Archivo de la categoría: Violencia de Género

Corromper el alma de Jorge Valdez

Estándar

Corromper el alma de Jorge Valdez

Frente a nuestros ojos, suceden muchas cosas que no queremos ver.

finalMaría de los Ángeles Sanz

El teatro tiene la voluntad de hacernos reconocer y reconocernos a partir del arte, a partir de la construcción de personajes que como espejos vivientes nos devuelven una imagen, a veces, una que no queremos ver. El Archibrazo es un espacio teatral donde gente joven y talentosa, lleva adelante con las herramientas que tiene, el teatro, una lucha generosa para evidenciar ante el posible espectador relatos que ponen en acto temáticas sociales, difíciles de entender para una sociedad que habitualmente da vuelta la cara ante el dolor ajeno. Una de ellas es la trata de personas, una realidad que nos sobrepasa por el entramado que sostiene el delito: jueces, políticos, policías, empresarios, y sobre todo la indiferencia social. El trabajo que el grupo presenta, que tiene una dramaturgia a partir de la investigación y el aporte de las Madres víctimas de la trata, pone en escena situaciones que develan los mecanismos sinuosos que llevan al tráfico de mujeres. Niñas casi, cada día más jóvenes, engañadas en la búsqueda de un trabajo que les depare un futuro mejor, o secuestradas cuando la seducción fracasa, cosificadas y obligadas a venderse, tienen como única defensa el mantener disociado el cuerpo del alma. Lo que no puede lograr quienes las torturan hasta la muerte, en todos los sentidos, física y psicológicamente, es atravesar un alma que no se entrega, que permanece firme en el deseo de la huida, de escapar del infierno, de no convertirse aunque lo parezca, en una pieza fiel al engranaje de la prostitución. DSC03539 (1)Con leyes que no se cumplen, declarada ilegal desde 1936, en paralelo con el narcotráfico, las redes de tratas atraviesan el mapa del país y son una problemática que crece ante la ausencia de un Estado que limpie de sus filas a los cómplices. Sus nombres son una lista del delito a gran escala, y la lucha que las madres llevan para rescatar y reinsertar a la vida a las chicas, es titánica. Por eso es tan importante el trabajo que el grupo lleva adelante con un compromiso que abarca tanto lo ético como lo estético. La fuerza de las imágenes, desde los cuerpos de las actrices, con un maquillaje y un vestuario hábilmente confeccionados, las máscaras y su monstruoso ocultamiento, la tensión de sus voces, las palabras y las historias que encierran son de una potencia que atraviesan a los espectadores, impactados por los hechos narrados. Una escenografía minimalista, funcional, basta para construir ese continente de desolación, donde la vida transcurre sin distinción entre la luz y la noche, sin atisbo de piedad. La dirección de Jorge Valdez logra armonizar las tensiones que cada situación presenta en la construcción de un todo que nos atrapa en la sensación de asfixia de impotencia ante los hechos. La puesta se cerró con la presencia de Margarita una de las integrantes de Madres…que expuso su historia de veinticinco años de lucha, en la búsqueda de su hija, y en defensa de otras hijas de la vida, con un destino parecido al que ella sufrió. Saber, tomar conciencia de un problema que cala mucho más hondo de lo que suponemos comúnmente, exponerlo para que la verdad se expanda y sirva de prevención, es un deber de todos. Gracias entonces al grupo de actores y su director por el compromiso asumido desde la sensibilidad del arte escénico. 1

Ficha técnica: Corromper el alma de Jorge Valdez. Elenco: Facundo Buggiani, Florencia Maluf, Gisella Mis son, Susana Morales, Nadia Oñatibia, Claudia Rodríguez Kotliar, Verónica Romero. Vestuario: Gimena Ruiz Díaz. Escenografía: Gimena Ruiz Díaz. Diseño gráfico: Gustavo Obregón. Dirección: Jorge Valdez. Centro Cultural Archibrazo.

Anuncios

Dashau de Omar Pacheco

Estándar

Dashau de Omar Pacheco

El valor y la fuerza de las imágenes en el teatro

Cuando hablo del Teatro Inestable, hablo del futuro, del presente y del pasado1

pachecoAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Imagen, sonido, cuerpos en escena, una luz espectral, que aparece y desaparece como en un acto de magia, y que lo hace con una coreografía precisa, en tempos precisos, y motivos que se reiteran espacialmente, arriba y abajo, de derecha a izquierda, a fondo del espacio estético, segundos contados entre un haz de luz y una oscuridad profunda. Las imágenes dibujadas por la iluminación, nos hablan del amor posesivo, de una dominación sobre los cuerpos sustentada por el poder político y religioso, por un deseo profundo de libertad, de llevar adelante los sueños sin violencia, y del peligro de no tener más que la violencia como instrumento para lograrla. Un baúl a cada lado del escenario, una luz sobre una mesa, un cárcel arriba, puertas que se abren y se cierran, dejando pasar la luz y el cuerpo delineado por ella, telas de diferentes colores que contrastan con la oscuridad del espacio, y con la uniformidad de las vestimentas, un falso espejo que acerca los rostros de ella y de él y nos muestra la desesperación y la falta espacio libre. El espejo que el personaje femenino no puede atravesar para salir del encierro al que se encuentra sometida. El lenguaje que produce la comunicación entre ellos y el desconcierto en el espectador que no comprende desde allí las acciones, y sigue la trama desde las acciones mismas, donde el movimiento, el sonido, y la luz sobre los cuerpos son una cadena de significantes a develan en un sentido, singular y universal a la vez. El idioma es una barrera que los cuerpos trascienden en escena, a partir de otros procedimientos que conforman la poética de Pacheco y su grupo de trabajo. El lenguaje lejos de ser instrumento de comunicación, es en escena, una herramienta más de la violencia, y hacia el espectador un muro que sólo las imágenes podrán atravesar. omarPor otra parte, es una manera que tiene la poética de la puesta de universalizar la temática, que nos dice que no necesitamos palabras, palabras que a veces esconden la verdad, para entender, comprender, y despertar nuestras conciencias. En un mundo donde la mirada es fundamental, bombardeados como estamos por flash de instantáneas que muestran y ocultan, el teatro nos da la imagen, nos interpela desde el ver para que podamos decodificar un mundo que deshumanizado en el tratamiento al otro nos enfrenta a las luces y las sombras de nuestra carencia de amor, de solidaridad, de libertad. Omar Pacheco y su grupo dan cuenta de su firme compromiso, primero, con la vida y, luego, con el teatro. Las potentes imágenes visuales de manera sumamente poética fusionan, como en un estado de vigilia, la musicalidad intrínseca de los cuerpos con la corporalidad violenta que caracteriza a toda nuestra sociedad globalizada. Sin caer en el lugar común de la violencia explícita se lleva a cabo el ritual una vez más. Un punto de encuentro que atraviesa a cada espectador según su vivencia y su sensibilidad. Dashua no es solo un hecho teatral estéticamente perfecto sino que es “una metáfora viva”2, pues produce ese “choque” que nos impacta y nos transforma en tanto sujeto social que somos.

Ficha técnica: Dashau. Idea, guión y dirección: Omar Pacheco. Actúan: María Centurión y Valentín Mederos. Actores no visibles: Hernán Alegre y Kaio De Almeida. Diseño de Luces: Omar Pacheco. Operación de Luces: Ivana Noel Clara y Agustina Miguel. Operación de Sonido: Samanta Iozzo. Realización de Objetos y Maquinaria: Hernán Alegre y Laido De Almeida. Video: Daniel Gómez y Fabián Pettine. Vestuario: Ivana Noel Clara y Lucía Pablo. Teatro La Otra Orilla. Estreno: 2017. Duración: 55′. Gral Urquiza 124, sábados 21:00 hs y Lunes (a precio popular) 22:00 hs.

1Pacheco, Omar (2015) Cuando se detiene la palabra. Buenos Aires: Colihue Teatro: 69.

2 “Retomando a Ricoeur y su concepto de “metáfora viva”, consideramos que se produce un “choque” entre la dureza del tema real, concreto, y la inagotable poesía de las imágenes visuales y auditivas: “recuperar el dinamismo en virtud del cual un enunciado metafórico, una nueva pertinencia semántica, emerge de las ruinas de la pertinencia semántica tal como aparece en la lectura literal de la frase” (32). Nunca el espectador volverá a ser lo que era antes de ingresar al teatro La Otra Orilla, porque no ha podido con anterioridad imaginar la intensidad de cada breve escena / secuencia, de cada pequeño fragmento de un todo inacabado. Este “choque” es lo que transforma a cada sujeto espectador según su vivencia personal y social, quien una vez finalizada la obra se quedará en su asiento sin aplaudir, suspendido en un tiempo otro, sólo aferrándose de esa última imagen que ya le pertenece y jamás olvidará. Pues la ficción se ha fundido con la cotidianidad”. https://lunateatral2.wordpress.com/2016/01/18/la-cuna-vacia-de-omar-pacheco/ [20/08/2017]

 

Los golpes de Clara de Carolina Guevara

Estándar

Los golpes de Clara de Carolina Guevara

Carolina Guevara_Foto por Nicolás Finoli Blanco_verticalLas mil y una caras de Clara

Azucena Ester Joffe

La pregnacia escénica de Carolina Guevara hace que el unipersonal que nos ocupa sea, realmente, impecable. Si su trayectoria está muy ligada a El Bachín Teatro1, pertenencia estética e ideológica con el reconocido grupo desde su formación, allá por 1999, ahora va por más con una impronta humorística fuerte.

Carolina es de contextura menuda pero realiza un trabajo actoral de una intensidad física poco habitual. El principio constructivo de la obra es el lenguaje gestual, una “corporalidad graciosa” a partir de elementos de la técnica del clown acompañada por el relato en clave de comedia. La actriz de manera visceral juega entre la expresión exaltada y el gesto natural, con sus tonos e inflexiones de voz, con su mirada cómplice, otorgándole un entramado coloridamente polifónico a su personaje. Los hijos pequeños y las maestras, el ex-esposo con sus lagunas mentales, las amigas y aquellas otras mujeres que intentarán no hacer justicia por mano propia sino estar preparadas para dar un buen golpe cuando sea necesario, intentando una sociedad más equitativa al grito de “Ni Una Menos”. De esta forma, la comediante hace habitar en el espacio lúdico a esas otras voces que en el día a día provocan que su bronca se convierta en furia desmedida -para esos momentos tiene los guantes de boxeo, o en llanto y sonrisa a la vez -mientras amasa algo para cenar- o en absoluto cansancio cuando se queda dormida sentada en la soledad de su cocina. La narración tiene una sensibilidad distinta, en primera persona y sin la cuarta pared, que encuentra la empatía del público y la risa espontánea que no se hace esperar. La comicidad y lo cotidiano se conjuga de forma perfecta, pues el humor es una excelente opción que tenemos ante los estados de cierto vacío y de tristeza.

En el centro del espacio escénico observamos sobre un tapete pocos elementos que nos ubican en la intimidad de la cocina -una mesa con su mantel de hule, una silla,…, y un puching ball de boxeo inflable. Un cuadrilátero doméstico, un ring-cocina, en el que Clara se transforma en laboxeadora” toda terreno y a partir de ese momento todas somos Clara. La protagonista es una mujer actual, jefa de familia, recientemente desocupada que busca re-direccionar la violencia acumulada por su entorno practicando boxeo en su casa. Bronca contenida que, como ella misma afirma y repite: “viene desde acá”. Su mentora respondió sobre la temática y el humor como medio para poder transitar la violencia de género:

Las obras sobre el tema, muchas veces se basan en hechos históricos o noticias, Clara es una mujer urbana cualquiera y decidí abordarla a partir de la comedia por gusto estético acerca de la impunidad otorgada por el género y porque existe una enorme alegría en nosotras, bastante evidente cuando nos reunimos. En la puesta, la protagonista se junta con pares, la mayoría está en la lona, y surge el proyecto de elaborar y salir a vender panes caseros por las ferias. La puesta habla también de la gesta de las mujeres al organizarnos, con el alimento en el medio.2

El ritmo intrínseco de su cuerpo es lo que imprime el ritmo sostenido al relato desde su inicio y pone entre paréntesis nuestra realidad. El vestuario, la musica original y la iluminación terminan por construir este hecho teatral sin fisuras. La mirada inteligente de Guevara-Rosati apela a la subjetividad femenina para expresar situaciones domésticas con un compromiso artístico que nos demuestra que se puede abordar una temática compleja sin caer en un lugar común. Al continuum hilarante de esta historia particular, que se va transformando en una historia de todas, la platea respondió con un caluroso y merecido aplauso. Carolina Guevara_ Foto por Nicolás Finoli Blanco_horizontal

Ficha técnica: Los golpes de Clara. Texto y actuación: Carolina Guevara. Dramaturgia y dirección: Leandro Rosati. Música original: Mariano Travella. Canción final: Leandro Rosati, Mariano Travella. Asistencia Técnica: Julieta Grinspan y Marcos Peruyero. Escenografía: Alfredo Aguirre. Vestuario: Julieta Grinspan. Fotografía: Nicolás Finoli Blanco. Iluminación: Víctor Guidoli. Prensa y comunicación: Débora Lachter. Comunicación visual-CCC: Claudio Medin. Centro Cultural de la Cooperación: sala Osvaldo Pugliese. Estreno: 06/05/2017. Duración 50′.


1 El Bachín Teatro es un grupo que se formó en 1999, cuando cinco estudiantes de la ENAD (Escuela Nacional de Arte Dramático), Manuel Santos Iñurrieta, Marcos Peruyero, Julieta Grinspan, Carolina Guevara y Gonzalo Alfonsín decidieron reunirse (de este grupo fundador hoy continúan los primeros cuatro) http://elbachin.blogspot.com.ar/ [11/05/2017]

#NosotrasParamos #NiUnaMenos #VivasNosQueremos

Estándar

#NosotrasParamos #NiUnaMenos #VivasNosQueremos

La Marcha del dolor, del duelo, del miedo…

imagesAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Intentamos ir temprano para encontrarnos con amigas, que no encontramos, porque a pesar de que faltaba tiempo ya eramos una multitud. No nos encontramos con los rostros conocidos, pero compartimos con mujeres y hombres, a los que nunca vimos antes, a los que seguramente no veremos después, una tarde como ninguna otra por lo que significó para todos, para hombres y mujeres, los de ahora y sobre todo los que vendrán. Porque el camino que intentamos armonizar para que no haya más femicidios ni violencia de género, es largo y pedregoso pero el único que no debemos abandonar por todos aquellos que nos sucederán, para que sus vidas no tengan que vivir en la falta de respeto, el dolor, el miedo y la vergüenza de ver a los hombres asesinando mujeres y violando sus derechos. Un día inhóspito, un cielo negro, un suelo negro de cuerpos enlutados a los que sólo distinguían los paragüas. Primero el Obelisco, luego Plaza de Mayo. La Plaza de las plazas. La historia argentina pasa por las plazas, la porteña y todas, las de las provincias, la de los pueblos pequeños; espacios, escenarios dispuestos para aquellos que no dejan de gritar las injusticias. Un dolor, una violencia que atizada por los medios de comunicación, los mismos que en cámara se quejan y lloran por las víctimas, mantienen el status quo de una sociedad patriarcal, donde el machismo crece en las familias, se multiplica en las escuelas, y se propaga geométricamente en la televisión. Una muerte por día es una estadística desoladora que no podemos ignorar, en la que no podemos dejar de pensar cómo, de que manera, terminar con la pesadilla, de educarnos en el respeto de unos y otros. Reunirnos en la plaza es fundamental, el por qué, debería ser una celebración y no un duelo. La Marcha del dolor, del duelo, del miedo, porque “Vivas Nos Queremos”. La lluvia constante no nos amedentró, y miles de mujeres nos hicimos presentes para que de una vez por todas el gobierno lleve adelante una real política de educación, prevención y de castigo. Para que no lloremos más por la violencia de género que parece tener, lamentablemente, más adeptos. Violencia tan naturalizada que ya es, por lo tanto, constitutiva de nuestra sociedad. En esta marcha nos acompañaron pocos hombres, pero sabemos que aquellos que lo hicieron son y serán nuestros aliados incondicionales, porque no miran ni mirarán para otro lado. Pues debemos entre todos, mujeres y hombres, terminar con el flagelo del femicidio.14650688_545249808999539_6604313055721356817_n

Gracias Daniel Gaguine por tu reflexión, compartimos dos fragmentos de su nota1:

Como hombre, no me puedo hacer el otario ni mirar para otro lado, frente a lo que está ocurriendo. El reciente ganador del Premio Nobel de Literatura decía, allá por el año 1963, “Cuantas veces gira la cabeza el hombre, para simular que no ha visto nada. Cuantos años debe tener un hombre para que pueda escuchar a la gente llorar. Cuántas muertes deben ocurrir para que se dé cuenta que mucha gente ha muerto”. Los tiempos han pasado y el hombre, como género, sigue anquilosado. Continúa repitiendo patrones de manera constante pero sin ponerse a pensar al respecto. Estamos en el siglo XXI y atrasa años. Congéneres que siguen exigiendo algunas cosas por el simple hecho de ser “hombre”. Pero, al día de hoy, mal que les pese, los tiempos han cambiado.

Reflexioná, debatí, pone en duda todas las pavadas que te inculcaron y contrástalas con lo que ocurre hoy en día. Nosotros somos parte de esta sociedad en la que, en este mes de octubre, murió una mujer por día. Alguna vez, sentí orgulloso de algo que realmente vale la pena como el crecer como ser humano. Enriquecerte como individuo, como…. ¿hombre? ¡Je!

César Brie en Buenos Aires

Estándar

César Brie en Buenos Aires

¿Te duele?

el golpe de un peso mosca difícilmente podrá dañar a un peso pesado

000144652Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Esta es la cuarta obra que estrena el dramaturgo y director en nuestra ciudad1, y aún se podrán disfrutar de su talento durante el presente mes en la cartelera porteña. La pregunta que nos hacemos al ver la puesta de César Brie, es una pregunta que atraviesa lo teatral y que busca una respuesta desde la sociología y la psicología social. Porque lo que duele es sentir como la violencia que no cesa sobre el cuerpo de la mujer es la misma que se ejerce desde lo institucional sobre los cuerpos indiscriminadamente, y en la intimidad del hogar, lugar que se supone de contención donde reina la paz y la protección de los integrantes de la familia, es sobre el cuerpo femenino donde se descarga su furia incontrolada. Como un león enfurecido el personaje masculino de la puesta, venga su frustración sobre los cuerpos débiles de su mujer y su cría. ¿Cobardía? Si, ¿miedo? También. El violento está lleno de furia y detrás de esa máscara oscura, se oculta el temor. En un cuadrilátero, delimitado con guirnaldas de luces, una pareja ingresa por una puerta estrecha hacia lo que será desde ese momento su hogar. Una historia común, sencilla, que a lo largo de la intriga y como en un match de boxeo, se irá complejizando en una espiral inacabada de dolor y golpes, amor y golpes, desencuentros, encuentros y golpes, que se traducen, en violencia también verbal: sos una puta; en puños que son látigos, en objetos cotidianos que son armas. Ante el silencio de todos, ante la mirada extendida y testigo de los hijos, ante el propio dolor que es saber que no podemos controlar nuestra ira. Las imágenes se suceden en rounds, un timbre le da inicio y final, aun estadio cada vez más brutal, que deja marcas que se borrarán con el tiempo sobre el cuerpo, que nunca dejarán de sentirse en el alma, que son aún más terribles porque provienen de quien dice amarnos.000144646

La particular escritura dramática de Brie tiene la poesía necesaria para abordar estos temas tan duros y tan caros para nuestra sociedad. ¿Te duele?2 Es un recorrido que comienza con las dulces promesas hechas en la noche de bodas. Ella con su traje de novia y él con su elegante traje cierran la “puerta” para:

Marido: Que no entre el frío

Mujer: ni el miedo

Marido: ni el lobo

Mujer: ni el suegro

Marido: ni la suegra

Mujer: ni el cura

Marido: ni el doctor

Mujer: ni el dolor

Marido: ni el infierno

Mujer: que no entre nada

Marido: a salvo de todo

Mujer: a salvo de todo

Marido: que no entre nada.3

Todo se desarrolla en quince breves escenas / rounds para delimitar cada doloroso enfrentamiento, verbal y físico. La escritura escénica subraya de manera metafórica esos desencuentros / encuentros, lo cual nos permite tomar cierta distancia y son un necesario alivio para nuestra respiración contenida. El excelente trabajo actoral, Vera Dalla Pasqua y César Brie, tanto desde los tonos y la inflexión de la voz, de las miradas como desde lo gestual y sus movimientos precisos nos devuelven la imagen de una danza lúgubre. Ambos de manera visceral, orgánica, dan cuenta de que modo cada uno es protagonista / antagonista a la vez. ¿Amor y odio? ¿Ternura y violencia? ¿Caricias y rechazos? Un relato devastador que involucra a los niños -pequeñas siluetas colgadas con un broche de la red:

Mujer: Me llamaron de la escuela. Julián había roto un vidrio.

No le pegues con el cinto. Es un niño todavía.4

Guantes de boxeo para ambos y en posición de guardia, platos y cubiertos que caen por los golpes de él en la mesa y ella levanta con sumisión, también las sillas y la mesa correrán la misma suerte. Ya no hay equilibrio en el espacio íntimo. Ella se maquilla para ocultar las marcas pero aparecen otras más recientes, más salvajes.

Un hecho teatral acabado e intenso, un knock-out técnico que nos deja fuera de combate a todos los espectadores. Pero ninguno gana, nadie se llevará la victoria hasta que el flagelo del femicidio no se haya desterrado de nuestra cotidianidad.000144650

Ficha técnica: ¿Te duele? de César Brie. Actores: Vera Dalla Pasqua, César Brie. Música: Pablo Brie. Fotos: Mariana Fossatti. Diseño Gráfico: Martín Bolaños. Prensa: Simkin & Franco. Producción en Argentina: Larisa Rivarola y Banfield Teatro Ensamble. Escenografía y Dirección: César Brie. Teatro Santos 4040. Estreno en Argentina: 10/09/2016. Duración: 55′.

2 La obra se estrenó en Bolivia, en 2007, y se ha presentado en varios países. Nada más actual y más necesario ante el aumento de casos de femicidios.

4Idem

Trópico del Plata de Rubén Sabadini

Estándar

Trópico del Plata de Rubén Sabadini

Me puse la carterita chota, me pinté los labios pintados de magenta, todavía media boleada por la fiesta de anoche, me dejé puesto el disfraz – Aimé.

10268658_310256022456311_5274560397691228345_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La textualidad dramática de Trópico del Plata atraviesa por cuarta temporada1 el cuerpo de Laura Nevole para dar cuenta de una historia de violencia que no cesa como una vorágine que gira en su cuerpo y en los de todas aquellas mujeres que sabemos o imaginamos están hoy en la misma situación. De la denuncia objetiva y fría de los casos policiales, que siempre regatean el informe del dolor, Sabadini elige la voz del sujeto, construir un texto desde la mirada íntima de la víctima, elige la subjetividad. Una fiesta de máscaras, metáfora de la hipocresía de la sociedad que afuera de las paredes del prostíbulo crítica los abusos, y que luego se ofrece en una bacanal sin importarle lo que le sucede al cuerpo de una mujer, de todas, que es sólo un pedazo de carne para ser debidamente masticado. En el medio, el juego perverso del amor que justifica tanta desesperación y horror, que se nutre de la soledad y el ansia de ternura, que defraudado una y otra vez, sin embargo, renace en la ilusión del próximo encuentro. Laura Nevole compone su personaje y el de su ejecutor a través de pequeños objetos y de la voz que va incorporando un diálogo posible, así como el de la corte de amigos del “Baile de los Enmascarados” con una maestría que nos lleva hacia el centro de su desgracia, que nos envuelve en su atmósfera de encierro y angustia. La escenografía crea un espacio isla, tablado de madera, donde ella ejerce su oficio y nos lo relata, del que no puede escapar, ni bajándose de él, ni subiendo por el camino sinuoso que Guzmán recorre en sus visitas, el techo de chapa que se abre y se cierra para él pero no para ella; otra manera efectiva desde lo visual de presentarnos la vida de Aimé y su prisión. Metáforas, formas transversales de decir, la más cruel sea tal vez la de la comida, el asado. Un texto y una puesta de belleza dolorosa, que nos hace por momentos retener el aliento casi sin que nos demos cuenta, en un rictus de protección que nos lleva a tener el cuerpo contenido, crispado. Una puesta que a través del cuerpo de la actriz y la calidad de su actuación lleva el texto a un lugar donde lo cruel guarda una relación de belleza obscena y a la vez en su voz un resto de peligrosa ingenuidad. 13939601_645742465574330_1583422547252319764_nEs interesante la forma en que la iluminación y la escenografía construyen los límites de esa angosta habitación, en un lugar cualquiera. Sin coordenadas precisas dicho espacio parece contener dos climas distintos; por un lado, un clima opresivo para el espectador que atento al desarrollo dramático intenta imaginar una posible salida para la joven. En cambio, para ella que ha naturalizado la violencia ejercida sobre todo su cuerpo y su mente pareciera ser el único lugar donde sabe esperar a ese hombre “amoroso” que conoció en un baile de primavera. Podríamos decir que tanto la escritura dramática como la escénica construyen una narrativa del cuerpo que encuentra su punto sólido en la figura de la actriz. Pues Laura Nevole, con intensidad y algo de ingenuidad, no solo le da la voz Aimé y a Guzmán sino que construye una corporeidad atrapada entre la historia y el relato. Laura / Aimé es un solo cuerpo “narrador-narrado”2, un cuerpo atravesado por una historia privada pero, por sobre todo, por una realidad social que, lamentablemente, parece devorarnos.

14100547_651962504952326_1232031473890403_nFicha técnica: Trópico del Plata de Rubén Sabadini. Actúa: Laura Nevole. Diseño de Luces: Alejandro Le Roux. Asesoramiento en Escenografía: Rodrigo Gonzáles Garillo. Diseño de Vestuario: Jam Monti. Música: Matías Niebur – Nicolás Bari. Diseño Gráfico: Sergio Calvo. Fotografía: Paula Herrera Nóbile. Prensa: Correydile. Asistentes de Dirección: Juan Lapargo – Federico Fernàndez. Dirección: Rubén Sabadini. Espacio Callejón. Cuarta temporada: 13/08/2016. Duración: 55′.13903208_645742318907678_5743560291123721597_n

1Trópico del Plata desde su estreno, en 2013, cuenta con el aplauso del público y de la crítica, y a participado de festivales nacionales e internacionales.

2Concepto utilizado por Elina Matoso, en El cuerpo, territorio de la imagen. Buenos Aires: Letra Viva, 2007: 175.

Wake up, woman de Jorge Acebo

Estándar

El dramaturgo y director argentino Jorge Acebo regresa a México para emprender la gira de Wake up, woman sobre violencia de género -México y Estados Unidos-

unnamedDesde el 19 de septiembre de 2016, el dramaturgo y director argentino Jorge Acebo se encontrará nuevamente en México para iniciar la gira con Wake up, woman de la que es autor y director. La obra, estrenada en 2014 en Argentina1, y luego en marzo de este año en México, cuenta con las actuaciones de los reconocidos y destacados actores mexicanos Fernanda Castillo y Erik Hayser2.

Wake up, woman aborda la problemática de la violencia de género. En este sentido, cabe destacar que la obra que realizó desde marzo funciones en La Teatrería, Ciudad de México y agotó las localidades en sus seis funciones semanales, habiendo tenido que agregar funciones por la cantidad de afluencia de público y repercusiones, no solo a nivel prensa, sino a nivel social, especialmente con un alto porcentaje de mujeres mexicanas que se vieron representadas en la historia del personaje interpretado por Fernanda Castillo, el cual aborda la construcción de una relación de pareja, junto al personaje de Erik Hayser. En esta relación se manifiestan los distintos ciclos que transcurren en un romance enfermizo y cómo la violencia se puede ir manifestando en pequeños actos cotidianos, a veces imperceptibles, hasta convertirse en un calvario.

Así, tras el éxito y repercusión en Ciudad de México, la obra comenzará la gira por varios lugares de la República mexicana a fin de continuar transmitiendo la reflexión sobre la violencia de género a distintos sectores del país. Uno de los objetivos de la gira es llegar, a través del teatro, a sectores más vulnerables en las afueras de la capital mexicana. Entre las ciudades confirmadas se encuentran: Monterrey, Nuevo León, Tijuana, Guadalajara, Sinaloa y Mexicali, como también algunas ciudades de Estados Unidos.

 

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Entrevista realizada el 09/09/2016

-¿Cuánto tiempo hace que la pieza está en cartel en México?

Wake up woman se estrenó en Ciudad de México el 4 de marzo y realizó funciones hasta el mes de mayo. Comenzamos con cinco funciones semanales y luego pasamos a seis. Realmente el público acompañó muy bien la propuesta, pero estaba estipulado ese tiempo por los compromisos laborales de los actores.

-Ante el éxito de público y la crítica ¿qué ciudades incluirán la gira nueva?

La temporada anterior fue netamente en la Ciudad de México. Ahora arranca la gira que incluirá lugares como Monterrey (Nuevo León), Mexicali, Tijuana, Guadalajara y otros foros de la República de México y, además, estaremos en algunas ciudades de Estados Unidos. Es emocionante ver cómo se cierran las fechas ni más ni menos que con esta obra y su temática. Cada nueva fecha que se va cerrando da mucha más alegría, porque el discurso va a llegar a más gente que no pertenece a lo que se llamaba “Distrito Federal”, sino al resto de la república, que quizás es el público al cual uno quería llegar. Lo de Ciudad de México fue un gran desafío, pero este desafío siento ahora que es otro muy distinto.

-¿Cuál fue la respuesta del público masculino mexicano al finalizar la puesta?

Exactamente a esto me refería en la respuesta anterior. Ciudad de México es una gran ciudad como Buenos aires, Bogotá, San Juan (Puerto Rico)… Ciudades que están acostumbradas a generar espectáculos. Creo que el gran desafío comienza ahora, al recorrer la república. Al ver el público del interior en sus reacciones con esta temática. No hay que olvidarse que México es uno de los países que más padece este flagelo de la violencia de género en todo el mundo. En Ciudad de México la recepción fue ciertamente muy buena. El público salía muy movilizado y conmovido. También mucho tiene que ver el respeto que le generan los dos intérpretes de allí. Fernanda Castillo y Erik Hayser son dos artistas mexicanos reconocidos y respetados. Creo que ahora viene el gran reto en estos grandes teatros con mucha capacidad de espectadores que recorreremos a partir de esta nueva etapa. Ahora comienza el gran desafío catártico. Ya lo charlaremos luego…

-¿Fue necesario incorporar algún modismo a pesar de la universalidad del tema para adaptarlo a un nuevo espectador?

Si. Hubo que adaptar el texto al hablar mexicano. Incluso las canciones de los videos de la boda que aparecen entre medio de la actuación. Se supone que los videos de la boda tienen temas que deben empatizar con la gente, como si fuera una boda de allí. Los temas que teníamos aquí eran muy típicos de los casamientos argentinos. Todo hubo que convertir. Incluso, extendí los monólogos iniciales, porque escribí más textos, ya que me resultaba un desafío importante y muy tentador el escribir para un nuevo público y quería desafiarme a ver si podía lograrlo. Tenemos una anécdota graciosa de algo que sucedió al “mexicanizar” el texto. En los ensayos, les pedí que fuéramos flexibilizando el texto, de manera que pudiéramos hacerle agregados para adaptarlo. Hay una escena en la que ella le grita a él “hijo de puta”, pero en vez de suceder eso, ella le gritó “hijo de la chingada”. Inmediatamente corté el ensayo y dije algo así como que eso no, que permitía todos los cambios, pero que eso ya me parecía una obra que no estaba escrita por mí, que para verla iba a necesitar un traductor. Lo dije con demasiada seriedad y a los instantes estábamos todos riéndonos de la situación y de las adaptaciones culturales.

-¿Qué expectativas surgen en relación al estreno en Estados Unidos?

Ciertamente, las mismas que en Buenos Aires o en su estreno en México. Siempre uno tiene nervios, ansiedades y muchas expectativas. Fernanda y Erik trabajan en televisión y en cine Estados Unidos y esto es una nueva experiencia para ellos porque es la primera obra que llevan allí. Para mí, en cambio, es la primera experiencia absoluta en Estados Unidos. Ni siquiera fui como turista. Lo único que me pasa de distinto respecto de otros lugares, es difícil de explicar. Llegar con este espectáculo me hace sentir más “latino”. Es decir, hay una delgada línea invisible que uno siempre piensa que es difícil o imposible de atravesar. Nosotros recibimos sus espectáculos artísticos siempre. Hay una “conquista” cultural que ellos logran masivamente con nosotros. Y no creo que sea recíproca. Pero esta vez, llegar con una producción mexicana, con intérpretes y técnicos mexicanos y uno (como argentino) poder realizar el aporte desde la dirección y la dramaturgia, da una satisfacción importante. Y ahí radica esto de sentir una especie de “satisfacción latina”.

-¿Cómo surgió la posibilidad del viaje y la gira a los Estados Unidos?

Fernanda Castillo y Erik Hayser son dos actores mexicanos, pero sus carreras tienen un reconocimiento importante en el público latino y en Estados Unidos. Fernanda protagoniza una serie hace cinco años que es vista masivamente en todo el mundo (“El señor de los cielos”) y, por ejemplo, acaba también de estrenar ahora una película en Estados Unidos. Erik trabaja en producciones mexicanas pero también acaba de filmar una serie para Estados Unidos. Es por esto que la obra está siendo muy esperada por el público de allí. Son dos actores prolíficos, talentosos y muy queridos. Y eso es una muy buena combinación. Lo viví con ellos en nuestra primera parte de esta experiencia en carne propia y fue muy bonito transitarlo y sentirme siempre orgulloso de los dos actores que participan de este espectáculo. Orgulloso arriba y abajo del escenario.

-Las salas ya están establecidas o se verán según la respuesta del público.

Ya están establecidas, pero se siguen sumando ofertas de más espacios, nuevas oportunidades… Y eso lo maneja la producción y nos va informando qué se puede y qué no.

-¿Cómo se siente dirigiendo fuera de su país?

Todas las experiencias que me tocaron de dirigir fuera del país fueron maravillosas. Parto de la base de que me gusta mucho viajar. A eso le sumamos que me interesan mucho las culturas. Como turista uno llega a comprender mucho de la identidad cultural de un lugar, pero trabajando y viviendo en el país, se profundiza mucho más ese conocimiento y eso me resulta siempre muy satisfactorio. Me encanta comprender, crecer, escuchar, conocer… Trabajar en el exterior siempre me resulta un viaje al conocimiento de todo tipo. Preciosos desafíos que la vida va poniendo en el camino para acrecentar el conocimiento sobre el mundo y uno mismo. Sé que puede sonar muy místico, pero es lo que creo.

-Al no ser un público totalmente latino, ¿cuáles son las expectativas sobre la recepción?

Creo que la concientización de la violencia de género no tiene un origen. Lo que genera expectativa es el nuevo destino. Ver qué pasa en otro país… Los latinos somos muy pasionales. Veremos cómo lo toma el público norteamericano. Siempre estos desafíos generan una adrenalina y una ansiedad importantes. Seguramente sumará mucho la experiencia.

1 En Argentina, Wake up, woman fue declarada de Interés social y cultural por la Legislatura porteña de la Ciudad de Buenos Aires, por la Confederación parlamentaria de las Américas y por la Red de Mujeres parlamentarias de las Américas. También contó con el apoyo de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género, dependiente del Ministerio de Justicia y derechos humanos (Presidencia de la Nación), y el apoyo de la Dirección General de coordinación de políticas de género, Mujeres sin miedo y Juntas por la izquierda.

2 Según gacetilla de Prensa: Fernanda Castillo destaca: “Tuve el placer de conocer al director Jorge Acebo y conocí una pieza teatral que habla de lo tergiversado que puede estar el amor.” Al respecto, Erik Hayser afirma: “Es uno de los proyectos que más me han conmovido en mi carrera, es un texto que desde el primer momento lo sentí mío y no necesariamente porque sea como el personaje, sino porque en alguna medida todos tenemos algo de la obra.”

Como si fuera esta noche de Gracia Morales

Estándar

Como si fuera esta noche

de Gracia Morales

Un juego de tiempos cruzados

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

13139005_1738086789748429_7730409702455465660_nUna joven, Clara, recuerda una historia, propia y ajena. El centro la figura de su madre, Meche, que ya no está. En el presente de la enunciación: su relación con el amor, Diego, personaje que se irá construyendo en el discurso, y un acontecimiento que puede a los dos cambiarles la vida para siempre. En la memoria, un recuerdo que viene como si estuviera pasando en su presente, y que sin inocencia le plantea un ejemplo a no seguir para su propio proyecto personal. En un ámbito cerrado entre las paredes de una habitación; la memoria regresa para dar cuenta de un relato que se cruza en la figura de la hija, su casa, el padre, Carlos, la madre, y una relación cotidiana, tal vez más común de lo que se piensa en realidad. El pasado pesa y está presente como dolor y advertencia, no repetir viejos errores familiares, no permitir que nos rocen, por eso recordar como exorcismo para despejar las nubes que nos rodean y así comenzar una historia propia. La escenografía, hacia el fondo tela pintada, al costado rollos de telas, una mesa y un oficio, la costura; el ayer; hacia el otro lado, el presente, y un mensaje grabado, buscando su lógica. Los personajes dos en escena, los otros construidos por la palabra. La música, el bolero, crea un clima particular, el de la espera: El reloj (1965) de Roberto Cantoral y el del adiós, Bésame mucho (1940) de Consuelito Velázquez y nos sitúa en el tema, el amor romántico y el dolor, el enfrentamiento de una violencia que se repite porque la sociedad patriarcal resiste en perpetuar su mandato y pone a cada uno en su lugar, y la mujer tiene reservado el de la sumisión, en ser el objeto de la desilusión ajena. Víctimas los dos, ella es la que recibe el golpe final, el definitivo. Un texto lineal que entrecruza los tiempos y logra efectividad en escena, a través de la iluminación, a pesar de que las actuaciones no alcanzan por momentos transmitir desde el cuerpo la intensidad de la tragedia.clip_image002 Todo se reduce a un medio tono, que se eleva hacia el final, en el cuerpo de la mujer detrás de la escena, creciendo hacia la platea bajo los efectos de la luz, y que ante la pequeñez del cuerpo femenino en el presente, en el de la hija que también es madre, logra transmitirnos la dimensión de la soledad. La dirección de Meche Fernández marca en el espacio una coreografía, que cruza los cuerpos aún cuando las palabras construyan la intensidad de los monólogos. Parteneirs imaginarios el padre y el novio, futuro padre de familia, danzan con las mujeres en escena en un presente que es recuperado por Clara, necesariamente, para lograr una estabilidad que le permita seguir hacia delante. La obra es más que representación, es un alegato contra el femicidio pero que describe los hechos, sin llegar a profundizar en la problemática, y en como la sociedad es responsable por la realidad de ambos: la víctima y el victimario. La ley1 hace apenas tres años que reformó el Código Penal para que el castigo se cumpla baja la figura de femicidio, mientras tanto, la situación no ha mejorado sino por el contrario el rol que la sociedad perpetúa para la mujer es el de la tolerancia todo terreno, y los casos se suceden habitualmente cuando ésta enfrenta la situación y dice ¡Basta! Pero su grito desesperado no alcanza, la ley no alcanza, si la conciencia colectiva no deja de mirarse con los ojos presos de un mandato que nos involucra a todos. 13164427_1737030973187344_5111413159752842723_n

Ficha técnica: Como si fuera esta noche de Gracia Morales. Con: Laura Campolongo, Flavia De Luca. Escenografía y Vestuario: Ana Repetto. Música original y Diseño sonoro: Rony Keselman. Diseño de luces: A. Repetto, M. Fernández. Diseño gráfico: Toto Ilustrador. Fotografía: Marcelo Navarro. Asistente Técnica: Natalia Vigón Ruffa. Asistente de Dirección: Tati Martínez. Prensa: Marcos Mutuverria, Duche&Zárate. Dirección y puesta en escena: Meche Fernández. Teatro del Abasto. Estreno: 07/05/2016. Duración:

Bibliografía:

Russo, Sandra, 2016. Lo femenino. Aproximaciones a las mujeres como enigma. Buenos Aires: Editorial Debate.

1 El primer caso conocido en el que se aplicó la figura de femicidio estuvo a cargo del titular del Juzgado de Instrucción 17, de Javier Feliciano Ríos. Fue en marzo de 2013, después de que en la sección del 15 de noviembre del año anterior, la Cámara de Diputados convirtió en Ley la Reforma al Código Penal que estableció prisión perpetúa “que mataré a una mujer a una persona que se autoperciba con identidad de género femenino, y mediare violencia de género”.(169)

Preciosura de Pía Rillo

Estándar

Preciosura de Pía Rillo

Un cuerpo femenino que es narrador y a su vez es narrado

13096077_10210042544246997_7683120597075638469_nAzucena Ester Joffe

Al ingresar, el espacio escénico parece desolador, algo destemplado, hojas secas/ hojas muertas por doquier como en otoño después de fuertes vientos. A un costado una estructura pequeña que puede ser una mesa o una caja o una casa de muñecas. Algo frágil para contener un cuerpo que estalla por sus poros con una fuerza que sólo las mujeres podemos comprender en toda su dimensión. La iluminación es tenue, lo necesario para recorta el espacio íntimo, un refugio, primero para el cuerpo de la niña y luego para el alma de la joven. No es un dato menor pero tampoco es indispensable saberlo antes de presenciar la función que la obra participó del II Festival Nacional de Teatro sobre Violencia de Género realizado en Noviembre de 2015. El tema nos moviliza por entero y se crea un clima tenso en un “no tiempo”, donde el presente y el pasado de la historia se superponen con urgencia pero sin caer en lugares comunes. La protagonista niña/ mujer, es una y es todas, con algunas palabras sueltas y dolientes nos involucra a partir de la corporalidad creada en escena. No es la historia lineal, la sucesión de hechos violentos sobre el cuerpo femenino, sino que es la lucha interna para sobreponerse a tanta humillación y volver a nacer entre los escombros, a parirse a sí misma. Pues esas cicatrices no desaparecerán nunca. Pero ¿es posible volver a empezar? ¿Cómo seguir con la “vida normal”? Se podría decir que excede la categoría de unipersonal pues el material narrativo le da la voz a algunas de las tantas niñas/ jóvenes/ mujeres que por vergüenza, por miedo, por no tener en quien confiar se esconden en algún rincón. 1656029_998890823481097_8377688656756956354_n

La pequeña juega con el rostro oculto entre sus brazos mientras balbucea palabras sueltas porque el dolor es tan fuerte que no puede gritar. El trabajo de la actriz da cuenta de la ductilidad expresiva y de la solidez, pues su cuerpo es narrado, es dicho por todas esas voces a las que hacíamos referencia. Desde los dedos de los pies en constante tensión, como garras que se aferran a la vida, hasta en la gestualidad de su rostro, se vivencia la lucha por sobrevivir en ese contexto cruel y opresivo. Entre el juego de una niña que intenta reconocer sus partes físicas y el esfuerzo de la joven para superar los límites de lo tolerable, de los malos tratos y de los recuerdos que duelen y dolerán por siempre. 944860_998888120148034_3412873103305541551_nUna corporalidad femenina que intenta un cambio hacia una vida casi normal, casi cotidiana:

El cuerpo se somete, aquí, a una especie de autonomía, lugar geométrico de toda la servidumbre y de todos los sufrimientos. La conciencia del sujeto adquiere peso y vive la encarnación como un desgarramiento […] La víctima opone al cuerpo una voluntad salvaje en relación con la fuerza de carácter y con el deseo de sobrevivir. (Le Breton, 2006: 96)

Esta pulsión vital que lucha en esa dualidad es lo nos permite asir el relato y comprometernos como espectadores sujetos que somos. Una obra de danza teatro que no necesita del discurso verbal para transmitir los estados anímicos ni los sentimientos del personaje. Los precisos movimientos corporales son un relato coreográfico de vida y en el clima tenso de denuncia se filtran los espectros -ni vivos ni muertos- que reclaman justicia. Pía Rillo1, en la dramaturgia y dirección, le pone al alma femenina el cuerpo de una actriz (Antonella Posso – Magali Mella). Un hecho escénico que se hace cargo de un trauma social que se ha visivilizado en los últimos tiempos y que requiere del compromiso de todos, sin excepción.

preciosura abr2016 (14)

Gentiliza de Charly Borja

Ficha técnica: Preciosura de Pía Rillo. Intérprete: Antonella Posso – Magali Mella (elenco rotativo). Diseño de Escenografía y Vestuario: Isabel Gual. Realización de Escenografía: Gastón Sánchez. Diseño y realización de Iluminación: Brenda Bianco. Operador de Luces: Vero Lanza. Música Original: Solana Biderman y Aldana Bello. Fotografía y Diseño de Portada: Angie González. Video: Ignacio G. Lizziero. Diseño Gráfico: María Victoria Rillo. Producción Ejecutiva: Mariana Morán Benítez. Asesoramiento dramatúrgico: Patricia Rojas. Asistencia Técnica: Julia Cymerman. Asistente de Dirección: Denise Berler. Coreografía: Pia Rillo y Magalí Mella. Prensa: Correydile. Dirección: Pía Rillo. Beckett Teatro. Reestreno. Duración: 45′.

Bibliografía

Le Breton, David, 2006. “Una estesica de la vida cotidiana” en Antropología del cuerpo y modernidad. Buenos Aires: Nueva Visión: 91-119.

1 Según gacetilla de prensa: Docente, intérprete, directora e investigadora. Es Prof. Nac. de Expresión Corporal y Docente de Entrenamiento Corporal para el Actor en la UNA/ UP/CIC. Se forma como actriz en la ENAD; con R. Serrano,  M. Savignone, entre otros. En Danza/Teatro con A. Barenstein. Estudia CI con maestros internacionales y locales.  Toma seminarios de lenguajes de movimiento y actuación con maestros como A. Morrisch, Nancy Stark Smith, Lisa Nelson, M. Bardet, J. Fiadeiro, D. Starosta, A. Frenkel, S. Lang, V. Roland, A. Folini, Gabriela Prado y Eugenia Estevez. Practica y estudia Capoeira Angola en Argentina y Brasil desde 1985. Crea e investiga Capoeira e Improvisación dictando clases desde el 2004. Trabaja como intérprete desde 1986 en diversas obras de Teatro y de Teatro Danza tales como El Fulgor Argentino, grupo Catalinas Sur, Idiota Procesión Del Tiempo, Dir J. Cardoso. La Noche Del Eclipse. De Diego Wainstein. La Ronda Dir. M. Gaspar y R. Villanueva. Silencio De Muerte Dir. O. Frontini.  Tres Hechizadas y El Redondel M. Lanterno y P. Dorin; Abasto En Sangre T. Lestingi., Baldomero Poeta Entre Los Hombres, La Puntuación De La Secuencia De Los Hechos Y Il Signore Kandinsky M. Oberzstern; Endervais Ultima Foto G. Molina, Faltaste Luis A. Basura 14 A. Cattán. Ballet Teatro Mar del Plata. C. Arbert. Dirige “Juegos Cruzados”, y “Capoeira en Juego” y Variaciones, investigaciones sobre el cruce entre el CI, la Capoeira y la danza. “GIRÓ Capoeira” obra de danza y capoeira, por la cual recibe un subsidio para la producción de Prodanza 2008. In-versiones / Palais de Glace y “Entre-Tener-Se” con G. Nicola. Investiga junto al colectivo Ningún Derecho Reservado (NDR) la improvisación escénica presentándose en el ciclo Mira Sábato/ ECART III  y en el IUNA DAM  y en la actualidad pertenece a un equipo de investigación sobre Improvisación en Danza radicado en el IUNA DAM.