Archivo de la categoría: Teatro Político

Los Dolores. Ciclo de teatro político para enfermería

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Los Dolores. Ciclo de teatro político para enfermería

Andrés Binetti, Héctor Levy-Daniel, Mariano Saba, Ignacio Apolo

Vocación de servicio, El alma intacta, Hasta más ver y Punto muerto

los doloresAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Cuatro dramaturgos, cuatro directores y un conjunto de actores, con un formato que recuerda al mítico Teatro Abierto del ’81; piezas breves, con una temática que las aúna, un mismo espacio, y actores que construyen personajes que van delineando desde diferentes poéticas una concepción teatral donde no está ausente el humor, la parodia, el grotesco, y el expresionismo. Escasa escenografía, un espacio aséptico, una enfermería, único locus donde se desarrollarán las historias, la primera: Vocación de servicio, dos enfermeras y una reemplazante, en un ambiente otro que lo convierte en un outsider, un distinto, un otro, a quien se lo quiere integrar a partir de un coro muy especial: compuesto por dos integrantes, ellas y que se basan en consignas políticas de los setenta. La paradoja es el contenido de los slogans en contradicción con el comportamiento de las enfermeras convirtiéndolos en significantes vacíos de sentido. El texto de Andrés Binetti nos advierte desde la parodia del uso banal de la política, que nos lleva a no ver el presente en los ojos del que es nuestro compañero, quedándonos sólo con las palabras sin fundamento real. Héctor Levy-Daniel, nos propone salirnos del género anterior y desde el enfrentamiento expresionista de nuestro yo con la sombra jungiana, nos ofrece un texto donde la mirada pasa sobre un cuerpo que no es sólo eso, sino un alma que aún luego de la muerte sigue viviendo en la fuerza de su conciencia viva. Un cuerpo asediado por ella, en la identidad de un miembro de las fuerzas de seguridad, que por años ha ido cercando a su presa hasta darle por fin caza. El alma intacta, pone también en discusión la ética médica, el miedo y el poder en un juego macabro que aísla a los seres de su deber, hasta llevarlos al límite de lo posible. Hasta más ver de Mariano Saba es el relato de dos hombres: un visitador médico y un presunto accidentado, que en el medio de su delirio por el golpe, recuerda; trae a la memoria suya y de los otros, los acontecimientos funestos que el poder tuvo sobre el pueblo desde el bombardeo de Plaza de Mayo de 1955 hasta los hechos de la última dictadura militar. Termina la puesta la pieza de Ignacio Apolo, Punto muerto, que pone en acción la figura decadente de un hombre que se ampara en una posible locura para no hacerse cargo de su realidad, y que envuelve en su supuesta debilidad a los que rodean su vida para ayudarlo a transitar el paso de comedia que lleva adelante. Desde lo escatológico, los personajes ponen en acto las situaciones más absurdas pero que encierran un oscuro sentido.

Los elencos crean a sus personajes con la carnadura precisa que requiere cada breve situación dramática. Mientras la iluminación recorta las historias en un continunn con algo de “aseptia” como corresponde a esta particular enfermería, nuestro país, que sostenemos entre todos. El teatro y la política, una ecuación que lleva a la reflexión sobre los acontecimientos presentes y pasados, que nos permite desde su mirada directa o sesgada una aproximación a las acciones que determinan el conjunto de procesos que construyen una identidad, una entidad nacional, o la resistencia de vida que nos piden cada una y todas las vicisitudes que nos acontecen como ciudadanos.

Ficha técnica: Los Dolores. Ciclo de teatro político para enfermería. Escenografía: Félix Padrón. Iluminación: Ricardo Sica. NoAvestruz Espacio de Cultura. Estreno: 04/09/2017. Duración: 60′ aproximadamente. Lunes 21:00 hs, hasta el 4to lunes de septiembre.

Vocación de servicio de Andrés Binetti: Actúan: Malala González, Marcela Arza y Marcela Inda. Dirección: Tato Cayón.

El alma intacta de Héctor Levy-Daniel. Actúan: Juan Carrasco, Martin Ortiz, Viviana Suraniti y Eugenio Chuke Estela (violín). Asistencia de dirección: Malena González. Dirección: Héctor Levy-Daniel.

Hasta más ver de Mariano Saba. Actúan: Juan Pascarelli y Pablo Mónaco. Asistencia de dirección: Federico Fernández Mardaráz. Dirección: Julio Molina.

Punto muerto de Ignacio Apolo. Actúan: Malena Bernardi, Mario Mahler, Pedro Galván y Silvia Kanter. Caracterización y maquillaje: Andrea Cataldo. Asistencia de dirección: Natalia Paganini. Dirección: Ignacio Apolo.

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El immitador de Demmóstenes de Diego Starosta

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El immitador de Demmóstenes de Diego Starosta

Conferencia teatral sobre textos de José Sánchez Sinisterra y Alain Badiou

Manifiesto para una génesis

starostaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El teatro y el actor, el espectador, el actor, y el vacío de la escena, difícil sostener el vacío que rodea al actor / personaje frente al espectador, un interrogante que nos lleva a Demóstenes y a su capacidad oratoria para mantener expectante al escucha, para sostener desde la palabra, la intensidad de expectación del posible auditorio. El actor en la tragedia entre la política y el teatro, es el mensajero de una interrelación sospechada por la mirada vigilante del Estado. También desde allí se nos lleva a Demóstenes, al político que defendía a Grecia frente al avance de Macedonia. Lo político teatral, la teatralidad en la política, no está nunca en un referente escurridizo y carente de verdad revelada sino en el cuerpo del actor que esgrime en escena las posibilidades de un texto que a través de él, se convierte en acontecimiento político. La conjunción de textualidades desde la dramaturgia de laboratorio (Sinisterra) y filosofía post-kantiana de Badiou, es el interrogante que dispara el cuerpo de Starosta hacia un espectador que sigue con interés creciente el caudal de ideas que como la marea se acercan y alejan de la playa escena hacia la platea, y surgen de un vacío escénico que exige de ese cuerpo la mayor tensión posible. El texto de Badiou es el puente entre la escritura del dramaturgo y del actor que va construyendo otro discurso posible desde el movimiento continuo de su cuerpo, desde la palabra, y desde una gestualidad que luego será restituida por ésta. En simultáneo, ese mundo de tiempo fragmentado que se maneja en el retorno hacia la entropía, aparece una pantalla simulada que va construyendo desde las imágenes un relato histórico de los últimos setenta años de la Argentina, desde Perón hasta Macri, en una cadena que teje a partir de los rostros y los cuerpos un discurso sin palabras que se basa en el vacío de las mismas pero que se reconstruye desde la memoria colectiva que nos habita. 000162678La máscara política y la máscara teatral se intercambian productivamente, mientras el cuerpo de Starosta nos dirige una conferencia sobre la teoría de los puntos necesarios de la política partidaria, y los del teatro. El Starosta director deja paso al personaje que se manifiesta en el espacio con una clase de cómo mantener la tensión de un cuerpo máquina, de cómo construir relato desde la gestualidad. Una primera parte donde el monólogo del dramaturgo español es pronunciado mientras el cuerpo / personaje recorre la escena y la llena con su sola presencia que está atravesada por maderas, que son no una escenografía contenedora sino una carrera de obstáculos a un recorrido que gira sobre sí mismo. Elementos, utilería, que será en sus manos materia prima para la producción del objeto necesario a la constitución del relato, a la continuidad de una reflexión que no cesa. Una teatralidad de interesante factura para llevar una disertación filosófica sobre el metier de la actuación y sus implicancias a escena, sin caer en los diálogos mayéuticos posibles. Del teatro que bucea en sus procedimientos a partir de los noventa como una constante en nuestra dramaturgia, Starosta, es un buscador, un investigador sobre la productividad de los procedimientos sin reiterarlos faltos de problematización, como una necesidad de efectismo escénico. Si las poéticas tienen siempre sus seguidores fervientes, en el centro de su corazón anidan aquellos que comienzan a interrogarse sobre las mismas, con el escarpelo de la filosofía. Este acontecimiento teatral, que excede cualquier categoría, tiene un intenso ritmo intrínseco que focaliza nuestra mirada desde su inicio. Una propuesta inteligente y polifónica que permite diferentes lecturas y nos interpela en tanto sujeto espectador que somos. Como lo expresa el creador de El Muererío Teatro en su “Manifiesto para una génesis”:

Es que no hay mejor texto que yo pueda abordar ahora. Ahora que es un tiempo de vacío en esta cultura de pobre materialidad. El vacío no es la nada, sino ausencia, y así es este ahora, que no es de nada sino de ausencia.

Ese vacío, esa ausencia, se multiplica en todos los planos de la cultura -no-actos aunque se actúe- porque se acciona (y se enuncia con desmesura) en un querer hacer desmesurado que atropella el presente. Es ésta una ausencia negativa, de falta.1000162680Ficha técnica: El immitador de Demmóstenes de Diego Starosta. Sobre textos de José Sanchis Sinisterra (Vacío y Presente) y Alain Badiou (Rapsodia para el teatro). Concepto y puesta en escena: Gonzalo Córdova, Diego Starosta y Diego Vainer. Actuación: Diego Starosta. Diseño gráfico: Mauro Oliver. Operación técnica: Felipe Mancilla. Asistencia de dirección y producción ejecutiva: Daniela Mena Salgado. Producción general: Compañía El Muererío Teatro / 2017. Espacio Teatral ElKafka. Estreno: 03/08/2017. Duración: 60′. Jueves 20:30 hs.

1Según programa de mano.

Dashau de Omar Pacheco

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Dashau de Omar Pacheco

El valor y la fuerza de las imágenes en el teatro

Cuando hablo del Teatro Inestable, hablo del futuro, del presente y del pasado1

pachecoAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Imagen, sonido, cuerpos en escena, una luz espectral, que aparece y desaparece como en un acto de magia, y que lo hace con una coreografía precisa, en tempos precisos, y motivos que se reiteran espacialmente, arriba y abajo, de derecha a izquierda, a fondo del espacio estético, segundos contados entre un haz de luz y una oscuridad profunda. Las imágenes dibujadas por la iluminación, nos hablan del amor posesivo, de una dominación sobre los cuerpos sustentada por el poder político y religioso, por un deseo profundo de libertad, de llevar adelante los sueños sin violencia, y del peligro de no tener más que la violencia como instrumento para lograrla. Un baúl a cada lado del escenario, una luz sobre una mesa, un cárcel arriba, puertas que se abren y se cierran, dejando pasar la luz y el cuerpo delineado por ella, telas de diferentes colores que contrastan con la oscuridad del espacio, y con la uniformidad de las vestimentas, un falso espejo que acerca los rostros de ella y de él y nos muestra la desesperación y la falta espacio libre. El espejo que el personaje femenino no puede atravesar para salir del encierro al que se encuentra sometida. El lenguaje que produce la comunicación entre ellos y el desconcierto en el espectador que no comprende desde allí las acciones, y sigue la trama desde las acciones mismas, donde el movimiento, el sonido, y la luz sobre los cuerpos son una cadena de significantes a develan en un sentido, singular y universal a la vez. El idioma es una barrera que los cuerpos trascienden en escena, a partir de otros procedimientos que conforman la poética de Pacheco y su grupo de trabajo. El lenguaje lejos de ser instrumento de comunicación, es en escena, una herramienta más de la violencia, y hacia el espectador un muro que sólo las imágenes podrán atravesar. omarPor otra parte, es una manera que tiene la poética de la puesta de universalizar la temática, que nos dice que no necesitamos palabras, palabras que a veces esconden la verdad, para entender, comprender, y despertar nuestras conciencias. En un mundo donde la mirada es fundamental, bombardeados como estamos por flash de instantáneas que muestran y ocultan, el teatro nos da la imagen, nos interpela desde el ver para que podamos decodificar un mundo que deshumanizado en el tratamiento al otro nos enfrenta a las luces y las sombras de nuestra carencia de amor, de solidaridad, de libertad. Omar Pacheco y su grupo dan cuenta de su firme compromiso, primero, con la vida y, luego, con el teatro. Las potentes imágenes visuales de manera sumamente poética fusionan, como en un estado de vigilia, la musicalidad intrínseca de los cuerpos con la corporalidad violenta que caracteriza a toda nuestra sociedad globalizada. Sin caer en el lugar común de la violencia explícita se lleva a cabo el ritual una vez más. Un punto de encuentro que atraviesa a cada espectador según su vivencia y su sensibilidad. Dashua no es solo un hecho teatral estéticamente perfecto sino que es “una metáfora viva”2, pues produce ese “choque” que nos impacta y nos transforma en tanto sujeto social que somos.

Ficha técnica: Dashau. Idea, guión y dirección: Omar Pacheco. Actúan: María Centurión y Valentín Mederos. Actores no visibles: Hernán Alegre y Kaio De Almeida. Diseño de Luces: Omar Pacheco. Operación de Luces: Ivana Noel Clara y Agustina Miguel. Operación de Sonido: Samanta Iozzo. Realización de Objetos y Maquinaria: Hernán Alegre y Laido De Almeida. Video: Daniel Gómez y Fabián Pettine. Vestuario: Ivana Noel Clara y Lucía Pablo. Teatro La Otra Orilla. Estreno: 2017. Duración: 55′. Gral Urquiza 124, sábados 21:00 hs y Lunes (a precio popular) 22:00 hs.

1Pacheco, Omar (2015) Cuando se detiene la palabra. Buenos Aires: Colihue Teatro: 69.

2 “Retomando a Ricoeur y su concepto de “metáfora viva”, consideramos que se produce un “choque” entre la dureza del tema real, concreto, y la inagotable poesía de las imágenes visuales y auditivas: “recuperar el dinamismo en virtud del cual un enunciado metafórico, una nueva pertinencia semántica, emerge de las ruinas de la pertinencia semántica tal como aparece en la lectura literal de la frase” (32). Nunca el espectador volverá a ser lo que era antes de ingresar al teatro La Otra Orilla, porque no ha podido con anterioridad imaginar la intensidad de cada breve escena / secuencia, de cada pequeño fragmento de un todo inacabado. Este “choque” es lo que transforma a cada sujeto espectador según su vivencia personal y social, quien una vez finalizada la obra se quedará en su asiento sin aplaudir, suspendido en un tiempo otro, sólo aferrándose de esa última imagen que ya le pertenece y jamás olvidará. Pues la ficción se ha fundido con la cotidianidad”. https://lunateatral2.wordpress.com/2016/01/18/la-cuna-vacia-de-omar-pacheco/ [20/08/2017]

 

Un rubio peronista + Joe López

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Un rubio peronista y Un negro comunista

Humor político recargado

María de los Angeles Sanz

Una noche fría, destemplada y lluviosa de domingo, un 9 de julio día de una Independencia que hoy como nunca nos parece tan lejana; pero a pesar del tiempo que acompaña nuestra decepción y del cielo que parece llorar por nuestra Argentina, un grupo de personas se hizo presente en el ámbito de un espacio teatral para vivir dos horas en comunión política. El Alambique es un espacio cultural en el corazón de Villa Pueyrredón que ofrece una sala teatral y actividades relacionadas con el arte; tiene además una pequeña biblioteca y un bar. En su espacio este día señalado por una fecha patria, se presentaron Gustavo Berger y Joe López con su trabajo de humor político; ambos a partir de la estructura del stand up, llevan adelante sus delirantes e hilarantes monólogos sobre la realidad política y social del país, con ironía para lograr que los sufridos espectadores que añoramos el gobierno anterior sepamos lo útil que resulta reírnos de nosotros mismos. El espectáculo se desplaza en su itinerario por numerosos espacios de la provincia, y como diría un integrante del oficialismo, agarran la pala con pasión. Dividido en un presentación hecha por Berger, quien introduce luego la presencia de López, el show se cierra con el monólogo del primero, que incluye el tramo histórico desde el 2015 en adelante, sin olvidar la memoria colectiva, y poniendo el acento en los últimos acontecimientos. López chiste de por medio por su apellido, se ríe de la izquierda nacional con ternura y dolor, ese que muchos sentimos cuando nos damos cuenta que la mayoría de las veces sus acciones terminan siendo funcionales a la derecha despiadada que nos gobierna. Una relación activa con el espectador sostiene el ritmo incesante del espectáculo, ambos lo interpelan con oficio, y saben dar la respuesta necesaria cuando pareciera que alguien pretende desestabilizar el discurso. Un discurso que busca enfrentarnos con nuestros propios demonios y exorcizarlos a partir de la risa, el mejor de los remedios posibles. Peronistas y comunistas una combinación que en el alambique de la vida no tuvieron siempre una buena destilación, pero que a partir de los setenta comenzaron a visualizar que ambos sostenían principios parecidos y buscaban para los mismos actores sociales un protagonismo por diferentes medios. Un casamiento difícil que el escenario hace posible con muy buenos resultados para el bien de un público que necesita la catarsis que no le ofrece otro soporte que no sea el teatro. Gustavo Berger va ya por la quinta temporada con su trabajo, y Joe López, oriundo de Mendoza, actor y director teatral, recorre hace diez años los escenarios de Buenos Aires. Ambos logran la conjunción necesaria para captar la atención de un público ávido de pensarse a sí mismo y a su circunstancia desde el humor.

Ficha técnica: Un rubio peronista + Joe López Humor político. Gustavo Berger y Joe López. Producción ejecutiva: Juan Capodistrias. Sonido e iluminación: Guillermo Rodríguez. Boletería: María Eva Galasso. Prensa: Gabriela Presta. El Alambique Cultural. Espectáculo a la gorra.

23344 de Lautaro Vilo

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23344 de Lautaro Vilo

(Si cae en default, cae en default)

Ritos de iniciaciónfoto 2 23344

Una utopía: La destrucción del capitalismo1

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Lautaro Vilo escribe 23344 en el 2004, cuando todavía los estertores de la crisis de 2001 no se habían apagado, y desde su dramaturgia nos describe un fresco de cierto sector de la sociedad argentina, la que conformaban los chicago boys porteños. Jóvenes que estudiaron en escuelas caras, que fueron integrantes de los boys scouts, nuestros yuppies criollos y que serán en su madurez aquellos que llevarían adelante la bicicleta financiera; los que sin límites a la vista se creen dueños del país, al que terminarán destruyendo. La textualidad dramática nos va mostrando los ritos de iniciación en esa carrera por el poder que correrán contra el tiempo y en contra de todos, donde también queda claro como los inicia en ese machismo que nos constituye y que nos tiene como una sociedad asesina de mujeres, niños, viejos, es decir, de aquellos que no resulten, según sus cálculos, productivos al sistema y a su universo de deseo. La dirección de Guillermo Ghio, explora en el devenir de la escritura de Vilo y toca aquellos puntos donde el estilete penetra más profundo, para producir en el espectador un desgarrado distanciamiento que provoca, estupor y una desagradable sensación de “asco” hacia los personajes. Son desagradables, por sus hábitos, a pesar de su ropa cara y por su presencia de clase. En un espacio con luces en el suelo, y un cubículo construido con telas, blancas y celestes, los tres amigos y cómplices, en un relato fragmentado, nos cuentan las anécdotas más tremendas sobre su vida desde niños, mientras se detienen sólo para especular cada tanto en la patria financiera, y llevarnos al default. 000160473Una secuencia que se reitera hasta el límite, cuando los bates de beisbol, otra huella de clase, destruyan nuestra identidad, la posibilidad de ser. El fumar como un vicio del Imperio, que luego se derrama hacia las otras clases, pero que conserva en su nominación la fuerza de su origen, el tamaño King Size, que creara Philip Morris. El saber que forma parte del mundo del poder, como herramienta, no como constitutivo para el bienestar sino para los logros económicos de unos pocos. Retomar su escritura para una puesta es producir desde lo político una fuerte analogía, entre el tiempo del enunciado y el de la enunciación. Aquellos “buenos muchachos” han retornado al juego, está en el centro de todo nuevamente, guían nuestros pasos hacia el mismo lugar, y nos miran e interpelan con el mismo cinismo de entonces. Las actuaciones son potentes, y construyen fielmente sus personajes, se mueven por el espacio escénico con solvencia, y desde su trabajo corporal y su gestualidad, recrean situaciones con economía de recursos: un micrófono, un atril, los portafolios, un escritorio a fondo, las gafas negras, los bancos altos, absolutamente funcionales a la historia, la imagen de la Rosada, la maqueta de nuestra Casa de Gobierno. Un clima que va acompañado desde los sonidos, la música, y una iluminación precisa. Un trabajo imprescindible en nuestro campo teatral para acercar desde la escena una realidad que desde el teatro nos lleve como circunstanciales espectadores a mirarnos a nosotros mismos, a nuestro alrededor, con dolor y sin ocultamientos perniciosos. Para que confirmemos una vez más que la sociedad tuvo entonces y tiene hoy la impotencia de un Estado social ausente, y que por ese motivo cae como entonces en una espiral de violencia económica que es producto de una violencia de pertenencia. 000160469

Ficha técnica: 23344 de Lautaro Vilo. Con: Norberto Portal, Pablo Turchi y Patricio Schwartz. Vestuario: Pheonía Veloz. Iluminación: Omar Possemato, Lucía Feijoo. Música: Javier Estrín. Espacio escénico: Guillermo Ghio. Realización: Escalena Realizaciones. Asistentes: Tamara Turczyn, Julio Rolleri. Prensa: Marcos Mutuverría – DucheZarate. Fotos: Russarabian (Andrea y Marcela). Diseño Gráfico: Pablo y Matías Vega. Diseño online: www.estoesunexito.com. Director: Guillermo Ghio. Facebook fanpage: 23344teatro. Teatro Dandelión. Estreno: 09/06/2017. Duración: 60′.

Hemeroteca:

Hoy, mano a mano con Lautaro Vilo” en El Eco de Tandil, 21/8/2016.

1 Lautaro Vilo, 2016

Bollywood. Una industria sin estrellas de Muscari

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Bollywood. Una industria sin estrellas de Muscari

Basta de industrias. Un país de servicios, con un modelo agroexportador. Como India. Gabriela Michetti, Vice presidenta de la Nación.1

DEGGY2LXsAA40p8Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

José María Muscari presenta su nuevo trabajo Bollywood en el espacio del teatro IFT, una sala del circuito independiente de una larga trayectoria que se reabre después de un tiempo de haber cerrado sus puertas. Afirma Fanny Galperín en una entrevista que le hiciera Federico Arizen para la revista El Abasto2:

El teatro que actualmente se ubica en la calle Boulogne Sur Mer 549, se fundó en el año 1932 (primero en un local alquilado frente a la Sinagoga de la calle Paso al 400), y se construyó la actual sede en el año 1952 con el esfuerzo, en su mayoría de inmigrantes de la comunidad judía zonal. Al principio se realizaron obras en idish, pero el tiempo modifico la situación y el castellano lo reemplazo. 

Por allí pasaron varios artistas reconocidos como son Mercedes Sosa, Víctor Heredia y Arturo Bonin “En la actualidad dentro del teatro funciona una fundación de cine, un instituto de música, y hacemos exposiciones de cuadros. Además somos unos de los pocos lugares que enseñan radio teatro”. Pero el dato más curioso es que su sala principal tiene capacidad para 650 personas, posee un escenario giratorio y tiene 18 camarines, “Ediliciamente fue pensado como un teatro Colón”. El 31 de agosto el teatro fue declarado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sitio de interés cultural. De esta forma se abre una puerta para buscar patrocinadores y aumentar el nivel de ingresos.

El teatro IFT con una tradición en los géneros populares es en este doble acontecimiento: su recuperación para el circuito independiente, y el retorno del actor, dramaturgo y director a ese circuito luego de muchos años de transitar la calle Corrientes, es entonces el ámbito adecuado a un trabajo de intensa búsqueda identitaria, en un micro espacio geográfico, el Once, que nos habla de la fama, el amor, la pobreza, la riqueza, la desigualdad social, el arte, el cine, el teatro, los actores y su subjetividad, desde la metáfora de la meca del cine hindú, Bollywood, síntesis de Bombay y Hollywood, para darnos una mirada socio política desde allí de nuestra realidad: artístico – ciudadana. Cincuenta actores y actrices en escena, en un espacio que se expande hacia la platea, a la que interpelan constantemente, provocándola con un lenguaje que recuerda a la revista porteña. En realidad, la estructura de la puesta le debe bastante a ese género porteño tradicional, coristas, figuras principales, cuadros de baile y sketches, el ingrediente político como guiño y como crítica, y una analogía con un futuro que tal vez nos lleve al presente de la India. Un vestuario brillante, ecléctico, desnudos, de hombres y mujeres, género que no se relaciona con el sexo sino con la forma de sentirse, en un escenario que se lo permite todo, hasta hablar de la India, donde la homosexualidad está prohibida y castigada. Coreografías bien diseñadas, y un cuerpo de baile que las realiza con justeza, en un movimiento de cuerpos en escena que Muscari en su rol de director logra con acierto. La atención también queda centrada en el fondo de pantalla que nos recibe con un video sobre el casting, que se continúa en el barrio del Once; luego son los video clips de temas musicales que también serán coreografiados en escena, y algunas imágenes de India, que nos llevan a la reflexión de que sabiduría se habla en un país donde la desigualdad social es endémica y aceptado por todos como un estado natural. Muscari tiene un estilo reconocible, y en esta oportunidad podemos decir que el mismo está en estado puro, un autor que vuelve a sus principios constructivos con una idea que lo atraviesa; como el mismo define esta manera de hacer teatro se basa en la fragmentación:

Hay algunas cosas que tienen que ver con lo consciente, como el hecho que la estética de mis obras, en general, se vale de lo fragmentario, de la idea de edición. De explotar un mundo pero no contar una historia. En mis espectáculos se exploran mundos. (…) Porque la estética es fragmentada, porque por lo general incluyo música, en general hay una estética visual que no prescinde del condimento del show en la escenografía, el vestuario, el uso de la música, la idea audiovisual. En algunos espectáculos mezclo el video. (Muscari, 2009: 247/248)0000016905

El cuerpo de baile, y el conjunto de actores, se desempeñan con talento, y el manejo de cincuenta personas en escena da un resultado exitoso, que el público aplaude con su caluroso aplauso. Bollywood es una puesta que nos invita a un juego, el escénico, y nos ofrece desde el movimiento y la exhibición de los cuerpos, al mismo tiempo que nos da sobre un tema una información que excede a esa propuesta, la posibilidad de establecer una analogía entre el mundo descripto y el nuestro, que nos une y que nos separa de las luces y colores como máscara de lo que no queremos ver, ni conocer.

Ficha técnica: Bollywood. Una industria sin estrellas de Muscari. Con Mariela Asensio y Emiliano Figueredo. Y: Johan Alexander Alvarado, Daiana Bellendier, Agustina Beluchi, Cami Berman, Joel Castañeda, Sasha Lis Cerrini, Walter Collia, Cecilia De Paoli, Desireé Du Val, Morena Esperón, Manuel Etchebarne, Nico Figueroa, Ayelén Ford, María Forte, Miranda Ghirimoldi, Lara González, Angy Jaume, Ronad Jenki, Estebán Lamarque, Fernando Liao, Facundo Lopez, Ignacio Lopez Diez, Bianca Loponte, Mauro Martinak, Nacho Mena, Mateo Misael, Benjamín Morelli, Jonatan Nugnes, Ale Ordoñez, Santiago Paciullo, Aldana Pascual, Amarú Patrono, Josefina Pittelli, Constanza Raffaeta, Andrés Reyes, Gisela Rietti, Andy Rinaldi, César Riveros, Pili Rubí, Julian Siliberto, Belu Spenser, Mariana Szuchmacher, Colo Vargas, Jesi Videla, Bianca Vilouta Rando. Diseño de Vestuario: Gustavo Alderete. Diseño de Luces: Gisela Marchetti. Diseño de Video: Cande Serra. Ambientación: Paz Robinson. Selección Musical: Guillermo Salvador. Fotos: Fuentes2Fernandez. Diseño Gráfico: Lucila Gejtman. Prensa: Agencia AB – Alejandra Benevento. Operación de Luces y Sonido: Fernando Martin Sanz. Stage Manager: Giuliana Betta. Asistencia de Coreografía: Victoria Broggi. Colaboradores: Joaquín Duhalde Longhi, Ariel Dabbah, Carina Torre, Taisa Isola, Micaela Ayala, Victoria Membrado Capó, Lourdes Boy Arditi, Carmen López Contreras, Lucía Adúriz. Realización de Vestuario: Natalia González, Rodrigo Lico Lorente, Laura Martínez, Guillermo Corujo, Florencia Tonel. Asistente de Dirección: Paola Luttini. Producción Ejecutiva: Roni Isola, Enrique Jauregui. Dirección de Producción: Maxi Bartfeld. Coreografía: Magui Bravi. Dirección: José María Muscari. Espacio IFT. Estreno: 17/06/2017.

Bibliografía:

Muscari, José María, 2009. Teatro. Buenos Aires: Colihue Teatro.

1 Estas declaraciones que luego salieron del aire, fueron registradas en: Diario Registrado, el 17 /2 / 2016.

2 Revista El Abasto número 147, septiembre de 2012.

Esperando al zurdo de Clifford Odets

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Esperando al zurdo de Clifford Odets

Hoy como ayer, la misma historia

Una lucha de clases que no cesa000159222

Arriba los pobres del mundo,

de pie los esclavos sin pan.

Y gritemos todos unidos:

¡Viva La Internacional!

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La crisis del ’30 tuvo en Norteamérica sus exponentes dentro del círculo de la dramaturgia, que buscaron reflejar el malestar social que reinaba entre los gobiernos de Hoover y Roosevelt. Los nombres de Elia Kazan, Lee Strasberg, Harold Clurman y Stella Adler, formaron parte del Group Theatre, que se inspiraba en el modelo de Stanislavski y en el Teatro de Arte de Moscú, y que también contó entre sus miembros al autor Clifford Odets1. La pieza que hoy nos ocupa tuvo ya numerosas puestas, siendo una de las más recordadas la que llevaron adelante Alejandra Boero y Pedro Asquini2 dentro de las paredes de un sindicato. Crisis, crisis, es una constante del mundo capitalista, escenario ideológico que nos cobija sin amparo. Es por eso, que el texto de Odets tiene hoy como ayer una vigencia absoluta en una sociedad, la nuestra, que se encuentra en la disyuntiva histórica de defender derechos adquiridos que todos considerábamos inmodificables. El espectador que asiste al teatro que dirige Hugo Alvarez, Corrientes Azul, actor, dramaturgo y director de una extensa trayectoria comprometida con lo socio político de su país, que sufrió el exilio en Suecia, donde realiza también un extenso trabajo teatral, se encuentra con una obra que más allá de la distancia temporal lo enfrenta a una realidad palpable y dolorosa. Una huelga de taxistas, que debe decirse por votación en el Sindicato de chóferes, y que no se lleva adelante, por la aparición de los que quieren desbaratar la unión del grupo, y porque el zurdo, admirado por muchos, no aparece a la reunión. La intriga de la patronal con los sindicatos, los infiltrados que quieren romper la lucha obrera, la violencia del hambre y el desencanto de un futuro incierto, la inmoralidad de los poderosos, se enfrenta al heroicismo de aquellos que no se venden, ni abandonan sus principios. 000159220La puesta dirigida por Hugo Alvarez pasa el punto de vista por la textualidad dramática y utiliza la superficie toda del espacio escénico, para dar cuenta de las diferentes secuencias las que producen los flashback en las salas de algunos de los obreros, en el laboratorio donde uno de los médicos rechaza el soborno que se le ofrece elegantemente para la investigación de gases mortales ante la inminencia de una guerra próxima. Las actuaciones tienen una buena performance, si bien algunos de los actores se ven más sólidos que otros en su trabajo. Por otra parte, también rompe la cuarta pared para interpelar a un espectador que se quiere que pase del voyeurismo pasivo a una presencia consciente y reflexiva sobre lo que aparece en escena; y cuando incorpora a la platea a algunos de los choferes que asisten esa noche, convirtiéndonos a todos en participantes. Interpelación que comienza desde el momento que entramos a la sala, cuando se nos entrega un programa que es también un panfleto donde figuran los datos de la obra, y en su reverso, un paneo sobre el autor, el contexto histórico que enmarca las acciones, y un pequeño resumen sobre la historia del grupo Máscara Azul. Un teatro documento que busca introducir desde allí un contexto que nos atraviesa hoy como ayer. 000159213

Ficha técnica: Esperando al zurdo de Clifford Odets. Adaptación y Dirección general: Hugo Alvarez. Elenco: Lili Muñoz, Luis Marangón y Julio Pallero (soldados de la paz), Gustavo Bonfigli (Joe Mitchell), Lisandro Berenguer (Miller), Pablo Faletti (Dr. Benjamín), Leonardo Odierna (Keller), Alejandro Hodara (Harry Fatt), Gustavo Cepeda (Johnny), Tina Ottaviano (Edna Mitchell), Hugo Alvarez (Mr. Lafayette), Tina Ottaviano (Florence), Emiliano Boidi (Peter), Héctor La Porta (Clancy), Julio Pallero (Clayton), Luis Marangon (Dr. Barnes). Asistencia de dirección: Mariana Papatanasi. Escenografía, Vestuario y Utelería: Paula Molina. Diseño de Iluminación: Miguel Solowej. Música original, sonidos, instructor musical, canciones: Julio “Mono” Scalise. Diseño Gráfico: Gabriela Rojas. Fotos fijas: Antonio Fernández. Prensa: Duche&Zarate. Producción: Mascarazul. Operador de luces: Nicolás Panero. Operador de sonidos: Mariana Papatanasi. Teatro Corrientes Azul. Estreno: 10/06/2014. Duración: 75′.

Hemeroteca:

Cabrera, Hilda, 2006. “Mi vida tiene sentido por el trabajo que hago” en Página 12, 6 /5.

1 En la década de 1930 fue uno de los principales exponentes del teatro proletario estadounidense, junto con Elmer Rice. Formó parte de la Theatre Guild, una compañía fundada en 1919 para favorecer la difusión del teatro no comercial y participó más tarde en el Group Theatre. (Programa de mano)

2 Se definía libre y realista, y su empeño era suficiente para desarmar cualquier interpretación negativa un obre su persona. Recordaba a menudo tiempos de protesta, de controles y clausura de salas por la policía, como sucedió, entre otras, con una puesta de Esperando al Zurdo, de Clifford Odets, que en otro tiempo concretó en sindicatos. (Cabrera, 2006, Página 12)

Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli

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Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli

Equipaje, fronteras, distancia… dejar la tierra propia, padecer la ajena.

FRENTE MIGRANTES (2)Azucena Ester Joffe

Una propuesta escénica distinta, poética y necesaria para nuestra actualidad. Las dos obras, Papalote azul (México) y La balsa de la Ekeka (Bolivia), son de formato pequeño pero construyen un sólido andamiaje para Proyecto Migrantes, el cual se presentó en distintos espacios como buscando los ecos de un camino común a todos: en Pan y Arte Teatro -21 y 28 de abril, luego en Río Colorado -6 y 7 de mayo- y, por último, en Los chisperos -10 de mayo. Y se repone durante Junio -sábados 20:30 hs- nuevamente en Pan y Arte. Dos historias íntimas que dejan al descubierto un tema tan crucial e universal como es la migración y las vicisitudes que se debe afrontar en los desplazamientos, el maltrato constante y el desarraigo visceral. Desde una perspectiva femenina, profunda e inteligente, estas historias mínimas nos conmueven y nos hace reflexionar como sujeto sociales que somos.

Hay varios puntos de contacto entre ambas obras. Por un lado, la iluminación es tenue remarcando la simpleza de los personajes y la soledad que los rodea y, por otro, los colores vivos para los accesorios -los pequeños ovillos o las mantas- para animar sus días. Mientras la música que acompaña a estas criaturas crea el clima de cierta ritualidad que les pertenece, en el detalle de cada cultura o sólo en la proximidad de un abrazo. Sin golpes bajos, el ritmo interno se mantiene sin sobresaltos, entre los momentos de comicidad y los de tristeza, entre la incomprensión ajena y la ilusión propia de una vida mejor aunque dejando atrás tanto por perder. Por último, con muy pocos elementos en el espacio escénico se crea la atmósfera especial que necesita cada relato en tanto se conjuga perfectamente la ficción y la realidad.

proyecto1La primera obra, Papalote azul, es interpretada por Violeta González y Cynthia Pineda quienes con sus dos muñecas de trapo, sin sus rostros, nos relatan la historia de las pequeñas primas Cata y Amalia. En algún lugar de México las niñas tienen una infancia simple, de pequeñas cosas y de afectos, hasta que llega el padre de Cata y se la lleva con la esperanza de darle un hogar mejor en otro país. ¿Cómo continuar? Será necesario la construcción de un barrilete cargado de ilusión para que aquella que se fue pueda ser como las aves que emigran y regresan con el buen tiempo, para poder cruzar la frontera -o mejor dicho, el siniestro muro que los Estados Unidos comenzó a levantar allá por 1994 y que hoy Donald Trump decretó su total construcción- y volver a los tiempos felices de la infancia. Es interesante de qué modo los adultos ingresan a la ficción a través de los detalles: las botas, las sandalias, el sombrero,… La cuidadosa manipulación de las marionetas y de los objetos le otorga un ritmo particular al relato que, a pesar del artificio, provoca en el espectador cierta ternura más allá de la teatralidad. Un tiempo mágico para contrarrestar la humillación de un muro de “seguridad”, el cual, sin embargo, no impide a los norteamericanos someter a esa “inmigración ilegal” al trabajo esclavo y, en especial, a la explotación infantil.

proyecto2En La balsa de la Ekeka, la segunda obra, también Berenice de la Cruz y Olivia Torrez le otorgan la textura perfecta a sus personajes y nos sumergen en la historia de estas jóvenes que viven en Bolivia. El punto de encuentro entre ambas es la Feria de Alasita donde Marte, con su puesto a cuesta y con humor ofrece todo lo necesario para cada posible cliente -miniaturas para la suerte, tecitos,…, incluso la esperanza y la protección para el ansiado viaje de Sole, quien desea reencontrase con su hija. Pues el dios de la abundancia, la deidad aymara Ekeko, convertiría a esas pequeñeces en realidad… Pero al llegar a la Argentina, ambas mujeres, no sólo son discriminadas sino que además sufren explotación en un taller clandestino de confección de prendas -algo que aún hoy parece no importarle a las altas esferas de nuestra sociedad. Retenidos sus pasaportes y siempre en deuda con su empleador encuentran que, a pesar de todo, se aman y, obviamente, esto es un motivo más para sufrir la humillación y el sometimiento arbitrario. Sus cuerpos se abrazan, se contienen en un clima necesario y vital que les permita mantener viva la ilusión de una situación mejor.

Proyecto Migrantes tiene la mixtura artesanal de los pequeños detalles que encastran de manera perfecta en una narración poética y profunda, dimensión que habita en cada espacio lúdico. La escritura dramática, Violeta Robledo y Andrea Castelli, construye a estas dos historias particulares de tal forma que se convierten en muchas realidades invisibilizadas para beneficios de unos pocos.

Ficha técnica: Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli. Actúan: Violeta González y Cynthia Pineda; Berenice de la Cruz y Olivia Torrez. Producción: Mauro Ibarra – Carina Mele. Gráfica: Natalia Batellini. Realización de títeres: Violeta González – Cynthia Pineda. Vestuario: Francisco Ayala. Colaboración vestuario: Abril R. Bonetto. Prensa y difusión: Laura Castillo. Dirección: Andrea Castelli. Producción: PerformArtes. Duración: 80′.

Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun

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Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun

Un grito de libertad

18670984_10212839144312430_3970938268393787813_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Los símbolos son tan importantes en la vida social de los países que es necesario tenerlos siempre presentes, para no olvidar su valor, y para recordarnos de que es capaz el poder cuando se siente temeroso y amenazado por la libertad y los derechos del pueblo. Mauricio Kartun es un dramaturgo que desde los setenta sabe el valor de lo simbólico y de la lucha que aquellos que defienden el bienestar de todos han tenido que librar a lo largo de la historia; también comprende que el teatro es una herramienta para que nuestra memoria colectiva se mantenga viva, fresca, inteligentemente activa, siempre alerta ante los ciclos que la historia nos presenta, ante el embate de aquellos que no quieren nunca perder sus privilegios. Porque como afirma la jueza en la obra, no se trata de justicia, sino de supervivencia, o son ellos o somos nosotros. El tema es de qué lado de la línea que nos separa nos queremos ubicar. El caso judicial de los dos anarquistas italianos en los estrados de los Estados Unidos de Norteamérica saltó las fronteras y atravesó los países al norte y al sur del río Bravo, y conquistó con su voz corrosiva a los países de Europa. Una Europa que atravesaba la década del veinte, mientras sin darse cuenta incubaba y velaba al huevo de la serpiente. Kartun escribe la pieza en 1992, en el medio de una década que buscaba el olvido y la pérdida de la memoria civil, además de ofrecer al país una economía liberal devastadora, donde el lugar del obrero era minimizado a través de la flexibilización laboral, las importaciones descontroladas que arruinaron las industrias nacionales, el falso mantenimiento de una moneda equivalente al dólar, el congelamiento de las jubilaciones, las privatizaciones de las empresas estatales, fueron algunos de los signos de época, junto a una bien mirada apolitización, como necesaria para la unión nacional. La fiesta de los ricos a costa de una población que no atinaba a reaccionar en parte, y en la otra que festejaba como si ella fuera convidada, invitada de lujo. Un momento crucial donde el campo cultural se debatía entre la búsqueda de nuevas formas y la afirmación de las más tradicionales para dar cuenta de una realidad que en cada paso nos conduciría al abismo. En aquél ámbito la voz de Sacco y Vanzetti sonaba alto en la escena para recordarnos los peligros de una justicia corrupta. En una analogía temporal y mirando a nuestro alrededor las que suscribimos esta nota pensamos que esa voz es hoy tan o más per sempre necesaria que ayer. 18814375_10212141069018644_4820071293316524523_n

La descripción simple de la década de los ’90 que nos llevó a la crisis de 2001 no es parecida, sino superada por la que estamos viviendo en la actualidad. Por eso, escuchar otra vez aquél doloroso relato, es imprescindible, y sobre todo cuando el grupo que lo lleva adelante bajo la dirección de Mercedes Fraile lo hace desde el muy buen teatro. Los personajes en escena no sólo recrean la historia a través de las palabras del dramaturgo sino que nos hacen vivir en los 90 minutos que dura la puesta el dolor y la vergüenza de comprobar una vez más que el hombre es el lobo del hombre. Las actuaciones son muy buenas, y los personajes centrales expresan una fuerza que transmiten a la platea, a la que conmueven hasta las lágrimas. Con su presencia escénica afirman una vez más que la justicia no es justicia mas que para unos pocos, para quienes las leyes les caben como un guante. Un teatro documento, que aporta a través de filmaciones de época en la pantalla a fondo, para construir un contexto dentro de un espacio escénico ascético que sólo presenta los elementos esenciales para construir las acciones. Las rejas de las sillas son las mismas que aparecen también a fondo del escenario y que simulan la cárcel, donde aparece el personaje clave en los sucesos. Ese contexto recreado se afianza en el vestuario, que logra conformar el aspecto de época de unos y otros. Todo conjuga para que el espectador asista a ese acto de injusticia que nos avergüenza como humanidad, y vaya con el correr de los minutos sintiendo en el cuerpo la impotencia que produce el cinismo y la hipocresía de quienes se dicen a sì mismos los destinatarios de impartir justicia. Los intereses de un sistema perverso quedan al descubierto en la pieza, de escritura potente, de presencia fuerte en los cuerpos de los personajes que viven en los actores con la pasión necesaria, para darnos una vez màs una lección, para que volvamos sobre una memoria que no debemos olvidar, sobre todo en los tiempos que vivimos. 18814153_10212141071858715_5121493702743191492_n

Ficha técnica: Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun. Elenco: Yanina Vega de la Fuente, Silvia Marcela Arduini, Camila Silvestri, Paula Carriolo, Facundo Juárez Di Giacomo, Alejandro Gallego, Guadalupe Halfon, Alfredo Rodríguez, Laura Correa, Agustín Clusellas, Bernardo Silvestre, Daniel Ledesma. Diseño audiovisual: Ignacio Verguilla. Diseño de luces y diseño escenográfico: Fernando Díaz. Diseño gráfico: Miranda Galas. Vestuario: Ariel Nesterczuk. Producción ejecutiva: Cecilia Santos. Asistente de dirección: Josefina Basaldúa. Dirección: Mercedes Fraile. Teatro: Andamio ’90. Estreno: 25/05/2017. Duración: 90′.

Código Tartufo. Molière 1975 de Merceditas Elordi

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Código Tartufo. Molière 1975 de Merceditas Elordi

Dorina: ¡Cómo sabe escudarse el traidor detrás de lo que todo el mundo respeta!

000151348No te metas… por algo será…

Azucena Ester Joffe

Desde su título, como aglutinador sémico, la obra entrecruza ficción –Tartufo comedia en versos alejandrinos estrenada y prohibida de inmediato en 1664y realidad -la fuga de la cárcel de mujeres del Buen Pastor, Córdoba, el 24 de marzo de 19751. Si Molière2 quiso dejar al descubierto la hipocresía de aquellos falsos devotos que tenían gran influencia sobre el rey de Francia, Luis XIV, la obra que nos ocupa hurga en nuestra memoria colectiva y nos interpela al recordarnos la triste frase “no te metas… por algo será…”. No debemos olvidar que el terrorismo de Estado destruyó el entramado social; por temor y por “cierto desconocimiento” muchos ciudadanos comunes negaron lo que sucedía e incluso fueron delatores. Y hoy ante tantos hechos de violencia e inseguridad, de corrupción, de atropello, de malestar social,…, sigue resonando el “no te metas…”. Por lo tanto es necesario recurrir al humor para plantear una mala costumbre que ya se ha naturalizado en nuestra sociedad. La escritura dramática, Merceditas Elordi, de forma interesante deja al descubierto el núcleo duro de la historia, ésto le otorga al relato un contrapunto introspectivo instalando la pregunta sobre cuál sería nuestra decisión a tomar en determinados momentos. Un punto para reflexionar sobre la función y el compromiso del quehacer teatral, en general, y de cada individuo como sujeto social, en particular.

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Gentileza de Télam

Al inicio, el colorido vestuario de aire cortesano nos remite a una obra que está por comenzar, el ensayo general a pocos días de su estreno, donde cada integrante busca la perfecta unión del texto y la construcción de su personaje. En el espacio escénico los pocos elementos y los grandes paneles de lienzo permiten a los intérpretes los continuos desplazamientos y crear, a su vez, a partir de las acciones, otro espacio más íntimo para instalar el debate. Tal vez si la primera parte fuera algo más breve ganaría en intensidad la obra, pues la segunda parte nos ubica en ese 24 de marzo con la aparición de la joven que ha escapado de la prisión e interrumpe el ensayo, y les suplica que no la entreguen pues ella no ha cometido delito, sólo decir sus sueños en voz alta. El elenco, con algunos altibajos, logra crear la tensión entre la duda y el miedo, el compromiso y la indiferencia: ¿ellos realmente saben lo que todos saben? Una situación límite que va dejando al descubierto la toma de posición de cada uno. La metateatralidad y la memoria colectiva son los dos pilares de Código Tartufo. Molière 1975, estamos seguros que a medida de que cada criatura -el trepador Tartufo, el gran burgués Orgón, la fiel criada Dorina, la bella Mariana,…, y la joven militante Alicia- vayan transitando este recorrido en las próximas representaciones se convertirá en un hecho teatral acabado. La música, las coreografías y la iluminación le otorgan el ritmo preciso a la propuesta escénica. Por otro lado, la comicidad como herramienta social focaliza nuestra mirada sobre determinados personajes, en especial en Dorina. Un relato con final incierto que permite varias lecturas; quizá la más obvia sería que dejemos comportarnos como el ñandú que baja su cabeza hasta el suelo ante cualquier peligro intentando pasar desapercibido. ¡Basta de silencio y de omisión! codigo

Ficha técnica: Código Tartufo. Molière 1975. Intérpretes: Ariel Osiris, María Laura León, Belén Fernández Díaz, Mauricio Méndez, Julia Azar, Agostina Botta y David Señoran. Equipo creativo. Concepción: David Señoran, Ariel Osiris y Merceditas Elordi. Dramaturgia y adaptación: Merceditas Elordi. Música Original: Sergio Postigo-Federico Casalinuovo. Diseño de Escenografía: Edgardo Aguilar. Diseño de Vestuario: Federico Casalinuovo. Diseño de Maquillaje: Lucerito Joss. Diseño de Iluminación: David Seiras. Fotografía & Diseño Gráfico: Adrián Arellano. Prensa: Duche&Zarate. Asistente de Dirección: Dayanna Quecano. Coaching Actoral: Merceditas Elordi. Dirección General: David Señoran. ElKafka Espacio Teatral. Estreno: 07/04/2017.

1 Entre 1974 y 1975 fue llegando a la cárcel del Buen Pastor un número cada vez más grande de presas políticas. En los primeros meses de 1975, unas 40 detenidas de diferentes organizaciones: Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), Montoneros, Peronismo de Base (PB), Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), Partido Comunista (PC), se encontraban alojadas allí. Ubicadas en un principio en el pabellón de presas comunes y luego trasladadas a un pabellón especial donde se encontraban aisladas, algunas de ellas comenzaron a planificar una fuga que se concretó el 24 de mayo de 1975…

http://www.iai.spk-berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Iberoamericana/40-2010/40_Tello.pdf [29/04/2017]

2Es comúnmente celebrado el hecho de reconocer en la comedia del Tartuffe una de las obras maestras de Molière y de la literatura dramática francesa de todos los tiempos. Sin duda, el éxito de esta obra y de su representación -sin menoscabo de las cualidades literarias y dramatúrgicas de su creador-, está motivado en buena medida por la polémica suscitada por el tema tratado: la falsa devoción, la hipocresía religiosa. Molière escoge como personaje central todo un carácter que provoca un cataclismo de opiniones desfavorables en quienes se veían atacados por el autor mediante la conducta de Tartuffe. Semejante situación no deja indiferente a las clases poderosas de la época: Iglesia y Estado (Compañía del Santo Sacramento, príncipe de Conti, presidente de Lamoignon), a pesar de la insistencia con que el autor pretende demostrar que su crítica sólo recae contra quienes no practican «correctamente» la virtud… http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-hipcrita-de-molire-en-la-traduccin-de-jos-marchena-1811-0/html/01d5d8ee-82b2-11df-acc7-002185ce6064_3.html [01/05/2017]