Crónicas extraordinarias

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Crónicas Extraordinarias

Homenaje a Ray Bradbury

Unitarios distópicos

Creadores en tiempos inesperados

¿Qué ha hecho este hombre de Illinois, me pregunto, al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me llenen de terror y de soledad? (Jorge Luis Borges)

Mariángeles Sanz sanzm897@yahoo.com

Crónicas marcianas es la propuesta de una traducción muy porteña desde lo visual, lo gestual, las palabras conocidas. Seis cuentos elegidos y expuestos de forma fragmentada, en diferentes espacios, y utilizando técnicas diversas: el primero “Un picnic de un millón de años” desdobla las imágenes de quien narra, mientras que otros simplemente monologan hacia un espectador invisible, cantan, o tocan un instrumento.

Cada uno de los audiovisuales toman del cuento original aquello que le permite realizar el cruce entre la distopía que propone el autor, el final del planeta tierra, y la utopía de Marte como una posibilidad no sólo de un nuevo lugar, sino de una vida diferente, lejos de los errores terrenales; y nuestra distopía real: la pandemia, que acaba con nuestro mundo conocido, nuestras maneras habituales de comunicación, de relación entre humanos, y nuestro deseo oculto de que todo acabe para que el mundo renazca finalmente, en el planeta Tierra, o porque no, en otro suelo virgen a nuestro pasado.

En apenas 30 minutos, las narraciones se suceden con diferentes personajes e intérpretes, y la selección incluye: El picnic de un millón de años, El contribuyente, La tercera expedición, Noche de verano, La mañana verde, Aunque siga brillando la luna. La humanidad como la causante del fin de todo en Bradbury podía ser considerado ciencia – ficción en la década del ’50, – la primera edición es de 1950- pero en realidad su lectura nos revela una metáfora del terror que invadía a todos, del poder de destrucción de las potencias, luego de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, y el principio de la guerra por el espacio entre los Estados Unidos y la Unión Soviética.

En pleno siglo XXI, su relectura nos deja el sabor amargo de darnos cuenta que esa carrera para terminar con toda posibilidad de vida en el planeta, como daño colateral, buscado o no, dejó de ser una distopía, para convertirse en una hipérbole realista. La pandemia sumó a la gravedad de las guerras intermitentes, los atentados habituales, el hambre y la desigualdad social, las migraciones incesantes; la incertidumbre de un enemigo para el cual nadie parece estar preparado, y cuya victoria es una novela de intriga. De esta manera en el primer audiovisual de todos los párrafos posibles, se elije el siguiente:

Perdonadme si os hablo como un político, pero al fin y al cabo soy un ex gobernador: honesto, por eso me odiaron. La vida en la Tierra nunca fue nada bueno. La ciencia se nos adelantó demasiado, con demasiada rapidez, y la gente se extravió en una maraña mecánica, dedicándose como niños a cosas bonitas. (…) Hemos tenido suerte. No quedan más cohetes. Ya es hora de que sepáis que esto no es una excursión de pesca. He ido demorando el momento de decirlo. La tierra ya no existe; ya no habrá viajes interplanetarios, durante muchos siglos, quizá nunca. Aquella manera de vivir fracasó, y se estranguló con sus propias manos. Sois jóvenes. Os repetiré estas palabras, todos los días, hasta que entren en vosotros. (261/62)

El final elegido es apocalíptico pero no ya para los humanos sino para los marcianos que se enfrentan, como hoy nosotros a un enemigo tan pequeño como letal, la varicela, y no tienen en su conformación la manera de defenderse y mueren. En Aunque siga brillando la luna el personaje que acaba de recorrer ciudades vacías en Marte explica: La varicela. Atacó a los marcianos como nunca ha atacado a los terrestres. Supongo que tenían otro metabolismo.” (83) Cerrar con ese audiovisual, organiza el sentido de los anteriores, los humanos están en Marte, viajan al planeta rojo, observan sus dos lunas, cantan en voces que no reconocen, huyen de la tierra, y lo colonizan, porque el planeta está vacío de marcianos: “-Es posible que algunos marcianos, si fueron listos, hayan huido a las montañas. Pero quedan muy pocos, y nunca serán problemas, puedo asegurarlo. Este planeta está acabado.” ( 83)

Pandemia tiempos de pandemia, antes Marte fue América y la viruela, fue la varicela, y la población diezmada, ahora el pequeño enemigo está con nosotros, y ¿nosotros…? Los trabajos conforman una inquietante puesta en escena de los cuentos de Radbury, pero además de un homenaje al narrador, producen a través de la selección de los cuentos, una fuerte y esclarecedora metáfora de nuestro presente.

Bibliografía: Bradbury, Ray, 1997. “Crónicas marcianas”, prólogo de Jorge Luis Borges. Buenos Aires:

Minotauro. Ficha técnica: Crónicas Extraordinarias: Intérpretes: Daniela Brunfman, Santiago Fraccarolli, Gastón Frías, Rocío Saldeña, Josefina Barrionuevo, Andrés Bernay, Juani Barea. Cámara: Juan Manuel Falabella, Agustín Frías, Ivanna Scherman, Pina Spena, Sofía Castaño Ragli, Milagros Barea. Edición: Gastón Frías.

Casadanzada

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Casadanzada

Intèrprete – Performance Nina Lenze

Mariàngeles Sanz sanzm897@yahoo.com

Una vez màs la casa como el espacio posible e inevitable del teatro y la danza en tiempos de pandemia. La performance nos abre al espacio ìntimo desde su cabeza de cartòn que simula una casa, con su puerta y ventanas. Desde la palabra la poesìa se hace presente antes que el movimiento y las acciones nos lleven a recorrer ese mundo donde todo respira la subjetividad del personaje. ¿Somos la casa que habitamos o la casa se construye no sòlo con los materiales: arena, cemento, ladrillos, madera; sino con los fragmentos de nuestra subjetividad, de una identidad singular conformada por nuestra memoria, nuestros recuerdos, nuestras ausencias, y la presencia que va atravesando los espacios, con nuestro olor, nuestras palabras, y nuestros silencios?

La performance nos abre la puerta simbòlica e ingresamos en el lugar màs impregnado con olores, sabores, quehaceres, imaginaciòn y creatividad: la cocina. Desde allì su mundo y la coreografìa cotidiana, cocina y canto unidos en las acciones comunes, repetitivas que toman otros sentidos en el cuerpo de la intèrprete. Luego el lugar de una intimidad precisa, donde el cuerpo pierde el sudor y el hedor, lo sucio del dìa a dìa, en el bautismo del baño, el agua que corre sobre ella, es a la vez limpieza y poesìa.

La intimidad màs prieta, màs exclusiva del dormitorio y su secreto de sexualidad y amor, de lo onìrico, que guarda los secretos de lo no dicho en voz alta, pero que tiene tambièn la palabra de fondo para darnos pistas para nuestro viaje. De allì, de lo màs secreto al afuera del jardìn y la tarea de ventilar, de dar a la luz los trajes que cubren y develan; cubren el cuerpo a la mirada ajena, pero en su color, diseño e intenciòn develan el deseo, dan informaciòn, entre el vaivèn del tendedero y su tio vivo de colores y posibilidades.

Presencia y ausencia, la singularidad de una casa mimetizada con el personaje, y la memoria de otros que tambièn danzan en ausencia, en otros espacios similares, en tiempos donde el encuentro es casi una revoluciòn, una transgresiòn al estado de cosas. Singular presencia de la intèrprete, sugerente audiovisual, que nos provoca a la mirada interior y a la relaciòn propia con nuestro entorno, la casa, un vestido màs que llevamos puesto, como refugio y prisiòn.

Ficha tècnica: Casadanza. Intèrprete: Nina Lenze. Direcciòn: Leni Mendez. Montaje y post-producciòn: Ignacio Lòpez Escriva. Mùsica y mezcla de sonido: Gabi Lucena. Asistencia de direcciòn: Verònica Etchegoyen. Colaboraciòn en los textos: Verònica Parodi. Traducciòn: Sofìa Maranesi, y Tina Haus. Grabaciones de voces: Marcela Turjanski. Animaciones gràficas: Pablo Pereyra.

La Aurora de Darío Levin

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La Aurora de Darío Levin

El niño hizo justicia cuando me dijo, mamá

Mariángeles Sanz sanzm897@yahoo.com

En el marco del Festival Vicente López, Darío Levin, actor y director, presenta su trabajo “La aurora”. Autor y actor de la pieza, nos ofrece una performance excelente, que lo tiene como único protagonista y que nos hace transitar por una intensa gama de sensaciones. En una sala despojada, una celda, en una pequeña silla, el personaje relata los acontecimientos que lo llevaron a esa situación. ¿Quién es Aurora? ¿Una trabajadora golondrina en los viñedos, una travesti, que encuentra su razón en la mirada de un niño, en su voz cuando pronuncia la palabra con la que ella no se atrevía a soñar: mamá? La respuesta es la de dos marginales en el cuerpo de una, porque la apropiación que hace el personaje de la identidad de la Aurora muerta, no la convierte en mujer, como no lo hace ni la ropa, ni el maquillaje, ni el cabello, sino lo que siente de sí misma desde siempre. Dios se equivocó dándome este cuerpo, dirá en un momento del relato, por eso el niño hizo justicia.

En el medio la historia, se separa, se divide en dos: el presente y el pasado a través de momentos musicales, que funcionan como separadores, y rompen con el realismo e introducen lo onírico. A la ensoñación acompañada por la música, que muy bien elegida, va completando el relato de lo no dicho. En el pasado, la relación con su abuelo, único ser que lo comprende y lo ampara, y el pueblo que lo rechaza, se burla, o abusa de él. De esa narración de acontecimientos surge la problemática social: el trabajo en negro, la falta de oportunidades, la diferencia de clase, el respeto o su ausencia, la mirada del otro, y sobre todo el abuso, la violencia como respuesta a lo diferente.

En el presente, su afirmación en una identidad femenina que ve concretada en el niño, del que se apropia para que como afirma, trasvestirse por segunda vez, al asumir el rol de madre; la que cuida, protege, ampara, y sabe lograr además el disfrute del juego en común. Una identidad femenina que como dije antes, surge de su subjetividad y no de la exterioridad de sus formas: el vestir, el maquillarse, lejos del estereotipo.

Dario Levin lleva adelante una actuación atrapante que nos deja sin aliento, a partir de una gestualidad y una postura estudiada que fluye con naturalidad, y desnuda el alma de “Aurora”, de las dos, la recolectora de racimos de uva, la nieta, la empleada doméstica, y la muerta que como ella también tiene un destino de violencia instituida, aceptada por la sociedad. La música y la voz del personaje cierran la página de ese presente de dolor. La canción María1 de Milton Nascimento, y el primer plano de la mirada de Levin2, conforman la imagen de una belleza triste, y dejan en claro, que en el teatro para llorar, no se necesitan lágrimas.

Ficha técnica: “La Aurora” de Darío Levin. Intérprete: Darío Levin. Realización de vestuario: Laura Toledo. Realización escenográfica: Javier Marcos y Kevin Orellanes. Producción: Compañía Teatro Casero. Dirección: Kevin Orellanes.

1(…)

María, María es el Sol
Es calor, es sudor
Y una lágrima que corre lenta
De una gente que ríe
Cuando debe llorar
Y no vive,
Apenas aguanta (…)





Pero hace falta la fuerza
Hace falta la raza
Hacen falta las ganas, siempre
Dentro del cuerpo y las marcas
María, María confunde dolor y alegría (…) Milton Nascimento

2 Dario Levin desde 2014 reside en la Comarca Andina, en la Patagonia argentina, donde fundó la Compañía Teatro Casero, que funciona como usina de investigación, formación y producción teatral. Desde entonces dirigió varios espectáculos: una trilogía a partir de obras de Antón Chéjov (Ensayo Ruso, Amoroso y Los gansos graznan un rato y se callan), Porquería de Marcelo Bertuccio, Cardumen de Luis Sarlinga entre los espectáculos más destacados. Actualmente participa como actor en dos unipersonales Hijo del Campo y La Aurora, dirigido por Adrien Vanneuville y Kevin Orellanes respectivamente.

Festival Vicente López

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Festival Vicente López en Escena / Lumiton
Festival de Teatro en Tiempos inesperados

La comunidad de las artes escénicas vive un presente desprovisto de todas sus herramientas y convenciones, está alejada de su contexto espacial, de ese acto gozoso y ese presente compartido entre intérprete y público. Sin embargo los artistas han mutado su lenguaje y aún en estas condiciones tienen mucho que comunicar.

Vicente López en Escena en su edición más inesperada ofrece este encuentro para, una vez más, vibrar colectivamente a través de cada creación.” (gacetilla)

Mariángeles Sanz sanzm897@yahoo.com

Entre el 16 y el 31 de enero de 2021 La secretaría de Cultura de Vicente López presenta la sexta edición de “Vicente López en Escena, Festival de teatro en tiempos inesperados» Con la dirección y producción general de la Secretaría de Cultura de Vicente López, la dirección artística de Silvia Gómez Giusto y la producción de Micaela Saconi, este año el Festival se podrá disfrutar a través de la plataforma lumiton.com.ar.Un espacio para reflexionar el presente abarca obras especialmente creadas por artistas locales, piezas de países invitados como Chile y Brasil, talleres, conversatorios y obras seleccionadas de una convocatoria abierta. El espectador puede asistir de forma gratuita a través de la plataforma Lumiton.

Desde Brasil se presentó el audiovisual “Marcha a Ré” en una rúa colapsada de vehículos vemos entre ellos, ambulancias funerarias. Recordando al cuento de Cortázar “Autopista del Sur” pero llevada al límite entre la vida y la muerte presente en los tiempos actuales. En el video también aparece la carencia, el hambre, la necesidad de aquellos que no tienen una cobertura de sus necesidades desde el Estado, o desde una economía que los incluya en el sistema: vendedores ambulantes y gente que pide se mueven entre los coches. De fondo el sonido de un respirador marcando el ritmo, un trompetista dándole un toque de esperanza al entorno, y la importancia de los primeros planos y las miradas. Un trabajo inquietante, cuyas imágenes lo dicen todo.

“Formas de sonido” se divide en tres tiempos: 1- Un hombre y un micrófono marcan el ritmo para que una bailarina entre el verde de las plantas de un jardín, se deje atravesar por los sonidos que con él produce. 2- El sonido del viento irrumpe en la imagen, y ahora dos son los cuerpos a piso quienes tras el ritmo del hombre y el micrófono como instrumento marcará los movimientos de ambos. 3- El sonido se complejiza, el instrumento en la boca del hombre se produce en diferentes tonos, y los bailarines ensayan posturas insólitas, juegan con la ductilidad de sus cuerpos, la flexibilidad de brazos y piernas que siguen los acordes.

Performances: Miloo Moya, Mariela Puyol y Facundo Fack Nieto.

“Todo roto” Documento incierto sobre nosotros. Los monólogos se cruzan con los recuerdos y las memorias colectivas, dos espacios: la ciudad y el barrio, provincia versus capital; un grupo de amigos, que guardan en su vidas momentos de felicidad, las vacaciones juntos, la vida en común, y otros que entrelíneas van surgiendo de los relatos. Inés y Fátima, Fátima y Javier, Javier y Diego, Fátima, Inés y la revelación de la homosexualidad de Rodrigo. Amistad, encuentros y separación, la despedida, la vida y la muerte. El cruce de percepciones diferentes ante los mismos hechos, sentimientos distintos ante un acontecimiento vividos por todos. Actuaciones convincentes, que hacen que el discurso nos vaya atrapando en la red de las historias. La mirada dirigida, igual que la palabra, a un interlocutor fantasma: el director del audio -visual, el posible espectador. El espacio una casa, que la cámara recorre desde la cocina hasta el patio y su sinfonía de plantas, pájaros y mosaicos, hasta la terraza, con los relatos de los personajes, con sus miedos, sus historias familiares, y sus proyectos. La muerte, ¿es un lugar? O es una cotidianidad que va con cada uno, siempre. Para crecer ¿cuántas muertes necesitamos?

Ficha técnica: “Todo Roto” Documento incierto sobre nosotros de Juan Ignacio Fernández. Actúan: Julián Marcove (Diego), María Emilia Ladogna (Inés), Julia Gárriz (Fátima), Miguel Sorrentino (Javier), Leo Martinez (Rodrigo) Realización audiovisual: Fernando Pérez. Dirección General: Julieta Abriola.

“Los frutos de Keb” de Inés Garland1 Un cuento para mi vecina nos relata una historia mientras Natalia Martínez en sincronía lleva adelante una ilustración del cuento. Un niño en la playa, casi ahogado, único sobreviviente de un naufragio, donde además de los integrantes del mismo, naufraga habitualmente la humanidad entera. Inés Garland escribe para decirnos de los tiempos para entender las diferencias, aceptarlas y poder por fin comer los frutos de nuestra comprensión. Un relato bello, que desde la poesía de sus metáforas nos habla de un presente cruel, el de los migrantes que parten desde Äfrica a territorios donde sueñan con un futuro posible.

1Nació en Buenos Aires en 1960. … Sus libros para adultos, jóvenes y niños han sido traducidos a varios idiomas y sus cuentos forman parte de antologías en diferentes lenguas.

La ilusiòn del rubio de Santiago San Paulo

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La ilusiòn del rubio de Santiago San Paulo

La justicia / la verdad

Mariàngeles Sanz sanzm897@yahoo.com

En un escenario sin pùblico Martìn Slipak se transforma, se introduce en la piel del personaje, Facundo,i luego de un monòlogo donde nos refiere una causa de desapariciòn en democracia, una màs de las tantas a las que la sociedad les debe verdad y justicia. El actor, se transfigura para darle cuerpo y palabra a la muda voz de quien no tiene la posibilidad de contarnos còmo fueron las cosas sòlo a travès del arte, del teatro; medio de una expresiòn obturada, clausurada por el Estado; la voz de un cuerpo que busca su lugar en la vida y en la muerte. “Yo nacì en democracia, pero me dejaron suspendido”

Los personajes en el relato se van sucediendo, relato que abarca la semana anterior a su desapariciòn, y aparecen divididos entre vìctimas, victimarios, y còmplices de estos ùltimos. Dos nombres son los de la emociòn y la ternura, Viviana la madre, la nueva Antigona criolla, que una vez màs reclama ante todos un derecho divino, y Rocìo el legado, de una vida quebrada pero que vive en su hija, la justicia es tambièn un deber para su futuro. Como la falta de justicia de la desapariciòn del padre hizo que aùn en democracia, el mètodo de la dictadura siguiera funcionando ante la vista de todos.

El escenario està dividido, en un desk donde el mobilario muestra la miseria, la carencia, y a su izquierda el micròfono que se ilumina ante la voz que canta, o que narra su verdad. El trabajo de Slipak conmueve, emociona, se adueña de la persona del rubio y su ilusiòn, y lo lleva por todas las sensaciones posibles, hasta aquellas que nos hacen esbozar una sonrisa, nerviosa, porque lo que relata lejos està de mantenernos en un estado de tranquilidad. Los fantasmas que no hayan reposo ni justicia, son como una nube que se cierne sobre las conciencias de todos, tambièn de los espectadores ausentes en la sala, pero presentes atravesando la pantalla del streaming. La indiferencia tambièn es un crimen.

El actor recupera su propia vida, cambia el traje / vestuario que lo llevo a ser otro, y retorna a su destino, delante de nuestros ojos, sin trucos, en la desnudez de una obra de denuncia, de recuperaciòn de una memoria.

Ficha tècnica: “La ilusiòn del rubio” de Santiago San Paulo. Actor: Martìn Slipak. Mùsica: Silvina Aspiazu. Diseño de iluminaciòn: Horacio Efròn. Vestuario: Ale Robotti. Escenografìa: Magda Banach. Direcciòn: Gastòn Marioni. TNC on – line. GRATIS en Bit.ly/CervantesOnline

iFacundo Rivera Alegre es un joven cordobés desaparecido en la ciudad de Córdoba el domingo 19 de febrero de 2012, a los 19 años de edad. La noche del sábado salió a un baile de cuarteto y no volvió más. En 2015 la Justicia de Córdoba, luego de un juicio plagado de irregularidades, dicta sentencia declarando culpable de homicidio doblemente agravado a un joven del barrio Maldonado. La investigación se detuvo y Facundo sigue desaparecido. Sus familiares y amigxs lo siguen buscando.