Archivo de la categoría: Teatro y Ciencia ficción

El casamiento (Ślub) de Wiltod Gombrowicz

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El casamiento (Ślub) de Wiltod Gombrowicz

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Azucena Ester Joffe, María de los Angeles Sanz

Wiltod Gombrowicz escribe El casamiento, su segunda pieza teatral, entre la realización de la primera, Ivonne, Princesa de Borgoña en 1938 y la posterior de 1967, Opereta, y fue concluida su escritura en 1948. El mismo define la pieza como una textualidad inspirada en Hamlet de William Shakespeare, y cuando uno la lee, el nudo central de la historia tiene como contendientes primarios, a la figura del padre y a ese hijo que busca desesperadamente sobresalir y lograr un lugar propio. Todo se desenvuelve en un clima entre la realidad y lo onírico, ya que lo que se relata es el sueño de Henri, soldado polaco en el ejército francés en la Segunda Guerra Mundial. Una contienda que se inicia con el avance de las tropas de Hitler en suelo polaco, el 1 de setiembre de 1939. Gombrowicz ya se encontraba en la Argentina en ese momento, y ese hecho lo detiene en nuestro país por más de veinte añosi. La traducción de Alejandro Rússovich le da un sesgo distinto al original en polaco ya que como dice él mismo: “Está traducción anuló, en cierto modo, el texto originario, transportándolo a un idioma que nada tenía que ver con el polaco. Al mismo tiempo, se trataba de conservar el sentimiento, el ritmo, la sonoridad y hasta las deformaciones de la lengua eslava.” (2010: 78).ACmq6CyVMl19JNj3KgxM

Es interesante de qué modo la escritura escénica de Michal Znaniecki da cuenta de este “drama de la Forma” al que hizo referencia su autor:

No se trata aquí de encontrar la manera más apropiada para traducir un conflicto cualquiera entre personas o ideas, sino de mostrar nuestro eterno conflicto con la Forma […] el drama se desarrolla entre el que grita y su propio grito […] Tenemos pues una deformación recíproca [que sufre el personaje principal], el constante enfrentamiento de dos fuerzas, una interior y otra exterior, que se limitan mutuamente.2

Al ingresar podemos imaginar ese sitio devastado y casi primitivo al que intenta regresar el protagonista, un soldado o un demiurgo, durante un sueño o una pesadilla. Da lo mismo, porque lo que él quiere establecer pronto lo destruye -por ejemplo, corona a su padre rey y luego lo destrona. Una textualidad dramática que es constantemente escindida por una textualidad virtual. Un relato inestable pues a la vez que se construye se derrumba, un laberinto fragmentado que sólo podemos recorrer sin memoria. Debemos dejarnos llevar por la ficción sin mirar atrás. En algunos momentos será el espacio público con su castillo y sus enormes columnas construidas por palabras y, en otros, será el espacio privado en una simple habitación con un sofá y un televisor. Son difusos los límites entre los personajes reales e imaginados, porque su mundo interior está deformado por el mundo exterior y viceversa. Enrique crea su lugar de pertenencia y, a su vez, éste lo crea a él. El elenco de forma acertada le otorga la textura a cada criatura, especialmente Luis Ziembrowski (Enrique) y Roberto Carnaghi (El Padre), con diferentes registros como es la incoherencia de los sueños o de los delirios. En tanto, la precisa iluminación modela el clima que requiere cada escena y junto a los músicos en vivo le otorgan un ritmo especial. Por último, la utilización de los movimientos del propio escenario y de la tecnología producen potentes imágenes visuales donde lo virtual es de una mixtura grandilocuente. Un hecho teatral que parece cambiar de procedimientos con la facilidad que tiene la imaginación. Quizá por eso Gombrowicz pensó que era “irrepresentable”. DZpeoYhW0AAawUf

Ficha técnica: El casamiento (Ślub) de Wiltod Gombrowicz. Traducción: Alejandro Rússovich. Adaptación: Michal Znaniecki. Elenco: Luis Ziembrowski (Enrique), Roberto Carnaghi (El Padre), Laura Novoa (María), Nacho Gadano (Borracho), Federico Liss (Pepe), Emma Rivera (La Madre), Gabo Correa (Canciller), Tomás Rivera Villatte (Jefe de Policia), Luis Almeida (Obispo Pandulfo). Personajes de la imaginación de Enrique: Klau Anghilante, Juan Cruz Márquez de la Serna, Teresa Floriach, Marco Gianoli, Cristian Vega. Músicos en escena: Pablo Mainetti (bandoneón), Nahuel Aschei (trompeta). Asistencia de dirección: María Leiva, Victoria Rodríguez Cuberes, Leo Méndez. Asistencia de vestuario: Lihuen Savegnago. Asistencia de escenografía: Javier Hoses. Asistencia artística y escenográfica: Nicolás Isasi. Colaboración en la adaptación: Ignacio Sánchez Mestre. Entrenador vocal de Laura Novoa: Ignacio Mascardi. Diseño de sonido: Javier López del Carril. Diseño de sistema de video: Sebastián Zavatarelli. Realización de video: Pablo A. Varela. Coreografía: Damián Malvacio. Música original: Hadrian Tabęcki. Iluminación: Bogumil Palewicz. Vestuario: Luciana Gutman. Escenografía: Luigi Scoglio. Dirección: Michal Znaniecki. Teatro San Martín: sala Martín Coronado. Estreno: 17/03/2018. Duración: 100’. Funciones: de miércoles a domingos a las 20 hs. Miércoles y jueves (días populares)

Bibliografía:

Gombrowicz, Wiltod, 2010. El casamiento. Buenos Aires: El cuenco del Plata.

i Iniciada en Buenos Aires durante la guerra y concluida en 1948, esta pieza se publicó por primera vez en lengua española (1948), en una traducción que evoca en muchos aspectos la de Ferdydurke. Esta traducción “histórica” está firmada por Alejandro Russovich y el mismo Gombrowicz.

2Según programa de mano, fragmento del Prólogo a El casamiento.

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La Rabia de Juan Pablo Galimberti

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Repertorio básico para

La Rabia de Juan Pablo Galimberti

Mientras el cuerpo social deambula dentro de su propia estructura intelectual, la vida le cuestiona sus derechos por intermedio del arte. En este sentido lo vital es lo tenebroso frente a lo social.” (Rodolfo Kusch)

000172352Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La propuesta de Galimberti nos trae a la escena una estética que tiene una trayectoria amplia en el cine y la literatura, pero no en el teatro, el thriller, el género del terror. El grupo compone una poética que guarda todos los elementos indispensables para su construcción, un relato mínimo pero inquietante, que trabaja con lo siniestro freudiano. Una situación aparentemente normal e inofensiva, en un lugar común en donde de pronto todo se transforma en un peligro real y concreto. La iluminación que conforma escenarios y produce climas, el sonido y la música de fondo que provoca tensión en el espectador, definiendo o anticipando acciones, lo bizarro y lo feo en extremo junto con aquello que aparenta suavizarlo, y un final a todo dar, inesperado pero que deviene de la sucesión de un entramado que lo va diseñando a medida que se sucede la intriga. Todos esos ingredientes están en La Rabia, sin olvidar algún toque de humor absurdo que pueda relajar un momento la tensión, aliviar al espectador. Un buen logro en la concreción de un espacio que profundiza su función a partir de la iluminación que recorta situaciones, y deja por momentos entre luz y sombras a los personajes disparando así la imaginación del que está sentado en la platea. Pero la obra deja ver también entre el entramado de sus acciones, la condición humana de aquellos que se supone tienen una misión ejemplificadora sobre los demás. El grupo que va a las islas, va a misionar, y aunque sea en una breve escena, los personajes femeninos, discuten cuál es el significado de esa tarea: llevar la palabra de Dios, detenida, fría en su ley, o acercarse al lugar y demostrarla, hacerla carne viva en los hechos. El comprometerse o no con su palabra, del evangelio a la vida cotidiana, va una brecha que fisura a la iglesia católica, entre los que entienden que deben bajar y mojarse los pies, y los que quieren mantener su palabra a una distancia prudencial. Forma y contenido, llegar al fondo del problema, o quedarse en un registro simbólico, frío y distante, pero conveniente para la institución. La rabia es un sentimiento, y la puesta es una metáfora de esa fuerza que trasciende los cuerpos, cuando la palabra queda detenida y todo entonces es una gran puesta en escena de hacer como que se hace. Las actuaciones son muy buenas, en general, y logran introducirnos en el submundo que muestran, en el horror de lo monstruoso por real, construyendo un verosímil que más allá de la anécdota nos permite la reflexión, y la risa nerviosa que alivia la tensión. Como afirma el programa de mano La Rabia surge “de un proceso de investigación del espacio que llevó más de dos años de trabajo”; el grupo entonces indaga en lo más oscuro de nuestro espectro social para desviar y desviarnos la mirada hacia una problemática que debe ser transitada, y lo hace desde una anécdota potente, desde un género al que no le importa rozar lo bizarro, y que lo hace con la convicción que el friso que ofrece, más allá de una propuesta estética, es también un llamado de atención. 000172800

Ficha técnica: La Rabia de Juan Pablo Galimberti. Elenco: Facundo Martín, Valeria Di Toto, Enrique Dumont, Franco Moix, Luciana Vitale. Vestuario: Agustina Fillipini. Iluminación: Soledad Ianni. Vídeo y fotografía: Carolina Romagnoli. Música original y en vivo: Nicolás Ferrero. Diseño Gráfico: Luis Muñoz. Prensa: Julieta Zeta. Producción ejecutiva: Mariana Morán Benitez. Asistencia de dirección: Ariel Vallone. Asesoramiento dramatúrgico: Javier Daulte. Espacio y dirección: Juan Pablo Galimberti. Espacio Callejón. Reestreno: 20/02/2018. Duración: 75’. Función: martes 21 hs.

Bibliografía:

Kusch, Rodolfo, 2013. Planteo de un arte americano. Rosario, Provincia de Santa Fe. Editorial Fundación Ross.

Un canario de Luis Cano

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Un canario de Luis Cano

Hoy es el aniversario de mamá… / Es hora de que tomes una decision…

flyer-2016Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La dirección de Miguel Israilevich le impone al relato de Cano toda la fuerza de lo esotérico que el texto construye desde las palabras. Una madre que no está, un hijo que va a recoger lo que queda de su recuerdo, que intenta reordenar la memoria para exorcizarla de algún modo y escapar al cerco de posesión en el que se encuentra. La voz de la madre que surge del cuerpo del hijo es un efecto contundente para establecer esa relación enfermiza, donde el reclamo es constante, y no deja espacio a la respiración normal. El cuerpo del actor se desdobla en la voz y en el constante movimiento por el espacio, con los gestos propios de un ama de casa que teje la tarea diaria entre la fatiga, el aburrimiento y el goce del deber cumplido; al mismo tiempo, que intenta, sin lograrlo, escapar a la rutina de los gestos conocidos pero ajenos. Del desorden del principio todo queda en pie otra vez, en un ambiente kitsch, y la conexión con la extraescena, en el espacio cocina. Desde una poética expresionista, desde la penumbra de ese espacio que guarda demasiadas capas de olvido, el cuerpo del actor desdobla su performance para darnos como espectadores una clase de muy buen teatro, y dibujar en el aire de la sala la respiración de su alma y el de una madre que no quiere dejarlo ser. Tiempos otros, que aparecen en la voz de una mujer que es a la vez el eco en los labios del hijo, que está atrapado en los pliegues de su historia, la de ella. Atmósfera de encierro, de ahogo entre los objetos que la recuerdan, los patines por ejemplo y la casa que se empeña en traerla en cada rincón, en cada anécdota teñida de un tiempo que pasado es sin embargo un presente constante. Nada tendría sentido sin ese cuerpo que Alejandro Ojeda hace vibrar en todos sus músculos, y en esa voz que es y no es la propia, en una maravillosa interpretación de un personaje difícil no sólo por la temática sino por la exigencia que le imprime el desarrollo de la intriga que construye la escritura de Cano. Una escritura a la que el dramaturgo nos tiene acostumbrados: fragmentada, lindando con el absurdo, el grotesco o el expresionismo subjetivo, o en una conjunción que abarca las tres poéticas con la intensidad de su mirada. portadaUna actuación que ya ha obtenido no sólo el aplauso de un público agradecido, si no también el de una crítica especializada que descubre y disfruta un excelente trabajo. Por otro lado, son también cómplices perfectos del encuentro entre el niño y el hombre / entre el hijo y su madre: la esceografía -cajas, juegos de mesa, trastos viejos por doquier, el vestuario -traje sobrio y corbata, la iluminación -contraste del claroscuro- y el sonido -suspenso y tensión. En Un canario cada sistema significante encastra con precisión para construir el clima oscuro y desolador que requiere la situación dramática. Se nos presenta la dificultad de seguir escribiendo sin emitir juicio de valor, sin ser redundante, como debería intentar todo crítico. Pero al ser perfecta la conjunción de la triada Cano / Israilevich / Ojeda que, a su vez, contiene a los otros profesionales del hacer teatral, sólo nos queda decir para después de las últimas funciones que restan: ojalá se siga reestrenando para que los potenciales espectadores puedan encontrar en esta breve obra el “punto ciego”, de conexión inconsciente, entre la creación artística y la individualidad atrapada en la butaca.3

Ficha técnica: Un canario de Luis Cano. Actor: Alejandro Ojeda. Asistente de dirección: Ana Schmukler. Escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez. Iluminación: Sandra Grossi. Diseño sonoro: Tián Brass. Entrenamiento físico: Cristian Vega. Diseño gráfico: Miguel Israilevich. Fotografía: Cristina Pereyra. Realización de vestuario: Guillermo Hermida. Dirección: Miguel Israilevich. Sala: Espacio Polonia. Reestreno. Duración: 40′. www.uncanario.com.arimg_8768

Paraná Porá de Maruja Bustamante

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Paraná Porá
de Maruja Bustamante
“La Tierra se congeló cerca de los mares”

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

998666_596785287028480_1602839443_nUn espacio teatral no convencional, en su centro, lo que parece un bote grande, una escenografía en un lugar preciso, el agua, pero en un tiempo que suponemos lejano, en algún futuro apocalíptico donde todo está rodeado por el frío intenso, el hielo, la nieve, la soledad y la muerte en donde hubo selva, calor, vida, naturaleza en estado permanente. Esa naturaleza ha mutado, como todos aquellos que devienen de ella, las vacas, los peces, los hombres, el destino. Dos mujeres quieren salvar y salvarse huyendo hacia el centro de la tierra prometida, Córdoba, llevan el futuro en el vientre de una, y la fuerza en el brazo de la otra, y además tienen un territorio en común: el deseo compartido por el mismo hombre, Santo. En ese viaje hacia lo desconocido, los diálogos se confunden con la necesidad de sobrevivir, y con la búsqueda imperiosa de un motivo para continuar. Las actuaciones son tan sobresalientes que como espectadores sentimos el impacto de su tragedia, que es la del país conocido, y no podemos dejar de conmovernos con una situación que nos parece no podrá tener un final feliz. Maruja Bustamante escribe una dramaturgia que ahonda en la subjetividad de sus criaturas, en las que deposita casi instintivamente sus propios miedos, sobre todo aquel que se sucede ante el despojo del amor, la soledad, y la paranáincertidumbre de lo que vendrá.

¿Anda o no anda la brújula? Mirá si estamos volviendo. No quiero volver, Polaca, no quiero que nos metan donde lo metieron al Santo…Calzate bien las botas que ayer me dio mala espina esa brea azul que sale de los cráteres… Nos vamos a morir…Nos vamos a morir… (100)

A veces lo hace desde la performance, o el biodrama, en esta oportunidad ponen el cuerpo a su voz dos actrices que comprenden el drama propuesto, y utilizan las herramientas, cuerpo y voz, en un espacio mínimo, que recorren ancladas a él por unas cuerdas, que sostienen su continente en movimiento y lo hacen de cara a sí mismas, sin ruptura de la cuarta pared, en una proxemia que las acerca en la desgracia, y las aleja en el rencor. Así, la Gringa y la Polaca no solo están condicionadas por el medio en el que vivían 10672336_972697939437211_3648228131991978444_nsino que ahora es también el clima o mejor dicho la situación climatológica, y desde ahí, ambas mujeres, llevan adelante una historia de ciencia ficción con una desoladora mirada futurista. En el espacio escénico, por un lado, restos de materiales descartables: cajones, cartones y plástico por doquier mientras, por otro lado, la suave melodía de la ejecución del arpa en vivo. Música casi constante que funciona como contra punto a la persistente tensión desde el inicio, que a pesar del humor y del artificio nos sumerge en esas aguas heladas a la espera de llegar pronto al lugar deseado y del nacimiento de El Santito. Otro acierto es la iluminación que va creando los diferentes climas durante el relato según el discurso verbal y corporal que ambas actrices van cruzando. Aunque siempre limitadas en el precario bote a vela, los diferentes registros dan cuenta de los distintos estados de ánimos durante la travesía, en la que no faltará el temor a la vaca mutante o a la luna verde, o bien ese algo que acecha en la oscuridad y que es difícil de describir. Un hecho teatral sólido de color local pero con una temática, lamentablemente, por el cambio climático que es universal

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Ficha técnica: Paraná Porá de Maruja Bustamente. Elenco: Monina Bonelli, Iride Mockert. Arpista: Sonia Álvarez. Escenografía: a77 – Gustavo Diéguez & Lucas Gilardi. Diseño de luces: Javier Casielles. Diseño de vestuario: Candelaria Hazte. Producción: La Mafia. Asistencia Técnica: Lucas Sánchez. Asistencia general: Nicolás Capeluto. Dirección general y puesta en escena: Maruja Bustamante. Teatro El Extranjero. Duración: 70’. Re-estreno: 2015.

Bibliografía
Bustamante, Maruja, 2014. Hija boba y otras obras. Buenos Aires: Editorial Blatt y Ríos

Tempeste de Pepe Márquez y Azul Borenstein

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Tempeste de Pepe Márquez y Azul Borenstein

Fragmentación sensitiva de La Tempestad de William Shakespeare

Que el aliento gentil hinche mis velas, o sucumbirá mi propósito, que agradarles (Próspero)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Tempeste 1Un grupo de danza – teatro que incursiona en un clásico del teatro universal, La Tempestad de William Shakespeare, y lo hace transgrediendo la convención no sólo desde la musicalización dodecafónica que por momentos vuelve a la armonía, y un vestuario que utiliza materiales no naturales para cubrir los cuerpos y sus personajes; sino en la incorporación de objetos y muñecos construidos con materiales que provienen de la industria, el plástico. Con un ritmo repetitivo que refuerza el sentido que construiría la palabra, que sólo se hace presente en la orden a un ejército simulado por muñecos conformados con botellas, o similares, la dramaturgia de Shakespeare se desarrolla en la fuerza de los personajes danzarines que muestran su tensión en un enfrentamiento desigual. Piedra fundamental de la estructura el movimiento no sólo de cuerpos sino de elementos que simulan el viento huracanado, la tormenta, y el mar encrespado, la naturaleza en plena actividad que logra reproducir los sentimientos de los protagonistas de una historia que atraviesa los siglos.

Fernando: ¿De dónde viene esta música? ¿Del aire o de la tierra? No se oye ya…y seguro que se dirige a alguna divinidad de la isla. Sentado en la playa, llorando el naufragio del rey mi padre, se deslizó junto a mí esta música sobre las aguas, aplacando su furia y mi dolor con su dulce melodía. La he seguido hasta aquí -o más bien me ha traído ella-; pero ha cesado…No, comienza de nuevo. (Shakespeare, La Tempestad)

tempeste 2Una conjunción entre los elementos de la naturaleza y el hombre que provoca el barroco y luego desatará con toda su fuerza el romanticismo, y que mueve los hilos de la tormenta desata en el corazón de los hombres: sus ambiciones, sus dudas, sus deseos, y el amor que siempre estará atravesando un camino de obstáculos. La tensión de los cuerpos se sostiene entre la fuerza de Próspero y los movimientos sutiles de la figuras de Miranda, Fernando y Ariel.

Esa conjunción y desborde del barroco se actualiza en El Galpón de Guevara, donde se multiplican los centros de esta propuesta estética. Por un lado, la fuerte presencia de la música; por otro, los actores / bailarines y las marionetas, y, por ultimo, la iluminación precisa. Todo encastra perfectamente para crear las imágenes visuales de una plasticidad única y las imágenes auditivas que se filtran constantemente en el espacio real representado. Un encuentro escénico donde el discurso verbal no es necesario, pues más allá de conocer o no el texto dramático, el hecho teatro-danza nos sumerge en estado de vigilia. Otros dos importantes aciertos son el vestuario y la coreografía. En tanto que, en un espacio totalmente despojado el vestuario se transforma mágicamente en parte de escenografía: las altas olas y los fuertes vientos le otorgan de este modo un volumen especial mientras nos sumergen, necesariamente, en la acción dramática. Mientras, la coreografía pareciera tener una fuerza contraria, pues si los movimientos ondulantes del material utilizado casi nos roza, los movimientos coreográficos tienen un vocabulario distinto, en especial por forma lineales, con cierta austeridad y una clara simplicidad en las formas. Simplicidad que requiere de una técnica especial para lograr que los desplazamientos se vean como distorsionados en relación a la cabeza, al torso y los pies, manteniendo por momentos los brazos en posiciones angulares. Una danza centrada en la experimentación, en la búsqueda de un lenguaje propio que permita la construcción de diferentes sentidos en el espectador. Una obra original que puede provocar en un espectador distraído cierta inestabilidad al no entregarse al proyecto creador del Grupo Teatral Ensamble Tempeste[1]

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Ficha técnica: Tempeste, creación de Pepe Márquez, Azul Borenstein. Música original: Fabio Zurita. Luces: David Seldes. Elenco: Rodolfo Romero, Mauricio Guzmán, Natalia Ayzenberg, Lisi Gay, Jhon Agust, Agostina Venturelli,  Pedro De Simone, Oscar Rousset. Coordinación y Realización de tocados y pelucas: Lucia Lossada. Maquillaje: Tamara Varela. Realización de escenografías dinámicas, vestuarios, marionetas: Clara Valente, Maria Viginia Pioli. Realización de Vestuarios: Betania Rabino. Producción: Pier Paolo Olcese. Una producción RES TEATRO. Prensa: Octavia Gestión Cultural y Comunicación. Dirección: Pepe Márquez. El Galpón de Guevara.

[1] http://www.tempeste.com.ar/

Vigilias de un desarraigo de Germán Cabanas

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ImagenVigilias de un desarraigo de Germán Cabanas
Una historia de amor sin palabras

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El Galpón de Guevara es un espacio en la búsqueda de un espectador joven, casi adolescente, a quien ofrecerle un teatro innovador que se resiste al tratamiento de lo habitual, y al texto como soporte principal de sus puestas. La música, el teatro físico, el comic, los videos juegos, las imágenes y secuencias del lenguaje cinematográfico, sobre todo los procedimientos del cine mudo, son habituales en los trabajos que se desarrollan en el Galpón. Un gran salón de recibimiento, con sillones y mesas bajas, algunos de cartón prensado, reciclado, de colores fuertes, naranjas y rojos, con un pequeño bar, una iluminación suave, y una música estridente, es la antesala al espacio escenográfico propiamente dicho, donde todo se moviliza, se modifica en función a una puesta que siempre deparará una resolución inesperada. En ese lugar, Germán Cabanas, crea e interpreta una historia de amor, desamor y soledad, entre lo real y lo onírico, no desde un texto con lógica temporal que permita seguir un recorrido lineal de la historia, sino a través de un cuerpo que explora hasta el límite de sus posibilidades, una expresión fragmentada entre el sueño y la vigilia. Fondo negro para el espacio escénico, muebles y objetos en un blanco puro, forman el contraste cuasi expresionista de la puesta, donde el sujeto de la acción añora la pérdida de un amor imposible, que rescata a través de un vestido, rojo y negro, como corresponde a las tonalidades de la pasión; y en un holograma sobre la puerta que daba al afuera, y que se iba diluyendo en miles de puntos invisibles, hasta desaparecer. Una cama, una mesita de noche, un mueble antiguo de lavatorio, un sombrero, objetos que parecen cobrar vida cuando se deslizan por el espacio o se elevan peligrosamente. Y el cuerpo del actor que no parece tener límites precisos en el recorrido del espacio escénico, ayudado por hilos a veces invisibles, y por los arneses propios del teatro de acrobacia. Los signos a decodificar que aparecen en escena como dijimos antes tienen mucho que ver con los sistemas de comunicación que los más jóvenes conocen y manejan con fluidez; o con los lenguajes artísticos que más los convocan. La idea de deus ex máquina cambia de figura ya que la sociedad que determinaba es ahora, desde la visión de la posmodernidad, la omnipresencia de una tecnología que permite y a la vez limita nuestros movimientos, manejándonos como títeres a su antojo. Matrix, inaugura en estas propuestas que proponen una nueva versión de viejos géneros, como el melodrama, sujetos menos ajenos en su heroicidad a los tiempos que corren, y más cercanos al imaginario del nuevo siglo, donde la humanidad parece desfallecer y las posibilidades de lo por ella creado crecen potencialmente. La importante trayectoria de Germán Cabanas en las artes escénicas se materializa a partir de su destreza corporal, producto del entrenamiento y de la investigación. Su cuerpo se convierte en un gran prestidigitador que nos atrapa inmediatamente para convertirnos en niños y/o adolescentes. La perfecta coordinación con el resto del equipo técnico logra que en ningún momento se rompa la ilusión construida a partir de las imágenes plásticas y de la música; los temas musicales parecieran funcionar como el contrapunto de ese tiempo impreciso que se crea de manera lúdica. En la sumatoria de breves estados de vigilia hasta los movimientos cotidianos –como el cepillado de los dientes- tienen algo de fantástico. La iluminación termina cerrando los espacios íntimos que se superponen mientras el afuera es uno solo que se filtra y encierra al protagonista enamorado. A veces, con movimientos relantizados u, otras, con movimientos acelerados, el relato a partir del lenguaje gestual, del discurso corporal, da cuenta que se puede contar una historia sin la necesidad de las palabras. Un hecho artístico que excede la categorización de teatro físico con un ritmo sostenido desde su inicio hasta su final a puro aplausos.

Ficha técnica: Vigilias de un desarraigo de Germán Cabanas. Intérprete: Germán Cabanas. Diseño sistemas de Vuelos y Dirección técnica: Santiago Castello. Dirección general: Mariano Pujol Laplagne. Colaboración coreográfica: David Ángel C. (bboy Uffspring), Juan Pablo Sierra. Stage manager, asistencia de montaje: Hernán Paulos. Diseño de Iluminación: Mariano Pujol. Operador de luces: Leandro Frotes. Riggers y operación de sistemas: Santiago Castello, Nahuel Bechara. Asistentes de escenario: Patricio Famulari, Maximiliano Calbino. Tour Manager: Pablo Domínguez. Vestuario: Marisol Castaneda. Realización de video: Carolina Travi. Producción: Prix D’ Ami. Prensa: Octavia Comunicación. El Galpón de Guevara.

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Según gacetilla de Prensa, Germán Cabanas: Formación en actuación en la escuela de Lito Cruz, escuela Boedo XXI y Timbre 4. Acróbata. Especializado en acrobacia con arneses y palo chino. Formación en danza con Ana Frenkel, Lucas Condro, Juan Pablo Sierra, Juan Onofri Barbato, Gustavo Lesgart, Redha Benteifour (Francia), entre otros. Profesor en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD), entrenamiento corporal y aéreo para actores en la Carrera de teatro en espacios abiertos. Dictado de seminarios para la Licenciatura de Artes Circenses (UNSAM) Actor – acróbata en más de 30 comerciales durante los últimos 13 años. Director o acróbata en cientos de eventos en el país y en el exterior, así como participaciones en programas de TV. Compañía de danza aérea Brenda Angiel durante 3 años como técnico en altura, realizando funciones en Argentina, países de Sudamérica, EEUU, México y Europa.
De La Guarda, show “Villa Villa” como técnico en altura y diversos proyectos de la compañía.
Convocado desde septiembre del 2005 para actuar, redesarrollar y dirigir las escenas acrobáticas de la ópera rock “A New Brick in the Wall”, realizando funciones en noviembre del 2006 en el teatro Metro.
Socio y director artístico de Prix Dami Producciones, productora de espectáculos alternativos con la que adquirió el Cine Teatro Dante de la Boca, utilizado como oficina, sala de ensayos y espacio creativo.

Espectáculos teatrales como director artístico de Prix Dami:

Coach de acrobacias de los protagonistas de la tira de CMG producciones Casi Angeles, así como participando en las grabaciones que involucran escenas aéreas, como director acrobático.

Director de escenas acrobáticas y de acción de “Casi Angeles I, II y III” en el teatro Gran Rex, colaborando con armado artístico general de los shows junto con el equipo creativo.

Director acrobático y de vuelos de “Spiderman”, coaching de los actores para la realización de las escenas y participando del armado creativo general del espectáculo, giras por distintos paises de Latinoamérica (Brasil, Chile, Mexico)

Director acrobático y de vuelos de Pucca en Vivo, giras por Latinoam érica.

Dirección acrobática de “Supertorpe”, coaching de actores y coreografías acrobáticas y de vuelos. También coaching y sistemas de vuelos durante las grabaciones de la tira.

Dirección artística de vuelos del espectáculo “El asombroso musical de zamba y san martin”, Tecnópolis, 2013 .

Montajes técnicos para espectáculos como “La vuelta al mundo en 80 días”, “El Joven Frankenstein”, “Fuerza Bruta”, “La Guerra de los Roses”, etc.

Espectáculos propios (idea y dirección general):

“Samsara” 2006, work in progress, danza teatro.“Vigilias de un desarraigo”
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2012: Seleccionado por el coreógrafo francés Redha Benteifour, para entrenar con su companía y actuar en el espectáculo Sangre (Riverside Studios, Londres, Junio de 2012). Actualmente discípulo del coreógrafo francés realizando entrenamientos y seminarios junto a él.
Autor de escenas aéreas y montaje en el espectáculo “Vera District Melodies”, funciones en las ciudades de Batumi y Tbilisi, Georgia, Europa de l este ( Julio-Agosto 2012), también bajo la dirección de Redha Benteifour.

Actor – bailarín en “mourir sour tes levres”, Buenos aires, diciembre del 2012, dirigido por Redha Benteifour.

Actor bailarín en el video-danza “La Javanesse” dirigido por Redha en Mayo del 2014.