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Mis documentos de Lola Arias y Dios de Lisandro Rodríguez

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Mis documentos de Lola Arias y Dios de Lisandro Rodríguez

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El Centro Cultural Recoleta mantiene la invitación constante para atravesar nuevas experiencias. El espacio cultural multidisciplinario es el perfecto marco para estas dos performances que se estrenaron durante los últimos días de agosto.

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mis documentosMis documentos. Concepto y curaduría de Lola Arias

Nuestros queridos objetos por Walter Jakob, Agustín Mendilaharzu

El dibujo tiene poderes por Powerpaola

Somos lo que hacemos y somos lo que conservamos como valioso, nos integra, nos resguarda nuestra identidad; el amor incondicional a objetos que son una parte de nosotros mismos, y que nos cuesta abandonar. De esa sensación de pérdida ante los objetos que no sabemos mantener en nuestras vidas, nos habla la conferencia performática de Lola Arias, con la presencia en escena de dos artistas de una misma franja etaria, Walter Jakob y Agustín Mendilaharzu, amigos entrañables, que poseen una misma manera de construir un espacio propio a través de la búsqueda y conservación de objetos absolutamente inútiles, salvo para la constitución de su memoria individual. Como arqueólogos de su propia geografía, nos relatan de manera amena y fluida la relación con sus colecciones particulares, cuyo valor intrínseco está dado por la carga de subjetividad que llevan consigo. Valiéndose de una pantalla, las imágenes se suceden en un registro minucioso por categorías: animales, marquillas de cigarrillo, flautas; elementos que guardan registro de una niñez / adolescencia que no quiere ser perdida en el tiempo. De la memoria individual a la colectiva, de lo particular a lo social, el recupero del recuerdo a través de los objetos, forma parte no solo de una vida única en todo el sentido de diferente en cuanto a las otras, sino también de una generación, de una manera de ver el mundo en determinada geografía y su temporalidad. Los dos actores se suceden en el uso del micrófono, y guardan una relación permanente entre sí y con el espectador a quien se dirigen, rompiendo la cuarta pared. Tras un intervalo, la plástica Powerpaola, se integra a la performance, y desde diarios de dibujos, pequeñas historietas mudas algunas, otras con viñetas, y nos trasmite su experiencia como turista del mundo, como viajera en una búsqueda incesante de sí misma. Dolor, alegría, extravío, extranjería, y la necesidad de pertenencia para una persona, una mujer, que nace en un país, se crece y se educa en otro, y deambula por el resto, reconstruyéndose como un cuerpo en work-progress. Esta quinta edición del ciclo de conferencias perfomáticas, que comenzó en el 2012, “se propone indagar el género en búsqueda de un contagio entre el arte conceptual, la investigación, el teatro. Un espacio donde puedan convivir discursos, formatos y públicos de distintas disciplinas.”1

recoletaFicha técnica: Nuestros queridos objetos: Walter Jakob y Agustín Mendilaharzu. El dibujo tiene poderes: Powerpaola. Curaduría y concepto: Lola Arias. Producción: Luz Algranti. Técnica: Facundo David. Equipo Recoleta: Coordinadora de producción de proyectos especiales: Pilar Ayerra. Productora ejecutiva: Lucía Hourest. Centro Cultural Recoleta: La Capilla. Estreno: 30/08/2017. Miércoles: 6 y 13 de septiembre, 20 hs

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diosDios de Lisandro Rodríguez

Gran parte de mi obra va en contra de esta idea del infierno difundida por la religión católica (León Ferrari)2

¿Dios es una presencia, es un concepto, es el vértice de una religión, es la palabra que más significado tiene para la humanidad, más allá de los credos, los ateos y los agnósticos? Lisandro Rodríguez desde el catolicismo, una de las tantas configuraciones religiosas de su imagen, nos pone en el interrogante de si realmente existe o si es una construcción, conveniente y disciplinadora. La santa misa en escena, su teatralidad enfrentada al hecho teatral que nos convoca, y en contraposición con el trabajo anticlerical de León Ferrari, le da a la performance su espesura de sentido, un peso específico polémico. El ritual de donde partió el teatro profano, las bacanales dionisiacas, hasta el atrio de las iglesias en la Edad Media y sus moralidades, los creyentes y los que no lo son se enfrentan a un trabajo de símbolos que van tejiendo la trama de la fe. La misa y su teatralidad, el teatro y su ritual, se unen y nos abisman como espectadores, y luego como asistentes a una exposición de arte profano. Una misa muy actual, con sus cantos, y una feligresía omnipresente en el rito, participando no sólo en las indicaciones del sacerdote, director de escena, que obliga a los movimientos, sino con su voz que compite con la de él al entonar ya desde la previa en el Patio, en un ensayo anterior a la misa, los temas que son a la vez una consigna de significado para todos. La capilla como geografía constituye un contexto preciso, ya que guarda inclusive los vitrales, propios de una iglesia, y la escenografía completa el cuadro, con flores, velas, e imágenes incluidas. Es interesante de qué modo se bifurca nuestra atención entre lo que sucede y es dicho en esta particular “misa” y lo que ocurre en el escenario mientras dos empleados se ocupan de trasladar, con sumo cuidado, en varias cajas distintos cuadros, una gran maqueta y una enorme escultura. El dramaturgo comentó:

Dios es casi un homenaje a León Ferrari, aunque en realidad es un homenaje al Papa. Ferrari dice que agradece todo lo que sucedió con esa muestra porque si no su obra no hubiese tenido la trascendencia que tuvo. Creo que Ferrari deja una marca muy potente, intento agarrar ese guante y llevarlo escénicamente a algún lado. En la obra se establece un diálogo con el acto de censura que ocurrió durante su muestra y la idea de que la iglesia tiene cooptada la cultura occidental. La obra trabaja con la idea de la corporación ‘iglesia’, donde lo que opera son las corporaciones. Son las construcciones de poder que operan todo el tiempo3.lisandro

Ficha técnica: Dios de Lisandro Rodríguez. Intérpretes: Norberto Laino y Sofía Cobás Alé (armadores), Lisandro Rodríguez, Horacio Banega (Padre), Azul Aizenberg, Juan Carlos Antón, Anabela Brogioli, Marcela Burcaizea, Pablo Dos Santos, Verónica Dragui, María Alejandra Fauquié Wefer, Zoilo Garcés, Vero Litvin, Nahuel Martinez Cantó, Emilce Olguin Ramírez, María Luz Orlando Brennan, Carla Petrillo, Juanchi Rojas, Cristina Sallesses, Daniel Adrián Sotelo, Amalia Tercelán, Marcos Videla. Diseño de iluminación: Matías Sendón. Escenografía y diseño espacial: Norberto Laino y Lisandro Rodríguez. Asistencia de dirección y producción: Manuel Schjaer. Dirección: Lisandro Rodríguez. Co-producción: Elefante Club de Teatro. Equipo Recoleta: Coordinador de producción de artes escénicas: Sebastián Romero. Productor ejecutivo: Leandro Rosenbaum. (Esta obra puede herir la sensibilidad religiosa, moral e ideológica del espectador. Queda bajo su decisión ingresar a la misma. Prohibida para menores de 18 años) Centro Cultural Recoleta: La Capilla. Estreno: 26/08/2017. Duración: 60′. Sábado 17 hs / Domingo 21 hs.

Según programa de mano

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Lisandro Rodríguez. Toma la palabra

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Lisandro Rodríguez. Toma la palabra.1

Daniel Gaguine

El pasado 29 de julio, consultado por el diario La Nación sobre los motivos por los cuales no había obras del interior seleccionadas para el Festival Internacional de Buenos Aires, su director, Federico Irazábal dijo “Entiendo los cuestionamientos, pero son criterios. Y no hay montajes del interior porque le pedí al comité curatorial que eligiera lo mejor”. El malestar fue inmediato. Quien tomó la posta para defender tanto a Irazábal como la selección de las obras fue Lisandro Rodríguez, uno de los curadores convocados.

En una charla seria y distendida, con tres pavas  para el mate, Rodríguez respondió cada uno de los cuestionamientos realizados.

Advertencia previa: Esta entrevista responde a los cánones periodísticos. Refleja lo dicho por el entrevistado que se condice con su pensamiento. Lo especificamos antes que haya algún tipo de reclamo para que tengamos en cuenta su pensamiento y no lo que dice…lisandro_rodriguez_caleidoscopio

-Estamos con Lisandro Rodríguez. Va a salir tanto su palabra como su pensamiento. No voy a tener que interpretarte más allá de lo que dígas

– No, no. Va a salir lo que yo diga (risas). Te decía recién, cuando Federico Irazábal me llamó para hacer de jurado, curador, etc. De hecho era un problema. Decíamos “¿Cómo nos ponemos?”. En un punto éramos artistas que estamos eligiendo a colegas, compañeros. Me parece que está bueno que cambie el paradigma de que los que eligen, sea gente que está en el medio, que conoce y ve obras. Que la posta al año siguiente la tome otra gente. Abrirse a ese juego. Un desafío interesante más allá que es un trabajo pago. Eso no me convierte en un funcionario público de la gestión macrista ni en empleado de Irazábal.

-Se esbozó eso.

– Si. No me voy a enojar con lo que la gente esboza, escupe o saca chapa. Estoy tratando de hacer ver como eso, lo podemos pensar entre todos como forma del lenguaje. Como se articula con un pensamiento. No me siento funcionario ni tuve presiones en seguir una determinada línea. Tuve absoluta libertad para trabajar. Con Federico no chequeamos ni le preguntamos nada. Nos dijo “Elijan lo que quieran. Dentro de las obras que mandaron, elijan lo que quieran”. Si nosotros queríamos presentar diez obras de Quilmes, La Plata o Tucumán, lo podíamos hacer. En ese sentido, trabajamos sin ningún tipo de presión. Cuando vimos la lista dijimos “¡Qué bueno que hay cinco obras de danza! Es muy difícil con 650 obras. Se va armando criterios de formas de ver. Si uno manda una obra a un concurso (he mandado obras a concursos), sé que voy a ser juzgado bajo ese criterio. No puedo estar pensando que va a tener el mismo efecto una obra que se manda en video que otra que puede ver en vivo el jurado o el equipo seleccionador. Entonces, frente a eso, es cuando uno se expone a la mirada de un tercero. Obviamente, también pienso que cuando uno manda una obra a un concurso, uno mira al jurado.

-Eso es cierto.

– “¿Quien está? Uh, a este no le va a gustar”. Pero, ¿eso significa que la obra es mala? No. Incluso cuando viene que alguien viene a ver lo que hago, pienso que puede ser que no le guste. Se puede confirmar esto pero también está la sorpresa que le haya gustado. Me parece que, en ese juego, poner en términos tan absoluto al concurso, al cómo se selecciona en un concurso, es un poco engañoso para todos. Es como si fuera “una cosa o la otra”. Es “esto o lo otro”. Nos pasó que Bartís no había quedado en la selección. Decís que todos corren con la misma lógica, se los evalúa por igual y tienen las mismas chances. Pero en el momento de llegar el nombre de Bartís…es Bartís. ¿Influye en una selección que sea Bartís el que uno esté evaluando? Un tipo con semejante trayectoria. Es increíble que ahora haya que aclarar todo en cada momento.

-Es cierto. Es lo que estás diciendo, no lo que estas pensando….

-Estoy diciendo lo que pienso. Igual hay una frase de un amigo que siempre digo y es “La casa se reserva el derecho de contradicción”. Es muy buena la frase y la uso no para atajarme ni relativizar sino que uno empieza a tener sus contradicciones. Uno va armando su pensamiento, sobre todo en un trabajo. Hablo a través de mis obras pero también el trabajo es hablar con un periodista o dar a conocer las obras. Eso también empieza ser parte del lenguaje del material. Uno tiene que estar atento a ver como expresa lo que piensa y no estar atento a no decir lo que piensa, que es lo que hacen otras personas.

-Por eso es el lío que se armó con lo que dijo Irazabal, lo que no dijo o piensa. ¿Te sorprendió eso?

– ¿A quien le importa lo que pienso yo de lo que piensa Irazabal?

-Fue la defensa esbozada al respecto…

– Si. Las defensas y discusiones en Facebook…Es una plataforma sumamente interesante Facebook. Uso mucho esa plataforma. Creo que, habiendo sido seleccionado jurado/curador, o como se llame, del FIBA y del INT, este año, siento una gran crisis del lenguaje. Facebook es una plataforma donde la gente encuentra modos muchos más pregnantes para expresarse que en el teatro.  Ves y decís “Mirá todo lo que pensabas!”. Que lastima que algo de ese pensamiento y esa fricción no se pueda ver en el teatro. Es una crisis que nos pasa, a nivel generacional, donde la potencia y la violencia del lenguaje están puestas más en un espacio como Facebook más que en nuestras obras.

-A lo que iba es si te sorprendió esa virulencia…

– No me sorprendió. Si escucho a una persona -sea Irazabal o quien sea-, que dice eso que dice la nota que dijo Irazabal, te salto a la yugular. No solo por lo del interior. Si vos me preguntas “¿Por qué no hay ninguna obra del interior’” y te respondo “porque elegimos lo mejor”, es horrible. Es impresentable que te conteste eso. Es agresivo y discriminatorio. Hay un montón de cosas que se le puede adjudicar a esa frase que no está bueno. Frente a eso, entiendo la lógica reacción de la comunidad teatral del interior, porteña o de donde sea.  Ese final…la frase es una especie de falacia. Cuando Federico nos llama, no sabe que obras se presentaron. Es una trampa del lenguaje.

-Lo planteaba de un lado puramente periodístico. Acaso si lo dijo y se equivocó, ¿no podía pedir disculpas?

–  Es muy difícil eso. Vos no te equivocas por esa frase. Además, para mí, la frase es incoherente en su sintaxis. No tiene lógica. Eso es lo que pienso. Podes estar de acuerdo o no. Después, más allá de mi vínculo con Federico, lo que pienso que piensa él, como participante/seleccionador de obras, es y lo digo “Nunca Federico me dio esa bajada de línea”. Con lo cual, puedo hablar hasta ahí. Eso fue lo que hice y lo dejé claro. Nunca me dijo Federico “elegí lo mejor y por lo tanto, excluí las obras del interior”. Podría haber dicho también que “haya obras de CABA y un salpicado de otras regiones”, “tiene que haber cuatro obras de danza, cuatro obras del interior, cuatro del conurbano bonaerense”, “El reglamento permite que se presenten obras de hasta veinte años atrás pero no quiero que sean más allá de hace un año y medio”, “Dentro de las dieciséis obras seleccionadas haya cinco directoras mujeres”. Nunca nos dijo nada de esto.

-Ese fue un tema que salió, que no hay directoras…

– Decile a Maricel Alvarez (N de R, junto a Rodríguez y Luciana Acuña, conformaron el comité curatorial del Festival) que sea elegida no por su obra sino porque es mujer. Ese es un terreno conflictivo. No sé si tengo las herramientas necesarias para hablarlo y atañe a algo mucho más profundo. Es muy reduccionista ponerlo en la selección del FIBA pero también comprendo el reclamo de un montón de personas que entienden la cuestión de cupo como una cuestión política y situacional. Se sabe que no está bueno el cupo pero en este contexto es necesario hacerlo.

-Hubo directoras como Mariela Asensio que se manifestaron al respecto.

– No estoy de acuerdo con Mariela pero entiendo su postura y la respeto. Por eso la escucho. También veo que Mariela dice eso y hay otras mujeres que no quieren saber nada del cupo. También está el cupo para artistas trans ya que no hay artistas trans en el FIBA.

Lo que pasó fue que, con esa frase de Federico, es lógico que salte todo por el aire. No me sorprende. Yo estaría saltando. Pero esta frase tiene una concordancia directa con la programación de la que 1/3 es responsabilidad mía. ¿Por qué no voy a salir a decir lo que pienso sobre el trabajo? Esto se vuelve político pero no porque me vuelva un funcionario público. En este caso, me están llamando para hacer un trabajo específico que tiene que ver con un festival que excede al gobierno de turno y un montón de cosas. Tomé ese compromiso de hacerlo amorosamente pero no en el sentido que le da Macri o los políticos. Tiene que ver con el compromiso ético-político-estético con mi trabajo.

-También se criticó la elección de la obra de Mariana Chaud en la que aparece Luciana Acuña.

– Si. Es un tema candente. Lo entiendo y discutamos al respecto. Pero una cosa es decir eso y otra ponerse en ese puterío de programa de chimento. Está bien que haya saltado la gente pero no estoy pidiendo perdón al respecto. Elegimos la obra con absoluta convicción Maricel y yo. De todos modos, a veces uno peca de ingenuo por estas cosas. Ahí tengo que reconocer cierta ingenuidad en determinadas cuestiones. Puedo mostrar la obra de Mariana y estoy convencido al respecto. La elegimos de ese lugar y Luciana nos dijo “miren que ayudé un poco”. Para nosotros, estaba buenísimo el lenguaje con una conjunción de estética teatral y contemporánea, que nos representaba muy bien a Maricel y a mi. Eso por un lado. Quedó y nunca más hablamos a hablar de la obra. A tal punto, que me olvidé de esa situación…

lisandro-rodriguez-caleidoscopio-Ahora te la recordaron…

– Exacto. Voy a la ficha técnica de Alternativa Teatral donde veo que dice “Coreografía y asesoramiento, Luciana Acuña”. Cuando miro la obra, no siento la mano de Luciana. Tampoco es una obra coreográfica. Entonces digo, ¿qué pesa más ahí? ¿El crédito de una convención? Eso no justifica la elección pero también está bueno empezar a pensar estas convenciones del teatro contemporáneo. La obra es claramente de un ciclo de Invocaciones. Está bien, tiene eso pero no es una obra que dirige ella. Ni siquiera actúa. Me parece una cuestión de clases crediticias. Si ella figuraba como prensa, ¿cabía esta discusión?

-Para mi, sería peor todavía.

– ¿Y la asistencia de dirección?

-Siempre va a estar la discusión si es miembro del jurado.

– Lo estoy pensando en voz alta. Veo que hay cierta verticalidad que engloba un montón de cuestiones. Creo que nos acomodamos mucho a determinadas situaciones (también me incluyo). Estamos en un momento muy sensible. 

-Esta selección, con estas características, cae como la cereza del postre de lo que se vive. La gente del interior no se ve representada y parece lo de unitarios y federales. Esto más allá de las calidades…

– Es que lo de las calidades es sumamente aleatorio. No hace al asunto. Te puedo mostrar las 650 obras y vas a elegir obras diferentes porque te interesa, te convoca o el criterio que vayas armando. Es muy difícil. Para mí, es una discusión inevitable.

-¿Tuvieron algún criterio de selección?

– Lo sentí como un trabajo creativo. Lo viví como un ensayo. Como director, te encontras una vez y tenes un panorama, después otra vez y tenes otro. Vas seleccionando lo que es más particular. Ahí es donde decís “lo mejor”. Es muy reduccionista y elitista así como subjetiva. ¿Quién lo determina?

-El jurado a cargo en ese momento

– Pero ¿cómo podes generar consenso con algo tan subjetivo? Ahí empezamos con los criterios. Maricel Alvarez tiene una línea muy contundente y clara de lo que piensa del teatro. La verdad, aprendí mucho de Maricel y Luciana. La forma de mirar, lo que señalaban, lo que decían. El otro día, hablé con Rubén Sabadini que me decía que se veía claramente que la programación dialogaba con este gobierno. Eso era lo que le hacía más ruido. Sentía que no había espacio para la otredad, que estaba muy cerrado a una estética determinada.

-Por eso decía que la selección del FIBA era la frutilla del postre de este gobierno y de un discurso.

– No me molesta que se ponga en tela de juicio una decisión. Lo que no está bueno es que se tome algo personal y después, que no se discuta al respecto. Con todas las personas con las que me encontré, no hablamos de lenguaje. Creo que hay un gran problema que es el vaciamiento del lenguaje. Cuesta muchísimo hablar de eso.

Pero volviendo a Sabadini, me parecía bien lo que decía. Desde ese lugar, lo podes pegar a este gobierno. Ahí es donde vuelvo a pensar de porqué este gobierno es dueño de determinadas cuestiones. Eso por un lado. Por otro lado, vi un montón de obras de las que no conocía a sus integrantes. Gran parte de la comunidad teatral porteña –que muchos son los que están discutiendo y denunciando- no los conoce. No fueron a ver sus obras. Eso es un prejuicio de lenguaje. Ven una pantalla o un tipo haciendo música contemporánea y dicen “Es muy moderno”. Son prejuicios y yo también los tengo. Cuesta porque tengo una formación más clásica teatral pero no puede negar que forma parte de la escena.

-¿Te llamó gente del interior, algún periodista al respecto?

– No. Igual, es todo muy complicado. Uno se expone a esto.

-Tu exposición fue muy importante. Hablaste más que Irazabal por lo que él dijo y que tus dos compañeras del jurado cuando se criticó la selección

– Pero no es eso solamente. Te explico. Maricel no habla en Facebook. En mi caso, suelo hacerlo. Soy consecuente con eso. Para el que no lo hace es como que te diga “venite a jugar al desierto del Sahara” y Facebook es un depositario de bosta. Entonces, hay que estar dispuesto emocionalmente. Es un gran trabajo de salud exponerse a esa situación, que todo el día te estén arrinconando. Con Lucho Bordegaray nos quedamos hasta las tres de la madrugada discutiendo sobre este tema.

También hay algo que pienso es porqué la gente del interior va a estar interesada en Buenos Aires. La entiendo si, como posibilidad de trabajo.

-¿Y de legitimidad?

– No. La entiendo como trabajo. No me interesa la legitimidad en tanto no me brinde trabajo. Esto lo digo por mí. Trabajo por el cual te pagan, por hacer lo que querés y lo que crees. Desde ese lugar entramos en una discusión en la que hablamos de posibilidades de trabajo. No de otra cosa. Desde ese lugar, hay un reclamo legítimo de cualquier persona, viva en Formosa, Quilmes, Santa Cruz o donde sea.

-El problema es que volvemos en la frase en cuestión.

-Ahí es donde digo que hay una construcción de poder, de creer que estar en determinados lugares te convierte en algo determinado. Por un lado, es cierto. Pero es muy paradójico. El teatro independiente se jacta de un montón de cosas y está en una discusión muy berreta. No se habla de lo que se tiene que hablar. Si hablásemos de lenguaje –ponele-, tenes los banners que ponemos en los halls de nuestros teatros para que venga y se saque una foto la famosa de turno, para sacar chapa con esa mierda. Eso lo hacen las salas independientes. Con agentes de prensa que ponen carteles con tu apellido en una sala para veinte personas. Es una estupidez. No se habla del trabajo ni se discuten las obras. No tenemos espacio para esto. Entonces cuando aparecen cosas repudiables como esta frase, va todo para ese lado. Es como una pareja, discute y sale todo lo que tenías adentro. “Esta selección es el fiel reflejo de este gobierno”. Entonces digo “Pará la mano”. Empecemos a separar porque no todo es lo mismo. ¿Por qué le vas a dar con un caño a los jurados? ¿Por qué todos creemos que tenemos que sentarnos en el panel de “Intrusos”? Te pueden decir “hablo por medio de las obras que elegí. Después, si querés, “nos sentamos y discutimos”.

-Pero ahí estaría hablando a través de las obras de un tema que no compete como el ser jurado.

– Cómo que no? Mi trabajo es ser jurado y hablo de las obras que elegí.

-Ok, te van a gustar las obras que vos haces dentro de esa línea.

– Es probable pero no hablaría de “gustar”. Tengo este criterio de selección para este festival. Es válido. Te puede gustar o no. No estoy de acuerdo que, porque no hayan salido a hablar, se las critique. Yo salí a hablar y a explicar algo muy concreto. No hace falta que lo vuelvan a explicar. Hablé por mí pero doy cuenta de una situación. Enumeré cada cosa y estoy dando a conocer una explicación respecto a lo que se cuestionaba. Ahí es donde la gente piensa que, porque somos jurados, somos funcionarios públicos y nos pueden decir lo que se les cante. Primero, no soy funcionario público y segundo, no me podes decir lo que se te cante. Tengo una vida, un laburo, vení a preguntarme cosas a una obra pero creer que, públicamente, voy a acusar y hacer un juego retórico para dármelas de inteligente….¡Pará la moto!

-Con la elección de obras de hace unos años, parece que la selección es para programadores extranjeros. No la vieron antes y ahora la pueden ver.

-Entiendo que una parte de las bases estaban abiertas a obras de otros años. Muchos programadores no habían venido y Federico sentía que en esta edición iban a venir muchos más. Por eso, quería darle la oportunidad a obras viejas para que se puedan presentar.

-Voy a poner una imagen fea. Es como un “Mercado libre” de obras.

– No. No lo veo así. Lo que entiendo es que abre (no digo que este de acuerdo) y no hay límite histórico de obras. Se podría haber presentado Bartís con “El pecado” y habría que evaluarla. Lo que sé es que él tenía ese criterio. No sé si está bueno o no. El criterio era ese y como todo, es discutible. ¿Está mal o bien? Es discutible.lisandro-rodriguez_caleidoscopio

-Nuevamente el tema es la explicación. Leo eso respecto de los programadores de afuera, pienso ¿el Festival sería para programadores más que para el público?

– No sé. Creo que el Festival es un espacio donde se ve teatro de distintos lugares del mundo y de nuestro país. Eso representa una sumatoria de obras. Los programadores vienen a una especie de mercado. Las obras son un producto. ¿Crees que no?

-Desearía tener una visión más romántica al respecto…

– Soy super-romantico pero digo una obra como producto. Seguramente, ahí nos meteríamos en un debate mucho más interesante que este que estamos teniendo ahora. Es producto de un ensayo, de un tiempo, de una dedicación. Pero no deja de ser un producto en el que el arte se mueve asi.

-Pero de esa manera, el festival termina más cerca del MICA que de otra cosa

– Es probable. Pero, todo el mundo se muere por viajar!

-Ah ok!

-No lo digo como juicio de valor negativo. Lo que digo es que viajar no solamente es una legitimación, chapa y toda la pelotudez sino que es un espacio concreto de trabajo. Acá hay una puja por espacios de trabajo. Esa es la legitimidad de los reclamos y está bien que sea asi. Cuando hablo de productos, hablo de que las obras seleccionadas son obras que se vuelven productos para determinadas personas que tienen el poder de hacerlas viajar a otros festivales. Moverlas, producirlas, representarlas, lo que sea. Te lo dice alguien que viajó muy poco en relación con otros colegas que produjeron menos cosas que yo o menos visibilidad. No soy una persona de viaje y estuve en los FIBA anterior con obras. Me encantaría hacerlo porque es un lugar de trabajo.

-¿Te arrepentís de esta experiencia como jurado?

– No, para nada. Es más, me gustaría tomar mucha de las cosas que estamos hablando. Es muy complicado. Ahí aparece otro tema que lo dije en las redes sociales que es el cuidar a Federico y a Marcelo. Dentro de esta gestión y con todo lo que conocemos de este gobierno, son dos personas valiosas más allá de las diferencias que podemos tener estéticas o de lenguaje. Son lugares muy difíciles de ocupar. Son espacios que implican mucha política a la vez que no. Es una zona muy difícil. Se pueden encontrar un montón de cosas que se pueden denunciar, y cosas que no están muy visibles, con un trabajo muy de hormiga e interno. Esto lo conocemos muy bien en el INT y sabemos que está enquistado desde hace muchos años. Pero nadie lo quiere hacer. Me acuerdo que, cuando estaba en ESCENA, decíamos de postularnos para el INT. Todo bien pero es un trabajo muy grande, un dolor de huevos. ok. Nadie te obliga a agarrar ese hierro caliente pero cuando aparecen personas como Federico o Marcelo Allasino, está bueno. Están haciendo un trabajo muy importante en el INT, dando batalla a una discusión con un montón de herramientas  diferentes de personas que estuvieron. En un punto, subieron la vara de la discusión y abrieron otras zonas. Está bueno poder ver otras cosas.

-Con todo este lio y tomando esto que decis que son personas valiosas, una declaración desafortunada, aclarada a medias, termina conspirando contra las buenas intenciones.

– No hablo de “buenas intenciones” sino de un laburo concreto. Te metes en la página del INT y ves la línea de subsidios, como está diseñada y como podes presentarte. Hay un montón de cosas que faltan. Haría un montón de cosas pero es muy complejo todo. Está todo hermanado a cuestiones que me exceden. Esas discusiones son muy complejas y hay que darlas. Pero no todos están dispuestos a darlas. Entrega su tiempo por un sueldo y su tiempo por eso. Tanto Alasino como Irazabal, como representantes de un equipo de trabajo, son personas que (te gusten o no) entienden el trabajo escénico. Conocen eso. En la medida que vea que hay cosas para adelante, digo que hay que cuidarlos.

El arte de vivir de, por, para y sobre Lisandro Rodríguez y Martín Seijo

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El arte de vivir de, por, para y sobre Lisandro Rodríguez y Martín Seijo

¿Por qué no podemos vivir de nuestro arte? ¿Por qué no podemos vivir de vivir?

14520497_10211303903337106_1766148213236557371_nAzucena Ester Joffe

No por casualidad, Lisandro Rodríguez y Martín Seijo, inquietos artistas, se presentaron el 8 y el 15 de Octubre en CNB en el marco de Casa Tomada. La tercera y última función será el miércoles 9 de Noviembre en el mismo sitio. Pero ¿Qué es Casa Tomada? Es “un proyecto de carácter disruptivo y experimental, en el que participan más de sesenta artistas de diversas disciplinas”1, que tuvo su apertura el 12 de Agosto y se extenderá hasta el 18 de Diciembre del presente año. ¿Es una exposición? ¿Un ciclo y/o encuentro de las artes en general? Es “una intervención activa del edificio” y El arte de vivir no es sólo eso sino también la búsqueda constante de ambos artistas por cuestionar los límites de lo establecido. Por encontrar otras alternativas de la representación, a partir de la reflexión sobre las artes escénicas y la praxis, que involucra a todos los agentes del quehacer teatral, incluido el público.

Esta es la segunda performance que llevan adelante Rodriguez y Seijo. En el 2014, La Parodia está de moda y las salas alternativas fomentan el amateurismo2, fue una convocatoria particular que estaba dirigida, especialmente, a la gente de teatro y de danza, también a periodistas, críticos y jurados, y a los asistentes de la Escuela de espectadores. Una participación que se extendió más allá de los límites edilicios del Elefante Club de Teatro. Por un lado, porque muchas personas que incluso no asistieron, recibieron un mail con la leyenda “Nos interesaría mucho conocer tu opinión acerca de una frase que pertenece a Alfredo Alcón” Buscar interpretar textos clásicos nos ayuda a ponernos de pie, a elevarnos, aun sabiendo que no los podemos alcanzar. Luego, “Tu respuesta será reenviada a todos los espectadores que participaron de dicha función, casi en su totalidad gente de teatro”. Por otro lado, porque tuvo consecuencias a otro nivel, en particular, con ARGENTORES por el pago del 10% de lo recaudado por las entradas -pues para poder ingresar a la sala no abonamos entrada sino que, como valor simbólico, entregamos una botella de agua mineral de 1 ½ lt. Pero esto es otra historia que pareciera aún no haber finalizado.

En esta oportunidad, El arte de vivir, vuelve a reflexionar desde una perspectiva crítica sobre la industria cultural, el intercambio de valor, si el espectador es o no co-autor de la performance, sobre el estatuto del hecho escénico,… Obviamente, como en aquella ocasión nos encontramos ante un evento creativo y reflexivo al mismo tiempo. Un acontecimiento de resistencia y rebeldía que va más allá de La Parodia está de moda y…

Al llegar al segundo piso de CNB podemos recorrer varias instalaciones artísticas -como por ejemplo Jardín de invierno donde brota el cesped y flores. Casa Tomada ocupa tres pisos del edificio, en tanto esperamos para poder ingresar a la sala donde se desarrollará el evento. Silla en mano, cada uno de nosotros irá ocupando el lugar que prefiera, todos seremos parte de este particular encuentro. Ambos performers cubrirán su boca con cinta adhesiva, pues ya no tienen voz; no tienen preguntas porque no lograron hasta ahora respuestas. Lisandro, por un lado, usufructuará la receta de su madre y uno a uno irá vendiendo los ricos panquetes caseros, obviamente respetuoso de las reglas del mercado nos entregará su factura, como monotributista, ante el pago que realizamos. Mientras Martín irá colocando en una de las paredes, con sumo cuidado, clavos para algunas de las prendas utilizadas por los integrantes de Funciones Patrióticas, quizá a modo de una feria americana.

Luego se irán sumando otras actividades y otras formas de registros pero siempre atravesados, incluidos nosotros, por la tecnología que parece espiarnos y hacernos perder el cómodo lugar del espectador anónimo. Una cámara oculta que reflejaría el proceso posterior a La Parodia está de moda y …, distintas cámaras pequeñas que irán grabando y proyectando algunas imágenes en forma directa, en vivo y sin editar. A un costado, un megáfono y varios sobres numerados para cada espectador con la consigna a realizar. Después Martín va delimitando un sector del piso a modo de cuadrícula, entretando Lisandro dibuja rostos con colores pasteles; circulan libros de artistas plásticos y podemos leer en la pantalla un hermoso poema,… En otros momentos, una de las cámara nos devuelve en tiempo real el afuera, la calle, nos muestra a aquel transeúnte desconocido que no sabe que está participando de esta performance.14680916_1223083541096587_4844702903350960290_o

Una experiencia que pareciera tener su eje, desde lo formal, en las tareas domésticas y/o cotidianas, en el espacio íntimo, esas que realizamos a diario sin darnos cuenta. Pero, por el contrario, es un claro cuestionamiento desde lo privado al espacio público, a las normas e instituciones. Un relato que genera la interacción del sujeto participante con ambos performers. Un recorrido donde sobran las palabras y, a su vez, se constituye en necesaria comunicación. Porque combina distintas pequeñas situaciones para crear algo inesperado, sumamente efímero, que intenta “tomar lo que sea” para demostrar que aún estamos vivos, mutando en diferentes formas o expresiones pero vivos. Lisandro Rodríguez y Martín Seijo se preguntan con el peso específico del silencio “¿Por qué no podemos vivir de nuestro arte? ¿Por qué no podemos vivir de vivir?” Quizá ellos buscan su espacio como “hombres de teatro devenidos en artistas contemporáneos”3 pero, para nosotros, son hombres comprometidos con la actividad teatral y sobre todo con nuestra sociedad globalizada y adormecida. Dentro de la actual actividad teatral porteña, esta dupla de dramaturgos perforan cualquier límite y nos alejan de una perspectiva unívoca. Nos ayudan a pensar en voz alta mientras nos sorprenden, en cada encuentro, con su inteligente mirada.14721649_321526411546421_2890099700801511004_n

3 Según circular de invitación

Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad de Ewald Palmetshofer

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Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad
de Ewald Palmetshofer

El futuro y el desencanto.
La lucha generacional, si cuartel.

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

12927Esta puesta en escena de Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad, en particular, da cuenta de la perfecta fusión entre Palmetshofer y Lisandro Rodríguez – la obra se estrenó dentro del marco del Festival Internacional de Dramaturgia Europa + América, 2014. El Elefante, Club de Teatro, por su dimensión edilicia tiene mucho de privado y de cotidiano, por lo tanto es el sitio ideal para este cruce – el dramaturgo austriaco y el director argentino – y una actualidad que nos involucra a todos. Ingresamos por una puerta lateral y quedamos en “la sala de espera” mientras la “corona mortuoria” en la puerta habitual es un claro indicio del creativo evento. Un cumpleaños, un velorio, seis personajes, tres parejas, un espacio pequeño, íntimo, un teatro de cámara, en un sala, espacio teatral. Historias que se cruzan donde las palabras pierden y ganan en sentido para luego reiterarse hasta ser comprendidas por los mismos protagonistas, y por el espectador que teje entre los intersticios, en los silencios, el entramado de un relato que los une como testigos en el presente de la enunciación, como así en la memoria que los personajes reconstruyen ante sus ojos. Un espacio acotado, iluminada la escena y la platea, que se extiende en el avance hacia dentro y hacia fuera, en la extraescena, la calle. Una temática, que nos habla de los problemas de la alienación del hombre en un mundo globalizado, posmoderno, en el que los personajes se mueven y en el que se sienten sin vocación para la vida, la propia, ni para defender la ajena. Una madre que no termina de morir, y el problema de una Europa envejecida que no apuesta al futuro porque no quiere responsabilidades ni compromisos en la creación de la vida; y que se siente impotente para sostener la prolongación de ésta en tiempo y hamletespacio. Incomunicación, soledad, angustia, atravesando la vida de los personajes, que no tienen en sí otras preocupaciones más que darle sentido a una existencia que temen se extienda hacia el infinito: “Si ella cumple 95 años, yo puedo ser eterna” dice la madre de su propia madre y de sí misma, en un conflicto existencial, cargado de depresión. Una lucha generacional que sin cuartel, decide ejercer el parricidio pero sin salvar a los hijos que son la fuerza de lo por venir. África como el continente que sabe el valor de la vida porque la muerte está a la vuelta de la esquina, forma parte de un imaginario desconocido y pareciera deseado, por la intensidad que ofrece, el de la lucha cotidiana. Las actuaciones no tienen fisuras, y el director que está en escena y oficia de músico, logra construir una puesta intensa, fuerte, en dos niveles, uno el de la literalidad de las palabras casi sin emoción, y el otro el que se expresa en los bordes, en el límite entre la voz y el silencio. La fuerza de gravedad atrae todo elemento hacia el centro de la tierra, la pérdida de la misma, produce la sensación de desarraigo, de exilio interior, de falta de calor humano, de seres que necesitan tocarse para reconocerse en una identidad perdida en los recovecos de una sociedad autista. Cuerpos inestables, casi sin movilidad, criaturas que necesitan algún tipo de anclaje, de contacto con ese otro o con algún pequeño elemento; manos que se acercan pero no es una demostración de afecto sino, por el contrario, como una forma de aferrase a otra vida y ser atraídos por la vital fuerza de gravedad. Son cuerpos que se encuentran en un estado de suspensión en un presente que los abruma, entre paréntesis: ni vivos ni muertos, por lo tanto son cuerpos sin masa y no están sometidos a la gravedad. El ser o no ser del personaje de Shakespeare, ya no se interroga porque no hay en el cielo nadie ni nada que pueda dar una respuesta, sino que la decisión depende del valor, de atreverse de cada uno. El encuentro fortuito de esos seres, en dos ceremonias que celebran la vida en sus dos extremos, nos llevan a reflexionar sobre la trascendencia en un mundo que ha perdido las certezas y la fe en sí mismo; y por otra parte, nos lleva a darnos cuenta de la diferencia en las problemáticas entre el norte y el sur, a pesar de nuestros espejismos de primer mundistas. Un hecho teatral que desafía al espectador, así como desde el título se desafía a la interacción gravitatoria [1], con ritmo sostenido que da cuenta de la constante búsqueda de nuevas formas de expresión desafinado los códigos teatrales preestablecidos.hamlet-esta-muerto-sin-fuerza-de-gra

Ficha técnica: Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad de Ewald Palmetshofer. Elenco: Sofía Brito, Claudio Da Passano, Andrea Strenitz, Vanina Montes, Paco Gorriz, Claudio Mattos. Diseño de luces: Matías Sendón. Prensa: Ángela Carolina Castro. Dirección y puesta en escena: Lisandro Rodríguez. Duración: aproximadamente 70 minutos. Elefante Club de Teatro. Duración:… Reestreno: 11/04/2015.

[1] La interacción gravitatoria es una de las cuatro interacciones que rigen las leyes de la naturaleza: electromagnetismo, las interacciones nucleares débiles y fuertes