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Este es un espacio que administramos Azucena Ester Joffe y María de los Ángeles Sanz donde los artículos sobre la creación teatral en Buenos Aires es el centro de la temática. Buscamos una relación fluida con el campo teatral de todo el continente.

(…) Tan Ruda de Creación colectiva del grupo

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(…) Tan Ruda

Creación colectiva del grupo

Carancho –arte escénico-

Un espectáculo de Mejor Cien Volando

Los hermanos sean unidos.

000166105 tan rudaMaría de los Ángeles Sanz

La pieza que construye el colectivo Carancho, y su puesta en escena dan cuenta a través de una sátira feroz, donde la parodia es su procedimiento constituyente, de una temática que se desarrolla en escena con un humor transgresor, de textura escatológica, de la mano de muy buenas actuaciones, excelentes en algunos pasajes, que logran la risa del espectador ante un juego circense como forma de presentación de la ley, como también de la emoción y del dolor producido ante las situaciones expuestas que conllevan: el abuso de menores, la degradación de las relaciones humanas, la injusticia de una ley atravesada por el patriarcado capitalista y que pone siempre en el banquillo de los acusados antes a la víctima que al victimario. Los personajes presentadores: el juez y el fiscal hacen un trabajo brillante de sus acciones, como así también aquellos que aparecen del otro lado de la balanza: la madre, sus hijos, la novia de la hija. La intencionalidad de una maternidad que necesita de un hombre para llevar a cabo su deseo: conformar una familia donde la pareja está formada por dos mujeres, es una situación presentada desde el prejuicio social, de esta manera, pareciera que para la mirada ciega de la ley, el abuso a la niña que fue se invalida por una acción juzgada desde ese presente no tolerado. La homofobia como enfermedad, en la voz de la perversión hace de los personajes un círculo siniestro. El interesante vestuario ha modificado su estética en cuanto a puestas anterioresi; obedece a la necesidad de darle al conjunto la idea de teatralidad, de representación, de un juego de mascaradas, que va dejando caer de a una, todas las mentiras y ocultamientos que se producen para proceder a ignorar la tragedia. El desdoblamiento del personaje de la hija, Espe, entre el presente de la narración, y el pasado, en busca del origen de una herida que no deja de producir una pérdida de referentes, daño y dolor, es un recurso que funciona con eficacia en el correr del relato, para entender en ese caos primario por donde pasa el punto de vista de los actores y de la dirección de Sol Rieznik Aguiar y Gonzalo Rivarola. Desde nuestra entrada al espacio escenográfico, como en un espectáculo de variedades nos recibe la amabilidad de una de los integrantes que nos ofrece una bolsa de pochoclo, un aroma que invade el espacio, y desde allí como la magdalena de Proust nos remite a nuestro propia infancia. El juego de luces y sombras, la música realizada para la puesta y los mùsicos en escena, y las coreografías que la conforman, tienen la fuerza de hacernos pensar en la cotidianidad de un carnaval inagotable, aún en aquellos lugares donde se dice perseguir la verdad y la justicia. El espacio escénico del teatro Del borde es utilizado en toda su superficie, y por lo tanto aporta con eficacia la movilidad necesaria, para que la cárcel – jaula donde acusados y testigos declaran y recitan versos del Martín Fierro, en clara oposición de lo que su textualidad propone y la realidad ejecuta. La ley también transgredida en los versos de Hernández, coloca el lugar del héroe en el de la víctima, y a la justicia en el sitio de la opresión y la mentira, analogía de la propuesta que resuelve del mismo modo el caso que presenta. Más allá de la enunciación de la unión de los hermanos necesaria para no ser devorados por un afuera hostil e injusto.000167110 tan ruda

Ficha técnica: (…) Tan ruda de Carancho, arte escénico. Elenco: Alón Kelmeszes, Bebu Zabala, Laura Morelli, Flor Iglesias, Verónica Romero, Sofía Aldana Schulze, Adrián Lezcano, Cristian Bernal Niño. Músicos: Marcos Iván Falaschi (piano); Juanma Hazzuni (guitarra); María Villarreal (percusión) Vestuario: Romina Ivanoff. Realización escenográfica: Cali Rivarola. DSG Iluminación: Santiago Lozano. Fotografía: Aldana Rivarola, Lucas Pappacena. DSG Gráfico: Bárbara Prats. Música original: Gustavo López Frutos. Dirección musical: Agustín Acri. Dirección general: Sol Rieznik Aguiar, Gonzalo Rivarola. Producción: Mejor Cien Volando. Teatro Del Borde.

iEn una versión anterior de grupo el vestuario y gran parte de la escenografía estaba construidos con objetos de desecho, con aquello que la sociedad acumula en los márgenes, objetos y sujetos de una historia que se permite construirse a sí misma desde la descremación y el desprecio al diferente.

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A la buena de Dios de Juan Ignacio Fernández

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A la buena de Dios de Juan Ignacio Fernández

92dd13c463bb9682a1d01c52a4d6f46aAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La década del setenta tuvo muchas contradicciones, pero además la paradoja de ser una apertura en todos los sentidos al mismo tiempo que daba inicio a una larga noche de terror que duró más de siete años. Aquellos recuerdos oscuros, que nos hacen temblar todavía, parecen querer volver con una excusa parecida pero con un cinismo aún mayor. La construcción de un otro, de un enemigo, para lograr poner en marcha un plan que necesariamente necesita de su exterminio para cumplirse, es un fantasma que nos persigue, con dolor e insistencia. La textualidad dramática de Fernández nos lleva a ese lugar de sombras donde la inocencia y el compromiso se pagaban con la vida, y a través de la memoria, nos hace pensar en caminos que como encrucijadas dolorosas se nos presentan nuevamente. ¿Dónde está Santiago Maldonado? ¿En qué perdido camino de piedra y agua se quedaron con su vida, sus sueños, su futuro? El de él y el de todos nosotros, que muere también con su pérdida. La dirección de Santana propone una diferencia en la concreción de esta historia, busca para indiferenciar en género la crueldad de un poder que se ejerce en sus esbirros, actores para los papeles femeninos, y actrices para los personajes masculinos. Las tres hermanas son interpretadas por José Escobar, Andrés Granier y Guido Botto Fiora. El periodista Juan, el comisario Manuel, y su ladero Jaime, tienen su cuerpo en escena en las actrices: Tamara Garzón Zanca, Maite Velo y Verónica López Olivera. Todos y cada uno componen con talento sus criaturas, hasta que vemos los personajes y sus acciones, sin pensar en el juego teatral del cambio de sexo. 000167383

En una estructura dividida entre lo que parece una anécdota digna de una comedia de enredos, un coche que se detiene porque se quedó sin nafta, los conflictos y celos de las hermanas, la que manda, la que obedece y la que se rebela; en una segunda etapa y con la llegada del personaje masculino, el periodista, todo cambia abruptamente, tal vez le hiciera falta algún fluir más claro de continuidad, para enfrentarlas a un real concreto que hasta ese momento escapa a su imaginario. La comedia se vuelve tragedia sin retorno. La llegada de la “ley” en busca de la disidencia con su función hace que la solidaridad y la bondad cristianas se vuelvan como un boomerang para los personajes que creen en la caridad y la fe, cuando descubren que esas formas de comportamiento están fuera de la ley de los hombres. En un espacio donde sólo aparece un tronco y paneles que mantienen la ilusión de un camino de sierra, los personajes nos remiten desde el bien escogido vestuario por Ana Nieves Ventura, a la década de los setenta: cuando los curas tercermundistas buscaban acercar el evangelio cristiano a una sociedad que viera en hechos lo que manifestaban las palabras desde el púlpito Y cuando mucha juventud vio en aquellas formas nuevas de sentir la cristiandad un camino de solidaridad, de hermandad que atravesaba los límites, las fronteras de su propio territorio y avanzaba hacia la idea nunca olvidada de la patria grande, generosa y latinoamericana; cuando la palabra era acción, en una instancia de poder que necesitaba precisamente del divorcio de ambos términos de la secuencia. Una obra fuerte, con una historia parecida a tantas otras en aquellos y estos tiempos, pero que en su misterio íntimo, en el cuerpo de los actores nos lleva a una reflexión inevitable y necesaria. 000165833

Ficha técnica: A la buena de Dios de Juan Ignacio Fernández. Elenco: José Escobar (Amalia), Andrés Granier (Sofia), Guido Botto Fiora (Estela), Tamara Garzón Zanca (Juan Ismael), Maite Velo (Manuel) y Verónica López Olivera (Jaime). Vestuario: Ana Nieves Ventura. Escenografía e Iluminación: Nacho Riveros. Musicalización: Tabaré Leyton y Tatiana Santana. Coreografía: Laura Figueiras. Ilustración /DG: Juan Francisco Reato. Fotografía: Agustina Luzniak. Asistencia de dirección: Julieta Varela. Dirección: Tatiana Santana. El Camarín de las Musas. Estreno: 14/09/2017. Duración: 60’. Jueves 20:30 hs.

La esclava de Ayelén Parolín y Lisi Estaràs (Bélgica)

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11 FIBA del 5 a 21 de octubre de 2017 [III]

Festival internacional de Buenos Aires

FIBA2017Azucena Ester Joffe

Hasta el 21 de Octubre, inclusive, se podrá disfrutar de la 11va edición del FIBA, con una interesante programación que incluye obras nacionales e internacionales junto a talleres, charlas con los creadores, ciclo de cine, presentaciones de work in progress, también de libros y otras actividades gratuitas de teatro, danza, música y artes visuales.

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LaEsclava2La esclava de Ayelén Parolín y Lisi Estaràs (Bélgica)

La danza Es, Sucede, es Acción Pura. Queda como un sueño sin haber sido soñada. (Oscar Araiz)

Las coreógrafas argentinas radicadas en Bélgica, Ayelén Parolín / Lisi Estaràs, construyen una breve e interesante obra de danza contemporánea que no clausura posibles sentidos sino que, por el contrario, los multiplican. Una corporalidad, un cavenas de material sensible, creado a partir de fragmentos de vivencias artísticas y personales de ambas artistas. Ya desde su título, como aglutinador sémico, se deja instalada la pregunta ¿esclava de qué o de quién?: “Esclava de ella misma y de su propia historia”.

A un costado del amplio y despojado espacio escénico, casi inmóvil, observamos a la intérprete (Lisi Estaràs) con un vestuario atemporal. Y como si fuera una prolongación de su cuerpo, un gran elemento/accesorio cumpliendo un importante rol dramático, que parece protegerla naturalmente pero, a su vez, dificulta sus desplazamientos. Podría ser, por ejemplo, una especie de gran ala o también un gran caparazón, eso no importa mucho pues sólo tenemos que dejarnos llevar por la sonoridad de la danza, por el discurso corporal. No es necesario racionalizar esta narrativa en movimiento, pues tiene un ritmo que le es propio y focaliza nuestra atenta mirada. Con acotados movimientos puros comienza un relato lineal, en el aquí y ahora, que es dicho por la energía intrínseca de la bailarina que habita el espacio lúdico, en tanto un sonido marca un tiempo otro como si fueran los latidos del corazón.

Al comienzo, los movimientos son cortos y precisos, con determinado tono muscular pero es la expresividad del rostro y, en especial, la mirada la que nos conecta con las emociones. Luego, los movimientos se vuelven más cotidianos y naturales, con otra energía. Entre ambos, encontramos un claro momento de quiebre en la situación dramática cuando se despoja de esa pieza algo extraña, entre el pasado y el futuro, lo onírico y lo real, la certeza y la duda. ¿Se puede abandonar por completo las estructuras ya conocidas? Al respecto, nos comentó Lisi:

Físicamente hay una evolución de la dificultad del inicio y también de la estructura coreográfica, porque está basada en una “frase”sobre la cual está hecha la obra. Son todas las posibilidades de esa única “frase” a lo largo del relato.

Este grupo de mínimos movimientos se realiza en un determinado instante, fugaz e inaprensible, que quedará suspendido en nuestra memoria. Una historia mínima que se universaliza a través de la danza con la perfecta dupla Parolín / Estaràs, quienes se expresan a través de las cualidades específicas del movimiento, con breves irrupciones de discurso verbal y con la complicidad del público. La esclava es algo más que una danza personal, es una metáfora de nuestra propia inestabilidad y de la constante búsqueda de nuestra identidad.

Con una única función dentro del marco del FIBA, quizá por su apretada agenda, el Festival de teatro Mercosur (Córdoba, 07/10); el Festival El Cruce (Rosario, 13/10); el Cine York (Buenos Aires, Olivos, 14/10); el Festival Internacional Danzalborde (Chile, Valparaiso, 15/10), esperamos que pronto estén nuevamente en la cartelera porteña.

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Ficha técnica: La esclava de Ayelén Parolín y Lisi Estaràs. Compañía: Ruda. Dirección: Ayelén Parolín y Lisi Estaràs. Interprete: Lisi Estaràs. Dramaturgia: Sara Vanderieck y Olivier Hespel. Dirección musical: Bartold Uyttersprot. Diseño de Iluminación: Carlo Bourguignon. Diseño de Sonido: Matthieu Vergez. Diseño de Escenografía: Nicolas Vladyslav. Diseño de Vestuario: Dorine Demuynck. Producción: Karin Vermeire y Agustina Fitzsimons. C C 25 de Mayo. FIBA 2017: 09/10/2017. Duración: 40’.

Bibliografía

Araiz, Ocar, 2017. “Del hacer una danza” en Creación coreográfica. Buenos Aires: Libros del Rojas: 7-21.

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Después de la función tuvimos la oportunidad de participar de la sesión de Q&A, un momento de intercambio con ambas artistas; la misma fue moderada por el actor y director Gustavo Bendersky.

G B- ¿Cómo fue el proceso de construcción del espectáculo? ¿Cómo se reactualiza el material en el FIBA y en Bs. As.?

A P- Cuando llegué a Bélgica no encontraba trabajo y alguien me sugirió que hiciera un “solo”. En aquel momento tuve grandes problemas de códigos. No entendía nada y sentía que no encajaba en ninguna parte. Entonces pensé: ¿quién soy? y realicé un “solo” muy personal a partir de la fecha de mi nacimiento, 25.06.76. Después, al estar embarazada sentí que no podía seguir realizándolo y empecé a buscar a quién me pudiese reemplazar e interpretar algo tan autobiográfico. Entonces, se lo propuse a Lisi con cierto temor porque ella ya tenía una trayectoria y yo estaba comenzando mi carrera. Luego descubrí que había algo que era mío pero, a la vez, con movimientos de Lisi.

La idea para La esclava fue trabajar con toda la antigüedad que tenemos. Toda esa fuerza y, al mismo tiempo, toda esa fragilidad que nos pertenece. Por otro lado, traer la obra aquí fue poner en evidencia que ese límite se vuelve menos firme.

L E- Es la primera vez que realizo la obra en español y eso tiene otra significación. Porque a pesar de ser mi idioma se volvió bastante difícil, más que en inglés o francés. Pues no tengo la distancia del idioma y los valores son distintos; por ejemplo, el mate es algo más cercano y tenemos la necesidad de compartirlo con ese otro.

G B- Después de que se quita el elemento o accesorio e intenta construir su identidad… ¿Cómo se conciben esos dos momentos?¿Entre la comicidad y lo trágico de la vida?

A P- El espectáculo está construido en base a una ambigüedad y una contradicción constantes. Entonces, este elemento es algo que puede proteger a la protagonista pero, a la vez, no la deja acercarse a las cosas. Podría ser una liberación cuando se lo saca, sin embargo, finalmente, parece no ser la libertad que buscaba. Es como algo que siempre es lo mismo: aunque pase por diferentes etapas no llega a solucionarlo nunca.

L E- Físicamente hay una evolución de la dificultad del inicio y también de la estructura coreográfica, porque está basada en una “frase” sobre la cual está hecha la obra. Son todas las posibilidades de esa única “frase” a lo largo del relato.

G B- El espectáculo tiene rastros de distintas técnicas de la danza y un aporte interpretativo muy fuerte, con visos clownesco…

L E- Tiene vivencias profesionales; hay muchas partes de la obra que tienen que ver con otras. En general, trabajamos mucho con lo personal y cómo se va desarrollando este material a lo largo de los años. También con la lectura de determinados escritores.

A P- Lo que resignifica el producto final. Tiene una cuestión fuertemente interpretativa porque esta criatura va incursionando por distintas formas de moverse y pareciera no estar a gusto en ninguna.

 

In Spite of Wishing and Wanting de Wim Vandekeybus (Bélgica)

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11 FIBA del 5 a 21 de octubre de 2017 [II]

Festival internacional de Buenos Aires

FIBA2017Azucena Ester Joffe

El 5 de Octubre comenzó la 11va edición del FIBA para concluir el sábado 21. Durante los diecisiete días se realizará una interesante programación nacional e internacional, junto a talleres, charlas con los creadores, ciclo de cine, presentaciones de work in progress, y de libros y otras actividades gratuitas de teatro, danza, música y artes visuales.

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In Spite of Wishing and Wanting de Wim Vandekeybus (Bélgica)

A pesar del deseo y el anhelo

La interesante propuesta del coreógrafo y bailarín belga Wim Vandekeybus, junto a su grupo Última Vez, desafía el paso del tiempo. La obra se estrenó allá por 1999 y hoy sigue atrayéndonos la dinámica e “intuitiva” puesta en abismo de los sueños, con la exquisita banda sonora compuesta especialmente por David Byrne. Un material inagotable que mantiene cierto sentimiento colectivo: el miedo ante lo distinto, un síntoma de época que no conoce de fronteras idiomáticas. Un tema difícil e inacabado como lo es construir una narrativa coreográfica a partir de algo tan difuso e inmaterial como son los sueños y que nos atraviesa a todos. Estos sueños se suceden sin un orden cronológico, a veces incoherentes y otras parecen ser premonitorios. Soñar es ingresar a un enorme laberinto cuyos límites van desapareciendo a medida que avanzamos sin saber qué encontraremos en el siguiente paso.

Con un nuevo y sólido elenco masculino, cada escena entra en tensión con la siguiente. La solvencia estilística de cada intérprete nos sumerge en el clima onírico de aquellos sueños más agradables pero también en la angustia de las pesadillas donde el miedo es paralizante y las palabras no tienen sonido. Cuerpos disciplinados que se transforman en agresivos y esbeltos caballos o en aves que buscan migrar hacia un sitio mejor, mientras alguien o algo los controla, observa y castiga. Caer en picada en la oscuridad o ir pendiendo los dientes sin ninguna explicación, buscar a esa alma gemela que posee la otra mitad de la naranja,… Son las imágenes, los sonidos casi indescriptibles y los murmullos sueltos que no tienen anclaje en el mundo consciente de cualquier mortal.

02_UV_InSpiteDesde el amplio espacio escénico, ya al ingresar a la sala, escuchamos una sonoridad algo metálica como si se intentara ubicarnos en otra dimensión. Las secuencias coreográficas se intercalan con otras más teatrales y/o con la proyección de vídeos. Si bien en la danza el movimiento es el lenguaje, la original idea de pensar que podríamos soñar en diferentes idiomas quizá no sería un argumento válido para evitar la utilización de la pantalla de traducción simultánea en los momentos de mayor discurso verbal. No todos los presentes pueden entender cuatro idiomas, con lo cual se pierde, lamentablemente, su intensidad dramática. Ésto sumado a que, tal vez a 17 años de su estreno, nuestra percepción está más saturada por los continuos estímulos visuales, las escenas prolongadas podrían provocar la pérdida de atención en el espectador común. Más allá de este breve comentario, el adecuado vestuario para cada sueño o pesadilla cierra esa intimidad inconsciente, agobiante y surrealista a la vez, instancia que está atravesada por el inevitable espacio público y el anonimato de la sociedad globalizada. Un tiempo que se contrae y se pierde de forma desorganizada en el Ello, entre las pulsiones y los deseos, cuando soñamos. Y, ese otro tiempo de la construcción mental que se dilata cuando intentamos reconstruir eso que aún hoy sigue siendo inaprensible. Los bailarines / actores con precisión subrayan la angustia y el temor de las pesadillas. Las coreografías corales o los solos tienen intensidad y perfección que de manera orgánica construyen en escena las fuertes imágenes visuales que nos interpelan más allá de nuestra cómoda butaca. Por momentos, rompiendo con la cuarta pared o perdiéndose en la penumbra de los pasillos. En otros, podemos recuperar cierta calma cuando en la gran pantalla, con subtítulos, se proyectan dos breves fragmentos del cortometraje The Last Words de Vandekeybus -basado en un cuento de Julio Cortazar y en otro de Paul Bowles, donde el “vendedor de gritos” accede a las solicitudes más bizarras1. La vital iluminación construye el clima entre la tensión y la pasión, entre el cuerpo y la mente, en ocasiones es directa y se percibe su volumen al atravesar el espacio lúdico desde los altos bárrales y, en otras, es más íntima y se corresponde al particular movimiento de cada intérprete que, como luciérnagas en una cálida noche, se mueven sin cesar a pesar del deseo y el anhelo.

La sesión de Q&A con los artistas, al terminar la función del viernes 06/10, fue moderada por la periodista Laura Ferré.

foto-Danny-Willems-2Ficha técnica: In Spite of Wishing and Wanting de Wim Vandekeybus. Compañía: Última Vez. Dirección: Wim Vandekeybus. Elenco: Rob Hayden, Eddie Oroyan, Yassin Mrabtifi, Guilhem Chatir, Grégoire Malandain, Luke Jessop, Luke Murphy, Flavio D’Andrea, Knut Vikström Precht, Cheng-An Wu, Baldo Ruiz, Wim Vandekeybus y Giovanni Scarcella. Música: David Byrne. Diseño de Iluminación: Francis Gahide y Davy Deschepper. Diseño de Sonido: Bram Moriau. Diseño de Vestuario: Isabelle Lhoas. Producción: Última Vez. Coproducción: KVS Brussels. Teatro Coliseo. FIBA 2017: 06 y 07 de octubre. Duración: 110’.

The Tiger Lillies Perform Hamlet (Dinamarca / Reino Unido)

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11 FIBA del 5 a 21 de octubre de 2017 [I]

Festival internacional de Buenos Aires

FIBA2017Azucena Ester Joffe

El 5 del presente mes comenzó la 11va edición del FIBA y durante diecisiete días se realizará una interesante programación nacional e internacional, junto a talleres, charlas con los creadores, ciclo de cine, presentaciones de work in progress, y de libros y otras actividades gratuitas de teatro, danza, música y artes visuales.

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The Tiger Lillies Perform Hamlet (Dinamarca / Reino Unido)

¡Ser o no ser: he aquí el problema!

Sweet suicide release me
From all of this pain
Another night of torment
Never sunshine always rain
And it never helps the kindness
That people try to show
Just makes it feel more tragic
Release me let me go
I am drowning in the greyness…
1

Una propuesta diferente, multidisciplinaria, que rescata el personaje de Ofelia y deja en primer plano las relaciones afectivas, en particular, de la familia disfuncional de la realeza. En The Tiger Lillies Perform Hamlet se ensamblan de forma perfecta dos expresiones artísticas en la realización de la adaptación de uno de los clásicos más representados, por su vigencia y autonomía que le son propias. Los responsables son, por un lado, el Theatre Republique de Copenhague y, por otro, la banda británica de culto The Tiger Lillies. Es una puesta en escena que se hace cargo del pasado y sus fantasmas pero, a la vez, de un futuro sombrío y de la construcción de otros fantasmas en un presente que se constituye como tal a partir de la mixtura de procedimientos. Si bien el texto primero contiene varios de sus núcleos en tensión –el asesinato del rey, la locura fingida, la muerte del consejero, el viaje a Inglaterra y el posterior regreso para su venganza- el texto segundo focaliza nuestra mirada en el bufón/clown y narrador (Martyn Jacques), quien rompe la cuarta pared y con su pregnancia escénica nos devuelve el actual mundo globalizado al que pertenecemos -donde “todo es pecado”, “esclavos”, “asesinatos”, “muerto el rey viva el rey”…

hamlet 1El punto de contacto en esta performance es un espacio lúdico siempre en movimiento, en construcción de posibles sentidos. La escenografía cumple un importante rol dramático desde su inicio con la mesa del banquete en falsa perspectiva, subrayando la sensación de irrealidad y los sentimientos confusos de la familia real. A modo de un tablado, la enorme pared permite la entrada y salida de los personajes por puertas y ventanas; en algunos momentos, el dispositivo lentamente se desplaza hacia el piso como deglutiendo a algunos de estos seres. La apropiada iluminación va clausurando las distintas situaciones dramáticas con la opulencia, muy bien dosificada, de los colores intensos y brillantes -rojo, azul,.. En tanto, el uso de las proyecciones -agua, fuego,…- genera otros espacios suspendidos, evidente en la noche que el espectro del rey asesinado se construye a partir de la relación virtual-representación, primero abarcando a los personajes que se agrupan hasta que finalmente la imagen queda estática sólo en el rostro de Hamlet (Caspar Phillipson). El acertado vestuario y el maquillaje resaltan la individualidad y la atemporalidad de cada criatura -por ejemplo, para Gertrudis un vestido corto con aire flamenco y larga cola de volados, en tanto para Hamlet un atuendo que responde a un carismático joven de nuestra sociedad. Además, el uso de los arneses -en el encuentro de los amantes- o los largos hilos que sostienen a las marionetas humanas -son los cómicos que representarán el drama del protagonista- nos permiten pensar en la creativa fusión de lo espectral con lo brechtiano, lo circense con el cabaret, el humor irónico con lo romántico, lo lírico del amor con la oscuridad de la traición y la venganza. El sólido elenco con un amplio registro de lo cómico y lo dramático sumado a los excelentes músicos en vivo -piano, acordeón, kit de percusión, contrabajo baby bass,…- que ejecutan 21 canciones con melodías oníricamente sombrías, le otorgan textura y plasticidad poco habituales a las potentes imágenes visuales y auditivas. Imágenes que, a modo de conjuro, en el sentido de un encantamiento, evocan, a partir de la corporalidad que habita el espacio escénico, la textualidad dramática del clásico otorgándole una dimensión más poética. Dos tiempos distintos en un sólo espacio en cuyos dobleces nos sumergimos para disfrutar un hecho teatral musical complejo y sin fisuras.

The Tiger Lillies Perform Hamlet fue estrenada en el 2011 y desde entonces ha recorrido varios países; el próximo será Chile en la 4ta extensión del FIBA. La sesión de Q&A con los artistas, al terminar la función del viernes 06/10, fue moderada por el dramaturgo y director Luis Cano.

hamlet 2Ficha técnica: The Tiger Lillies Perform Hamlet. Autoría: William Shakespeare / Compañía: Republique. Dirección: Martin Tulinius. Elenco: Caspar Phillipson, Andreane Leclerc, Charlotte Ulrika Engelkes, Zlatko Buric, Pelle Nordhøj Kann, Martyn Jaques, Adrian Stout y Jonas Geoffrey. Música: The Tiger Lillies. Dirección musical: Martyn Jaques. Diseño de Iluminación: Adalsteinn Stefansson. Diseño de Sonido: Mikkel Secher Kroner. Diseño de Vestuario: Astrid Lynge Ottosen. Producción: Republique. Coproducción: The Tiger Lillies. Teatro San Martín: sala Martín Coronado. FIBA 2017: 05/ 06 y 07 de octubre . Duración: 145′.

1 Dulce suicidio libérame / De todo este dolor / Otra noche de tormento / Nunca hay sol siempre lluvia / Y nunca ayuda la bondad / Que la gente trata de mostrar / Sólo hace que se sienta más trágico / Liberame déjame ir / Me estoy ahogando en lo gris…

Fragmento de Release me, album Hamlet de The Tiger Lillies. http://www.songlyrics.com/the-tiger-lillies/release-me-lyrics/ [07/10/2017]

 

Móvil de Sergi Belbel

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Móvil de Sergi Belbel

Comedia telefónica digital

movil 1Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Sergi Belbel es un dramaturgo catalán que pone en escena los mundos marginales de una época, ésta, a partir de personajes duros, pero que guardan como en esta pieza una alta cuota de humor, para que aquello terrible que deben decirse provoque ante la desmesura y el absurdo, la risa de un espectador que se ve a sí mismo en escena en los personajes, o piensa que podría haber sido algunos de ellos. En la geografía de ese no espacio como un aeropuerto, un lugar de tránsito, una madre y su hija, un hijo y su madre, van a vivir uno de los fantasmas que nos abisman, los actos de terrorismo en lugares donde convergen nacionalidades diferentes, personas anónimas, números en planillas de viaje, donde parece que todo es un magma indeterminado; allí en ese instante global de la pérdida de identidad, Belbel pone el acento en lo particular, en lo íntimo de las relaciones más atávicas, las filiales. El instrumento de conexión no podría ser otro que el celular, ese aparato a veces siniestro que nos comunica e incomunica al mismo tiempo. Todo lo que no podemos decirnos face to face, lo hace posible la voz sin rostro del móvil. Esa actitud se reitera una y otra vez en todos y en cada uno de los personajes a lo largo de la intriga; dicen lo que dicen porque sólo su voz ocupa el lugar de un cuerpo que se expresa, o una gestualidad que pueda desmentir a las palabras pronunciadas. movil 2

En una escenografía ocupada por sillones indiferentes de color negro, una pantalla a fondo donde las noticias del espanto nos anuncian lo sucedido, y paneles a los costados para las entradas y salidas, de una comedia de enredos, las acciones se ven en sus límites. El adentro y el afuera, se sucede del hall del aeropuerto a la habitación de un hotel dispuesto para los sobrevivientes de la catástrofe, sitios que van siendo constituidos a partir de la palabra. La palabra y su peso específico es estructurante de la obra, no sólo por el uso del móvil, sino porque el dramaturgo necesita la catarsis del discurso para exponer a sus criaturas y hacerles decir todo lo que guarda su corazón. Como si estuviéramos asistiendo a una sección de psicoanálisis, pacientes y testigos conformamos el mismo y único juego, mientras el dramaturgo nos guía como el mejor de los psicólogos. En un lenguaje que no se priva de lo escatológico, de lo no políticamente correcto. Las muy buenas actuaciones guardan todas, la armonía del conjunto de la mano de la dirección de Jorge Azurmendi, y le dan a cada uno de esos seres llevados al límite, el tono justo, la expresión adecuada. Una comedia que atraviesa la forma de nuestra comunicación, la de nuestro presente tecnológico, con humor; las nuevas maneras de estar en contacto con su proceder que nos aísla del contacto directo, a la vez que nos permite que las distancias se acorten, dándonos la falsa sensación de un estar aún en la ausencia.

movil 3Ficha técnica: Móvil de Sergi Belbel. Dirección: Jorge Azurmendi. Elenco por orden alfabético: Ana María Castel, Cristina Dramisino, Heidi Fauth y Hernán Muñoa. Asistente de producción y producción ejecutiva: Jennifer Aguirre. Música original y diseño de sonido: Rony Kesselman. Escenografía y Vestuario: Micaela Sleigh. Asistencia de escenografía: Agustina Fernández Poblet. Realización escenográfica: Los Escuderos. Proyecciones: Lucio Bazzalo. Iluminación: Magdalena Ripa Alsina. Stage manager. Anasofìa Huerta Flores. Asesoramiento coreográfico: Mecha Fernández. Prensa: Carolina Alfonso. Diseño gráfico: Lean Anapolsky. Fotografía: Nacho Lunadei. Fotos de escena: Russarabian. Maipo Kabaret. Estreno: 03/10/2017. Duración: 70′. Martes 20:30 hs.

El año de la ilusión de Patricia Suárez

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El año de la ilusión de Patricia Suárez

(Adaptación de La Gaviota de Antón Chejov)

Siéntese a mi lado. Hace diez o quince años, aquí, en este lago, casi todas las noches se oía música y canto. En esta orilla hay siete grandes fincas. Me acuerdo de las risas, del alboroto, de los disparos, y todo eran amores, idilios…” (A. Chejov, 19)

1 El Año de la ilusiónMaría de los Ángeles Sanz

El dramaturgo ruso es dentro de nuestro campo cultural teatral un invitado eterno al que acudimos de una forma u otra para explicarnos nuestras propias acciones, para entablar el eterno diálogo que subyace en sus piezas. Más allá de la anécdota central, que seguramente será pequeña, íntima, cercada por los brazos de sus personajes; nos encontramos con las preocupaciones que Chejov tenía sobre el arte, las relaciones filiales, el paso del tiempo, la importancia de darse cuenta de su época por una sociedad que encubría la verdad, escondida tras la máscara de lo socialmente correcto. Patricia Suárez trae el conflicto reduciendo en dos líneas de tensión la pieza: la relación entre la madre y el hijo, dónde el amante y escritor famoso es la punta del iceberg de un conflicto que se teje entre el amor y el odio. Y la que se teje entre el amor y el mismo hombre que también forma parte de ese triángulo donde el hijo es el hilo más débil. Dos triángulos perfectos donde los vértices juegan y cambian de lugar pero siempre permanecen allí, eternos en el juego de sus vidas. De esta manera, reduce los personajes a tres: Irina, la madre, Iván, el hijo y Nina la novia; todos atravesados por el fantasma del escritor. En una escenografía brumosa, con una ventana hacia el jardín, un pequeño escritorio donde Iván sueña con la fama de ser un reconocido escritor, la mesa donde juegan a la lotería, y un pequeño tablado donde Irina representará la obra escrita por Iván. La penumbra es la metáfora de la oscuridad en la que se encuentran los personajes, que no atinan a encontrar una salida a su encrucijada, sobre todo, Iván y Nina, ya que Irina maneja los hilos de la tragedia como una experta. Irina jugada en escena por Marita Ballesteros con excelencia, toma en la versión de la dramaturga un papel fundamental.

2 Marita El contexto desarrollado por Chejov para poner luz sobre la sociedad rusa, se esfuma en la potencia de las relaciones personales, en un conflicto atemporal. La ruptura de la cuarta pared, el diálogo con un espectador que teme responder a lo que cree una pregunta retórica, transgrede la poética realista de la pieza, pero lo hace testigo involuntario de un interrogante sobre el arte, y sobre los creadores. La sensibilidad distinta de Iván, choca con la convención fría y calculadora de Irina y su amante, el escritor cuya fama trasciende y lo enfrenta a su fracaso; en el doble sentido de la profesión y del amor. La presencia / ausencia del fantasma de la fama que atormenta a Iván es mantenido en escena por la presencia de los dos personajes femeninos, que traen al presente siempre la figura del novelista. Una puesta que busca los tempos chejovianos en una escritura que sintetiza las tensiones dramáticas en un espacio atravesado por tres almas en conflicto.

3 Esteban Kukuricszka

Bibliografía:

Chejov, Antón, 1999. La Gaviota, Tío Vania, Las tres hermanas. Buenos Aires: Bureau Editor.

Ficha técnica: El año de la ilusión de Patricia Suárez; adaptación de La Gaviota de Antón Chejov. Elenco: Marita Ballesteros, Esteban Kukuriczka, Mercedes Moltedo. Diseño de escenografía y vestuario: Jorge López. Diseño de iluminación: Sergio Iriarte. Diseño sonoro y música original: Mirko Mescia. Asistencia de dirección: Jimena Dozo. Fotografía: Alejandra López. Diseño gráfico: Flor Bembiry. Prensa: Débora Lachter Comunicación. Puesta de escena y dirección: Marcelo Moncarz. Sala Hasta Trilce.

Las de Barranco de Gregorio de Laferrere

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Las de Barranco de Gregorio de Laferrere

Adaptación de Alfredo Allende y Toto Castiñeiras

Sos el vivo retrato de tu padre

0001Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Las de Barranco es una pieza que tiene la constancia en nuestro sistema teatral de ser no sólo un clásico de la dramaturgia sino de tener de parte de los creadores y del espectador la virtud de mantener un interés permanente sobre ella. Nacida como una comedia asainetada, con elementos del vaudeville a quien era tan afecto su autor, Gregorio de Laferrere, con más de cien años de historia encima, siempre encuentra alguna mirada aguda que logra encontrar en su escritura la posibilidad de una dramaturgia distinta, que la renueve en forma sin hacerle perder el sentido que el dramaturgo quiso darle entonces. Doña María, la primera, la actriz Orfilia Rico para quien Laferrere hiciera el monólogo que devino en obra, conserva su carácter de personaje femenino que tiene una misión: sacar adelante a su familia, sus tres hijas, luego del deceso de su marido, el capitán Barranco, que les ha dejado como legado, el honor y una magra pensión del gobierno, en el que encarna la actriz Teresa Murias. También como aquella guarda para sí una percepción del mundo patriarcal, donde lo femenino es una herramienta para lograr obtener beneficios ante la sonsera del paisano engatusado por el amor de una de sus hijas, la mayor, Carmen. Pero lo que la dirección hace con la pieza va más allá de mostrarnos las dificultades, hoy como ayer de semejante empresa; por el contrario, apuesta al grotesco y nos presenta personajes ubicados en un tiempo más actual: la figura de Nicolino Loche, los peinados y el vestuario de las mujeres, la música, y el uso del teléfono; y hace una síntesis de los numerosos personajes del género primigenio, para concentrar la tensión dramática sólo en tres, donde las tensiones se dan cruzadas, y donde las hermanas al revés de aquella, se unen en contra de la figura materna. Carmen no es la dulce, sumisa y abnegada mujer que construyera el dramaturgo sino que de la mano de Castiñeiras es contestataria con una belleza no convencional, y que lleva la batuta en contra de los designios maternos. Pepa, no es la áspera mujer que no consigue sacar de su carácter ni el malhumor ni la envidia que le produce su hermana, sino por el contrario se muestra débil y le dice a ésta: “no me dejes sola con mamá”. Las situaciones que se evocan para dar cuenta del resto de la intriga, la figura fantasmal de Manuela, que siempre está afuera en el balcón buscando candidato, y los famosos pretendientes y sus regalos, son presentadas por los personajes y expuestas a un espectador con el que mantienen un fluido diálogo desde el principio.

2 las de barrancoEl espacio escenográfico ya es presentado desde el deterioro, con las lámparas caídas, y el desorden, y el cuadro del capitán forma parte de ese entramado de diálogos con lo ausente, que de alguna manera de las dificultades de una clase media que es capaz de todo por guardar las apariencias. Las actuaciones en distintos registros, Pepa trabaja con procedimientos del clown y es la que mantiene una relación directa con el público, mientras Carmen y Doña María lo hacen desde una actuación que apela al realismo costumbrista, y al teatro físico, pero logran un sincretismo perfecto para lograr el efecto buscado, tras la excelencia de las actrices, y la inteligente percepción del director.

La casona Querida Elena es un espacio acogedor que nos da la bienvenida con su acostumbrada copita de oporto. Y es el marco perfecto para esta adaptación que actualiza el clásico en una propuesta bizarra e hilarante. La cercanía con los tres personajes femeninos nos transforma en algo así como parientes lejanos, en tanto estas criaturas llevan el delirio a flor de piel. El ritmo intenso focaliza nuestra atenta mirada desde su inicio. Una obra corta e intensa que confirma que “lo bueno viene en envase chico”, que provoca la risa espontánea y el aplauso cerrado.

3Ficha técnica: Las de Barranco de Gregorio de Laferrere. Adaptación de Alfredo Allende y Toto Castiñeiras. Con: Julieta Carrera, Teresa Murias y Corina Romero. Vestuario y pelucas: Rosi Bonetto y Enzo Bonardi. Asistencia General: Ramiro García Zacarías. Foto: Bernabé Rivarola. Diseño gráfico: Romina Salerno. Dirección: Toto Castiñeiras. Espacio Querida Elena. Duración: 50′. Sábados 19:00 hs.

Esta obra fue producida en el Ciclo de Teatro Bombón1.

La señora Macbeth de Griselda Gambaro

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La señora Macbeth de Griselda Gambaro

La complejidad de una subjetividad femenina

¡Todavía el hedor de sangre! ¡Todos los perfumes de Arabia no embalsamarían esta mano mía! ¡Oh, no! (Shakespeare)

1 Cartel de salaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Una presencia nos interpela al entrar a la sala desde el fondo del escenario. El golpe de una caja, cuya música no abandonará el recorrido de la puesta, y marcará su ritmo y su intensidad. En un espacio escénico despojado su sonido nos introduce de a poco en el clima de tensión dramática que vamos a ver desarrollarse luego. Tres mujeres jóvenes se suman a esa geografía teatral, alrededor de un bulto, que no sabemos que es si despojo o caldero, porque ellas son las famosas brujas del texto shakesperiano. De pronto, con la lentitud de la apertura de una crisálida, de aquel montón de nada surge la figura de Macbeth a quien una luz cenital ubica en el centro de nuestra atención. Alta, delgada, pálida y vestida de negro traje, comienza el relato de su tragedia: las adulaciones de su cargo, sus deberes de esposa, la ambición y el deseo, el amor que se escapa entre las manos, el asesinato, las muertes, la conciencia culpable y la locura. La señora Macbeth de Gambaro es una subjetividad femenina en crisis, su lectura pasa no por los acontecimientos de la lucha por el poder, sino por una contienda más íntima la que lleva la mujer para sostener las arbitrariedades con la justificación del amado. De la crueldad al llanto por la soledad del poder, el suyo, la señora del rey busca desesperadamente explicarse crímenes que tiñen sus manos de sangre. De una sangre que no puede borrar de ellas, una sangre que la contamina por su complicidad. Romina Pinto construye con talento un personaje voluble y múltiple al calor de sus sentimientos, y logra que empaticemos y nos alejemos de su presencia por el juego maravilloso de sus maneras.

2Rodeada de los siniestros personajes de las brujas, y del fantasma que la acosa, la presencia de Macbeth esposa crece de su mano y lo impregna todo. Griselda Gambaro escribe La señora Macbeth a principios de 2000, y logra darle al personaje una interesante y diferente perspectiva, que la dirección de Lachivita resalta desde la desnudez del espacio, para que la fuerza de las líneas de tensión entre las brujas, el fantasma y la señora Macbeth se tejan con la mayor intensidad, sin que nada distraiga al espectador del peso de la palabra y de la expresión de los cuerpos. Cuerpos que en contraste muestran en el trío de las brujas una desnudez inquietante, irreverente, ante el cuerpo cubierto en extremo de la reina Macbeth y su doloroso recorrido hacia la locura por amor. La perfecta mixtura parece convocar una ritualidad casi espectral. Las brujas, incluso el sonido de percusión podríamos pensarlo como una más, siempre están presente en escena y cuando realizan el conjuro sus movimientos son coreográficos. Mientras la acertada iluminación remarca esas zonas de oscuridad donde el mal y el poder se hacen presente. La escritura escénica, de Roberto Nicolás Lachivita, construye un hecho teatral sin fisuras que atrapa nuestra atención desde su inicio.

3 Personajes!Ficha técnica: La señora Macbeth de Griselda Gambaro. Elenco: Romina Pinto, Laura Calderón, Camila del Río, Karina Iazurlo y Pablo Lambarri. Percusión: Laura Regueira. Diseño de Luces: Claudio del Bianco y Estefanía Piotrkowski. Diseño de Vestuario: Anastasia Meier. Coreografía: Viviana Villarroel. Coach de clown: Rosina Fraschina. Maquillaje: Carola Cofine. Fotografía: Gonzalo Cortés. Diseño gráfico: Rosario Cáceres. Asistente de dirección: Grace Ulloa. Producción general: Construcción Art. Dirección: Roberto Nicolas Lachivita. Andamio ’90. Duración: 70′. Domingos 17:30 hs.

Bibliografía:

Shakespeare, William, 2000. Hamlet, Macbeth. Buenos Aires: Biblioteca Universal.

Mandinga en el paraíso Creación de Las barbas de Mandinga

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Mandinga en el paraíso Creación de Las barbas de Mandinga

Cuidado señor espectador!!! El Diablo metió la cola

1Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

¿Es importante etiquetar con un género tranquilizador a una puesta, a un espectáculo teatral? No lo es si lo que se ofrece desde el escenario tiene la calidad de arrasar con los supuestos y ponernos enfrente de cuatro actores y músicos que con desenfado y talento logran hacernos reír de nosotros mismos y reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos y ayudamos a construir. Bajo la dirección de Claudio Gallardou, el grupo Las barbas de Mandinga, nos presenta un trabajo donde en equilibrio aparecen la actuación y la canción con una alta cuota de humor negro, escatológico, en los dos sentidos: en la finalidad que tiene la idea del hombre en la tierrai, y el segundo y más conocido, aquella definición de lo escatológico como aquello que se atreve a temas y gestualidades propias de lo obsceno, de lo casi pornográfico, forma de humor habitual de la comedia del arte. Lo bizarro comulga con lo ideal, Dios con el diablo, lo bueno con lo malo, lo celestial con lo terrenal. El diablo y su diálogo con lo divino de donde procede, como ángel caído que es, defiende el poder sobre su territorio, la tierra, mientras nos relata a su manera, el origen de todos nuestros pecados: los siete pecados capitales. Evita nombrar la soberbia, y prefiere hablar en cambio de la vanidad, tan cara a un mundo donde todo es mirar y mirarse a través de los ojos del otro. En una sociedad pendiente del que dirán donde la hipocresía crea monstruos que se miran en las aguas de Narciso. Las canciones que también pertenecen al grupo, son con una música que fusiona varios estilos, desde el bolero hasta el folklore tradicional, y tienen en sus letras el complemento necesario para la continuidad de la intriga que mantiene una estructura de sketches. Bizarría en el lenguaje, en el vestuario, en la composición de los personajes, y en una música que no escatima ningún recurso para dar cuenta de un sentido de cara a un espectador a quien se lo hace reír pero que también se lo interpela desde el espejo de la actuación. Rota la cuarta pared, se le pide que intervenga con preguntas que necesariamente obtendrán respuestas en muchos de los casos políticamente correctas, o no y eso hablará también del nivel de compromiso del público en general con lo que se ofrece, y en particular con cada espectador que se sienta interpelado.

2En espacio escénico solo los instrumentos y un atril, no es necesario más pues los cuatro interpretes le darán la textura necesaria a cada personaje. Con un amplio registro de la comicidad los excelentes músicos construyen un espectáculo de varieté inteligente y con un ritmo intenso desde su inicio. El colorido vestuario, las medias máscaras, las pelucas y la acertada iluminación terminan por cerrar el mundo construido a partir del pecado capital -Eva, la manzana y la serpiente- hasta los satanás de color local que no dudan en venderle su alma al diablo en tanto nos convierten en marionetas sin rostro. Ojalá que pronto Las barbas de Mandinga nos deleiten con otra nueva propuesta.

3Ficha técnica: Mandinga en el paraíso. Creación de Las barbas de Mandinga. Actores/Músicos: Alejandro Sanz, Juan Concilio, Andrés Parodi Casabona y Claudio Gallardou. Libro y temas musicales: Las barbas de Mandinga. Diseño de Iluminación: Jorge Merzari. Diseño de vestuario: Soledad Argañaraz Raiden. Máscaras: Claudio Gallardou y Soledad Argañaraz Raiden. Asistencia de dirección y Producción ejecutiva: Ruben Aníbal López. Realización de vestuario: Jorge Micheli y Beatriz Gómez. Realización de pelucas y postizos. Asistente de vestuario y fotos: Violeta Parodi. Comunicación visual – C C C: Claudio Medan. C C de la Cooperación: Osvaldo Pugliese. Estreno: 03/08/2017. Duración: 80′. Jueves 22:00 hs.

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Escatología general o anteposhistórica (que quiere decir, antes del fin de la historia). Se ocupa del destino final de la humanidad y del destino final del universo.