Archivo de la categoría: Ciclos

Buenos Aires Ballet [I]

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18447018_763184883865032_2322788063807964191_nFederico Fernández

presenta

Buenos Aires Ballet

Azucena Ester Joffe

Interesante propuesta para un público ávido de disfrutar de una noche especial, en la cual primeros bailarines de distintas Instituciones realizan algunos de los pas de deux más conocidos. Un ciclo que cambia su repertorio en cada nueva gala clásica. En esta oportunidad fue la cuarta gala en el ND Teatrodel ciclo mensual que comenzó en febrero en dicho teatro solo en el mes de mayo no hubo función; la quinta está anunciada para el 15 de Julio, posterior a su presentación en Tucumán el 9 de Julio.

La función de Junio se inició con Alto de Caballería (1869) interpretado por Aldana Percivatti y David Gómez; luego Pájaro azul (1890) a cargo de Emila Peredo Aguirre y Emiliano Falcone; a continuación Bayadera (1977) por los bailarines Ayelén Sánchez y Emanuel Abruzzo; Harlequinade (1900) con la interpretación de Camila Bocca y Jiva Velázquez. Todas las coreografías de Marius Petipa. De repente un giro, un cambio estético, con el dúo contemporáneo llegó con Souls de la bailarina y coreógrafa Romina Simone con música de Yo Yo Ma, interpretado por Aldana Percivati y David Gómez. Posteriormente, El cisne de Michel Fokine (1905) con Eliana Figueroa; el cierre de la primera parte estuvo a cargo de Julieta Paul Kler y Federico Fernández, mentor del ciclo, La Esmeralda (1886) de Jules Perrot y Marius Petipa. Después de un breve intervalo pudimos disfrutar de Cuerdas de Emanuel Abruzzo, también coreógrafo argentino, y de los performers: Federico Fernández, Julieta Paul Kler, Eliana Figueroa, Ayelén Sánchez, Maximiliano Iglesias, Emanuel Abruzzo, Emilia Peredo Aguirre, Emiliano Falcone, Camila Bocca y Jiva Velázquez.

 

Una experiencia distinta y más cercana a nuestra cotidianeidad, un repertorio que tiene como pilar al gran maestro Petipa, que es atravesado por otro grande de la danza clásica como lo es Fokine y por dos coreógrafos de la danza contemporánea de nuestro país. Cada pas des deux y cada solo como también la coreografía grupal, de la segunda parte, dan cuentan del virtuosismo y de la técnica de cada bailarina / bailarín. Y en un espacio totalmente despojado lograron focalizar nuestra atenta mirada sobre la expresividad de sus cuerpos y la tensión de cada movimiento, bien para romper con la fuerza de gravedad o bien en la interacción entre los cuerpos y el espacio. El perfecto vestuario, acorde a cada coreografía, reforzó la plasticidad de las potentes imágenes visuales. Lamentablemente, el sonido de la Sala no estuvo en consonancia con lo que desde el espacio lúdico se nos brindó, pero estamos seguros que será solucionado para la próxima función de este ciclo de galas.

Esta velada de primerísimo nivel nos permitió disfrutar del ballet en un ámbito diferente -y más acorde a nuestro depresivo bolsillo- en un devenir mágico. Primeras figuras reunidas en una única noche confluyen realmente en una noche imperdible. La dirección artística de Fernández tiene su sello propio, pues le otorgó la sólida mixtura a la dimensión coreográfica donde se conjugan de forma acabada la precisa técnica de la disciplina y la emoción narrada desde lo corporal, y desde el lenguaje gestual. Sólo no resta decir ¡¡por muchas galas de ballet más!!16602764_683207168529471_1004648274661330945_n

Buenos Aires Ballet es la joven compañía creada en 2015 por Federico Fernández1, primer bailarín del Teatro Colón, ante la necesidad de los artistas por habitar el espacio escénico y poder crear el clima casi místico que requiere el ballet clásico, en particular. Además de permitir que cada espectador disfrute de un espectáculo de calidad a un costo realmente accesible. Junto a Karina Battilana, productora general, hacen posible “una realidad artística de primer nivel”2. La Compañía, que se sustenta con fondos privados, genera su propia producción y realiza una perfecta selección del repertorio. El 2016 participaron en el Festival de la Habana, y en breve realizarán una gira por Tucumán, Salta y Jujuy.

Y recordemos:

Marius Petipa (1822-1910) -maestro de ballet, coreógrafo y bailarín francés- radicado en la Rusia Imperial, desarrolló la técnica a un nivel máximo de virtuosismo transformando el ballet en un gran espectáculo, estructurado en composiciones grupales y solos para destacar a las bailarinas, en especial, de aquel momento. Las producciones fueron majestuosas y su ejecución brillante.

Mikhail Fokine (1880-1942) –maestro de ballet, coreógrafo y bailarín ruso- introdujo un importante cambio en la estructura del ballet clásico a partir de la idea de un ballet sin argumento, provocó la renovación de las estructuras coreográficas estableciendo una nueva relación con las otras artes, logrando una mayor autonomía expresiva y consideraba que el cuerpo del bailarín era el protagonista.

Ficha técnica: Buenos Aires Ballet. Federico Fernández (Primer Bailarín del Teatro Colón), Julieta Paul Kler (Primera Figura del Teatro Argentino de La Plata), Eliana Figueroa (Primera Bailarina del Ballet Nacional DANZA), Ayelén Sánchez (Solista del Teatro Colón), Maximiliano Iglesias (Solista del Teatro Colón), Aldana Percivati (Figura del Teatro Argentino de La Plata), Emanuel Abruzzo (Ballet Estable del Teatro Colón), Emilia Peredo Aguirre (Ballet Estable del Teatro Colón), Emiliano Falcone (Ballet Estable del Teatro Colón), Camila Bocca (Ballet Estable del Teatro Colón), Jiva Velázquez. (Ballet Estable del Teatro Colón), David Gómez (Ballet del Teatro Argentino de La Plata). Dirección Artística: Federico Fernández. Producción General / Manager: Karina Battilana. Técnico en Luces y Sonido: Julián Galván. Stage Manager: María Laura Matienzo. Jefa de Vestuario: Lorena Durou. Diseño / Video: Sergio Gómez. Fotografía: Carlos Villamayor. Fotos Back y Sociales: Josefina Loza. Prensa: Música Clásica B A, Gabriela Levité. ND / Teatro. Estreno: 09/06/2017.

1 Comentó que el germen de Buenos Aires Ballet fue la compañía que creara Julio Bocca en su momento. https://www.pagina12.com.ar/20975-un-desfile-de-pas-de-deux-clasicos [18/06/2017]

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Pasolini de Matías Feldman

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Pasolini de Matías Feldman

Invocación V

¿Qué hubiera pasado si no lo hubiesen asesinado?1 pasolini

Rosaura.- Sí, pienso en ese hombre al que la derrota

ha convertido en extranjero en el mundo de los demás…

pero como un ángel viejo que no sabe llorar. (Pasolini, 1987: 59)

Azucena Ester Joffe

Esa es la pregunta que nos interpela a lo largo de la obra, una pregunta sin respuesta ya que nadie puede realizar conjeturas. Pero sí estamos seguros que Pier Paolo Pasolini tenía1 y tiene aún mucho para decir, como artista polifacético e intelectual crítico, lúcido a su coyuntura histórica. Quizá por eso aún no se ha “encontrado” a los responzables intelectuales de su asesinato con semejante saña (los sospechosos serían varios y, obviamente, ligados a los distintos poderes). La particular poética pasoliana es profunda e incisiva, más allá de lo que la norma y la sociedad están acostumbradas a tolerar. Hablar de su Genio creador requeriría un desarrollo mayor e inabarcable que excede este breve comentario.

En la obra que nos ocupa, la precisa escritura de Feldman, en dramaturgia y dirección, logra poner en escena varios de los temas que surguieron a lo largo de la profusa y truncada vida de Pasolini. Temas que lo atormentaban y excedían su “proyecto creador”. En general, sus obras nos plantean la doble condición del metalenguaje, al establecer las cordenadas de una representación dentro de otras representaciones. Una representación de base que se bifurca en distintos sentidos posibles, porque Pasolini invitaba e invita a estar como en un sueño dentro de otro sueño, en un cuadro dentro de otro cuadro como en Las meninas de Velázquez. Esta puesta en escena, en particular, tiene una estructura neobarroca, no hay un sólo punto de vista, hay un gran demiurgo -Pasolini- que deja al libre albedrío la mirada actual e inteligente -Feldman- que organiza nuestra focalización. El dramaturgo comentóen relación a Pasolini: “lo que a mí me interesa es una zona híbrida, de acumulación, de apuntes, de algo no terminado”2. 2 pasolini

En el amplio espacio escénico se van creado distintos espacios y tiempos. Por un lado, con grandes cortinas de plástico transparente para darle lugar a sus recuerdos personales, a sus contradicciones y a su ideal de vida y de arte. Por otro, sólo algunos pocos elementos y tres grandes paneles para darle la voz a algunos de los personajes pasolianos –de Teorema, Calderón, Saló,…, y a su admiración por Dante Alighieri y Antonio Gramsci. A través de cada intervención, en cada breve escena, de los discursos verbales y corporales de estas criaturas convocadas, se va construyendo un sólido entramado donde se crea esta ficción dentro de esas otras ficciones. El punto de partida de la historia es el cuerpo sin vida que yace en un descampado o una playa de Ostia. Ante nuestra mirada atenta, el espectro del poeta se desdobla en varios Pasolini, así como fue su arte, para hacer presente esos pequeños fragmentos de sus obras, de sus reportajes y de su agitada vida. Mientras la música sacra va marcando el ritmo, un corazón que aún tiene vida aunque con la ayuda de un respirador artificial. Cada integrante del elenco tiene la intensidad dramática para darle una perfecta carnadura a cada personaje que habitan en esa vigilia constante. En tanto, el cuidado vestuario nos ubica en cada situación dramática y la acertada iluminación construye los espacios marcando la diferencia entre la luminosidad de sus obras y cierta penumbra en la cual quisieron sumergilo sus detractores. Un relato inacabado y sumanente provocador que puede molestar al espectador ingenuo por algunas “obscenidades”, con un ritmo interno que nos sumerge en la inestabibilidad e incomodidad. Un hecho escénico complejo que adquiere la dimensión poética pasoliana. Porque es la síntesis de la esencia del hombre y del artista que parece habitar el despojado espacio lúdico, cuyo “proyector creador”3 estaba orientado a crear a un sujeto espectador. Hoy, esa “distancia estética”4 se ha acortado pero sigue perturbándonos en nuestro cómodo lugar en la oscuridad de la sala. Para algunos esta obra, Pasolini, será un producto difícil de consumir pero nada más acertado a la estética pasoliana, verdadero “contacto con ese cuerpo de ideas, esa liturgia poderosa que”5 este fantasma nos ha dejado.

Quizá algún día seremos como esos dos títeres en Che cosa sono le nuvole?6, que cuando ya no son útiles como tal y son arrojados al basural se transforman en simple mortales para descubrir la sencilla belleza de las nubes:3 pasolini

Otelo: Y eso… ¿qué es?

Yago: Aquellas son…son las nubes

Otelo: ¿Y qué son las nubes?

Yago: Quién sabe.

Otelo: ¡Qué hermosas son! ¡Qué hermosas son!

Yago: ¡Dolorosa… maravillosa belleza de lo creado!

Ficha técnica: Pasolini. Dirección y dramaturgia: Matías Feldman. Asistente de dirección: Juan Francisco Reato. Producción: Gabriel Zayat. Actuación: Luciano Suardi, Andrea Garrote, Marcelo Subiotto, Juliana Muras, Ariel Pérez De Maria, Maitina de Marco, Guido Losantos, Diego Echegoyen, Paco Gorriz, Martín Aletta, Eugenia Blanc, Julián Duffy, Manuel Guirao, Juan Manuel Trentini, Martina Bajour. Espacio: Matías Sendón y Matías Feldman. Iluminación: Matías Sendón. Diseño de vestuario: Emiliana De Cristófaro. Asistente de vestuario: Belén Rubio. Realización de escenografía: Leo Ruzzante. Realizador/ escultor: Walter Lamas. Colaboración artística: Rakhal Herrero, Juan Francisco Dasso. Prensa: María Sureda. El Cultural San Martín: Sala 3. Estreno: 08/10/2016.

Ciclo Invocaciones: Concepto y curaduría: Mercedes Halfon. Producción general: Carolina Martín Ferro. Coordinación: Mercedes Halfon y Carolina Martín Ferro.

Bibliografía

Pasolini, Pier Paolo (1987). Calderón. Madrid: Icaria.

1 Después de su Trilogía de la Vida –El Decamerón (1971), Los cuentos de Canterbury (1972) y Los cuentos de las mil y una noches (1974)- Pasolini abjuró de la misma, a través de un pequeño manifiesto que dio a conocer públicamente. El motivo fue que estos films fueron tomados como un producto de mercado. Un consumo para la burguesía explotando el sexo como algo tabú y pecaminoso. Contrariamente a lo que Pasolini había pretendido hacer, ya que había querido mostrar la desnudez como símbolo de la pureza y naturalidad de los sexos. A la vez que denuncia a esa sociedad que terminó por tergiversar la esencia de su Trilogía. En el marco de una democratización del derecho de expresión y la libertad sexual, por un lado y, por otro, el triunfo del irrealismo de la comunicación de masas, donde el último baluarte de la realidad parecía ser los cuerpos inocentes, con la violenta y oscura expresión de sus órganos sexuales. En 1975, después de su Abjuración filma Saló o los 120 días de Sodoma -la que sería la 1ra de la Trilogía de la Muerte. Saló, quizá a modo premonitorio e inconsciente, sea su obra conclusiva, porque él sintió “asco” de su sociedad y no por casualidad fueron robados algunos de los rollos unos días antes de su asesinato.

2http://www.losinrocks.com/escenas/matias-feldman-estrena-proyecto-pruebas-entrevista#.WBT3-D-VtkU [30/10/2016]

3Categoría desarrollada por Pierre Bourdieu

4Concepto desarrollado Hans Robert Jauss

5Fragmento de la convocatoria del Ciclo Inocaciones: “A través de los escritos no dramáticos, los textos de teoría, las biografías y cartas, los directores contemporáneos iniciarán un contacto con ese cuerpo de ideas, esa liturgia poderosa que estos hoy fantasmas dejaron”. http://elculturalsanmartin.org/programacion/evento/2009-pasolini-invocacion-v [30/10/2016]

6¿Qué son las nubes? [Che cosa sono le nuvole?] Mediometraje de Pier Paolo Pasolini, Italia, 1967. Totó es el títere que representa a Yago y Ninetto Davoli es el títere que representa a Otelo, Domenico Modugno es el basurero cantante. Un poema canción escrito por Pasolini y Modugno.

https://www.youtube.com/watch?v=pjlTcL8gNnM [30/10/2016]

 

Un mechón de tu pelo de Luis Cano

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Un mechón de tu pelo de Luis Cano

Cuando estemos en la sala debe parecer que está vacía.

mechon_portadaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Dos mujeres, en una situación análoga de servidumbre, sin embargo, una es el ama de llaves y otra la nueva sirvienta; un espacio temporal de aprendizaje, que resultará una epifanía. El continente un lugar de servicio, un armario con trebejos, una mesa y dos sillas, y una escalera que guarda elementos de limpieza. Un pequeño biombo donde travestir la ropa de calle en el anacrónico uniforme que Ángela le hace ponerse a Andrea. Los días se suceden en una pantalla a fondo y son los de la semana de lunes a sábado, el de la llegada y el domingo que no vemos el de la revelación. Un texto fragmentado, como la dramaturgia de Luis Cano nos tiene acostumbrados, una puesta que busca en la gestualidad, el movimiento, la postura corporal, su punto de fusión, de allí que su textualidad sea breve, entrecortada, cargada de sobreentendidos, y de pequeños relatos que van conformando una subjetividad y otra. La musicalidad de fondo acompaña los pequeños sonidos del diapasón y éste la forma casi coreografiada de caminar. Los objetos son distintivos de una clase, y de una jerarquía en el espacio: las zapatillas rojas por los zapatos de taco negros. Los guantes que sirven para no dejar huella sobre nada, no para cuidar las manos de quien los lleva, sino los objetos de no ser contaminados. Una puesta intimista, que pierde fuerza en un espacio a la italiana, aunque gane en posibilidad de movimientos. Las muy buenas actuaciones le dan a las palabras de la pieza un peso específico que guarda junto con los silencios un interesante espesor semántico. 000148062Un juego teatral que aparenta en su sencillez de recursos, una sola posibilidad de mirada, pero que guarda dos niveles diferenciados: el de la relación de poder dentro de quien a penas si tiene alguno en el espacio en que se mueve, y el de la necesidad de afecto de alguien que por su condición no pertenece ni a un mundo ni al otro. Ser el ama de llaves vuelve a Ángela un sujeto en el entre de dos clases sociales, sin pertenecer del todo a ninguna. No tiene que ver con los patrones más que en su calidad de servicio, y no tiene que ver con Andrea porque ha dejado de estar en el nivel más bajo de la escala. La soledad de su vida encuentra en Andrea una posibilidad de abrazo contenedor, de diálogo posible, de intimidad. Un entramada de relatos que se unen en el espacio de esa sala donde se constituyen en roles dejando fuera de las cuatro paredes las subjetividades que encierran. El prolijo vestuario termina por darle espesor a estas dos mujeres que intentan no dejar huellas, “somos barcos que no dejan pisada”. Mientras la precisa iluminación parece no recortar sus figuras sino, por el contrario, las sumerge en el anonimato que exigen “la señora/ el señor”. Ellas pertenecen al mundo de las cosas, donde todo debe de estar en orden, impecable, sin margen para el error, y donde no hay lugar para el ocio o el placer. El dramaturgo y director convocó al dúo teatral Ácido Carmín (Gaby Ferrero y Eugenia Alonso) para darle carnadura a estas criaturas, y de este modo, con Un mechón de tu pelo, inauguró el Ciclo de Mercurio1 del Complejo Teatral.

Ficha técnica: Un mechón de tu pelo de Luis Cano. Por Ácido Carmín: Eugenia Alonso (Andrea), Gaby Ferrero (Ángela). Coordinación de producción: Beatriz Borquez. Asistencia de dirección: Adrián Andrada, Daniela Sitnisky, Rosana Rodríguez. Asistencia de vestuario: Belén Rubio. Asistencia artística: Victoria Béhèran. Diseño sonoro y arreglos musicales: Tian Brass. Diseño de iluminación: Ricardo Sica. Vestuario: Cecilia Zuvialde. Escenografía: Rodrigo González Garillo. Dirección: Luis Cano. Sala Teatro Regio. Estreno: 05/10/2016. Duración: 75′.

1Con Un mechón de tu pelo se inaugura este ciclo que continuará durante todos los miércoles de la temporada y que propone un espacio de experimentación en un escenario convencional –como el del Teatro Regio–, con una maquinaria impensada para las salas del teatro independiente. Mercurio: como el planeta próximo al sol, como el elemento plateado, como el dios Mensajero del Pensamiento. También como el personaje de Romeo y Julieta de Shakespeare: libre, aventurero, valiente, audaz y, además, disparador de la Tragedia. El ciclo –bautizado con ese nombre por Luis Cano, quien será su padrino–, ofrecerá tres producciones por temporada, siempre los días miércoles, acompañando en la cartelera a otro espectáculo que realizará funciones de jueves a domingos. 

http://complejoteatral.gob.ar/ver/teatro/10126-UN-MECHON-DE-TU-PELO—-Teatro-Regio?ascm_content_change=492 [01/11/2016]

Un nuevo continente de Sofía Wilhelmi

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Un nuevo continente de Sofía Wilhelmi

Ciclo Proyecto Familia

Sobre la familia en las artes y la comunidad

unnamedAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

En el Centro Cultural Rojas se establece una dupla de puestas teatrales cuyo enfoque de sentido tiene que ver con el concepto de familia en nuestra sociedad posmoderna y descreída de los valores de una moral que implicaba una sola manera de concebir su constitución, a partir de que era considerada el núcleo fundacional de la sociedad y la base del mantenimiento de los valores burgueses de los siglos XIX y XX, surgidos al calor de la filosofía positivista. La familia nuclear, o tipo, -padre, madre y dos hijos-, ideal de esa manera de pensamiento hace años que está puesta en crisis por una realidad que la horada desde la sexualidad, el concepto de género, los derechos del niño, la liberación de la mujer, la mujer en la universidad y en el trabajo calificado, y en los últimos años por una mirada individual del deseo y el goce, que pone en primer lugar el bien personal sobre el “deber ser” social, que por mucho tiempo impedía como un mantra negativo una realización positiva de la vida de los jóvenes, sobre todo de la figura de la mujer. El proyecto abarcó no sólo el teatro sino: películas y piezas performáticas y se extendió los meses de mayo, junio, julio y agosto. El interrogante sobre la familia, como afirman en el programa de mano: “la institución más antigua y poderosa de la Humanidad” se centra en las obras presentadas en la conformación antes descripta, porque la familia no siempre tuvo una conformación como hoy la conocemos desde el imaginario social. Las dos piezas que constituyeron la propuesta teatral fueron: Inundación de Magdalena De Santo y Un nuevo continente de Sofía Wilhelmi. Las dos dramaturgas se interrogan y nos llevan a interrogarnos sobre una problemática en perpetuo movimiento, que nos presenta nuevas encrucijadas, y la valoración distinta sobre una temática que se pretende cristalizada en un solo modelo posible. 000143696De las dos asistimos a la puesta de Un nuevo continente, una puesta que nos presenta varias aristas para ser abordada: la de la pareja, las relaciones familiares, el arte y el mercado, la figura del artista, el individualismo y la necesidad de la maternidad, el hacerse cargo finalmente de las propias decisiones. Con humor y sin censura en los diálogos ni en las acciones, la trama va desarrollando la relación de los tres personajes, que en un espacio dividido entre un minibar y un atelier de pintor, se suceden los encuentros de la pareja con el tercero en discordia imprescindible para lograr el deseo cumplido de la mujer. Si bien la obra está construida desde una poética realista, la filmación en escena cruza sus procedimientos y trasgrede con la ruptura de la cuarta pared, no ya en su complicidad con el público, sino mostrando la convención y la construcción del discurso y su repetición mecánica. Una historia que se desarrolla en algo más de un año, desde el momento que surge la idea de que Sebastián (hermano de Tom) sea el padre del niño que tanto desea Jackie hasta después del nacimiento del bebe. Un relato breve que nos atrapa desde el inicio por una situación entre el desparpajo de la pareja y la prudencia del hermano menor. Un triángulo no amoroso sino familiar que el elenco con acierto y ductilidad construye en escena, tres personajes queribles y para nada cotidianos.

Ficha técnica: Un nuevo continente de Sofía Wilhelmi. Elenco: Claudio Mattos, Verónica Mc Loughlin, Mauro Pelandino. Vestuario: Mariángeles Zamblera. Escenografía: Sofía Wilhelmi. Diseño audiovisual y Cámara en vivo: Martín Manuel Aréan. Diseño iluminación: Compañía lumínica (Caliri – Grossi). Música original y banda de sonido: Adolfo Oddone. Diseño gráfico: Juan Pablo Zaramella. Asistencia de dirección y producción: Mariángeles Zamblera. Colaboración autoral e idea original: Lorena Romanin, Demián Salomón y Emiliano Mansella. Dirección: Sofía Wilhelmi. Centro Cultural Rojas: Sala Cancha. Estreno: 06/05/2016.

César Brie en Buenos Aires

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César Brie en Buenos Aires

La recuperación de una identidad

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

César Brie, como tantos otros dramaturgos de nuestro país sufrió en los años difíciles de la Dictadura cívico – militar un exilio que se convirtió en una ausencia por demás prolongada. Retorna a nuestro, su país, y a través del teatro recupera en esta puesta como en las que viene desarrollando en el campo de la ciudad de Buenos Aires1, para él y para otros muchos que pasaron por la misma experiencia, una identidad nutricia, origen de su presente, causa última de su añoranza y deseo de volver. Ese deseo es el de encontrarse con un campo cultural que le debe un lugar en el canon de dramaturgos consagrados, aunque haya sido fuera de su país, y por otra parte, el de ofrecer con generosidad un arte que tuvo años de un desarrollo intensivo, de una experiencia que proviene de los materiales de su propia biografía, pero también de las lecturas que el tiempo nos regala, y de las vidas de aquellos que se cruzan en nuestra realidad y nos brindan su preciosa carga de vida, como un libro abierto donde poder encontrar las pistas para el camino que todavía nos toca recorrer. Que mejor que el teatro para dar forma y sentido a la encrucijada del vivir en un mundo que nos presenta a cada paso un problema a resolver, un interrogante que develar. Como el mismo afirma:

El teatro vive y muere en el presente. Decir el presente, darlo vuelta, desviscerarlo, comprimirlo. Dejar en el crisol de una obra, como intentaban los alquimistas, el oro puro, o sea, la pura inquietud, la temblorosa luz que no deja en paz a las sombras. (2013, contratapa)

La voluntad-41 (1)La voluntad (fragmentos para Simone Weil)

Mi soledad abrazaba el dolor de los demás hasta morirme2

Esta es la primera obra que estrena el dramaturgo, de un total de cuatro piezas, una verdadera experiencia para los amantes del teatro. En el amplio espacio escénico de El Galpón de Guevara observamos pocos elementos -el muro que luego será una cama, donde dibujar las siluetas de aquellos fusilados, donde escribir con la urgencia de una vida corta,… No es necesario más, para darle cuerpo a la filósofa francesa, Simone Weil. La pregnancia escénica de la joven Florencia Michalewicz focaliza nuestra atenta mirada desde el inicio, mientras César Brie le da voz a los personajes masculinos que van relatando distintos momentos y es el partener perfecto para crear el clima intelectual y doliente del mundo femenino. Las imágenes visuales tienen la intensidad y la poesía de la escritura dramática a partir de la perfecta selección de los fragmentos. Si Brie les da textura de manera acabada a distintos personajes masculinos, Michalewicz condensa la historia de una vida admirable y muy poco conocida. El enfermero, uno de los personajes, la cuida y le recuerda que debe comer, mientras nos relata que Simone murió de inanición a la edad de 34 años, pues se olvidaba de comer pero se ocupaba de los desprotegidos, su joven cuerpo fue atravesado por las tensiones y los horrores de la sociedad durante las primeras décadas del siglo XX. Y ese es el cuerpo “perforado” por tal coyuntura que se materializa en escena, territorialidad adquirida a través del discurso verbal y, en especial, del discurso corporal. Pues en cada mirada, cada gesto, cada movimiento del personaje femenino es, a su vez, Simone y Florencia y son todos aquellos sufrientes y desprotegidos. La escritura escénica de Brie es intensa y no cae en lugares comunes sino que le otorga el vuelo poético para poder aprehender tanto dolor y humanidad por el otro, sin rostro, sin religión, sin distinción.

Sus citas, rotundas y certeras, aparecen como referencias a su pensamiento, marcado por un itinerario vital e intelectual que se manifiesta en tres direcciones: una búsqueda continua y apasionada de la verdad, que la lleva a estudiar Filosofía y a interesarse por todas las manifestaciones religiosas; una marcada pureza natural que se asombra ante la contemplación de la belleza del mundo y del arte, en donde presiente la huella de Dios; y una vulnerabilidad ante la desgracia de las clases más desprotegidas de la sociedad, que la llevó a luchar por mejorar sus vidas.3

Un devenir, un acontecimiento teatral intenso que multiplica los sentidos y deja una fisura para nosotros, como espectadores, de hurgar en los escritos, poemas y reflexiones intelectuales de Simone Weil.

Ficha técnica: La voluntad (fragmentos para Simone Weil) de César Brie. Actúan: Florencia Michalewicz y César Brie. Producción en Argentina: Larisa Rivarola y Banfield Teatro Ensamble. Música: Pablo Brie. Escenografía y vesturario: Giancarlo Gentilucci. Fotos: Mariana Fosatti. Prensa: Simkin & Franco. Diseño Gráfico: Martín Bolaños. Estreno en Buenos Aires: El Galpón de Guevara: 05/08/2016, Timbre 4: 09/08/2016, C. C. Recoleta: 13/08/2016. Duración: 70′.

000134917El Paraíso Perdido (primer capítulo)

(Basada en recuerdos, testimonios y textos de los intérpretes)

En esta oportunidad, César Brie es el gran demiurgo que no aparece en escena pero que se muestra a partir de sus invisibles y sólidos hilos. La obra surge a partir del laboratorio de investigación que duró un mes o algo más y se estrenó dentro del marco de la Bienal de Arte Joven 2015. Es la búsqueda, dirigida por Brie, a partir de las historias personales, de los recuerdos de la infancia y adolescencia, también de sus deseos y miedos tan cotidianos que nos pertenece. Un trabajo actoral coral acabado que de manera perfecta dibuja la generación a la que pertenecen estos jóvenes entre 17 y 30 años. Ponerle el cuerpo a esos retazos de la memoria no es tarea fácil pero para cada escena, cada intervención, hay un tono y una mirada precisa, así el clima se va construyendo entre lo humorístico y lo dramático. Por momentos, le dan la voz a aquellos niños que fueron y, en otros, a esos adultos que serán pero también a los jóvenes que hoy son. Cada integrante del elenco le otorga a su personaje una determinada particularidad y, a su vez, somos todos, son seres queribles, tiernos, espontáneos, con la emoción a flor de piel y eso se transmite de forma inmediata a cada espectador. ¿Quién no tiene un paraíso perdido? ¿Quién no se ha preguntado o pregunta dónde estarán esos paraísos que hemos perdidos? En el amplio espacio escénico despojado, con muy pocos elementos, los jóvenes / personajes le ponen el cuerpo y le dan la voz a esos jirones de la historia personal que nunca olvidarán -de la infancia, los hermanos, el abuelo que ya no está, el primer beso,… Mientras juegan con globos de colores y en el medio del espacio lúdico una casita, una miniatura, que adquiere otra dimensión a medida que avanza el relato. La luz diurna, la música y el vestuario terminan por moldear una especial narrativa sin artilugios escénicos, donde los once actores se entregan de manera vital, con frescura y con algo de coreográfico. El tema de recuperar parte de la historia personal, de la memoria, de una experiencia iniciática es algo constitutivo de la poética de César Brie pero tuvo la generosidad de dejar a estos jóvenes crear a partir de sus historias íntimas que se intercambiaron para ser ficcionalizadas.

Ficha técnica: El Paraíso Perdido (primer capítulo) de César Brie. Elenco: Micaela Carzino, Sofía Diambra, Sebastian Gui, Iván Hochman, Gabriela Ledo, Flor Micha, Guido Napolitano, Ignacio Orrego, Abril Piterbarg, Liza Taylor, Manuel Tuchweber. Producción: Banfield Teatro Ensamble, César Brie. Música: Louis Armstrong, Django Reinhardt, Antonio Vivaldi, Philip Glass, Olafur Arnalds, Chango Spassiuk, Al Kauthar. Diseño de vestuario y objetos: a cargo del elenco. Fotografía y Video: a cargo del elenco y Juan Barone. Diseño gráfico: Sebastián Carzino y a cargo del elenco. Prensa y comunicación: Jorgela Argañarás, Silvina Linzuain (coord), Sebastián Carzino (asist), BTE, Simkin & Franco y elenco. Puesta en escena y Dirección: César Brie. Directores Asistentes: Ignacio Gómez Bustamante, Nelson Valente. Santos 4040. Duración: 65′

000114528Fui

Un flashback poetico e intenso

El texto en primera persona comienza como en la mamuschka rusas, buscando al desplegar hacia atrás las alas, los genes primitivos de su historia: los bisabuelos, los abuelos y los padres, para entender y entenderse en un camino que necesita la luz del pasado para construir su presente. En el medio del recorrido, los hermanos cómplices de horas compartidas, el primer amor, los trabajos con la escritura, el camino de la literatura, los libros. En ese camino en búsqueda de sí mismo se encuentra con el niño que fue, y que nunca lo abandonó en todos esos años, con quien mantiene un diálogo que le permita al hombre de hoy sentir que no todo lo soñado y lo deseado en aquellos tiempos se ha perdido para siempre. No vale encerrarlo bajo cien clavos para que la madurez del hoy gane la partida, él como un fantasma, como una sombra, en la conciencia presente viene a reclamar su lugar, el que todos deberíamos guardar para el niño que nos ayudó desde la inocencia y la ignorancia del futuro, en los momentos en que el camino se cruzaba en encrucijadas polvorientas. Que mejor que el teatro, lugar del juego a ser uno y los otros para develar los misterios de sus silencios, para ayudarlo a salir y a crecer. Desde la música y la luz, la palabra toma los climas necesarios para el personaje que lucha por ser él mismo a la vez, al producir la máscara necesaria para la actuación e ir al mismo tiempo quitando cada rasgo sobre impreso en el rostro que impida develar un alma. En un espacio que mantiene la mirada a la altura del espectador, dividido en sendas que marcan los caminos recorridos por su historia; con los objetos que ayudan a lograr la sensibilidad requerida para la memoria, el actor /dramaturgo / director, transita con sus pies descalzos, mientras narra, y diálogo con los personajes fantasmales del pasado: su padre, su madre, su abuela, su primer amor. Las sillas ocupadas por los trajes que los representan, serán ocupadas más tarde por cuerpos reales tomados al azar entre la platea, y serán testigos mudos de una historia que los involucra en el cuerpo y el alma de los otros; de aquellos que necesitan del exorcismo del teatro para hacerse presentes en el personaje central y al mismo tiempo atravesar el recuerdo de los presentes en la sala. En las sillas que rodeaban el espacio escénico, alguien lloraba en silencio, recuperando tal vez, una memoria guardada en los pliegues del recuerdo, que afloraba en ese espacio, en ese tiempo.

Ficha técnica: Fui. Texto, dirección e interpretación: César Brie. Escenas y vestuario: Giancarlo Gentilucci. Música: Pablo Brie. Marioneta: Tiziano Fario. Asistente de dirección: Marco Rizzo. Producción en Argentina: Larisa Rivarola y Banfield Teatro Ensamble. Fotos: Paolo Porto. Prensa: Simkin & Franco. Santos 4040. Estreno en Buenos Aires: 07/08/2016.

La cuarta obra de César Brie, ¿Te duele?, se entrenará en Santos 4040, el 10/09/2016.

Bibliografía:

Brie, César, 2013. Teatro II. La Odisea. ¿Te duele? Solo los giles mueren de amor. El mar en el bolsillo. El grito de Alcorta.

1En este momento tiene en cartel: La voluntad (fragmentos para Simone Weil); El paraíso perdido y a partir del 10 de diciembre también en el espacio Santos Dumont presentará bajo su dirección: ¿Te duele?

2César Brie comentó en una entrevista que tomó esta frase que está en su lápida.

Intervención Ibsen. Cincuenta artistas, un autor

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Intervención Ibsen

Cincuenta artistas, un autor

unnamedCiclo de Intervenciones Teatrales en Querida Elena


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Azucena Ester Joffe

Muy cerca de Parque Lezama, en la vieja casona Querida Elena se presentó durante el mes de Mayo la 3ra edición del Ciclo de Intervenciones Teatrales, evento que comenzó en el 20151. Desde su inicio, hace 10 años, la propuesta del Espacio es “facilitar el acceso al hecho cultural, no sólo a los artistas sino también a un universo de espectadores activos, y en esa comunión, respetar la finalidad y origen del hecho teatral”2. En esta oportunidad, las tres obras selecionadas del autor noruego “corresponden a la última etapa de su escritura, la simbolista”. La programación estuvo conformada por: La dama del mar (lunes), Borkman3 (martes) y La casa Rosmer4 (miércoles), y durante estos tres días cada pieza fue intervenida por Ibsenianas/performance/videoinstalación5.


La dama del mar
La dama del mar de Henrik Ibsen

Para Henrik Ibsen (1928-1906) la figura femenina como personaje dramático siempre está construida en el filo de la encrucijada, de la decisión trascendental entre el mandato social y el más profundo de los deseos. Esa es la temática que desarrolla el dramaturgo en La dama del mar (1889), editada un año antes en Copenhague. Luego de varias representaciones en Noruega, se estrenó en Londres en 1891. La excelente actriz Sarah Bernhardt fue en 1906 la Ellida Wangel de la historia; la mujer de un médico que vive soñando con el regreso del amor, y que deberá luchar contra ella misma para decidir su destino. Luego, tres años después, el papel lo llevó adelante la actriz italiana Eleonora Duse. En la Argentina tuvo, en 1954, su versión cinematográfica en un filme dirigido por Mario Soffici6. En la dramaturgia de esta pieza de Ibsen se cruzan en la textura de su obra el realismo y el simbolismo que poco a poco va ocupando un mayor espacio en sus trabajos, como afirma Rosario Lix Klett en su artículo:

      Una obra realista, oponiéndose a las formas teatrales preexistentes, como el teatro declamatorio, se presentaba como una copia fotográfica de la realidad observable, de esta manera generaba la sensación al espectador de estar espiando a alguien por su ventana. Aparentemente a Ibsen esta poética realista no le resultaba atractiva, por lo que en vez de apropiarse de la realidad de una manera fotográfica lo hizo para utilizarla de manera poética. Es a partir del momento en que logra apropiarse poéticamente de la realidad podrá alejarse del verso utilizado en sus primeras piezas y se acercará a la prosa. En su continua búsqueda de penetrar en profundidad en la sociedad noruega y en el individuo, y en los conflictos que se generan entre las demandas de una y los deseos del otro que se acercó al simbolismo, tendencia artística que abarca mas de una nacionalidad a fines del siglo XIX (Klett: 2005)

Este avance de lo poético y metafórico en la escritura ibseniana ignagura su tercer período en el compendio de su arte. Ibsen fue conocido en Buenos Aires por el estreno de Espectros (1903). Desde entonces los escenarios porteños no han dejado de incluir en sus carteleras, como opción, alguna de las piezas más conocidas del autor, tanto en su búsqueda de puestas tradicionales, como de versiones que buscan resignificar la semántica de sus textos, de acercarlos a la problemática femenina que aún se discute en el imaginario social. Uno de los últimos trabajos sobre Ibsen y su pieza más representada Casa de muñecas, fue el realizado por la dramaturga argentina Griselda Gambaro, cuando llevó al escenario Querido Ibsen: soy Nora (2013), una mirada femenina sobre un personaje femenino pensado por el autor como transgresor de las leyes sociales, las escritas y, aún peor, las que nos rigen a todos desde el peso de la tradición y la costumbre.

La dama del mar 2En Querida Elena, una fría noche de Mayo, el recorrido por los distintos espacios privados del jardín nos sumerge en esa atmósfera nórdica que atraviesa la particular escritura del dramaturgo. Al ingresar una copita de licor de caña nos recibe, mientras participamos de la primera parte de la instalación Ibsenianas que nos presenta de manera breve la trayectoria del autor a través de un video. Luego pasamos al jardín mientras el relato nos ubica en la casa de El Doctor Wangel y de Ellida Wangel, su segunda y joven esposa. Ella es la dama del mar, pues el mar tiene una fuerza misteriosa que la perturba y al mismo tiempo la atrae. Con la llegada de Un Extraño, el marinero prófugo de la justicia que regresa a cumplir su promesa de amor, se desencadena el conflicto. Después de la segunda parte de la instalación Ibsenianas, comienza el desenlace de la obra en un “apartado” rincón del jardín, espacio lúdico que se extiende y se contrae, que nos incorpora como espectadores activos, guiados por los acordes del violín en vivo. Tarea díficil para el elenco la proximidad del público, sin embargo, de manera correcta cada actor / actriz construye a su personaje inmerso en el clima tenso del conflicto, entre lo social y lo individual. El lugar de algo oculto y misterioso, de una opacidad que tiñe a estas criaturas ibsenianas. El jardín de la historia es construido a partir del discurso verbal y es el jardín que recorremos entre los intersticios del relato; ambos espacios confluyen con naturalidad y nos desplazamos atentamente como un voyeur, siguiendo la tensión que se genera alrededor del personaje de Ellida. Es un tiempo otro que el espacio edilicio, el espacio concreto de Querida Elena, logra convocar a modo de conjuro, la ficción y la realidad. Por último, la iluminación y el vestuario terminan por cerrar un hecho teatral que, por un lado, revisita al dramaturgo noruego y, por otro, permite de forma amena que más de un espectador tenga su primer acercamiento a la textualidad de Ibsen.

La dama del mar 3Ficha técnica: La dama del mar de Henrik Ibsen. Elenco: Uki Cappellari, Enrique Iturralde, Manuel Reyes Montes, Constanza Raffaeta, César Riveros, Hervé Segata, Luciana Serio. Músico-Actriz: Viviana Ghizzoni. Asistencia de dirección: Christian Di Desidero. Versión y Dirección: Marcelo Velázquez. Querida Elena. Estreno: 09/05/2016.

Hemeroteca:

Klett, Rosario Lix, 2005. “La idea fija de Ibsen” en Imaginación Atrapada. http://www.imaginacionatrapada.com.ar/Teatro/ibsen.htm

1 El Ciclo de Intervenciones sobre grandes dramaturgos comenzó en Mayo del 2015 y estuvo dedicado al autor sueco August Strindberg con el auspicio de la Embajada de Suecia; en setiembre del mismo año se presentó con el patrocionio de la Embajada de Uruguay el Ciclo dedicado a Florencio Sánchez. En esta oportunidad, Intervención Ibsen, contó con el auspicio de la Embajada de Noruega.

2 Según gacetilla de Prensa

3 Ficha técnica: Borkman de Henrik Ibsen. Actúan: Catherine Biquard, Walter Bruno, Valeria de Luque, José Márquez, Sergio Lobo, Andrea Strenitz, Marianela Rey. Asistente de dirección: María Garaventto. Versión y Dirección: Mónica Benavidez. Estreno: 10/05/2016.

4 Ficha técnica: La casa Rosmer de Henrik Ibsen. Actúan: Gastón Biagioni, Melisa Freund, Cristina Sisca. Asistente de Dirección: Sol Klinkenberg. Versión y Dirección: Héctor Oliboni. Querida Elena. Estreno: 11/05/2016.

5 Ficha técnica: Ibsenianas/performance/videoinstalación. Textos: Silvia Goldstein. Actúan: Julia Azar, Nara Carreira, José “Poty” Frías, Macarena Fuentes, Guido Grispo, Adriana Karababikian, Darío Serantes Músico: Adriana Karababikian. Actuación en video: Daniel Krichmar, Vicente Zito Lema. Videos: Silvia Goldstein, Sergio Klanfer. Asistencia de dirección: Marina Fredes, Florencia Marrochi. Dirección musical: Sergio Klanfer. Concepto, Puesta en escena y Dirección: Silvia Goldstein. Querida Elena. Estreno: 09/05/2016.

6 La dama del mar es una película argentina en blanco y negro dirigida por Mario Soffici según su propio guión escrito sobre la adaptación por  José Ramón Luna y Rafael García Ibáñez del drama homónimo de Henrik Ibsen. La película se estrenó el 27 de enero de 1954, y contó con Zully Moreno, Alberto Closas, Roberto Airaldi y Ernesto Bianco como actores principales. Fue filmada parcialmente en Mar del Plata, Laguna Brava y Quequén

Larga distancia de Katia Szchtman

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Larga distancia de Katia Szechtman

unnamedAzucena Ester Joffe

El Centro Cultural R. R. Rojas inicia el Ciclo Óperas Primas 2016 -marzo/ abril- con el reestreno de tres obras que integraron el encuentro del 2015 -setiembre/ octubre/ noviembre: Polite de Pablo Sigal; Larga distancia de Katia Szechtman; Nena Dragón, pisa tejas por amor de Franco Calluso. Un encuentro que comenzó en el 2007 y “cuenta ya con una pequeña trayectoria que lo posiciona como un espacio para que los nóveles teatristas puedan arrancar y animarse. Incentiva la aparición de nuevos nombres de las artes escénicas y busca sostenerse para mantener esta posibilidad viva”.1_MG_0073

La joven y novel dramaturga Katia Szechtman “busca la intimidad en un lugar público, lo pequeño en un lugar infinito y el capricho onírico en ese diálogo”2. Larga distancia es una puesta en escena dirigida hacia un sector de los adolescentes que comienzan y/o tienen un acercamiento a las distintas disciplinas escénicas. Con una temática pensada por y para este segmento, que busca un espacio que los identifique y que, sin ninguna duda, el C. C. Rojas es uno de estos sitios. Al ingresar a la Sala Batato Barea el cambio en la disposición del espacio lúdico y del espacio de la platea representa una alternativa interesante. Lucía y Eric son los protagonista de esta historia simple y que todos conocemos, pues en alguna oportunidad hemos compartido un largo viaje en un micro donde nuestro casual acompañante es un misterio a develar. _MG_0007Ella es una joven extrovertida y éste es un viaje laboral más, tal vez con la posibilidad de encontrar el amor que busca. Por momentos, como una clarovidente visualiza hechos fragmentados del pasado de Eric, sin saber por qué ni cuándo, sólo irrumpen arbitrariamente. En cambio, él es más callado, introvertido, y sólo intenta escuchar música o dormir, pues sufre de insomno, y este viaje más que una salida laboral es una salida a sus obligaciones de padre con el pequeño hijo. Una historia que se inicia en un micro cualquiera cuando finaliza la película para amenizar el viaje y que termina con un nuevo inicio del mismo film. Como si fueran el personaje del film Cinema Paradiso (1988) ambos quedan atrapados entre la ficción que se proyecta y la “realidad” ficcionalizada, mientras el foco de luz los recorta y los aisla de su cotidianidad. El relato tiene buenos momentos de humor y de clima onírico pero, en otros, pareciera que el ritmo interno de la obra se dispersara. Quizá si fuera algo más breve el tiempo real de la obra ganaría en intensidad dramática. Tanto María Soldi como Martín Shanly construyen a sus criaturas de manera acertada, otorgándole la frescura y la espontáneidad necesarias para compartir un viaje de “larga distancia”._MG_0064

Ficha técnica: Larga distancia de Katia Szechtman. Actores: María Soldi y Martín Shanly. Asistente de Dirección: Juan Cruz Márquez De La Serna. Asistente en Armado: Alejandro Russek. Producción: Marlene Bracht. Diseño de Escenografía: Laura Gamberg. Diseño de Luces: Soledad Rodríguez. Diseño de Vestuario: Nadia Sandrone. Sonido: Pepa Sáenz. Fotos: Martín Pisotti y Antonella Casanova/ crédito: Prensa C C Rojas. Sala Batato Barea. Reestreno

2idem

Intervención Florencio Sánchez. Cincuenta artistas, un autor

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Intervención Florencio Sánchez
Cincuenta artistas, un autor
Un interesante trabajo con el imaginario dramático de un autor fundamental para nuestra manera de ver el teatro

10922491_868722006526141_1328072177921003815_nAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Una noche cálida, aunque sin estrellas, nos permitió disfrutar de tres trabajos teatrales diferentes pero de excelencia en el espacio Querida Elena [1]. La vieja casona, de casi 100 años de historia en el barrio de La Boca, es el punto de encuentro perfecto y un tanto onírico entre praxis y actividad artística, pues no solo está dedicado al teatro experimental sino que sabe utilizar sus límites edilicios en constante armonía con el hecho escénico. Pues es un espacio que ofrece sus salas y sus jardines para disfrutar de la presencia siempre viva de los personajes, y que en esta ocasión nos ofrece aquellos que construyó la imaginación del escritor Florencio Sánchez, incluida su propia persona. Él, en un mundo entre el fin del siglo XIX y los comienzos de los convulsionados años del siglo XX, en Buenos Aires, se movió entre los principios del anarquismo, al que nunca abandonó querida elenadel todo, y los pliegues de los cantos de sirena de una élite que lo veía como el autor que podía desarrollar una poética realista naturalista a la manera de los dramaturgos europeos. Una élite cultural que miraba con buenos ojos la desmoreización que su escritura proponía, que lo alentó a pesar de sus furiosos críticas a una sociedad a las que ellos mismos contribuían, conformando una realidad no siempre justa, no siempre angelada. Sánchez persona, Florencio personaje desfila ante la mirada atenta de un espectador que no quiere perderse palabra ni gesto de los actores y a los que sigue en su recorrido por los lugares que estos van habilitando para el relato con su presencia. Entre el público se pasean, llevando al extremo la famosa cuarta pared, y haciéndonos sentir que los fantasmas somos nosotros y no las voces que toman cuerpo a partir de las palabras. Desde el lugar que se nos ofrece en la intervención, ellos, los personajes, se nos ocurren más reales, más vivos que nosotros mismos. En tres días consecutivos: lunes, martes y miércoles; la entrega nos ofrece una introducción a su vida y a su complejo y a la vez claro pensamiento, para luego dar paso a las secuencias elegidas de dos de sus obras por día. El primero: En Familia (1905) y El pasado (1906); el martes: 3Puertas adentro (1909) y Los derechos de la salud (1906); y el miércoles: La gente honesta (1902) y Nuestros hijos (1906). Este medio pudo asistir el martes, y pudimos acercarnos al universo Sánchez, desde su voz multiplicada en otras, con un exacto acompañamiento musical, que además de crear climas producía los sonidos necesarios para la expansión del sentido; para luego disfrutar del diálogo de las criadas de Puertas adentro, y conmovernos con el dolor físico y moral de los personajes de Los derechos de la salud. La recreación comienza desde el vestuario, que respeta la época y nos ubica en un pasado que era el presente inmediato para los seres que habitan sus obras, a quienes quería grabar con sus palabras, y discutir desde el discurso, un orden que debía ser al menos pensado desde otra perspectiva. La inmoralidad de clase aparece en la picardía de los dos personajes de Puertas adentro, con la dirección de Mónica Benavidez, que contraponen 1su libertad y honestidad ante los sentimientos y el amor, a la hipocresía de sus patrones, que por guardar las apariencias viven en la clandestinidad lo que sienten. Mientras que la performance Desbarrancos, dramaturgia y dirección Silvia Goldstein, nos sumerge en el mundo intimo del autor, pues a través del registro visual y auditivo -sus cartas y fotos- realizamos una travesía cargada de sentimientos como acompañando sus sueños, sus fantasmas y miedos, también nos embarcamos con su alma en ese barco que lo alejó para siempre de las dos orillas del Río de La Plata. El tema de Los derechos de la salud tiene una doble lectura, la propia enfermedad del autor, llevada al teatro para problematizar una encrucijada entre unos y otros, sanos y enfermos y la responsabilidad ante el amor. La versión de Alfredo Martín, cierra el 4punto de vista sobre la problemática ética, que lleva a los personajes a una encrucijada donde la muerte es a la vez un castigo y una salvación. Cada actor / actriz de los tres elencos con solvencia construye a su criatura de manera acabada; una tarea nada fácil si se tiene en cuenta los continuos desplazamientos y la cercanía con el público ávido de seguir cada escena y de no perder ningún detalle. Otro acierto es el ritmo sostenido del espectáculo en su totalidad, todo es un continuum y no hay ruptura y/o corte entre las tres breves obras, todo fluye con naturalidad en un devenir creativo y cada espectador queda suspendido entre la escritura escénica y lo real de la experiencia, a pesar de haber perdido su cómodo sitio en la oscuridad de la platea. Una experiencia distinta, que problematiza los lugares convencionales entre el público y los actores, que les permite a unos sentirse dentro de la escena, y a los otros les exige un grado de concentración superior para expandirse en el ojo que los mira sin involucrarse en esa mirada. Los responsables de Querida Elena ha puesto en escena un evento teatral que excede cualquier categorización previa y solo nos resta decir que quedamos a la espera de la tercer propuesta del Ciclo de Intervenciones.

florencio sanchezFicha técnica: Desbarrancos / Performance,Concepto y dramaturgia: Silvia Goldstein. Basada en: “Cartas de un flojo” y otras cartas de Florencio Sánchez. Actúan: Julia Azar, Nélida Barber, Alberto Carmona, Nara Carreira, Lucía Castro. Cantantes: Nara Carreira, Adriana Karababikian, Myriam López Palacios. Músicos (flauta traversa): Adriana Karababikian. Voz en Off: Silvia Baylé, Marcelo Bucossi, Osmar Nuñez. Video: Silvia Goldstein, Sergio Klanfer. Asistencia artística: Tamara Victoria Varela. Asistencia de dirección: Marina Fredes. Dirección musical: Sergio Klanfer. Dirección Silvia Goldstein.

Puertas adentro de Florencio Sánchez. Actúan: María Viau, Sandra Villani. Dirección: Mónica Benavidez.

Los derechos de la salud de Florencio Sánchez. Actúan: Marcelo Bucossi, Mercedes Fraile, Daniel Goglino, Élida Schinocca, Lorena Székely. Violinista: Cecilia Sanjurjo. Vestuario: Mercedes Piñero. Asistente de Dirección: Dana Olivieri. Versión y Dirección: Alfredo Martín.

Equipo de Querida Elena en Realización Integral: Dirección de Arte: Eduardo Spindola. Dirección Técnica: Rodrigo Mujico. Vestuario: Paula Molina. Asesoramiento: María Mensi. Producción Ejecutiva: Paola Gómez. Coordinación de Producción: Claudia Díaz. Producción General: Querida Elena. Idea y Dirección General: Mónica Benavides.

[1] El Ciclo de Intervenciones sobre grandes dramaturgos comenzó en el mes de mayo del presente año y estuvo dedicado al autor sueco August Strindberg con el auspicio de la Embajada de Suecia en Buenos Aires. En esta oportunidad cuenta con el Auspicio de la Embajada de Uruguay en Argentina al estar dedicado a Florencio Sánchez