Archivos Mensuales: mayo 2015

La oscuridad de la razón de Ricardo Monti

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La oscuridad de la razón (1993/ 2015)
de Ricardo Monti
Una Orestíada con sabor a Pampa

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La oscuridad de la razón (22)El dramaturgo Ricardo Monti, tiene como característica de su escritura atravesar el relato histórico argentino con distintos procedimientos que devienen de poéticas algunas clásicas otras absurditas; en este caso la tragedia griega, La Orestíada es el centro de una historia que se eleva como un ritual eterno para dar cuenta de una realidad revisada una y otra vez con la finalidad de encontrar un sentido que nos ilumine en nuestra construcción subjetiva como integrantes de un país que se formó a través de las luchas fraticidas. En la puesta que la actriz / directora Virginia Innocenti presenta en la sala del Centro Cultural de la Cooperación, este trasvasamento entre un mundo, el griego, y el nuestro, y su incipiente construcción de una realidad histórica, queda explícito en el juego que se propone entre textualidad y otros signos escénicos: vestuario, sonidos, música, iluminación. Una puesta que lleva adelante entre los pliegues de las palabras, -Monti tiene una dramaturgia de autor de laboratorio, con toda la metáfora que eso implica-, la intencionalidad de desplegar a la mirada del espectador una estrategia de sentidos que van uniéndose en una trama delicada y fuerte a la vez, donde la violencia constitutiva de nuestro núcleo de origen, deviene en un capítulo más. Francia y Buenos Aires, dos poéticas en ciernes, el neoclacisismo presente desde Rivadavia y el romanticismo que llega de la mano de Mariano, dos universos, dos imaginarios, que se encontrarán en el suelo propio para resolver la controversia estética en el marco de la tragedia familiar y política. La pregunta por un origen oscuro, como la razón que sola de por sí no alcanza para comprender aquello que es del orden de la tripas, aquello que va más allá de la lógica conceptual, y que entra en el registro de una subjetividad que amenaza y concreta porque se siente amenazada en límite del amor, entre lo incestuoso y lo verdadero. Ese amor que roza las relaciones, padre / hija; madre / hijo; hermana y hermano; hermano contra hermano. Esta última es la relación que finalmente desatará la tragedia, lucha fraticida que trajo la muerte y la desolación. Volver sobre aquella relación hoy como ayer tiene un sentido que se multiplica en cada mirada, la de la dirección, la de los actores, la de los La oscuridad de la razón (55)espectadores, que pueden decodificar desde su propio registro aquello que se le ofrece desde la escena en un texto cargado de metáforas, y una puesta que se guarda muy bien de ser críptico. Las actuaciones, no todas con la misma intensidad y registro, donde se destaca la figura de los personajes femeninos, que son los que guardan en sí la concepción de punto e inicio de un origen, figura femenina ligada a una naturaleza desbordante como la americana, dadora de vida, que a la vez necesita para regenerarse la sangre de sus hijos. El personaje de María en el cuerpo de la actriz Ana Yovino la fuerza y la astucia que se requiere, bajo la construcción de la palabra de Monti, y tiene en Daniela Salerno en el rol de Alma una inquietante antagonista. Una puesta en escena enigmática donde las imágenes visuales construyen a la perfección el clima entre lo ritual y lo onírico, una escenografía poética donde nuestra mirada se pierde tratando de leer en cada recoveco de los pocos elementos en el espacio lúdico, o mejor dicho en los diferentes espacios construidos, que la precisa iluminación recorta y revela según requiera la situación dramática. Una fuente / lavatorio de vidrio que contiene agua para lavar los pecados o buscar el olvido; una enorme red / telaraña que atrapa y devora o una simple mesa / lecho donde nada se oculta. Mientras el tiempo de la historia está suspendido en un lugar otro, imposible anclarlo, pues es un presente inestable que sufre saltos, perturbaciones, en una temporalidad interna que se articula así misma. Otro acierto es el personaje que construye Maia Mónaco, quien a partir de la música en vivo, de su voz y de los diferentes sonidos – intensos y/o sutiles – son otro hilo conductor metafórico, subrayando o contraponiendo, construyendo las imágenes auditivas que sumadas a la plasticidad antes mencionada refuerzan la perspectiva creativa de su directora. Un hecho teatral que se distancia del texto dramático pero que mantiene el núcleo duro de la particular escritura de Monti.La oscuridad de la razón (11)

Ficha técnica: La oscuridad de la razón de Ricardo Monti. Elenco: Ana Yovino, Luciano Suardi, Pablo Mariuzzi, Lorena Skékely, Maia Mónaco, Daniela Salerno, Juan Luppi. Asistencia de dirección: Luciano Percara. Escenografía y vestuario: Julio Suárez. Iluminación: Leandra Rodríguez. Música original y en vivo: Maia Mónaco. Imagen Jironadas 1999: Adolfo Nigro. Diseño gráfico: Silvia H. González. Prensa: Duche & Zárate. Producción ejecutiva: Silvia Barone. Centro Cultural de la Cooperación: Sala: Solidaridad. Duración: 95’. Estreno: 11/04/2015.

Lisistrata o la rebelión de las mujeres. Versión de Rodolfo Roca

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Lisistrata o la rebelión de las mujeres
de Aristófanes / Versión de Rodolfo Roca
La unión hace la fuerza, y el teatro independiente lo sabe.

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

11051745_886885721349535_3188975432048605145_nLa comedia de Aristófanes [1] en las manos de Rodolfo Roca y el grupo de actores y actrices de Andamio 90 crece en potencia a partir de la exaltación de su humor y de la búsqueda de acercar un conflicto que nos precede, a una realidad que merece ser tomada profundamente en broma. Juego, y diversión en escena, que provocan la risa desenvuelta del espectador, pero también su complicidad cuando se trata de provocar desde una mención, una frase, una forma de ver y dirigirse hacia el mundo. El juego se duplica cuando ante la historia que cierra en su coherencia interna, la Lisistrata del comediógrafo griego, las dramaturgistas se atreven a introducir un procedimiento metateatral, en los tres personajes que incluidos como público, construidos a partir de los más corrientes prejuicios sobre el teatro en general, y el teatro independiente en particular, nos lleva a la reflexión sobre la necesidad de esclarecer un cúmulo de malos entendidos. Las mujeres al poder en la escena y en una sociedad como la nuestra, paradojal en el sentido de género, ya que se ha logrado en cuanto a leyes por la libertad de la elección sexual en estos años mucho más que en los últimos cincuenta, por dar una cifra arbitraria, con una Presidente mujer, y con varias Ministras en el Gabinete, e integrantes en el Senado y en la Cámara de Diputados, sin embargo, al mismo tiempo, mantiene una cifra alarmante de femicidios, como una llaga abierta ante la lucha y los logros, y el remanente de esa misma sociedad de mantener un machismo ultramontano, donde reina la violencia como eje fundamental de las relaciones humanas. La hybris griega que denunciara Aristófanes, en su apogeo. Elegir está puesta para comenzar los festejos de los 25 años de la Institución, Andamio 90, es un homenaje, y una reivindicación del compromiso con la realidad que el teatro independiente o de autogestión ha ofrecido siempre, y una recuperación de una pieza teatral que ya cuenta en la misma con una trayectoria [2]. El espacio escénico es convertido por la dirección de Roberto Monzo, 000116084en un dilatado campo de acción, donde los límites escenográficos se expanden hacia el foro y el frente. Mientras algunos espectadores estamos ubicados a los costados de ese campo lúdico y somos como personajes mudos de la comedia, de ese modo, nos involucramos en su dinamismo y la risa espontánea. El numeroso elenco, incluido los falsos espectadores, se mueven por la escena con una fluidez asombrosa, producto de una coreografía estudiada que hace que podamos encontrar los cuerpos trabajando tanto el espacio vertical, las acrobacias en tela, como el horizontal, cuerpos que caen y se arrastran; en una proxemia que oscila entre el alejamiento para la provocación, y el cuerpo a cuerpo, para la seducción y la falsa concreción del deseo. En un registro siempre alto y sostenido, el humor, la parodia, y el buen desempeño de la farsa llevan al espectador a disfrutar de cada uno de los cuadros que no se detienen ni encuentran vacíos, sino que por el contrario no tienen ni dan respiro a las acciones físicas. Si Lisistrata propone la huelga sexual de las mujeres a favor de la paz y con la unión con Lampito, entre atenienses y espartanas, logran su objetivo; esta puesta en escena se distancia del clásico griego por su despliegue de creatividad y profesionalismo. Con la música en vivo y con los elementos del musical cada criatura se destaca por sí sola, si “la unión hace la fuerza” aquí todo el grupo de profesionales construyen un hecho teatral único. Desde la escenografía que abarca por completo el espacio edilicio de la Sala, la iluminación que por momento parece extender los límites físicos reales, el cuidadoso vestuario, a mitad de camino entre puntilla y cuero, y un exabrupto de humor para los hombres se suman al trabajo corporal de cada integrante del elenco y lo único que nos resta decir es Gracias!! Por habernos permitido ingresar al mundo lúdico y así liberarnos a través de la risa.000116090

Ficha técnica: Lisistrata o la rebelión de las mujeres. Elenco: Ivana Averta, Facundo Buggiani, Constanza Canónico, Nicolás Carbó, Natalia Chiesi, Agustín Clusellas, Gisella Crimi Hardt, Juan Marcelo Duarte, Belén Ezquerra, Facundo Godoy, Magdalena Helou, Andrea Isola, María Pilar León, Rosana López, Florencia López Petruzzi, Florencia Maluf, Rosario Maranesi, Ignacio Milazzo, Lara Olgiati, Antonella Piersanti, Gustavo Reverdito, Francisco Tortorelli, Juan Trzenko, Jorge Valdéz, Daniela Viegas, Miguel Ángel Villar, Jonathan Yoffe. Dirección: Roberto Monzo. Coord. De producción: Natacha Delgado e Ivana Averta. Asistente de dirección: Mariano Retorta. Dramaturgistas: Antonella Piersanti, Florencia López Petruzzi, Roberto Monzo. Música original: Gisella Crimi Hardt e Ignacio Milazzo. Diseño y realización de escenografía e Iluminación, maquillaje y utilería: Kenneth Orellana Gallardo. Diseño de vestuario: Ariel Nesterczuk. Coreografía: Claribel Ballaman. Operador de luces: Germán Giacalone. Diseño gráfico: Lorena Bufidis. Teatro Andamio 90. Duración: 70’. Reestreno: 09/05/2015.

Bibliografía:
Perinelli, Roberto, 2011. Apuntes sobre la historia del Teatro Occidental. Tomo 1. Buenos Aires: Instituto Nacional del Teatro.

1 Aristófanes mostró su obra cuando la guerra civil del Peloponeso pasaba por su momento más álgido, de modo que todas fueron representadas mientras se desarrollaba la contienda, (…) Desde la sátira y la crítica política tomo partido por la paz con los espartanos, en contra de la hybris ateniense y a favor de la recuperación de los viejos valores de la polis, un objetivo muy claro en Las ranas. (Perinelli, 2011, 109)

2 Podemos por mencionar alguna la versión de Rodolfo Roca, de hace unos años, en 1995, que contó con la dirección general de Rita Armani y Eduardo Riva

Enfermedad de Juventud de Ferdinand Bruckner

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Enfermedad de Juventud
de Ferdinand Bruckner

No hay futuro, y es que el presente está tan duro…
No hay futuro, no hay esperanza
para toda la gente que vive en un sistema en el que,
No hay futuro, no hay esperanza
en una sociedad en la que te pisan media vida.
No hay futuro, no hay esperanza
reglas y prohibiciones siempre están en tu camino.
No hay futuro, no hay esperanza
lo único que quiero es verlo todo destruido [1]

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

edjfbsinmuchainfoHay en las pantallas de televisión, en estos momentos, una publicidad de una marca de cerveza que se dirige a un potencial consumidor, joven, entre 30 y 40 años, de clase media y media alta, que lleva una vida desprejuicida y sin compromiso real, porque la sociedad le impide madurar, o no lo prepara para eso. En general nuestra publicidad va dirigida a ese núcleo duro de la población que es la que tiene más alto nivel de consumo, y que vive sin mayores preocupaciones económicas, pero que sufre desde más de 20 años un fuerte deterioro en la construcción de una subjetividad que se sienta con proyectos hacia el futuro, una línea de jóvenes que siente que el presente es la única realidad posible, que reniegan del pasado y que no siente ninguna inquietud por un futuro que no están dispuestos a construir. Pero la publicidad quiere vender y por eso no toma en cuenta otro sector mayoritario, que tiene otras inquietudes, y alguna que otra utopía. Las últimas obras de autores europeos que se están exhibiendo en la cartelera de Buenos Aires, nos traen como una constante ese estado de desasosiego de una juventud, o de una población que siente que mientras los viejos perduran enterramos a los jóvenes, –Hamlet ha muerto sin fuerza de gravedad– de Ewald Palmetshofer, –La ciudad– de Martín Crimp, que nos habla de la incomunicación y la flexibilización laboral –Al mundo– de Jöel Pommeratt, que nos pone como espectadores ante el duro tema de la familia y las ausencias que produce las guerras a nivel global; por nombrar algunas. En este caso Bruckner, dibuja siete personajes en estado de confusión, con carreras que podrían darles un sentido a sus vidas, pero que no lo hacen porque lo que en realidad lo haría, sería encontrar en el otro una razón suficiente para seguir viviendo. Punto de vista del dramaturgo que atraviesa desde una mirada misógina al personaje que termina prostituyéndose por amor, pero que de todos ellos, es la única que logra un trozo de felicidad posible. El resto es la desazón, la droga, la violencia, la muerte. Marcados por una fuerte dependencia emocional, con algunos problemas resueltos a nivel económico estos personajes jóvenes, futuros médicos, se enfrentan a la posibilidad de otro mundo, el de la calle, o el de la lucha por lograr el deseo de ser alguien en un mundo hostil. Los actores y las actrices de la mano de la dirección de Carlos Kaspar no logran llegar a interiorizar una problemática naturalizada por la dramaturgia, pero que tal vez requiera un grado de comprensión mayor para ellos. En una escenografía aséptica de un blanco hospitalario, que se convierte en lugar de estudio o de falsa alegría, se mueven mientras un médico testigo, toma notas como si las criaturas ante sus ojos fueron ratas de laboratorio.

Cuando no hay futuro ¿cómo puede haber pecado
Somos las flores en la basura
Nosotros somos el veneno en su máquina humana
Nosotros somo el futuro de su futuro. (No Future)image002

Dicen en una Inglaterra conflictiva los Sex Pistols, y anuncian un mundo encerrado, globalizado, auto referente, que vive casi en un grado de autismo e impide encontrar caminos nuevos para la creación, para la vida. Afirma Marc Augé:

Las formas del arte contemporáneo, al proponernos lo que vemos todos los días, nos perturban; transforman los objetos usuales y familiares en objetos de reflexión y, al mismo tiempo, lejos de sublimar lo real, lo subvierten. Su pretensión va al choque con los esfuerzos desplegados por la sociedad de consumo para persuadirnos de que es como debe ser, y de pronto exista la tentación, sostenida por los mensajes tranquilizadores de los medidos masivos de comunicación, de reducirlas a simples variaciones sobre lo existente, a simples redundancias, o incluso de subvertirlas desde el comienzo y recuperarlas sometiéndolas a la lógica especulativa del mercado. (Augé, 2014,125)

Hay una propuesta desde la dramaturgia de explicitar un conflicto real, que involucra a la sociedad y que tiene su punta de iceberg en los más jóvenes, pero en escena esa fuerza subversiva no queda del todo configurada.

Ficha técnica: Enfermedad de Juventud de Ferdinand Bruckner. Elenco: Naiara Awada, Vanina Balena, Romina Fernandes (Marisol Barberis 22/05), Nicolás Furtado, Sabrina Macchi, Manuel Novoa, Agustín Oberto. Diseño de vestuario: Silvia Zavaglia. Asistente de vestuario: Natasha Nicotra. Realización escenografía: Eduardo Kaspar. Diseño de escenografía y de luces: Pablo Calmet. Diseño gráfico: Martín Bayne. Fotografía: Nacho Lunadei. Video: Facundo Cuomo. Prensa: Agustín Oberto / Sol Vannelli, Duche&Zarate, Asistente de dirección: Natalia Sosa. Producción: Agustín Oberto / Sol Vannelli. Música original: Nacho Medina. Traducción, adaptación y dirección: Carlos Kaspar. Teatro El Método Kairós. Duración:… Estreno: 10/04/2015.

Hemeroteca:
[1] Los fragmentos de las canciones están tomados de una página web: No hay futuro, no hay esperanza de Oi! The arrase

Bibliografía:
Augé, Marc, 2014. El antropólogo y el mundo global. Buenos Aires: Editorial Siglo XXI.

Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad de Ewald Palmetshofer

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Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad
de Ewald Palmetshofer

El futuro y el desencanto.
La lucha generacional, si cuartel.

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

12927Esta puesta en escena de Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad, en particular, da cuenta de la perfecta fusión entre Palmetshofer y Lisandro Rodríguez – la obra se estrenó dentro del marco del Festival Internacional de Dramaturgia Europa + América, 2014. El Elefante, Club de Teatro, por su dimensión edilicia tiene mucho de privado y de cotidiano, por lo tanto es el sitio ideal para este cruce – el dramaturgo austriaco y el director argentino – y una actualidad que nos involucra a todos. Ingresamos por una puerta lateral y quedamos en “la sala de espera” mientras la “corona mortuoria” en la puerta habitual es un claro indicio del creativo evento. Un cumpleaños, un velorio, seis personajes, tres parejas, un espacio pequeño, íntimo, un teatro de cámara, en un sala, espacio teatral. Historias que se cruzan donde las palabras pierden y ganan en sentido para luego reiterarse hasta ser comprendidas por los mismos protagonistas, y por el espectador que teje entre los intersticios, en los silencios, el entramado de un relato que los une como testigos en el presente de la enunciación, como así en la memoria que los personajes reconstruyen ante sus ojos. Un espacio acotado, iluminada la escena y la platea, que se extiende en el avance hacia dentro y hacia fuera, en la extraescena, la calle. Una temática, que nos habla de los problemas de la alienación del hombre en un mundo globalizado, posmoderno, en el que los personajes se mueven y en el que se sienten sin vocación para la vida, la propia, ni para defender la ajena. Una madre que no termina de morir, y el problema de una Europa envejecida que no apuesta al futuro porque no quiere responsabilidades ni compromisos en la creación de la vida; y que se siente impotente para sostener la prolongación de ésta en tiempo y hamletespacio. Incomunicación, soledad, angustia, atravesando la vida de los personajes, que no tienen en sí otras preocupaciones más que darle sentido a una existencia que temen se extienda hacia el infinito: “Si ella cumple 95 años, yo puedo ser eterna” dice la madre de su propia madre y de sí misma, en un conflicto existencial, cargado de depresión. Una lucha generacional que sin cuartel, decide ejercer el parricidio pero sin salvar a los hijos que son la fuerza de lo por venir. África como el continente que sabe el valor de la vida porque la muerte está a la vuelta de la esquina, forma parte de un imaginario desconocido y pareciera deseado, por la intensidad que ofrece, el de la lucha cotidiana. Las actuaciones no tienen fisuras, y el director que está en escena y oficia de músico, logra construir una puesta intensa, fuerte, en dos niveles, uno el de la literalidad de las palabras casi sin emoción, y el otro el que se expresa en los bordes, en el límite entre la voz y el silencio. La fuerza de gravedad atrae todo elemento hacia el centro de la tierra, la pérdida de la misma, produce la sensación de desarraigo, de exilio interior, de falta de calor humano, de seres que necesitan tocarse para reconocerse en una identidad perdida en los recovecos de una sociedad autista. Cuerpos inestables, casi sin movilidad, criaturas que necesitan algún tipo de anclaje, de contacto con ese otro o con algún pequeño elemento; manos que se acercan pero no es una demostración de afecto sino, por el contrario, como una forma de aferrase a otra vida y ser atraídos por la vital fuerza de gravedad. Son cuerpos que se encuentran en un estado de suspensión en un presente que los abruma, entre paréntesis: ni vivos ni muertos, por lo tanto son cuerpos sin masa y no están sometidos a la gravedad. El ser o no ser del personaje de Shakespeare, ya no se interroga porque no hay en el cielo nadie ni nada que pueda dar una respuesta, sino que la decisión depende del valor, de atreverse de cada uno. El encuentro fortuito de esos seres, en dos ceremonias que celebran la vida en sus dos extremos, nos llevan a reflexionar sobre la trascendencia en un mundo que ha perdido las certezas y la fe en sí mismo; y por otra parte, nos lleva a darnos cuenta de la diferencia en las problemáticas entre el norte y el sur, a pesar de nuestros espejismos de primer mundistas. Un hecho teatral que desafía al espectador, así como desde el título se desafía a la interacción gravitatoria [1], con ritmo sostenido que da cuenta de la constante búsqueda de nuevas formas de expresión desafinado los códigos teatrales preestablecidos.hamlet-esta-muerto-sin-fuerza-de-gra

Ficha técnica: Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad de Ewald Palmetshofer. Elenco: Sofía Brito, Claudio Da Passano, Andrea Strenitz, Vanina Montes, Paco Gorriz, Claudio Mattos. Diseño de luces: Matías Sendón. Prensa: Ángela Carolina Castro. Dirección y puesta en escena: Lisandro Rodríguez. Duración: aproximadamente 70 minutos. Elefante Club de Teatro. Duración:… Reestreno: 11/04/2015.

[1] La interacción gravitatoria es una de las cuatro interacciones que rigen las leyes de la naturaleza: electromagnetismo, las interacciones nucleares débiles y fuertes

Ay! Carmela de José Sanchis Sinisterra

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Ay! Carmela
de José Sanchis Sinisterra
Carmela y Paulino, variedades a lo fino

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

000118358Haciendo honor a los personajes de la pieza de Sinisterra, cómicos y actores de la legua, que recorrían caminos, y que tenían que adaptarse a los más diversos escenarios y públicos, la escena porteña han recibido en esta etapa la mirada de referentes disímiles para dar encarnadura a los entrañables, Paulino y Carmela. Las que escriben han visto al menos tres versiones en los últimos años, cada una con su lectura y calidad interpretativa, sin que ninguna de ellas dejara de conmoverlas. Ésta de la mano de Elena Roger y Diego Mariani, bajo la dirección de José Luis Arellano, fiel al texto del dramaturgo español, con simplicidad en la escenografía y el vestuario, pero con una buena disposición espacial logra, a pesar de ya conocer la historia, emocionarnos con los personajes, conseguir la empatía buscada como efecto por una escritura que construye dos seres animados por todos los sentimientos encontrados que una lucha fraticida puede albergar. La guerra civil española, antesala de la otra gran contienda europea, tiene para el espectador de Buenos Aires, un correlato emocional muy fuerte. Hijos o nietos de inmigrantes españoles, algunos exiliados de aquellos años revueltos, sienten como una herida propia, lo que sucede en escena sin poder dejar de tomar partido por aquellos actores, no importa como se llamaran, pero que nos muestran como sobrevivir conservando la dignidad era una cuestión de vida o muerte y el contraste entre la razón y la pasión, paradojal en la vida de aquellos años. El teatro, el arte en general tiene bajo ese escenario una dimensión diferente; la performance de los dos personajes es el intento desesperado por lograr desde la ilusión, otra, la de sobrevivir a un estado de cosas que los envuelve a pesar de sí mismos. Tanto Elena Roger como Diego Mariani, logran un equilibrio entre la personalidad pasional de una Carmela 000118357que vuelve de la nada, y un Paulino racional que piensa antes de hablar porque en ello le va la vida. Sinisterra pone en la figura femenina de su Carmela cualidades maternales, que sufre por las madres que pierden sus hijos en esas tierras que la guerra ha convertido en extrañas para españoles y no españoles, y piensa como tal cuando decide no darles a esos pobres hijos una última humillación. Calor y frío, que en un abrazo que supera la vida, no dejará vivir con la conciencia tranquila a quien elige ser lo que se le pide que sea. Sin embargo, en la mirada del autor, y la dirección así lo comprende hay ternura por ese Paulino, que no puede aunque quiera sacar como una estocada, su cuota de coraje. En él siente piedad por tantos otros, actores de la legua o no que para vivir recorrieron los caminos sinuosos que se tejían entre la vida y la muerte. Debemos recordar que esta obra es la segunda de la Trilogía conocida como “El escenario vacío” [1] – Ñaque o de piojos y actores (1980), ¡Ay, Carmela!, (1987) y El cerco de Leningrado (1994) , en las tres obras sus personajes transitan por un escenario con los mínimos elementos. En esta puesta en escena, en particular, los dos protagonistas – artistas de variete – oscilan claramente entre la ternura y lo patético, entre la ironía y el humor. En el amplio escenario de El Picadero se materializa el recorrido por nuestra memoria colectiva, entre el presente de la historia (1938) y el recuerdo de aquella velada trágica. Desde la intensidad de la dramaturgia, a través de estos pares de opuestos, la ficción nos interpela y la perfecta dupla de actores termina por cerrar un texto segundo sin fisuras.0012665733

Ficha técnica: Ay Carmela! de José Sanchis Sinisterra. Elenco: Elena Roger, Diego Mariani. Dirección: José Luis Arellano. Director Residente: Edgardo Millán. Diseño de Escenografía: Juan Kayser. Diseño de Vestuario: Rosa García Andujar. Supervisión de Vestuario: Julio César Fernández / Matías Bogni. Diseño de Luces: Gonzalo Córdova. Diseño de Sonido: Rodrigo Lavecchia. Videoescena: Pedro Sánchez / Gabriel Piñero. Banda Sonora: David Peralto /Alberto Granados/ Carlos Diez. Campaña Publicitaria: protto+esnaola. Prensa y Comunicación: Varas & Otero. Producción Ejecutiva: Sebastián Arcos. Dirección de Producción: Mariana Correa. Producción de Gira: Juan María de Urquiza, Marcelo Ricci. Producción General: Elena Roger & Diego Mariani. Teatro El Picadero. Duración:… Estreno: 18/05/2015.

[1] Gabriela borona, 2002. “José Sanchis Sinisterra: Hoy la palabra no dice, sino que hace. No muestra, sino que oculta” en Edición Especial Picadero. Año 2 Nº 6. Buenos Aires: Instituto Nacional del Teatro: 42.

Cuentos con sentido para chicos distraídos de Vera Montone

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Cuentos con sentido para chicos distraídos
de Vera Montone
Ciclo de Cuentos y poesía infantil

María de los Ángeles Sanz

000118346 Una escena donde actores /titiriteros dan vida a muñecos entrañables: Chufleta, la niña de pelo colorado, el niño con anteojos, que toca el piano a desgano, su vecino, un cocinero muy particular, un gato lleno de astucia y picardía como su ayudante, y un viejito pochoclero, lleno de ternura; son los protagonistas que darán vida a las historias que llenas de humor van a mantener la atención del espectador. Desde el título Vera Montero la autora de los cuentos que cobran vida con el grupo de actores y actrices que dirige Francisco Ramírez, hace referencia a un espectador que sin error es el más difícil de atraer y mantener expectante en el teatro: el público infantil. Los niños si no encuentran sentido en las acciones, una conexión en el relato, belleza plástica en los elementos y seducción en el momento de encontrarse con las palabras, rápidamente distraen su atención. Esto no ocurre cuando nos sentamos en nuestras butacas a disfrutar de las historias, a las que la narradora nos introduce para luego dejar paso a los verdaderos personajes, los títeres. Tras de pedir con una consigna musical que hagamos silencio y prestemos atención, una bella historia de amor comienza, dos niños, que la vida llevará por distintos caminos hasta que la vida nuevamente los reúna para siempre, transcurre entre la emoción y la risa, la música, el baile, y el final 000118347feliz. Luego de una bella canción, el segundo relato, tiene en el centro de la historia a un cocinero que tiene una particularidad complicada para alguien que manipula elementos tan volátiles como la harina o el azúcar impalpable, estornudar en el momento menos indicado, lo que le impide seguir con su trabajo, mientras la aparición de su ayudante, un gato que obedece literalmente a lo que le piden, pero fingiendo que entiende lo que se quiere de él, nos lleva a reírnos con ganas. Canciones, en la perfomance de buenas voces, música en vivo, son algunos de los condimentos de una entrega que se reitera solo por un mes, ya que ira cambiando los cuentos en los meses que sigue; inteligente idea que permite al espectador volver a encontrarse con la magia del teatro y de la narración como en una serie. El vestuario es creativo aunque mantenga el negro clásico de los titiriteros para el lucimiento de las criaturas que cobran vida en sus manos. Todo está conjugado para un trabajo que se expresa con talento y dedicación a los detalles. Cierra el trabajo la aparición de un personaje clave en las plazas, cines, y todo lugar donde aparezca trayendo consigo su trabajo y su característico y dulce olor, el viejito que vende pochoclos, una tierna creación en el personaje, que además trae la característica máquina a escena, último cuadro que da pie para despedirse al grupo mientras los pororos, se abren y saltan ante los ojos atentos de todos. A la salida la promesa se convierte en realidad y cada uno se lleva su paquete de maíz inflado como un souvenir. Una hora en la tarde del sábado donde volver al mundo de la magia que se produce en escena, cuando nuestras fantasías se mueven, juegan, cantan y sueñan en los cuerpos maravillosos de esos muñecos que cobran vida en las manos de los actores que le dan vida con entusiasmo y talento.000118345

Ficha técnica: Cuentos con sentido para chicos distraídos. Idea, concepción estética y dirección: Francisco Ramírez. Textos y dramaturgia: Vera Montone. Elenco: Francisco Ramírez, Luciano Mansur, Florencia Maluf, Francisco Tortorelli, Matías Díaz. Música en vivo y narraciones: Giselle Crimi. Composición musical: Gisella Crimi. Diseño y realización de escenografía, vestuario y utilería: Ariel Nesterczuk y Francisco Ramírez. Diseño de iluminación: Germán Giacalone y Francisco Ramírez. Diseño gráfico: Mariano Falcón. Fotografía: Luca Granzella. Asistencia de dirección: Gisella Crimi. Coproducción: Andamio 90. Teatro: Andamio 90.

Sucede lo que pasa de Griselda Gambaro

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Sucede lo que pasa
de Griselda Gambaro

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

000118788Griselda Gambaro escribe Sucede lo que pasa en 1975, un año difícil para el país y para la vida personal de la dramaturga que en dos años más se verá obligada a partir al exilio. En un mundo íntimo, el del absurdo de amenaza, una pequeña familia de relación filial, compuesta por una hermana y un hermano, son acechados por las circunstancias de una vida sin contención, y la manipulación de aquellos que como buitres rondan los cuerpos que suponen están próximos a caer, en cualquiera de sus significados, moral o físicamente. Teresa de apariencia infantil y despreocupada, juega como recurso último para ocultar tras la máscara de la felicidad un pasado que la perturba y que vuelve a su vida como el reflujo del mar. Su hermano, Tito, perdido en la problemática de la supervivencia, ve y no quiere ver, cuáles son los motivos que tiene su hermana para actuar como lo hace en su relación con el afuera, y los que se aproximan desde allí. Quique, el médico; el amigo, César, y Zamora, el jefe que es el causante principal de un drama que nos vuelve como espectadores a una realidad que no ha cesado a pesar de los años transcurridos. El núcleo central de la temática pasa por el abuso de poder, un tema recurrente en la dramaturgia de la autora, que sobre todo en estas sus obras de los sesenta y setenta, está preocupada por como se llevan adelante las relaciones víctima /victimario y la oportunidad de los seres más débiles en el entramado social, las mujeres, para defenderse de la perversidad que no es sólo del orden de lo sexual. Podemos relacionar esta pieza dramatúrgica con sus novelas de la misma época: Una felicidad con menos pena (1968) y Ganarse la muerte (1976). Es esta última la que con su publicación provocó que la dictadura cívico – militar la incluyera en las listas negras. Volver sobre un texto de cuarenta años y ver que conserva la actualidad en cuanto a su semántica es por demás preocupante y nos deja a los espectadores un interrogante sobre las relaciones dentro y fuera de la institución familiar y un sabor amargo al momento de analizar las relaciones sociales en pleno siglo XXI. Las muy buenas actuaciones son las que sostienen el texto dramático, a partir del trabajo con las emociones desde la gestualidad, la voz y un cuerpo que se ve atravesado por las palabras que lo rigen y lo construyen. sucede-t-728x408Es desde los cuerpos y su impronta en el espacio, y sus desplazamientos que la dirección logra atravesar la ilusoria cuarta pared para introducirnos de lleno en el conflicto. Al ingresar a la Sala, una joven toca la armónica de forma distraída pero con el transcurrir de la historia esa criatura casi infantil estará presente en la transición entre las escenas o bien subrayando los estados de ánimo de Teresa. Quizá sea la materialización de la infancia dolorosa y de la inocencia que fue arrancada en un ámbito sólo rodeado por la marginalidad constitutiva; podríamos pensar que representa la ilusión intrínseca de una cajita de música en cuyo interior se puede sobrevivir a una existencia cruel. Aunque, el dispositivo escénico no termina por crear el clima opresivo que requiere la situación dramática, la iluminación recorta el espacio íntimo, espacio de muerte, marcando los límites como si fuera una trampa para los dos hermanos. Un relato en tensión constante que nos hace olvidar de nuestro pasivo lugar, pues como espectadores sentimos la destrucción y la fatalidad en la que está inmerso el texto primero. La imagen última de Teresa sosteniendo el cuerpo inerte de su hermano, es de una fuerza y belleza plástica que recuerda a La Piedad de Miguel Ángel, cierre doloroso y potente que nos deja una última mirada.sucede...-728x408

Ficha técnica: Sucede lo que pasa de Griselda Gambaro. Elenco: Jorge Lifschitz, Andrés Portaluppi, Hilario Quinteros, Ana Clara Schauffele, Julia Tapia, Néstor Villa. Diseño de iluminación: Claudio del Bianco. Diseño gráfico: Hilario Quinteros. Foto: Alberto Italiano. Dibujo: Leandro Pacini. Prensa y comunicación: Cecilia Dellatorre y Analía Cobas. Asistente de dirección: Ana Clara Schauffele. Dirección y puesta en escena: Jorge Pacini. Teatro El Portón de Sánchez. Duración: 70’. Estreno: 03/05/2015.

De la vulnerabilidad de algunas de nuestras pequeñas grandes empresas

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De la vulnerabilidad de algunas de nuestras pequeñas grandes empresas
Dramaturgia de Santiago Roldós
Creación Colectiva de UmaMinga Grupo Teatral y Muégano Teatro

La historia social debe estar también atenta a todos los vestigios del pasado, a los restos de instrumentos y herramientas que exhuman las excavaciones, a todas las huellas que subsisten de los antiguos establecimientos humanos en el paisaje actual de las campiñas y de los pueblos, a todo lo que deje, por último, traslucir en el plano de un santuario de peregrinación, en la composición de una miniatura, en el ritmo de una secuencia gregoriana, una concepción del universo plasmada en las formas múltiples de la creación artística. (Georges Duby) [1]

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

11178338_841566452592321_4762834626556080561_nUn espacio, La Carpintería, donde un grupo de teatro construye en escena una puesta que trabaja con los límites de las poéticas teatrales que se cruzan en su constitución. Un grupo UmaMinga presenta una creación colectiva junto al grupo de Ecuador Muégano y logra un intercambio que produce un resultado de alta tensión dramatúrgica cuando ofrece al espectador un bello texto, talentosas actuaciones, y una dirección que armoniza el todo para el disfrute del público, que ríe, se emociona y se lleva un manojo de interrogantes para reflexionar desde la temática que aborda, como de la manera que esta temática es abordada por la poética teatral. Desde los registros vocales, la manipulación de objetos que se transforman en sus manos, hasta las acciones que se construyen con los cuerpos, los rollers imaginarios, todo fluye a través de los cuadros unidos por la voz del personaje que narra. Los signos escénicos son múltiples, y el cruce entre la palabra y las acciones físicas producen en el espectador una interesante inestabilidad en la búsqueda de capturar el todo que se le ofrece a la mirada y al oído. La multiplicidad de los signos escénicos ofrecidos nos lleva desde la platea a un intenso trabajo lejos de la pasividad del espectador ideal. Una historia sobre las estéticas desde el Renacimiento hasta hoy es una línea que atraviesa con su carga semántica cada uno de los cuadros presentados. Búsqueda de una pregunta original no hecha sólo a la metafísica sino también a la historia que en su continuidad espiralada nos constituye en una identidad individual dentro de la entidad cultural de nuestros pueblos americanos. Segismunda y su Pater Noster, Calderón, el barroco español en pleno como vientre constitutivo de nuestra cultura ligada al núcleo de creencias y su manifestación en los pueblos originarios, mucho más evidente hacia el norte de la geografía de nuestro continente. Un entretejido entre la farsa la forma más popular de cuestionamiento del poder, y el teatro brechtiano, que con su espíritu entre farsesco y serio da cuenta de una ideología que de otra manera se manifestaría sólo verticalmente; los cuadros que componen la pieza van construyendo una realidad que se teje con los fragmentos del pasado y el hilo conductor de Ariadna para encontrar la salida de la cueva del Minotauro. Cueva, vientre materno de nuestras identidades socavadas por el conocimiento 11057759_839500072798959_6801889168543218693_najeno, y que buscan su propia expresividad en la música, la imagen del cantante ecuatoriano; la denuncia en el relato de la muchacha de servicio dentro de una familia de clase media, con aspiraciones a más; en el cuadro melodramático que termina posmodernamente con la pareja triangular integrada donde el objeto del deseo es él; para finalizar en la búsqueda incesante en los vestigios escondidos, guardados en el cofre de la memoria, para rescatar del olvido lo que fuimos en la lógica de construcción de lo que somos. La puesta es compleja, sin embargo se ofrece con la frescura propia de lo lúdico y permite a pesar de sus múltiples significantes y significados y del distanciamiento buscado como efecto, seguir el relato desde su coherencia interna con el placer que produce un hecho estético acabado. Desde el ingreso a la Sala, la disposición del espacio lúdico es un claro indicio que seremos espectadores de una propuesta basada, especialmente, en la indagación de nuevos códigos teatrales, más allá de todo lo preestablecido. Los centros en el escenario se multiplican como se multiplican las metáforas en esta historia con sus saltos cualitativos. Quizá, al espectador ingenuo podría resultarle un exceso de signos escénicos y de un ritmo caótico pero, por el contrario, nada parece estar librado al azar. Con una energía particular, las cuatro actrices van construyendo el canevas con una polifonía de voces, como si fuera una expresión del neobarroco latinoamericano (por llamarlo de algún modo) aunque el hecho teatral se resiste a cualquier categorización. Como espectadores sentimos que la ficción nos aborda y nos desborda, pues parte de distintas coyunturas, históricas y culturales, con una profusión de formas, de lenguajes, de expresiones que atraviesa el cuerpo de cada personaje de una manera única. En el espacio escénico casi despojado observamos, por un lado, una escalera y, por el otro, cuatro neumáticos que cumplen varias funciones y entre estos el vestuario, para los cambios funcionales al relato. Otro de los aciertos es la precisa Iluminación al crear el clima onírico nos permite dejarnos llevar por el juego teatral, al ocultar y/o al destacar, entre luz y sombra, a estas criaturas que se adueñan de nuestra imaginación y con dinamismo se desplazan hacia los distintos puntos. Si bien De la vulnerabilidad de algunas de nuestras pequeñas grandes empresas es de Creación Colectiva con Muégano Teatro [2], estamos seguras que el Grupo UmaMinga dará mucho que hablar en nuestra efervescente cartelera teatral.de-la-vulnerabilidad

Ficha artística: De la vulnerabilidad de algunas de nuestras pequeñas grandes empresas de Creación Colectiva de UmaMinga Grupo Teatral (Argentina) y Muégano Teatro (Ecuador). Elenco: Florencia Suárez Bignoli, Gabriela Julis, Maite Velo, Verónica López Olivera. Dramaturgia: Santiago Roldós. Diseño de Escenografía, Luces y Vestuario: Muégano Teatro / UmaMinga Grupo Teatral. Entrenamiento Físico: Marcia Cevallos. Asesoramiento en Vestuario: Emilia Tambutti. Fotografías: Sindejardemirar. Diseño Gráfico: Prensa La Libertad. Video e ilustraciones: Dalmiro.com. Música en video: “La invencible danza Marcial” de Javier Orellano. Difusión: Sebástian Romero. Asistencia Técnica: Iñaki Bartolomeu. Colaboración en Dirección en Guayaquil: Marcia Cevallos, Florencia Suárez Bignoli. Colaboración en Dirección en Buenos Aires: Paula Araya. Dirección: Santiago Roldós, Pilar Aranda. La Carpintería Teatro. Duración: 60’. Estreno: 03/05/2015.

[1] “Las sociedades medievales. Una aproximación de conjunto” en Hombres y Estructuras de la Edad Media George Duby, (Editorial Siglo XXI)

[2] Imposible olvidar la obra del Grupo Muégano Karaoque (orquesta vacía) que se presentó en el marco del ELTI, en 2013

Familia Museo de Ariel Zagarese

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Familia Museo
de Ariel Zagarese
El delicado equilibrio entre la ficción y la memoria

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

flia museoLa Sala independiente de Fandango Teatro, en el barrio de Villa Crespo, tiene ya por su ubicación y su edificación algo de un tiempo detenido en nuestra memoria, como retazos de nuestros recuerdos familiares. Ya desde el título, Familia Museo, se plantea ese tiempo en paréntesis, como la Sala de un Museo donde se ha realizado una selección de diferentes expresiones artísticas u objetos así es nuestra memoria privada. Pues, en general, seleccionamos aquellos recuerdos que nos ayudan a construir nuestra identidad y es una forma de “legitimar” a nuestras raíces y capitalizar nuestro presente y futuro. Ambas instituciones, Familia / Museo, son necesarias para la construcción del individuo y de la sociedad, tanto en el ámbito privado como en el público. Ariel Zagarese ofrece un trabajo de puesta en escena que tiene la mixtura como procedimiento estructural; desde una instalación que nos sitúa en tiempo y espacio a través de los objetos que conforman la subjetividad del padre de familia, nos vamos ubicando en la platea como espectadores comunes a ser los testigos necesarios de una historia que se teje desde una memoria fragmentada atravesada por los sentimientos que conforman el imaginario de las relaciones filiales sin edulcorante. El amor, el odio, el hastío que produce la costumbre cotidiana, la pelea por el lugar que cada hijo ocupa en cada uno de sus padres, la lucha incesante por ser entre lo heredado y lo propio. El hijo que siente como una mochila la construcción de una identidad que a la vez reconozca su origen y proceda desde allí a la concreción de una subjetividad individual, es el protagonista del recorrido de una historia particular que a la vez se extiende hacia fuera de la casa para convertirse en una situación reconocible por todos, para dar cuenta de un tiempo social. Las décadas del ochenta y el noventa, con sus inquietantes variables aparecen en los dichos, pero sobre todo en cada pieza de ese museo en que se convierte la casa familiar, que guarda con habilidad de coleccionista todo elemento que lleve a recomponer los acontecimientos que de otra manera pasarían al olvido. Las fotos, las diapositivas y los aparatos manuales para proyectarlas en la pantalla, son el eje fundamental de ese rompecabezas que se forma con los restos de una memoria que necesita afirmarse en el ojo inquietante de la cámara, que necesita cristalizar el momento. museoEl dramaturgo quiere desde una puesta que tiene mucho también de la poética del bio-drama, aunque los actores lleven adelante la voz de los verdaderos protagonistas, explorar en el conflicto generacional [1] y suturar desde la mirada entre cuestionadora y complaciente una brecha entre los integrantes de esa familia, que puede ser la de cualquiera de los espectadores. Un espacio ordenado como en el museo, de un blanco aséptico en el fondo y en las tarimas que exhiben los objetos, que cobran dimensión en el instante que conforman el acting, el acontecimiento que propicio su estar ahí; al que se le suma la figura del padre sentado, leyendo el diario, un integrante más de ese escenario donde todo queda fundido en el imaginario del hijo que recuerda. Un juego actoral desde el humor bizarro que guardan nuestras relaciones vistas desde la perspectiva de la memoria, con un interesante uso del espacio, y una acertada marcación en los silencios, que cargados de sentido expresan en la muy buena disposición gestual de los actores aquello que se guarda como preciado para cada uno, aquello que por temor o amor no puede ser puesto en palabras. Al ingresar, el espacio escénico es, a su vez, un espacio social porque el pasado nos incluye en el presente de la obra y accedemos a contenidos que han dejado de ser privados. Un recorrido breve para observar esos objetos que fueron cuidadosamente elegidos e iluminados –una caja de herramientas, una portátil, una brocha de afeitar,…- y que, necesariamente, en algún punto se conecta con nuestros recuerdos familiares. El elenco con solvencia construye a estas criaturas otorgándole dinamismo a la obra mientras, en la pantalla, cada cartel posibilita que un nuevo registro, a modo de una forma de documentar cada escena, el visitante / espectador pueda establecer una relación abierta a distintos sentidos con un hecho teatral distinto.11074322_752362438196186_1702579879895025702_n

Ficha técnica: Familia Museo de Ariel Zagarese. Elenco: Manuel Reyes Montes, Alejandro Ruaise, Sabrina Loza, Manuela Iseas, Iluminación: Lucas Lavalle, Jessica Tortul. Escenografía: Ariel Vaccaro, Julieta Potenze. Producción: Javier Torres. Asistencia de dirección: Julia Troiano. Dirección: Ariel Zagarese. Fango Teatro. Duración: 60’. Estreno: 11/04/2015 [2].

Bibliografía:
Casullo, Gabriela Livia, 2012. Ser adolescente en el siglo XXI. Aportes a la evaluación psicológica del autocontrol percibido frente al riesgo. Buenos Aires: Eudeba.

[1] “La creación de un conflicto entre las generaciones y su posterior resolución es la tarea normativa de la adolescencia. Su importancia para la continuidad es evidente. Sin este conflicto no habría reestructuración psíquica posible. El conflicto generacional es esencial para el crecimiento del self y de la civilización. (…) La brecha generacional, en cambio, implica una incapacidad de experimentar el conflicto generacional…” (Blos (1991:11) en Casullo, 2012, 68.

“Para salir de la adolescencia y adquirir una identidad propia, y a pesar de su rebeldía contra la familia y de su necesidad de romper los vínculos que lo unen a ella, el joven necesita una imagen positiva de los padres y su relación mutua. Tal vez necesite menospreciarlos, pero no destruirlos como modelos. Su autoestima está estrechamente relacionada con la estima en que pueda tener a sus padres.” ( Gabriela L. Casullo, 2012, 82)

[2] Si bien la obra fue presentada como Proyecto de Extensión Cultural, 2013, y participó de 27º Festival Internacional de Teatro Universitario de Blumenau en Brasil, 2014, los responsables de la misma consideran que éste el estreno en nuestro circuito teatral.

III JORNADAS INTERNACIONALES Y VI JORNADAS NACIONALES DE HISTORIA, ARTE Y POLÍTICA

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SEGUNDA CIRCULAR
Tandil, 24 al 26 de septiembre de 2015

Organiza:
Departamento de Historia y Teoría del Arte
Facultad de Arte
Universidad Nacional del Centro
de la Provincia de Buenos Aires
https://dhtarte.wordpress.com/

PRESENTACIÓN
Hemos concebido las Jornadas de Historia, Arte y Política en el año 2010 en procura de
varios objetivos concurrentes. El afianzamiento de nuestros especialistas e investigadores del
Departamento de Historia y Teoría del Arte de la Facultad de Arte de la U.N.C.P.B.A. no podría
materializarse sin el diálogo con colegas de otros centros académicos. Por ello, estas jornadas
mantienen el firme objetivo de generar y sostener en el tiempo un espacio de discusión y reflexión
en torno de las complejas relaciones entre arte y política en las sociedades contemporáneas.
Una vez más, este encuentro académico tendrá el carácter de internacional dado que, luego de
la exitosa experiencia de las jornadas presentadas en el marco del 25º aniversario de nuestra
Facultad, no abandonamos los esfuerzos por ampliar los intercambios con todos los estudiosos de
las distintas cuestiones que atraviesan el campo epistémico. Asimismo, la participación de
colegas de la región ha enriquecido los debates y fomentado la tan necesaria reunión de
perspectivas heterogéneas. Al igual que las jornadas del año anterior, en esta oportunidad la
agenda temática también está abierta a las preocupaciones y enfoques más variados, en
procura de una articulación tan fértil como necesaria. Por tal razón se convoca, pues, a presentar
ponencias y avances de investigación que aborden algún aspecto de las relaciones entre
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Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires
Historia, Arte y Política en las sociedades contemporáneas.

MESAS TEMÁTICAS
 La construcción de identidades, sujetos e instituciones en el mundo de las artes.
 Arte, vanguardias y neo-vanguardias.
 Contenidos ideológicos en el campo artístico y mediático.
 Arte y Memoria.
 Patrimonio y gestión cultural.
 Cultura y marcos normativos: debates sobre las políticas culturales.
 Nuevas perspectivas de análisis en torno a las artes y la comunicación.
 Teoría e historia de las artes.

CONFERENCISTAS INVITADOS
 Dr. Jorge Dubatti (Universidad de Buenos Aires)
 Dra. Clara Garavelli (University of Leicester)
 Dr. Rafael Rosa Hagemeyer (Universidade do Estado de Santa Catarina).
 Dra. Yanina Leonardi (Universidad de Buenos Aires)

ENTREGA DE RESÚMENES Y PONENCIAS
Fecha límite entrega de resúmenes: 1 de junio de 2015.
Fecha límite entrega de ponencias: 10 de agosto de 2015.
PAUTAS PARA LA PRESENTACIÓN DE TRABAJOS
En el encabezamiento de los resúmenes deberá constar:
Título de la Mesa Temática
Título de la Ponencia
Nombre y Apellido del Autor
Pertenencia institucional
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Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires
Dirección de e-mail
Los resúmenes constarán de no más de 200 palabras en texto a un espacio y medio, letra TNR,
tamaño 12, documento Word y se enviará como archivo adjunto por correo electrónico a la
siguiente dirección: jnhap.unicen@gmail.com
Las ponencias tendrán un máximo de 20 páginas -incluyendo cuadros, gráficos o imágenes-,
interlineado de 1,5 líneas y formato de página A4.
El resultado de estas Jornadas se compilará en Actas.
Las Jornadas contarán con un arancelamiento de 300 pesos para ponentes, siendo gratuita para
asistentes en general. Todos los concurrentes (ponentes y asistentes) recibirán su correspondiente
certificado.

COMISIÓN ORGANIZADORA
Comité ejecutivo
Diana Barreyra – Agustina Bertone – Javier Campo – María Amelia García – Mariana Gardey –
Magalí Mariano – Aníbal Minnucci – Jorge Montagna – María Virginia Morazzo – Anabel Paoletta
– María Cecilia Wulff
Comité académico
Jorge Dubatti – Clara Garavelli – Rafael Rosa Hagemeyer – Yanina Leonardi – Ana Laura Lusnich –
Luciano Barandiarán – Javier Campo – Teresita Fuentes – Mariana Gardey – Juan Manuel Padrón –
Miguel Ángel Santagada – Ana Silva – Jorge Tripiana
Asistentes
Valeria Arias – Marina Delavanso – Julia Franchino – Thanya Ponce Nava

AUSPICIAN
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Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires

Historia del Teatro Universal y Teatro Comparado: origen y desarrollo del teatro de la vanguardia histórica (1896-1939).
Proyecto dirigido por Jorge Dubatti – UBACyT – Facultad de Filosofía y Letras (UBA) – Artes

AREA DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS DEL ARTE Departamento de Arte del Centro Cultural de la Cooperación
Floreal Gorini