Archivo de la categoría: Teatro Político

Un rubio peronista + Joe López

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Un rubio peronista y Un negro comunista

Humor político recargado

María de los Angeles Sanz

Una noche fría, destemplada y lluviosa de domingo, un 9 de julio día de una Independencia que hoy como nunca nos parece tan lejana; pero a pesar del tiempo que acompaña nuestra decepción y del cielo que parece llorar por nuestra Argentina, un grupo de personas se hizo presente en el ámbito de un espacio teatral para vivir dos horas en comunión política. El Alambique es un espacio cultural en el corazón de Villa Pueyrredón que ofrece una sala teatral y actividades relacionadas con el arte; tiene además una pequeña biblioteca y un bar. En su espacio este día señalado por una fecha patria, se presentaron Gustavo Berger y Joe López con su trabajo de humor político; ambos a partir de la estructura del stand up, llevan adelante sus delirantes e hilarantes monólogos sobre la realidad política y social del país, con ironía para lograr que los sufridos espectadores que añoramos el gobierno anterior sepamos lo útil que resulta reírnos de nosotros mismos. El espectáculo se desplaza en su itinerario por numerosos espacios de la provincia, y como diría un integrante del oficialismo, agarran la pala con pasión. Dividido en un presentación hecha por Berger, quien introduce luego la presencia de López, el show se cierra con el monólogo del primero, que incluye el tramo histórico desde el 2015 en adelante, sin olvidar la memoria colectiva, y poniendo el acento en los últimos acontecimientos. López chiste de por medio por su apellido, se ríe de la izquierda nacional con ternura y dolor, ese que muchos sentimos cuando nos damos cuenta que la mayoría de las veces sus acciones terminan siendo funcionales a la derecha despiadada que nos gobierna. Una relación activa con el espectador sostiene el ritmo incesante del espectáculo, ambos lo interpelan con oficio, y saben dar la respuesta necesaria cuando pareciera que alguien pretende desestabilizar el discurso. Un discurso que busca enfrentarnos con nuestros propios demonios y exorcizarlos a partir de la risa, el mejor de los remedios posibles. Peronistas y comunistas una combinación que en el alambique de la vida no tuvieron siempre una buena destilación, pero que a partir de los setenta comenzaron a visualizar que ambos sostenían principios parecidos y buscaban para los mismos actores sociales un protagonismo por diferentes medios. Un casamiento difícil que el escenario hace posible con muy buenos resultados para el bien de un público que necesita la catarsis que no le ofrece otro soporte que no sea el teatro. Gustavo Berger va ya por la quinta temporada con su trabajo, y Joe López, oriundo de Mendoza, actor y director teatral, recorre hace diez años los escenarios de Buenos Aires. Ambos logran la conjunción necesaria para captar la atención de un público ávido de pensarse a sí mismo y a su circunstancia desde el humor.

Ficha técnica: Un rubio peronista + Joe López Humor político. Gustavo Berger y Joe López. Producción ejecutiva: Juan Capodistrias. Sonido e iluminación: Guillermo Rodríguez. Boletería: María Eva Galasso. Prensa: Gabriela Presta. El Alambique Cultural. Espectáculo a la gorra.

23344 de Lautaro Vilo

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23344 de Lautaro Vilo

(Si cae en default, cae en default)

Ritos de iniciaciónfoto 2 23344

Una utopía: La destrucción del capitalismo1

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Lautaro Vilo escribe 23344 en el 2004, cuando todavía los estertores de la crisis de 2001 no se habían apagado, y desde su dramaturgia nos describe un fresco de cierto sector de la sociedad argentina, la que conformaban los chicago boys porteños. Jóvenes que estudiaron en escuelas caras, que fueron integrantes de los boys scouts, nuestros yuppies criollos y que serán en su madurez aquellos que llevarían adelante la bicicleta financiera; los que sin límites a la vista se creen dueños del país, al que terminarán destruyendo. La textualidad dramática nos va mostrando los ritos de iniciación en esa carrera por el poder que correrán contra el tiempo y en contra de todos, donde también queda claro como los inicia en ese machismo que nos constituye y que nos tiene como una sociedad asesina de mujeres, niños, viejos, es decir, de aquellos que no resulten, según sus cálculos, productivos al sistema y a su universo de deseo. La dirección de Guillermo Ghio, explora en el devenir de la escritura de Vilo y toca aquellos puntos donde el estilete penetra más profundo, para producir en el espectador un desgarrado distanciamiento que provoca, estupor y una desagradable sensación de “asco” hacia los personajes. Son desagradables, por sus hábitos, a pesar de su ropa cara y por su presencia de clase. En un espacio con luces en el suelo, y un cubículo construido con telas, blancas y celestes, los tres amigos y cómplices, en un relato fragmentado, nos cuentan las anécdotas más tremendas sobre su vida desde niños, mientras se detienen sólo para especular cada tanto en la patria financiera, y llevarnos al default. 000160473Una secuencia que se reitera hasta el límite, cuando los bates de beisbol, otra huella de clase, destruyan nuestra identidad, la posibilidad de ser. El fumar como un vicio del Imperio, que luego se derrama hacia las otras clases, pero que conserva en su nominación la fuerza de su origen, el tamaño King Size, que creara Philip Morris. El saber que forma parte del mundo del poder, como herramienta, no como constitutivo para el bienestar sino para los logros económicos de unos pocos. Retomar su escritura para una puesta es producir desde lo político una fuerte analogía, entre el tiempo del enunciado y el de la enunciación. Aquellos “buenos muchachos” han retornado al juego, está en el centro de todo nuevamente, guían nuestros pasos hacia el mismo lugar, y nos miran e interpelan con el mismo cinismo de entonces. Las actuaciones son potentes, y construyen fielmente sus personajes, se mueven por el espacio escénico con solvencia, y desde su trabajo corporal y su gestualidad, recrean situaciones con economía de recursos: un micrófono, un atril, los portafolios, un escritorio a fondo, las gafas negras, los bancos altos, absolutamente funcionales a la historia, la imagen de la Rosada, la maqueta de nuestra Casa de Gobierno. Un clima que va acompañado desde los sonidos, la música, y una iluminación precisa. Un trabajo imprescindible en nuestro campo teatral para acercar desde la escena una realidad que desde el teatro nos lleve como circunstanciales espectadores a mirarnos a nosotros mismos, a nuestro alrededor, con dolor y sin ocultamientos perniciosos. Para que confirmemos una vez más que la sociedad tuvo entonces y tiene hoy la impotencia de un Estado social ausente, y que por ese motivo cae como entonces en una espiral de violencia económica que es producto de una violencia de pertenencia. 000160469

Ficha técnica: 23344 de Lautaro Vilo. Con: Norberto Portal, Pablo Turchi y Patricio Schwartz. Vestuario: Pheonía Veloz. Iluminación: Omar Possemato, Lucía Feijoo. Música: Javier Estrín. Espacio escénico: Guillermo Ghio. Realización: Escalena Realizaciones. Asistentes: Tamara Turczyn, Julio Rolleri. Prensa: Marcos Mutuverría – DucheZarate. Fotos: Russarabian (Andrea y Marcela). Diseño Gráfico: Pablo y Matías Vega. Diseño online: www.estoesunexito.com. Director: Guillermo Ghio. Facebook fanpage: 23344teatro. Teatro Dandelión. Estreno: 09/06/2017. Duración: 60′.

Hemeroteca:

Hoy, mano a mano con Lautaro Vilo” en El Eco de Tandil, 21/8/2016.

1 Lautaro Vilo, 2016

Bollywood. Una industria sin estrellas de Muscari

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Bollywood. Una industria sin estrellas de Muscari

Basta de industrias. Un país de servicios, con un modelo agroexportador. Como India. Gabriela Michetti, Vice presidenta de la Nación.1

DEGGY2LXsAA40p8Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

José María Muscari presenta su nuevo trabajo Bollywood en el espacio del teatro IFT, una sala del circuito independiente de una larga trayectoria que se reabre después de un tiempo de haber cerrado sus puertas. Afirma Fanny Galperín en una entrevista que le hiciera Federico Arizen para la revista El Abasto2:

El teatro que actualmente se ubica en la calle Boulogne Sur Mer 549, se fundó en el año 1932 (primero en un local alquilado frente a la Sinagoga de la calle Paso al 400), y se construyó la actual sede en el año 1952 con el esfuerzo, en su mayoría de inmigrantes de la comunidad judía zonal. Al principio se realizaron obras en idish, pero el tiempo modifico la situación y el castellano lo reemplazo. 

Por allí pasaron varios artistas reconocidos como son Mercedes Sosa, Víctor Heredia y Arturo Bonin “En la actualidad dentro del teatro funciona una fundación de cine, un instituto de música, y hacemos exposiciones de cuadros. Además somos unos de los pocos lugares que enseñan radio teatro”. Pero el dato más curioso es que su sala principal tiene capacidad para 650 personas, posee un escenario giratorio y tiene 18 camarines, “Ediliciamente fue pensado como un teatro Colón”. El 31 de agosto el teatro fue declarado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sitio de interés cultural. De esta forma se abre una puerta para buscar patrocinadores y aumentar el nivel de ingresos.

El teatro IFT con una tradición en los géneros populares es en este doble acontecimiento: su recuperación para el circuito independiente, y el retorno del actor, dramaturgo y director a ese circuito luego de muchos años de transitar la calle Corrientes, es entonces el ámbito adecuado a un trabajo de intensa búsqueda identitaria, en un micro espacio geográfico, el Once, que nos habla de la fama, el amor, la pobreza, la riqueza, la desigualdad social, el arte, el cine, el teatro, los actores y su subjetividad, desde la metáfora de la meca del cine hindú, Bollywood, síntesis de Bombay y Hollywood, para darnos una mirada socio política desde allí de nuestra realidad: artístico – ciudadana. Cincuenta actores y actrices en escena, en un espacio que se expande hacia la platea, a la que interpelan constantemente, provocándola con un lenguaje que recuerda a la revista porteña. En realidad, la estructura de la puesta le debe bastante a ese género porteño tradicional, coristas, figuras principales, cuadros de baile y sketches, el ingrediente político como guiño y como crítica, y una analogía con un futuro que tal vez nos lleve al presente de la India. Un vestuario brillante, ecléctico, desnudos, de hombres y mujeres, género que no se relaciona con el sexo sino con la forma de sentirse, en un escenario que se lo permite todo, hasta hablar de la India, donde la homosexualidad está prohibida y castigada. Coreografías bien diseñadas, y un cuerpo de baile que las realiza con justeza, en un movimiento de cuerpos en escena que Muscari en su rol de director logra con acierto. La atención también queda centrada en el fondo de pantalla que nos recibe con un video sobre el casting, que se continúa en el barrio del Once; luego son los video clips de temas musicales que también serán coreografiados en escena, y algunas imágenes de India, que nos llevan a la reflexión de que sabiduría se habla en un país donde la desigualdad social es endémica y aceptado por todos como un estado natural. Muscari tiene un estilo reconocible, y en esta oportunidad podemos decir que el mismo está en estado puro, un autor que vuelve a sus principios constructivos con una idea que lo atraviesa; como el mismo define esta manera de hacer teatro se basa en la fragmentación:

Hay algunas cosas que tienen que ver con lo consciente, como el hecho que la estética de mis obras, en general, se vale de lo fragmentario, de la idea de edición. De explotar un mundo pero no contar una historia. En mis espectáculos se exploran mundos. (…) Porque la estética es fragmentada, porque por lo general incluyo música, en general hay una estética visual que no prescinde del condimento del show en la escenografía, el vestuario, el uso de la música, la idea audiovisual. En algunos espectáculos mezclo el video. (Muscari, 2009: 247/248)0000016905

El cuerpo de baile, y el conjunto de actores, se desempeñan con talento, y el manejo de cincuenta personas en escena da un resultado exitoso, que el público aplaude con su caluroso aplauso. Bollywood es una puesta que nos invita a un juego, el escénico, y nos ofrece desde el movimiento y la exhibición de los cuerpos, al mismo tiempo que nos da sobre un tema una información que excede a esa propuesta, la posibilidad de establecer una analogía entre el mundo descripto y el nuestro, que nos une y que nos separa de las luces y colores como máscara de lo que no queremos ver, ni conocer.

Ficha técnica: Bollywood. Una industria sin estrellas de Muscari. Con Mariela Asensio y Emiliano Figueredo. Y: Johan Alexander Alvarado, Daiana Bellendier, Agustina Beluchi, Cami Berman, Joel Castañeda, Sasha Lis Cerrini, Walter Collia, Cecilia De Paoli, Desireé Du Val, Morena Esperón, Manuel Etchebarne, Nico Figueroa, Ayelén Ford, María Forte, Miranda Ghirimoldi, Lara González, Angy Jaume, Ronad Jenki, Estebán Lamarque, Fernando Liao, Facundo Lopez, Ignacio Lopez Diez, Bianca Loponte, Mauro Martinak, Nacho Mena, Mateo Misael, Benjamín Morelli, Jonatan Nugnes, Ale Ordoñez, Santiago Paciullo, Aldana Pascual, Amarú Patrono, Josefina Pittelli, Constanza Raffaeta, Andrés Reyes, Gisela Rietti, Andy Rinaldi, César Riveros, Pili Rubí, Julian Siliberto, Belu Spenser, Mariana Szuchmacher, Colo Vargas, Jesi Videla, Bianca Vilouta Rando. Diseño de Vestuario: Gustavo Alderete. Diseño de Luces: Gisela Marchetti. Diseño de Video: Cande Serra. Ambientación: Paz Robinson. Selección Musical: Guillermo Salvador. Fotos: Fuentes2Fernandez. Diseño Gráfico: Lucila Gejtman. Prensa: Agencia AB – Alejandra Benevento. Operación de Luces y Sonido: Fernando Martin Sanz. Stage Manager: Giuliana Betta. Asistencia de Coreografía: Victoria Broggi. Colaboradores: Joaquín Duhalde Longhi, Ariel Dabbah, Carina Torre, Taisa Isola, Micaela Ayala, Victoria Membrado Capó, Lourdes Boy Arditi, Carmen López Contreras, Lucía Adúriz. Realización de Vestuario: Natalia González, Rodrigo Lico Lorente, Laura Martínez, Guillermo Corujo, Florencia Tonel. Asistente de Dirección: Paola Luttini. Producción Ejecutiva: Roni Isola, Enrique Jauregui. Dirección de Producción: Maxi Bartfeld. Coreografía: Magui Bravi. Dirección: José María Muscari. Espacio IFT. Estreno: 17/06/2017.

Bibliografía:

Muscari, José María, 2009. Teatro. Buenos Aires: Colihue Teatro.

1 Estas declaraciones que luego salieron del aire, fueron registradas en: Diario Registrado, el 17 /2 / 2016.

2 Revista El Abasto número 147, septiembre de 2012.

Esperando al zurdo de Clifford Odets

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Esperando al zurdo de Clifford Odets

Hoy como ayer, la misma historia

Una lucha de clases que no cesa000159222

Arriba los pobres del mundo,

de pie los esclavos sin pan.

Y gritemos todos unidos:

¡Viva La Internacional!

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La crisis del ’30 tuvo en Norteamérica sus exponentes dentro del círculo de la dramaturgia, que buscaron reflejar el malestar social que reinaba entre los gobiernos de Hoover y Roosevelt. Los nombres de Elia Kazan, Lee Strasberg, Harold Clurman y Stella Adler, formaron parte del Group Theatre, que se inspiraba en el modelo de Stanislavski y en el Teatro de Arte de Moscú, y que también contó entre sus miembros al autor Clifford Odets1. La pieza que hoy nos ocupa tuvo ya numerosas puestas, siendo una de las más recordadas la que llevaron adelante Alejandra Boero y Pedro Asquini2 dentro de las paredes de un sindicato. Crisis, crisis, es una constante del mundo capitalista, escenario ideológico que nos cobija sin amparo. Es por eso, que el texto de Odets tiene hoy como ayer una vigencia absoluta en una sociedad, la nuestra, que se encuentra en la disyuntiva histórica de defender derechos adquiridos que todos considerábamos inmodificables. El espectador que asiste al teatro que dirige Hugo Alvarez, Corrientes Azul, actor, dramaturgo y director de una extensa trayectoria comprometida con lo socio político de su país, que sufrió el exilio en Suecia, donde realiza también un extenso trabajo teatral, se encuentra con una obra que más allá de la distancia temporal lo enfrenta a una realidad palpable y dolorosa. Una huelga de taxistas, que debe decirse por votación en el Sindicato de chóferes, y que no se lleva adelante, por la aparición de los que quieren desbaratar la unión del grupo, y porque el zurdo, admirado por muchos, no aparece a la reunión. La intriga de la patronal con los sindicatos, los infiltrados que quieren romper la lucha obrera, la violencia del hambre y el desencanto de un futuro incierto, la inmoralidad de los poderosos, se enfrenta al heroicismo de aquellos que no se venden, ni abandonan sus principios. 000159220La puesta dirigida por Hugo Alvarez pasa el punto de vista por la textualidad dramática y utiliza la superficie toda del espacio escénico, para dar cuenta de las diferentes secuencias las que producen los flashback en las salas de algunos de los obreros, en el laboratorio donde uno de los médicos rechaza el soborno que se le ofrece elegantemente para la investigación de gases mortales ante la inminencia de una guerra próxima. Las actuaciones tienen una buena performance, si bien algunos de los actores se ven más sólidos que otros en su trabajo. Por otra parte, también rompe la cuarta pared para interpelar a un espectador que se quiere que pase del voyeurismo pasivo a una presencia consciente y reflexiva sobre lo que aparece en escena; y cuando incorpora a la platea a algunos de los choferes que asisten esa noche, convirtiéndonos a todos en participantes. Interpelación que comienza desde el momento que entramos a la sala, cuando se nos entrega un programa que es también un panfleto donde figuran los datos de la obra, y en su reverso, un paneo sobre el autor, el contexto histórico que enmarca las acciones, y un pequeño resumen sobre la historia del grupo Máscara Azul. Un teatro documento que busca introducir desde allí un contexto que nos atraviesa hoy como ayer. 000159213

Ficha técnica: Esperando al zurdo de Clifford Odets. Adaptación y Dirección general: Hugo Alvarez. Elenco: Lili Muñoz, Luis Marangón y Julio Pallero (soldados de la paz), Gustavo Bonfigli (Joe Mitchell), Lisandro Berenguer (Miller), Pablo Faletti (Dr. Benjamín), Leonardo Odierna (Keller), Alejandro Hodara (Harry Fatt), Gustavo Cepeda (Johnny), Tina Ottaviano (Edna Mitchell), Hugo Alvarez (Mr. Lafayette), Tina Ottaviano (Florence), Emiliano Boidi (Peter), Héctor La Porta (Clancy), Julio Pallero (Clayton), Luis Marangon (Dr. Barnes). Asistencia de dirección: Mariana Papatanasi. Escenografía, Vestuario y Utelería: Paula Molina. Diseño de Iluminación: Miguel Solowej. Música original, sonidos, instructor musical, canciones: Julio “Mono” Scalise. Diseño Gráfico: Gabriela Rojas. Fotos fijas: Antonio Fernández. Prensa: Duche&Zarate. Producción: Mascarazul. Operador de luces: Nicolás Panero. Operador de sonidos: Mariana Papatanasi. Teatro Corrientes Azul. Estreno: 10/06/2014. Duración: 75′.

Hemeroteca:

Cabrera, Hilda, 2006. “Mi vida tiene sentido por el trabajo que hago” en Página 12, 6 /5.

1 En la década de 1930 fue uno de los principales exponentes del teatro proletario estadounidense, junto con Elmer Rice. Formó parte de la Theatre Guild, una compañía fundada en 1919 para favorecer la difusión del teatro no comercial y participó más tarde en el Group Theatre. (Programa de mano)

2 Se definía libre y realista, y su empeño era suficiente para desarmar cualquier interpretación negativa un obre su persona. Recordaba a menudo tiempos de protesta, de controles y clausura de salas por la policía, como sucedió, entre otras, con una puesta de Esperando al Zurdo, de Clifford Odets, que en otro tiempo concretó en sindicatos. (Cabrera, 2006, Página 12)

Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli

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Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli

Equipaje, fronteras, distancia… dejar la tierra propia, padecer la ajena.

FRENTE MIGRANTES (2)Azucena Ester Joffe

Una propuesta escénica distinta, poética y necesaria para nuestra actualidad. Las dos obras, Papalote azul (México) y La balsa de la Ekeka (Bolivia), son de formato pequeño pero construyen un sólido andamiaje para Proyecto Migrantes, el cual se presentó en distintos espacios como buscando los ecos de un camino común a todos: en Pan y Arte Teatro -21 y 28 de abril, luego en Río Colorado -6 y 7 de mayo- y, por último, en Los chisperos -10 de mayo. Y se repone durante Junio -sábados 20:30 hs- nuevamente en Pan y Arte. Dos historias íntimas que dejan al descubierto un tema tan crucial e universal como es la migración y las vicisitudes que se debe afrontar en los desplazamientos, el maltrato constante y el desarraigo visceral. Desde una perspectiva femenina, profunda e inteligente, estas historias mínimas nos conmueven y nos hace reflexionar como sujeto sociales que somos.

Hay varios puntos de contacto entre ambas obras. Por un lado, la iluminación es tenue remarcando la simpleza de los personajes y la soledad que los rodea y, por otro, los colores vivos para los accesorios -los pequeños ovillos o las mantas- para animar sus días. Mientras la música que acompaña a estas criaturas crea el clima de cierta ritualidad que les pertenece, en el detalle de cada cultura o sólo en la proximidad de un abrazo. Sin golpes bajos, el ritmo interno se mantiene sin sobresaltos, entre los momentos de comicidad y los de tristeza, entre la incomprensión ajena y la ilusión propia de una vida mejor aunque dejando atrás tanto por perder. Por último, con muy pocos elementos en el espacio escénico se crea la atmósfera especial que necesita cada relato en tanto se conjuga perfectamente la ficción y la realidad.

proyecto1La primera obra, Papalote azul, es interpretada por Violeta González y Cynthia Pineda quienes con sus dos muñecas de trapo, sin sus rostros, nos relatan la historia de las pequeñas primas Cata y Amalia. En algún lugar de México las niñas tienen una infancia simple, de pequeñas cosas y de afectos, hasta que llega el padre de Cata y se la lleva con la esperanza de darle un hogar mejor en otro país. ¿Cómo continuar? Será necesario la construcción de un barrilete cargado de ilusión para que aquella que se fue pueda ser como las aves que emigran y regresan con el buen tiempo, para poder cruzar la frontera -o mejor dicho, el siniestro muro que los Estados Unidos comenzó a levantar allá por 1994 y que hoy Donald Trump decretó su total construcción- y volver a los tiempos felices de la infancia. Es interesante de qué modo los adultos ingresan a la ficción a través de los detalles: las botas, las sandalias, el sombrero,… La cuidadosa manipulación de las marionetas y de los objetos le otorga un ritmo particular al relato que, a pesar del artificio, provoca en el espectador cierta ternura más allá de la teatralidad. Un tiempo mágico para contrarrestar la humillación de un muro de “seguridad”, el cual, sin embargo, no impide a los norteamericanos someter a esa “inmigración ilegal” al trabajo esclavo y, en especial, a la explotación infantil.

proyecto2En La balsa de la Ekeka, la segunda obra, también Berenice de la Cruz y Olivia Torrez le otorgan la textura perfecta a sus personajes y nos sumergen en la historia de estas jóvenes que viven en Bolivia. El punto de encuentro entre ambas es la Feria de Alasita donde Marte, con su puesto a cuesta y con humor ofrece todo lo necesario para cada posible cliente -miniaturas para la suerte, tecitos,…, incluso la esperanza y la protección para el ansiado viaje de Sole, quien desea reencontrase con su hija. Pues el dios de la abundancia, la deidad aymara Ekeko, convertiría a esas pequeñeces en realidad… Pero al llegar a la Argentina, ambas mujeres, no sólo son discriminadas sino que además sufren explotación en un taller clandestino de confección de prendas -algo que aún hoy parece no importarle a las altas esferas de nuestra sociedad. Retenidos sus pasaportes y siempre en deuda con su empleador encuentran que, a pesar de todo, se aman y, obviamente, esto es un motivo más para sufrir la humillación y el sometimiento arbitrario. Sus cuerpos se abrazan, se contienen en un clima necesario y vital que les permita mantener viva la ilusión de una situación mejor.

Proyecto Migrantes tiene la mixtura artesanal de los pequeños detalles que encastran de manera perfecta en una narración poética y profunda, dimensión que habita en cada espacio lúdico. La escritura dramática, Violeta Robledo y Andrea Castelli, construye a estas dos historias particulares de tal forma que se convierten en muchas realidades invisibilizadas para beneficios de unos pocos.

Ficha técnica: Proyecto Migrantes de Violeta Robledo y Andrea Castelli. Actúan: Violeta González y Cynthia Pineda; Berenice de la Cruz y Olivia Torrez. Producción: Mauro Ibarra – Carina Mele. Gráfica: Natalia Batellini. Realización de títeres: Violeta González – Cynthia Pineda. Vestuario: Francisco Ayala. Colaboración vestuario: Abril R. Bonetto. Prensa y difusión: Laura Castillo. Dirección: Andrea Castelli. Producción: PerformArtes. Duración: 80′.

Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun

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Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun

Un grito de libertad

18670984_10212839144312430_3970938268393787813_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Los símbolos son tan importantes en la vida social de los países que es necesario tenerlos siempre presentes, para no olvidar su valor, y para recordarnos de que es capaz el poder cuando se siente temeroso y amenazado por la libertad y los derechos del pueblo. Mauricio Kartun es un dramaturgo que desde los setenta sabe el valor de lo simbólico y de la lucha que aquellos que defienden el bienestar de todos han tenido que librar a lo largo de la historia; también comprende que el teatro es una herramienta para que nuestra memoria colectiva se mantenga viva, fresca, inteligentemente activa, siempre alerta ante los ciclos que la historia nos presenta, ante el embate de aquellos que no quieren nunca perder sus privilegios. Porque como afirma la jueza en la obra, no se trata de justicia, sino de supervivencia, o son ellos o somos nosotros. El tema es de qué lado de la línea que nos separa nos queremos ubicar. El caso judicial de los dos anarquistas italianos en los estrados de los Estados Unidos de Norteamérica saltó las fronteras y atravesó los países al norte y al sur del río Bravo, y conquistó con su voz corrosiva a los países de Europa. Una Europa que atravesaba la década del veinte, mientras sin darse cuenta incubaba y velaba al huevo de la serpiente. Kartun escribe la pieza en 1992, en el medio de una década que buscaba el olvido y la pérdida de la memoria civil, además de ofrecer al país una economía liberal devastadora, donde el lugar del obrero era minimizado a través de la flexibilización laboral, las importaciones descontroladas que arruinaron las industrias nacionales, el falso mantenimiento de una moneda equivalente al dólar, el congelamiento de las jubilaciones, las privatizaciones de las empresas estatales, fueron algunos de los signos de época, junto a una bien mirada apolitización, como necesaria para la unión nacional. La fiesta de los ricos a costa de una población que no atinaba a reaccionar en parte, y en la otra que festejaba como si ella fuera convidada, invitada de lujo. Un momento crucial donde el campo cultural se debatía entre la búsqueda de nuevas formas y la afirmación de las más tradicionales para dar cuenta de una realidad que en cada paso nos conduciría al abismo. En aquél ámbito la voz de Sacco y Vanzetti sonaba alto en la escena para recordarnos los peligros de una justicia corrupta. En una analogía temporal y mirando a nuestro alrededor las que suscribimos esta nota pensamos que esa voz es hoy tan o más per sempre necesaria que ayer. 18814375_10212141069018644_4820071293316524523_n

La descripción simple de la década de los ’90 que nos llevó a la crisis de 2001 no es parecida, sino superada por la que estamos viviendo en la actualidad. Por eso, escuchar otra vez aquél doloroso relato, es imprescindible, y sobre todo cuando el grupo que lo lleva adelante bajo la dirección de Mercedes Fraile lo hace desde el muy buen teatro. Los personajes en escena no sólo recrean la historia a través de las palabras del dramaturgo sino que nos hacen vivir en los 90 minutos que dura la puesta el dolor y la vergüenza de comprobar una vez más que el hombre es el lobo del hombre. Las actuaciones son muy buenas, y los personajes centrales expresan una fuerza que transmiten a la platea, a la que conmueven hasta las lágrimas. Con su presencia escénica afirman una vez más que la justicia no es justicia mas que para unos pocos, para quienes las leyes les caben como un guante. Un teatro documento, que aporta a través de filmaciones de época en la pantalla a fondo, para construir un contexto dentro de un espacio escénico ascético que sólo presenta los elementos esenciales para construir las acciones. Las rejas de las sillas son las mismas que aparecen también a fondo del escenario y que simulan la cárcel, donde aparece el personaje clave en los sucesos. Ese contexto recreado se afianza en el vestuario, que logra conformar el aspecto de época de unos y otros. Todo conjuga para que el espectador asista a ese acto de injusticia que nos avergüenza como humanidad, y vaya con el correr de los minutos sintiendo en el cuerpo la impotencia que produce el cinismo y la hipocresía de quienes se dicen a sì mismos los destinatarios de impartir justicia. Los intereses de un sistema perverso quedan al descubierto en la pieza, de escritura potente, de presencia fuerte en los cuerpos de los personajes que viven en los actores con la pasión necesaria, para darnos una vez màs una lección, para que volvamos sobre una memoria que no debemos olvidar, sobre todo en los tiempos que vivimos. 18814153_10212141071858715_5121493702743191492_n

Ficha técnica: Sacco y Vanzetti de Mauricio Kartun. Elenco: Yanina Vega de la Fuente, Silvia Marcela Arduini, Camila Silvestri, Paula Carriolo, Facundo Juárez Di Giacomo, Alejandro Gallego, Guadalupe Halfon, Alfredo Rodríguez, Laura Correa, Agustín Clusellas, Bernardo Silvestre, Daniel Ledesma. Diseño audiovisual: Ignacio Verguilla. Diseño de luces y diseño escenográfico: Fernando Díaz. Diseño gráfico: Miranda Galas. Vestuario: Ariel Nesterczuk. Producción ejecutiva: Cecilia Santos. Asistente de dirección: Josefina Basaldúa. Dirección: Mercedes Fraile. Teatro: Andamio ’90. Estreno: 25/05/2017. Duración: 90′.

Código Tartufo. Molière 1975 de Merceditas Elordi

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Código Tartufo. Molière 1975 de Merceditas Elordi

Dorina: ¡Cómo sabe escudarse el traidor detrás de lo que todo el mundo respeta!

000151348No te metas… por algo será…

Azucena Ester Joffe

Desde su título, como aglutinador sémico, la obra entrecruza ficción –Tartufo comedia en versos alejandrinos estrenada y prohibida de inmediato en 1664y realidad -la fuga de la cárcel de mujeres del Buen Pastor, Córdoba, el 24 de marzo de 19751. Si Molière2 quiso dejar al descubierto la hipocresía de aquellos falsos devotos que tenían gran influencia sobre el rey de Francia, Luis XIV, la obra que nos ocupa hurga en nuestra memoria colectiva y nos interpela al recordarnos la triste frase “no te metas… por algo será…”. No debemos olvidar que el terrorismo de Estado destruyó el entramado social; por temor y por “cierto desconocimiento” muchos ciudadanos comunes negaron lo que sucedía e incluso fueron delatores. Y hoy ante tantos hechos de violencia e inseguridad, de corrupción, de atropello, de malestar social,…, sigue resonando el “no te metas…”. Por lo tanto es necesario recurrir al humor para plantear una mala costumbre que ya se ha naturalizado en nuestra sociedad. La escritura dramática, Merceditas Elordi, de forma interesante deja al descubierto el núcleo duro de la historia, ésto le otorga al relato un contrapunto introspectivo instalando la pregunta sobre cuál sería nuestra decisión a tomar en determinados momentos. Un punto para reflexionar sobre la función y el compromiso del quehacer teatral, en general, y de cada individuo como sujeto social, en particular.

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Gentileza de Télam

Al inicio, el colorido vestuario de aire cortesano nos remite a una obra que está por comenzar, el ensayo general a pocos días de su estreno, donde cada integrante busca la perfecta unión del texto y la construcción de su personaje. En el espacio escénico los pocos elementos y los grandes paneles de lienzo permiten a los intérpretes los continuos desplazamientos y crear, a su vez, a partir de las acciones, otro espacio más íntimo para instalar el debate. Tal vez si la primera parte fuera algo más breve ganaría en intensidad la obra, pues la segunda parte nos ubica en ese 24 de marzo con la aparición de la joven que ha escapado de la prisión e interrumpe el ensayo, y les suplica que no la entreguen pues ella no ha cometido delito, sólo decir sus sueños en voz alta. El elenco, con algunos altibajos, logra crear la tensión entre la duda y el miedo, el compromiso y la indiferencia: ¿ellos realmente saben lo que todos saben? Una situación límite que va dejando al descubierto la toma de posición de cada uno. La metateatralidad y la memoria colectiva son los dos pilares de Código Tartufo. Molière 1975, estamos seguros que a medida de que cada criatura -el trepador Tartufo, el gran burgués Orgón, la fiel criada Dorina, la bella Mariana,…, y la joven militante Alicia- vayan transitando este recorrido en las próximas representaciones se convertirá en un hecho teatral acabado. La música, las coreografías y la iluminación le otorgan el ritmo preciso a la propuesta escénica. Por otro lado, la comicidad como herramienta social focaliza nuestra mirada sobre determinados personajes, en especial en Dorina. Un relato con final incierto que permite varias lecturas; quizá la más obvia sería que dejemos comportarnos como el ñandú que baja su cabeza hasta el suelo ante cualquier peligro intentando pasar desapercibido. ¡Basta de silencio y de omisión! codigo

Ficha técnica: Código Tartufo. Molière 1975. Intérpretes: Ariel Osiris, María Laura León, Belén Fernández Díaz, Mauricio Méndez, Julia Azar, Agostina Botta y David Señoran. Equipo creativo. Concepción: David Señoran, Ariel Osiris y Merceditas Elordi. Dramaturgia y adaptación: Merceditas Elordi. Música Original: Sergio Postigo-Federico Casalinuovo. Diseño de Escenografía: Edgardo Aguilar. Diseño de Vestuario: Federico Casalinuovo. Diseño de Maquillaje: Lucerito Joss. Diseño de Iluminación: David Seiras. Fotografía & Diseño Gráfico: Adrián Arellano. Prensa: Duche&Zarate. Asistente de Dirección: Dayanna Quecano. Coaching Actoral: Merceditas Elordi. Dirección General: David Señoran. ElKafka Espacio Teatral. Estreno: 07/04/2017.

1 Entre 1974 y 1975 fue llegando a la cárcel del Buen Pastor un número cada vez más grande de presas políticas. En los primeros meses de 1975, unas 40 detenidas de diferentes organizaciones: Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), Montoneros, Peronismo de Base (PB), Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), Partido Comunista (PC), se encontraban alojadas allí. Ubicadas en un principio en el pabellón de presas comunes y luego trasladadas a un pabellón especial donde se encontraban aisladas, algunas de ellas comenzaron a planificar una fuga que se concretó el 24 de mayo de 1975…

http://www.iai.spk-berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Iberoamericana/40-2010/40_Tello.pdf [29/04/2017]

2Es comúnmente celebrado el hecho de reconocer en la comedia del Tartuffe una de las obras maestras de Molière y de la literatura dramática francesa de todos los tiempos. Sin duda, el éxito de esta obra y de su representación -sin menoscabo de las cualidades literarias y dramatúrgicas de su creador-, está motivado en buena medida por la polémica suscitada por el tema tratado: la falsa devoción, la hipocresía religiosa. Molière escoge como personaje central todo un carácter que provoca un cataclismo de opiniones desfavorables en quienes se veían atacados por el autor mediante la conducta de Tartuffe. Semejante situación no deja indiferente a las clases poderosas de la época: Iglesia y Estado (Compañía del Santo Sacramento, príncipe de Conti, presidente de Lamoignon), a pesar de la insistencia con que el autor pretende demostrar que su crítica sólo recae contra quienes no practican «correctamente» la virtud… http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-hipcrita-de-molire-en-la-traduccin-de-jos-marchena-1811-0/html/01d5d8ee-82b2-11df-acc7-002185ce6064_3.html [01/05/2017]

La complicidad de la inocencia. Terror y miseria de la clase media argentina de Patricia Zangaro y Adriana Genta

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La complicidad de la inocencia. Terror y miseria de la clase media argentina de Patricia Zangaro y Adriana Genta

000154884Ponga 50 centavos en la ranura

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Los monstruos, diría Todorov, no son tan peligrosos, porque no son tantos, los verdaderamente peligrosos, son la gente común capaz de hacer cosas monstruosas. Desde allí y desde la estructura brechtiana, parafraseando a su obra, Terror y miseria del Tercer Reich (1938)1, las dramaturgas escriben esta pieza que recuerda con dolor la necesidad de una memoria colectiva, y exponen como en aquella pieza de puertas a la Segunda Guerra Mundial, las formas que tomaba la actitud de la sociedad en la dictadura cívico militar del 76. A partir de la construcción del otro, como enemigo, se expande el miedo extendido como una peste a la población; el miedo como un círculo que avanza sobre la conciencia de todos, va imprimiendo un olor y un sabor en los cuerpos y en las almas, que hace que aquello que no pensamos hacer nos arrastre como una corriente en donde braceamos desesperados esperando sobrevivir al exterminio. Como afirmaba Bertold Brecht: “Si en nuestra época es posible que un sistema de opresión permita a una minoría explotar a la mayoría, la razón reside en una cierta complicidad de la población, complicidad que se extiende a todos los dominios”. Un año más tarde comenzaría a escribir los veinticuatro episodios de “Terror y miserias del Tercer Reich”. A la manera del diseño brechtiano, los cuadros nos presentan historias, que apuntan al centro del corazón de los hombres y mujeres que atravesados por el espanto se convirtieron en cómplices del horror. La clase media, contiene en sí misma el germen del individualismo, que la lleva a un sálvese quien pueda, traducido, en el famoso “no te metás” de entonces, y el “algo habrá hecho” de triste recuerdo y presente aún hoy en nuestra sociedad. Lo terrible, aquello que provoca la desazón del espectador, es la inmediatez de volver a repetir la historia, a un nivel insospechado, de que una sociedad atiborrada de falsas informaciones, todas teñidas por la construcción de un otro peligroso, que es el responsable de que podamos perder el trabajo, no llegar a fin de mes aunque tengamos trabajo, y que instale la represión ante la protesta como sistema de seguridad en todas partes, y vaya cerrando los espacios de libertad, estigmatizando al otro en el afán de no serlo. En el cuidado de un territorio que parece protegernos de la violencia institucional. 17976609_10212287572366697_489760436_oComo los monitos de la prudencia: no ver, no hablar, no oír, para no pensar. No decir, no creer, no oír demasiado, no ver lo inconveniente, y sobre todo no compartir la vida hacia afuera, hacia el espacio de una solidaridad que nos ayudaría a enfrentar el terror. Fragmentada en secuencias que mantienen su unidad interna, su lógica casual, los personajes se mueven en el mini espacio que construye su continente temporal, y la escenografía acompaña con su funcionalidad el desarrollo de las acciones. Un vestuario temporal, que nos sitúa en la década del setenta, y una mascarada general que con sus calaveras nos recibe en la sala; metáfora de la muerte que ronda a todos y cada uno de los protagonistas de las historias, conscientes de ello, o ignorantes de los riesgos que corren. La frase de que se reitera cada tanto, cincuenta centavos en la ranura, recuerda a los versos de González Tuñón, “si quiere ver la vida color de rosa / eche 20 centavos en la ranura”, manera sencilla de mirar para otro lado, de huir de la realidad; la de la crisis del ’30, el golpe de Uriburu y el avance del fascismo, y la de ahora, que nos promete tranquilidad y seguridad en tanto sepamos ser buenos ciudadanos, es decir, mientras aceptemos los hechos sin protestas. La obra tiene la versión y la dirección de Daniela Catz y un grupo de talentosos actores y actrices, que provocan nuestras emociones, y nos interpelan en nuestra identidad de clase. Esa clase media, que no se anima a asumirse en sus aciertos y errores, y que en esa medianía siempre es caldo de cultivo a la complicidad. 18015785_10212287571046664_636117850_o

Ficha técnica: La complicidad de la inocencia. Terror y miseria de la clase media argentina de Patricia Zangaro y Adriana Genta. Elenco: Malena Campana, Paola Cerolini, Ludmila Chele, Martina Cuadrado, Vanesa Dunand, Ignacio Milazzo, Gisella Misson, Verónica Romero, Martín Savo. Composición musical: Ignacio Milazzo. Vestuario: La complicidad de la inocencia. Escenografía y diseño de luces: Federico Ransenberg. Diseño gráfico: Estudio Luciérnaga. Asistencia de dirección: Verónica Casanovas y Nadia Oñatibia. Versión y Dirección: Daniela Catz. Teatro Andamio 90′. Estreno: abril 2017. Duración: 90′.

1Terror y miseria del tercer Reich (en alemán «Furcht und Elend des Dritten Reiches»), también conocida como The Private Life of the Master Race (La vida privada de la Raza Superior),1 es una famosa pieza teatral de Bertolt Brecht estrenada en el exilio en 1938.a 2 Construida con una sucesión de 24 cuadros o escenas independientes entre sí, muestra y analiza la vida en la Alemania Nacional Socialista de los años 30, sometida al régimen de humillación, persecución y terror, esencia de la psicología del nazismo. Con una reunión de tramas tan tópicas como estremecedoras, se ha considerado uno de los primeros ejemplos de Brecht utilizando el Verfremdungseffekt para distanciar al público de la obra. El propio autor explicó que aquellas historias conformaban “un catálogo de actitudes, las actitudes de guardar silencio, mirar por encima del hombro, sentirse asustado, etc.: el comportamiento en una dictadura.”

1816 La pulpería de la Independencia de Cristina Escofet con aportes de Héctor Alvarellos

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1816 La pulpería de la Independencia 

de Cristina Escofet con aportes de Héctor Alvarellos

La Runfla en la Escuela Pública Itinerante: Ahora más que nunca para no olvidar el pasado1

18010509_676505972536487_1389856608218326874_n Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

En el ámbito de la Escuela Pública Itinerante que los docentes y su lucha instalaron, no sin represión, en la Plaza del Congreso, muchos fueron los actores, actrices, cantantes y grupos de teatro que se acercaron para brindar su apoyo a una causa que parece particular, pero que no lo es. El pedido de paritarias nacionales de los maestros, es para todos un caso testigo, de lo que ellos consigan, será el piso que luego tendrán que aceptar el resto de los gremios, y los docentes lo saben. Luchan entonces por ellos, pero también por los trabajadores en general, en este panorama desolador que nos rodea desde la llegada del “nuevo proyecto” de país de la mano de Cambiemos. Nuestro apoyo es fundamental, el apoyo de los artistas lo es también, todos debemos defender la escuela pública, porque en el fondo lo que se discute y contra lo que se quiere ir es contra su existencia.

Uno de los grupos que se hicieron presentes, 15 de abril, a las 20hs, fue La Runfla, y su trabajo, 1816 La pulpería de la Independencia, sobre nuestra Independencia, tantas veces maltratada, y vapuleada desde los papeles, desde una memoria que regatea la verdad, y quiere que veamos aquél acontecimiento fundamental como acabado en su origen, sin necesidad de reafirmarlo año tras año para mantener vivo el fuego que le dio origen, el deseo de libertad y emancipación que lo hizo posible. La dicotomía: Patria sí, colonia no, sonará muy setentista para muchos; y para otros interesados un discurso vacío de sentido, como algo viejo de gente que se quedó en un tiempo ido. Sin embargo, la libertad se defiende tramo a tramo todos los días de un país que como una espiral desbocada reitera su historia como tragedia o como parodia, sin tregua y sin pausa, una vez más. 18010693_676506282536456_8521709260158572493_nEl teatro siempre presente en los gestos de solidaridad, lo hizo nuevamente, y el grupo ante un numeroso público que se reunió con motivos varios, ver la representación y apoyar la lucha, dio una clase de teatro callejero, en la movilización que tuvo de los participantes por el espacio, de cómo aprovecho los recursos escénicos que el lugar proporcionaba, de la ductilidad para los cambios, y en la elección de una obra como la de Cristina Escofet y Héctor Alvarellos, que pone en abismo el relato conocido, y le da a cada uno el lugar que le corresponde. Música en vivo, relación fluida con el espectador el que se agrupaba y el que transitaba por ahí, tal vez ajeno a lo que sucedía, todo transcurrió con felicidad en una búsqueda de reafirmación de quiénes somos y hacia dónde queremos ir. Con humor, y destrezas circenses, poniendo el cuerpo y la voz a las acciones, lograron conmover e incentivarnos a todos a seguir junto a ellos el desarrollo de lo narrado. Una noche especial, antes de Pascua, otras pascuas también nos reunieron en alguna plaza por motivos aparentemente otros aunque en el fondo sean siempre los mismos: el pueblo tiene una voz que quiere y debe ser escuchada. Las figuras de dos de los grandes conductores populares, también estuvieron, en un abrazo, que fue aplaudido por todos: Perón y Alfonsín, mientras era repudiada la figura de Larreta el jefe de gobierno de la ciudad, y responsable de la represión que sufrieran los maestros hace una semana cuando permiso de por medio se disponían a instalar la escuela. 17992136_676506979203053_8374342946305384977_nEn esta oportunidad, el grupo de teatro callejero2 cambió su habitual espacio en el Parque Avellaneda, y nada más adecuado para ejercitar nuestra memoria social: 200 años de historia. La obra se estrenó el año pasado dentro del marco de los 25 años La Runfla. La indiscutible trayectoria, reconocida por los espectadores y la crítica, da cuenta de la constante investigación para abordar distintos géneros teatrales, atravesando las inclemencias del tiempo y las diferentes coyunturas, con todas las herramientas posibles y buscando nuevos caminos. Pero siempre comprometidos con nuestra realidad, así lo reafirmó su director Héctor Alvarellos:

Estamos en tiempos de un teatro urgente. Tenemos que recuperar el deseo, transformar la dificultad en energía, hacer de la lucha una compañera, ejercitar la memoria, la escucha y el silencio. Y defender el derecho de hacer arte en cada esquina […] Quiero destacar la grupalidad, es una satisfacción. El recorrido por diferentes estéticas, la territorialidad, el eje en nuestra actividad teatral. El teatro callejero como lenguaje…3

La Runfla tiene su marca registrada, su particular estética como un magma emerge en los espacios abiertos para interpelar al público que los sigue y también a ese espectador casual. Un acontecimiento teatral para disfrutar y para reflexionar sobre nuestra cotidianidad. Solo nos resta decir: ¡Gracias! A su mentor y a todos los integrantes que recuperan esa dimensión ritual, festiva y social, para todos nosotros sin importar la edad.

Ficha técnica: 1816 La pulpería de la Independencia de Cristina Escofet con aportes de Héctor Alvarellos. Actores: Javier Giménez, Lorena Mazzeo, Diego Ricupero, Matias Paleeff, Enrique Carvajal Lautaro Maggi, Camila Santos y Paloma Santamarina. Vestuario: Stella Rocha, Jorgelina Herrero Pons. Máscaras principales: Alfredo Iriarte. Telones: Guillermina Guardia. Musicalidad: Luciano Fernández. Fotos: Laurencia Alvarellos Alonso. Asistencia: Maxi Alvarez. Dirección: Héctor Alvarellos. Parque Avellaneda, el punto de encuentro es en el mástil principal los sábados. Reestreno: Abril 2017.

2La Runfla (nombre que proviene del lunfardo porteño y significa, “gente de una misma especie unida por un objetivo común”), se forma en 1991 con el propósito de realizar espectáculos en espacios abiertos, investigando y promoviendo este lenguaje a partir de la experiencia recogida desde 1983 por su director Héctor Alvarellos. http://grupolarunfla.com.ar/quienes_somos.html [16/04/2017]

Republiquetas 1816 Año Terrible de Francisco Civit y Gabriel Yeannoteguy

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Republiquetas 1816 Año Terrible de Francisco Civit y Gabriel Yeannoteguy

Independientes pero no tanto, Independientes pero quiénes

_DSC2670-webAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La declaración de la Independencia de nuestro país es para la propuesta de Civit y Yeannoteguy un interrogante a develar. Lejos de la historia oficial, aunque el relato comience desde allí, dando la versión edulcorada de los acontecimientos, casi una historia sacada del Billiken, aunque sea la pergeñada por Bartolomé Mitre cuando finalmente la generación del ochenta se encuentre en la necesidad de construir un relato. Con música en escena que va ilustrando el tiempo histórico, siglo XIX, entre las melodías y los bailes europeos y nuestros aires propios, la famosa marcha de San Lorenzo; los personajes van señalando en un mapa que se encuentra en el fondo de la escena quienes fueron los integrantes del Congreso llevado a cabo en Tucumán, de dónde procedían, y cuáles eran sus propósitos. República o Monarquía, según los vaivenes políticos sociales de la metrópoli, España, y sus enemigos de siempre, ingleses y franceses. En una magistral clase de historia y de teatro, nos vamos enterando de que la Argentina incluía territorios que ya no nos pertenecen, como parte de la actual Bolivia, y no incluía al momento de la declaración otros que sí forman parte hoy de nuestro territorio nacional: Las provincias del litoral, y toda la Patagonia, desde el sur de la Provincia de Buenos Aires hasta las islas Malvinas, ocupadas por la fuerza por Inglaterra desde 1933. La teatralidad en el juego en escena, el ritmo que se le imprime a la puesta, hace que el trabajo nos tenga como espectadores atentos a todo lo que se narra, por interés en lo que se desconoce, y porque está muy bien narrado no sólo desde la palabra sino también desde el cuerpo. Tres personajes en escena, uno además produce la música, y los tres van constituyendo otra versión de una historia que contada como única nos deja siempre el sabor de lo no dicho, de que alguna lógica causal está perdida en el relato. Lo que se juega en escena es la mismísima identidad nacional: ¿Quiénes somos, desde cuándo, cómo fuimos constituyendo esta manera de ser, está construcción que llega hasta nuestros días y que nos desvela por su constante retorno a lo mismo? De la historia oficial a la historia invisible, que no se cuenta, que se pierde en los pliegues del tiempo, a pesar de que regresa para obtener la voz que se le niega, para que aquellos sujetos que fueron ignorados tengan por fin su corporeidad, su lengua presente en la voz de quienes se atreven a tomar su legado. _DSC1288Los tres personajes en escena producen una clase magistral de teatro y de historia, como si un concepto pudiera ir separado del otro. La escena de la contienda, el público que asiste al festejo de una batalla, los actores sociales, son términos de ese intercambio entre las formas de llevar al escenario ficcional, lo que se produce en el escenario real. Una propuesta interesante y creativa que debería recorrer las escuelas a lo largo y ancho de nuestro país, necesaria para construir nuestra memoria colectiva e identidad nacional. En el espacio escénico una pizarra y un teclado, no es necesario más, pues los actores con ductilidad expresiva le dan la textura acabada a estos tres historiadores que desmenuzan el contexto epocal de manera simple y fresca. El principio constructivo es el humor constante pero no por eso menos comprometido, con fechas precisas y datos fehacientes, nos hacen reflexionar sobre: “Si la historia la escriben los que ganan, / eso quiere decir que hay otra historia: / la verdadera historia,…”1. La precisa iluminación y el vestuario de época terminan por cerrar un acontecimiento histórico-teatral, Republiquetas 1816 Año terrible, sin fisuras para disfrutar. _DSC1450 (1)

Ficha técnica: Republiquetas 1816 Año terrible de Francisco Civit y Gabriel Yeannoteguy. Asesoramiento histórico: Javier Trimboli e Irene Cosoy. Elenco: Fernando Migueles, Roberto Monzo, Gabriel Yeannoteguy. Luces: Facundo Estol. Vestuario y Escenografía: Cecilia Zuvialde. Fotografía: José Miguel Carrasco. Audiovisual y Diseño gráfico: Basta Estudio. Producción ejecutiva: Graciela Barreda, Zoilo Garcés. Música original: Fernando Migueles, Roberto Monzo, Gabriel Yeannoteguy, Francisco Civit. Dirección: Francisco Civit. Prensa: Novello. ElKafka Espacio Teatral. Estreno: 01/04/2017 -formó parte del Ciclo de teatro semimontado 2016 del Teatro Cervantes-. Duración: 50′.

1Fragmento de Quien quiera oír que oiga de Mignona y Nebbia