Archivo de la categoría: Teatro y Música

Fausto Criollo de Mario Esteban

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Fausto Criollo de Mario Esteban

Adaptación del poema de Estanislao del Campo

Una ópera satánica, fatídica y telúrica

flyerBAJANo quiero plata ni mando»,

dijo Don Fausto, «yo quiero

el corazón todo entero

de quien me tiene penando».

No bien esto el Diablo oyó,

soltó una risa tan fiera,

que toda la noche entera

en mis orejas sonó.1

Pan y Arte es el espacio, el reducto, donde tenemos la posibilidad de disfrutar, especialmente, de la magia de los títeres. En esta oportunidad, la propuesta titiritera va más allá, es la puesta en escena del CD-libro Fausto Criollo, editado en 2014.

Al ingresar a la sala podemos observar, en el centro, la fachada del teatro Colón y, a sus costados, vemos que, desde los palcos, se asoman dos graciosos paisanos -el gaucho Anastasio y su compadre Don Laguna; y a ambos lados de este retablo se encuentran los atriles para el coro y la orquesta. Así al comienzo y entre cada acto, Anastasio, ya alejado de la gran ciudad, le cuenta a su viejo amigo lo vivido al asistir a la representación de la ópera Fausto de Charles Gounod, en tanto beben un trago de sus correspondientes petacas aparentemente con una bebida muy fuerte como si fuera alcohol puro. El diálogo entre ellos deja al descubierto cierta inocencia e ingenuidad que a Anastasio “el Pollo”, en especial, no le permite separar entre realidad y ficción, ya que asistió sólo por curiosidad y sin saber que ese sitio era un teatro. Aunque los valores del hombre de campo difieren de los de la ciudad, la temática abordada tiene su núcleo duro en el poder de la dominación del hombre sobre otros hombres y el pacto con el diablo o con los poderes de turno en beneficio propio -cualquier parecido con la realidad es por pura coincidencia. Pero también están presente los temas universales como el amor no correspondido, la soledad de la mujer que primero fue seducida y después abandonada, la ambición y la traición …

En la puesta que nos ocupa los personajes están animalizados, el zorro es Mandinga / Luzbel, el viejo tortugo / la rejuvenecida mulita es Fausto, la joven e inocente vaca para Margarita, el apuesto burro es el Capitán y la simpática lechuza para Marta. El desarrollo del relato nos atrapa desde su inicio, mientras los cantantes y los músicos interpretan la partitura original, los titiriteros y sus criaturas nos devuelven la sonrisa de niños que hemos olvidado. Con diálogos de claro color local, la comicidad va más allá del artilugio escénico, pues los títeres tienen un lenguaje singular válido para todas las edades que no sólo nos acerca a un autor nacional sino que además nos sumerge en el mundo de la metatetralidad: la ópera de Gounod / el poema gauchesco de Estanislao del Campo y la adaptación de Mario Esteban. El poema escrito en verso (1866) tiene la musicalidad intrínseca que deviene en un lenguaje coloquial que aquí no se pierde. También la escenografía mantiene esta estructura de matrioshka: por un lado, la escenografía que observamos cuando el telón del “teatro” está cerrado y, por otro, las precisas mini-escenografías que corresponden a cada acto operístico. 000158307

Es interesante de qué modo cada cantante se relaciona con su par en escena (un títere) a través de un simple accesorio -un pañuelo rojo, un sombrero,…- en tanto los músicos completan esas imágenes visuales otorgándoles un plus extra al ritmo de nuestro folclore, mediante canciones que pertenecen a diferentes regiones de nuestro país:

chacarera, milonga, gato, bailecito, milonga corralera, huella, escondido, cielo, zamba, gato cuyano, coplas, cueca cuyana, vidalita, chamamé/canción, chacarera doble, triunfo, baguala, aire de payada, chamarrita y huayno.

Los cinco episodios que componen la opereta, se corresponden a los cinco actos de la ópera homónima de Charles Gounod. De esta manera se intenta respetar la idea de Estanislao del Campo…2

Así la musicalidad interna de la escritura dramática junto con la armonía entre los excelentes intérpretes y titiriteros dan cuentan de un hecho teatral donde cada sistema encastra perfectamente. Una adaptación interesante e inteligente que tuvo en cuenta, al agregar algunas melodías y/o versos, no perder el estilo de las canciones de nuestro folclore ni del poema gauchesco. Una mirada que, además, actualiza algunos temas de nuestra actual sociedad. FaustoCriollo

Ficha técnica: Fausto Criollo de Mario Esteban. Adaptación del poema de Estanislao del Campo (Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio El pollo en la representación de esta opera). Música original, dirección musical: Mario Esteban. Diseño de personajes y escenarios: Rodrigo Milanesio. Titiriteros: Sandra Antman, Ema Fernández Peyla, Mariano Cossa, Miguel Rur. Músicos de Pequeña Compañía Telúrica: Melina Salem (Soprano – Margarita), Analía Castro (Contralto- Marta), Mario Esteban (Tenor – Fausto), Jonathan Tótoro (Tenor – Valéntin), Lautaro Nolli (Barítono – Silverio), Walter Uranga (Bajo – Mandinga), Carolina Fernández (Soprano), Lorena Rojas (Contralto), Nicolás Tindiglia (Tenor – Percusión), Lucho Sellan (Guitarra), Damián Tepman (Piano), Diseño de puesta y dispositivo escénico: Sandra Antman, Ema Fernández Peyla, Mariano Cossa, Gerardo Porión. Diseño y realización de títeres y escenarios: Gerardo Porión. Realización de utilería: Ema Fernández Peyla, Sandra Antman, Miguel Rur, Gerardo Porión. Asistente de realización: Graciela Valdez. Realización de escenografía: Facundo Guerreschi, Clara Hecker. Diseño de iluminación: Leandra Rodríguez. Fotografía y diseño gráfico: Luz Fiumara. Asistente de dirección: Leandro Fernández. Asistencia de producción: Lorena Rojas. Prensa: TEHAGOLAPRENSA. Producción ejecutiva: Mariano Cossa, Mario Esteban, Gerardo Porión, Sandra Antman, Ema Fernandez Peyla. Dirección general: Mariano Cossa. Pan y Arte Teatro. Estreno: 02/07/2014. Duración: 65′.

1 Fragmento de Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio El pollo en la representación de esta opera.

https://www.folkloretradiciones.com.ar/literatura/impresiones%20del%20Gaucho%20Anastasio.pdf “[20/07/2017]

2Según gacetilla de Prensa

Don’t stop me now! de Sebastián Prada

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Don’t stop me now! de Sebastián Prada

BAJAUna experiencia distinta con música de Queen

Tonight I’m gonna have myself a real good time
I feel alive and the world I’ll turn it inside out – yeah
And floating around in ecstasy
So don’t stop me now don’t stop me
‘Cause I’m having a good time having a good time

I’m a shooting star leaping through the sky
Like a tiger defying the laws of gravity
I’m a racing car passing by like Lady Godiva
I’m gonna go go go
There’s no stopping me
1

Azucena Ester Joffe

Si hay algo que no fue Freddie Mercury es una estrella fugaz (shooting star) y hoy podríamos asegurar que Don’t stop me now! no será una obra efímera sino que es realmente distinta en nuestro quehacer escénico. Una propuesta que fusiona de manera perfecta un concierto de rock y el teatro musical. Queen es el punto de partida que se transforma en una experiencia vivificante que va más allá, dando cuenta del compromiso artístico, de la solidez técnica y de la pasión a flor de piel puesta en escena. Dos jóvenes talentos, Prada / Zito, que logran crear ese particular universo a pesar de que por su edad no vivieron plenamente el fenómeno Queen, seguramente, sí han escuchado desde muy chicos las canciones que han marcado a varias generaciones. Ambos construyen esta narrativa musical que habita el espacio de la sala haciendo estallar los límites edilicios, aunque el espacio del relato permanece íntimo, subjetivo. Un devenir atrapante que denota las situaciones difíciles por las que atraviesa el protagonista, quien para algunos podría ser el vocalista y compositor británico, dejando atrás personas o situaciones importantes: el amor y la soledad, la creación y la adicción, la vida y la muerte. Una temática compleja desarrollada a partir de la precisa selección de los temas que se engarzan de modo coherente como diálogos cotidianos, y que nos involucra a todos más allá de la teatralización del drama. wDSC_0050Un drama atemporal que se comprende perfectamente, sin la necesidad de entender las letras en inglés, gracias a la pregnancia escénica y el registro vocal de Mariano Zito, que durante todo el desarrollo de la obra se mantiene contundente y muy bien complementado por sus dos partenaires, Maia Contreras y Melanie Lorenzo. El extraordinario rango vocal de Freddie Mercury es resuelto de forma acabada a partir de la intervención de los tres cantantes. El ritmo vertiginoso y sostenido del espectáculo tiene otras aristas: por un lado, la banda en el habitual espacio escénico del Maipo Kabaret y, por otro, los continuos movimientos de los personajes por los distintos y pequeños espacios necesarios para el desarrollo dramático. Y, un dispositivo escénico pensando en 360 grados, como ha comentado su director, Sebastián Prada, que utiliza cada rincón de forma conveniente y con muy pocos elementos -en el centro, de espalda a los músicos, un sillón; en un costado el escritorio; hacia atrás un sofá y en el medio, rodeado por la platea, otro espacio lúdico construido a partir de las acciones. Además, la iluminación, otro sistema significante de este intenso hecho espectáculo, cumple un rol fundamental pues sus efectos y detalles no sólo crea el clima entre las diferentes canciones y los estados de ánimo del protagonista sino que, por momentos, nos envuelve de manera onírica. Una propuesta escénica impecable, con una energía poco habitual, que nos emociona y nos permite disfrutar sin importar nuestra edad, tanto para aquellos que tuvimos la oportunidad de ser fans contemporáneos de Queen como para los más jóvenes que se identifican con la mítica banda británica, pero también para ese espectador ávido de una obra sin fisuras. La respuesta del público en un aplauso cerrado rompió, necesariamente, el mágico encuentro mientras aún resonaba:

It’s a beautiful day
The sun is shining
I feel good
And no-one’s gonna stop me now, oh yeah2

wDSC_0096Ficha técnica: Don’t stop me now! de Sebastián Prada. Idea: Mariano Zito y Sebastián Prada. Elenco: Mariano Zito, Maia Contreras, Melanie Lorenzo. Músicos: Lucas Crawley (guitarra), Diego Alonso (guitarra), Robert Vincent (piano), Mery Zoppi (bajo), Nico Roldan (batería). Styling: María Barrera. Diseño de Gráfica: Estudio Delta. Fotografía: Fuentes2Fernandez. Vestuario hombres: Absolut Joy. Diseño de Iluminación: Gonzalo Gonzalez, Sebastián Prada. Operador de luces: Edgardo Rodas. Operador de sonido: Cristian Belvedere. Social Media: Lucía Elsztein, LinkWay.me. Prensa y Difusión: WePrensa. Dirección Vocal: Vicky Loescher. Dirección Musical: Lucas Crawley. Dirección General: Sebastián Prada. Maipo Kabaret. Estreno: 15/04/2017.

Those were the days of our lives – yeah
The bad things in life were so few
Those days are all gone now but one thing’s still true
When I look and I find
I still love you
I still love you.3wDSC_0067

1 Fragmento de Don’t stop me now (No me detengas ahora): “ Esta noche tendré un buen momento para mi mismo / Me siento vivo y al mundo lo haré dar vueltas, si! / Y flotando alrededor en éxtasis / Así que, no me detengas ahora, no me detengas / Porque la estoy pasando muy bien, muy bien.

Soy una estrella fugaz cruzando en el cielo / Como un tigre desafiando las leyes de la gravedad / Soy un auto de carrera pasando como Lady Godiva / Me iré, iré, iré / No hay nada deteniéndome…”

2 Fragmento de It’s a beautiful day utilizado para cerrar Don’t stop me now! de Sebastián Prada: “Es un día hermoso/ El sol está brillando/ Me siento bien/ Y nadie va a detenerme ahora, oh si.”

3 Fragmento de These are the days of our lives (Estos son los días de nuestras vidas), último videoclip de los cuatro integrantes, mayo de 1991, poco antes de que Freddie Mercury se convierta en una eterna estrella fugaz: “… Esos fueron los días de nuestras vidas, si / Las cosas malas en la vida fueron muy pocas / Esos días ya se han ido, pero una cosa aun es verdad / Cuando miro y encuentro… / aún te amo / Aún te amo.”

Menea para mí de Mariana Cumbi Bustinza

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Menea para mí de Mariana Cumbi Bustinza

Teatro + Cumbia

000121789 con las manitos para arriba menea para mí 
con las manitos más arriba menea para mi 
suavecito para abajo mena para mi 
más abajo más abajo así así 

me gusta como mueves la cola 
y como estas zarpada trola 
me gustas porque te ves tan bruta 
también me cabe que seas bien puta
mueve la colita pa delante y para atrás 
mueve tu cinturita te quiero ver menear (Damas gratis)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Al ingreso a la sala nos recibe una escenografía desmesurada: ropa colgada por todas partes, papeles y basura tirada por el piso, oscuridad y penumbra, risas, llantos, gritos;  en contraste con la música clásica que suena de fondo. En escena, contra la pared y deambulando por el espacio, un grupo de jóvenes, entre la niñez y la adolescencia, están allí para contar una historia o varias resumidas en una. Un relato de amor entre dos seres dentro de un contexto que desde que nacen les impide crecer y soñar algo más que la necesidad del día a día; para construir el relato de sus vidas en la villa, tierra de nadie, olvidada por todos, invisibilizada, que no se desea ver, que es preferible ignorar. Sus ropas, sus cuerpos, su manera de expresarse, de comunicarse unos con otros desde lo físico, son la imagen de la violencia y la fragilidad, de ese constante  estado de indefensión, donde los adultos están ausentes. Ausencia de amor, de contención, y de lo más elemental para vivir. Estado de sobrevivencia, donde cada uno se apoya en el otro, que es su par o su enemigo. El grupo que recibió una mención especial de los premios Teatro XXI, a la actividad teatral 2014-2015, que entrega la Revista Teatral del mismo nombre, se presenta en su tercera temporada, y nos ofrece un trabajo cuidado en todos sus detalles, que hace que participemos de sus acciones que nos atraviese con su intensidad dramática. 000121786Secuencias que muchas veces vemos en la pantalla del televisor, cuando sucede algún acontecimiento donde la droga, la violencia, el arrebato, la prostitución son puestos en la vidriera para ser observados desde la comodidad de nuestras casas. La prostitución como salida al hambre, la vida en la calle, no es algo buscado, sino la consecuencia del abandono, familiar y estatal. Cuando ingresamos también observamos pegados a la estructura de las butacas, los papelitos que podemos encontrar en cualquier calle del centro ofreciendo mujeres objetos para el uso sexual. Como cosas que se compran  y se venta, aparecen en esa publicidad que es efectiva porque todos saben que es, y buscan allí cumplir con su objetivo. El rubro 59 se lee y se publica, pero la sociedad hipócritamente dice rechazar el abuso, que de todos modos utiliza. En la villa, se sabe que es producto de la necesidad, pero en la pieza se demuestra que a pesar de saberlo, el juicio de la sociedad atraviesa también a sus habitantes y quien la ejerce es acusada y mal vista por el resto. Las acciones se producen a partir de fuertes tensiones entre los personajes, y elaboran coreografías que distienden las mismas, incorporando la música que identifica al grupo: la cumbia villera.  

La esperanza que nos deja se da en la pareja que a pesar de todos los inconvenientes, han podido encontrarse uno a otro y tener una relación donde el amor está presente. Una historia compleja -de realidad y de sueños, la familia y los amigos, las adicciones, la cárcel, la muerte,…- que denota un compromiso con esa cotidianidad que nos es ajena, y un relato estremecedor que es llevado a cabo por un trabajo actoral coral sin fisura, pero es imposible no destacar al joven actor que le otorga la carnadura perfecta a su Maxi. Los jóvenes actores le ponen el cuerpo y el alma a cada personaje como en un simple devenir, donde todos los excesos están naturalizados. Una propuesta escénica que debería recorrer las hoy vapuleadas, lamentablemente, escuelas públicas y clubes de barrios, porque tiene el germen de la pasión, del sentimiento, que nos transforma como sujetos sociales. La escritura dramática y escénica de Mariana Bustinza1 habita el espacio lúdico y el “musical social bailado” con ritmo sostenido de su inicio, entre la angustia y el humor y los límites impuestos desde el espacio público y privado, da cuenta de un acontecimiento social-teatral impecable.

Maxi yo me llamo, a mi amor se lo dedico, Paola es su bello nombre, vuelve a mí te lo suplico…000121783

Ficha técnica: Menea para mí. Dramaturgia y dirección: Mariana Cumbi Bustinza. Elenco: Ezequiel Baquero, Luciano Crispi, Catalina Jure, Victoria Schwint, Florencia Rebecchi, Ornella Fazio, Germán Matías, Vanina Cavallito y Mercedes Hazaña. Dirección musical y temas originales: Facundo Salas. Asistencia de dirección: Angela Rodríguez Ayala. Coreografías: Mariana Cumbi Bustinza. Escenografía: Agustín Leonardo Addesso. Diseño de iluminación: Adrián Cintioli. Diseño gráfico: Agustín L. Adesso. Fotos: iti el demasiado, Fernando Lendoiro, Olga Bringas, A. R. Ayala, Lucas Ontivero. Prensa: Simkin & Franco. Teatro: El Extranjero. Tercera temporada, reestreno: 02/04/2014. Duración: 60′.000118306

1Según gacetilla de Prensa: “actriz egresada de E.A.D (Conservatorio de Arte Dramático del G.C.B.A). Completó sus estudios formándose en la U.N.A en danza teatro, así también en clown, canto, danza y stand up. Algunos de sus docentes son Alicia Zanca, Cristina Moreira, Mariano Moruja, Daniel Veronese, Héctor Malamud, Adriana Barenstein, Nancy Bocca, Alfonso Baron, Diego Starosta y Santiago Ablin. Formó la compañía. teatral “Improvisa2” donde se desempeña desde el año 2003 como actriz, dramaturga y directora realizando funciones en toda la Argentina y el exterior participando en mundiales de impro, además de diferentes propuestas de la compañía. Participó también en Teatro x la Identidad. Creó la banda musical “Cumbicus” siendo cantante y compositora. Fue nominada al Premio Estrella de Mar como mejor labor humorística femenina en el espectáculo teatral “IMPROVISA2” 2014; pero finalmente se gana dicho galardón como labor cómica femenina por su trabajo en la comedia “Dillinger”, creación de la compañía Improvisa2, en 2016. Individualmente realiza funciones de su espectáculo unipersonal de impro “Cumbimpro”, con el cual   además de su monólogo de stand-up, espectáculos teatrales del circuito off y  participaciones en televisión. Se presentó en Brasil, Perú, y Colombia difundiendo y compartiendo el arte de la improvisación con su unipersonal y el apoyo de su prolífera compañía que desde el año 2003 trabajan siendo una usina teatral.”

Arrabal salvaje, una parada obligada para los cedronianos

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Arrabal salvaje, una parada obligada para los cedronianos

A pesar de la sala sucia y oscura
de gentes, y de lámparas luminosas,
si quiere ver la vida color de rosa
eche veinte centavos en la ranura.

IMG_8659 copy.jpgSusana Llahí – chumbitoplus@yahoo.com.ar

Con estos versos de Raúl González Tuñón comienza la invitación para recorrer la obra musical de Juan Cedrón, el “Tata Cedrón”.

La música ocupa el lugar del discurso, los cuerpos acompañan la danza o miman la escena. El tema … el barrio, la pareja que espera o que se espera, la mujer prohibida, el dolor de la muerte. El abrazo en el tango, en el vals, en una milonga, en la zamba y hasta en un bolero, todo, con la potente voz y personalísimo fraseo del Tata que fiel a su estilo “se come” el final del verso. La ecléctica elección del repertorio tiene mucho dinamismo y gran densidad semántica, las letras dicen y mucho. En las composiciones están presentes los versos de Raúl González Tuñón, Celedonio Flores, Homero y Acho Manzi, Luis Alposta, Juan Gelman, Mario Paoletti, Evaristo Carriego, Mario Clavel y otros autores que dan a esta caminata porteña el calor y color del pueblo. La danza, técnicamente perfecta, trasunta pasión, cada bailarín cuenta con elementos dramáticos a los cuales aferrarse, vive el verso. La composición del joven bailarín tiene algo de delirante en su desnudez, estéticamente muy hermosa, casi surrealista ¿algo que brota de la tierra?¿algo que nace?¿acaso la danza como nuevo lenguaje del “Cuarteto Cedrón”?. Tanto en el tango salón como en el tango ballet, se pone de manifiesto el virtuosismo de los intérpretes. Y en las danzas de conjunto, las coreografías potencias el reducido espacio del escenario. Podríamos decir que no hay personajes en el sentido dramático o psicológico, se los podría llamar “actantes”, agentes de una acción: la primera mujer que presenta con los versos de Tuñon, casi la dueña del espacio, el hombre con traje de tanguero, su pareja “mentirosa”, la mujer de bordó (casi una mujer prohibida), éstos parecen dar impulso al desarrollo general. Todo lo que ocurre es puro movimiento, ninguna continuidad narrativa, pura imagen que parece proyectarse del espíritu musical del mismo cuarteto. Como escenografía sólo un telón de fondo y el juego que instala la luz. Culmina el paseo con la voz del Tata en una chacarera, fiel a sus principios canta: “… Tendrá trabajo el desocupado y la mujer descansará … esto ocurrirá antes de que el gallo se ponga a cantar”.img_8669-copy-1

Todo un reconocimiento a la trayectoria del cuarteto: Tata en guitarra y voz, Miguel Praino, violinista que lo acompañó en toda su trayectoria. Y como nuevos y jóvenes integrantes: Miguel López en bandoneón, Daniel Frascoli en guitarrón y Josefina García en cello. La obra de Tata Cedrón pocas veces fue danzada, en 1995 fue una de las oportunidades en el Queen Elizabeth Hall de Londres (Alternativa teatral-10/10/2016), ahora, en El Popular los cedronianos tienen la oportunidad de presenciar un espectáculo de singular belleza y calidad.captura-de-pantalla-2016-09-20-a-las-08-05-54

Arrabal salvaje de Andrea Castelli. Dirección general: Andrea Castelli. Teatro “El Popular”, Chile 2080, sábados de octubre y noviembre a las 20:00. Bailarines: Andrea Manso Hoffman. Aurora Lubiz. Sabrina Castaño. Patricia Herrera. Florencia Garesio. Sabrina Salvatore. Florencia Curatella. Carolina Viturro. Federico Santucho. Marcelo Demarchi. Julián Gutiérrez. Gatón Gatti. Julio Maidán. Claudio fleischer. Asistencia de Dirección: Carina Mele. Asistencia Coreográfica: Sabrina Castaño y Federico Santucho. Vestuario: Andrea Castelli y Abril Bonetto. Diseño de iluminación: Alberto Lemme. Fotografía: Gerardo Azar y Carlos Vizzotto. Video: Gerardo Azar. Diseño: Carlos Vizzotto. Producción Ejecutiva: Florencia Agrazo. Asistencia de Producción: Mauro Ibarra.

The Funamviolistas de Ana Hernández, Lila Horovitz y Mayte Olmedilla

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The Funamviolistas

Creado y producido por Ana Hernández, Lila Horovitz y Mayte Olmedilla

No tenemos nada y no perdemos nada. Decidimos construir

                      urlAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un espacio a la italiana, pequeño, acostumbrado a la música, al baile, al varieté entre otros géneros, el Maipo Kabaret, recibe este año, 2016, a tres músicas, actrices, humoristas; todas las definiciones les caben, dentro de la construcción de un género distinto, que entretiene, es decir, nos tiene en el entre de su propuesta, casi sin palabras, sino con aquellas que aparecen en las canciones elegidas, por voces que las transitan con habilidad, talento y emoción. Dirigidas por Rafael Ruiz, Sarai Pintado (violín), Mayte Olmedilla (viola) y Lila Horovitz (Contrabajo) componen cuadros a partir de una historia que las reúne: las tres han sido despedidas de sus orquestas, y el destino las va a reunir para llevar adelante la propia. Cuadros y situaciones que abren y cierran con la música de sus instrumentos, atravesados a veces por el humor, otras por la nostalgia o la tristeza, pero que siempre mantienen la mirada atenta a los desplazamientos en el escenario, y el oído presto para seguir los matices que aparecen en las interpretaciones de canciones muy conocidas por la mayoría de los espectadores: desde los clásicos del tango como La Comparsita, los climas construidos por los giros de la porteñeidad con los acordes de Piazzolla, la música de películas como la de Belleville Rendez Vous, o La Pantera Rosa, o la ópera, en el Intermezzo de Carmen de Georges Bizet. The Funamviolistas (3)Todas ellas construyen los episodios, las consecuencias de esa reunión azarosa, que les permite desarrollar, cada una con su personalidad e instrumento, un personaje bien delineado, desde el vestuario y los pequeños objetos que las identifican, un mate, un paragüas, unas medias, las zapatillas de ballet. Las Funamviolistas1, marcan con su denominación la característica de su arte, en la cuerda tensada de la vida, ellas, cada una con su instrumento, dan cuenta de saltos mortales, equilibrios y acrobacias varias para lograr vivir de lo que aman: su música. El grupo que ha sido premiado varias veces en España se constituyó como en el relato teatral:

Ruiz reconoció su talento y supo aprovechar todos estos componentes reales por lo que la obra tiene mucho de autobiográfico: las tres componentes también fueron despedidas, se conocieron y se plantearon formar su propia orquesta o compañía, alejadas de las tantas veces excesiva rigurosidad del Conservatorio –con cierto aire de hartazgo orquestal–, animadas ante la adversidad. Como sus personajes, entendieron que era el momento de arriesgar y se adentraron en la aventura, en la experimentación. (Zambrana, Zara, 2015)

La compañía es relativamente joven, nace en 2013, pero tiene una solidez artística muy difícil de lograr. Podemos decir que es una Obra, con mayúscula, donde las Artes Escénicas tienen un importante hito. También sería delicado definir su género -comedia musical, música-teatro,…- pues cualquier intento resultaría forzado ya que esos límites estallan ante nuestra mirada atenta. The Funamviolistas (2)La historia es simple y común a todos nosotros -el desempleo y elegir entre seguir un sueño con toda la precariedad que ello implica o aceptar la imposición del mercado laboral. Pero el relato tiene el lenguaje escénico, producto de la seguridad en cada técnica, necesario para ponerle el cuerpo a la intensidad y la pasión. Un relato fantástico que narra una situación diaria en estos momentos de brutal crisis económica y que desde su inicio se nos presenta como un hecho sorprendente, poniendo entre paréntesis nuestra cotidianidad. Los tres personajes, tres amigas que el destino las unió en un simple banco de una plaza cualquiera nos llevan por un mundo onírico como si fueran tres Alicias en un solo país de las maravillas: el espacio escénico del Maipo Kabaret. Con pocos elementos permite que cada intérprete genere una energía superlativa. Jóvenes mujeres que parecen ser con su instrumento una cuerda más o bien como si el instrumento fuera una prolongación de su figura. Esa energía propia e interna se expande en un abrir y cerrar de ojos hacia cada uno de los espectadores. Por un lado, un clima a todo ritmo, entre la complicidad de tres amigas que deben limar las asperezas en la convivencia no buscada, y, por otro, un exquisito vestuario mientras la iluminación juega con los diferentes colores y las envuelve de manera sutil. Un todo creativo y singular, un hecho escénico acabado, y una magia que nos atravesó sin previo aviso.The Funamviolistas, foto de David Ruiz (2)

Ficha técnica: The Funamviolistas de Ana Hernández, Lila Horovitz y Mayte Olmedilla. Intérpretes: Sarai Pintado (violín), Mayte Olmedilla (viola), Lila Horvitz (contrabajo). Diseño de vestuario: Maite Agorreta y Natalia Alonso. Diseño de escenografía: Marcos Carazo Acero. Diseño de iluminación: Nuria Henríquez y Miguel Ruz Velasco. Diseño de sonido: Sergio Casanova y Enrique González. Diseño de gráfica: Nuria Henríquez. Fotografía: Noah Shaye y David Ruiz. Director: Rafael Ruiz. Teatro Maipo Kabaret. Estreno: 19/07/2016. Duración: 75′.

Zambrana, Zara, 2015. “The Funamviolistas: un éxito que aúna teatro gestual y comedia musical en Culturamas: la revista de información cultural en Internet. www.culturamas.es/blog/2015/12/18/the funamviolistas-un- exito-que -auna-teatro-gestual-y-comedia-musical.

1 Funámbulo o funambulista se llama al artista que camina sobre una cuerda o alambre tensado. Puede usarse como sinónimo de trapecista, acróbata, equilibrista, saltimbanqui, volatinero y artista circense.

Proyecto Garage de Andrés Binetti

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Proyecto Garage de Andrés Binetti

Los Monos, una banda de rock

frente_p_garage_cvsAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El rock como fondo y forma de una puesta teatral donde a partir de hablar de un género musical, nos pone blanco sobre negro, con humor y buenos pasajes musicales, los interrogantes que aquellos que se dedican al arte, cualquiera sea la disciplina elegida, se hacen en algún momento de su carrera, cuando la encrucijada del éxito obliga a sus miembros a elegir: entre el deseo de seguir el impulso que los llevó a reunirse, y aquello que rápidamente lo catapultará a un triunfo que le va a deber mucho a las concesiones hechas al marketing, al negocio. El arte y el mercado, la vocación y el producir para ocupar un lugar en el campo que asegure una continuidad de trabajo y creación en el medio. Qué pasa en el mundo de la música, qué pasa por extensión en el campo teatral mientras el mundo se deshace en carencias y trata de sobrevivir dentro de un medio hostil y con un trabajo concreto sin utopía ni imaginación. Así el personaje de Laila (Malala González) se pregunta y pregunta a los demás, para qué hacer lo que hacen mientras no resuelva que la gente siga durmiendo en la calle, ignorada y desamparada de todo. El compromiso del arte, o el arte por el arte, una ecuación que ahora se resuelve, en el entre de las variables de mercado. Temas sociales que se desarrollan con paso de comedia en un espacio no convencional, un garage en pleno Villa Crespo, que luce una lámpara de cristales afirmando con su muda presencia el destino diferente con el que se abrió el lugar, y la calle, la extraescena que abre y cierra la obra. El adentro y el afuera de un espacio escénico que luego también abarcara a la platea que se desplazará hacia el final borrando los límites entre espectadores y actores. IMG-20160502-WA0006

El teatro y sus procedimientos funcionales a la idea desarrollada por Binetti y dirigida por Michelle Wejcman. Uno de ellos, la fragmentación, que separa y a la vez es llamada a unificar la textualidad dramática en equilibrio entre los diálogos, las canciones y los soliloquios en off, que como el devenir de la conciencia van tejiendo la trama. Por otra parte, la música da sentido a la funcionalidad de los personajes y a la intriga de la puesta, ya que todo gira en torno a un ensayo para el recital de su vida. La figura del presentador, tiene la forma del personaje narrador brechtiano, narrar lo que aparentemente huye del discurso. Dos generaciones, que encuentran en el rock un sentido a la vida y una encrucijada en tono de comedia musical; la de los jóvenes rockeros y su manager y la de la madre del director del grupo, que vive en la realización de su hijo y sus amigos, una ilusión personal. Los cambios de vestuario se suceden al ritmo de las notas que vibran en la banda, tras los apagones que permiten la transformación en escena. Un grupo cohesionado por muy buenas actuaciones que van transformando la intriga a medida que se suceden las canciones, hasta llegar al monólogo de Laila, que pone en el centro de la cuestión cuál es el conflicto íntimo sobre el que va a definirse el futuro de la banda. Cuando la escena se acaba, y los monos se retiran hacia la extraescena, la calle, nos regalan su última canción y nos invitan a compartirla como festejo con un souvenir en la mano que los identifica y nos hace testigo y parte de su decisión. Una puesta para disfrutar y reflexionar, con la consigna que nos involucra a su inicio de no pagar nuestros celulares sino, por el contrario, solo silenciarlos.

Ficha técnica: Proyecto Garage de Andrés Binetti. Actúan: Malala González, Yésica Wejcman, Camila Serra, Alejandra Martinez, Guillermo Pier, Ezequiel Glinberg, Santiago Monterrosa, Horacio Barros, Nicolás Munguia, Tomás Mejía, Marcos Horrisberger. Música original: Gastón Abulafia y Mariano Pipkin. Letras de canciones: Andrés Binetti. Coreografía: Ariadna Faerstein. Iluminación: José Binetti. Vestuario: Celina Barbieri y Guadalupe Sobral. Escenografía: Magali Acha. Fotografía: María Belén Cobas. Diseño Gráfico: Florencia Cuello. Prensa: Octavia Comunicación. Asistente de dirección: María Cecilia Cabrera. Producción: Melina Guetmonovitch, Michelle Wejcman y María Cecilia Cabrera. Dirección: Michelle Wejcman. Un garage de Villa Crespo. Estreno: 24/04/2016. Duración: 60′.IMG-20160502-WA0003

Mash Up, mezcla dos: Dios es el DJ de Leo Kreimer

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Mash Up, mezcla dos: Dios es el DJ

de Leo Kreimer

La vida es música. Dios es el DJ

Flyer Mash Up Mezcla Dos_bajaAzucena Ester Joffe

Leo Kreimer es el demiurgo también de esta segunda puesta en escena, dramaturgo y director responsable de Mash Up, mezcla uno estrenada en El Galpón de Guevara, en el 2014. Si en esa primera creación el punto de partida era un simple mortal que en su espacio privado estaba sentado frente a su televisor, aquí es un espacio cósmico que abarca a los hombres y a su Dios. Así como Dios crea a sus criaturas, así el artista crea a sus obras, como si fueran fuerzas encontradas, por momentos generan un torbellino y luego, nuevamente, retorna la calma. Con algunas intervenciones de teatro aéreo, de danza y de arte digital, el principio constructivo es la música en vivo con mayor peso en la percusión –con algunas canciones. Los excelentes músicos -batería, guitarra, bajo, teclado, también algo de violín, desde la consola se graba y se repite– crean un clima especial atravesado por el genio de Prince -cantante y compositor fallecido recientemente– con algunos temas a puro funk y otros con un sonido quizá más “industrial”. Como en la propuesta “mezcla uno”, la realidad parece multiplicarse y por energías extrañas -las proyecciones digitales- otra nueva “realidad” emerge del centro de la “realidad” anterior. 20

Todos sabemos que la realidad siempre es una construcción según el punto de vista de su enunciador, en este caso por el personaje mitad dios y mitad mujer. Las imagenes visuales y auditivas son grandilocuentes y le otorgan al espacio lúdico una impronta muy dinámica. La iluminación termina por cerrar este círculo perfecto de la creación -humana y divina- donde para cada espectador connotará una existencia distinta. Un despliegue a todo ritmo que va creando un corpus con las distintas escenas en espacios reales representados y en espacios virtuales. Presenciamos, por instantes, la desmaterialización de los personajes que vuelven a surgir en otro nivel espacio-temporal, en el nivel de la representación digital. Un evento artístico donde se cruzan y confluyen distintas disciplina, y un grupo de artistas/ músicos que con solidez técnica y ductilidad expresiva se adaptan perfectamente a cada cambio de soporte. Si en la primera propuesta, Mash Up, mezcla uno, mediante el trabajo actoral coral fue un despliegue escénico de alto impacto visual y por lo tanto era necesario que el espectador estuviese de pie para poder abarcar una obra que básicamente se desarrollaba a cierta altura, tal vez porque así era el lugar de los semidioses del Olimpo. 18

Esta segunda propuesta, Mash Up, mezcla dos: Dios es el DJ, centrada en la impecable Débora Zanolli está más orientada a los amantes de la música y en especial a los más jóvenes, pero sigue siendo “la perfecta combinación entre lo real y lo fantástico”. Un puente que nos une a la expresión de la imaginación de Kreimer en una obra interactiva donde el arte digital va extendiendo nuestra percepción entre lo vivido y lo imaginado.16

Ficha técnica: Mash Up, mezcla dos: Dios es el DJ de Leo Kreimer. Elenco: Débora Zanolli, Daniel Bugallo, Carolina Borca, Luciano Bassi, Diego Grillo. Creación y dirección general: Leonardo Kreimer. Asistente de dirección: Débora Zanolli. Coreografías: Carolina Borca. Diseño de luces: Leandro Fretes. Escenografía y vestuario: Isabel Gual. Realización de video: Maxi Vecco. Diseño de sonido: Aníbal Tonianez. Música original: Daniel Bugallo – Mauro Cambarieri. Operación técnica en vuelo: Lucas Podestá – Esteban Gulias. Head Rigger: Rodolfo Aguirre. Diseño gráfico: Juliana Rastelli. Fotografía: Hernán Paulos. Prensa: Octavia Comunicación. Producción ejecutiva: Paula Taratuto. Producción de sala: El Galpón de Guevara. Producción general: RES teatro. Estreno: 31/03/2016. Duración: 60′.

Serenata para un país sin serenos de Lluïsa Cunillé y Paco Zarzoso

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Serenata para un país sin serenos

de Lluïsa Cunillé y Paco Zarzoso

Companyia Hongaresa de Teatre (España)

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Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La Companyia Hongaresa de Teatre trabaja con un núcleo duro como procedimiento que es el lenguaje. No sólo con el discurso que se construye a partir de la palabra, sino con el relato que se constituye a través de la música, y la imagen. En esta elección quedan en un segundo plano las acciones físicas, que son mínimas, algunas sólo sugeridas, sutiles, regidas por la impronta de la interpretación del espectador. Las actuaciones entonces que nos van fragmentariamente introduciendo en su historia personal, lo hacen desde una presencia que busca desesperadamente a través de un diálogo entrecortado exponer no sólo hechos, sino sentimientos y sensaciones. Atravesado el discurso por el lenguaje musical, es quizás el mejor elemento que conforma la idea de cómo hacer en pleno siglo XXI una puesta teatral cuya importancia no esté tanto en el tema a tratar, sino en la forma como es expuesto en escena. Los personajes que dialogan a través de la interpretación del chelo, tienen una riqueza semántica diferente, y aportan oxígeno a los diálogos tradicionales que nos llevan siempre al lugar común. 12439502_10153985633993578_5480550079650184165_nEl tercer elemento de esa variable es la imagen, un gran diseño a fondo de escenario, que muestra los símbolos del club de football del que la víctima era presidente, y que va con el correr del relato tomando otras características acorde al desarrollo de los acontecimientos. Hablamos de víctima, porque más allá de la subjetividad de ese padre / marido / amante; su muerte tiene que ver con una venganza, un ajuste de cuentas, o un hecho de violencia callejera que da cuenta de la otra, de la violencia social como continente de una Europa atravesada por grados diferentes de horror. Paralela a esa realidad contingente, a ese presente tejido en los bordes de la historia general, está el concepto sobre el teatro. Cuál es su función, como debe recoger una realidad tan compleja, a partir de complejizar sus recursos, o volviendo como sugiere el personaje del hijo, actor devenido en director, al origen. Eslovenia, como espacio no contaminado, pareciera ser la posibilidad de producir un teatro que tampoco lo esté, un teatro que no gire en torno a la espiral de lo mismo, sino que busque y buceé en sus propias posibilidades hasta encontrarse desde la simplicidad, a sí mismo. Esa simplicidad buscada aparece en un escenario cuasi –vacío, sólo habitado por sillas y un atril como objetos necesarios y funcionales, que dan de alguna manera textura a la posibilidad de cambio de los cuerpos, y de que la música ingrese y asiente sus reales en ese duelo de lenguajes que se establece como medida semántica entre los personajes. Un tanto reiterativa en las acciones, situación que lentifica el progreso de la intriga que se extiende más allá de lo conveniente haciendo perder tensión dramática, la puesta que dura 75 minutos podría acotar algunas situaciones, y acrecentar el ritmo.emotionheader Una tragicomedia para actores y violoncelo, así la denomina la Compañía, donde el instrumento musical les da la voz a cuatro personajes que se materializan en ese espacio escénico despojado ante nuestra atenta mirada. Los textos de las réplicas de estas criaturas fueron escritos también por Cunillé y Zarzoso, y a partir de los mismo se ha compuesto la música1, La Companyia Hongaresa de Teatre con una trayectoria de más de 20 años, de varios premios y giras internacionales, en el 2005, “publicaban en los Documents de Teatre del Lliure de Barcelona un manifiesto en verso libre sobre la tristeza. Unas letras que, de alguna manera, contravienen cualquier hipótesis de género o perspectiva teatral, en plan comedia, drama, tragedia, farsa… para adentrarnos en la cuerda híbrida de la poesía escénica dibujada entre palabras y silencios. Musicalidad dramática más que drama musical.

Hay una tristeza esencial
La tristeza húngara
Tristeza por encima
De todas las tristezas
Cada cuál que elija su tristeza
Yo me quedo con la húngara
No es la tristeza del metal
Del enjambre
O la noche dilatada
No es la tristeza de la catástrofe
O las montañas descoloridas
No no hay tristeza que se le parezca
Sólo en las fronteras magníficas del vino
En la ausencia verdadera
Atracan en el duermevela
Las tribus tristes de los húngaros
Y el problema no es haber nacido
No ésa es otra tristeza
Y haré con tu sangre
Tintes para velas
El fuego húngaro
Que inventa abrazos
El fuego más triste
Lujuria en el túnel
Donde el mar a veces llega.
2

Por esa musicalidad, por la cadencia de la palabra como por los pausados movimientos de los personajes, pareciera que la dimensión espacio-temporal gravitara más allá de los límites edilicios del Regio.569d84b953db0

Ficha técnica: Serenata para un país sin serenos de Lluïsa Cunillé, Paco Zarzoso, Companyia Hongaresa de Teatre (España). Elenco: Viuda- Lola López, Hijo- Miguel Seguí, Ex presidente, Secretaria, Sereno, Espectro- Diana Griot (violonchelo). Coordinación de producción (CTBA): Federico Lucini, María La Greca. Asistencia de dirección (CTBA): Daniela Sitnisky, Adrián Andrada. Compositores: Jesús Salvador Chapi, José Alamá Gil. Ayudante de dirección: Víctor Sánchez Rodríguez. Espacio escénico: Damian Gonçalves. Vestuario y caracterización: Josán Carbonell. Dirección técnica e iluminación: Leandra Rodríguez. Dirección: Paco Zarzoso. Teatro Regio. Duración: 75′. Estreno: 22/01/2016.

2 Idem

El Pimiento Verdi de Albert Boadella

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El Pimiento Verdi
de Albert Boadella

verdi y warneLibiamo, libiamo ne’lieti calici
che la bellezza infiora.
E la fuggevol, fuggevol ora
s’inebrii a voluttà
Libiam ne’dolci fremiti
che suscita l’amore,
poiché quell’occhio al core onnipotente va.
Libiamo, amore, amor fra i calici
più caldi baci avrà (G. Verdi)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El Pimiento Verdi es una pieza del conocido director y dramaturgo catalán Albert Boadella. Aquél que en la década del ’60 fundó la compañía Els Joglars. En un aniversario del nacimiento del autor italiano, el dueño de un restaurante, El Pimiento verdi6Verdi, propone un homenaje en su local, e invita a aquellos que admiran la obra del autor de Aída. Sin embargo, no todo va a transcurrir tan linealmente, cuando la figura del músico alemán Richard Wagner, aparezca elevada desde una mesa, en contraposición a la música del italiano, y haciendo un interesante contrapunto, entre la música popular y la culta, entre la simplicidad y claridad de las notas de La traviata y la complejidad oscura y exquisita de Tristán e Isolda [1]. Wagner y Verdi y una parodia que involucra a un conjunto de cantantes líricos que en una perfomance donde el belle canto y el humor se dan la mano para desde la escena entregar al espectador una puesta de un ritmo sostenido que mantiene la tensión necesaria para que no se pierda la expectativa sobre ella. Jugando con el lenguaje, el de la palabra y el de la música, ya desde el título, los actores /cantantes, proponen un juego que abarca además la figura de los necesarios mozos, que irrumpen con portada_verdihumor entre los diálogos, y la presencia de extras del público en las mesas que simulan un local de comida. Contemporáneos, ambos autores habían nacido en el mismo año, 1813, los críticos al final de la carrera del italiano se quejaban de que sus obras sufrían de algún modo la influencia del músico alemán. Artistas que se desarrollaron bajo la poética romántica, su diferencia residía, podríamos decir, en el origen, ya que el romanticismo producía un arte que tenía mucho que ver con la búsqueda de las raíces de los pueblos; es por eso, que no hubo uno sólo sino tantos como los lugares donde se desarrollaba. Las bellas y potentes voces están acompañadas por la música de un piano en escena, y los cuerpos de los actores no sólo ejecutan las piezas musicales sino que se mueven con destreza y pregnancia en el espacio escénico. El repertorio escogido es representativo de las dos formas de pensar la pimientomúsica en relación al medio, y al receptor; Verdi que aspira llegar al corazón y al latir de sus pasiones, y Wagner que quiere llegar también al sentimiento pero desde la búsqueda de una identidad alemana que afirme la nacionalidad, y le de al pueblo alemán un motivo para erguirse con orgullo sobre el mundo. Nietzsche, Shopenhauer, Wagner y la influencia del filósofo entre uno y otro, como la apertura a una nueva y fuerte lectura del hombre. En el amplio espacio escénico de la Sala Martín Coronado se realiza este reto operístico entre los dos grandes titanes – solo, dúos o coros – y es un gran encuentro del profesionalismo de los artistas – tenor, soprano, barítono y piano. El debate humorístico entre la pareja incondicional a Verdi, Leonor y Roberto, y sus opositores, Sigfrido y Brunilda, es interrumpido por los mozos, Fidel y Blas, ante la falta de alcauciles o bien cuando la freidora comienza a llenar todo de humo, en tanto que el anfitrión, Sito, intenta ordenar la velada. Es interesante verdi2como dos grandes mesas pueden ir transformándose ante nuestra atenta mirada en una cueva, un castillo o en una torre, mientras la iluminación va variando su color e intensidad para recrear el clima necesario durante la interpretación de los fragmentos elegidos. Un texto dramático, que fue estrenado en España, desde un punto de vista diferente que puso en escena el contrapunto entre los melómanos y la posibilidad de acercar al espectador teatral al apasionante universo de la ópera. Un hecho escénico, teatro musical, con un excelente elenco nacional y que incluye breves comentarios o escenas, como el relato futbolístico del fragmento de “Cabalgata de las Walkyrias”, Die Walküre [2], que le otorgan un color local a esta puesta en escena, en particular. Un mundo onírico atravesado por dos soportes artísticos distintos que encastran con la perfección de una maquinaria de relojería.2085506

Ficha técnica: El Pimiento Verdi de Albert Boadella. Elenco (por orden de aparición): Nacho Gadano, Damián Mahler, Nacho Mintz, Carolina Gómez, Santiago Sirur, Mirta Arrúa Lichi, Víctor Hugo Díaz. Intérpretes alternantes: Miguel Drappo, Flor Benítez. Coordinación de producción (CTBA): Gustavo Schraier, Federico Lucini. Asistencia de dirección (CTBA): Mina Battista, Horacio Larraza. Asesoramiento de casting: Norma Angeleri. Diseño y puesta de sonido (CTBA): Miguel Álvarez y Ernesto González. Adjuntos de dirección: Martina Cabanas, Borja Mariño. Iluminación: Bernat Jansà. Vestuario: Isabel López. Reposición de vestuario (CTBA): Aníbal Duarte. Escenografía: Josune Cañas. Dirección: Albert Boadella. TGSM: Sala Martín Coronado. Duración: 110’ Estreno: 09/09/2015.

El prefacio es un fragmento de La Traviata

[1] Su ópera Tristán e Isolda se describe a veces como punto de inicio de la música académica contemporánea. La influencia de Wagner se extendió también a la filosofía, la literatura, las artes visuales y el teatro. Hizo construir su propio teatro de ópera, el Festspielhaus de Bayreuth, para escenificar sus obras del modo en que él las imaginaba y que contienen diseños novedosos. Allí tuvo lugar el estreno de la tetralogía del Anillo y Parsifal, donde actualmente se siguen representando sus obras operísticas más importantes en un Festival anual a cargo de sus descendientes. Los puntos de vista de Wagner sobre la dirección orquestal también fueron muy influyentes. Escribió ampliamente sobre música, teatro y política, obras que han sido objeto de debate en las últimas décadas, especialmente algunas de contenido antisemita y por su supuesta influencia sobre Adolf Hitler y el nazismo. (Wikipedia)

[2] La valquiria (título original en alemán, Die Walküre, WWV 86B) es una ópera en tres actos con música y libreto en alemán de Richard Wagner, la segunda de las cuatro óperas que componen el ciclo de El anillo del nibelungo (Der Ring des Nibelungen), y la que se representa más asiduamente, incluso separada del ciclo completo. El fragmento más conocido de esta ópera es la «Cabalgata de las valquirias». https://es.wikipedia.org/wiki/La_valquiria [12/09/2015]

No es mi planeta esta ciudad de Delfina Braun y Josefina Pieres

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No es mi planeta esta ciudad
Sobre estatuas vivientes y la neurosis porteña
de Delfina Braun y Josefina Pieres
Café concert, unipersonal y algo más…

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

10983246_695172787292753_4245482425808983766_nEn el pequeño escenario del Molière, frente a un espacio ocupado por mesas en vez de sillas o butacas, donde el espectador puede consumir mientras disfruta del espectáculo, Delfina Braun lleva adelante No es mi planeta esta ciudad. La actriz / cantante posee una excelente voz con la cual interpreta cada una de las canciones que teje la urdimbre de un relato que la involucra en una contemporaneidad donde la ciudad es el escenario. Una estatua de Helena, recorre las calles y se da cuenta de cómo el amor ya no es el centro del universo, sino que toda relación se da a través de la tecnología, es decir, las personas ya no se ven a los ojos sino que tienen entre sí para comunicarse medios que le producen un aparente contacto, falsa intimidad que evita el acercamiento, que construye islas de una soledad de características diferentes; una soledad enmascarada en el trajín de las calles, con la ilusión de un saber superficial sobre el otro. La actriz formada en Nueva York, pudo empaparse en las comedias musicales de Broadway, y tomar las herramientas para llevar adelante un trabajo propio, un unipersonal interesante, con músicos en vivo, y desplegar con ductilidad las peripecias de un ser que cobra vida en una ciudad y un tiempo otro. Las canciones van hilando un relato sobre las peripecias de la estatua viviente, que se encuentra extraña en un mundo desconocido, lleno de interrogantes y falsas opciones, pero que en definitiva termina constituyendo un territorio a explorar. Canciones narrativas que nos introducen en el límite entre lo real y lo imaginario, entre la mirada costumbrista sobre el recorrido sobre las mil caras de la ciudad y sus unnamedposibilidades, y la ficción de un personaje que viene desde la mitología y nos traslada a pensar en el enfrentamiento entre dos mundos, en la percepción de ese ser que ve con ojos diferentes nuestra cotidianidad naturalizada. Un unipersonal musical atravesado por lo fantástico y lo romántico: una estatua que decide dejar su pedestal en la exhibición y convertirse en una estatua realmente viviente. Un personaje femenino que cruza la cuarta pared al estilo de La rosa púrpura del Cairo de Woody Allen (1985) e ingresa al mundo de lo “real”. Un relato atravesado por el humor constante, las imágenes proyectadas y la música en una experiencia única que nos sumerge en un mundo donde los límites no son precisos para realizar una mirada crítica sobre nuestro actual comportamiento social e individual. Un hecho teatral musical donde lo sobrenatural – la estatua de Helena por la City porteña – es la base de la historia y al ingresar a nuestra agitada urbe intenta escapar al anonimato constitutivo de las grandes metrópolis, por lo tanto nos hacer reflexionar sobre nuestra actual experiencia de vida. Con ductilidad la protagonista se va humanizando ante nuestra atenta mirada mientras es acompañada por el grupo de músicos, y forman un conjunto sólido que desde diferentes expresiones artistas confluyen en una historia fresca y simple pero perfectamente contada.

Ficha técnica: No es mi planeta esta ciudad. Idea Original: Delfina Braun. Libro: Delfina Braun y Jo Pieres. Traducción y adaptación: Delfina Braun. Músicos: Hernán Matorra (piano), Gastón Matorra (guitarra), Nicanor Faeberg (batería), Julia Subatín (contrabajo). Coristas: Milagros Andaluz de Rosas, Juan Pablo Ragonese. Dirección General: Josefina Pieres. Dirección Musical: Hernán Matorra. Dirección Audiovisual: Ed Braun. Dirección de Arte y Escenografía: Pieres Michelson. Supervisión de Dirección: Paula Grinspan. Producción Ejecutiva: Felipe Braun – Jaime Braun. Maquillaje: Kahlé Makeup por Rosario Cleris. Diseño de Iluminación: Joaquín Boerr – Yamil Chapa. Diseño Gráfico: Cromma por Julieta Malandra. Redes Sociales: Francisco Laphitzondo. Prensa: Carolina Alfonso. Producción General: Delfina Braun – Francisco Laphitzondo. Molière Teatro. Duración: 55’. Estreno: 13/08/2015.

Hemeroteca:
Pini, Silvina, 2015. “El artista argentino es intrépido y osado” en Tiempo Argentino, pág, 44, contratapa.