Archivo de la etiqueta: Teatro San Martín

Bajo el bosque de leche (Under Milk Wood) de Dylan Thomas

Estándar

Bajo el bosque de leche (Under Milk Wood) de Dylan Thomas

Es una noche de primavera, sin luna, sin estrellas, negra como una Biblia en las silenciosas calles empedradas del pueblo, en el bosque encorvado de galanteadores y conejos, cojeando invisible hacia un mar negroendrino, cuervinegro, lentinegro, columpiador de barcas pesqueras1

pMUsyOpumnMurfBpTAhzAzucena Ester Joffe

Poner en escena esta “pieza radiofónica encargada por la BBC”2, estrenada en 1954 después de la muerte del poeta galés, es todo un desafío. En la obra que nos ocupa, a través de la particular escritura Dylan Thomas, para muchos el escritor y poeta más importante de la lengua inglesa del siglo XX, no encontramos una historia principal sino que son diversas y breves historias particulares -voces- que se van encastrando en un perfecto canevas a lo largo de un día cualquiera en primavera. El personaje narrador, la Primera Voz, surge entre las penumbras y se desplaza con suavidad invitándonos al silencio y a compartir el sueño de cada uno de los habitantes del pequeño pueblo de pescadores. Y así van surgiendo, después de finalizada la jornada, las distintas criaturas en un relato que podría resultar simple o podría parecer que nada pasa pero, por el contrario, es poéticamente polifónico. La mixtura de procedimientos tiene como hilo conductor la oralidad que se escurre entre los distintos espacios y la exquisita pregnancia de Ingrid Pelicori, quien con su relato nos lleva por un continuum de veinticuatro horas, atravesando las relaciones, privadas y pública, de la pequeña localidad galesa.

AQ4czeU0hWhEvZ09fvZTEl amplio espacio escénico mantiene la polifonía del texto, la precisa escenografía da cuenta de cada espacio con muy pocos elementos, mientras la “escurridiza” iluminación de forma parcial -con diferente intensidad y color- nos ancla en algún sitio preciso para que nuestra imaginación pueda resolver los límites edilicios. Al inicio, a través de los videos mapping, la noche nos sorprende -la inmensidad del mar o del bosque y la intimidad que se oculta…- y nos adentramos en la profundidad del mundo onírico que luego, con la luz del día, nos devuelve la monotonía que se pierde en la cotidianidad pueblerina. Por momentos, como en un largo travelling, recorremos a Llareggub sin prisa, con algo de parsimonia y, en otros, recordamos alguna colorida panorámica capturada por nuestra memoria en un viaje cualquiera. Estas potentes imágenes visuales están atravesadas, en un ensamble perfecto, por la excelente música en vivo y los diversos y precisos sonidos. El cuidadoso vestuario termina por cerrar cada historia mínima destacando con simpleza las singularidades. El trabajo actoral no tiene fisuras, por un lado, Luis Campos le otorga la carnadura necesaria a su Capitán Cat y, por otro, el resto del elenco con solvencia escénica se multiplica en otros personajes, ante nuestra atenta mirada, en un devenir de pequeños “retazos”, llenos de amor y desamor, de alegrías y tristezas, de juventud y ocaso,… Del texto primero, el guión radiofónico, se mantiene su matriz y se refuerza esa oralidad desde distintas perspectivas, como un prisma que nos invita a dejarnos llevar por lo onírico y la poesía para transformarnos en voyeuristas en estado de vigilia.0OQHGjoDCkuqGGs1jWNh

Ficha técnica: Bajo el bosque de leche (Under Milk Wood) de Dylan Thomas. Traducción Ingrid Pelicori (excepto canción de Polly Garter y textos de la filmación). Versión escénica: Mariano Stolkiner y Gustavo García Mendy. Elenco: Ingrid Pelicori (Primera Voz), Luis Campos (Capitán Cat), Belén Pasqualini (Rosie Probert, Lilly Smalls, Señora Dai Bread 1, Vecina, Gossamer Beynon), Picky Paino (Señorita Prince, Señora Dai Bread 2, Vecina, Niña, Geisha), Iván Espeche (Sansón, Señor Cherry Owen, Willy Nilly, Niño), Ariel Staltari (Waldo, Dai Bread, Nogood Boyo, Señor Beynon, Niño), Abril Piterbarg (Matti Richards, Niña, Señora Cherry Owen, Vecina), Alejandra Perlusky (Señora Ogmore Pritchard, Guía de turismo, Señora Organ Morgan, Polly Garter, Señora Beynon, Niña), Gustavo García Mendy (Organ Morgan, Músico), Miguel Rausch (Simbad Sailors, Niño, Músico), Martín Keledjian (Músico). [Faltan las apariciones en vídeo y voz en off]. Operadora de video: Pauli Coton. Operador de sonido: Rafael Sucheras. Coordinación de producción: Federico Lucini. Producción técnica: Matías Ledesma. Asistencia de dirección: Martín Ferreyra y Leo Méndez. Apuntadora: Cata Rivero. Asistencia de vestuario: Esmeralda Aragonés. Asistencia de escenografía: Vanessa Giraldo. Asistencia artística: Eleonora Di Bello. Música original y canciones: Gustavo García Mendy (excepto Eli Jenkins ‘Prayer. Arreglo coral: Gustavo García Mendy). Diseño y realización de video: Pauli Coton. Diseño de sonido: Rafael Sucheras. Iluminación: Julio López. Vestuario: Micaela Sleigh. Escenografía: Magali Acha. Dirección: Mariano Stolkiner y Gustavo García Mendy. Teatro San Martín: sala Cunill Cabanellas. Estreno: 28/09/2017. FIBA 2017: 6 y 7 de octubre. Duración: 110’.

2Según programa de mano

Anuncios

Orlando. Una ucronía disfórica de Emilio García Wehbi

Estándar

El destello del ex poeta Virgilio

9711 Obra Orlando de Emilio García Wehbi Foto Carlos FurmanNora Mezzano noramezzano4@yahoo.com.ar

La propuesta de Emilio García Wehbi Orlando. Una ucronía disfórica, en el Complejo Teatral General San Martín, toma como punto de partida la novela de Virginia Woolf, Orlando. Una biografía e invita a una diversidad perceptual tal que propicia una multiplicidad simultánea de sentidos. Eso sí, requiere de un espectador que se permita lecturas abiertas, descentradas, fragmentarias.

En un escenario sin bambalinas permanecen durante toda la función, que se inicia antes del ingreso del público, a un lado un asistente de imágenes, del otro un cuarteto de cuerdas (de la UNTREF) y tres personajes protagónicos: Maricel Álvarez, como Orlando; el propio García Wehbi como un biógrafo; y Horacio Marazzi como un ex poeta (según nos anuncia el programa).

La presencia de Marassi es la más actoral y teatral de las tres. En su cuerpo, a la manera de un palimpsesto vivo, pueden leerse una variedad de citas e intertextos. El ex poeta viste una camiseta de fútbol de la selección argentina, la n°10, que en el reverso lleva impreso el nombre de Virgilio, el poeta romano. Virgilio no es Homero. Messi no es Maradona. Mismos estamentos no garantizan la misma grandeza. Pero Virgilio y nuestro ex poeta insisten en recordar a Homero: “Los dioses tejen desdichas en las vidas de los hombres para que no les falte qué cantar, decía.”

Completa el vestuario del actor Marassi un slip blanco, zapatos negros con zoquetes y un estetoscopio que utiliza durante el ingreso del público para auscultar a los espectadores a los que el actor aleatoriamente se va acercando. Su rostro/máscara está maquillado a la manera de un payaso/mimo siniestro, un Guasón contemporáneo. Sobre una base blanca líneas en rojo cruzan y chorrean de sus ojos y se dibuja una triste y sangrante boca. Salvo por la camiseta argentina, el atuendo de Marassi replica el que él mismo usó en otro espectáculo de García Wehbi titulado Hecuba y el gineceo canino, estrenado cinco años atrás con el mismo elenco.

También es huella, metaforizada en su máscara y en su retórica de actuación, la historia e identidad profesional de Marassi. El actor inicia su carrera en los años de la dictadura en la Compañía de Mimo de Angel Elizondo. La propuesta de Elizondo rompió entonces estereotipos respecto de la figura clásica y naif del mimo e indagó en nuevas posibilidades expresivas del género.

El personaje de Marassi, como mencionamos más arriba, es el más teatral. Una suerte de decadente, patético y ansioso presentador que hace un uso recurrente del “etcétera” para concluir sus pronunciamientos. La reiteración del mismo no hace más que señalar que si bien quedan cosas por decir, cuestiones que tienen existencia, se decide suprimirlas, acallarlas, ¿autocensurarse?, para avanzar, para acelerar los tiempos y no detenerse en lo que él señala. El etcétera lo vuelve así redundante y por ello banal.

El personaje se autodefine como un “semi presentador retirado del salón de fiesta Olimpo”. Y este significante, Olimpo, de inmediato se dispara sobre dos significados desplegados en la obra de Webhi. Uno ligado al recinto de los dioses griegos, dioses de los que Orlando abjura en su discurso. Y el otro el nombre que se le dio, en tiempos de la dictadura, al centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en el barrio de Vélez Sarsfield de la Capital Federal. En su puerta se podía leer el macabro “Bienvenidos al Olimpo de los dioses”. “Bienvenida” que remite a la irónica frase de Homero que nos recuerda nuestro ex poeta.

Finalmente, el programa de mano nos sugiere leer al personaje de Marassi en clave del “Angelus Novus” de Paul Klee. Esta pequeña pintura acompañó durante toda su vida al filósofo Walter Benjamín y se hace presente en su teoría pesimista sobre el devenir de los tiempos. Es allí el “ángel de la historia” que corre espantado y al que Benjamín lo hace mirar hacia atrás, despeinado como el ex poeta de Marassi, desalineado, avanzando e intentando capturar los destellos de los vencidos que desde el pasado aparecen fugazmente en nuestro presente.

El palimpsesto que nos propone Marassi parece jugar con el sinfín de imágenes que se proyectan velozmente en pantallas alejadas imposibles de ser vistas al mismo tiempo, con la verborragia y multitud de citas explícitas que locuta Orlando, con un paredón repleto de graffittis que ella/él y el biógrafo continuarán escribiendo sobre el fondo a lo largo de la propuesta. Y juntos proponen una obra que sólo permite retener fragmentos: de textos, de actuación, de historias, de Historia, de imágenes, de sentidos… Por ello, nuestra lectura es una deriva de las tantas posibles a la que la intertextual puesta de García Wehbi nos invita.1009 Obra Orlando de Emilio García Wehbi Foto Carlos Furman

 

Arde brillante en los bosques de la noche de Mariano Pensotti

Estándar

Arde brillante en los bosques de la noche de Mariano Pensotti

ardeAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

En el arte siempre hay un elemento disparador de imágenes, palabras, situaciones, y personajes que se cruzan para dar cuenta de un pensamiento recurrente que el creador guarda siempre con diferentes códigos y expresiones. En este caso, es la conmemoración de los 100 años de la Revolución Rusa, un acontecimiento que luego de la caída del Muro de Berlín ha perdido tal vez su brillo universal. Disparador que luego y a través de una metateatralidad que va desarrollándose como una matrioska: teatro de marionetas reproduciendo los cuerpos manejados por el sistema, teatro dentro del teatro que pone en abismo la temática de la revolución, y la mirada sesgada que Europa tiene sobre Latinoamérica y viceversa, y el cine como un lenguaje que traerá hacia el punto central de nuestro ombligo el lugar que ocupa la información y los medios de comunicación. La estructura de la puesta elaborada entonces en tres niveles que conllevan los tres lenguajes elegidos, van conformando una profundidad en la composición que desde la escenografía nos sitúa en los diferentes espacios – temporales: el rojo intenso para la discusión académica sobre los conceptos del marxismo, los aportes de la revolución, y el lugar del intelectual en un mundo que ya no encuentra en los antiguos significantes, por más prestigio que atesoren, casi una ausencia de significado; la sala familiar de una familia europea que recibe a la hija pródiga que vuelve de Colombia luego de haber abrazado la causa de la guerrilla, y que intenta explicar un mundo distante, sin darse cuenta de la problemática que el mundo propio encierra, y que necesita también un cambio copernicano; el espacio del cine, donde todos somos espectadores pasivos, actores y espectadores de un corto que nos pone en acto de la desinformación de nuestros medios de información. Todos ellos irán poniendo en el juicio del espectador, la situación de las ciencias sociales, su repercusión en la Academia, el lugar de la mujer en la misma, las relaciones con las nuevas generaciones, la sexualidad entendida como objetivación del otro, el sexo no importa; y una subjetividad femenina que no haya aún las reglas del juego propio, aquel que no sea solo un cambio de roles en la lucha entre dominador – dominado. arde brillante1

La cuestión de género atraviesa los 90 minutos que desarrolla la puesta dirigida también por Pensotti, y tienen su fuerte presencia en las muy buenas actuaciones de un grupo de actores y actrices que trabajan sus personajes con soltura y convicción. Pone además en el epicentro de la discusión la otra cara a cien años de una revolución que proponía la liberación de las clases obreras, la trata de personas para el trabajo esclavo en la presencia de la comunicadora social que por otras razones que no son la investigación, se topa con la realidad y no puede hacer nada, solo intentar salvar su propia vida. El trabajo es intenso y el espectador no tiene momento en que su expectación se vea defraudada; no sólo por las temáticas que se suceden y se enlazan sino por la acumulación de procedimientos, que no son sólo una suma de variables sino que cada uno tiene una presencia que le da sentido al todo. Juego, teatro en estado puro de teatralidad, poéticas que aparecen no para ser parodiadas, sino para dar cuenta desde disciplinas diferentes de un tema central: la revolución, la liberación declarada, se encuentra en el mundo más allá de las conmemoraciones, o de los actos degradantes, en un punto ciego. El mundo no busca la revolución ha cedido a la comodidad de aceptar que su libertad y sus decisiones se presenten en las manos de dirigentes de corte fascista que deciden los destinos de todos: el mundo está en peligro, y los viejos axiomas ya no son útiles, los conceptos deben revisarse, las formas también, y el arte, el teatro debe una vez más, revisar sus poéticas, para dar cuenta de un imaginario social mundial que ya no responde a las viejas consignas. Como en Hamlet el teatro no es divertimento para la corte o para las masas es el lugar donde enfrentarnos con algunas verdades que preferimos no ver. Es un dardo en el centro del pensamiento reflexivo, para aquellos que suponemos tener más información: la academia, el periodismo; el lenguaje otra vez nos resulta insuficiente, desprovisto de recursos, vaciado de significado. arde brillante2

Ficha técnica: Arde brillante en los bosques de la noche. Dramaturgia y dirección Mariano Pensotti. Elenco: Susana Pampón, Laura López Moyano, Inés Efrén, Esteban Bigliardi y Patricio Aramburu. Coordinación de producción: Adrián Andrada / Julieta Sirven. Asistencia de producción: Facundo Savarino. Producción técnica Ángel Ariel Porro. Asistencia de dirección: Fabián Barbosa. Producción artística: Florencia Wasser / Grupo Marea. Realización de marionetas: Román Lamas. Realización de rostros de las marionetas: Marcos Berta. Asistencia de escenografía Gonzalo Córdoba Estévez, Tatiana Mladineo y Luciana Peralta. Asistencia de escenario: Malena Juanatey y Tatiana Mladineo. Asistencia artística: Juan Schnitman. Imagen Sergio Calvo. Música: Diego Vainer. Escenografía y vestuario: Mariana Tirantte. Realización de la película: Guion y dirección: Mariano Pensotti. Elenco: Inés Efrén, Susana Pampón, Laura López Moyano, Patricio Aramburu, Esteban Bigliardi, Alejandra Flechner, Sebastián Carbone, Ariel Dávila, Pablo Kun Castro, Christian González Saponare, Luis Biasotto, Matthiew Perpoint, Leandro Orellano, Mauricio Minetti y Manuel Guirao. Asistencia de dirección: Juan Schnitman. Ayudante de dirección: Lionel Braverman. Dirección de fotografía y cámara: Soledad Rodríguez. Asistencia de cámara: Mercedes Laborde. Gaffer: Sandra Grossi. Reflectorista: Laura Docampo. Operador de Steadycam: Nicolás Meyer. Asistente de Steadycam: Nicolás Roca. Arte y vestuario: Mariana Tirantte. Asistencia de arte y vestuario: Tatiana Mladineo, Luciana Peralta y Gonzalo Córdoba Estévez. Maquillaje y peinado: Mariana Jara. Música: Diego Vainer. Sonido: Nahuel Palenque. Asistencia de sonido: Lucio Fontana y Sofía Straface. Producción general: Paolo Donizetti / Los Salvajes Cine.  Asistencia de producción: Azul Aizemberg. Producción: Iguazú Lili Cristalvo. Montaje: Andrés Estrada. Animaciones: Andrea Torti. Corrección de color: Andrés Gatti / Obol. Teatro Sarmiento. Estreno: 29/09/2017. FIBA 2017:12 y 13 de octubre. Duración: 90’.

El Inspector de Nikolái Gogol

Estándar

El Inspector de Nikolái Gogol

¡Oh risa! ¡Qué gran cosa es la risa! No hay nada que más tema el hombre que la risa. No le quita al culpable ni la vida ni los bienes, pero le quita las fuerzas, porque por temor al ridículo el hombre se abstiene de hacer cosas que ninguna fuerza hubiera podido impedirle (N. Gogol)

De Rusia a Buenos Aires, sin escalas.

8IgXM6tSRIE1yUFpajxcAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

En la Rusia zarista que en el campo de la literatura pasaba del romanticismo a un incipiente realismo, años treinta del siglo diecinueve, Nikolái Gogol1, construye una manera de decir que no se aparta de elementos de moral, que se vale del humor para hablar de una sociedad desde la subjetividad de sus miembros y su propia miseria. De que se ríen, de ustedes mismos, dice un excelente Jorge Suárez en la piel del alcalde de esa apartada e ignota población que se ve atravesada por la supuesta llegada de un inspector, y que desde allí, volverá el espejo hacia adentro para tratar de sostener lo insostenible, de mejorar lo imposible. Con situaciones de vaudeville, en la puesta Daniel Veronese, constituye un trabajo fluido y dinámico, que nos trae sin decirlo, sólo con algunos pequeños tics, la problemática cuasi jocosa de más de un siglo a nuestro tiempo, para reírnos de nuestras miserias, para dejarnos pensando en que poco hemos logrado como humanos en la labor de cambiar nuestra manera mezquina de conducirnos. En una escenografía arquitectónica, que produce una eficaz profundidad de campo, para que los personajes entren y salgan de la extraescena, como una pincelada del presente de los protagonistas del relato, Jorge Ferrari nos muestra la belleza que oculta el deterioro, lo de abajo aparece armónico, mientras que si levantamos la mirada nos encontramos con los techos rotos, las manchas de humedad, el descuido y el desdén por la continuidad del trabajo y la conservación de los valores, los materiales y los espirituales. 000167604Un desdén que parte de la avaricia y el lucro fácil, en la caracterización de cada uno de los participantes de esa comisión de recibimiento que vendrá a juzgar el desarrollo de sus funciones. Desdén por la vida humana, y por la cultura que conforma su identidad. Mientras veíamos la puesta no podíamos dejar de pensar en funcionarios inescrupulosos, que queman libros, o desechan material de video del canal Encuentro. En ese espacio, que luego se transformará en la posada del supuesto inspector, personaje en el delirio composicional de Carlos Belloso, que logra un personaje perfecto, se verán también la obsecuencia por obligación en el cuerpo del criado, que contrasta con aquella que sólo se realiza en la búsqueda de una recompensa material. El poder, en todas sus necesarias capas, aparece sin dramatismos sino con un humor cínico que produce la sonrisa y la risa del espectador, hasta ese cierre que nos devuelve nuestra imagen en un espejo incómodo. La música no sólo ambienta, sino que constituye junto a las palabras y la imagen, relato, forma parte integrante de un todo armónico, que se resuelve en los cuerpos de los actores y las actrices que llevan adelante con talento sus criaturas. Personajes que se mueven coreográficamente en ese espacio que se abre hacia izquierda y derecha, por puertas invisibles o por escaleras que sugieren otros ambientes, o la eternidad como vislumbraba el autor en sus últimos momentos: “Traedme una escalera, pronto”2. Actores y dirección logran una puesta efectiva en su sentido primario, con muy buenas performances, con cuidado y detalle en el vestuario y la escenografía, dando a cada elemento la funcionalidad y el significado de lo dicho por las palabras, pero sobre todo, por lo que estas ocultan.gIZVc0f4RB5KEek5XBeM.

Ficha técnica: El Inspector de Nikolái Gogol. Elenco (por orden de aparición): Jorge Suárez (el alcalde), Gabo Correa (el juez), Marcelo Xicarts (el director del hospital), Gonzalo Urtizberea (el supervisor de escuelas), Agustín Vásquez (el médico del distristo / el mercader / el hacendado), Mauricio Minetti (el jefe de correos), Sebastián Mogordoy (el hacendado), Pablo Finamore (el hacendado), Daniel Kargieman (el criado / el mercader), Lautaro Delgado (el jefe de policía / Osip), María Figueras (la esposa del alcalde), Maida Andrenacci (la hija del alcalde), Carlos Belloso (el inspector), Guillermo Aragonés (camarero de la posada / el mercader / el hacendado), Ximena Banús (Mujer 1 / la esposa de Luka Lukich) y Paula Ituriza (Mujer 2 / la esposa de Rastakovski). Coordinación de producción: Gustavo Schraier. Producción técnica: Magdalena Berretta Miguez. Asistencia de dirección: María Leiva, Liliana Morrone y Rosana Rodríguez. Asistente de iluminación: Sebastián Evangelista. Asistente de vestuario: Flor Shabel. Asistente de escenografía: Luciana Uzal. Director asistente: Gonzalo Martínez. Musicalización: Daniel Veronese. Iluminación: Eli Sirlin. Vestuario y caracterización: Laura Singh. Escenografía: Jorge Ferrari. Dirección: Daniel Veronese. Teatro San Martín: sala Martín Coronado. Estreno: 21 /09/2017. Duración: 110’ -sin intervalo. Funciones a las 20:30 hs: miércoles y jueves (precio popular) / domingo, viernes y sábado.

Bibliografía:

Gatto, Ettore, 1972. “Notas de Petroburgo” en La literatura rusa moderna. Buenos Aires: Editorial Losada: 176.

1 La anécdota que da materia para el relato de Gogol, fue un hecho real del que fue testigo Pushkin en un viaje, donde le contó a Gogol peripecias y vivencias de su recorrido.

2 Frase que aparece en el programa de mano y que recuerda la anécdota sobre el escritor: “Con solo 36 años redactó su testamento y hasta quemó los manuscritos de la esperada segunda parte de Las almas muertas. Ya gravemente enfermo, es probable que al final pensara insistentemente en el relato que su abuela le había contado de niño sobre una escalera por la que las almas de las personas subían al cielo, porque sus últimas palabras fueron: “Traedme una escalera, pronto.”

2666 de Roberto Bolaño

Estándar

2666 de Roberto Bolaño

Adaptación de Julien Gosselin

Un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento (Charles Baudelaire)1

fiba simon_gosselinAzucena Ester Joffe

La megapuesta en escena de 2666, bajo la dirección Julien Gosselin, fue el cierre perfecto para la 11va edición del FIBA. El Festival se desarrolló entre el 5 y el 21 de octubre, pudimos disfrutar de obras internacionales y nacionales junto a talleres, charlas con los creadores, ciclo de cine, presentaciones de work in progress, también de libros y otras actividades gratuitas de teatro, danza, música y artes visuales.

2666 es una obra que despertó mucha expectativa por su duración (once horas y media), y fue “apostar a la experiencia en sí misma”2. Es la impactante y perfecta adaptación de la novela homónima de Roberto Bolaño. El joven director francés viene cosechando aplausos desde su presentación en el Festival de Avignon 2016, junto a los intérpretes de la compañía Si Vous Pouviez Léchez Mon Cœur (Si pudieras lamer mi corazón). Por otro lado, es indiscutible el reconocimiento al escritor chileno, considerado por muchos como uno de los grandes autores hispanoamericanos del siglo XX. La decisión de Julien Gosselin fue respetar los cincos libros de la novela póstuma separados por cuatro intervalos. Realmente todo un desafío para cualquier espectador:

Parte de los críticos”: cuatro críticos de diferentes nacionalidades inician una relación de amistad por su objeto de estudio: la obra del escritor alemán Benno von Archimboldi. Esta pasión los lleva a Santa Teresa, México, donde hay indicios de que podría encontrar aún con vida al autor.

Parte de Amalfitano”: Oscar Amalfitano es un profesor de filosofía que llega a la Universidad de Santa Teresa con su hija, pero comienza a sufrir ciertos síntomas de trastornos mentales mientras su hija mantiene una relación amorosa con un ser despreciable de esa localidad.

La parte de Fate”: una periodista afroestadounidense es enviada, no de forma azarosa, para cubrir supuestamente una pelea de boxeo cuando en realidad debe realizar una entrevista en la cárcel de máxima seguridad. El temor que la joven siente la lleva a relacionarse con un periodista deportivo mexicano.

Parte de los Crímenes”: son los datos duros de los asesinatos según la investigación de un policía, presentados de forma cronológica. Anotaciones precisas de cada víctima: el nombre y la edad cuando se pudo reconocer el cuerpo, los resultados de la autopsia, el lugar y cómo fue hallada esa mujer, casos en los que nadie reclamo el cuerpo,…

Parte de Archimboldi”: retomando la búsqueda inicial del escritor alemán, quien en realidad se llamaba Hans Reiter, recorremos parte de su carrera militar en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial.

No es la intención de esta nota abarcar esta descomunal obra, sólo intentaremos resaltar algunos de los principales recursos o elementos escénicos que captaron nuestra atenta mirada a lo largo de su desarrollo.2666

El inicio, mediante la utilización de la voz over, nos ubica en la ciudad Santa Teresa (en alusión a Ciudad Juárez), y no por casualidad en el limite con los Estados Unidos, donde los brutales femicidios no cesan. Es la puesta en escena de la extrema violencia constitutiva de una sociedad sumida en la droga y el alcohol. Si bien todos conocemos el núcleo duro de la historia, una realidad atroz que parece estar naturalizada por los gobiernos a ambos lados de la frontera, es imposible no sentir cierta opresión ante la intensidad visual y auditiva del relato. En la primer Parte, en el espacio amplio escénico observamos solo a cuatro académicos entre los elegantes sillones Le Corbusier, pero luego los momentos muy bien logrados de suspenso desembocan necesariamente en el horror y en la interpelación al espectador en tanto sujeto social que somos. Y de este modo hacernos recuperar nuestra memoria social. Manteniendo la estructura y el hilo narrativo de la novela, la escritura escénica genera una impresionante experiencia cinematograficamente teatral con una clara decisión estética la excelente iluminación con elementos expresionista, claro oscuro / luces y sombras remarcando los excesos; encuadres minuciosamente estudiados, grandes pantallas, primeros planos y movimientos de cámara en mano hiperlentos; la duplicación de algunas escenas en el espacio escénico con las proyecciones de forma simultánea; la impactante música electrónica en vivo que va in crescendo, con una intensa función dramática que genera cierta atmósfera amenazante; el impecable vestuario y accesorios a lo largo de la obra; …

El dispositivo escénico grandilocuente” se desplaza constantemente y puede cambiar, transformar el espacio lúdico de tal forma que parece deglutirnos -Santa Teresa, Londres, Barcelona,… Espacios privados y públicos, una prisión o un hotel, no importa porque más allá del artificio -como los considerables receptáculos transparente que por momentos ocultan parcialmente su contenido los distintos espacios se multiplican en medio de un clima asfixiante, de presencias y ausencias.

Un sólido elenco que representa a varios personajes, le otorga a cada uno la intensidad particular que requiere la situación dramática. Con cada intervención o desplazamiento, con la gestualidad o las inflexiones de la voz, construyen una corporalidad violenta que habita el espacio. Todos los sistemas significantes encastran perfectamente en un hecho escénico sin fisura y que logra atrapar al espectador a lo largo de casi 12 horas. Un acontecimiento teatral de larga duración donde las potentes imágenes visuales y auditivas tienen una dinámica de fuerza centrípeta poco habitual. Esta energía escénica deja instalada la pregunta desde su inicio: ¿qué es real y qué es ficción? La violencia, institucional y doméstica, junto al miedo que devora las entrañas de las jóvenes obreras/maquilladoras, por un lado, y la impunidad de un machismo incomprensible y exacerbado, por el otro, constituyen las dos caras de la misma sociedad en nuestro actual siglo XXI. Quizá el título cuenta del doble horror por todos conocido: primero el 2 -Auschwitz y Ciudad Juárez- y sus tres últimos dígitos, 666, el número que relacionamos con el diablo, con la bestia. Podríamos pensar que 2666 es una experiencia visceralmente violenta, que no le permite al público aburrirse y, a su vez, le hace sentir a flor de piel la fragilidad que produce la desmesura de la violencia contemporánea.fiba simon_gosselin_0

Ficha técnica: 2666 de Roberto Bolaño. Compañía: Si Vous Pouviez Lécher Mon Coeur. Adaptación y dirección: Julien Gosselin. Elenco: Rémi Alexandre, Guillaume Bachelé, Adama Diop, Joseph Drouet, Denis Eyriey, Antoine Ferron, Noémie Gantier, Carine Goron, Alexandre Lecroc-Lecerf, Frédéric Leidgens, Caroline Mounier, Victoria Quesnel y Tiphaine Raffier. Creación y dirección musical: Rémi Alexandre y Guillaume Bachelé. [Diseño de escenografía: Hubert Colas] Diseño de iluminación: Niko Joubert. Diseño de sonido: Julien Feryn. Diseño de video: Jérémie Bernaert y Pierre Martin. Diseño de vestuario: Caroline Tavernier. Teatro San Martín: sala Martín Coronado. FIBA: 20 y 21 de octubre de 2017.

1Epígrafe al comienzo de la novela.

2El director del FIBA, Francisco Irazábal declaró a la Nación que “no quería sólo obras en salas y sí apostar a la experiencia en sí misma”. http://elcaleidoscopiodelucy.blogspot.com.ar/2017/10/fiba-2017-modo-de-analisis.html [30/10/2017]

The Tiger Lillies Perform Hamlet (Dinamarca / Reino Unido)

Estándar

11 FIBA del 5 a 21 de octubre de 2017 [I]

Festival internacional de Buenos Aires

FIBA2017Azucena Ester Joffe

El 5 del presente mes comenzó la 11va edición del FIBA y durante diecisiete días se realizará una interesante programación nacional e internacional, junto a talleres, charlas con los creadores, ciclo de cine, presentaciones de work in progress, y de libros y otras actividades gratuitas de teatro, danza, música y artes visuales.

.

The Tiger Lillies Perform Hamlet (Dinamarca / Reino Unido)

¡Ser o no ser: he aquí el problema!

Sweet suicide release me
From all of this pain
Another night of torment
Never sunshine always rain
And it never helps the kindness
That people try to show
Just makes it feel more tragic
Release me let me go
I am drowning in the greyness…
1

Una propuesta diferente, multidisciplinaria, que rescata el personaje de Ofelia y deja en primer plano las relaciones afectivas, en particular, de la familia disfuncional de la realeza. En The Tiger Lillies Perform Hamlet se ensamblan de forma perfecta dos expresiones artísticas en la realización de la adaptación de uno de los clásicos más representados, por su vigencia y autonomía que le son propias. Los responsables son, por un lado, el Theatre Republique de Copenhague y, por otro, la banda británica de culto The Tiger Lillies. Es una puesta en escena que se hace cargo del pasado y sus fantasmas pero, a la vez, de un futuro sombrío y de la construcción de otros fantasmas en un presente que se constituye como tal a partir de la mixtura de procedimientos. Si bien el texto primero contiene varios de sus núcleos en tensión –el asesinato del rey, la locura fingida, la muerte del consejero, el viaje a Inglaterra y el posterior regreso para su venganza- el texto segundo focaliza nuestra mirada en el bufón/clown y narrador (Martyn Jacques), quien rompe la cuarta pared y con su pregnancia escénica nos devuelve el actual mundo globalizado al que pertenecemos -donde “todo es pecado”, “esclavos”, “asesinatos”, “muerto el rey viva el rey”…

hamlet 1El punto de contacto en esta performance es un espacio lúdico siempre en movimiento, en construcción de posibles sentidos. La escenografía cumple un importante rol dramático desde su inicio con la mesa del banquete en falsa perspectiva, subrayando la sensación de irrealidad y los sentimientos confusos de la familia real. A modo de un tablado, la enorme pared permite la entrada y salida de los personajes por puertas y ventanas; en algunos momentos, el dispositivo lentamente se desplaza hacia el piso como deglutiendo a algunos de estos seres. La apropiada iluminación va clausurando las distintas situaciones dramáticas con la opulencia, muy bien dosificada, de los colores intensos y brillantes -rojo, azul,.. En tanto, el uso de las proyecciones -agua, fuego,…- genera otros espacios suspendidos, evidente en la noche que el espectro del rey asesinado se construye a partir de la relación virtual-representación, primero abarcando a los personajes que se agrupan hasta que finalmente la imagen queda estática sólo en el rostro de Hamlet (Caspar Phillipson). El acertado vestuario y el maquillaje resaltan la individualidad y la atemporalidad de cada criatura -por ejemplo, para Gertrudis un vestido corto con aire flamenco y larga cola de volados, en tanto para Hamlet un atuendo que responde a un carismático joven de nuestra sociedad. Además, el uso de los arneses -en el encuentro de los amantes- o los largos hilos que sostienen a las marionetas humanas -son los cómicos que representarán el drama del protagonista- nos permiten pensar en la creativa fusión de lo espectral con lo brechtiano, lo circense con el cabaret, el humor irónico con lo romántico, lo lírico del amor con la oscuridad de la traición y la venganza. El sólido elenco con un amplio registro de lo cómico y lo dramático sumado a los excelentes músicos en vivo -piano, acordeón, kit de percusión, contrabajo baby bass,…- que ejecutan 21 canciones con melodías oníricamente sombrías, le otorgan textura y plasticidad poco habituales a las potentes imágenes visuales y auditivas. Imágenes que, a modo de conjuro, en el sentido de un encantamiento, evocan, a partir de la corporalidad que habita el espacio escénico, la textualidad dramática del clásico otorgándole una dimensión más poética. Dos tiempos distintos en un sólo espacio en cuyos dobleces nos sumergimos para disfrutar un hecho teatral musical complejo y sin fisuras.

The Tiger Lillies Perform Hamlet fue estrenada en el 2011 y desde entonces ha recorrido varios países; el próximo será Chile en la 4ta extensión del FIBA. La sesión de Q&A con los artistas, al terminar la función del viernes 06/10, fue moderada por el dramaturgo y director Luis Cano.

hamlet 2Ficha técnica: The Tiger Lillies Perform Hamlet. Autoría: William Shakespeare / Compañía: Republique. Dirección: Martin Tulinius. Elenco: Caspar Phillipson, Andreane Leclerc, Charlotte Ulrika Engelkes, Zlatko Buric, Pelle Nordhøj Kann, Martyn Jaques, Adrian Stout y Jonas Geoffrey. Música: The Tiger Lillies. Dirección musical: Martyn Jaques. Diseño de Iluminación: Adalsteinn Stefansson. Diseño de Sonido: Mikkel Secher Kroner. Diseño de Vestuario: Astrid Lynge Ottosen. Producción: Republique. Coproducción: The Tiger Lillies. Teatro San Martín: sala Martín Coronado. FIBA 2017: 05/ 06 y 07 de octubre . Duración: 145′.

1 Dulce suicidio libérame / De todo este dolor / Otra noche de tormento / Nunca hay sol siempre lluvia / Y nunca ayuda la bondad / Que la gente trata de mostrar / Sólo hace que se sienta más trágico / Liberame déjame ir / Me estoy ahogando en lo gris…

Fragmento de Release me, album Hamlet de The Tiger Lillies. http://www.songlyrics.com/the-tiger-lillies/release-me-lyrics/ [07/10/2017]