Archivo de la categoría: Teatro Danza

Moralamoralinmoral de Fitzsimons, Carlini, Leonardi y Salinas

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Moralamoralinmoral
de Fitzsimons, Carlini, Leonardi y Salinas

Azucena Ester Joffe, Leticia V. Coseani

1924384_893343250725826_1238905944867287323_nEs la segunda temporada de esta obra de Creación colectiva que participó en la Bienal de Arte Joven 2014 [1]. Se trata de una interesante puesta en escena de danza-teatro, creada y dirigida por sus jóvenes intérpretes: Agustina Fitzsimons, Brenda Lucía Carlini, Milva Leonardi y Marta Salinas. Moralamoralinmoral juega desde el título mismo con los conceptos de moralidad/inmoralidad y los inscribe construyendo y reconstruyendo, incesantemente en el cuerpo mismo de cada personaje, mitos y prejuicios de género, profundamente arraigados en nuestra sociedad. Estructurada en distintos momentos o secuencias que no guardan correlato argumental ni cronológico, pero cuyo fuerte hilo conductor le da coherencia, al cual podemos identificarlo de muchas formas: huellas de un patriarcado machista, autoritarismo, descalificación de lo femenino, la mujer como objeto sexual, la violencia en el ámbito privado y público,… Un recorrido atravesado por diferentes modos y tipos de violencia de género ejercida en estos cuerpos que hablan por sí solos y donde no es necesario el lenguaje verbal. Con espíritu creativo y lúdico, con sentido del humor y con una mirada crítica, las actrices / bailarinas despliegan un particular dominio del cuerpo. Un trabajo actoral orgánico y sin altibajos, donde cada concreto movimiento y/o desplazamiento está en función de la acción dramática. Desde el inicio, en el centro del espacio escénico, se observan varias cajas apiladas como si fuera una pequeña pirámide que prolijamente irán acomodando en los laterales del escenario. En el espacio 000107820despojando y sobre la alfombra roja, estos seres van construyendo en escena una corporalidad femenina, cuerpo / objeto, que con precisión busca e indaga en el juego de palabras que ya desde le propio título de la obra plantea. El entrenamiento militar, entre gritos y bigotes; la animalización del individuo al galope de los caballos con la marcha del El Llanero Solitario; la sensualidad y el amor; también, aunque de manera implícita, se materializa la violación y el aborto; una fiesta de cumpleaños o una noche de carnaval o una corrida de toros, donde estas criaturas se convierten en objeto de uso y son “deglutidas” o “adornadas”, sólo son un elemento más de consumo, una atracción más del evento. A partir del vestuario cotidiano – jeans, blusas y borcegos – es imposible no anclarlo en lo brutal e inexplicable de la actualidad de este problema estructural en nuestra sociedad. Tema tan naturalizado que pareciera no tener una solución a corto plazo, inmoralpues la cantidad de asesinatos por cuestión de género es abrumadora. Recordemos que bajo la consigna “Ni una menos” se realizó de manera espontánea, a través de twitter y otras redes sociales, la convocatoria a la movilización del 3 de junio en la Plaza del Congreso. Otro acierto de la obra es la precisa iluminación que contribuye a crear los diferentes climas de humor y los rápidos virajes a la tensión. Un hecho teatral que nos aborda y nos desborda, mientras desde la escena mantiene el interés del espectador durante todo el relato. Un ritmo in crescendo que a partir de las buenas actuaciones no nos dan respiro y nos dejan mucho para pensar, como mujeres y como individuos de esta “bendita” sociedad del siglo XXI.moralFicha técnica: Moralamoralinmoral de Creación colectiva [2]. Intérpretes y Dirección: Brenda Lucía Carlini, Agustina Fitzsimons, Milva Leonardi, Marta Salinas. Asistente Técnica: Camila Fabbri. Escenografía y Vestuario: Mariana Tirantte. Diseño de Iluminación: Matías Sendón. Asistente de Iluminación: Sebastián Francia Diseño Gráfico y Fotos: Pablo Viacava. Prensa: Luciana Zylberberg. Espacio teatral ElFafka. Duración: 50’. Reestreno: 06/05/2015.

[1] Según gacetilla de Prensa: Trabajo destacado Premios Teatro del Mundo 2014 en Coreografía, Premio S 2014 y resultó ganador de la última edición de la Bienal Arte Joven.

[2] Idem: Agustina, Marta, Milva y Brenda se conocieron en el 2010 cursando la Licenciatura en Composición Coreográfica con mención en Danza- Teatro del IUNA la que, actualmente, se encuentran finalizando. Se formaron en danza, teatro y música con destacados profesores nacionales e internacionales, entre ellos, Luis Biasotto, Luciana Acuña, Mariano González, Edgardo Mercado, Pacha Brandolino y Jenifer Müller.

La Loca de Amor de Nuria Schneller

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La Loca de Amor
de Nuria Schneller
Unipersonal de mimo, tango y danza

la loca de amorYo de mi barrio era la piba mas bonita,
en un colegio de monjas me eduque
y aunque mis viejos no tenían mucha guita,
con familias bacanas me trate. [1]

Azucena Ester Joffe

El Centro Cultural Raíces tiene un cierto aire de nostalgia, como si recordara que por su calle de adoquines han transitado las percantas y los guapos de antaño. El recorrido que nos plantea la obra comienza en el patio del Centro, mientras nos deleita a capela Karen Sebalj, y somos invitados por el Presentador a participar del evento mediante algunos sombreros, chalecos y sacos de la época. La joven milonguita se toma el espiante por el techo de 000116029arrabal y como “loca” corre por la calle intentando que nadie la descubra, mientras nosotros seguimos el derrotero de la protagonista por los distintos espacios incluyendo la particular Librería. Es la historia de la muchachita de barrio que se pierde en las “luces de la ciudad” e intenta recuperar la ternura de ese ayer lejano. Ya en la Sala vemos en el reducido espacio escénico solo algunos pocos elementos – un perchero, un balde, una silla,… y una hermosa chalina que conserva el brillo del cabaret. Así entre los compases de cuatro por cuatro, Nuria Schneller logra, a través de la técnica del mimo y de la danza, poner en sus movimientos los sentimientos del personaje, los recuerdos que emergen en el devenir dramático. Una pequeña habitación, quizá de alguna pensión de mujeres, constituye el espacio lúdico que se contrae y se dilata según las alegrías o los desamores de la joven. Un espacio intimo donde a veces lava alguna prenda, donde barre o donde baila recordando algún amor. La actriz consigue mediante el lenguaje corporal, sus miradas y su rostro, crear el clima necesario; aunque por momentos el ritmo pareciera decaer, tal vez si el relato tuviese menos breves historias o recuerdos ganaría intensidad expresiva. Nos queda la imagen visual y auditiva de esta milonguita que cuesta abajo en [su] rodada / las ilusiones pasadas / y[a] no las pued[e] arrancar / Sueñ[a] con el pasado que añor[a] / el tiempo viejo que llor[a] / y que nunca volverá. [2]000108293

Ficha técnica: La Loca de Amor. Idea y actuación: Nuria Schneller [3]. Cantante invitada: Karen Sebalj. Fotos difusión: Nicolás Foong. Proyecciones: Diego Zanotti. Asistencia de Vestuario: Lucía Chiappini. Asistencia Técnica: Mariano Basile. Asistencia de Escena: Belén Lopez Denazis. Prensa: Laura Castillo. Colaboración artística: José Garófalo y Ángel Elizondo. Dirección general: Nuria Schneller. Teatro C. C. Raíces. Duración: 60’. Reestreno: 04/04/2015

[1] De mi barrio (1923), letra y música de Roberto Goyeneche.

[2] Cuesta abajo (1934), letra de Alfredo Le Pera y música de Carlos Gardel

[3] Según gacetilla de Prensa: “Docente de la Escuela Argentina de Mimo, Expresión y Comunicación Corporal  fundada y dirigida por Angel Elizondo desde el 2007. Se formó y trabajó con Teresa Duggan, Rhea Volij, Blanca Rizzo, Santiago Calvo, Johana Copes y Jose Garófalo, entre otros. Integró el elenco del show “Tango Porteño” bajo la dirección de Dolores de Amo y producción de Juan Fabbri  (2010 a 2014). Bajo la misma producción y también realizando numero solista trabajó en la temporada completa de “Amor porteño” en el 2013 con Luciana Salazar, Juan Darthes y Juan Carlos Copes. Formó parte del  elenco estable  del show de Tango Esquina Carlos Gardel. (2012 y 2013).  En 2011 fue seleccionada para participar en la apertura del Festival Cambalache con “Ausencia” performance de TangoMimoDanza. En 2010 recibe Beca de estudios y perfeccionamiento del INT para MimoDanza.”

Tango Negro de Norberto Trujillo

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Tango Negro
de Norberto Trujillo
Con la sensualidad del tango, los personajes del sainete,
el humor del cine mudo de los veinte,
y el continente erótico de Oliverio Girondo.

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

1897735_1076377702389473_4233616315780830451_nLa compañía teatral Girando participó con este espectáculo musical en el 10º Festival Cambalache que se desarrolló durante el mes de marzo y desde entonces se presenta en La Mueca. Música, poesía, baile, teatro negro, ritmo, cuadros de teatro y de cine, todo con la fuerza de una iluminación que resalta los cuerpos y sus movimientos precisos y acompasados, Tango Negro, es una propuesta que trabaja con el erotismo y la sensualidad a partir de la música y las letras del tango, y la poesía erótica de Oliverio Girondo. Con una estructura a cuadros, que van intercalándose entre lo sentimental, el recitado y el gag cómico, donde intervienen los géneros de la época que aparece en el escenario, los años locos, la década del veinte. Desde el sainete y sus personajes típicos, el barrio, la percanta, la ley, y los candidatos que se acercan a buscar los favores que se ofrecen y se pagan, cada cuadro ofrece una coreografía donde los bailarines se lucen por el buen manejo del cuerpo y sus límites. El salón de fiestas de niños bien y mujeres como muñequitas de lujo, el concurso de baile que a través del teatro negro nos deja ver las destrezas de los bailarines, todo se conjuga para un espectáculo orgánico, donde el cuidado por los detalles es la consigna. Cuando de baile se trata es imposible no sustraerse a los movimientos que se despliegan y seguir como si fueran alas de mariposa el vuelo iniciático de los pies, de cuyos movimientos como en espiral giran los cuerpos que mantienen un diálogo experto en cortes y quebradas, en danza de salón, en el arrabal que es recorrido desde la presencia, la música y la poesía de los vates del cuatro por cuatro: Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Carlos Gardel, entre otros. 10641028_949607748399803_1114737425298756585_n
Seis parejas que hacen un recorte espacio temporal desde el vestuario y la música, con pocos elementos de escenografía: un caballito de madera, copas que no son tales; pero que construyen un relato fragmentado que a la vez es capaz de volver sobre un tiempo único; el del paisaje del tango, sus callecitas, su barrio, sus personajes típicos, y también sobre el mito instituido de sus mujeres. Desde el inicio, el espacio escénico a oscuras, con la iluminación estratégica y la ropa adecuada se genera el clima onírico, en luz y sombra, mediado por los compases de las melodías. Así comenzamos a disfrutar de los movimientos del vals, el tango, la milonga y el canyengue. Una puesta en escena donde cada sistema significante funciona en armonía: el espacio lúdico despojado con altos paneles permiten el desplazamiento de los bailares / actores; las luces precisas va creando el clima necesario para cada escena y cada género en particular; el diseño del vestuario en una relación perfecta entre elegancia y colorido en comunión con las coreografías. Si la propuesta es el tango como expresión artística, el hecho teatral musical supera nuestras expectativas, pues es la conjunción de la técnica y de la búsqueda expresiva. Con profesionalismo el elenco supo seducirnos a través del lenguaje corporal, en especial, por la energía interior de cado integrante que se deslizaba desde el rostro hasta los pies, energía espontánea que necesariamente nos invadía.19125_1070225506338026_1348656351013814309_n

Ficha técnica: Tango Negro de Norberto Trujillo [1] . Elenco: Daniela Hernández, Claudia Knittel, Flavia Kohut, Carola Majar, Laura Murphy, Celeste Voria, Fernando Augusto, Eric Dinzel [2], Héctor Díaz, Mauro Holzmann, Devin Ng, Fransley Padilha. Coreografía: Eric Dinzel . Producción ejecutiva: Jorge Pepe. Diseño de vestuario / Realización de escenografía: Carmen Ladio. Asistencia de dirección: Florencia Segura. Dirección: Norberto Trujillo. Teatro La mueca. Duración: 60’. Estreno: 04/04/2015.

[1] Según gacetilla de Prensa: Norberto Trujillo. Actor y Director formado con Roberto Durán. Docente de Teatro en CETBA –la Universidad del Tango-. Trabajó como actor en: “Tita” junto a Nacha Guevara, “Metejón, guarda con el tango” (Nominado a los premios ACE), “Romeo y Julieta” y “Sueño de una noche de verano” – Shakespeare – Taller de Garibaldi, entre otras. Como director teatral: “Severino, la otra historia”, “Hamlet y Hamlet”, “El médico a palos”, etc.

[2] Idem: Eric Dinzel. Bailarín, actor, coreógrafo y docente. Trabaja en el Centro Educativo de Tango de Buenos Aires desde el 2008, donde se desempeña como docente en la carrera de “Instructorado de Tango”. Se formó con sus padres, la pareja reconocida Gloria y Rodolfo Dinzel. Ha trabajado en el Festival de Tango de Buenos Aires, y hecho giras internacionales por Sudamérica y Europa.

La Wagner / Danza Teatro

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La Wagner de
Pablo Rotemberg
Teatro, danza, violencia de género y Wagner
El siglo está pariendo un monstruo.
Las piernas se abren con violencia
Y el sexo se desgarra
hasta la garganta (…)
(Tantanian, Un cuento alemán)
Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Cuatro cuerpos desnudos en escena, que se enfrentan a la música de Richard Wagner1 y a una temática que las involucra en una puesta de danza teatro donde el hilo conductor de la narración pasa por la cosificación del cuerpo femenino. Las cuatro integrantes del grupo tienen sobre sí un trabajo de intensa disciplina que se traduce en la agilidad y la plasticidad de los movimientos que parecen surgir de su propia naturaleza. Cuerpos sometidos a la violencia en escena, cuerpos trabajados sobre una disciplina que los somete a producir sobre ellos una nueva estructura, de una flexibilidad que asombra. La música potente del compositor alemán inunda el espacio escenográfico que con una iluminación expresionista, compone secuencias enunciadas al espectador desde un viejo micrófono de piso; Parsifal, Tristán e Isolda, La violación de Carla Rímola, el cuadro más dramático y profundo con una semántica clara, explícita en el escenario donde el cuerpo de Carla es trabajado en el punto más álgido del sometimiento. La fuerza de la música de Wagner se traduce en movimiento y en el cuerpo de las bailarinas que con la misma pasión expresan la violencia que contiene. El amor romántico es expresión de la música wagneriana mientras al mismo tiempo los cuerpos se mueven con una exaltación prusiana de control sobre cada forma que se despliega. No hay sutilezas, ni figuras etéreas en las coreografías, sino precisión y dominio sobre el cuerpo propio y ajeno, imágenes que recuerdan a una sociedad militarizada que ejerce la brutalidad sobre el otro, figuras que recuerdan a la mítica alemana, Sigfrido, las valquirias2, una violencia que aparece en la fuerza sostenida de cada músculo del cuerpo, en cada posición que pareciera imposible de sostener. Movimientos que al repetirse producen un espesor sígnico de esfuerzo y voluntad desmesurado. La desnudez, sólo interrumpida por rodilleras y coderas, es una interpelación al espectador al mismo tiempo que una provocación, para dar cuenta de una naturaleza que no se enmascara en las múltiples máscaras que propone la sociedad sino que se expone, pone el cuerpo al arte y a la vida sin escamoteos ni falsos pudores. El cuerpo femenino objeto sexual por excelencia, centro del consumo y el mercado, se animaliza y aparece con una fuerza que proviene no del afuera sino desde las profundidades de su sexo. El cuerpo femenino en el acto de una danza ritual dionisíaca, con la música de un compositor que exaltaba la fuerza y la violencia para la construcción de un mundo nuevo que luego derivó en una danza cruel de sangre y sin razón en los ojos, los oídos, y una sensibilidad equivocada. La trayectoria de Pablo Rotemberg en las artes escénicas da cuenta de su estilo ecléctico y de su crítica mirada sobre nuestra sociedad. Una puesta en escena provocadora y que cumple con el gran desafío de haber despojado a los cuerpos femeninos de algún sentido erótico. Por el contrario, son cuerpos con una identidad propia más allá de la violencia de género y de la perspectiva masculina siempre omnipresente. El espacio escénico ha renunciado a todo artificio y solo la iluminación lo recorta o lo expande, luces bajas y precisas dejan al descubierto los cuerpos que sin medias tintas tiene el punto de encuentro con cada espectador. La ficción es real como el sudor que podemos observar a flor de piel mientras la tensión constante invade toda la Sala Alberdi. Desde el inicio nuestra cotidianidad que inmediatamente suspendida, pues en la parte superior cada bailarina / actriz se desplaza suavemente, midiendo cada centímetro de la pasarela que la llevará al espacio lúdico, armonía corporal, contrapunto del núcleo duro de la obra. El hecho danza teatro tiene muchos aciertos que exceden esta nota pero es importante resaltar que el tema de la desigualdad en términos culturales, de la imagen de la situación femenina producto de la sociedad patriarcal, no está planteado aquí en términos de victima / victimario. Siguiendo a Beatriz Rizk en una de sus afirmaciones sobre posmodernismo en el teatro: “por su estilo directo y hasta cierto punto aun marginal y contestatario, dentro de las artes escénicas está contribuyendo a la re-visión del discurso de la sexualidad […] y a la deconstrucción del patriarcado. (2001: 272) Así se construye una corporalidad femenina desgarradora pero fuerte, capaz de comenzar a ser el sujeto de su propia historia, a partir de su femeneidad y de su capacidad innata como individuo. Otro acierto es presentar al cuerpo femenino a partir de dos instancias diferente, como el concepto desarrollado por Françoise Dolto para diferenciar la imagen del cuerpo y el esquema corporal. Para el autor el cuerpo es “el mediador organizado entre el sujeto y en el mundo”. Entonces, mientras la imagen del cuerpo es propia de cada mujer, de sus vivencias personales y es memoria inconsciente (por ejemplo, en el caso de la violación); el esquema corporal es lo que nos une a una sociedad, a una especie, y es parte de nuestra memoria social (bajo el estigma de el “cuerpo objeto” con su valor de uso). Sin duda, las imágenes visuales impactantes son el producto de un proceso de investigación y de un perfeccionamiento constante. Cada acción física, cada movimiento, cada sonido, cada cuerpo desprovisto de su particular belleza construye un mundo coreográfico, mundo que más para ser mirado se ha construido para romper el límite ficcional e interpelar al espectador en su inmovilidad.

Ficha técnica: La Wagner de Pablo Rotemberg. Música: Richard Wagner, Phil Niblock, Armando Trovajoli. Escenografía: Mauro Bernardini. Vestuario: Martín Churba. Iluminación: Fernando Berreta. Edición y arreglos: Jorge Grela. Sonido: Guillermo Jauss. Producción ejecutiva: Mariana Markowiecki. Fotografía: Hernán Paulos. Video: Francisco Marise. Asistente de producción: Nicolás Conde. Coreografía: Ayelén Clavin, Carla Di Grazia, Josefina Gorostiza, Carla Rímola y Pablo Rotemberg. Asistente de dirección: Lucía Llopis. Dirección: Pablo Rotemberg. Sala Alberdi, Centro Cultural San Martín.

Bibliografía
Dolto, Françoise, 1997. “El esquema corporal no es la imagen del cuerpo” en La imagen inconsciente del cuerpo. España: Paidós Ibérica: 17-23.
Rizk, Beatriz J., 2001. “La cuestión del género y el tema de la sexualidad en el arte escénico preformativo” en Posmodernismo y teatro en América Latina: Teorías y prácticas en el umbral del siglo XXI. Iberoamericana: Madrid: 227-272.

1Richard Wagner, su nombre completo era Wilhelm Richard Wagner (Leipzig, Reino de Sajonia, Confederación del Rin, 22 de mayo de 1813 – Venecia, Reino de Italia, 13 de febrero de 1883), fue un compositor, director de orquesta, poeta, ensayista, dramaturgo y teórico musical alemán del Romanticismo. Destacan principalmente sus óperas (calificadas como «dramas musicales» por el propio compositor) en las que, a diferencia de otros compositores, asumió también el libreto y la escenografía. (…)Su ópera Tristán e Isolda se describe a veces como punto de inicio de la música académica contemporánea. La influencia de Wagner se extendió también a la filosofía, la literatura, las artes visuales y el teatro. Hizo construir su propio teatro de ópera, el Festspielhaus de Bayreuth, para escenificar sus obras del modo en que él las imaginaba y que contienen diseños novedosos. Allí tuvo lugar el estreno de la tetralogía del Anillo y Parsifal, donde actualmente se siguen representando sus obras operísticas más importantes en un Festival anual a cargo de sus descendientes. Los puntos de vista de Wagner sobre la dirección orquestal también fueron muy influyentes. Escribió ampliamente sobre música, teatro y política, obras que han sido objeto de debate en las últimas décadas, especialmente algunas de contenido antisemita y por su supuesta influencia sobre Adolf Hitler y el nazismo. (Wikipedia)
2 En el arte moderno, las valquirias a veces son representadas como hermosas doncellas escuderas sobre caballos alados, armadas con yelmos y lanzas. Sin embargo, el término “caballo de valquiria” era uno de los kenningar (un tipo de perífrasis escandinava) para lobo. Es probable que las valquirias no cabalgaran caballos alados, contrariamente al estereotipo, sino que sus monturas fueran manadas de lobos espantosos y beligerantes que buscaban los cuerpos de los guerreros muertos. Mientras que los lobos eran sus monturas, las valquirias parecen ser similares a los cuervos, volando sobre el campo de batalla y “eligiendo” cuerpos.7 De esta forma, las manadas de lobos y bandadas de cuervos que hurgaban entre los resultados de la batalla podrían estar sirviendo a un propósito mayor. De acuerdo al trabajo de gran influencia de Thomas Bulfinch, Bulfinch’s Mythology (1855), la armadura de las valquirias “despide una extraña luz, que destella sobre los cielos septentrionales, creando lo que los hombres llaman ‘Aurora Borealis’, o ‘Luces del norte’.” Sin embargo, no hay nada en otras fuentes que respalde esta afirmación, excepto por la llegada de las valquirias en la Helgakviða Hundingsbana
Pablo Rotemberg: es coreógrafo, músico y docente. Egresó del Conservatorio Nacional de Música y de la Universidad del Cine (FUC). Sus obras participaron en diversos festivales nacionales e internacionales de Europa, Latinoamérica y Estados Unidos. Recibió becas y subsidios del Fondo Nacional de las Artes, de la Fundación Antorchas, del American Dance Festival, del Instituto Prodanza y del Instituto Nacional del Teatro. Sus obras más recientes son: Las Vírgenes (Proyecto de Graduación del Departamento de Artes Dramáticas del IUNA, 2013), Todos o Ninguno (Fondo Nacional de las Artes, 2012), La idea fija, (dos Premios Trinidad Guevara: rubros Coreografía e Iluminación, y nominada en el rubro Dirección; cuatro Destacados de los Premios Teatros del Mundo en los rubros Coreografía, Dirección, Iluminación y Música Original), La casa del diablo y La noche más negra (ambas creadas para el Ballet Contemporáneo del Teatro Gral. San Martín, 2008 y 2012), Joan Crawford (creación para el Ballet Argentino, 2010), Nada te turbe, nada te espante (2009), Bajo la luna de Egipto (2007), Sudeste (Centro Experimental del Teatro Colón, 2006), El Lobo (2006). Por su trabajo como actor en Souvenir de Stephen Temperley (dirección, Ricky Pashkus) recibió el Premio María Guerrero “Categoría Estímulo” y fue nominado a los Premios ACE y Clarín como Actor Revelación en 2009.
http://elculturalsanmartin.org/programacion/evento/220-ciclo-el-cultural-baila-la-wagner-etapa-primera-de-pablo-rotemberg

La Bienal de Arte Joven

Imagen

Festival Arte Joven en Buenos Aires
La Bienal en Escena
Un espacio necesario

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

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El Festival de Arte Joven tiene un lugar de encuentro para la gente de teatro que busca una escena donde incursionar en diferentes géneros y en sus cruces productivos. Baby Call de Sofía Wilhelmi, se presenta en el marco de la Bienal de Arte Joven1 en Buenos Aires sobre las artes escénicas, que se desarrolla entre marzo y mayo, en un formato breve de siete puestas con sólo doce funciones, la propuesta es muy interesante y construye con humor y sagacidad un texto que dialoga desde dos variables: el concepto de género y el de clase social. Dos mujeres en un mundo cerrado, el propio, la señora y su mucama, Teresa y Mary, en una relación de poder donde la necesidades de ambas se cruzan; y las parejas de ladrones, que ingresan desde la prepotencia del abuso y que presentan una problemática social como de soslayo, sólo a partir de sus acciones, y de la metodología de trabajo que Jony quiere enseñarle a Marcos. La dialéctica de dos realidades sociales que muestran las carencias de afecto y medios; lo que a unos les sobra y no calma el vacío de sentimientos a otros les falta para cubrir también un universo donde la ausencia de posibilidades y las malas resoluciones son la cotidianidad. Desde la construcción de un discurso diferente, la utilización del lenguaje es también la línea de la diferencia. Línea que la escenografía dibuja entre los dos espacios de la casa, la habitación de Teresa y la de Mary. La primera en penumbra donde los personajes desde su individualidad se expresan; la segunda a plena luz, donde los objetos son un abigarrado universo que guarda aquello que no es agradable a los ojos de la señora. En el medio, tejiendo una red entre ellos, el objeto, el baby call; determinante a la hora de precipitar los acontecimientos. Una escenografía de diseño original y funcional a la intriga, armada con cajones de madera, y una utilería que es iluminada cuando las acciones necesitan que sus objetos sean visibles para el espectador. Un cuidado vestuario que construye desde afuera los personajes, que al igual que el lenguaje forma parte de una identificación necesaria. La tensión atravesada por el humor no cesa, el ritmo no decae, y el clima al límite del absurdo no cambia hasta el final, sostenida por un muy texto dramático y las también muy buenas actuaciones, armonizadas por una dirección que sabe lo que quiere expresar a través de las palabras. La danza teatro nos ofrece un relato donde las palabras no son necesarias para entender desde el cuerpo la violencia que lo atraviesa, donde lo moral, lo inmoral y lo amoral conforman un sintagma de significaciones múltiples, Moralamoralinmoral2 una creación colectiva de Brenda Lucía Carlini, Agustina Fitzsimons, Milva Leonardi, y Marta Salinas que construye una espiral desde el autoritarismo del rígido trabajo físico del entrenamiento militar, hasta los movimientos sinuosos y sensuales de la danza sobre un cuerpo atravesado por lo carnavalesco, lo grotesco, lo escatológico en los cuatro cuerpos femeninos semidesnudos. La disposición espacial de cajas de cartón blancas ubicadas en el centro de una alfombra roja en forma piramidal, son llevadas hacia los laterales del espacio escénico para escribir con los elementos que contienen una variable de sentidos que van desde la conceptualización del aborto, hasta la presencia del cuerpo /objeto, quieto dibujado, vestido, manipulado y luego descartado. Los cuatro personajes, todos en jean y blusas de diferentes colores, establecen un ritual donde el cuerpo pierde el equilibrio y cae estableciendo un contacto con la realidad que lo aleja de cualquier ensueño que la música pudiera otorgarle.

El cuerpo ya no es un obstáculo que separa al pensamiento de sí mismo. Por el contrario es aquello en lo cual el pensamiento se sumerge o debes sumergirse para alcanzar lo impensado, es decir la vida. No es que el cuerpo piense, sino que obstinado, terco, él fuerza a pensar y fuerza a pensar lo que escapa al pensamiento, la vida. (Deleuze, 1986,251)

Resert de Ma. Florencia Diacono(1)

El cuerpo en la danza moderna abandona su carácter etéreo y busca en los movimientos la fuerza de un cuerpo que se arrastra, se retuerce, se abraza a la tierra. Las coreografías, la intensidad y la sincronización de los pasos y en el uso del espacio, hacen de la puesta una expresión teatral de fuerza intensa donde lo carnavalesco y lo grotesco dejan caer como al descuido su cuota de humor desmesurado. Cuerpo objetivado en escena, cuerpo objeto en la realidad de un mundo que cosifica al sujeto, para manipular su voluntad, para convertirlo también en mercancía. El amplio escenario del Teatro Empire permite el despliegue de Reset, teatro musical y otra de las propuestas de este Evento de Arte Joven.
El dispositivo escénico y lumínico crea el espacio y el tiempo de Butterfly, el mundo del futuro donde los enamorados sólo podrían ser felices. Con colores brillantes, sólidas imágenes visuales, efecto atmosférico a base de humo y la música plagada de hits, especialmente, del ámbito del rock, la obra plantea un tema oscuro y actual de nuestra sociedad globalizada. La historia de amor que protagonizan Arturo y Camila está atravesada por la tecnología bajo el lema de “ordenar y modelar para encontrar la
felicidad”. Sus mentes serán vaciadas y reprogramadas para poder pasar a un estado cerebral único y alcanzar la felicidad eterna, felicidad necesaria para no cuestionar el orden vigente. Desde el título, la obra plantea la problemática por todos conocida: reset o reponer o reiniciar las condiciones iniciales de un sistema para optimizar su productividad. La constante información visual, la publicidad agresiva y la necesidad prioritaria de cuerpos jóvenes, sanos y siempre dinámicos es el clima que con acierto a través de las canciones y de la coreografía, los cuatro jóvenes le dan cuerpo y espesor al hecho teatral musical. Un claro guiño al programa Cupido, que se presenta como “el primer programa de televisión en contra de las apariencias y a favor del corazón”, es la otra cara que intenta humanizar a estos personajes cibernéticos. Otro acierto es además el colorido vestuario futurista, con telas pesadas y pelucas compactas como si no quisieran escapar del centro de gravedad terrestre. Con ductilidad el elenco atrapa la atención de un público joven / adolescente que disfruta de esta gran pantalla donde la ciencia ficción humaniza a los semi-robots mientras deja al descubierto como la comunicación y la pedagogía cibernética funciona ante la fragilidad de la existencia humana. Por último, debemos tener presente que de la Bienal en Escena 2014 también participan: Cinthia interminable de Juan Coulasso; Los cuerpos de Ramiro Cortez y Federico Fontán; Todos mis miedos de Nahuel Cano y Relato íntimo de un hombre nuevo de Martín Slipak.

Fichas técnicas:

Baby Call de Sofía Wilhelmi. Elenco: Cecille Caillon, Serrana Díaz, Mauro Pelandino, Demián Salomón, Sofía Wilhelmi en reemplazo de Magdalena Toro. Diseño de sonido: Marcelo Katz. Diseño de iluminación: Sandra Grossi. Diseño de escenografía: Sofía Wilhelmi. Realización de escenografía: Gabriel Wilhelmi. Diseño de vestuario y arte: Lorena Romanin. Fotografía: Rodrigo Tubio. Maquillaje en foto: Néstor Burgos. Diseño de logo e imagen gráfica: Violeta Gau. Colaboración artística: Lorena Romanin. Asistencia de dirección: Magdalena Toro. Dirección: Sofía Wilhelmi.

Moralamoralinmoral de Brenda Lucía Carlini, Agustina Fitzsimons, Milva Leonardi, Marta Salinas, creadoras, co- directoras e intérpretes. Asistente general: Julieta Clochi. Escenografía y vestuario: Mariana Tirantte. Diseño de iluminación: Matías Sendón. Asistente de iluminación: Sebastián Francia. Diseño gráfico y fotos: Pablo Viacava.

Reset de Juana Mercedes Di Pietro y Florencia Diácono. Elenco: Leandro Yunes, Federico Fedele, Michelle Wiernik, Chechu Vargas. Coreografía: Demián Silveira. Composición y Dirección Musical: Facundo Magrané, Leandro Yunes. Arreglos Musicales: Martín Rodríguez, Pablo Guarino. Vestuario: Chivi Recchia, Luciana Gemelli. Pelucas: Rebecca Martínez. Diseño Gráfico: PULPA comunicación. Ilustración: Gaspar Jones. Asesor Escenográfico: Tadeo Jones. Diseño y Realización Escenográfica: Giuliano Benedetti, Paz Correa, Nicole Flageat, Tomas Jiménez. Producción Ejecutiva: Maxi Tamborini. Asistente de Dirección: Facundo Magrané. Dirección General: Florencia Diácono. Teatro Empire.

Prensa: Luciana Zylberberg

Bibliografía:
Deleuze, Gilles, 1986. La imagen / Tiempo. Buenos Aires: Paidós.

1 La Bienal Arte Joven Buenos Aires es una plataforma de producción, formación y exhibición para artistas de entre 18 y 32 años, que apunta a consolidarse como un espacio donde puedan surgir y posicionarse nuevos lenguajes y formas de expresión a través del arte. Se trata de una iniciativa de la Dirección General de Políticas de Juventud que depende de la Vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, que apoya la producción y circulación de bienes culturales promoviendo la formación y profesionalización de artistas al tiempo que fomenta el intercambio y vínculo de actores culturales entre sí y con pares de la escena nacional e internacional.
2 Este proyecto cuenta con la tutoría de Random Creativos en colaboración con Carlos Casella.