Archivo de la categoría: Historia del teatro argentino en Buenos Aires

El Acto Gratuito de Gonzalo Demaría

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El Acto Gratuito
de Gonzalo Demaría

Dramaturgos y teatristas, y un acto gratuito policíaco- pasional.
La razón de ello es que el aprender nos brinda el más elevado de los placeres, y no sólo a los filósofos sino a los hombres en general aunque en éstos la capacidad para aprender sea más limitada (Aristóteles, Poética)

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

el actoUna clase de dramaturgia, un taller como los muchos que funcionan en la ciudad de Buenos Aires, un dramaturgo que intenta a través de la teoría proponer una estructura a respetar para luego desestabilizarla con una nueva escritura, una lucha por el campo cultural teatral con quienes llevan adelante todos los procesos, la palabra, la dirección y la actuación en su misma persona. Una clase o una verdad, y el límite entre lo real y lo verosímil, como punto ciego para dar cuenta de que materia se nutre la dramaturgia hoy. Gonzalo Demaría lleva adelante en su textualidad, una manera llena de humor e ironía, una parodia a su propio oficio, el de escritor de obras de teatro, en un juego inteligente con la palabra que es una y otra vez discutida o puesta en abismo, cuando no significada a través de la definición del diccionario. Desde la poética aristotélica y sus reglas para la ejecución de la buena tragedia, hasta la relación de los actores, los dramaturgos y la dirección, todo se resuelve en una construcción de personajes que se duplican en escena, en los cuerpos y en la pantalla de fondo que reproduce parte de lo sucedido en el espacio escénico: una cafetería de una estación de servicio en la ruta, todo como un escenario armado desde los lugares típicos del fast-food, sus colores brillantes, su empleada y su micrófono, el autoservicio, el tiempo de estadía. Los tiempos se fragmentan, y el relato se convierte en una semiverdad que circula entre el profesor y su alumno, y que se va El acto gratuito 2015 2construyendo a medida que se van sumando elementos cuando la narración lo requiere. Dos formas de pensamiento sobre el arte, la modernidad y la posmodernidad puesta en discusión, un entramado cierto en el campo cultural teatral que nos circunda y que muchas veces se ve soslayado por el ejercicio de las buenas costumbres, y la convivencia pacífica; pero la controversia existe, y el teatro se interroga a sí mismo, cuando como en esta pieza de Demaría, el centro de la tensión dramática es la polémica. La forma tiende hacia la teatralidad, y a poner en cuestión el concepto de realismo que de esta manera se lleva consigo al de la verdad unívoca. Por eso, los actores entran y salen de sus personajes, para dar cuenta de su ficcionalidad y de un referente que se construye a medida de la necesidad de la intriga. Nada es lo que parece en realidad, y la posible prostituta de ruta, terminará ejerciendo una profesión alejada de toda posibilidad con la deducción previa. La vida de hoy tiene un ritmo intenso, y unos de los procedimientos de la pieza es mantener esa intensidad en las secuencias disyuntivas; entre las entradas y las salidas de los personajes, en la verbalización de los discursos, en el tenor de la dialéctica entre pares. El teatro es juego, un juego que copia a la vida, o es la vida que copia azarosamente 000107800las reglas de juego del teatro, pareciera ser el interrogante que nos queda cuando todas las pistas nos llevan producir versiones sobre hechos concretos de los cuales nunca tendremos ninguna certeza. En esta cafetería rutera se desarrolla lo que podríamos denominar como un thriller metateatral con la representación del profesor de dramaturgia, Eduardo Veliz – con su particular parche en el ojo, y el joven teatrista / ex-alumno, Marco Antonio Copani. Ambos en un duelo verbal, entre el suspenso y la tensión cómica, intentan descifrar los reveses de la creación estética mientras el resto de las criaturas se desdoblan en alumnos, clientes, personajes de la tragedia griega, … Un relato laberíntico donde cada escena focaliza nuestra mirada en un doble juego y donde pareciera que nada quedo oculto al espectador. Pues el espacio virtual representado se incorpora al espacio escénico a través de la pantalla o bien como un pequeño e imaginario cubículo en el mismo lugar. El estacionamiento, los movimientos de los personajes en la extra-escena e incluso los baños: todo está presente y el espectador queda atrapado en este laberinto. De este modo, a partir de un excelente trabajo actoral el artificio parece multiplicarse y nos incluye, a través del juego entre el teatro, el cine y de la televisión. Al ingresar a la Sala nos llama la atención algunas tapas de inodoros escritas con frases que no alcanzamos a leer pero que descubriremos su importancia una vez avanzada la acción dramática. También nos entregan un pequeño anotador / programa como si participáramos de una clase magistral en algún reducto teatral. De este modo, el preciso dispositivo escénico contiene a estas criaturas y nos contiene, pues todos somos parte de la ficción, para luego desvanecerse ante nuestra atenta mirada y a la espera de la próxima representación.el act grat

Ficha técnica: El Acto Gratuito de Gonzalo Demaría. Elenco: Shumi Gauto (Electra / 2do doble del joven), Carolina Barbosa (Clienta / 2do doble del maestro), Guillermo Berthold (Orestes / 1er doble del maestro / 1er doble del joven / doble de la clienta / doble de Greta), Eduardo Veliz (Maestro), Marco Antonio Caponi (Joven), Manu Robillo (Pendejin / camarógrafo), Maria Velez (Greta video). Asistente de producción: Maria Velez. Escenografía y sonido: Agustín Garbellotto. Iluminación: Fernando Berreta. Utilero: Matias Teres. Asistente de escenario: Maria Verónica Nicolai. Prensa: DucheZarate. Asistente de dirección: Martin Comán. Dirección: Luciano Cáceres. Teatro El Grito. Duración: 65’. Re-estreno: 10/07/2015.

Bibliografía:
Aristóteles, 2004. Poética. Buenos Aires: Editorial Quadrata.

Ignacio y María de Nara Mansur Cao

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Ignacio y María
de Nara Mansur Cao
El amor en tiempos de crisis. Si tú te vas, si tú te vas…

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

IGNACIOUn hombre y una mujer, a puro ritmo musical, ella narra y el acota, ingresa el pasado de a poco, mientras ella canta, rie, silba, y se expresa para relatarnos una historia de amor en tiempos de crisis, más puntualmente el 2001 y nuestra miseria cotidiana. Pocas veces el teatro se hizo cargo de aquél infausto año, de aquellos acontecimientos que parecían salidos del libro del apocalipsis, donde todo parecía terminado, imposible de remontar, un país sin futuro, con largas colas en los consulados europeos para muchos que se fueron tratando de buscar una mejor oportunidad para sus vidas. Con los que se quedaron viendo el dolor de los que se iban, y sufriendo la soledad del desencuentro, de miles de desencuentros, de impotencia y derrota. Mientras nos acercamos a nuestro espacio como espectadores ellos están ya escena creando un clima que pronto se romperá con la palabra y la canción. Un referente cargado de teatralidad, de representación de una realidad íntima, individual, pequeña pero que encarna la metáfora de un territorio, de un tiempo específico. La ruptura de la cuarta pared comienza cuando la frase de Bernard Marie Koltès:

A priori, habría que considerar que cualquier lenguaje es irónico y cualquier acción trascendente; lo que evitaría tomar en serio cosas que no lo son, teñir de tristeza escenas que deberían ser divertidas y eliminar lo trágico de la historia. [1]

El dramaturgo, nos anuncia que la dramaticidad debe ser dejada de lado para que la narración tome espesor. La cita 1IgnacioPol (4)es procedimiento dentro de la estructura dramática, y todo tiene un medio tono que nunca llega a la tragedia, atravesados los encuentros personales por la ironía, y la comicidad de María, o la desesperación, los silencios, o la música de Ignacio; a pesar de la ausencia del final feliz deseado. Un espacio escénico que trabaja con las tres puertas que les permiten a los personajes la huída hacia una extraescena que de respiro al recuerdo. Una escalera que conforma un espacio otro, una mesita que se cargara de las manos de todos los que no están, la ropa que se transforma y transforma el cuerpo de la actriz, imagen en movimiento [2], que logra que su personaje sea siempre la misma y a la vez otra. La dirección de Corina Fiorillo pasa en el duelo de amor entre Ignacio y María, la mirada sobre una subjetividad en permanente construcción, la femenina. Subjetividad que la sociedad se empeña en inmovilizar y que la mujer concreta necesita deconstruir para ser finalmente un sujeto único, con un pasado constituyente y un futuro en vías de realización. El Espacio El Ópalo tiene mucho de intimidad y nuestra imaginación puede viajar a cualquier sitio – desde el Caribe hacia el Sur – mientras escuchamos la música en vivo desde la Sala y saboreamos limonada. Un claro indicio de lo que será una puesta en escena musicalizada a partir de estas dos criaturas, con particular cadencia irán armonizando las diferentes escenas a partir de los tonos, la gestualidad y los desplazamientos – Obsesiones, Malestar de los personajes, Decepciones,….- en un encadenamiento auditivo, visual y también olfativo – cuando María come naranjas. Cada una de las situaciones dramáticas son fragmentos de la memoria en espacios y tiempos distantes o cercanos – La Habana / Argentina / Chile. Por un lado, memoria histórica – El Che, Fidel, Camilo,… / Allende, Victor Jara,…- y, por otro, memoria individual – los padres, los amigos, los compañeros de militancias,… La ignacio &escritura poética de Mansur Cao [3] y la precisa dirección de Fiorillo se materializan en el espacio lúdico intimista, con sus paredes negras, a partir de las muy buenas actuaciones. Un trabajo actoral orgánico que hacen estallar a ese espacio y que, a su vez, está atravesado por distintas perspectivas – lo artístico, lo social, lo político, lo económico, miradas que confluyen en la esencia de estos personajes que se mimetizan, se quiebran y renacen. Por la profusión del texto primero se podría pensar que es un relato confuso y oscuro pero, al contrario, tienen la pregnancia de Violeta Zorrilla y Camilo Parodi que irradian poesía y música. La iluminación y el vestuario también contribuyen en la construcción de posibles sentidos –la pollera de María tienen una funcionalidad distinta a lo largo de la obra. Así con la jaula vacía en que la joven va guardando o sacando diversos elementos, así nuestra experiencia espectatorial queda suspendida desde el inicio, un recorrido sinuoso y atrapante por los recovecos de los recuerdos, entre el artificio y la realidad, donde el saber nos es negado – tanto a los personajes como al público – en ritual de sensaciones que nos arrebata de nuestra cotidianidad.

MARÍA: Me besas y siento miedo, incertidumbre, vacío. Las noticias del diario hablan de la humedad, del euro y de la guerra. Nada me conduce a ti, ni siquiera un autobús. ¿Entonces ya decidiste?

IGNACIO: Creo en ella, la toco. No es como yo la soñé. La huelo, le beso los pies, ella rima mi nombre con objetos diferentes que encuentra a su paso… como las vallas de la ciudad.

La diferencia no impide el amor, pero si abre un abismo entre los amantes cuando se pierde el sentido de un proyecto de vida en común. Cuando el pasado es una línea infranqueable y el futuro un camino imposible de concretar de a dos, a pesar del deseo. Una puesta que aúna una textualidad dramática y una dirección que pasa el punto de vista sobre la figura femenina, y la suma de los cuerpos, los de los actores, que hacen de sus personajes seres entrañables para sí mismos y para los espectadores que somos testigos silenciosos de un momento trascendental en el cruce de sus vidas.maria

Ficha técnica: Ignacio y María de Nara Mansur Cao . Elenco: Violeta Zorrilla y Camilo Parodi. Diseño de escenografía y vestuario: Corina Fiorillo. Realización de vestuario: Mariana Pérez Cigoj. Asistencia en vestuario Sofía La Bella. Realización de escenografía: Eliana Sánchez. Diseño de iluminación: Soledad Ianni. Asistencia de iluminación: Carolina Rabestein. Diseño gráfico: Fuentes2Fernandez. Fotografía: Fabián Pol. Coordinación de producción: Pablo Silva / Carolina Nogueira. Asistencia: Eliana Sánchez. Prensa: Carolina Alonso. Dirección: Corina Fiorillo. Espacio Teatral El Ópalo. Duración: 60’. Estreno: 14/03/2015.

Bibliografía:

Deleuze, Gilles, 1983. La imagen tiempo. Buenos Aires: Editorial: Pre – textos.

[1] CELCIT. Dramática Latinoamericana 257. http://www.celcit.org.ar/ [05/06/2015]

[2] Dice Deleuze: “Las cosas mismas son imágenes, porque las imágenes no están en la mente o en el cerebro. Al contrario, el cerebro es una imagen entre otras y las imágenes no dejan de actuar y reaccionar unas entre otras, de producir y de consumir. No hay diferencia entre la imagen y el movimiento.” (Deleuze, Imagen tiempo)

[3] Según gacetilla de Prensa: Nara Mansur Cao es poeta, dramaturga y crítico teatral cubana egresada del Instituto Superior de Arte. Sus textos teatrales han sido llevados a escena en su país, Estados Unidos y Puerto Rico. Desdramatizándome. Cuatro poemas para el teatro reúne cuatro de sus textos teatrales y obtuvo el Premio de la Crítica Literaria en Cuba en 2011. Integró el Departamento de Teatro de Casa de las Américas entre 1994 y 2007 y se desempeñó como redactora y posteriormente como editora de la revista Conjunto, dedicada al teatro latinoamericano. Impartió el Seminario de Dramaturgia en el Instituto Superior de Arte. En 2013 obtuvo el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar por su relato “¿Por qué hablamos de amor siempre?”. Ha publicado además los libros de poemas Mañana es cuando estoy despierta, 2000; Un ejercicio al aire libre, 2004; y Manualidades, 2011, Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén y Premio de la Crítica Literaria 2012. Reside en Buenos Aires desde 2007. Es investigadora del Centro Cultural de la Cooperación, institución en la que coordina el ciclo Dramaturgias posibles desde 2013 e integra el Comité organizador del Festival de Poesía. Preparó para Ediciones Colihue la selección y el estudio crítico del teatro de Virgilio Piñera (2014) y los estudios críticos al teatro completo de Iván Turguéniev y Antón Chéjov, recientemente presentados en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Maruja Enamorada

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Maruja Enamorada
Biodrama amoroso
de Vivi Tellas y Maruja Bustamante

El amor es un territorio muy fértil para la ficción

Imagen

Azucena Ester Joffe
El clima en el teatro El Estepario es íntimo, marco perfecto para el biodrama amoroso donde tomará espesor la conjunción de dos creadoras. Por un lado, Vivi Tellas cuenta con una trayectoria indiscutible, quien fuera responsable de dos reconocidos eventos artísticos: durante los 90 el Proyecto Museo y en la primera década del siglo XXI el Ciclo Biodrama. A este último su creadora lo presentó con estas palabras:
En un mundo descartable, ¿qué valor tienen nuestras vidas, nuestras experiencias, nuestro tiempo? Biodrama se propone reflexionar sobre esta cuestión. Se trata de investigar cómo los hechos de la vida de cada persona – hechos individuales, singulares, privados- construyen la Historia. ¿Es posible un teatro documental, testimonial? ¿O todo lo que aparece en un escenario se transforma irreversiblemente en ficción? Ficción y verdad se ponen en tensión en esta experiencia. (Berman, 2013: 103)

Esta experiencia única es la que se construye en el espacio escénico a partir, por otro lado, de la vivencia de Maruja Bustamante, actriz, directora y dramaturga. La juventud y la ductilidad le otorgan una atmósfera poco habitual al hecho teatral, de manera espontánea se construye el relato que llevan adelante Maruja e Iti el Hermoso. Un relato de vida que tiene diferentes aristas, aunque a simple vista sea el delirio amoroso y platónico que todos hemos sufrido, en algún momento y en soledad. La erotomanía de Maruja parece ser su estado natural plagado de idas y vueltas amorosas, pero los otros dos temas que atraviesan su infancia y adolescencia son la separación de los padres y su sobrepeso. El material autobiográfico nos atrapa y quedamos suspendidos entre los registros reales: videos, cartas, mails, facebook, sms, pequeños souvenirs,… retazos de una vivencia simple e irrepetible. La elección de la música, conocidos temas musicales y en vivo por los protagonistas, nos ancla en el presente de la historia. El testimonio de la madre y del padre dan cuenta que necesariamente ambos son importantes para que Maruja siga construyendo su propio espacio vital. Además, en la fusión perfecta de la joven y de su personaje, con humor y desparpajo, se trata el tema de la gordura, sin olvidar que nuestra sociedad marcadamente pretende cuerpos siempre jóvenes y perfectos. El corolario de esta búsqueda constante es el anonimato, situación que nunca vivirá Maruja, pues si cada uno de nosotros tiene su propia historia es y será la forma de pararse frente al otro lo que marca la diferencia. En el reducido espacio escénico, con algunos pocos elementos, como si fuera la habitación de algún adolescente donde están en primer lugar los sentimientos a medio camino entre la infancia y la adultez – la risa, las lágrimas, las broncas y los por qué sin respuestas. Así como la clásica canción de ABBA tiene algún rinconcito en nuestras memorias, así también quedará en nuestra experiencia como espectadores la idea que con una sonrisa, todo es más fácil.

chiquitita sabes muy bien
que las penas vienen y van y desaparecen
otra vez vas a bailar y serás feliz
como flores que florecen
chiquita no hay que llorar
las estrellas brillan por ti allá en lo alto
quiero verte sonreír para compartir tu alegría chiquitita

Nos iremos después de haber disfrutado de “una merienda nocturna” con un chupetín corazón y, lo más importante, con la mejor onda pues nuestras expectativas fueron cubiertas.

Ficha técnica: Maruja enamorada. Biodrama amoroso. Textos: Vivi Tellas, Maruja Bustamante. Con: Iti el Hermoso y Maruja Bustamante. Fotografía: Nicolás Goldberg. Diseño Gráfico: Leandro Kolera / Estudio Bora. Investigación: Gael Policano Rossi. Asistencia General: Nico Capeluto. Prensa: Carolina Reznik. Dirección: Vivi Tellas. El Estepario Teatro.

Bibliografía
Berman, Mónica, 2013. “Rupturas en los verosímiles de los modos de producción” en Teatro en el borde. La ruptura de los verosímiles. Buenos Aires: Biblos: 83-116.

1Según la gacetilla de prensa: “Es la primera vez que trabajo con Maruja. Nos conocimos porque el año pasado vino a mi taller de Biodrama. Presentó un trabajo biográfico que me intereso mucho, se trataba de su vida amorosa. Trabajar con Maruja Bustamante es muy inspirador, fluido y emocional. Tenemos mucho en común, nos dimos cuenta que las dos sufrimos de erotomanía, que creemos que todo el mundo está enamorado de nosotras, eso nos da mucha risa! El amor es un territorio muy fértil para la ficción, con esa idea está hecha la obra “Maruja Enamorada” comenta Vivi Tellas

 

Grupos musicales para niños (I Parte)

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Grupos musicales para niños

María de los Ángeles Sanz

Los grupos musicales de instrumentación en vivo: teatro concierto, el Momusi.
A partir de la década del ’80 la música pasa a tener un papel protagónico en el campo, los grupos: Sonsonando, Los Musiqueros, Carachumba, Tutú Marambá, Mariana Cincunegui (Fundadora del Momusi) Los cuatro vientos, Vocal 5, Indio Universo, Papando moscas, Luis Pescetti, y Margarita Fleitas, entre otros, componen espectáculos donde el clown, el humor de gags pero sobre todo los instrumentos musicales en vivo estructuran el trabajo. Pero ¿cuál es la poética, es decir, los procedimientos que deben seguirse para componer un espectáculo para niños donde el centro pase por la música? Sandra de la Fuente se lo preguntó en un artículo a sus protagonistas y algunas de las respuestas que ellos dieron nos clarifican en parte el interrogante.
No es lo mismo escuchar música en casa que en un teatro. Por eso es necesario adaptar los contenidos. Pero entendamos bien: una cosa es el contenido y otra la forma poética, aclara Beto Caletti, integrante de Los Musiqueros (…) El contenido –dice- tiene que estar relacionado con algo de los chicos porque si es inaccesible se quedarán fuera del asunto. Pero la forma poética, el marco que elijamos para esos contenidos, no tiene fronteras. (De la Fuente, 2005, 32)

Géneros musicales diversos, en procedencia y estructura musical son el recorrido obligado de los grupos, que no se diferencia de la destinada al adulto en su complejidad.
Dentro de los grupos que tienen como elemento principal la música el Grupo Caracachumba en julio de 2005, presenta su cuarto CD. Con una estética propia ofrece a los chicos la posibilidad de acercarse a la música rioplatense como en Me Río de la Plata; en Faltaba más incluye candombes, murgas, boleros y milongas, con mucho humor y temas para bailar y otros para escuchar con atención. Con doce años de trayectoria, es uno de los principales grupos locales de música rioplatense, y desarrollan una estética propia en el escenario que se caracteriza por la importancia tanto del lenguaje, como el trabajo corporal, y el hábil manejo de los muñecos. Su primer espectáculo fue Se me lengua la traba (1993), que incluía un repertorio más universal aunque ya presentaba muchos de los elementos que caracterizan al grupo: los trabalenguas, el humor, los juegos de palabras, y el trabajo con los títeres en la puesta de escena. En Chumban los parches (1999), que fue nominado al ACE como mejor espectáculo infantil, realizaban una búsqueda de identidad musical, profundizando también en la puesta en escena. Ante el estreno de Me Río de la Plata (2001) habían logrado una unidad estética. Caracachumba está de diez (2003), fue el momento de su décimo aniversario. Su último trabajo Faltaba más (2005), estuvo bajo la dirección de Claudio Gallardou y Valentina Bari (asistente de Renata Schusshein) y la producción de Leila Baamondi en los títeres, luego de más de un año de lecturas de mesa y selección de temas. Roque es un personaje creado para Chumban los parches, (cuando Itatí Figueroa se incorporó al grupo con sus títeres), y aunque las situaciones escénicas que sirven como excusa para presentar las canciones son independientes una de otra, la historia de Roque es la que hace de hilo conductor, con irrupciones en distintos momentos del espectáculo. El personaje de Roque sufrió un cambio sustancial en Faltaba más.
Otra propuesta que desarrolla varios géneros musicales es el Grupo Al Tun Tun que con canciones plenas de humor y ritmo llega a espectadores que van desde 1 a 8 años, (esta es otra categoría que los grupos manejan, el target del espectador ideal. El uso de un lenguaje cotidiano, que es complementado por los sonidos propios de la ciudad, refleja una temática que abarca el humor y el amor. Juegan a la integración con la platea, a partir de un desplazamiento coreográfico por el escenario, que los pequeños acompañan desde sus butacas o desde el pasillo. Las canciones están enmarcadas por una pequeña introducción. Las escenas románticas donde la música es indicial, están desarrollada a partir de la utilización de títeres. El registro de géneros abarca desde la bossa nova, el rock, el chamamé.

Papando moscas
El grupo que comenzó su carrera en 1998, cuando recién ingresaba el rock destinado al espectador infantil; lleva ya 15 años de trabajo ininterrumpido, su último trabajo La fiesta, en La trastienda, se define como una varieté –rockero –humorístico, con un elemento nuevo, una sección de vientos:
Definimos lo nuestro como un varieté rockero humorístico- delirante. En estos shows haremos un recorrido por nuestros cuatro discos editados. Hacemos rock, pero con letras que desarrollan temáticas cotidianas infantiles. Cuando empezamos, no era muy común esto de bandas de rock para niños. Pero nosotros considerábamos que el rock ya era un lenguaje musical de sus vidas y no nos equivocamos. Por suerte, nos vienen a ver chicos de todas las edades y la pasan muy bien tanto ellos como sus padres. Explica Gustavo “Gordun-txi Libedinsky, voz, maestro de ceremonias y líder del grupo. (Tiempo argentino, 23/7/2013)

Sus trabajos anteriores fueron: Mi primer rock, Sacando canas verdes, Cabeza de chorlito, La hora de la pavada. Mixtura de lo musical con pequeños sckchetes de actuación donde el humor es el ingrediente fundamental, para que el pequeño espectador pueda jugando y divirtiéndose reconocer géneros musicales disímiles como: el jazz, el rock, el ska, el rap, la música disco y hasta el punk. La banda se completa con: Mabel “Inmaculada” Salerno, (actuación y coro<) Eduardo “Pitu” Cimino (guitarras y coros) Pablo “Salmón” Zagare (bajo y coros) Leandro “Mr Lep” Baltaian (teclados y coros) Martín “Ringo” Paladino (batería)

Los Clownies
Es un grupo que reúne desde el 2000, a actores, cantantes y bailarines; la compañía nació como grupo de animación infantil y luego llegaron al teatro en 2008. Al principio Karina Hepner y Federico Buso, (director interino) eran sus integrantes, más adelante se unieron Esteban Rozenszein y Patricio de Luca. Su último trabajo en el Velma café se llama Clownies enruedados (2013), sus anteriores presentaciones fueron: Clasifidownies (2010) y Los valerosos; con libro y dirección de Gustavo Monje. Marina Apat, actriz, es la productora del grupo. Su propuesta siempre es la comedia musical, tienen editados dos cd. No son clowns sino que junto a los procedimientos de cantantes, bailarines y actuación incorporan elementos de clown, como una herramienta más para sus presentaciones.