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La esclava de Ayelén Parolín y Lisi Estaràs (Bélgica)

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11 FIBA del 5 a 21 de octubre de 2017 [III]

Festival internacional de Buenos Aires

FIBA2017Azucena Ester Joffe

Hasta el 21 de Octubre, inclusive, se podrá disfrutar de la 11va edición del FIBA, con una interesante programación que incluye obras nacionales e internacionales junto a talleres, charlas con los creadores, ciclo de cine, presentaciones de work in progress, también de libros y otras actividades gratuitas de teatro, danza, música y artes visuales.

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LaEsclava2La esclava de Ayelén Parolín y Lisi Estaràs (Bélgica)

La danza Es, Sucede, es Acción Pura. Queda como un sueño sin haber sido soñada. (Oscar Araiz)

Las coreógrafas argentinas radicadas en Bélgica, Ayelén Parolín / Lisi Estaràs, construyen una breve e interesante obra de danza contemporánea que no clausura posibles sentidos sino que, por el contrario, los multiplican. Una corporalidad, un cavenas de material sensible, creado a partir de fragmentos de vivencias artísticas y personales de ambas artistas. Ya desde su título, como aglutinador sémico, se deja instalada la pregunta ¿esclava de qué o de quién?: “Esclava de ella misma y de su propia historia”.

A un costado del amplio y despojado espacio escénico, casi inmóvil, observamos a la intérprete (Lisi Estaràs) con un vestuario atemporal. Y como si fuera una prolongación de su cuerpo, un gran elemento/accesorio cumpliendo un importante rol dramático, que parece protegerla naturalmente pero, a su vez, dificulta sus desplazamientos. Podría ser, por ejemplo, una especie de gran ala o también un gran caparazón, eso no importa mucho pues sólo tenemos que dejarnos llevar por la sonoridad de la danza, por el discurso corporal. No es necesario racionalizar esta narrativa en movimiento, pues tiene un ritmo que le es propio y focaliza nuestra atenta mirada. Con acotados movimientos puros comienza un relato lineal, en el aquí y ahora, que es dicho por la energía intrínseca de la bailarina que habita el espacio lúdico, en tanto un sonido marca un tiempo otro como si fueran los latidos del corazón.

Al comienzo, los movimientos son cortos y precisos, con determinado tono muscular pero es la expresividad del rostro y, en especial, la mirada la que nos conecta con las emociones. Luego, los movimientos se vuelven más cotidianos y naturales, con otra energía. Entre ambos, encontramos un claro momento de quiebre en la situación dramática cuando se despoja de esa pieza algo extraña, entre el pasado y el futuro, lo onírico y lo real, la certeza y la duda. ¿Se puede abandonar por completo las estructuras ya conocidas? Al respecto, nos comentó Lisi:

Físicamente hay una evolución de la dificultad del inicio y también de la estructura coreográfica, porque está basada en una “frase”sobre la cual está hecha la obra. Son todas las posibilidades de esa única “frase” a lo largo del relato.

Este grupo de mínimos movimientos se realiza en un determinado instante, fugaz e inaprensible, que quedará suspendido en nuestra memoria. Una historia mínima que se universaliza a través de la danza con la perfecta dupla Parolín / Estaràs, quienes se expresan a través de las cualidades específicas del movimiento, con breves irrupciones de discurso verbal y con la complicidad del público. La esclava es algo más que una danza personal, es una metáfora de nuestra propia inestabilidad y de la constante búsqueda de nuestra identidad.

Con una única función dentro del marco del FIBA, quizá por su apretada agenda, el Festival de teatro Mercosur (Córdoba, 07/10); el Festival El Cruce (Rosario, 13/10); el Cine York (Buenos Aires, Olivos, 14/10); el Festival Internacional Danzalborde (Chile, Valparaiso, 15/10), esperamos que pronto estén nuevamente en la cartelera porteña.

LaEsclava1

Ficha técnica: La esclava de Ayelén Parolín y Lisi Estaràs. Compañía: Ruda. Dirección: Ayelén Parolín y Lisi Estaràs. Interprete: Lisi Estaràs. Dramaturgia: Sara Vanderieck y Olivier Hespel. Dirección musical: Bartold Uyttersprot. Diseño de Iluminación: Carlo Bourguignon. Diseño de Sonido: Matthieu Vergez. Diseño de Escenografía: Nicolas Vladyslav. Diseño de Vestuario: Dorine Demuynck. Producción: Karin Vermeire y Agustina Fitzsimons. C C 25 de Mayo. FIBA 2017: 09/10/2017. Duración: 40’.

Bibliografía

Araiz, Ocar, 2017. “Del hacer una danza” en Creación coreográfica. Buenos Aires: Libros del Rojas: 7-21.

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Después de la función tuvimos la oportunidad de participar de la sesión de Q&A, un momento de intercambio con ambas artistas; la misma fue moderada por el actor y director Gustavo Bendersky.

G B- ¿Cómo fue el proceso de construcción del espectáculo? ¿Cómo se reactualiza el material en el FIBA y en Bs. As.?

A P- Cuando llegué a Bélgica no encontraba trabajo y alguien me sugirió que hiciera un “solo”. En aquel momento tuve grandes problemas de códigos. No entendía nada y sentía que no encajaba en ninguna parte. Entonces pensé: ¿quién soy? y realicé un “solo” muy personal a partir de la fecha de mi nacimiento, 25.06.76. Después, al estar embarazada sentí que no podía seguir realizándolo y empecé a buscar a quién me pudiese reemplazar e interpretar algo tan autobiográfico. Entonces, se lo propuse a Lisi con cierto temor porque ella ya tenía una trayectoria y yo estaba comenzando mi carrera. Luego descubrí que había algo que era mío pero, a la vez, con movimientos de Lisi.

La idea para La esclava fue trabajar con toda la antigüedad que tenemos. Toda esa fuerza y, al mismo tiempo, toda esa fragilidad que nos pertenece. Por otro lado, traer la obra aquí fue poner en evidencia que ese límite se vuelve menos firme.

L E- Es la primera vez que realizo la obra en español y eso tiene otra significación. Porque a pesar de ser mi idioma se volvió bastante difícil, más que en inglés o francés. Pues no tengo la distancia del idioma y los valores son distintos; por ejemplo, el mate es algo más cercano y tenemos la necesidad de compartirlo con ese otro.

G B- Después de que se quita el elemento o accesorio e intenta construir su identidad… ¿Cómo se conciben esos dos momentos?¿Entre la comicidad y lo trágico de la vida?

A P- El espectáculo está construido en base a una ambigüedad y una contradicción constantes. Entonces, este elemento es algo que puede proteger a la protagonista pero, a la vez, no la deja acercarse a las cosas. Podría ser una liberación cuando se lo saca, sin embargo, finalmente, parece no ser la libertad que buscaba. Es como algo que siempre es lo mismo: aunque pase por diferentes etapas no llega a solucionarlo nunca.

L E- Físicamente hay una evolución de la dificultad del inicio y también de la estructura coreográfica, porque está basada en una “frase” sobre la cual está hecha la obra. Son todas las posibilidades de esa única “frase” a lo largo del relato.

G B- El espectáculo tiene rastros de distintas técnicas de la danza y un aporte interpretativo muy fuerte, con visos clownesco…

L E- Tiene vivencias profesionales; hay muchas partes de la obra que tienen que ver con otras. En general, trabajamos mucho con lo personal y cómo se va desarrollando este material a lo largo de los años. También con la lectura de determinados escritores.

A P- Lo que resignifica el producto final. Tiene una cuestión fuertemente interpretativa porque esta criatura va incursionando por distintas formas de moverse y pareciera no estar a gusto en ninguna.

 

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La memoria de Federico de Etelvino Vázquez

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La memoria de Federico de Etelvino Vázquez

Ya no había camino entre él y yo en el terreno del arte… Marchábamos juntos…

memoria2Azucena Ester Joffe

Distintas expresiones artísticas confluyen en el Ciclo Agosto Poético que se lleva acabo hasta fines del presente mes, en el C. C. de la Cooperación. En el marco de este evento, con sólo dos funciones, se presentó La memoria de Federico. El unipersonal nos dio la oportunidad de descubrir a Cecilia Hopkins actriz –ya conocemos su trabajo como investigadora, docente y periodista- en un encuentro deseado, soñado, e imposible entre Margarita Xirgu y Federico García Lorca. El relato es atravesado por la memoria viva y por el dolor de la muerte. Desde aquel primer momento en el cual la vida los unió para siempre en la profunda amistad que es dicha por la pregnancia escénica de Kopkins. El azar o el destino y una tragedia en verso cuyo tema es la libertad, Mariana Pineda, provocaron que el recuerdo de esos días se mantuvieran vivos en la actriz catalana. Primero, el estreno en Barcelona, 1927, y luego en Madrid -donde la obra fue muy bien recibida por la prensa y el público. De ahí en más, el “camino” de casi una década se fortaleció por la admiración, el respeto y el cariño entrañable entre ambos. Cuando Xirgu ya organizaba su cuarta gira por Latinoamérica, a realizarse partir de febrero de 1936, le pidió al poeta granadino que la acompañara en su recorrido. Pues sabía que la vida de Federico corría peligro en España. Pero, otra vez, el azar o el destino hizo que Lorca decidiera reunirse con ella unos meses después, cosa que nunca pudo cumplir sino la historia hubiese sido otra.memoria3

En el despojado espacio escénico de la sala Pugliese observamos algunos pocos elementos -una silla, una valija, fotos,… No es necesario más para que la intérprete nos sumerga desde el inicio en los sentidos recuerdos de aquellos momentos intensos en el que compartieron un “camino” en común. Hopkins de manera perfecta crea el clima expectante ante nuestra atenta mirada. Con una clara diferencia en el registro de su voz según a quién le otorge la palabra. Será Lorca que vive en la memoria de Xirgu, será Xirgu que le da vida a Mariana Pineda y a Yerma, a la Madre de Bodas de Sangre y a Doña Rosita. Y, será también la voz de quien lee esas cartas prohibidas por el franquismo. La actriz con solvencia escénica se desplaza, canta y baila, en una mixtura cubierta de pasión. La narrativa coreográfica que habita el espacio lúdico es a partir de su cuerpo, un cuerpo que es dicho de manera poética a través del discurso verbal y gestual. Con algunos cambios en el vestuario y en los accesorios -los zapatos, el abanico, la sombrilla, el largo lienzo,…- le otorga la textura necesaria a las distintas voces que se hacen presentes. Mientras la iluminación acompaña cada movimiento sin romper el encanto de una larga noche de vigilia.memoria1

Un acontecimiento donde cada sistema significante encastra perfectamente en el entramado artesanal. Un hecho teatral cuyos principios constructivos son la poesía y la pulsión vital por arte. Y una dupla sólida de creadores: por un lado, el dramaturgo y director asturiano Etelvino Vázquez, fundador el Teatro del Norte y, por otro, Cecilia Hopkins que nos hace emocionar más allá de la teatralidad del unipersonal. La memoria de Federico fue creada en el Proyecto Xirgu-Lorca y se estrenó en Gijón, en el 2016. En marzo del presente año se presentó en el Banfield Teatro Ensamble y esperamos su pronta reposición en la cartelera porteña con una nueva temporada en el CELCIT.

Ficha técnica: La memoria de Federico de Etelvino Vázquez. Interprete: Cecilia Hopkins. Vestuario: Milena Machado. Iluminación y Dirección: Etelvino Vázquez. C. C. de la Cooperación: sala Osvaldo Pugliese. 04 y 11/08/207. Duración: 55′.

CELCIT: septiembre y octubre, sábados 20 hs.

El immitador de Demmóstenes de Diego Starosta

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El immitador de Demmóstenes de Diego Starosta

Conferencia teatral sobre textos de José Sánchez Sinisterra y Alain Badiou

Manifiesto para una génesis

starostaAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El teatro y el actor, el espectador, el actor, y el vacío de la escena, difícil sostener el vacío que rodea al actor / personaje frente al espectador, un interrogante que nos lleva a Demóstenes y a su capacidad oratoria para mantener expectante al escucha, para sostener desde la palabra, la intensidad de expectación del posible auditorio. El actor en la tragedia entre la política y el teatro, es el mensajero de una interrelación sospechada por la mirada vigilante del Estado. También desde allí se nos lleva a Demóstenes, al político que defendía a Grecia frente al avance de Macedonia. Lo político teatral, la teatralidad en la política, no está nunca en un referente escurridizo y carente de verdad revelada sino en el cuerpo del actor que esgrime en escena las posibilidades de un texto que a través de él, se convierte en acontecimiento político. La conjunción de textualidades desde la dramaturgia de laboratorio (Sinisterra) y filosofía post-kantiana de Badiou, es el interrogante que dispara el cuerpo de Starosta hacia un espectador que sigue con interés creciente el caudal de ideas que como la marea se acercan y alejan de la playa escena hacia la platea, y surgen de un vacío escénico que exige de ese cuerpo la mayor tensión posible. El texto de Badiou es el puente entre la escritura del dramaturgo y del actor que va construyendo otro discurso posible desde el movimiento continuo de su cuerpo, desde la palabra, y desde una gestualidad que luego será restituida por ésta. En simultáneo, ese mundo de tiempo fragmentado que se maneja en el retorno hacia la entropía, aparece una pantalla simulada que va construyendo desde las imágenes un relato histórico de los últimos setenta años de la Argentina, desde Perón hasta Macri, en una cadena que teje a partir de los rostros y los cuerpos un discurso sin palabras que se basa en el vacío de las mismas pero que se reconstruye desde la memoria colectiva que nos habita. 000162678La máscara política y la máscara teatral se intercambian productivamente, mientras el cuerpo de Starosta nos dirige una conferencia sobre la teoría de los puntos necesarios de la política partidaria, y los del teatro. El Starosta director deja paso al personaje que se manifiesta en el espacio con una clase de cómo mantener la tensión de un cuerpo máquina, de cómo construir relato desde la gestualidad. Una primera parte donde el monólogo del dramaturgo español es pronunciado mientras el cuerpo / personaje recorre la escena y la llena con su sola presencia que está atravesada por maderas, que son no una escenografía contenedora sino una carrera de obstáculos a un recorrido que gira sobre sí mismo. Elementos, utilería, que será en sus manos materia prima para la producción del objeto necesario a la constitución del relato, a la continuidad de una reflexión que no cesa. Una teatralidad de interesante factura para llevar una disertación filosófica sobre el metier de la actuación y sus implicancias a escena, sin caer en los diálogos mayéuticos posibles. Del teatro que bucea en sus procedimientos a partir de los noventa como una constante en nuestra dramaturgia, Starosta, es un buscador, un investigador sobre la productividad de los procedimientos sin reiterarlos faltos de problematización, como una necesidad de efectismo escénico. Si las poéticas tienen siempre sus seguidores fervientes, en el centro de su corazón anidan aquellos que comienzan a interrogarse sobre las mismas, con el escarpelo de la filosofía. Este acontecimiento teatral, que excede cualquier categoría, tiene un intenso ritmo intrínseco que focaliza nuestra mirada desde su inicio. Una propuesta inteligente y polifónica que permite diferentes lecturas y nos interpela en tanto sujeto espectador que somos. Como lo expresa el creador de El Muererío Teatro en su “Manifiesto para una génesis”:

Es que no hay mejor texto que yo pueda abordar ahora. Ahora que es un tiempo de vacío en esta cultura de pobre materialidad. El vacío no es la nada, sino ausencia, y así es este ahora, que no es de nada sino de ausencia.

Ese vacío, esa ausencia, se multiplica en todos los planos de la cultura -no-actos aunque se actúe- porque se acciona (y se enuncia con desmesura) en un querer hacer desmesurado que atropella el presente. Es ésta una ausencia negativa, de falta.1000162680Ficha técnica: El immitador de Demmóstenes de Diego Starosta. Sobre textos de José Sanchis Sinisterra (Vacío y Presente) y Alain Badiou (Rapsodia para el teatro). Concepto y puesta en escena: Gonzalo Córdova, Diego Starosta y Diego Vainer. Actuación: Diego Starosta. Diseño gráfico: Mauro Oliver. Operación técnica: Felipe Mancilla. Asistencia de dirección y producción ejecutiva: Daniela Mena Salgado. Producción general: Compañía El Muererío Teatro / 2017. Espacio Teatral ElKafka. Estreno: 03/08/2017. Duración: 60′. Jueves 20:30 hs.

1Según programa de mano.

El dulce amargo, canciones de Safo de Daniela Horovitz

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El dulce amargo, canciones de Safo de Daniela Horovitz

Como la dulce manzana rojea en la rama más alta,

Alta en la más alta punta y la olvidan los cosechadores.

Ah, pero no es que la olviden, sino que alcanzarla no pueden. (Safo)

000163512Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un oxímoron Gluku-pikron, lo dulce amargo, que construye la poetisa, Safo en su tiempo, da nombre a un trabajo que busca llevar el mar de contradicciones que encierra el amor, a través de la música de Daniela Horovitz que le pone acordes a las bellas palabras que iluminaron el cielo de una Grecia inmemorial. El amor es así, cargado de la dulzura de los amantes y de la amargura de la soledad, la nostalgia y el olvido. Safo, la primera mujer que registra la historia dedicada a la poesía en su tierra, la isla de Lesbos en el siglo VII A.C. Su poesía cargada de sensualidad, de ambigüedad en el objeto de su deseo: “Que puedo hacer, no lo sé mis deseos son dobles” (27) de cantos y llantos, nos llega en un espacio que busca desde la escenografía crear un clima de bruma, como si el cuerpo presente en escena, llegara del tiempo sin tiempo de los siglos. Dos artefactos, que son el soporte de la guitarra y la lira, un diapasón y un piano, y la iluminación que marca las elipsis entre un cuadro y otro, constituyen la estructura de la puesta, donde el centro es el cuerpo de mujer que en tonos cálidos lleva un vestido que nos acerca al hoy y, a su vez, nos remite a la musa. Su voz presenta tonalidades desde la dulzura hasta la ira desatada, cuando acompañada con el piano, da rienda suelta a un sentimiento oscuro que necesita ser expurgado. El arte como catarsis. ¿Quién fue Safo, quién esa mujer que trascendió la historia, cuándo tantas otras quedaron envueltos en el olvido de los tiempos? Dedicada al culto de Afrodita, casada y madre, tuvo en su época, alrededor de 600 años antes de Cristo, una presencia en los círculos cultos de Grecia y de su isla Lesbos que la destaca entre muchas. 000162595Admirada por los filósofos como Platón, recuperada por los poetas como Petrarca, Byron o Rilke, sigue envolviéndonos con su sensualidad, y ofreciéndonos las palabras justas para enaltecer los sentimientos: “yo te buscaba y llegaste, y has refrescado mi alma que ardía de ausencia.” (24); Horovitz teje una tela delicada con las palabras de la poetisa, y logra un entramado que recupera un relato, donde el amor no tiene género ni edad, se da así, como un destino, como lo inevitable: “Ay dulce madre, no puedo tramar la lanzadera / muerta de amor por un niño por culpa de Afrodita” (39). Los dioses siempre presentes en el horizonte griego son los responsables de un corazón que se rinde ante la belleza y la juventud, y que sólo deseo enaltecer el alma a través de los sentidos. La iluminación de forma acertada refuerza ese clima en tonalidades sepia, sin romper el encanto que nos remite a aquel momento mítico de transmisión oral. La poetisa cantaba sus poemas acompañada por la lira hace unos 2600 años y hoy la intérprete actualiza su figura musicalizando su arte. Una interesante propuesta que nos lleva a bucear en la historia de esa audaz mujer que habría iniciado el camino de la poesía lírica romántica. Además de ser la excusa perfecta para volver a ver Safo, historia de una pasión1 (1943), un clásico de nuestro cine nacional.

Ficha técnica: El dulce amargo, canciones de Safo. Idea, música original e interpretación: Daniela Horovitz. Textos de canciones y poemas: Safo de Lesbos. Colaboración artística: Juan Parodi. Diseño de Iluminación: Agnese Lozupone. Asistente de Iluminación: Talia Szulewicz. Diseño de Vestuario: Belén Parra. Diseño gráfico: Leandro Ibarra. Realización de objetos: Gustavo Di Sarro. Montaje sonoro: Juan Cruz Masotta. Operador de luces: Cristian Domini. Luthier de lira: Adrián Novellino. Prensa: Marcos Mutuverría. Duche&Zarate. Fotos: Leandro Bauducco. Asistencia: Azul Carrasco. Producción: Florencia Siaba. El Extranjero Teatro. Estreno: 06/08/2017. Duración: 55′. Domingos 16:30 hs.

Bibliografía:

Safo, 1998. Safo. Buenos Aires: Mondadori.

1Sobre la novela Sapho de Alphonse Daudet y el guion de César Tiempo y Julio Porter, dirigida por Carlos Hugo Christensen

Christiane de Belén Pasqualini

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Christiane de Belén Pasqualini

Un bio-musical científico

No solo hacer lo que se ama, sino amar lo que se hace, es el secreto de la felicidad

christiane-t_23794chAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La vida que reconstruye Belén Pascualini y lleva al escenario en su corporeidad y bajo la dirección de Dennis Smith, es real, su protagonista está viva, es una investigadora reconocida y premiada que llegó al país, como relata la dramaturgia, en 1942, reclamada por su fama precedente, por el Dr Houssay1. De ella hay un libro –Quise lo que hice publicado en 2007- y el conocimiento cercano de la actriz. De ella hay ahora una pieza teatral cuya estructura unipersonal narra una vida pero a la vez pone en la reflexión del espectador, el concepto de género y la lucha de la mujer para desarrollarse en una sociedad que le pide que se quede a hacerle una rica comidita a su marido. Christiane Dosne Pasqualini les demostró, se demostró y nos deja como legado la seguridad de que aunque se necesite de una voluntad heroica y un terco convencimiento sobre la vocación, se pueden reunir ambos universos, y salir airosa, con sus luces y sus sombras. Ser mujer significa, para el patriarcado que dirige, sin que nos demos cuenta nuestro pensamiento, ocupar roles necesarios para la sociedad: ser hija, madre, esposa, la que guarda el fuego del hogar, la dadora de amor, la eterna vigía de los valores establecidos. Sin embargo, nacemos sin esa construcción primaria que se nos impone, y muchas logran una subjetividad que no solo encierra el mandato, sino también el deseo. Christiane pertenece a estas últimas, ya que siempre corrió detrás de un sueño, y fue construyendo otros en la medida que ganaba seguridad e inauguraba espacios para sí. Christiane (2) bajaLa actriz, nieta de Christiane, logra una excelente performance en la encarnadura de la vida de su abuela, en la forma sugerente de trabajar el cuerpo, a pesar de estar vestida con un mameluco -no con el clásico guardapolvo blanco, para darle la calidad de obrera de la ciencia al personaje; en las modulaciones de la voz, una voz que se eleva cuando recuerda las canciones que marcaron la vida de Christiane, cuando va recorriendo un camino que parece imposible, pero que tiene lo concreto de una voluntad que no reniega de sí misma. Su presencia, un piano, pequeños pizarrones que se extienden en el espacio escénico. Un espacio lúdico acotado por los pocos elementos el relato va cruzando el espacio íntimo y el público, en un devenir que atraviesa momentos importante de nuestra historia y también de la historia particular del personaje -como fue aceptar vivir en Argentina por amor a su esposo y compañero de toda la vida, Rodolfo. Y, dos pasiones así mismo se atraviesan: la pasión por la ciencia y la pasión por el teatro, en un clima donde los datos biográficos van en el mismo sentido que la ficción. La precisa iluminación recorta y parece guiar a la protagonista, por momentos creando imágenes plásticas como un registro fotográfico de un tiempo pasado y, en otros, actualizando el relato con los desplazamientos y saltos dinámicos. Una historia particular y única, dos mujeres, dos generaciones distintas y el talento de contar son los recursos que van apareciendo hasta el aplauso final de una pieza que nos reconforta y emociona. Un hecho teatro musical sin fisuras.Christiane (7) baja

Ficha técnica: Christiane de y con Belén Pasqualini. Música original: Belén Pasqualini (excepto “Smoke gets in your eyes”, de Kern/Harbach). Diseño de Iluminación: Claudio Del Bianco. Asistencia en Diseño de Iluminación Facundo David, Martin F. Paponi. Prensa We Prensa. Comunicación Web: Enchulame Social Media. Gráfica Internet: URL / IURLAD. Producción Ejecutiva (reestreno) Belén Pasqualini. Producción General & Dirección: Dennis Smith. El Cultural San Martín. Segunda temporada. Reestreno: 30/04/2017. Duración: 60′.

Hemeroteca:

Bär, Nora, 2008. “Tuve una buena vida: quise lo que hice” en La Nación, domingo, 13 / 1.

Dentro de dos semanas, la doctora Christiane Dosne de Pasqualini cumplirá 88 años. Nacida en un suburbio de París, criada en Canadá y argentina por adopción, discípula de Houssay, investigadora del Conicet, madre de cinco científicos y primera mujer que se incorporó a la Academia de Medicina, decidió remontar el río de su vida para reunir recuerdos que atraviesan el siglo XX y ofrecen un testimonio de primera mano sobre la historia de la ciencia local. El fruto de ese ejercicio es Quise lo que hice (Leviatán), una autobiografía de más de 400 páginas que combina como ella suele hacerlo todo, de la forma más natural que pueda imaginarse, humor, aventuras, picardía, emoción, melancolía, tristeza, reflexión; pero que en ningún momento pierde esa cualidad que hace valioso un relato: el encanto. “Me fui de mi casa a la Universidad Mc Gill a los 15 años -cuenta Dosne de Pasqualini-. A los 22, gané una beca para venir a trabajar durante un año con el doctor Houssay y me enamoré de este país y de su gente. Después me casé con Rodolfo [Pasqualini] y ya me quedé a vivir aquí, pero mi madre era una mujer muy ordenada y guardó todas las cartas que le mandé semanalmente durante 35 años. En 1980 se murió mi padre y ella me dijo: “Tengo todas tus cartas, ¿qué querés que haga?” Yo le dije que las tirara. Rodolfo se interpuso: “No, vamos a hacer unos paquetes y las mandamos a Buenos Aires”, decidió. Eran cuatro enormes paquetes que recorrían mi vida desde los 15 a los 60 años. Entonces, cuando él se enfermó y tuve que estar mucho más en casa con la computadora, empecé a abrirlas y a escribir.” (Bär, 2008)

Contando a mi abuelo. Juan Bosch, tres relatos por TIBAI Teatro

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Contando a mi abuelo. Juan Bosch, tres relatos

por TIBAI Teatro (Argentina-República Dominicana)

La vieja Remigia sujeta el desflecado aparejo, alza la pequeña cara y dice:

-Dale ese rial fuerte a las Ánimas pa que llueva, Felipa.

Felipa fuma y calla. Al cabo de tanto oír lamentar la sequía, levanta los ojos y barre el cielo con ello. Claro, amplio y alto, el cielo se muestra sin una mancha…1

unnamedAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Contar, contar, una manera sincera y llana desde la voz y el cuerpo de revivir la escritura, una forma de acercarnos desde la teatralidad a la literatura, a la palabra no pensada para ser acto en una escena, pero que no deja como el drama de mantener una tensión que se le aproxima. El cuento como el teatro tienden a la concentración, a la unidad de relato, a mantener un suspenso que nos haga como lectores / espectadores sostener la respiración, diluirnos en un tiempo otro, el del relato, a olvidarnos de nosotros mismos para seguir con interés los avatares de los personajes. La nieta del gran escritor y poeta nacido en República Dominicana pero que desarrolló su carrera sobre todo en Puerto Rico, Juan Bosch, nos traslada a la geografía de su territorio, y a la problemática que preocupaba a su abuelo desde lo social. Con un humor, que no está ausente a pesar de la fuerza de lo que exponen los cuentos seleccionados: Dos pesos de Agua, Los amos y El algarrobo; la textualidad de Bosch nos lleva de la mano para entender un contexto que nos resulta desconocido, pero que podría también ser el nuestro, si alejáramos por un momento nuestra mirada de lo más cercano en tiempo y espacio. Los avatares del clima, en tiempos donde el hombre ha destruido la naturaleza más allá de lo posible, hace que el primer relato tome una dimensión en un hoy donde nos vemos atravesados por los movimientos entre inundaciones y sequías que provocan desplazamientos y migraciones, pueblos abandonados, historias perdidas; pero la poética de Bosch nos lleva de la mano del realismo mágico, a proponer las variaciones a un pedido desmesurado, de todas formas, es el hombre quien con su falta de criterio o con su desesperación quien provoca la catástrofe. El segundo relato que se cruza con el primero y con un tercero que es una canción de esperanza, nos muestra la diferencia de clase y el abuso de quien manda sobre quien obedece, y responde a los principios políticos de su autor2, Los amos, es la presencia de la crueldad en acto donde el cuerpo y la voz de María Isabel Bosch logran con excelencia transmitir la sumisión, el dolor, y la indiferencia que sufre el pobre sobre su situación claro ante el cinismo y el abuso de quienes mandan, sobre vidas y ganados. El algarrobo nos habla de la esperanza, porque la vida que se inicia en un caserío pobre le otorga al hombre la fuerza para llevar adelante su trabajo, es también una metáfora de la vida, donde lo viejo, lo asentado por la costumbre y la tradición debe dejarle lugar a lo nuevo a lo recién nacido. CONTANDOAMIABUELOJUANBOSCH1949_posterEl grupo TIBAI tiene ya quince años de trayectoria en escenarios internacionales, y construye una narrativa escénica que tiene la poesía e intensidad para sumergirnos, desde su inicio, en una corporalidad que excede las fronteras ficticias, más allá del color local.

Ficha técnica: Contando a mi abuelo. Juan Bosch, tres relatos. Interpretación y Dirección: María Isabel Bosch. Asistente y Supervisión Corporal: Verónica Belloni. Dirección Técnica y Puesta de luces: Diego Schiavini. Asistente Técnico: Eugenio Saz-Zatwarnicki. Supervisión Energética: Lucrecia de la Torre. Gabración de Sonido: Fernando Santos. Diseño de Vestuario: Silvina Zorzolli. Confección de Vestuario: Susana Medina. Prensa y difusión: Paula Simkin & Daniel Franco. Diseño Gráfico: Rocío Fernández Sansone. Fotografía: Diego Schiavini. Producción general: Grupo TIBAI Teatro. Patio de Actores. Reestreno: 27/05/2017. Duración: 60′.

1 Fragmento de Dos pesos de Agua

2 Su presencia en la vida política nacional, como el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano, fue percibida como un cambio por los dominicanos. Su manera de hablar, directa y sencilla, sobre todo al dirigirse a las capas más bajas de la población rural y urbana, le proporcionó una gran simpatía popular. Aunque fue víctima de una campaña sucia por parte de la Iglesia y los sectores conservadores que lo acusaron de ser comunista, en las elecciones del 20 de diciembre de 1962, Bosch obtuvo un triunfo total sobre su principal opositor Viriato Fiallo de la Unión Cívica Nacional. Fueron las primeras elecciones libres después de la muerte del dictador.

Mar de noche de Santiago Loza

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Mar de noche de Santiago Loza

Quien con sus ojos ha visto a la Belleza ya está entregado a la muerte (T. Mann)

mar de nocheAzucena Ester Joffe

La particular escritura dramática de Santiago Loza nos ubica en un tiempo pausado, en el último y doloroso recuerdo, de un hombre en la penumbra de su habitación de hotel. Un presente que desaparece ante la soledad, el desamor y la agonía; es su última noche y no se atreve a olvidar; es el momento en el cual el protagonista es dicho por su pasado, por los recuerdos que a cada instante duelen más mientras el ruido constante del mar parece deglutirlo. Un texto poético que tuvo como inspiración dos obras literarias. Por un lado, De profundis (1897) de Oscar Wilde, considerado el texto más íntimo del autor, la larga epístola que escribió desde la cárcel de Reading a su amante Lord Alfred Douglas. Y, por otro, la novela corta Muerte en Venecia (1912) de Thomas Mann y la adaptación de Luchino Visconti en el film homónimo (1971) el compositor Von Aschenban viaja a Venecia para superar su severa depresión, allí conoce y se enamora del joven Tadzio, de tan sólo 14 años.mardenoche1

La escritura escénica de Guillermo Cacace profundiza ese relato en primera persona y nos instala, como en la secuencia final del film: cuando ese hombre mayor parece reconocer en el joven a la Muerte en el preciso instante anterior a lo inevitable –sentando en la playa Von Aschenban observa a Tadzio, quien después de penetrar en el mar se da vuelta y lo señala. La intensidad del trabajo actoral de Luis Machín le otorga a su personaje la textura perfecta, a partir de su rostro, su forma de mirar, y de los matices de su voz pues el cuerpo no le pertenece, es un cuerpo tullido y casi sin movilidad. La potencia del actor nos devuelve un rostro sin el “otro”, un rostro sin reclamos y sin vacío, es el rostro del pasado y de lo íntimo, porque el presente y lo público ya no existen. En el centro del despojado espacio escénico sólo él sentado en el sillón que contiene su dolor, el resto en penumbras; así cada palabra, silencio y/o mirada tiene su peso específico. El relato inacabado de la intimidad dolorosa y angustiante, como una pulsión interior, nos atrapa desde su inicio y no hay modo de desviar nuestra mirada ya que nos hundimos en la acabada mixtura de lo exterior y de lo interior. El protagonista es un hombre demacrado y enfermo, pero la dolencia que lo atormenta más es la de una relación amorosa que lo ha sumido en la total desolación. El personaje, a medida que es dicho por su ayer, se va convirtiendo en el “viajero” que espera la Muerte, ese otro ser espectral que está omnipresente, y nos involucra en su viaje final por un mar infinito que nos es vedado. El acertado vestuario, por un lado, y la precisa iluminación que subsume el espacio lúdico a la mínima expresión, por otro, terminan por construir el clima efímero y de vigilia que requiere la situación dramática. Mar de noche es el unipersonal donde el dolor y la decadencia, física y espiritual, se construyen claramente a partir de un rostro y de una voz: Luis Machín.

Ficha técnica: Mar de noche de Santiago Loza. Con: Luis Machín. Dirección: Guillermo Cacace. Diseño de vestuario: Magda Banach. Diseño espacial: Alberto Albelda. Diseño de iluminación: David Seldes. Asistente de iluminación: Estefanía Piotrkowski. Diseño sonoro: Patricia Casares. Diseño gráfico: Leandro Ibarra. Fotografía: Alejandra López. Prensa y difusión: Carolina Alfonso. Asistencia de dirección: Gastón Re. Producción comercial: Marcelo Riva. Dirección de producción: Romina Chepe. Apacheta Sala Estudio. Estreno: 28/04/2017. Duración: 60′.

María Merlino, una actriz y sus personajes

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María Merlino, una actriz y sus personajes

Nada del amor me produce envidia de Santiago Loza

¿Cómo vuelvo? Basada en cuentos de Hebe Uhart

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Las dos puestas están dirigidas con talento y creatividad por Diego Lerman. El director logra que la actriz en un espacio contenedor de su subjetividad se exprese con sutilezas, y componga imágenes de belleza inusual. En ambos espacios íntimos, con muy pocos elementos, las historias particulares son atravesadas por el espacio público, y la intensidad de los relatos focaliza nuestra mirada desde su inicio. Cada obra tiene un ritmo intrínseco y sostenido que fluye naturalmente hasta clausurar un hecho teatral sin fisuras.

urlMelodrama musical

En Nada del amor me produce envidia, María Merlino se encarna en la piel de la modista enfrentada al destino, ya hace algunos años y cada vez su interpretación va ganando en sutilezas. La manera entre firme y delicada conque construye al personaje, que nos presenta su vida en el momento exacto de una disyuntiva fundamental que la tendrá por primera vez como única protagonista, es excelente. Luego sabremos que ese personaje vuelve una y otra vez de una memoria ida, de un pasado al que sin embargo, como sociedad debemos una y otra vez volver, para entender, para entendernos. Porque lo que plantea Loza y transmite con talento la Merlino, es una metáfora del país: dos bandos, y la posibilidad de tomar partido por uno, jugarse como se dice, o intentar una salida por el medio, sin comprometerse con ninguno. Salida que inevitablemente nos llevará a quemarnos en el fuego de la historia. Porque salir de la disyuntiva tiene como consecuencia el sacrificio. La clase media, trabajadora, profesional, con poca conciencia de clase, intenta en un país que desde su nacimiento vive dividido, crecer apolíticamente, sin pisar el barro, sin sentirse demasiado bien ni con unos ni con otros. Admirando a lo que cree la élite, pero subyugada por el poder, siempre. Pero además Loza también en lo privado de ese cuarto de costura, nos habla de género, de la sublime tentación de una mujer común, de tomar una decisión que la aleje de convenciones y convicciones ajenas. La modista ya nos ha dicho como su vida se resume a lo que los demás decidan, ella sólo acompaña, y cuando por fin decide por sí, uno puede pensar por miedo a tomar una decisión trascendente, lo hace contra toda lógica y a pura pasión, igual que las letras de los tangos que entona con maestría. Necesita finalmente, ella también, un final heroico. La dirección sin embargo, quiere que nos llevemos la dulzura de su voz inmortal, tan parecida a la otra, a la de su admirada Libertad, y la mirada final es una canción desde una identidad que transforma el famoso vestido del cuento. unnamed5

Ficha técnica: Nada del amor me produce envidia de Santiago Loza. Actriz: María Merlino. Dirección y Puesta en escena: Diego Lerman. Música: Sandra Baylac. Iluminación: Fernanda Balcells. Escenografía: Flor de un Día. Diseño de vestuario: Valentina Bari. Asistente de vestuario: Lili Piekar. Realización de vestuario: Carmen Montecalvo. Realización tela vestido final: Martín Sal. Asistente de sala: Celeste Morchio. Producción: Flor de un día. Asistente de producción: Julián Gómez. Fotografía: María Sureda. Diseño gráfico: Malena Castanón. Producción en gira: Luz Algranti. Prensa y difusión: Caro Alfonso. Teatro Santos 4040. Séptima temporada, reestreno: 01/04/2017. Duración: 60′.

urlLeyenda campestre de una maestra errante

Mujeres comunes en una actriz fuera de lo común, que en ¿Cómo vuelvo? narra fragmentos de la vida de una maestra rural, hija de una maestra que llegó a ser directora de escuela, y de la cuál heredó una vocación para la educación y la enseñanza a partir de su interés en el conocimiento. Sin embargo, no se ubica, es decir, su manera de ver la forma de expandir saber no encaja en una escuela pública que se rige por la disciplina y la repetición de datos. Ella busca llegar a sus especiales alumnos de otra manera, sin conseguir eco suficiente para que se la considere más allá de reconocer su “voluntad” para el trabajo. El trabajo con la iluminación es fundamental en las dos obras pero sobre todo en esta última de la mano de Iván Glerasinchuk y Miranda de Sá Souza, donde desde la profundidad del escenario avanza la figura del personaje hacia proscenio entonando una vidala que hace aún más mágico el momento. En un espacio escénico que a partir de los audiovisuales nos lleva por diferentes geografías las que atraviesa la maestra en su recuerdo. Hebe Uhart, en sus relatos construye personajes que deambulan por sus vidas con ojos de turistas, ven los rincones que recorren, su casa, su barrio, su país o países otros a los que los ligan saudades de inmigrantes, con una mirada de viajero: pero no de cualquiera sino de uno que intenta profundizar su mirada en aquello que no se ve a simple vista, hasta que este mundo y el otro se parezca o se naturalicen. Así la maestra rural, intenta en cada suplencia, en cada pase a otro escenario escolar, naturalizar su mirada al entorno para sentirse ubicada, en situación, no desentonar, sin lograrlo en ninguna parte.unnamed

Ficha técnica: ¿Cómo vuelvo? Basada en cuentos de Hebe Uhart. Adaptación teatral e intérprete: María Merlino. Banda sonora: Carmen Baliero. Dirección y Puesta en escena: Diego Lerman. Producción: Flor de un día. Co-Productores: Nicolás Avruj – Diego Lerman. Iluminación: Iván Gierasinchuk – Miranda de Sá Souza. Vestuario: Valentina Bari. Asistente de vestuario: Lili Piekar. Realización de vestuario: Carmen Montecalvo. Maquillaje y peinado: Jorge Palacios. Escenografía: Diego Lerman. Realización escenográfica: Duilio Della Pittima. Asistentes de sala: Julián Gómez – Celeste Morchio. Coach boleadoras: Leonardo Santander. Asistente de producción: Josefina Galeano. Ayudantes de producción: Federico Quintana. Video: Diego Lerman – Ivan Gierasinchuk. Post producción de video: Josefina Castillo Carrillo – Alejo Saravia. Coordinación de post producción: Carolina Juskoff. Dibujos: Milo y Renata Lerman Merlino. Diseño gráfico: Malena Castañón Gortari. Prensa y difusión: Carolina Alfonso. Producción en gira: Luz Algranti. Teatro Santos 4040. Tercera temporada, reestreno: 08/04/2017. Duración: 60′.

 

Yo, Encarnación Ezcurra de Cristina Escofet

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Yo, Encarnación Ezcurra de Cristina Escofet

Un pedazo de historia en la piel de una mujer que entendió como nadie que nacer en estas tierras no implica nacer en una patria (Escofet)

137d49af-348c-49e4-ab8f-4ad683481e1aAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Cristina Escofet elige el pronombre personal para encabezar el título de su obra, y no es una comodidad o un gesto vacuo; esa primera persona es la afirmación de una subjetividad que sabe lo que vale, lo que siente, lo quiere y como conseguirlo. Yo soy ésta, mírenme, aquí les voy a narrar una historia velada, que los que construyen los discursos obvian, dejan para otro momento, prefieren ignorar; como a aquellos a los que yo y Juan Manuel representamos, a los mestizos, a los negros, a la chusma federal. Desde esa presencia que se sabe parte una textualidad que nace de las vísceras, que surge de la espiral de un sujeto que se impone, y que también entiende cuando dejar el escenario. Nuestra historia la oficial, cubre con un manto de ignominia al período rosista, pero sobre todo y en todo tiempo, tiende una neblina sobre las figuras femeninas que tejieron con fuerza la trama de un relato cargado de violencia. La presencia de las mujeres en el canon establecido es casi un objeto de diseño, una decoración que ilustra los deseos de los hombres que combatían contra el enemigo de afuera pero mucho más con el que debería ser un compañero, aquellos que llevaron varios nombres pero una sola calificación, cipayos. La presencia de Lorena Vega en escena, nos hace volver en el tiempo, y sumergirnos en un pasado que desconocemos, o conocemos mal, atravesado por el odio, y el silencio. Su actuación es tan potente que no podemos separar al personaje histórico de su figura en el tiempo que dura su performance en escena. Ella es la Ezcurra, y nos atraviesa con sus palabras, sus maneras, su furia y la calidad de un amor sin miramientos, sin dulzuras, pero inalterable como los metales nobles. Construye con las palabras que diseña Cristina Escofet las imágenes que éstas nos sugieren: cuando menciona al moro de Quiroga, la añoranza es tanta en su rostro, que nos parece que la ilusión de verlo también nos abarca. Un espacio casi despojado, un sillón que sirve para descansar un cuerpo que se despide, el espejo que refleja la mirada propia, y establece la metáfora de la que el otro posa sobre ella, y las cartas, tiradas por el piso, viejos testigos de un tiempo ido, en que ella tallaba fuerte sobre la casa, las cosas, la política y su hombre. Tiempo donde se esconde su cuerpo joven, todo sensualidad, y sexualidad con un destino marcado desde la primera vez que vio a Juan Manuel. La dramaturga construye sus mujeres desde adentro hacia fuera, el vestuario es entonces una expresión de un sentimiento, no una descripción de época, no una marca temporal que nos ubique como espectadores; o no solamente eso; es una extensión del momento del personaje, una necesidad en ese instante de su vida. Cada sistema significante aporta su especificidad sin subordinación a un hecho teatral intenso: la música en vivo, vidalas y refalosas, no es simple acompañamiento sino que tiene un rol dramático; la iluminación, entre luces y sombras, nos devuelve el alma sensible de la Negra Toribia, y el vestuario deja al descubierto la musicalidad de un cuerpo con sangre candombera. En este unipersonal todo encastra perfectamente, con cadencia poética y ferocidad visceral. Encarnación / Lorena nos envuelven de tal modo que quedarán en nuestra cotidianidad más allá de finalizada la obra. Una Mujer que habita el espacio lúdico y a su vez es tan cercana que dilata nuestro presente, y deja entrever la perfecta conjunción entre la escritura dramática, Cristina Escofet, y la escénica, Andrés Bazzalo.5d21e60a-2c13-492a-b375-3162bd896168

Ficha técnica: Yo, Encarnación Ezcurra de Cristina Escofet. Actúa: Lorena Vega. Músicos en escena, música original y arreglos musicales: Sebastián Guevara, Agustín Flores Muñoz, Malena Zuelgaray. Dirección musical: Agustín Flores Muñoz. Vestuario y Asesoramiento artístico: Adriana Dicaprio. Diseño de Iluminación: Soledad Ianni. Fotos y Diseño gráfico: Lucio Bazzalo. Prensa: Silvina Pizarro. Asistencia de dirección: Pablo Cusenza. Dirección general: Andrés Bazzalo. Teatro del Pueblo: sala Teatro Abierto. Estreno: 08/04/2017.

Mr Xpender

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Mr Xpender

Feria Cómica Serial

Unipersonal de Sergio Lumbardini

IMG_0120 (3)María de los Ángeles Sanz

Una Feria de variedades, un presentador que nos interpela a pasar y ver, a internarnos en ese mundo que nos ofrece singularidades, y nos promete momentos únicos, experiencias nunca antes vistas. Y allí vamos de la mano de Sergio Lumbardini, que nos hace recorrer por diferentes cuadros, que nos presenta distintos personajes, todos creados bajo su escritura y la percepción aguda sobre aquellos que alguna vez fueron para él, lo que ahora es él para nosotros; el público que cómodamente en nuestros asientos somos testigos y participantes de una obra que se construye también con nuestra presencia activa. Cuadros que se van sucediendo donde cada uno de sus protagonistas nos presenta sus habilidades: el misterio de las cartas, los juegos de azar, la búsqueda de la risa, el vendedor de pochoclo, la marginalidad y lo artístico, a partir de un humor cargado de ironía, la presencia del clown que intimida; todos y cada uno en la encarnadura de un excelente actor que produce con mucho talento y maestría su trabajo. Desde la interpelación a un espectador que ríe de sus acciones, que disfruta de su presencia, hasta la composición de sus criaturas en voz, corporeidad, gestualidad, lenguaje, vestuario y maquillaje que conforman la teatralidad necesaria para hacer verosímil su presencia. El teatro de variedades, teatro del género ínfimo como lo define Mauricio Kartun, desde la emoción y el reconocimiento, tiene una larga trayectoria en el campo cultural de Buenos Aires: el Bajo, El Balneario, o los espacios teatrales como el teatro de Varieté son algunos de los sitios habituales donde artistas de todas las disciplinas y condiciones buscaban ganarse el pan diario a partir de la exposición de sus habilidades o de sus excentricidades.

Son los artistas de Balneario Municipal, las variedades de tablado, que acaban su rutina del día y vuelven a paso vivo buscando la avenida Belgrano en la que encarar algún transporte tardío, algún ómnibus de la corporación que circule todavía, o un auto colectivo. Llevan en los bolsos de lona los uniformes sudados que orearán en la pieza de pensión: el esmoquin brillante, el acampanado vestido español, el turbante. (…) marchan sin hablar, como durmiendo… (185)

Lumbardini rescata en su trabajo esa misma emoción, ese mismo reconocimiento sin dejar de lado sus oscuridades, y sus lunas negras. Sus personajes nos divierten, pero también nos intimidan en un diálogo con el público que no reniega de lo áspero. Es una puesta que no olvida ningún detalle, desde la música que nos recibe, hasta el trabajo con la iluminación, que aporta la voz en off para no cortar el fluido narrativo, entre bambalinas, entre cuadro y cuadro. Todo suma a la concreción feliz de un trabajo que tiene ya una trayectoria en la vida profesional del actor, para atraparnos en la espiral de un mundo de ilusión.IMG_0052 (2)

Bibliografía:

Kartun, Mauricio, 2006. Escritos 1975 – 2005. Buenos Aires: Editorial Colihue.

Ficha técnica: Mr Xpender de Sergio Lumbardini. Actor: Sergio Lumbardini. Asistente de dirección: José Luis Giménez. Fotografía: Laura Minevitz. Comunicación visual CCC: Claudio Medín. Dirección: Christian Forteza y Sergio Lumbardini. Sala: Osvaldo Pugliese. Centro Cultural de la Cooperación. IMG_0067