó eludir la censura imperante no presentando directamente a Tucumán Arde. Para Martín Seijo El Gigante Amapolas fue la obra que “cimentó con su dramaturgia ‘las bases’ de la Compañía”. Reírnos hoy de nosotros mismos es una forma de entrenarnos en la tan necesaria autocrítica como hizo Alberdi, en ese momento, con su estilo sarcástico al reírse de unitarios y federales. Pero en esta puesta en acto de la performance que nos ocupa, por el contrario, el humor faltó a la cita. Antes de ingresar a la Sala somos invitados, de a dos, a colocarnos un antifaz por unos breves segundos y ser conducidos por un integrante del Grupo hasta un reducido espacio, donde veremos en el suelo varios hojas de papel con el nombre escrito de algunos de los artistas de vanguardia que participaron de la “muestra-denuncia” Tucumán Arde3. Muestra que se presentó el 3 de noviembre de 1968 en Rosario e incluyó fotografías de la real situación del pueblo tucumano, collage de recortes periodísticos, proyección de videos, entrevistas y diapositivas,…

En agosto de 1968 un grupo de artistas de vanguardia organiza el I Encuentro Nacional de Arte de Vanguardia, donde se establecieron unas bases de actuación comunes y se llegó al acuerdo de presentar obra colectiva fuera de los circuitos artísticos habituales. Su primera acción sería Tucumán Arde, donde su objetivo era denunciar la crisis tucumana mediante el análisis del «Operativo Tucumán» impulsado por la dictadura argentina en 1966, que se anunciaba como una serie de medidas de promoción industrial y diversificación agraria.4

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Es también una topografía de la memoria, colectiva y privada, pues une puntos neurálgicos de nuestro pasado. El centro duro de la “performance participativa” es, por un lado, la Dictadura de Onganía -Operativo Tucumán- y, por otro, el “gobierno constitucional” de María Estela Martínez de Perón -Opertativo Independencia, que ejercieron la represión violenta en todas las esferas de la sociedad, dejando el saldo de cientos de muertos y desaparecidos. Durante 1968 hubo una cierta y rara coexistencia entre algunos artistas, intelectuales y sindicatos que intentaron ofrecer resistencia al gobierno de facto y denunciar la represión salvaje que sufrían por sus reclamos los trabajadores de los ingenios tucumano. El punto de encuentro en la versión de Martín Seijo es nuestro presente, hundidos en nefastas recetas neoliberales con desempleo y tarifazos. Un presente que parece estar más inclinado a mirar hacia atrás que tener alguna propuesta fuerte y clara hacia el futuro cercano. Si antes de ingresar nos encontramos con la precisa referencia a Tucumán Arde, luego antecede a la Sala / Auditorio la presencia de un músico que, como si fuera en alguna esquina de la ciudad, toca su instrumento mientras sólo algunos reparan en él. Una vez ya en las butacas, los performers (Martín Urruty / María Fernández Lorea) ficcionalizan la historia oficial y da cuenta que siempre ésta es una construcción de quien realiza el enunciado en tanto observamos sobre la pantalla registros de aquella “muestra-denuncia” (1968) como también del Operativo Independencia (1975). Después seremos invitados a abrir un sobre que está debajo de nuestro asiento, lo cual dividirá al auditorio entre aquellos que suben a dejar el registro de algunos de las víctimas y/o desaparecidos por el Operativo Tucumán, mientras que otros tendremos la posibilidad de escribir en un hoja el nombre de algún funcionario de turno pero no, obviamente, a modo de homenaje. Durante este segunda parte, una señora del público comentó a su acompañante “qué sentido tiene estar mirando siempre hacia atrás…”. Quizá el sentido subyacente en la propuesta de la Compañía es desde la misma perspectiva que la de aquellos que hicieron posible Tucumán Arde: la idea de que un hecho artístico necesariamente debería ser político. Por eso se pregunta Seijo: “¿es aún posible reactivar su densidad crítica, interpelar (y, a la vez, dejarnos interpelar) por ella para volverla incisiva en nuestro presente?”5. Tal vez todos, de manera colectiva pero también individual, tendríamos que revisar constantemente nuestra historia, a ver si una vez por todas aprendemos de los errores que se han cometido desde hace más de dos siglos. Para no terminar siendo como el uróboros, animal mitológico y serpentiforme que se come su propia cola, haciendo en general que los logros alcanzados se vuelvan a perder. Cualquier coincidencia con nuestra realidad es pura coincidencia.

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Ficha técnica: Tucumán de Martín Seijo. Con: María Fernández Lorea (Usuaria y Locutora), Julieta Gibelli, Laura Lina, Felipe Rubio (Músico), Martín Seijo y Martín Urruty (Usuario y Jimmy Wales). Dirección general: Martín Seijo. Casa del Bicentenario: 8 y 9 de Julio de 2016.

Hemeroteca:

Argentina Clausura el bar de “La Tribu”, una de las radios libres más antiguas del país”, en Resumen La otra cara de las noticias y el tercer mundo.

1 Los Juárez de Almagro fueron dos hermanos, hombre y mujer, desaparecidos, de quienes reniega su propia madre que se supone que atenta contra su baldosa, sistemáticamente. Por desagradable que parezca el relato, es interesante lo que nos plantea, en cuanto a que la historia de lineal no tiene nada y de cómo cada universo el personal choca de bruces y se rompe con el universo colectivo que lo contiene. ¿Será por eso que los milicos prohibieron la teoría de conjunto en las matemáticas, con la que crecí y me eduqué? Gracias profesora La Señora de Micucci, y un abrazo inmenso donde quiera que esté.

http://funcionespatrioticas.blogspot.com.ar/search/label/Tucum%C3%A1n [28/07/2016]

3 Artistas: María Elvira de Arechavala, Beatriz Balvé, Graciela Borthwick, Aldo Bortolotti, Graciela Carnevale, Jorge Cohen, Rodolfo Elizalde, Noemí Escandell, Eduardo Favario, León Ferrari, Emilio Ghilioni, Edmundo Giura, María Teresa Gramuglio, Martha Greiner, Roberto Jacoby, José María Lavarello, Sara López Dupuy, Rubén Naranjo, David de Nully Braun, Raúl Pérez Cantón, Oscar Pidustwa, Estella Pomerantz, NorbertoPúzzolo. Juan Pablo Renzi, Jaime Rippa, Nicolás Rosa, Carlos Schork, Nora de Schork, Domingo Sapia y Roberto Zara, http://www.macba.cat/uploads/20091118/lecture4_tucuman_arde_es.pdf [14/07/2016]

4 Idem

5 Según gacetilla de Prensa

Intervención Ibsen. Cincuenta artistas, un autor

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Intervención Ibsen

Cincuenta artistas, un autor

unnamedCiclo de Intervenciones Teatrales en Querida Elena


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Azucena Ester Joffe

Muy cerca de Parque Lezama, en la vieja casona Querida Elena se presentó durante el mes de Mayo la 3ra edición del Ciclo de Intervenciones Teatrales, evento que comenzó en el 20151. Desde su inicio, hace 10 años, la propuesta del Espacio es “facilitar el acceso al hecho cultural, no sólo a los artistas sino también a un universo de espectadores activos, y en esa comunión, respetar la finalidad y origen del hecho teatral”2. En esta oportunidad, las tres obras selecionadas del autor noruego “corresponden a la última etapa de su escritura, la simbolista”. La programación estuvo conformada por: La dama del mar (lunes), Borkman3 (martes) y La casa Rosmer4 (miércoles), y durante estos tres días cada pieza fue intervenida por Ibsenianas/performance/videoinstalación5.


La dama del mar
La dama del mar de Henrik Ibsen

Para Henrik Ibsen (1928-1906) la figura femenina como personaje dramático siempre está construida en el filo de la encrucijada, de la decisión trascendental entre el mandato social y el más profundo de los deseos. Esa es la temática que desarrolla el dramaturgo en La dama del mar (1889), editada un año antes en Copenhague. Luego de varias representaciones en Noruega, se estrenó en Londres en 1891. La excelente actriz Sarah Bernhardt fue en 1906 la Ellida Wangel de la historia; la mujer de un médico que vive soñando con el regreso del amor, y que deberá luchar contra ella misma para decidir su destino. Luego, tres años después, el papel lo llevó adelante la actriz italiana Eleonora Duse. En la Argentina tuvo, en 1954, su versión cinematográfica en un filme dirigido por Mario Soffici6. En la dramaturgia de esta pieza de Ibsen se cruzan en la textura de su obra el realismo y el simbolismo que poco a poco va ocupando un mayor espacio en sus trabajos, como afirma Rosario Lix Klett en su artículo:

      Una obra realista, oponiéndose a las formas teatrales preexistentes, como el teatro declamatorio, se presentaba como una copia fotográfica de la realidad observable, de esta manera generaba la sensación al espectador de estar espiando a alguien por su ventana. Aparentemente a Ibsen esta poética realista no le resultaba atractiva, por lo que en vez de apropiarse de la realidad de una manera fotográfica lo hizo para utilizarla de manera poética. Es a partir del momento en que logra apropiarse poéticamente de la realidad podrá alejarse del verso utilizado en sus primeras piezas y se acercará a la prosa. En su continua búsqueda de penetrar en profundidad en la sociedad noruega y en el individuo, y en los conflictos que se generan entre las demandas de una y los deseos del otro que se acercó al simbolismo, tendencia artística que abarca mas de una nacionalidad a fines del siglo XIX (Klett: 2005)

Este avance de lo poético y metafórico en la escritura ibseniana ignagura su tercer período en el compendio de su arte. Ibsen fue conocido en Buenos Aires por el estreno de Espectros (1903). Desde entonces los escenarios porteños no han dejado de incluir en sus carteleras, como opción, alguna de las piezas más conocidas del autor, tanto en su búsqueda de puestas tradicionales, como de versiones que buscan resignificar la semántica de sus textos, de acercarlos a la problemática femenina que aún se discute en el imaginario social. Uno de los últimos trabajos sobre Ibsen y su pieza más representada Casa de muñecas, fue el realizado por la dramaturga argentina Griselda Gambaro, cuando llevó al escenario Querido Ibsen: soy Nora (2013), una mirada femenina sobre un personaje femenino pensado por el autor como transgresor de las leyes sociales, las escritas y, aún peor, las que nos rigen a todos desde el peso de la tradición y la costumbre.

La dama del mar 2En Querida Elena, una fría noche de Mayo, el recorrido por los distintos espacios privados del jardín nos sumerge en esa atmósfera nórdica que atraviesa la particular escritura del dramaturgo. Al ingresar una copita de licor de caña nos recibe, mientras participamos de la primera parte de la instalación Ibsenianas que nos presenta de manera breve la trayectoria del autor a través de un video. Luego pasamos al jardín mientras el relato nos ubica en la casa de El Doctor Wangel y de Ellida Wangel, su segunda y joven esposa. Ella es la dama del mar, pues el mar tiene una fuerza misteriosa que la perturba y al mismo tiempo la atrae. Con la llegada de Un Extraño, el marinero prófugo de la justicia que regresa a cumplir su promesa de amor, se desencadena el conflicto. Después de la segunda parte de la instalación Ibsenianas, comienza el desenlace de la obra en un “apartado” rincón del jardín, espacio lúdico que se extiende y se contrae, que nos incorpora como espectadores activos, guiados por los acordes del violín en vivo. Tarea díficil para el elenco la proximidad del público, sin embargo, de manera correcta cada actor / actriz construye a su personaje inmerso en el clima tenso del conflicto, entre lo social y lo individual. El lugar de algo oculto y misterioso, de una opacidad que tiñe a estas criaturas ibsenianas. El jardín de la historia es construido a partir del discurso verbal y es el jardín que recorremos entre los intersticios del relato; ambos espacios confluyen con naturalidad y nos desplazamos atentamente como un voyeur, siguiendo la tensión que se genera alrededor del personaje de Ellida. Es un tiempo otro que el espacio edilicio, el espacio concreto de Querida Elena, logra convocar a modo de conjuro, la ficción y la realidad. Por último, la iluminación y el vestuario terminan por cerrar un hecho teatral que, por un lado, revisita al dramaturgo noruego y, por otro, permite de forma amena que más de un espectador tenga su primer acercamiento a la textualidad de Ibsen.

La dama del mar 3Ficha técnica: La dama del mar de Henrik Ibsen. Elenco: Uki Cappellari, Enrique Iturralde, Manuel Reyes Montes, Constanza Raffaeta, César Riveros, Hervé Segata, Luciana Serio. Músico-Actriz: Viviana Ghizzoni. Asistencia de dirección: Christian Di Desidero. Versión y Dirección: Marcelo Velázquez. Querida Elena. Estreno: 09/05/2016.

Hemeroteca:

Klett, Rosario Lix, 2005. “La idea fija de Ibsen” en Imaginación Atrapada. http://www.imaginacionatrapada.com.ar/Teatro/ibsen.htm

1 El Ciclo de Intervenciones sobre grandes dramaturgos comenzó en Mayo del 2015 y estuvo dedicado al autor sueco August Strindberg con el auspicio de la Embajada de Suecia; en setiembre del mismo año se presentó con el patrocionio de la Embajada de Uruguay el Ciclo dedicado a Florencio Sánchez. En esta oportunidad, Intervención Ibsen, contó con el auspicio de la Embajada de Noruega.

2 Según gacetilla de Prensa

3 Ficha técnica: Borkman de Henrik Ibsen. Actúan: Catherine Biquard, Walter Bruno, Valeria de Luque, José Márquez, Sergio Lobo, Andrea Strenitz, Marianela Rey. Asistente de dirección: María Garaventto. Versión y Dirección: Mónica Benavidez. Estreno: 10/05/2016.

4 Ficha técnica: La casa Rosmer de Henrik Ibsen. Actúan: Gastón Biagioni, Melisa Freund, Cristina Sisca. Asistente de Dirección: Sol Klinkenberg. Versión y Dirección: Héctor Oliboni. Querida Elena. Estreno: 11/05/2016.

5 Ficha técnica: Ibsenianas/performance/videoinstalación. Textos: Silvia Goldstein. Actúan: Julia Azar, Nara Carreira, José “Poty” Frías, Macarena Fuentes, Guido Grispo, Adriana Karababikian, Darío Serantes Músico: Adriana Karababikian. Actuación en video: Daniel Krichmar, Vicente Zito Lema. Videos: Silvia Goldstein, Sergio Klanfer. Asistencia de dirección: Marina Fredes, Florencia Marrochi. Dirección musical: Sergio Klanfer. Concepto, Puesta en escena y Dirección: Silvia Goldstein. Querida Elena. Estreno: 09/05/2016.

6 La dama del mar es una película argentina en blanco y negro dirigida por Mario Soffici según su propio guión escrito sobre la adaptación por  José Ramón Luna y Rafael García Ibáñez del drama homónimo de Henrik Ibsen. La película se estrenó el 27 de enero de 1954, y contó con Zully Moreno, Alberto Closas, Roberto Airaldi y Ernesto Bianco como actores principales. Fue filmada parcialmente en Mar del Plata, Laguna Brava y Quequén

Ahora. Homenaje a la Commedia dell’arte de Marcelo Savignone y Alfredo Iriarte

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Ahora. Homenaje a la Commedia dell’arte

de Marcelo Savignone y Alfredo Iriarte

Un actor que se convierte en la voz de muchos, en el dolor de otros tantos y es ahí cuando la risa se convierte en nuestra mejor venganza1

AHORA_FlyerOKAzucena Ester Joffe

La indudable pregnacia escénica de Marcelo Savignone, su adecuación al personaje en cada gesto, en cada movimiento y en cada registro de su voz, nos permite hablar de una poética de “marca registrada”. Una trayectoria artística que da cuenta de su particular mirada sobre el hacer teatral, para el deleite del público, y que refuerza la idea de un teatro vivo más allá de políticas gubernamentales neoliberales y confusas. Si bien la Commedia dell’arte nació en Italia a mediados del siglo XVI recién habría tomado este nombre en el siglo XVIII. Hoy, pleno siglo XXI, se actualizan muchos de sus recursos para atravesar nuestra cotidianidad, pues es necesario el humor para reirnos de nosotros mismos y de nuestra actual coyuntura política.

La obra que nos ocupa, Ahora. Homenaje a la Commedia dell’arte, cerraría la trilogía que comenzó con Vivo (2013)2 y continuó con En sincro (2014)3. Antes de ingresar a la Sala mientras esperamos, una persona de la producción se acerca, grabador en mano, para que dejemos un refrán, un sueño o una frase. Luego a partir de este registro, de datos azarosos propuestos por parte de la concurrencia (algunos luego podrán reconocerse) se inicia el juego escénico a mitad de camino entre la improvisación, las máscaras grotescas / los títeres y la música. A partir de la voz en off de una espectadora y su sueño, “cuando era niña soñaba que mis padres me dejaban en un campamento”, comenzó el espectáculo con la historia de un primer beso que luego sería robado a la profesora de matématicas. ahora entera 4

En el centro del amplio espacio escénico se encuentra una pequeña tarima donde irán surgiendo, como por encanto, algunos de los tradicionales personajes del “bando rídiculo” de la Commedia dell’arte: Arlecchino, el humilde servidor que es vendido como sirviente muerto; Pantalone, el famoso comerciante con su larga nariz; el Dottore, con su forma extraña de hablar y su panza postiza al descubierto y el Capitano, el soldado fanfarrón. Hay dos microhistorias, por una lado, el campamento y el primer amor y, por otro, el criado que no quiere estar muerto y que con sus amos buscarán un final para la comedia improvisada.Ahora A-4304 Ambas breves narraciones se van entrelazando de forma imprevista. El hilo conductor entre las breves escenas es el humor constante, la ductilidad expresiva de Savignone hace el resto. La precisa iluminación recorta su figura y focaliza nuestra atenta mirada y en otros momentos, como en el teatro de sombras, las imágenes visuales se vuelven oníricas. Un relato creativo atravesado por la música y las canciones en vivo, también improvisadas según lo grabado con anterioridad, y la musicalidad propia del cuerpo del comediante que es dicho en escena. Una propuesta fresca, espontánea, que mantiene el ritmo interno y la fantasía del movimiento desde su comienzo, y permite que el público se lleve una franca sonrisa, pues hemos aceptado ser parte de la ficción. El cuerpo del protagonista es la mejor herramienta en el devenir teatral cuando la solidez de su trabajo actoral lo transforma en el demiurgo y en su creación al mismo tiempo.Ahora A-4495

Ficha técnica: Ahora. Homenaje a la Commedia dell’arte de Marcelo Savignone y Alfredo Iriarte. Actúan: Marcelo Savignone y Víctor Malagrino. Asistencia y colaboración artística: Sergio Berón. Entrenamiento en máscaras: Jorge Costa. Escultor de máscaras: Alfredo Iriarte. Sombreros y accesorios: Gabriela Guastavino. Realización de títeres: Alfredo Iriarte y Gabriela Guastavino. Vestuario: Mercedes Colombo. Iluminación: Ignacio Riveros. Escenografía: Mirella Hoijman. Realizaciones: Ariel Vaccaro. Community management: Belén Robaina. Fotografías: Cristian Holzmann. Diseño: ED. Prensa: Marisol Cambre. Producción Ejecutiva: Sebastián Romero. Producción General: Producciones Belisarias. Dirección: Marcelo Savignone. La Carpintería Teatro. Estreno: 29/05/2016. Duración 60′.

1 Según programa de mano