Archivo de la categoría: Teatro en Buenos Aires

El equilibrista de Patricio Abadi – Mariano Saba – Mauricio Dayub

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El equilibrista de Patricio Abadi Mariano Saba Mauricio Dayub

PlateaNet-Version6Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

A modo de pre-estreno se realizaron tres funciones durante el presente mes, y para el 22 de enero está anunciado el estreno de El equilibrista.

Equilibrio, estado en el que intentamos permanecer en posiciòn vertical a pesar de las tormentas, los vaivenes caprichosos del destino, las corrientes espiraladas de los tsunamis de la vida. El equilibrista nos relata como sostenemos el deseo cuando el deber se convierte en tromba de aire que nos hace perder el equilibrio, e intenta llevarnos a lo cotidiano, gris y repetitivo. Todos los personajes que aparecen en escena, luchan entre uno y otro, entre lo que la normalidad no discute y aquello que en un momento crucial de nuestras vidas, nos pide que nademos en aguas turbulentas, manteniendo a duras penas, el equilibrio. Un recorrido por la vida del personaje, que es él y los que abarca el recuerdo, que asume desde la creación, la vida de aquellos que fueron en su historia, hitos, marcas que fueron formando su personalidad, y un actor Mauricio Dayub que de la mano de César Brie, lleva adelante la presencia de cada uno de aquellos en escena para constituir una memoria compleja, cuyo hilo conductor es la autenticidad de sus deseos, el riesgo que están dispuestos a correr en el difícil equilibrio de la vida, para lograr cumplir con su verdad y con  la fuerza de los sentimientos que albergan: el_equilibrista_mauricio_dayub_fotografiado_por_marcos_lopez_5-1.jpgel martillero cuya honestidad lo lleva al limite en su trabajo, el joven enamorado, el referí que deja todo por un amor postergado, por otros dos amores, el filial y el de la vocación, el bañero que hasta ultimo momento arriesga su vida, el abuelo y su música y recuerdos; todos ellos conforman un legado, que el personaje despliega, a partir de la nostalgia, el amor, el humor, y una presencia escénica potente. La mano de Brie se hace sentir en el tono vintage de la puesta, en el uso de la ropa como un objeto que no es tal sino símbolo de una vida fundante para el personaje. Nostalgia y dulce melancolía, recuerdos que embellecen el presente, y le dan al dolor de la perdida, una pincelada de ternura.

Un interesante hecho teatral donde se amalgaman poéticamente la escritura dramática, la escénica y el trabajo actoral. Una obra para tener en cuenta en la próxima temporada.

Ficha técnica: El equilibrista de Patricio Abadi, Mariano Saba, Mauricio Dayub. Intérprete: Mauricio Dayub. Dirección: César Brie. Asistente de dirección: Paolo Sambrini. Diseño de vestuario y escenografía: Gabriela Gardellics. Diseño de fondo escenográfico: Graciela Galán. Diseño de iluminación: Ricardo Sica. Música: Pablo Brie. Fotografía: Marcos López. Prensa: Carolina Alfonso. Producción ejecutiva: Micaela Labanca. Producción general: Mauricio Dayub. Chacarerean teatre. Estreno 22/01/2019. Duración: 60’. Funciones: martes 21 hs.

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Hasta el mismo día en que te perdí de Diego Brienza

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Hasta el mismo día en que te perdí de Diego Brienza

“…Usté recuerda, usté recuerda y ese é el problema. QUE USTÉ RECUERDE É EL PROBLEMA. Primero porque recuerda (y recordá a vece é un problema). Y SEGUNDO PORQUE LO QUE USTÉ RECUERDA no é lo que é en realidad…”1

000191092Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Diego Brienza es un dramaturgo que tiene como constante en la estructura de sus obras, historias que son contadas, a través de otras historias. Hay una puesta en abismo en Hasta el mismo día en que te perdí, donde el narrador nos va situando en tiempo y espacio y presentando a los personajes, y donde el nudo gordiano de su historia se va tejiendo a través de los recuerdos, que son para ambos una memoria selectiva, una forma de curación en el olvido y en el traer al presente aquello que nos hace bien. Presente la idea de que nuestra identidad, y nuestro presente le debe mucho al legado de nuestros antecesores, la pieza transcurre en un espacialidad dividida en un cono central donde se desarrollan los recuerdos y dos esquinas que son la del hombre y la de la mujer. Un pequeño taller para él que lo aísla de la locura de su mujer, que cree que le falta una pierna, y una cocina con infinidad de plantas que cuida, porque ama ver todo lo que crece para ella. La falta, la ausencia, la pérdida es el centro del relato, de a poco lo que parecía ser el desgaste de una pareja de años, se va transformando en una historia de dolor, cuya enajenación por parte de la mujer, es el modo que encuentra para sobrevivir a la catástrofe, nunca contada del todo por el dramaturgo, sino en forma fragmentada, como los sueños, como la memoria, donde se juegan la verdad y la mentira, el dolor, el amor, la alegría, el deseo; la vida entera. Como alivio, la pieza juega con el humor de la parodia, la música, la danza, donde se mezclan como en el patio del conventillo: el tano al piano, el criollo que quiere ser andaluz, al revés de lo que sucedía en los comienzos de la inmigración, el flamenco danzando y cantando su cante jondo, y el tango que viene a afirmar lo real. Porque la hondura de la pérdida necesita volver sobre tiempos más felices, cuando todo era comunión en familia.

Ficha técnica: Hasta el mismo día en que te perdí de Diego Brienza. Elenco: Daniel Aizicovich (Hombre). Enrique Dumont (Joven), Janina Levin (Susanita), Claudia Mac Auliffe (América/ La niña Nilda), Inge Martín (Sabina), Esteban Rozenszain (Antonio Peresutti), Cristian Sabaz (Hombre con delantal Blanco 2/ Tazio), Analía Sánchez (Alba), Diego Santos (Hombre con delantal Blanco 1/ Manolo/ Manolito). Bailarinas: Laura Tonelli, Lourdes Castagna, Candelaria Castañon. Coreografías: Laura Tonelli. Música en vivo y Dirección musical: Esteban Rozenszain. Diseño de vestuario y escenografía: Cecilia Zuvialde. Diseño de iluminación: Francisco Varela. Fotografías: María Horton. Diseño Gráfico: Micuana. Esculturas: Mónica Canzio. Prensa: Sonia Novelo. Producción ejecutiva: Janina Levin. Dirección: Diego Brienza. En El Portón de Sanchez. Estreno: 04/11/2018. Duración: 70’. Funciones: domingos 20 hs.

1 Según programa de mano

 

Presentación de la Temporada 2019 del Complejo Teatral de Buenos Aires

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EL COMPLEJO TEATRAL DE BUENOS AIRES PRESENTÓ LA TEMPORADA 2019

unnamedCon la presencia del Ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro, además de varios funcionarios, actores, directores y medios de prensa, Jorge Telerman presentó oficialmente en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín la Temporada 2019 del Complejo Teatral de Buenos Aires.

El director general del Complejo destacó que “la temporada estará atravesada por un eje conceptual político. Para esto, entre otras cosas, sirve el arte: para reflexionar sobre los fenómenos y por qué suceden y las respuestas que los hombres y las mujeres encontramos ante esas situaciones. Vamos a abrir la temporada 2019 de la Coronado con una nueva versión de Hamlet, obra que concentra como ninguna otra la reflexión política sobre el poder y la traición.

Ese “eje político” tendrá otras “estaciones”. A 80 años del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, “uno de los momentos más oscuros en la historia de Occidente”, tendrá lugar la presentación conjunta de dos obras del sudafricano Ronald Harwood, ganador del Oscar por el guión del film El pianista de Roman Polanski. “Tomar partido y Colaboración son dos piezas basadas en episodios reales que plantean el dilema moral de artistas que construyeron su propia realidad por encima de la realidad común”, comentó Telerman. “Una forma de aproximarse a esa época siniestra desde la experiencia personal de hombres y mujeres frente al horror del nazismo.”

También lo político será abordado con HappyLand, obra de Gonzalo Demaría que pondrá en escena Alfredo Arias y que toma como figura central a Isabel Perón. “Con HapyLand podemos volver a una fecha dolorosa, el 24 de marzo de 1976, de una forma que el horror de la dictadura no nos permitía. Y quién mejor que le gran Alfredo Arias, quien estrenó la Eva Perón de Copi, entre otras obras que recorren el paisaje del peronismo”. unnamed1

“Igualmente política es Fedra“, continuó Telerman. “Diría que, a medida que pasa el tiempo, cada vez más. Desde una perspectiva actual, es un discurso desde la mujer y la incomprensión que los hombres tenemos hacia ese deseo, aun quienes nos esforzamos por comprenderlo.”

En esa misma vía volverá al San Martín –con al acompañamiento del British Council–, Campo minado, el proyecto escénico de Lola Arias que reúne a veteranos argentinos e ingleses de la Guerra de Malvinas para reconstruir sus recuerdos y su vida después de ella.

Asimismo, Telerman destacó el regreso al San Martín después de varios años de grandes artistas vinculados desde siempre con esta casa: Rubén Szuchmacher con la mencionada versión de Hamlet, Mauricio Kartun que estrenará su pieza La vis cómica en la Cunill Cabanellas y la directora Laura Yusem, responsable del montaje de El cartógrafo, del notable dramaturgo español Juan Mayorga. Pieza que representa la última estación del eje político de la temporada, ya que propone un “mapa cotidiano del horror” en el gueto de Varsovia.

Otro hecho destacable es “la fuerza con la que crece la temporada internacional que tendrá su foco principal en Italia, en el marco del programa Italia XXI, con la colaboración del Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires y el Teatro Coliseo. Entre otros grandes artistas de la escena italiana se presentarán Emma Dante, Carmen Consoli, los títeres de la ópera siciliana dei Pupi y Stefano Massini con Occident Express, “donde el cruce político vuelve a poner el acento en el drama de la inmigración. También se presentará Kaos Pirandello, de Vicenzo Pirrotta, una maratón de teatro dedicada al dramaturgo siciliano que tomará por asalto varios espacios del San Martín además de la calle. Además de teatro, danza, música y títeres, este “foco Italia” incluirá una retrospectiva dedicada al genial Vittorio De Sica en la Lugones.

El Teatro Sarmiento continuará dedicado a la experimentación a través del programa “Artistas en residencia”, que permite profundizar un proyecto a largo plazo en tres instancias: una retrospectiva, un workshop y la producción de un nuevo espectáculo. En estos años el programa posibilitó la presentación del Proyecto Pruebas de Matías Feldman (quien en 2018 estrenó El Hipervínculo en la Coronado), del grupo Piel de Lava, que produjo su última creación, Petróleo, destacada por la crítica como obra del año y, para 2019, fue invitada la coreógrafa y bailarina Leticia Mazur. Estos espectáculos, junto con Campo minado y El baile, serán las grandes reposiciones para el 2019. “Estas obras dejaron a muchos espectadores sin poder verlos. Y pensamos que van a ser acompañadas en la próxima temporada, no sólo por el éxito que tuvieron, sino porque contribuyen a la circulación de las artes escénicas y hacen del Complejo Teatral de Buenos Aires un lugar de referencia, de encuentro, de debate y conversación, sonde la diversidad y la diferencia son celebradas”.Foto_Gustavo_Gavotti1012143410

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En el día de la fecha se realizó dicha Presentación y éstos son algunos de los anuncios destacados en la gacetilla de Prensa de CTBA.

Nuestra Tierra de Francisco Lumerman

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Nuestra Tierra de Francisco Lumerman

Una “teatronovela” que se convierte en otro espejo deforme de nuestro presente1

Nuestra Tierra000178134Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Desde la bizarría del melodrama, el elenco de Nuestra Tierrra dirigido por Francisco Lumerman nos introduce en la conquista del desierto, y la constitución de una identidad nacional a partir de la pérdida de la tierra, y de todo aquello que se guarda en su interior. La ambición de propios y ajenos, con la sombra por un lado de la búsqueda de justicia de los pueblos originarios, la religión como mediadora y la llegada del imperio inglés en la figura de la mujer que dará a luz el nuevo argentino, es el mojón de un inicio, de una patria, donde la sangre es el abono de la tierra, y el himno enuncia aquello que los hechos desmienten a su paso. Una parodia, cargada de humor e ironía, con una puesta que desborda los límites del realismo y se propone llevar al borde del grotesco, a los personajes y a los nombres que resuenan en nuestra historia, y que se unen por la fuerza del destino a otras tierras, a otros lugares de la América española. Los acentos diferentes, las figuras reconocidas de un México lejano de nuestras pampas, se cruzan en la figura de las bastardas, con un origen similar, un padre que les dio origen en distintos tiempos y en distintas naturalezas, es decir, madres. Con la ruptura de la cuarta pared al ingreso a la sala, somos interrogados sobre el lugar que queremos ocupar en la platea, y en un gesto singular, nuestro sitio es limpiado previamente por la criada, que luego será una de las Ezcurra Olivares; nombre paradigma de todo el conflicto familiar, nacional, en ciernes. Amores y traiciones se suceden, los muertos que retornan marcan el camino, y las figuras de Sor Juana y la virreina aparecen en clave paródica, para señalar desde el amor prohibido la relación del poder con la Iglesia. Actuaciones que recuerdan a los telenovelones de la tarde, con su impronta de gestualidad barroca, y movimientos de entradas y salidas como en un vodeville; fragmentando la historia, hasta que hacia el final, las piezas comiencen a encajar, y a darle el verdadero sentido al todo. Esta estructura requiere un trabajo de muy buena energía del grupo de actores y actrices, y una coreografía diseñada para que los movimientos se desarrollen con eficacia en escena: ambos requerimientos se producen en la puesta, logrando una dinámica y un ritmo de alta intensidad.

Nuestra Tierra es un hecho teatral en el cual se conjugan perfectamente todos los sistemas significante. Cada breve escena, desde una perspectiva casi cinematográfica, nos atrapa en continuum de imágenes visuales donde el humor están siempre presente y pone entre paréntesis nuestra cotidianeidad (algo muy difícil en los tiempos que corren). Con el merecido aplauso final cerraron esta temporada y ojalá podamos disfrutar de una segunda el próximo año.Nuestra-Tierra000178133

Ficha técnica: Nuestra Tierra de Francisco Lumerman. Actúan: María Belén Carluccio, Mercedes Docampo, Sebastián Fernández Castaño, Fabiana Ferrada, Macarena Hermida, Ivonne Küber, Isabel La Rosa, Emiliano Maltía, Federico Marino, Agustina Posadas, Flor Ravioli, Pablo Pandolfi, Tatiana Schumovich, Luciana Taverna. Diseño de escenografía: Macarena Hermida. Diseño de luces: Ricardo Sica. Producción musical: Estudio 73. Música original: Mercedes Docampo, Federico Marino. Operación técnica: Patricia Reyes Barrena. Fotografìa: Ivonne Küber, Gabriela de Echave. Diseño gráfico: Tatiana Schumovich. Asesoramiento de vestuario: Marisol Castañeda. Asistencia de producción: Sebastian Parra. Asistencia de dirección: Julieta Timossi. Producción Cooperativa Tierra Nuestra. Coordinación en dramaturgia: Francisco Lumerman. Dirección: Francisco Lumerman. Teatro Moscú. Estreno: marzo de 2018. Duración: 70’.

1 Según la gacetilla en Alternativa Teatral.

Entrega de los Premios Luisa Vehil 2018

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LVEntrega de los Premios Luisa Vehil 2018

Azucena Ester Joffe

Un lunes distinto de noviembre y otra fiesta para nuestro teatro. Una velada que comenzó con las palabras de Rubén Hernández Miranda y de Linda Máximo. Luego pudimos disfrutar de la breve introducción musical a cargo de la concertista de violín Cecilia Isas. ¡Un inicio de lujo!

Con la conducción de Juan Sebastian Rocha, fue el marco perfecto para la entrega de los correspondientes diplomas y la posterior apertura de sobres con el nombre del ganador/ ra de cada rubro.

En esta 6ta edición, el Teatro Luisa Vehil les agradece enormemente a los nominados e invitados especiales y al numeroso público que se hizo presente, por acompañar y compartir esta pasión que nos une y que nos volverá a encontrar juntos en el 2019.

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Gentileza de Roberto Famá Hernández

Los ganadores de los Premios Luisa Vehil 2018

Actriz: Erica Rivas por Matate amor

Actor: Roberto Romano por La empresa siempre perdona

Actriz de reparto: Cecile Caillon por Poema ordinario y Las Encadenadas

Actor de reparto: Leonel Elizondo por Los Rotos

Dirección: Pompeyo Audivert por Operación nocturna

Dramaturgia: Gonzalo Demaría por La Reina del Pabellón

Escenografía: Guillermo Jorge Bechthold por La conducta de los pájaros

Iluminación: Diseño de actores por Operación nocturna

Musica Original: Quique Sosa por La vida puerca

Vestuario: Jazmin Savignac por Vientre, el hueco de donde venimos

Comedia Musical: La Desgracia de Francisco Martinez Castro y Juan Martín Delgado

Revelación:

-Antonia Bengoechea por Moscú y Creo en un solo Dios

-Maite Lanata por Jazmín de Invierno

-Junior Pisanú por Monte Chingolo

Mención Especial:

-40 Años de Libertablas, dirigido por Sergio Rower, Luis Rivera López y Gustavo Manzanal

-Teatro El Brío por el trabajo de investigación por las obras Hedda y La Bestia Invisible

-30 años del Grupo Kukla con el espectáculo Circo Focus Bocus, dirigido por Antoanaeta Madjarova

Piel de cordero. Estoy acá de Zuleika Esnal, por la función social en la lucha contra la violencia de género

-Roberto Aguirre, investigador y director por el trabajo que realiza en Vicente López

-Mario Gallina, historiador de teatro y cine, por su libro Los caminos de Alfredo Alcón

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Gentileza de Cecilia I. Villarreal

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Gentileza de Cecilia I. Villarreal

Trayectoria: Luis Campos y Cristina Banegas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Asistentes/ colaboradores: Lis Banegas, Nazareno Pereyra, Eduardo Pose, Claudia Bueno, Nicolas Martínez y Pilar Martinez.

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En esta edición, el Jurado coordinado por Linda Máximo está integrado: Rosa Celentano, Silvina Diaz, Daniel Gaguine, Alicia García Barral, Silvana Hernández, Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz, Ana Seoane.

Ojalá las paredes gritaran de Paola Lusardi

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Ojalá las paredes gritaran de Paola Lusardi

Basada en Hamlet de William Shakespeare

Una disputa de poder en el centro de las relaciones familiares, la lucidez de Shakespeare en Chacarita

38213622_255407405184555_8615556459922456576_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Dinamarca está lejos, las luchas intestinas por el poder del reino conforman una historia de más de 500 años, pero las fuerzas que el dramaturgo inglés puso en acto a partir de personajes que se jugaban el poder de las tierras y su mando, es eterno; en pleno siglo XXI, y entre las paredes de una casa en Chacarita, el drama vuelve a desencadenarse de la mano de la dramaturgia de Paola Lusardi, y su inteligente dirección de actores y espacios; y de los actores que le ponen el cuerpo a los personajes con talento y destreza para transportar el mundo de ambición y traiciones a nuestra realidad, en un contexto de millenium, profundizando el nudo gordiano del núcleo social, la familia, porque la disputa es por quien concentra en la voluntad de los otros. La música profundiza las diferencias, en una lucha generacional que persiste, y que cruza en el lenguaje un campo de batalla. Palabras diferentes, música con una sonoridad próxima a una manera de ver el mundo desde los ojos de un presente que se opone en sentimientos y valores al que le corresponde a los otros, los progenitores, los poseedores del mando, y de una forma de hacerlo valer que implica en la pieza la falta de escrúpulos y la traición. Una casa devenida espacio escénico, con lugares donde las acciones podemos verlas, otros donde suponemos el desarrollo de una extraescena que escapa a nuestra percepción; una casa que funciona como espacio teatral deseado para dar rienda suelta a las acciones que la pieza shakespereana propone, donde lo real concreto forma parte de una escenografía que no necesita construirse, sino que está ahí, frente a nuestros ojos, dejándose estar para que los cuerpos de los actores / personajes, construyan su épica, su relato, la necesidad de contar una historia, que abarca el pasado, el presente y un futuro que nos pide que tomemos las coordenadas necesarias para producir una transformación. Hamlet está allí, en ese cuerpo que sostiene a su criatura, el de Julián Ponce Campos, sin acartonamientos ni solemnidades, la puesta limpia del prejuicio de asumir un clásico, se atreve a construir personajes que son los mismos que diseñara el dramaturgo, pero más cercanos, tan próximos que la decodificación no es compleja. La pieza está además atravesada por Freud; donde Shakespeare vio el poder de la ambición y la venganza del honor, la dramaturga traduce el espasmo de un inconsciente que se rebela, y el complejo de Edipo forma parte también del relato.

El elenco de forma precisa le otorga la carnadura necesaria a estos personajes que atrapan nuestra mirada desde el inicio. La escritura dramática y escénica (Paola Lusardi/ Leila Martínez) da cuenta de un hecho teatral con buen ritmo y sin fisuras que excede los límites del espacio lúdico y de nuestra expectativa.Ojalá las paredes gritaran000188890

Ficha técnica: Ojalá las paredes gritaran de Paola Lusardi. Actúan: Julián Ponce Campos (Hamlet), Antonella Querzoli (Gertrudis), Martín Gallo (Claudio), Augusto Ghirardelli (Polonio), Mariana Mayoraz (Ofelia), Santiago Cortina (Horacio). Directora asistente y co-autora: Leila Martínez. Diseño de movimientos en escena: Marina Cachan. Producción: Mirian Vieyra, Matías Macri y Ariadna Mierez. Colaboración en producción: Ailín Ponce Campos. Diseño de vestuario: Paola Lusardi. Colaboración en vestuario: Vanesa Abramovich. Música: Santiago Cortina e Ignacio Cantisano. Diseño gráfico: Francisca Rojas. Fotografía: Julieta Rodriguez. Textos: Patricio Ruiz. Asistente de escena: Agustina Rittel. Dirección: Paola Lusardi. Estreno: 02/06/ 2018 en el Teatro El Brío. Funciones: sábados 21 hs y domingos 14 hs. Última función este año en CABA: 02/12/2012. Reservas: 11 3142 5649/ ojalalasparedesgritaran@gmail.com

 

 

 

El Cristo rojo de Vicente Zito Lema

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El Cristo rojo de Vicente Zito Lema

Ceremonia teatral sobre la poesía y la locura en homenaje al poeta Jacobo Fijman1

FLYER CRISTO ROJOAzucena Ester Joffe

Un ceremonia, un evento a mitad de camino entre lo teatral y lo performático, que convoca ante nuestra atenta mirada al gran poeta Fijman. Quien por esas cosas del destino nació en país que ya no existe, Besarabia (hoy Moldova), y falleció abandonado y olvidado en el Hospital Borda. Una historia real que, por un lado, deja al descubierto lo siniestro y lo perverso del sistema y, por otro, la manera casi mítica que algunos “locos” encuentran para sobrevivir a las condiciones salvajes de los establecimientos psiquiátricos a través del arte y, en especial, de la poesía.

En el despojado espacio lúdico apenas iluminado, primero se suceden imágenes elocuentes que son viejas fotografías de una dolorosa realidad para luego asistir al encuentro entre dos poetas. El Poeta mayor, Jacobo Fijman (Vicente Zito Lema), en esa segunda internación que le devoró la vida por casi 30 años y el Poeta joven, Vicente Zito Lema (Alan Robinson), quien recorrió distintos puntos del país buscando al artista que daban por muerto. Un tiempo de lucha contra las barreras sociales y legales para lograr descubrir la verdad y rescatar al hombre que en sus mejores años contó con el reconocimientos de sus pares, nacionales y extranjeros. Después de un arduo y solitario camino, ambos poetas, Fijman y Zito Lema, pudieron compartir los fines de semana y algunas salidas. Y el último pedido del gran poeta, con la tranquilidad de quien espera la inevitable partida y la ilusión de un hermoso encuentro con su amada, la Virgen. Zito Lema cumplió, contra viento y marea, ese entendible encargo de su gran amigo.

Un texto dramático poéticamente incisivo, que da cuenta de qué forma la poesía venció a la muerte en vida y de la sólida amistad que hoy honra a un artista que ha sido invisibilizado por décadas. La precisa iluminación recorta cada encuentro -en la soledad del hospicio, en las caminatas acompañado,…, en tanto la acertada música en vivo -canto y piano- nos envuelven en un clima de vigilia. Ambos sistemas significantes habilitan a los fantasmas, propios y ajenos, a participar de la ceremonia. ¿Cómo es caminar por el cordón o por una cornisa? ¿Cómo elegir sumergirse en el arte o dejarse arrastrar por el horror y el olvido?43433426_716027805416240_3329644405194752000_n

El Cristo rojo nos interpela desde lo más profundo de nuestro ser. Los dos intérpretes (Vicente Zito Lema/ Alan Robinson) le otorgan la carnadura a estos seres, con cierto humor muy sutil, y van construyendo un tiempo suspendido entre la vida y la muerte, para que la poesía habite el espacio lúdico, donde el “loco” logra perdonar, en un sentido espiritual, a la sociedad “sana y cuerda” que responde a determinados intereses, en especial, económicos.

Este encuentro escénico, entre la poesía, la locura y la amistad, nos provoca la urgente necesidad de sumergirnos en la intensa y breve obra de Jacobo Fijman. En una entrevista el autor comentó:

Jacobo Fijman es el filósofo Samuel Tesler del Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal que compartió trabajo con grandes poetas y periodistas de su época, fue amigo de Oliverio Girondo, de Marechal, de Enrique Molina, de Pablo Neruda. En un momento llegó a tener un reconocimiento muy importante en la literatura y en el periodismo argentino, pero también es cierto que sufrió ciertos desequilibrios espirituales que lo llevaron primero al aislamiento de sus amigos y compañeros escritores y poetas de la época y que termina olvidado y dado por muerto en el Hospital Borda.[…] Fijman era de origen judío, se convirtió al catolicismo, fue siempre anarquista en sus ideas, conoció la cárcel por sus ideas políticas. Es una figura muy interesante de nuestra cultura. Para mí reivindicarlo en estos momentos donde hay que reivindicar todas las luchas por la dignidad humana, me pareció una tarea para encarar.2

Un dato a tener en cuenta: se presentó el 15 de este mes el libro El Cristo rojo de Vicente Zito Lema, con prólogo y epílogo de Alan Robinson.

Ficha técnica: El Cristo rojo de Vicente Zito Lema. Dirección: Galileo Bodoc. Intérpretes: Alan Robinson, Vicente Zito Lema. Músicos: Rosario Carreño (canto), Alicia Mazzieri (piano). Diseño de Luces: Sergio Iriarte. Video: Daniel Malnati. Diseño gráfico: Renata Cymlich. Asistencia de dirección: Regine Bergmeijer. Asistencia de Escenas: Daniela Sanchez. Prensa: Federico Frau Barros, Juan Minel, Facundo Moro. Producción y Giras: Marina Kryzczuk. En Hasta Trilce. Estreno: octubre de 2018. Funciones: domingos 20:30 hs.

1Según programa de mano

40 minutos en el País de las Hadas de Ignacio Apolo

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40 minutos en el País de las Hadas de Ignacio Apolo

La memoria entraña cierto acto de redenciòn. Lo que se recuerda ha sido salvado de la nada. Lo que se olvida ha quedado abandonado. Si un ojo sobrenatural ve todos los acontecimientos de forma instàntanea, fuera del tiempo, la distinciòn entre recordar y olvidar se transforma en un juicio, en una interpretaciòn de la justicia, segù la cual la aprobaciòn, se aproxima a ser recordado, y el castigo a ser olvidado. (Berger, 2005, 73)

000188522 40 minutosMarìa de los Àngeles Sanz

La vida, la muerte y el tiempo entre ambas, realidades de las cuales si nos encontramos habitando la primera no podremos alejarnos de la segunda. Porque nada de lo que existe permanece para siempre, y cada ser vivo lleva en su adn la fecha de vencimiento, sòlo que no sabemos cuàl es. La pulsiòn de vida, la pulsiòn de muerte, no como un accidente sino como una constancia del deseo de volver hacia esa nada de la cual partimos, nos informa miràndonos y rompiendo la cuarta pared, el personaje narrador, que lleva adelante el propio dramaturgo – director, Ignacio Apolo. Y nos narra ademàs una historia, de una paciente, ya que su rol es ademàs de psicòlogo; que nos trae a Freud a la escena, como testigo teòrico de sus palabras. La historia de una mujer – niña, personaje desdoblado que a partir de la voz y las acciones, nos va introduciendo no sòlo en el relato de su vida, sino tambièn en el punto exacto donde todos nos sentimos tocados de alguna forma, la infancia, y las relaciones primarias con nuestros primeros e inevitables interlocutores, los padres, los hermanos, los amigos, reales o imaginarios: las hadas. La habilidad de la puesta es centrar en ese triàngulo imperfecto el cùmulo de sensaciones que van desde la frialdad de la teorìa, hasta la dulzura manifiesta de la niña, que reclama una atenciòn paterna que no tiene, y que deviene en su adultez en el reclamo al gènero masculino de una mirada, aquella que no produce una identidad. Porque las mujeres, en esta sociedad patriarcal, como lo afirmò Berger, y Freud mediante, nos afirmamos a travès de la mirada masculina, nos miramos con sus ojos, y queremos ser aquellos que la mirada nos devuelve. Nos cuesta mirarnos a nosotras mismas sin la construcciòn del otro. Pero la puesta, tambièn propone otra temàtica, aùn màs inquientante: la pregunta en que pondrìamos el acento si supieramos que nos queda, como al personaje, sòlo 40 minutos de vida. Preguntarnos eso es casi una blasfemia, si pensamos que esos momentos finales son de conocimiento divino, aunque no tal vez, para los condenados a muerte, tenga un doble sentido. Condenados a muerte con fecha fija, porque todos tenemos ese destino ùltimo sin atenuante. A partir de allì, el relato toma una fuerza centrìpeta hacia la intimidad del personaje, que busca en su memoria aquello que necesita recordar para finalmente dar cuenta de quièn es, o cuàles fueron los momentos que la constituyeron. Las actrices que toman la responsabilidad de llevar adelante a las dos Lucilas, tienen una muy buena performance, su frescura, su naturalidad para incorporarnos a segmentos de su vida, logran la empatìa, mientras que el personaje del narrador, se mantiene en ese punto equidistante necesario, para mirar desde el afuera, como la ciencia lo hace, a ambas como objetos de estudio, sin implicarse sentimentalmente. Aunque sospechamos que esa distancia no es tal. La memoria de Lucila està presente en la voz y en una pantalla de televisiòn donde aparecen los referentes de su vida, aquellas mujeres que le sirvieron de imagen a imitar, porque el personaje es un alma, sòlo 21 gramos, que no està conforme con su cuerpo, y lo expresa a travès de las enfermedades que la llevaràn al final. Sintoma y enfermedad, un diàlogo de superficie que esconde un drama que no puede procesarse, la disonancia con el entorno, con la vida familiar ausente con aviso, y con el amor, que se escapa porque no sabe como debe manifestarse. Una puesta inquietante que dejò a algunos espectadores aferrados a la platea, tocados seguramente en alguna de los puntos que la pieza desarrolla en sòlo 50 minutos, pero que como la estela de un cometa, deja en todos un interrrogante que sòlo la vida puede contestar, si tenemos presente, que es finita, y que merece ser vivida a pesar de todo. 000188523 40 minutos

Bibliografìa:

Berger, John, 2005. Mirar. Buenos Aires: Ediciones de la Flor.

Ficha tècnica: 40 minutos en el paìs de las hadas de Ignacio Apolo. Actùan: Maia Lancioni, Luna Apolo Alvarez, Ignacio Apolo. Coreografìa: Aymara Abramovich. Mùsica: Federico Marrale. Vestuario: Maricel Aguirre. Maquillaje y FX: Soledad Moràn. Espacio e Iluminaciòn: Fèlix Padròn. Av Càmara: Julia Lucesole. Av Ediciòn: Agustìn Obregòn. Diseño gràfico: Agustìn Obregòn. Prensa: Carolina Alfonso. Producciòn: Lucìa Chedafau. Colaboraciòn en dramaturgia y direcciòn: Lucìa Chedafau. Direcciòn: Ignacio Apolo. Teatro: El Camarin de las musas. Duraciòn: 50 minutos.

 

Laberintos de Andrea Castelli

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Laberintos de Andrea Castelli

Intervención coreográfica en la ex Biblioteca Nacional

No habrá nunca una puerta. Estás adentro/ Y el alcázar abarca el universo/ Y no tiene ni anverso ni reverso/ Ni externo muro ni secreto centro (J. L. Borges)

44513257_549588928800707_7829371668576337920_nAzucena Ester Joffe

La narrativa coreográfica de Andrea Castelli, a partir del emblemático edificio ubicado en México 564, nos propone un recorrido por demás interesante, no sólo por el espacio físico sino también a nivel subjetivo, pues las coordenadas espacio-temporales parecen desaparecer. Durante las cuatro funciones, el reducido público pudo disfrutar de la propuesta escénica como parte del Proyecto Museos en Danza; lo efímero de cada función como contrapartida al tiempo detenido en la antigua Biblioteca Nacional1

Laberintos no es una experiencia caótica sino que muestra una complejidad dancística que se adueña de cada recoveco, de cada rincón. Laberinto como principio constructivo y, quizá, como metáfora de nuestra actual coyuntura, y de un cierre programado para su restauración (ojalá así sea en un futuro no tan lejano). Desde que ingresamos, acompañados por El anfitrión, Germán Álvarez, nos resulta imposible separar lo fantástico de lo real, porque cada intérprete es como un personaje borgeano con su propio laberinto. En un increible continuum, que no clausura el pasado sino que lo expande sobre nuestro presente, quedamos atrapados, suspendidos, en el necesario extravío. Cada sala o sitio -la imponente escalinata, el despacho de Borges, la enorme cúpula que parece ocultarse a nuestra mirada, la gran sala de lectura con sus estantes vacíos,…- tiene una impronta diferente a partir de esta intervención coreográfica. El audio con la voz de Borges narrando sus poemas, la musicalidad del tango o del folklore, la impecable ejecución del piano por Gustavo Álvarez, son las diferentes sonoridades que evocan los recuerdos de la época o los silencios que se adueñan de los espacios, la historia del propio edificio -el destino previsto y el cambio casi sobre su inauguración, el inmortal escritor y su ceguera.

Los bailarines/as del Ballet Folklórico Nacional en cada preciso movimiento dan cuenta de la 43756766_1437582976374903_102963281051779072_nsolvencia estilística y construyen el entramado con los retazos de la memoria –privada y pública. Cada coreografía refuerza la jerarquía propia del diseño arquitectónico -por ejemplo cuando se deslizan por las barandas o columnas o quedan suspendidos- en un profuso diálogo de tal forma que las potentes imágenes visuales serán difíciles de olvidar. El acertado vestuario y la precisa iluminación terminan por construir un mundo otro para esta hermosa y breve velada. La densidad poética para el perfecto cierre, como el sueño que antecede a lo fantástico y el merecido aplauso por esta “efímera” intervención, pero también por esta vuelta al pasado y por esta acción de resistencia artística.

Es necesario un punto y aparte para la trayectoria de la talentosa bailarina y directora/ coreógrafa Andrea Castelli2, quien con un estilo muy personal ha realizado obras escénicas donde puede prevalecer tanto lo teatral como lo performático o la intervención. Una interesante mixtura cuya base siempre es y será la danza y, en especial, el tango.

Ficha técnica: Laberintos. Dirección de Andrea Castelli. Participan: Integrantes del Ballet Folklórico Nacional, Centro de Documentación Jorge Luis Borges, Área de Producción Centro Nacional de la Música y la Asociación para la Promoción y Difusión de las Artes Performáticas, PerformArtes.

Bailarines Ballet Folklórico Nacional: Sabrina Castaño, Juan Federico Santucho, Jimena Visetti, Mariángeles Regiardo, Gabriela Ponce de León, Rodrigo Colomba, Alexis Bogado, Belén Italiano, Juan Manuel Visetti. Anfitrión Biblioteca: Germán Álvarez. Piano: Gustavo Álvarez, integrante de la Banda Nacional de Ciegos. Asistencia de Dirección: Carina Mele. Asistentes Coreográficos: Sabrina Castaño, Juan Federico Santucho. efe Técnico del Área de Producción Centro Nacional de la Música: Rodrigo Parise. Fotografía: Mariano Longo Guillermo Dorfman. Vestuario: Renata Schussheim (vestuario para obra a estrenar de Oscar Araiz) y Carlos Kern. Funciones: 24 y 25 de octubre de 2018, a las 20,30 y 21,30 hs.

1La Biblioteca Nacional fue creada en 1810 mediante un decreto del Primer Gobierno patrio. En 1901 la institución se trasladó a este edificio, que en un principio había sido proyectado para albergar la Lotería Nacional, pero fue cedido a la Biblioteca antes de su finalización. La construcción de estilo Beaux-Arts fue obra del arquitecto italiano Carlos Morra. Aquí, entre 1955 y 1973, el escritor Jorge Luis Borges ocupó el cargo de Director de la Biblioteca Nacional. Al asumir, Borges ya había perdido la vista, circunstancia que lo llevó a escribir su célebre “Poema de los dones”, cuya primera estrofa reza: “Nadie rebaje a lágrima o reproche/ esta declaración de la maestría/ de Dios, que con magnífica ironía/ me dio a la vez los libros y la noche”. En 1992, la Biblioteca Nacional se trasladó a su actual edificio, ubicado en Avenida del Libertador y Austria.

https://turismo.buenosaires.gob.ar/es/otros-establecimientos/antigua-biblioteca-nacional [12/11/2018]

2 Entre sus trabajos como directora y coreógrafa se incluyen: Al Bataclán, Tangos Capitales, Ecos y premoniciones, Fabulandia en Querida Elena, Tove`s Tango en Dinamarca, Suecia y Argentina, Volver, en el Museo Casa Carlos Gardel; Enaguas en el Museo Nacional de la Historia del Traje, Eva, un recorrido, Museo Evita; Taxidermia, Museo Bernasconi; Modulor, Danzar el Espacio, Casa Curutchet – Le Corbusier en La Plata, Fabulandia y Absencia en la Botica del Ángel, Barroco en Barracas, Las novias del Templo Escondido en el Complejo Historico Sta. Felicitas, Cuerpos soberanos en el Museo de las malvinas e Islas del Atlántico Sur, Lo que cuentan las paredes.. Museo Casa de l Libertad Bolivia, Cuerpos Cartográficos, en universidad de las Artes, Bogotá. Ha recibido en varias oportunidades el apoyo para la Creación Artística que otorga el Fondo Nacional de las Artes y auspicios del Ministerio de Cultura de la Nación y del Instituto ProDanza entre otros. http://www.alternativateatral.com/persona19399-andrea-castelli [12/11/2018]

Todo lo posible de Lorena Romanin

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Todo lo posible de Lorena Romanin

Y, al final, nos damos cuenta de que absolutamente todo importa.

000189562 Todo lo posibleMaría de los Ángeles Sanz

Luego de Como si pasara un tren, Lorena Romanin nos ofrece su pieza Todo lo posible, donde màs allà de la anècdota y los personajes, hay un fondo temàtico que abarca a las dos historias: las relaciones familiares, y sus espiraladas situaciones cuando la realidad lleva a sus personajes a un lìmite, a un estadio, donde cada uno debe asumir su lugar. Cuatro jòvenes y su manera diferente de ver las cosas, en un mismo momento de sus vidas, sin embargo, cada uno tiene una perspectiva distinta que difiere de la de los demàs, donde todo se mira de acuerdo al lugar que ocupan dentro del entramado de sus relaciones. De esta manera, el artefacto que nos enfrenta al ingresar a la sala es una calesita sin figuras, manual, que ellos mismos mueven, y que es la metàfora exacta de la vida, todo se mueve, cambia, parece y no es, nos deja en un lugar otro, cuando se para de repente. El dispositivo escènico le sirve tambièn a la dramaturga y directora, para interpelar al pùblico, si quiere subirse a su ritmo, lento o ràpido segùn las circunstancias, y desde ahì en movimiento, dentro del circuito o fuera, llevar adelante un clima de complicidad con el espectador. Los personajes estàn bien delineados, y con una muy buena perfomance de parte de los cuatro actores, la pieza comienza cuando el conflicto de uno de ellos, el maestro de un jardìn infantes plantea una problemàtica, que lo atañe, y que defiende contra viento y marea, a pesar de saber que le ocasionara su salida del trabajo, la libertad de ser quien uno quiere ser desde la niñez, desde el educador el respeto al educando en su comportamiento personal y sus elecciones, algo que todavìa requiere una aceptaciòn que las ùltimas disposiciones parecen querer atropellar. Las relaciones filiales, las de pareja, la mirada de la amistad entre pares, que a veces disfrazamos de amor o viceversa, y una realidad cambiante, que muta, y nos obliga a seguir sus pasos tratando de adaptarnos a lo posible, a lo que podemos hacer, es la tònica de la puesta. Con un manejo inteligente del humor negro, negrìsimo por momentos, la dramaturgia nos lleva a reir, y entretenernos con el desarrollo de la intriga, mientras la mùsica nos da un alivio, entre lo real concreto y el deseo que circula entre los personajes sin tregua. Deseo y necesidad de compañìa, una bùsqueda de mirarnos a la cara, en vez de comunicarnos con emoticones, proxemia que la propuesta nos ofrece en la cercanìa fìsica de los personajes entre sì, y en la bùsqueda de la mirada còmplice con el pùblico. Una puesta con recursos simples pero de buena factura que logra interesar al espectador, e involucrarlo no sòlo en la temàtica de relaciones que propone sino en la necesidad de tomar distancia de lo que nos impide ser màs francos, màs cercanos a los sentimientos.

Ficha tècnica: Todo lo posible de Lorena Romanin. Elenco: Marco Gianoli, Salomè Boustani, Claudio Mattos, Guido Botto Fiora. Diseño de dispositivo escenogràfico: Isabel Gual, Facundo Guerreschi. Realizaciòn de dispositivo escenogràfico: Facundo Guerreschi. Vestuario: Lorena Romanìn. Diseño de luces: Diego Becker. Diseño gràfico: Mariana Rovito. Prensa y difusiòn; Carolina Alfonso. Asistencia de direcciòn: Jimena Morrone. Direcciòn: Lorena Romanin. El Camarìn de las musas. Duraciòn: 70 minutos.