Archivo de la categoría: Uncategorized

Vida de Javier Aranda en TABA Timbre 4

Estándar

Vida de Javier Aranda

 

Toda una vida pasarìa contigo…
Cuando la magia brilla en su esplendor

Marìa de los Àngeles Sanz

Como describir un trabajo excelente sin caer en los comunes adjetivos que produce la admiraciòn, porque el trabajo de Javier Aranda, produce eso desde el segundo que sus manos se transforman en los personajes que el demiurgo en que se convierte. nos quiere traer en forma de una historia, con mucho de autobiografìa, a la mirada y a todos los sentidos. Desde un espacio recortado por una pequeña làmpara de colores, el narrador, sentado sencillamente en una pequeña silla nos introduce en la memoria de la infancia, para comenzar el relato desde allì, desde la vida misma; y nos cuenta como desde la canasta de costura de su madre, prohibida por peligrosa, sus filos y objetos encierran elementos transformadores; èl niño que fue iba produciendo historias, que el hombre pasa a relatarnos con sus manos. La infancia, la adolescencia, el amor, la vida nuevamente, la infancia, la adolescencia, la madurez, la soledad y la ausencia, son el contenido y el continente del relato, que se sucede y se transforma con pequeños elementos que desde la magia de su trabajo nos hacen ver y sentir con la misma intensidad, como si fueran reales.

La mùsica que acompaña, la luz que secuestra los momentos y los exalta, y la voz que sin palabras casi, nos transporta a los mismos sentimientos que componen la existencia de todos y cada uno de los espectadores que con los ojos abiertos del asombro, como niños nuevamente, somos testigos privilegiados de la magia en estado puro. De riguroso negro en su vestuario, el titiritero maneja sus marionetas creadas desde la habilidad transformadora de movimientos que parecen sencillos, pero que se intuyen llevan una dura tarea de ensayos rigurosos. Precisiòn en el manejo de sus criaturas, tan humanas, y en la manera fluida de un diàlogo con ellas, a partir de las miradas y las palabras còmplices que no escuchamos pero intuimos. Pocos elementos: telas, pequeñas pelucas, narices de clown, y el globo, elemento fundamental, porque es como el soplo divino quien confiere a lo creado, la vida.

2 vida Ph Ana Jimenez

Aranda da a travès de esa pieza de cotillòn, la energìa que suponemos se necesita para respirar en este mundo de lo concreto, y nos arranca, en el lapso de un tiempo suspendido, la risa, la emociòn, y una làgrima que no se resiste a rodar por nuestra mejilla. La pieza fue estrenada en su Zaragoza natal en el año 2017, su anterior trabajo se llamò Parias y se presentò en 2014 en Barcelona. La pieza puesta en el Festival viene antecedida de varios premios: en el XVI circuito de la Red de Teatros alternativos, en la Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca y ganò el premio al mejo espectàculo de pequeño formato en Feten, en 2018. Vida es una pieza de perfecta relojerìa, que nos deja capturados desde el primer momento y como un cometa que atraviesa el espacio escènico, nos acompaña una vez fuera de la sala de teatro.

Ficha tècnica: Vida Compañìa Javier Aranda (Aragòn) Creaciòn y manipulaciòn: Javier Aranda. Asesorìa de direcciòn: Alfonso Pablo y Pedro Rebollo. Costura: Pilar Gracia. Diseño gràfico: Vel Ortego.

Anuncios

Calma! Guillem Albà en TABA Timbre 4

Estándar

Calma! de Guillem Albà

000195224 calma

Teatro Clown

Marìa de los Àngeles Sanz

Calma nos pide desde su cuerpo y su gestualidad el personaje que construye desde la tècnica clownesca Guillem Albà en su performance. Calma en un mundo donde la alienaciòn no es sòlo la repeticiòn mecanizada de los gestos sino la velocidad del tiempo donde todo debe ser, time speed. Con mucho humor, donde cada una de las secuencias pueden ser identificadas por un espectador que ràpidamente empatiza con èl, que con destreza y talento construye para todos un universo desde donde nos interpela a vivir conectados con los tiempos de la naturaleza: el agua, el mar, y sus ritmos, sus mareas, sus idas y venidas, en un alejamiento de la prisa humana que quiere todo al instante sin paciencia posible.

Como en la vieja canciòn: No se lo quiero, pero lo quiero ya. Sonidos que pasan de lo irritable, la llamada interminable del celular, de los muchos que nos rodean, y que en una metàfora perfecta aparece ante nuestros ojos, cuando los acordes del instrumento que ejecuta, con su sonido placentero, y que se ve interrumpido por la tecnologìa convertida en un aparto tirano, que nos exige atenciòn permanente; a los sonidos tranquilizadores de la naturaleza, y a la posibilidad de conectarnos con ella: nadar, pescar, o simplemente observar como nos desplazamos por un espacio donde lo temporal coincide sin presiòn.

000195225 calma

Dos telas blancas, serviràn de fondo donde la iluminaciòn, le permitirà la fantasìa de llevarnos a un mundo otro, olvidado y necesario. Previamente en el juego con una marioneta, su alter ego, està vestida igual que èl, que maneja con eficacia, a quien en un gesto de violencia controlada, le va extrayendo de la cabeza todos los elementos que nos inundan desde afuera; elementos, objetos que nos limitan y nos impiden pensar en libertad: coches, diarios, celulares. Luz y sombra, tècnicas de clown, juego con tìteres de varilla o marionetas, y un intercambio con el espectador altamente productivo, que disfruta del momento de la enunciaciòn, de lo expuesto en escena y que termina aplaudiendo de pie una vez finalizado el trabajo.

Humor, belleza estètica, crìtica àcida a la sociedad de consumo y sus mandatos inhumanos, y la posibilidad de volver, de retornar a nosotros mismos, y a relacionarnos sin intermediarios, cara a cara, para jugar, jugar, para poder entender que hacemos en este mundo. Guillem Albà es un artista catalàn, que junto a un numeroso equipo logra enternecer y comprometer al pùblico con el espectàculo, que contiene la virtud de acercarnos emociòn y reflexiòn en el acontecimiento de un acto teatral.

Ficha tècnica: Calma! de Guillem Albà, Marc Angelet, Andreu Martìnez, Alicia Serrat. Intèrprete: Guillem Albà. Movimiento: Ariadna Peya. Vestuario: Irene Nenè Fernàndez. Diseño de luces: Ganecha Gil, Oriol Ibañez. Diseño sonoro, y musical: Pep Pascual. Asistencia de producciòn: Xavier Arbonès, Clara Gimènez. Management: Blai Rodrìguez. Community Manager: Anna Tisora. Producciòn tècnica: Ganacha Gil, Orio Ibañez. Direcciòn de producciòn: Blai Rodrìguez. Coreografìa: Ariadna Peya. Direcciòn: Guillem Albà. Regie: Blai Rodrìguez. Duraciòn: 75 minutos.

Hasta el martes de Verònica Mc Loughlin

Estándar

Hasta el martes de Verònica Mc Loughlin

Si yo encontrara un alma como la mìa…
Un alma que sin decir nada,
me lo dijera todo con la mirada…

000190480 hasta el martes

Marìa de los Àngeles Sanz

Hasta el martes, un compromiso de trabajo, y una promesa de un tiempo diferente, de una felicidad difìcil, buscada entre los recovecos del pasado y un presente de ausencia. Azucena los martes se dirige a la casa de Mario, un Mauricio Minetti, que lleva adelante su personaje con los tonos necesarios para que los diàlogos con Karina Antonelli, en el cuerpo de la mujer de la limpieza tengan la verosimilitud que nos lleva a sentir y participar en silencio de su historia de amor.

Porque esta historia intimista, pequeña, con mucho del vintage de la mùsica de los setenta y ochenta: Leonardo Favio, Sandro, Rafael, Rafaela Carrà, los boleros convertidos en baladas que contaban pequeños relatos sentimentales, nos llega desde la ternura de lo azarosa del encuentro entre dos soledades, distintas, pero iguales en la necesidad de encontrar un alma gemela. Pero ademàs de la historia particular de sus vidas, la obra a travès de ella, nos habla de la soledad y la necesidad de un orden en la vida, a partir de encontrarle a los dìas un sentido.

000195264 hasta el martes

Para Mario la llegada de Azucena, le da las coordenadas de su horizonte sin brùjula. Viudo, con un hijo lejos, refugiado en el trabajo y en los amigos, la rutina que lo mantiene vivo muestra su desangelada presencia, cuando la posibilidad de una promesa se hace presente, por màs complicada que sea su realizaciòn.

El espacio muestra al comienzo como una metàfora el desorden de sus dìas a partir de la desordenada y desprolija apariencia de su casa. La escenografìa de Emiliano Pandelo, es productiva y funcional a la historia. El baño a fondo, la cocina a la derecha, y la sala donde los personajes entraran y saldràn a la extraescena, para traernos fragmentos de esa vida, fuera de las paredes de la casa. Los dìas iràn poco a poco sucedièndose, como el crecimiento de ese sentimiento inesperado, cambiando el paisaje hasta convertir el espacio en un lugar acogedor; cuya alma vibra los martes cuando Azucena se hace presente. Porque su personaje no sòlo ordena, limpia y compone el lugar, sino que sin darse cuenta, construye un puente entre ambos, un espacio otro donde soñar y ser feliz. Las luces marcan la cronologìa del relato, y cierran con un apagòn una historia de final abierto, que sugiere pero no determina la culminaciòn de las acciones.

Una pieza cargada de ternura, que nos envuelve en el lento vaivèn de los acontecimientos, con una muy buena performance del actor y de la actriz que encarnan las palabras y las acciones de los personajes, disfrutable en todo momento.

Ficha tècnica: Hasta el martes de Verònica Mc Loughlin. Elenco: Karina Antonelli y Mauricio Manetti. Escenografìa: Emiliano Pandelo. Mùsica adicional y asesorìa de sonido: Nico Diab. Diseño de vestuario: Luciana Montelcone. Imagen y fotografìa: Lina Etchesuri. Diseño de luces: Lucas Orchessi. Diseño gràfico: Armando Abramovich. Asistencia de direcciòn y producciòn: Felicitas Oliden. Asistencia en funciones: Rocìo Galìndez. Direcciòn: Verònica Mc Loughlin. Teatro Vera Vera.

Hasta el martes de Verònica Mc Loughlin

Estándar

Hasta el martes de Verònica Mc Loughlin

Si yo encontrara un alma como la mìa…
Un alma que sin decir nada,
me lo dijera todo con la mirada…

000190480 hasta el martes

 

Marìa de los Àngeles Sanz

Hasta el martes, un compromiso de trabajo, y una promesa de un tiempo diferente, de una felicidad difìcil, buscada entre los recovecos del pasado y un presente de ausencia. Azucena los martes se dirige a la casa de Mario, un Mauricio Minetti, que lleva adelante su personaje con los tonos necesarios para que los diàlogos con Karina Antonelli, en el cuerpo de la mujer de la limpieza tengan la verosimilitud que nos lleva a sentir y participar en silencio de su historia de amor. Porque esta historia intimista, pequeña, con mucho del vintage de la mùsica de los setenta y ochenta: Leonardo Favio, Sandro, Rafael, Rafaela Carrà, los boleros convertidos en baladas que contaban pequeños relatos sentimentales, nos llega desde la ternura de lo azarosa del encuentro entre dos soledades, distintas, pero iguales en la necesidad de encontrar un alma gemela. Pero ademàs de la historia particular de sus vidas, la obra a travès de ella, nos habla de la soledad y la necesidad de un orden en la vida, a partir de encontrarle a los dìas un sentido.

Para Mario la llegada de Azucena, le da las coordenadas de su horizonte sin brùjula. Viudo, con un hijo lejos, refugiado en el trabajo y en los amigos, la rutina que lo mantiene vivo muestra su desangelada presencia, cuando la posibilidad de una promesa se hace presente, por màs complicada que sea su realizaciòn.

000195264 hasta el martes

El espacio muestra al comienzo como una metàfora el desorden de sus dìas a partir de la desordenada y desprolija apariencia de su casa. La escenografìa de Emiliano Pandelo, es productiva y funcional a la historia. El baño a fondo, la cocina a la derecha, y la sala donde los personajes entraran y saldràn a la extraescena, para traernos fragmentos de esa vida, fuera de las paredes de la casa. Los dìas iràn poco a poco sucedièndose, como el crecimiento de ese sentimiento inesperado, cambiando el paisaje hasta convertir el espacio en un lugar acogedor; cuya alma vibra los martes cuando Azucena se hace presente.

Porque su personaje no sòlo ordena, limpia y compone el lugar, sino que sin darse cuenta, construye un puente entre ambos, un espacio otro donde soñar y ser feliz. Las luces marcan la cronologìa del relato, y cierran con un apagòn una historia de final abierto, que sugiere pero no determina la culminaciòn de las acciones.

Una pieza cargada de ternura, que nos envuelve en el lento vaivèn de los acontecimientos, con una muy buena performance del actor y de la actriz que encarnan las palabras y las acciones de los personajes, disfrutable en todo momento.

Ficha tècnica: Hasta el martes de Verònica Mc Loughlin. Elenco: Karina Antonelli y Mauricio Manetti. Escenografìa: Emiliano Pandelo. Mùsica adicional y asesorìa de sonido: Nico Diab. Diseño de vestuario: Luciana Montelcone. Imagen y fotografìa: Lina Etchesuri. Diseño de luces: Lucas Orchessi. Diseño gràfico: Armando Abramovich. Asistencia de direcciòn y producciòn: Felicitas Oliden. Asistencia en funciones: Rocìo Galìndez. Direcciòn: Verònica Mc Loughlin. Teatro Vera Vera.

TABA en TIMBRE 4

Estándar

Temporada Alta en Timbre 4
Del 7 al 17 de febrero
Festival TABA
Con la fuerza del teatro, para todos.

000194105 taba

Marìa de los Àngeles Sanz

Boedo, un verano caliente por màs de un motivo, un año eleccionario y que tiene al paìs entre las promesas de un gobierno otro, y el desastre econòmico en el que el campo cultural tambièn està sumergido; ante ese panorama poco alentador, un grupo de jòvenes en el espacio de Timbre 4, dirigidos por Claudio Tolcachir, tienen la osadìa una vez màs de dar comienzo al Festival Internacional Temporada Alta, en sus dos salas: Mèxico y Boedo. En su sèptima ediciòn, sus salas albergaràn a dramaturgos, actores, directores y a un nùmero nutrido de espectadores que todos los años festejan el evento, y esperan encontrarse con lo mejor del teatro de estas y otras latitudes. En esta oportunidad se veràn piezas de España, Uruguay, Chile, Colombia, Perù, una coproducciòn entre Suiza, Alemania, Finlandia y Argentina. Obras con temàticas diferentes que nos involucran en una historia comùn que excede los lìmites de las fronteras fìsicas, abarcando la humanidad toda. Ponencias y mesas de conversaciòn se entrelazan con las puestas en escena, un momento de bùsqueda y de reflexiòn sobre el teatro, que nos permite la propuesta de Timbre 4 una vez màs, un año màs con todo el esfuerzo y la dedicaciòn que eso implica.

 

000195220 tierra baja

 

La pieza que inicia el ciclo fue Tierra baja de Àngel Guimerà, con adaptaciòn de LLuis Homar y Pau Mirò; un unipersonal que desde el cuerpo del actor L. Homar, recrea una historia de cuatro personajes que el asume y nos relata los sucedidos en un lugar de Cataluña en otros tiempos, donde la lectura de la opresiòn amo / esclavo, da paso en una lectura contemporànea a la perspectiva de gènero. La mujer objeto entre ambos, entre el dominador Sebastiàn dueño de todo y el dominado, el pastor tiene en el medio de esa disputa el cuerpo sin voz ni destino propio de la mujer, objeto de deseo de ambos. Poseer, ser dueño de todo o de algo marca la diferencia entre uno y otro y la mujer es el premio y el castigo a la codicia y la indigencia disfrazadas de amor. En una escena dividida en dos por una gran tela blanca, la escena y la extraescena, dejan operar los movimientos de los personajes en ese cuerpo ùnico. La sala guarda una puerta hacia el interior, un perchero donde algunos elementos, como el vestido de novia, serviràn para caracterizar a cada uno de los actantes en esa disputa, una mesa y dos sillas, y un pequeño mueble con espejo. El exterior estarà sembrado de hojas secas, doradas, en gran cantidad, que ingresaràn a la sala cuando el pastor que viene de afuera, del otro lado, se haga presente en escena. Una muy buena performance del actor catalàn nos hace seguir con expectaciòn el recorrido de un relato, que va y vuelve del presente al pasado y viceversa, hasta el momento crucial de un final que le debe mucho al melodrama tradicional. Una puesta vital en ese cuerpo ùnico, que juega con los gestos y la voz para hacernos el juego infinito de la representaciòn.

000195222 Tierra baja

Desde el Uruguay llega Cheta de dramaturgia y direcciòn de Florencia Caballero Bianchi, y con un grupo de jòvenes y talentosos actores que llevan adelante una temàtica fuerte donde tambièn las diferencias de clase y el gènero se mezclan y se asimilan en la historia que nos refiere a los desaciertos y las crisis de un terrritorio localizado, Uruguay, pero que nos abarca como latinoamericanos.

000195234 cheta

 

Un espacio despojado, circundando por grandes cubos que seràn luego funcionales a la historia, el 2001 se recrea en los diàlogos, en los apartes y en el fondo de una pantalla que luego nos va acercando en las figuras de los sucesivos presidentes a nuestro presente inmediato. La familia, el amor, el deseo de ser otro, la violencia, el delito y la càrcel, el sexo en los adolescentes, y sus consecuencias, el aborto y las diferencias de clase que son el lìmite a la hora de esconder lo sucedido; todo se ve implosionado por un exterior polìtico – econòmico que ciclicamente se reitera; en ese vaivèn de locura los personajes resuelven como pueden el dolor y la angustia de no ser y verse arrastrados por los acontecimientos, en esa juventud atravesada por una espiral de tornado, donde su centro es la pobreza.

000195235 Cheta

Una pieza caliente, en no sòlo la reconstrucciòn de un pasado angustiante, sino en la mirada aterrada sobre la repeticiòn de lo mismo en los ojos de los espectadores. Porque ese 2001 y el desguace de los paìses, de los nuestros, no es sòlo un recuerdo, sino un presente que se viene sobre todos, como un tsunami imparable. Muy buenas actuaciones, que sostienen el ritmo que la pieza requiere: el picadito en escena, el baile, la mùsica y la bùsqueda de cantar en la voz del imperio, la que abre la escena, cuando todavìa el pùblico no habìa terminado de ubicarse en la platea. La cumbia como la mùsica de lo propio, de lo autèntico, y en el medio, la cheta, la representante de una clase media que se disuelve en el aire, en esos años y estos, donde los signos son exteriores, el uniforme de colegio, e internos, los que su idiosincracia le permite, la posibilidad de elegir.

Fichas tècnicas:
Tierra baja de Àngel Guimerà. Adaptaciòn: Lluis Homar y Pau Mirò. Intèrprete: Lluis Homar. Cantantes: Silvia Pèrez Cruz. Composiciòn: Silvia Pèrez Cruz.
Cheta Dramaturgia y direcciòn: Florencia Caballero Bianchi. Elenco: Alejandra Artigalàs, Matilde Nogueira, Jonathan Parada, Bruno Travieso. Vestuario: Cecilia Bello. Escenografìa e Iluminaciòn: Ximena Sacra. Video y Sonido: Francesca Crossa. Fotografìa: Gonzalo Nogueira. Diseño gràfico: Marcela De Pena. Asistente de direcciòn: Gabriela Pèrez. Producciòn: Lucìa Etcheverry.

De los hèroes que no aterrizan en las islas de los cuentos de Pilar Ruiz

Estándar

De los hèroes que no aterrizan en las islas de los cuentos de
Pilar Ruiz

000195453 Pilar

 

Marìa de los Àngeles Sanz

Una escenografìa detenida, atrapada, pintada de un blanco asèptico, frìa, como el frio de las islas, un enemigo otro, que se sumaba a los bombardeos, y los tiros de las sofisticadas armas inglesas; una escenografìa que guarda tras la pàtina del no color todos los objetos que conformaron la subjetividad y la personalidad de Julio, un muchacho simple, maestro, mùsico, enamorado de su novia, Ceci, que la vida convirtiò en un soldado de la patria, de un dìa para otro, y que hoy vuelve a ese mundo que le obligaron a dejar, y ya no siente que le pertenezca, porque lo ùnico propio y eterno son los dìas de la guerra.

Malvinas, la guerra de Malvinas, las islas, las hermanitas perdidas segùn el himno hecho de apuro y que aprendimos a los golpes ya casi treinta y siete años atràs. La puesta nos deja desde la profundidad de sus diàlogos dolorosos sin aliento, en los sesenta minutos en que asistimos como mudos testigos, al encuentro entre ambos amantes, y vamos comprendiendo que pasò entre los que se fueron y los que se quedaron esperando sin entender demasiado para què sucedìa lo que sucedìa. Desde el triunfalismo de los discursos, y la verdad de los hechos median los cuerpos de los soldados, presos en la tierra que fueron a recuperar, y los que volvieron presos de la memoria, de las acciones que los convierten en hèroes anònimos, sin sentirlo.

La figura del hèroe planea todo el discurso tanto para unos como para otros, pero lo mìtico muere tambièn cuando las palabras dejan paso a los hechos, y Malvinas es una tumba para los vivos y para los muertos.

Las muy buenas perfomances de los actores construyen un verosìmil no sòlo a travès de las palabras, sino en una gestualidad cuidada y medida por la direcciòn de la dramaturga, que le impone a cada voz, un tono y una dimensiòn acorde con lo narrado, donde lo sentido, donde el interior de lo sentido queda expuesto, a carne viva, visceral y cruel, en toda la dimensiòn de lo pasado.

Malvinas nos duele, todavìa, tanto que el teatro tardò en hacerse cargo de una herida que caìa como sal sobre las otras que la dictadura nos produjo, pero que cada tanto bucea en los hechos de aquèl acontecimiento, manotazo de ahogado de un gobierno que querìa perpetuarse en defensa propia. A partir de la puesta, se siente la necesidad de una caricia sobre esos cuerpos que intentaron invisibilizar; y se siente la profunda y dolorosa herida que nos dejò, la bronca que el tiempo fue convirtiendo en la bùsqueda de reivindicaciòn, no tanto por el territorio, o tambièn sino por aquellos que fueron a defenderla en nombre de todos, y que dejamos tan sòlos entonces y ahora.

Ficha tècnica: De los hèroes que no aterrizan en las islas de los cuentos de Pilar Ruiz. Elenco: Juan Tupac Soler y Sharon Luscher. Diseño de escenografìa y vestuario: Eliana Itovich. Realizaciòn de escenografìa: Santiago Rey. Diseño de luces: Lucìa Feijoò. Diseño gràfico: Juan Pablo Rodrìguez. Fotografìa y video: Ignacio Codino y Francisco Castro Pizzo. Prensa: Marisol Cambre. Asistencia tècnica: Bruno Quiròz. Asistencia de Direcciòn: Camila Comas. Producciòn: LugarOtro Estudio Teatral y Poètica Reisilencia. Direcciòn: Pilar Ruiz. Espacio Callejòn. Duraciòn: 65 minutos.

Tom Pain (Basado en nada) de Will Eno

Estándar

Tom Pain (Basado en nada) de Will Eno
Investigo como el acto de ocultar nuestros miedos afecta nuestras relaciones, y nos vuelve frios y distantes. (Will Eno)

000164283 tom pain

 

Marìa de los Àngeles Sanz

Will Eno, desde la traducciòn de Stefanie Neukirch, nos propone un texto de textura fragmentada, caòtico por momentos, que va y viene por la vida del personaje, aunque no lo enuncie asì, porque la idea es ver el relato presente como una metàfora abarcadora a èl, a los espectadores, y por traslaciòn al gènero humano en general. Un relato realista, en una expresiòn verbal que se muerde la cola, que como una cinta de moebius vuelve una y otra vez sobre sì misma, para lograr un tejido que una el rompecabezas que va apareciendo a travès de la voz y el cuerpo del actor. Basado en la nada, es decir, en la ìnfima condiciòn humana. En ese instante que dura para el universo, con sus sistemas solares y sus galaxias, lo mismo que la luz de un fòsforo que apenas se enciende, se apaga.

Una sala en penumbras nos recibe, con sòlo una luz fuerte sobre un rojo sillòn, acompañado por una pequeña mesa, que tiene sobre sì la presencia de un libro; se nos dice un diccionario. El personaje avanzando desde la platea, comienza su mònologo canturreando una melodìa que no podemos reconocer. La media oscuridad se hace paisaje para todos, cuando inunda tambièn el espacio escènico, y sòlo escuchamos su voz que nos pregunta, ¿saben lo què es el miedo?, para enunciar minutos despuès, cuando ya hemos entrado en el ida y vuelta con èl: la palabra miedo no tiene definiciòn. La vida es el miedo, y las viejas preguntas que la filosofìa se hizo desde el principio, siguen atormentando nuestras presencias, nuestras relaciones, porque la falta de respuesta, nos sigue produciendo el terror de vivir.

Cuando por fin la luz se hace, “hàgase la luz y la luz se hizo”, como un demiurgo demasiado humano, vestido de riguroso traje negro, camisa blanca y corbata negra, descalzo, el hombre nos interpela, para en un juego eficaz con nosotros, testigos mudos de la escena, nos entreguemos al juego, ¿de la vida? y sigamos el hilo de su pensamiento que nos recuerda la fugacidad de la vida, y el dolor que nos acompaña desde la infancia, y que nos constituye como niños clamando por la mirada del padre, ¿de Dios?

Rogelio Gracia, actor uruguayo, estrenò la pieza en el teatro Solìs de Montevideo y lleva con talento no sòlo el enunciado del escritor norteamericano, sino su corporidad dentro del espacio escenogràfico, su relaciòn con el espectador, los tempos de humor y de sensibilidad; logrando interesar desde la desnudez de la escena, durante el tiempo cronòlogico de la puesta. Incluso incorpora, la molestia de un celular que no cesa de reclamar protagonismo desde la platea, y una vez màs nos habla de nuestra incapacidad de atenciòn y nuestra subordinaciòn a una tecnologìa que cada dìa insta por alejarnos de nosotros mismos.

000164280 tom paine

Una puesta intensa, quebrada y recuperada por Gracia, para hacernos pensar en la vida, cuando vivimos tan desconectados, tan desesperadamente incluidos en paraìsos ficcionales, para no ver, para no sentir, para que no nos duela la realidad. Pero la vida es principio y fin, y en el medio la herida absurda. En el fondo somos pequeñas luces en un universo, donde la soledad es una cicatriz de una herida que nunca cesa de sangrar.
La obra fue finalista del premio Pulitzer y estrenada en 2005 en el Festival de Edimburgo, donde obtuvo el Premio Fringe y el Premio Herald Angel. Su autor es considerado como el actual Beckett, por su mirada sobre la humanidad. Otras de sus piezas son: Temporada de gripe (2003), Ah, la humanidad y otras buenas intenciones (2013), Los realistas (2014)

Un texto profundo, una puesta minimalista que resalta las palabras y lo que ellas esconden en el relato continuado de una historia, que puede ser parecida a la propia, y que nos lleva a reconocernos, a sonreir y a pensar.

Ficha tècnica: Tom Pain (Basado en nada) de Will Eno. Traducciòn: Stefanie Neukirch. Intèrprete: Rogelio Gracia. Iluminaciòn: Rosina Daguerre. Direcciòn: Lucio Hernàndez. Producciòn: Yamila Agis Uez, Sebastiàn Ohrwaschel, Rogelio Gracia. Foto: Robert Yabeck. Diseño y comunicaciòn: Polder. com. uy. Prensa: Carolina Alfonso. El Camarìn de las musas.

Estrella de Juan Pablo Geretto

Estándar

Estrella de y por Juan Pablo Geretto
El aire sale, el aire entra

La vida tiene efectos colaterales (Geretto, Estrella)

El humor es la ùnica manera de soportar cosas. Despuès de acà para afuera, uno tiene una responsabilidad, como comunicador, le ponès un lìmite a la barbaridad. (Geretto, entrevista Pàgina 12)

000194065estrella

Marìa de los Àngeles Sanz

Un escenario invadido por naranjas nos recibe, una metàfora tal vez de lo natural de lo campestre, del espacio – territorio donde se desarrolla la historia de Estrella, una mujer que intenta salir de lo construido por otros para ella, de tener una voz, la propia y sentirse viva a partir de expresar lo que siente. Porque Estrella, la vendedora de Avon, nos vende ilusiones en sus cosmèticos que son las mismas que la sostienen; porque ella es una construcciòn: de sus padres, de su marido, de sus relaciones, y a la vez es un ser deseante de otra realidad que nutre desde la pantalla de un televisor. Juan Pablo Geretto compone a esa mujer fràgil y a la vez entera en la resistencia a un entorno hostil con talento, con gracia, y con una sensibilidad admirable; resaltado por la excelencia del vestuario y el maquillaje, que acompaña la personalidad de la mujer, que sueña ser otra, y elige para sì un vestido de princesa de cuento, rosa, flores aplicadas, barrocamente femenino.

El espectador ve en el escenario una mujer: en la voz, en la forma de su gestualidad, en su manera de caminar y moverse, en su discurso ininterrumpido, fragmentado y verborràgico, con humor ingenuo por momentos, con ternura en otros y con la dramaticidad necesaria para llevarnos de una sensaciòn a otra sin escalas. A travès de su relato, van apareciendo los protagonistas de otras historias, la tìa, el modisto, su padre, su madre; y un contexto pueblerino que sueña con viajar a otros paisajes, a otras fotografias que la saquen de la medianìa y la rutina. La Pampa y el mar como lìmites de un territorio, el propio, que la ahoga desde que tiene memoria. Su cuerpo tambièn ha sido un lugar donde otros han dibujado un destino, del que le resulta difìcil escapar. Memoria, recuerdos, que saltan temporalmente, el personaje viene y va del pasado al presente, y viceversa; y teje una red que va delimitando su realidad.

Juan Pablo Geretto, es un actor, director y dramaturgo, que trabaja hace mucho tiempo con la tècnica del transformismo, y durante años se dedicò al cafè – concert. Su primer unipersonal fue en 1999 Sòlo como una perra, para luego en 2004 participar en el Fòrum Universal de Las Culturas en Barcelona con Còmo quien oye llover; trabajo por el que obtuvo nominaciones y ganò la terna de Espectàculos de humor unipersonal. Yo amo a mi maestra normal y Rain man son otros de sus trabajos premiados. La televisiòn a la que se considera adicto, tambièn lo tuvo en programas como Mañanas informales con Jorge Ginsburg, y ganò un Martìn Fierro, por su composiciòn de la travesti Reina, en Vecinos en guerra. En esta su nueva producciòn pone en acto toda su creatividad para ofrecernos una vez màs la ductilidad de sus recursos, para producir desde el humor una sensibilidad que nos hace pensar en el personaje, y en nosotros mismos, en cuanto tenemos todavìa de esa Estrella, que sueña y lucha con las herramientas que tiene para hacer diferente la monotonìa de su vida.

Hemeroteca:
Curia, Dolores, 2019. “Nace una estrella” en el suplemento “Soy” en Pàgina 12, 4 de enero.

Ficha tècnica: Estrella autor e intèrprete: Juan Pablo Geretto. Dramaturgista: Virginia Martìnez. Direcciòn: Virginia Martìnez, Juan Pablo Geretto. Diseño de luces: David Seldes. Diseño de vestuario: Magda Banach. Ediciòn de sonido: Diego Martìnez. Diseño y realizaciòn de pelucas: Eugenia Palafox. Diseño de maquillaje: Juan Josè Gasparini. Asistencia de direcciòn: Maru Reinoso. Realizaciòn de vestuario: Cèsar Taibo. Estilismo de pelucas: Diego Finos. Realizaciòn de zapatos: Escalfe. Fotografìa: Ale Lòpez. Diseño gràfico: Flor Bembihy. Prensa y difusiòn: Carolina Alfonso. El Camarìn de las musas.

La comida en el teatro un significante en busca de sentido

Estándar

La comida, un significante funcional, en el teatro de Buenos Aires.

000071431 Cachafaz

María de los Ángeles Sanz

El teatro y la comida como temática, como aparece en la dramaturgia y en la puesta en escena, como parte de la puesta en escena; es una investigaciòn que establece una relaciòn diferente con la interpretaciòn de los textos tanto dramàticos como espectaculares y que nos pueden dar sentidos distintos sobre gèneros que alguna vez fueron vistos como menores, como sòlo de entretenimiento, diversiòn popular que cedìa ante el deseo del pùblico de participar de un acontecimiento que le propusiera una comicidad fàcil. Sin embargo, si leemos en ellos algunas de las intersecciones posibles: dinero, trabajo y comida, la perspectiva se amplia, y nos da una pincelada, a veces gruesa, sobre una sociedad cargada de contradicciones, donde la pobreza tiene una centralidad, que la une a la solidaridad de clase por momentos, y al delito en otros. La relación del teatro con la temática de la comida, puede dividirse en dos instancias, la primera, la que relaciona el acto de comer desde la puesta en escena en una relación directa muchas veces con el espectador, rompiendo la cuarta pared y estableciendo un acto de comunión con èste desde la escena. La segunda, la comida como temática que construye un relato cargado de sentido, donde su ausencia o su presencia puede establecer un significante relacionado con el dinero, llevando una línea de lectura, un punto de vista que deriva no sòlo hacia el público presente, sino a un contexto màs amplio, el del afuera, coincida o no con el tiempo de la enunciación. Esa relación también varìa según el gènero que estemos analizando. No sucede lo mismo en el sainete o en el grotesco, ni podemos encontrar la misma significaciòn en géneros como el realismo – naturalismo.

La comida como elemento de la puesta en escena:
La ruptura de la cuarta pared a travès de la ritualidad de la comida es una manera que muchos trabajos han utilizado para expresar el acto ùnico de aura que nos queda en la edad de la reproducciòn tècnica. El teatro no requiere la tecnologìa, ni los soportes de otras manifestaciones artìsticas; el cuerpo del actor presente en escena logra, a veces, con pequeños recursos y elementos de utilerìa construir mundos posibles, o reproducir los conocidos, con solo describirlos desde la misma palabra. Para que el acto sea ùnico e irrepetible, el acercamiento al espectador, la interpelaciòn desde la escena se refuerza en algunos casos desde la ofrenda de la comida. Una de las piezas donde hacia el final de la misma, el actor en personaje ofrece pan a la platea como para establecer un vínculo de ritualidad a su trabajo, fue El loro calabrés, que interpretaba Pepe Soriano, y que se constituyo en su caballito de batalla durante la dictadura cívico – militar del 76 al 83. Allí había desde la alegoría una comunión de almas entre el espectador y el personaje, entre este y el actor que lo encarnaba, necesaria por el contexto històrico, y por las circunstancias propias que el actor vivìa en el momento de su trabajo. Tambièn, màs allà de la bùsqueda de una complicidad con el afuera, la presencia de ofrecer de comer en el medio de la pieza puede entenderse como una manera de inclusiòn desde el adentro del relato. En vis cómica, como fin de fiesta la oferta de nipes de la empleada paraguaya que quiere convertirse al judaìsmo en La Shiske (2017), también establece una relación diferente pero integradora con el espectador. Puestas donde se come mientras se actúa, podemos recordar La parte del mundo, que ya lleva varios años en cartel y algunas de las propuestas de José Muscari como una de sus ùltimas puestas: Derechas (2018)

“DERECHAS” es una comedia con comida de José María Muscari que tuvo sus inicios hace 17 años en el circuito off con enorme suceso durante más de 3 años. Ahora Muscari, siempre inquieto e innovador, retoma esta pieza atemporal que escribió junto a Bernardo Cappa pero esta vez con una selección de 10 actrices que fueron parte de sus 10 más destacados espectáculos. Ellas serán quienes reciban al público con comida y bebidas invitándolos a adentrarse dentro de una familia que les depara un carrusel de emociones. (Alternativa teatral)

Con una caracterìstica diferente, ya que cada trabajo coincidìa con un festejo patria, eran las piezas donde la merienda era un fin de fiesta en los trabajos que presentan el grupo de Funciones patrióticas dirigido por Martín Seijo. Allì al final del trabajo, y de acuerdo a la temàtica, el espectador recibìa, no sòlo un souvenir, sino cafè y galletitas alusivas, o pastelitos, que recordara la temàtica desarrollada, y diera la oportunidad una vez concluida la puesta un intercambio de opiniones, mientras compartiamos un momento de degustaciòn. La comida integrando la puesta tiene uno de sus posibles orígenes en los cafés berlineses de la década del 20; una Alemania de entreguerras, empobrecida, utilizaba el cabaret y a las cabareteras para desde la diversión y el goce del humor, el alcohol y la comida, introducir una serie de pequeñas frases, cortos discursos que ingresaban en el ambiente de distensión la realidad de la sociedad de la época. Pero en este caso, la comida es un plus, una manera de romper la cuarta pared involucrando al espectador desde el lugar del compartir, del dar y darse a travès de una comuniòn pagana. El personaje irrumpe en la platea, ofreciendo parte de sì mismo en el gesto de ofrecer un pedazo de pan, o te invita a participar del espectàculo ofrecido a partir de una merienda post- puesta, o de un convite que incluye en el transcurso de las historias, el placer de la comida. Son muchas las piezas que en el presente del campo, en busca de una relaciòn màs cercana con el espectador, realizan piezas en las cuales la fiesta compartida, la comida como ritual de una presencia que indica el dar al otro, tienen un lugar que van conquistando de a poco en el imaginario del posible pùblico. El casamiento de Anita y Mirko, que reùne a dos familias de distinto origen, le permite al espectador formar parte de la fiesta de bodas, comer y chismosear con los actores / personajes / parientes e invitados a la boda, y establecer un vìnculo necesario que va màs allà de la puesta misma, y es la conservaciòn y extensiòn de la trama del tejido social a travès del arte. Su director, Ricardo Talento, posee una extensa trayectoria en el teatro comunitario, y antes en el teatro polìtico, allà por los setenta, junto a Augusto Boal.

000041702 anita y mirlo

 

Como afirma en un escrito para Gente de teatro. Conversaciones:

El teatro es encuentro entre seres humanos y mientras haya seres humanos capaces de mirarse a los ojos y hablarse con el corazòn, el teatro serà una fiesta, y en esta fiesta, nos encontramos. Hablamos de ètica, de estètica, de lo popular mirado desde lo afectivo, de lo revolucionario que es en estos tiempos la risa y la ternura; por eso los payasos, por eso los muñecos, por eso los chicos, los de edad y los de corazòn y por eso aquì estamos, uniendo sueños y esperanzas. (7)

Una relaciòn diferente que abarca todos los sentidos, menos la vista, pero que ofrece la posibilidad de exaltar el gusto, el olfato, el tacto, el oìdo, es el teatro para ciegos que tiene ya en el campo una trayectoria interesante.

La comida como temática en la dramaturgia, como centro de una dialéctica entre clases sociales, o entre las relaciones de género, entre la realidad de una inmigración que devino en fracaso como en el sainete y el grotesco, gèneros que tienen en la comida una centralidad que brilla por la ausencia de la misma. Los sainetes aún los pura fiesta, con su patio de conventillo abuenado, sin embargo, introducen comentarios dejados caer entre los diálogos, de quien para la olla, o de la falta de morfi, como punto disparador de la caída de la mujer en la prostitución, la vida fácil como se decía, la mala vida, como realmente era. Las mujeres lavaban ropa ajena, la planchaban, o vendían flores, todas ellas mantenían como podían una dura realidad cotidiana donde el hambre, la falta de vento, era lo habitual y su trabajo mal remunerado era ley, para esas familias, que a veces llegaban hasta vender a sus hijas para conseguir el dinero para la sobrevivencia. Como afirma Silvia Federici: “Esta organizaciòn del trabajo y el salario. que divide la familia en dos partes, una asalariada y otra no asalariada, crea una situaciòn donde la violencia està siempre latente”. (Federici, 2018, 13) En el trabajo precapitalista, de explotaciòn absoluta, con la llegada del salario familiar, del salario obrero masculino, dejaba a las familias divididas en dos aquellos que aportaban el dinero y los que dependìan de èl. Las mujeres quedaron recluidas en el hogar, y se produjo el patriarcado del salario, es decir, el poder del que maneja el dinero en la sociedad conyugal. Pero en el sainete las mujeres estàn en un momento anterior, no dependen materialmente de sus hombres, porque son ellas las que trabajan, sino que sostienen con ellos una dependencia sentimental. Entonces, la comida en el sainete està relacionada con el dinero, y con el trabajo o el delito que es la forma de conseguirlo. Habitualmente el trabajo, como dije antes està en la acciòn de las mujeres, y en el caso del hombre, porque està en huelga, o porque vive fuera de la ley, el dinero no siempre tiene un origen lìcito. En Mateo (1923) de Armando Discèpolo, Miguel aconsejado por su amigo Severino, pasa de cochero de plaza a campana en un robo, porque como aquèl le dice, “Hay que entrare”. En el grotesco, en Stefano, la falta de éxito de su protagonista, impide disfrutar de la mesa, de la comida, que el personaje rechaza, porque además hecha de mala gana por Margarita, o con el llanto constante de Ñeca no tiene sabor, no tiene gracia. Stèfano ha malgastado su vida, por mantener la familia, y la comida entonces es el precio de una vida destruida que terminará en tragedia. La comida puede tambièn en el gènero formar parte del disciplinamiento social: en Babilonia (1921) tambièn de Discèpolo, los de arriba comen lo que cocinan los de abajo, los que estàn en la cocina, en el sòtano, y èstos sòlo lo hacen cuando los primeros estàn satisfechos. Toda una metàfora social, los pobres se tienen que conformar, por màs que trabajen con las sobras de los ricos, la teorìa del derrame en plena dècada del veinte del siglo pasado. En el neo grotesco, La Nona (1977), de Roberto Cossa, el ansia por la comida de la nona, provoca la muerte de su familia, ante la voracidad que no cesa, y el precio por obtener la comida de todos sus integrantes, los lleva hasta el crimen. La hipérbole de la comida dentro de la temática de un género teatral está dado por dos obras: la primera siguiendo en el género sainete, es Cachafaz (1981) de Copi, la otra Un acto de comunión (2004) de Lautaro Vilo. En la primera, el hambre de los integrantes de un conventillo los lleva a matar y comer a sus víctimas, tras la primera, todo se convierte en una costumbre donde faenar las personas será una manera siniestra de supervivencia. La otra está relacionando el canibalismo con el goce. Alguien cita a otro para ser devorado tras un ritual, en el cual ambos consienten en el hecho. El caso está tomado de una noticia real y llevada a una textualidad dramática por el autor, que bucea en las subjetividades de ambos, para entender como una situación así puede concretarse. Como piensa una persona que se dispone en una misa pagana a oficiar de comida,  de objeto de deseo y satisfacciòn. La comida es entonces un significante funcional, en el teatro  de Buenos Aires; desde la relaciòn con el espectador, como en la bùsqueda de sentido como significante que teje relaciones entre los personajes, que llevan adelante la intriga y el destino del relato.

Bibliografìa:

Copi, 1993. Cachafaz / La sombra de Wenceslao. Buenos Aires: Adriana Hidalgo editora.
Federici, Silvia, 2018. Calibàn y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulaciòn originaria. Buenos Aires: Tinta Limòn.
Federici, Silvia, 2018. El patriarcado del salario. Crìticas feministas al marxismo. Buenos Aires: Tinta Limòn.
Talento, Ricardo, 2017. “Nada nace de la nada” en Gente de teatro. Conversaciones. Buenos Aires: Rumbo Sur asociaciòn civil.
Vilo, Lautaro, 2001. Un acto de comuniòn. Buenos Aires: Teatro Vivo.

Bola de cristal – Nuevas profecìas

Estándar

Ah!. ¿Qué hacer con la generación Z?
“Bola de cristal – Nuevas profecías”

Bola de Cristal 2

Susana Llahi

chumbitoplus yahoo.com.ar

 

“Nuestros adolescentes actuales parecen amar el lujo. Tienen malos modales y desprecian a la autoridad. Son irrespetuosos con los adultos y se pasan el tiempo vagando en las plazas, chismorreando entre ellos. Son inclinados a contradecir a sus padres, monopolizan la conversación cuando están en compañía, comen con glotonería y tiranizan a sus maestros”. Este comentario no tiene nada de nuevo, es muy antiguo ya que pertenece a Sócrates. Parece que hace unos cuantos siglos que la sociedad, los adultos, dicen más o menos lo mismo de sus contemporáneos adolescentes. Dos instituciones garantizaban la educación y la formación de los adolescentes (podríamos decir hasta mediados del siglo pasado): la familia nuclear y la escuela. En la actualidad la estructura y autoridad de la familia, que prácticamente ha dejado de ser nuclear, ha sido minada por los medios de comunicación, que han tomado el control del ambiente informacional de los hijos. La escuela aparece como la institución más fuerte, no obstante día a día va perdiendo espacio en su relación con los medios Y esto tiene como causa primera la incapacidad de la institución para integrar e integrarse en lugar de confrontar. La generación llamada millennials o generación Z, nacida a partir de los años ’80 es la que ha evidenciado profundos cambios con relación a sus antecesoras pero la que nos ocupa, habría aparecido a partir del 2000, y se caracteriza por estar atravesada por la tecnología. Son nativos digitales y se enorgullecen de su libertad, sin embargo, el exceso de tiempo online les ha traído graves trastornos dificultando la interacción cara a cara. La vinculación con los pares a través de las redes, lejos de facilitar, aumentó la brecha natural que generacionalmente ya existía con los adultos. Padres y maestros sienten cada día mayor dificultad para comunicarse con esta franja etaria. Estos jóvenes son más felices?. ¿Sus vidas se hicieron más fáciles?. No, indudablemente no, la ausencia o la poca relación con el adulto ha dificultado su crecimiento y las instituciones tradicionales aún no han podido aggiornarse para zanjar las diferencias. La compañía Adol Es Ser, formada exclusivamente por adolescentes, presentó en la temporada pasada, una puesta que pone en foco todas aquellas problemáticas que afectan la vida de los adolescentes. Como los mismos protagonistas lo dicen: “la adolescencia pica, la adolescencia duele”. Son muy pocas las propuestas escénicas capaces de captar el interés de este sector de público tan difícil como olvidado por eso, saludamos el advenimiento de esta compañía que “Tiene como objetivo el abordaje de problemáticas inherentes a esa etapa de la vida utilizando el teatro musical como lenguaje expresivo” (programa de mano). La puesta se estructura en cuadros, cada uno tematiza alguno de los conflictos o encrucijadas con que deben enfrentarse los jóvenes: el futuro, la constitución de una familia, la profesión a elegir, el amor, la relación con el otro. Y como elemento simbólico aparece la pitonisa, la lectura de la bola de cristal. ¡Quién pudiera elegir lo correcto leyendo a través de una bola de cristal!. En la estructura de la pieza hay una deconstrucción continua, roles y nombres que alternan, un mosaico temático, de espacios y tiempos como reflejo de la versatilidad adolescente. La comicidad descansa en las contradicciones que se producen entre el lenguaje adolescente que maneja un código de singularización y de preservación, una economía lingüística muy cargada de significados y la mirada y lenguaje del adulto que al mismo tiempo que instala la normativa se posiciona en el silencio, en la dificultad para el diálogo, en la incapacidad para salvar la diferencia que hay entre “tutelar” y “permitir”.
Nos sentimos atravesados por un gran cambio sociocultural en el que todos estamos inmersos y en este período de cambio los niños y los jóvenes necesitan figuras de identificación. No solamente los padres biológicos sino cualquier adulto que pueda asumir ese rol. El paso de niñez a adolescencia es un momento en que comienzan a aflorar los ideales. La pieza tiene una introducción en la que las adolescentes consultan ansiosamente a una pitonisa:

Fino cristal/brillo y verdad/forma ideal/ Revélame/ déjame ver/quiero saber (…)yo necesito tener /tu profecía en mi piel/ para guiarme en el laberinto/ que estoy por atravesar/ (…)

El segundo cuadro refiere la entrada a la adolescencia y los cambios que se van operando en lo corporal, aparecen los primeros enamoramientos y los gustos comienzan a cambiar, se percibe con más crudeza la realidad y se comienza a dar importancia a la verdad: Se ve más cruda la realidad/ y de vez en cuando se te estruja el corazón/ Pero si el mundo querés mejorar/ Saber la verdad será lo mejor. Por eso es tan importante el tema de las identificaciones. Sienten “que importan”, necesitan que progresivamente la familia los mire como adultos: Ya no querés que elijan por vos/Tu ropa y las cosas de tu habitación/ Tu privacidad es vital y es mejor que golpeen antes de entrar. / Lugares, personas y cosas que eran/ tan grandes ahora pequeños los ves. Ya sos capaz de cuidar a los chicos más chicos/ incluso a tus padres también. Todos quieren saber qué les depara el destino, Olivia advierte:

Antes de conocer el futuro… deben ver con claridad el presente. Y Maité agrega: Atención ¡Pero atención! Cuidado con los peligros que los rodean. Giuliana pregunta: ¿Peligros? ¿Qué Peligros?. Maité y Olivia concluyen: Lo que es cierto y lo que es falso.

En la escena dos se plantea el tema de “la mentira”Las jóvenes se preguntan:

¿Por qué se miente?¿Para proteger al otro?, como cuando descubren que sus padres ya no se quieren, ¿los padres mienten para proteger a sus hijos del dolor?. ¿Quizás es la culpa lo que impide decir la verdad?: Y ellos, los jóvenes ¿Por qué mienten?. ” Agustina: Cinco de la mañana, ellos creen que estoy durmiendo. Me está siguiendo. ¡Taxi!”Giuliana-Agus, mentir y poner tu vida en riesgo … ¿Para qué?”

O en el caso de Nicolás: Tengo que cerrar Instagrand antes de que llegue mamá.
O de Victoria-Hola ma. Sí, hoy en el colegio comí ensalada. Tardaron como veinte minutos en prepararla pero estaba muy rica. Asi que sí, hoy comí. Como forma de mentir ante su problema de anorexia. Es decir, reprueban la mentira, en su horizonte que todavía conserva la pureza de la niñez saben lo negativo de la mentira. El ideal es la verdad dicha con valentía. No obstante, sienten la necesidad de la transgresión.

El cuadro 4 se refiere a las etapas del amor: el amor que comienza a despertar en los niños y va creciendo o cambiando hacia la adolescencia. Lo que muestra cómo puede variar la identidad sexual. Amar es una decisión, supone una elección y una elección responsable. Supone el ejercicio de la libertad pero esa libertad pesa y desorienta y más aún en una adolescente a pesar de que siente la comprensión de una de sus compañeras:

Rocío- Hola Meli ¿cómo estás?. Te veo medio cansada. / Melisa- es que ayer salí a tomar unas birras./ Rocío- ¿Con quién?/ Melisa- Bueno … ¿viste que te conté que empecé a salir con alguien?. Ese alguien es una chica. Rocío- ¡Qué copado!. ¿Cómo se llama?/ (…)

Pero Melisa también debe aceptar el repudio de otra: Agustina L-¿Una chica?. Te desviaste del camino del Señor!. No te preocupes yo voy a hablar con el Padre Juan y todo esto se va a solucionar. Es evidente que la represión en las distintas formas de amor perdura en pleno Siglo XXI. Los adolescentes también deben luchar contra estos prejuicios cuando vinculan al amor con “posesiones infernales”con la presencia del demonio. También se da el caso de Victoria D, quien confiesa que tiene “uno para cada día de la semana y para los feriados otro diferente”. Lo que provoca que Agustina acuda nuevamente al teléfono: Padre venga ya mismo!¡No sabe lo que estoy escuchando!¡Se desviaron todas del camino del Señor!. Pero también encontramos la respuesta de Giuliana al planteo de Micaela: Vos no necesitas a nadie, y mucho menos, depender de un hombre. Giuliana le responde: No te pongas así. Bueno, no “necesito”. “Quiero” alguien que me quiera. ¿Así está bien?. Esta generación tiene posiciones muy divergente sobre el amor y las viven con naturalidad, exponiéndolas y defendiéndolas.
Otra de las problemáticas que deben sufrir los adolescentes de esta generación es la fragmentación que se impuso en el sistema educativo. Hasta la década del 50 la escuela era un sistema unificado mayoritariamente bajo gestión estatal. En sus aulas se sentaban nativos y extranjeros, pobres y ricos, con el objetivo de lograr una homogeneidad cultural que pudiera brindar igualdad de oportunidades. El sueño de “Mi hijo el dotor”  (1903) de Florencio Sànchez, no era una utopía era una propuesta ética de la modernidad. A partir de la década del ’70 la posición de la sociedad frente al sistema educativo comenzó a cambiar. Y en la actualidad, investigaciones académicas recientes muestran que el campo de las instituciones educativas está absolutamente fragmentado, caracterizado por la profunda brecha entre educación pública y privada. La propuestas pedagógicas y en general el universo cultural que caracteriza a uno y otro de los fragmentos son tan diferentes que construyen mundos incomparables. Podríamos decir que nuestra institución educativa está constituida por guetos. La escuela ya no es un espacio donde intercambian los diferentes sino un lugar de socialización entre iguales. (Tiramonti Guillermina. Revista Ñ°99-20/08/2006).

Bola de Cristal 1

Esta generación ve la educación como un medio de supervivencia, el hecho de haber nacido después del auge digital de los años 1990 hace que adopten futuras tecnologías como la mejor escapatoria. La escena 5 habla precisamente del grupo de pertenencia. Melisa concurre a una escuela secundaria privada donde está becada. Fuera del horario escolar, asiste a una escuela pública de danza. En una sufre el desprecio de sus compañera y en la otra, cariño y respeto.

Rocío: Chicas, Melisa es carenciada./ Victoria D.: ¿Y por eso todas nosotras, que somos gente bien, nos tenemos que aguantar ese olor?. Melisa: no soy carenciada. Micaela: Sí que sos carenciada. ¿Dónde vivís?. Melisa: a unos sesenta km de acá, más o menos. Micaela: ¡En el campo! ¡Qué horror!. Agustina L.: ¿Y cuánta nafta gasta el Mercedes … de tu papá?. Melisa: Vengo en bondi. Todas: ¡Ay, no!. Florencia: Chicas tiene la SEBU!. Todas: ¡La qué?. ¿De qué?. Florencia: ¡Uf chicas!. La SE-BU. La SU-BE. La que contamina. ¡La azul gordis!. Todas: ¡Aaaaah!.

Lo interesante en este caso, es el discurso de la directora del colegio privado: Señores padres, en esta escuela creemos en los valores de aceptación, inclusión y entendimiento. Señores padres, en esta escuela otorgamos becas exclusivas porque creemos profundamente en la inclusión social. Señores padres, en esta escuela no hay bullying. De hecho ofrecemos unos seminarios divinos para fomentar la tolerancia entre nuestro alumnado. Discurso lleno de buenas intenciones pero que no se cumplen, simplemente porque los adultos que dirigen esos colegios no son referentes que pueden vivir ni transmitir los valores necesarios: sinceridad, humildad, respeto por la dignidad del otro. No les interesa, la hipocresía imanta los discursos. Finalmente se observa la rebelión de Melisa. Tironeada de un lado y de otro, tratando de cumplir con mundos tan disímiles: “Basta. Me cansé. Me harté de querer encajar en todos lados. De querer quedar bien con todos. Es imposible. Yo necesito ser como soy. En esta generación todo contribuye: lo positivo y lo negativo expuesto crudamente hace que prevalezca la conciencia social y el sentido de justicia. La adolescencia conduce definitivamente a la deconstrucción: ese es el drama, romper y a la vez nivelarse. De hecho se plantean en esta etapa, sistemáticamente, fracturas, cuestionamientos y al mismo tiempo la nivelación “con el igual” y con el “otro”y esto tiene que ver con el afianzamiento de la propia identidad.
Sin lugar a dudas, el cuadro número 3, denominado “Circo de madres”es el más complejo. En él se observan las distintas formas de interacción de las madres con sus hijos. Las madres sobreprotectoras:

Micaela.- ¡Victoria!.¡¿Qué hacés sin bufanda?!.Te lo explico una vez más: si no te ponés la bufanda te podés engripar. Y si te engripás te podés agarrar una sinovitis y caer internada (…) – Soledad- ¡Qué tierna!,cómo la cuida. Agustina D: No, la sobreprotege.

Las que llevadas por sus exigencias subestiman a los hijos que no cumplen con sus expectativas y los someten a descalificadoras comparaciones.

Rocío: a ver Dolores. ¿Yo te pido muchas cosas?. Dolores: Sí mamita. Digo, no mamita. / Rocío:¿Te pido que me bajes la luna?/ Dolores: No mamita./ Rocío:¿Qué me traígas un unicornio?./Dolores: No mamita. /Rocío: Claro que no. Yo sólo quisiera que alguna de todas esas pocas cosas que te pido la hagas bien. Porque, seamos sinceros: hacés todo mal. ¿Por qué no sos un poco más como tu hermano Ramiro, que hace las cosas bien?

Las madres que se exceden con las modas, que consideran que en una joven sólo importa la apariencia:

Luciana: Ay, Sofía. Estos pelos desprolijos hay que peinarlos mejor. Y ya te dije que tenés que caminar con la espalda derecha, el mentón elevado, muy sonriente y siempre, pero siempre, sobre tus tacos. Este vestido ya no va. Es de la temporada pasada. Está re-out. Mirá, yo te explico: si no estás a la moda, nunca vas a conseguir novio./ O las madres que adhieren constantemente a lo nuevo en formas de alimentación, actividad física o disciplinas espiritualistas): Giuliana: (…) Y a vos Maité ¿cómo te fue en la casa de Lu?./ Maité, bien, comimos …. bife. /Giuliana: ¿De soja no?. / Maité: …no…/ Giuliana: Bueno, pero por saupuesto vos te negaste, Esta bien, como siempre hablamos, hay que respetar a los demás aunque no compartan nuestra forma de pensar. /Maité: es que comí … Giuliana: ¡¿Vos comiste vaca?!/ Maité: … Bueno pero no le hice nada, estaba ahí … no era una vaca, era una vaquita. /Giuliana: Veo que el entorno les está haciendo mal. No tengo más alternativa que ponerles estos collares de piñas ancestrales y este aceite de ochenta y cuatro hierbas. O las madres abandónicas o las que delegan en sus hijos responsabilidades que les competen a ellas:

Melisa: (al teléfono) Hola Ma. Escuchame, este finde también me voy a Punta con las chicas y necesito que me cuides a las nenas. ¿Podés porfi?. ¡Iupi, gracias, sos una genia! (Dirigiéndose a Victoria D y Abril) Escuchen chicas: me surgió trabajo en Uruguay este finde y se quedan con la abuela. (Dirigiéndose a Victoria D). Y vos, a cargo de tu hermana. /Victoria D:- ¿Así que otra vez te surgió “trabajo”?¿Otra vez la tengo que cuidar?¿Sos joda?. /Melisa:- ¿perdón?. ¿Desde cuándo estás tan insolente vos?./Victoria D:- Yo tengo mi vida. Tengo que estudiar. Quiero salir con mi novio y mis amigas. Además, es TU hija!/ Melisa: Y bueno, a vos se te ocurrió ser la hermana mayor. No es mi culpa. (…)

La escena 6 se denomina mi independencia, ellas dicen lo que desean: no sentirse presionadas tratando de cumplir con que los demás llaman perfección, sienten que tienen alas y las quieren usar para volar.

Conclusiones: La pieza habla de los jóvenes pero fundamentalmente, del rol de los adultos. Se hace necesario revisar el espacio de las instituciones, que puedan abrirse para su transformación, para integrar la demanda que plantea la problemática actual de la adolescencia. Hasta ahora hemos visto cómo las instituciones: familia, escuela, salud, campo laboral terminaron reproduciendo lo mismo que deseaban transformar. Es de desear que los adolescentes puedan tener el verdadero empuje como para lograr que las instituciones se abran como para producir un cambio. Ojalá!. Pero, antes que nada, para poder volar el adolescente tiene que saber qué lugar ocupa ante los padres, ante la vida, y ésta, es una ardua e inevitable tarea de afianzamiento individual que el adulto debe acompañar.

Bola de cristal – nuevas profesías se presentó en “Espacio Cultural Urbano”, Acevedo 460 durante la temporada 2017. Fue una realización del Grupo “Adol Es Ser”, escuela de teatro. Elenco: Abril Aranda, Agustina Loyola, Candela Chagas, Dolores Fraomeni, Florencia Cáceres, Giuliana Fichera, Lola Aguilar, Luciana Lizaso, Maite Marasi, María Paz Graziano, Melisa Agopian, Micaela Alonso, Nicolás Sousa, Olivia López Taiana, Ramiro Moscatiello, Rocío De León, Sofía González, Victoria Borzino, Victoria Devoto. Actrices invitadas: Agustina Depauli, Soledad Salazar Libro: Compañía Adol es Ser. Música original: Esteban Rozenszain. Coreografía: Sandra Quezada. Coreógrafa invitada: Soledad Ramírez Maquillaje y peinado: Estela Campaniello Rozenszain. Vestuario: Rosi de Mena. Iluminación: Gonzalo Calcagno. Fotografía: Sabrina Calvello. Diseño gráfico: Luciana Olivella. Prensa y difusión: Alejandra Ledesma. Colaboradores: Belén Llamazares, Luis Pausa. Dirección general: Sandra Quezada, Esteban Rozenszain.

Bibliografía:

Aries Philippe. (1914-1984) Tesis. La construcción de la Infancia y del Estado desde la preceptiva Socio Histórica. https//des.for.infd.edu.ar/sitio/impload/
Tiramonti Guillermina- “La fragmentación llegó a las aulas”Buenos Aires, Revista Ñ, N°99, agosto 20 de 2006, pag. 22.
Yukelson Ana y Allori Susana – mesa redonda en la que participaron: Amici Adriana. Garay Lucía. Herrera Graciela. Turletti Raquel. En”Piedra Libre”publicación de CEDILIJ dedicada a la literatura Infantil y Juvenil. Año V – N°10 – marzo 1993