Archivo de la categoría: Teatro y Sociedad

Almacenados de David Desola

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Almacenados de David Desola

Una pequeña historia sobre el sentido de la vida

1Azucena Ester Joffe, Maria de los Angeles Sanz

Almacenados es una pieza que, desde el minimalismo: dos personajes, un espacio despojado, metáfora del vacío de sentido, la uniformidad del guardapolvo, todo lo que hace a la presencia de la ausencia, es decir, a un vivir sin sentido en la vida del Sr. Lino. Un hombre viejo a punto de jubilarse, un muchacho, Nin, que ingresa a su mundo para reemplazarlo, pero también para desestabilizar esa armonía sostenida en la repetición y el tedio. Un joven cuya presencia, y a partir de su nombre se presenta como una incógnita, un misterio, dentro de la cotidianidad de sus actos. La nada que se desarrolla en la jornada sostenida por el hábito del primero, y la fuga que propone el segundo, estalla cuando lo normal empieza a mostrar su irracionalidad. Con pocos elementos la dirección de Susana Hornos y las muy buenas performances dan consistencia a un relato que desde lo no dicho, nos hace testigos a esa zona gris que tiene la vida, alienada por el trabajo, y el abismo que presupone para muchos el abandono de una rutina, que es la estructura ósea de su existencia, cuando esta se desvanece. unnamedLa sociedad ejerce sobre los cuerpos una violencia que como afirma Byung-Chul Han, no parte del exterior sino de las entrañas mismas del individuo, de su propia iniciativa:

El sujeto de rendimiento es prisionero y vigilante de s.f. mismo. No puede protegerse de esta violencia, porque es el mismo quien la provoca. [] La sociedad de rendimiento se desarrolla siguiendo su propia lógica hacia una sociedad del doping1. Una vida reducida a la mera función vital es una vida que hay que mantener sana bajo cualquier concepto. La salud se convierte en la nueva diosa. Por eso la vida nuda es sagrada. La particularidad que distingue a los mohines sacri de la sociedad de rendimiento de los de la sociedad de la soberanía es que los primeros son incapaces de morir. Su vida se parece a la de un no – muerto. Están demasiado vivos para poder morirse, y están demasiados muertos para poder vivir. (2016: 195/197)

En esta temática que la textualidad desarrolla y que queda explicita en la puesta, es la distancia entre una generación y otra; sobre el universo de lo viejo, se aproxima una forma de aceptación, ante la posibilidad de conseguir un lugar, cualquier lugar en una lucha desigual por la sobrevivencia. Ambos protagonistas se mueven con comodidad entre la tensión y la comicidad, en un depósito apenas habitado -un escritorio con su silla, un viejo reloj para ficha, un teléfono,…- a la espera de los camiones con la ansiada carga: mástiles para barcos y/o las astas para banderas. La iluminación termina por construir el clima necesario para una historia que transcurre en cinco días laborables y donde espacio público condiciona la relación entre dos los trabajadores. 1unnamed.jpg

Ficha técnica: Almacenados de David Desola. Elenco: Juan Luppi (Nin), Horacio Peña (Sr. Lino). Asistencia: Leidy Gómez Roldán. Produccion ejecutiva: María Velez. Escenografia: Marcelo Valiente. Vestuario: July Harca. Iluminación: Alfonsina Stivelman. Diseño Gráfico: estudiopapier. Música: Leandro Calello. Fotografía: Akira Patiño. Prensa: Marisol Cambre. Dirección: Susana Hornos. La Carpintería Teatro. Estreno: 08/07/2018. Duración: 85’. Funciones: domingos 17:30 hs.

Bibliografía:

Byung-Chul Han, 2016. Topología de la violencia. Barcelona, España. Editorial: Herder.

1 Para sostener el Estado capitalista actual el sistema incentiva entre otros un tipo de comportamiento denominado doping: que es acudir a ayudas externas como por ejemplo las drogas, o las dietas para la salud con el presupuesto de lograr una vida mas sana y por mucho más tiempo.

 

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Migrantes de Gabriel Fernández Chapo

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Migrantes de Gabriel Fernández Chapo
Por la Compañía Franco Argentina
Mirando al Sur

María de los Ángeles Sanz

Migrar, migrar es un deseo, es una utopía de encontrar un territorio,
una cultura que nos permita volar, ser otros, distintos y mejores, que
nos dé una oportunidad para que los nuestros, también tras nuestro
trabajo, logren hallar un nuevo porvenir, más promisorio que el
presente. Migrar es una apuesta fuerte hacia el futuro. Gabriel
Fernández Chapo escribe la textualidad de Migrantes, bajo el nombre de
Sudacas, y nos lleva a un tiempo cuando las colas frente a los
consulados eran una normalidad cotidiana, tras casi veinte años de
aquella realidad, nada ha cambiado, y la migración en nuestros países
latinoamericanos, como en otras latitudes, por las mismas u otras
razones sigue siendo una permanente y fluida realidad. Como declara en
una entrevista en 2014 para Emmanuel Videla, tras su regreso de la
beca que había recibido en 2012 para entrevistar a inmigrantes latinos
en España:

Volví muy movilizado, porque son historias de todo tipo, historias de
separación de familias, de sueños, de expectativas”, cuenta. El
proyecto se llamó Sudaca. Chapo se mandó al avión. Cuando llegó al
aeropuerto, se presentó en calidad de “becario”. Y ahí se detiene y
recomienda a otros: “No hay que decir eso porque si no piensan que vas
a trabajar, que no está mal, pero…”. Marchó preso al calabozo. Le
renegó a la Policía: “¡Si vengo invitado por tu gobierno!”. De nada le
sirvió. Esos dos ingredientes juntos, Sudaca y “becario”, lo llevaron
a prisión por dos días, a pesar de que tenía una carta del cónsul
español invitándolo a realizar la investigación. Más allá, Fernández
Chapo reconoce que se llenó de historias de todo tipo, pero fue brusco
“asimilar algo que no era ficción, era realidad”.000183074 migrantes

Desde allí surge el proyecto junto a la directora y a un elenco
multinacional, que dará cuerpo a la puesta que hoy se presenta en el
Teatro del Pueblo. En un escenario que en Penumbras nos muestra a los
personajes enfrentados y hacia fondo una escalera, que tendrá la
funcionalidad de ser la escalera del avión, y la metáfora de la
movilidad social que buscan en su viaje. Con un vestuario pleno de
color y de señales étnicas, con la mixtura de diferentes técnicas,
entre ellas la del uso de máscaras, cada uno de ellos se va
presentando y nos va introduciendo desde el humor y la comprensión, de
cuáles son sus anhelos, sus deseos, y sus frustraciones. Las muy
buenas actuaciones, van concretando su pertenencia, desde una voz que
denuncia en su manera el origen, aunque a veces la tonada se pierde, o
está demasiado forzada. Una temática que se reedita, por la concreción
de las migraciones de ciudadanos de la patria grande a nuestro país, y
de nosotros, otra vez, buscando en la extensión de los límites a un
nuevo escenario para nuestro futuro- La incertidumbre propia de los
tiempos, la globalización nos lleva a la instancia de una procesión de
figuras fantasmales que surcan los mapas, corridos por la guerra, el
hambre consecuencia de ella, o de los mercados y sus crisis, y la
falta de un horizonte que se parezca medianamente a un estar en
armonía con el mundo. La dirección busca conciliar los relatos
individuales a través de la música y una coreografía que instala la
presencia de lo colectivo. Una puesta que busca la empatía, y transita
la emoción de las historias que nos convocan desde un pasado y
presente en busca de un mejor futuro.000183075 migrantes

Hemeroteca:
Videla, Emmanuel, 2014. “Quiero viajar de Ushuaia a la Quiaca” en NAN,
11 de noviembre.

Ficha técnica: Migrantes de Gabriel Fernández Chapo. Elenco: Mariana
Maciel, Juan Prada, Olivia Torrez, Vladimir Chorny, Paul Criollo
Criollo, César Riveros. Música y composición: Laura Dos Santos.
Asesoría y Realización de Títeres: Ivo Siffredi. Vestuario: Magda
Banach. Máscara y Commedia Dell’ Arte: Renata Armesto. Coreografía:
Fabián Gandini. Luces: Ricardo Sica. Diseño Gráfico e Ilustración:
Petre. Foodstylling: Marimè Suárez. Redes Sociales: Agustín Ariztegui.
Asistencia de dirección: Laura Kossoy – María José Colman. Dirección:
Greta Risa. Teatro del Pueblo.

Vil Metal. Cuando nada más importa de Maxi Rofrano

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Vil Metal. Cuando nada más importa de Maxi Rofrano

Nunca me abrí de esta manera. La vida es nuestra, vivámosla como queramos.

Estas palabras no solo las digo, sino que nada más importa.1

unnamedAzucena Ester Joffe

El ambiente del Vera Vera Teatro es acogedor, en especial, para estas frías noches de invierno, y la espera se hace agradable con un vasito de cerveza artesanal. Las dimensiones de la sala son reducidas lo cual nos permite involucrarnos con la historia desde el inicio por la cercanía al espacio lúdico. Ficción que se desarrolla en una cocina de paredes descascaradas, quizá como metáfora de una cotidianidad a jirones, con algunos elementos sobre la mesa -un pequeño arbolito navideño, un barato muñeco Power Ranger,…y una heladera vacía cuya puerta no cierra. Por momentos la luz es muy tenue, tal vez por la baja tensión, pero estos personajes están acostumbrados a que así sea y no alteran su diálogo. Una historia simple, común, que nos ubica en el Conurbano Bonaerense con sus protagonistas atravesados por sueños que intentan cumplir a toda costa. En una noche calurosa de Navidad, después de las doce, cuando los pequeños quieren abrir su regalos y los adultos sólo festejar. La pareja enfrenta una crisis, Sil (Ana Clara Schauffele) ha decidido marcharse y dejar al pequeño al cuidado del padre, para retomar su entrenamiento corporal rompiendo con la idea de que sólo ella es la responsable de la crianza del hijo. En tanto, Rama (Federico Minervini), que le había ocultado su intención de realizar una gira por Perú, quiere vivir del Heavy Metal. El Mono (Marcelo Saltal) es el vecino y es quien empuja al joven a intentarlo todo por el sueño personal. Ellos son dos metaleros que, sin embargo, se ganan la diaria con una banda de cumbia pero tienen la necesidad vital de volver con su banda de metal, posibilidad que les brindaría la utópica gira. Ambos mantienen a flor de piel ese pasado que forma parte de su esencia y no les importa lo que tengan que dejar en el camino. El conflicto de base parece estar en saber cuál de los proyectos de vida es el impostergable.

En el espacio virtual representado, transcurre la fiesta y se escucha la música -mezcla de cumbia y heavy metal. Esa instancia tan frecuente entre los vecinos del barrio, donde siempre hay un plato más en la mesa y una birra para compartir, algo insólito entre los habitantes anónimos de un mismo edificio en las grandes ciudades. El elenco de manera acertada le otorga la textura a cada criatura, tres seres comunes y queribles, con el ritmo sostenido que requiere la situación dramática. Aunque no podemos dejar de mencionar, especialmente, el desempeño de Marcelo Saltal, quien construye a su Mono de forma orgánica, con su gestualidad y sus desplazamientos. ¿Quién no tiene a algún Mono en su círculo cercano?

Vil Metal… es un relato con color de barrio, acaso con el virado a sepia del conurbano, con sus determinadas costumbres y códigos, donde la lucha por esos deseos dichos en voz alta es cotidiana, sin el permiso de bajar los brazos. Entre el humor, algo de tensión y el drama del día a día, la propuesta escénica de Maxi Rofrano nos atrapa desde el comienzo y una vez concluida nos queda el sabor de haber estado con gente conocida, la que pelea por sus sueños con dignidad, quizá, como única forma de mantenerse vivos en una sociedad que intenta expulsarlos constantemente; un “territorio otro” que parece ser ajeno a muchos argentinos.30707985_448051588985647_7226249576070512640_n

Ficha técnica: Vil Metal. Cuando nada más importa de Maxi Rofrano. Actuan: Ana Clara Schauffele (Sil), Federico Minervini (Rama), Marcelo Saltal (Mono). Escenografía y Vestuario: Carolina Beltrán. Diseño de Luces: Gonzalo Calcagno. Diseño Gráfico: Facundo Maioli. Ilustraciones: Sabrina Janczewski. Fotografía: Carlos Brigantes. Prensa: Correydile. Producción Ejecutiva: Maxi Rofrano. Producción: Maxi Rofrano y Delfina Robles. Supervision de Direccion: Juan Prada. Dirección: Maxi Rofrano. Teatro Vera Vera. Estreno: 12/05/2018. Duración: 70’. Funciones: sábados 23 hs.

1Según programa de mano.

Jazmín de invierno de Carla Moure

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Jazmín de invierno de Carla Moure

Todas/os somos Jazmín

35488033_1894959527233273_8259553913611485184_nAzucena Ester Joffe

El programa de mano de Jazmín de invierno es un claro aglutinador de sentidos: un tríptico. Una imagen elocuente en cuyo centro observamos a la adolescente flanqueada por los adultos, como así es la historia, cerrada en sí misma, sin posibilidad de evasión. El abuso infantil nos provoca escalofríos y nos hace sentir impotentes antes este atroz delito que no tiene fronteras. El punto de partida para la escritura dramática fueron hechos reales. Al respecto su directora comentó:

Trabajamos a partir de noticias aparecidas en distintos lugares del mundo y con la puesta queremos dar testimonio de algo que sucede. En las redes sociales circuló un hashtag: #Ervey90seconds […] Investigamos un montón y los estudios afirman que los niños víctimas suelen estar muy cerca de su hogar cuando son capturados y en general alguna persona conocida o cercana a la familia puede ser responsable del delito, y estos condimentos específicos son los que delatan la no mirada hacia el prójimo.1

La dupla Carla Moure / Corina Fiorillo construye un relato no lineal, como un nudo gordiano, donde el presente y el pasado se superponen en el espacio íntimo. Intentamos reconstruir, a partir de pequeños datos, la cronología de los sucesos entre una torta de cumpleaños y aquella salida del colegio. La cotidianidad de Jazmín es atravesada por el cruel sometimiento, consentido por una madre amorosa que cuida a la “bella” y un padre atento que le trae chocolate. La relación de los adultos fue “amor a primera vista” pero eso no impide que ambos provoquen un daño irreparable en una niñez que fue arrancada. El sólido elenco le otorga de forma visceral la carnadura perfecta a estos personajes, cada uno con sus particularidades. La niña-víctima Jazmín (Maite Lanta) siente cierto afecto por el entorno familiar pero tiene en su rostro, su mirada y sus gestos el temor, la vulnerabilidad y el sufrimiento, el forzoso silencio y la vergüenza inexplicable. Julia (Silvina Bosco) y Miguel (Roberto Vallejos) construyen un hogar casi “perfecto” entre bolsas de basura y mentiras, donde la realidad exterior no logra contener o rescatar a la adolescente. En algunos momentos, rompiendo la cuarta pared a modo de confesión, estos tres seres parecen transformarse en sobrevivientes que ya no tienen sentimientos a flor de piel. En especial Jazmín con sus breves monólogos polifónicos pues su voz es la de muchas/os niñas/os. El clima tenso, por instantes, se quiebra con la irrupción, de manera acertada y necesaria, de un cuarto personaje (Roco Sáenz) quien se encuentra por fuera del conflicto e introduce la sonoridad de algunos instrumentos, con algo de humor, provocando cierto alivio en el espectador. Apreciadas rupturas para no caer en una expectación devastadora después de escuchar las tres brevísimas historias reales de niñas/os que sufrieron el cautiverio en otras partes del mundo. Esta mixtura a lo largo de la obra nos distancia y, a su vez, nos interpela sin pedirnos permiso. Nos involucra en una realidad que se escurre más allá de la ficción. Con precisión, la escenografía -una humilde vivienda- y la iluminación -sin contrastes porque así sería el futuro- construyen el clima crucial y dinamizan el desarrollo dramático en el cual el supuesto equilibrio familiar se escapa como el agua entre las manos.

Un hecho teatral sin fisuras donde el tiempo del acontecimiento parece exceder al tiempo dramático, focalizando nuestra atención sobre las miserias del ser humano. En este contexto, recordemos que continúan las luchas contra el Tráfico y la Trata de Personas, por Ni Una Menos y por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito –Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.en el Cultural San Martin Foto Sandra Cartasso

Ficha técnica: Jazmín de invierno de Carla Moure. Dirección: Corina Fiorillo. Producción artística: Pablo Cullel. Producción ejecutiva: Flavia Vitale / Juan Manuel Caballé. Elenco: Silvina Bosco, Roberto Vallejos, Maite Lanata, Roco Sáenz. Diseño de escenografía y vestuario: Gonzalo Córdoba Estevez. Asistentes de escenografía: Tatiana Mladineo y Lucila Peralta. Asistentes de escenario: Martín Melgarejo Arena y Mauro J. Pérez. Música: Roco Sáenz. Producción de vestuario: Carla Moure. Diseño de iluminación: Pablo Boratto. Maquillaje: Lis Rivas / Beatriz Abrigo. Fotografía: Sandra Cartasso / Fuentes & Fernández. Diseño gráfico: Nahuel Lamoglia. Prensa: we prensa. Redes: Florencia Carrozza. El Cultural San Martín: sala B. Estreno: 20/05/2018. Funciones: sábados 20 hs / domingos: 19 hs.

Eléctrico Carlos Marx. Teatro, ensayo y aproximación de Manuel Santos Iñurrieta

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Eléctrico Carlos Marx. Teatro, ensayo y aproximación de Manuel Santos Iñurrieta

Por Los Internacionales Teatro Ensamble

20180521_104759War is over!

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Una sala que se adecua tras la colocación de un lienzo traslúcido como pantalla, no en el fondo del escenario sino como límite entre el espectador y la acción. El cuerpo del actor detrás de ella, nos interpela desde una escenografía que contiene un perchero que guarda el vestuario que va a acompañar su fluido y profuso relato, una serie de banquitos, una pequeña guitarra roja, objetos y símbolos de una revolución que necesita ser revisada. El actor se introduce en el cuerpo y el pensamiento de Carl Marx, el actor se declara un payaso, que busca esclarecer la palabra del economista y filósofo más famoso de los últimos tiempos, y para ello le pone el cuerpo y la voz a la escena. Marx y el presente, Marx y la tecnología que solemos frecuentar, su teoría y la lectura de la misma a partir del Twiter, el WhatsApp, el Facebook. En el medio de la presencia y en relación con ella, el rock, la música, y las figuras rebeldes de los sesenta: Los Rolling Stones. Dos personajes más aparecen haciendo pequeñas intervenciones: Atilio Borón, un singular taxista que mantiene un sabroso diálogo con el viejo Marx, y Raúl Serrano que propone la discusión estética, y la dialéctica del escenario. La dialéctica, viejo término que se renueva ante cada crisis mundial, concepto que se dio por muerto allá en los noventa, tras la caída del muro, y que sigue vivito y coleando por todos los rincones, y por las ya casi intransitables rutas de nuestro país. La lucha de clases, la dicotomía entre pobres y ricos, entre el capitalismo y el socialismo, que propone una nueva manera de relación pero que para ser sinceros, cada tanto, y contexto histórico mediante, necesita ser revisada. El actor toma para sí el desafío de ser uno de los personajes más admirado y más vilipendiado de la historia; creador de una teoría económica que luego daría lugar a más de una revolución, pero sobre todo a una, la Revolución Rusa de 1917, que cumplió ya sus primeros cien años. A partir de ahí, a fines del siglo pasado, y el comienzo de éste, la caída del muro, la de las torres gemelas y una nueva definición sobre la historia y su presencia, y el avance de una post – modernidad que suma los avances tecnológicos en materia de comunicación, y el avance de una verdad construida desde la mirada subjetiva, sin recurrir a los hechos, sino a los sentimientos y sensaciones de quien enuncia, la post- verdad, la figura de Marx debe ser traída a nuestra presencia desde la escena para con humor, a través de la parodia, mezcla de admiración e ironía, nos deje a los potenciales espectadores más dudas que certezas, como corresponde a nuestro tiempo, pero la posibilidad una vez más de comprender que el arte, el teatral, es una herramienta posible y necesaria, potencial arma de develamiento siempre lista para despertar conciencias, manipuladas desde otras formas de interacción lingüística. Una vez fuera de personaje, la verdad escénica, las figuras de Claudio Gallardou, y Diego Maroevic, y el diálogo con lo hecho, con el acto en sí. 000177558

Un acontecimiento teatral con mucho de humor e ironía, y, a la vez, profundo e inteligente que lleva adelante Manuel Santos Iñurrieta1. Hablar de su ductilidad y de su potencia actoral podría parecer redundante pero en este unipersonal convoca de manera perfecta a los distintos personajes, “padres”, reales y ficticios, de nuestra realidad y de nuestra historia. Santos Iñurrieta le otorga un ritmo especial a cada escena, a veces más intenso y en otras no tanto, que mantiene al espectador atrapado en una vorágine que se construye ante nuestra atenta mirada. A partir de su “payaso de valija” el dramaturgo, quien primero se considera actor, actualiza los escritos de Marx como si recobraran vida de una biblioteca cualquiera, y con la inmediatez de las redes sociales ese pasado se convierte en presente. El excéntrico vestuario acorde a la propuesta y la precisa iluminación, que se desplaza por distintos espacios y tiempos, terminan por crear el clima que requiere cada situación entre la comicidad y la teoría, entre la construcción del artificio y El Capital. Un continuum escénico atravesado por el teatro y por la praxis. Un hecho teatral vertiginoso, interesantemente brechtiano, que nos interpela desde su inicio. 000177557

Ficha técnica: Eléctrico Carlos Marx. Teatro, ensayo y aproximación. Por Los Internacionales Teatro Ensamble. Texto y actuación: Manuel Santos Iñurrieta. Asistencia técnica general: Marina García – Diego Maroevic. Diseño gráfico y audiovisual: María Eugenia Summa. Escenografía y utilería: Diego Maroevic. Vestuario: Marina García: Peluca y Pato: Alejandra y María Alonso. Música: Pablo De Caro. Fotografía: Agustina Haurigot. Sonido: Daniel Alvarenga. Iluminación: Horacio Novelle. Prensa: Débora Lachter. Comunicación visual-CCC: Claudio Medin. Participación en video: Raúl Serrano, Atilio Borón, Claudio Gallardou, Diego Maroevic. (Engels) Dirección General: Manuel Santos Iñurrieta y Los Internacionales Teatro Ensamble. Centro Cultural de la Cooperación: González Tuñón. Estreno: 12/05/2018. Duración: 60’. Funciones: sábados 22:30 hs.

1 Manuel Santos Iñurrieta dirigió durante 17 años a El Bachín Teatro y en la actualidad a Los Internacionales Teatro Ensamble, con otra obra en la cartelera porteña: Buenos Aires Épica

https://lunateatral2.wordpress.com/2017/09/07/buenos-aires-epica-de-manuel-santos-inurrieta/ [15/05/2018]

Piel de Cordero. Estoy Acá de Zuleika Esnal

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Piel de Cordero. Estoy Acá de Zuleika Esnal

Creemos profundamente en el teatro como arma de construcción masiva, de sanación y de verdad. Creemos en esto porque somos esto. Y entonces la denuncia se vuelve un arte que envuelve. Que llega y conmueve. Que golpea y cuenta. 1

000164006Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Tres mujeres y sus cajones nos esperan en escena, son sólo tres, pero su pregnancia invade todo el escenario, sin embargo, su trabajo está delimitado por un cuadrado dónde ellas llevarán adelante sus movimientos, una coreografía funcional a la palabra que surgirá de sus gargantas: voz, grito y llanto. Las historias se suceden y ninguna nos puede dejar indiferentes. Todas son espantosas, por la falta de humanidad de parte de aquellos que las protagonizan en su accionar violento, los victimarios, y la falta de posibilidades de defensa de aquellas que la sufren, las víctimas: niñas, adolescentes, jóvenes mujeres, que son torturadas, violadas, despojadas de su identidad de personas, para luego ser quemadas, muertas, tiradas como basura, al costado de una ruta, en un basural, dentro de un contenedor. La cosificación del cuerpo femenino, y la violencia ejercida sobre él, no es una novedad en una sociedad que durante siglos nos limitó en nuestra ciudadanía, considerando a la mujer al mismo nivel que los niños y los deficientes mentales, siempre bajo la tutela masculina; y una Iglesia que tardó siglos en entronar la figura de la virgen María, y que cuando lo hizo, fue con el sólo pretexto de inducir a la virginidad para conservar la línea paternal de los bienes; que discutió también por siglos, si contábamos o no con alma. Siempre ninguneadas en las disciplinas artísticas, vistas como prostitutas cuando nos atrevíamos a cruzar los límites y transgredir un universo de exclusividad masculina, las mujeres botín de guerra, y territorio de venganza de los pueblos2, somos las víctimas propiciatorias de las disputas ajenas, y los intereses de otros. Somos lo otro, lo distinto, el continente negro, que no puede ser comprendido, de una sensibilidad que ofende y a la vez provoca. Las historias cuentan como las violadas, lo son dos veces, en el momento donde actúa la manada, o el lobo aislado, y luego cuando hacen la denuncia. Momento en el que pasan a ser acusadas de busconas, por su manera de vestir o comportarse. Lo que no se cuestiona en el accionar masculino, si es objeto de reprimenda en la mujer. Siempre sospechada de ser Eva y su fatídica manzana. Los crímenes contra ellas, contra todas, son de lesa humanidad, porque son muchos, porque son universales, porque cuentan con el aval del Estado, que en sus dependencias: policía, abogados y jueces hacen la vista gorda, cuando no están directamente comprometidos en el delito: la trata. 24232910_10211988487321925_5772206266790690586_n

Piel de Cordero. Estoy Acá es mucho más que una obra de teatro, es una fuerte denuncia y un llamado de atención que nos involucra a todos, como sujetos sociales que somos. En el espacio escénico totalmente despojado no hay ficción sino testimonios que se cruzan y multiplican sin color local y un punto en común: mujeres latinoamericanas. Zuleika Esnal tuvo la difícil tarea de unir las verdades que le iban llegando, como pedazos de vidrios rotos que lastiman más allá del cuidado. En ese espacio de la sala habitamos todas las mujeres sin importar la edad, porque la potencia actoral de las actrices no tiene matices, no tiene medias tintas, es todo o nada. La intensidad expresiva, los dolorosos tonos e inflexiones de la voz y el sonido de las cajas peruanas, a modo de lamento y de rebeldía, hurga en nuestra piel. No hay nada que pueda distraer nuestra atención, ni el simple y cuidadoso vestuario de color negro, quizá a modo de luto por tantas voces acalladas, mientras la precisa iluminación solo acompaña sin sobresalto el descenso a los infiernos. El tiempo real de la obra es corto pero será eterno para nosotros, pues una vez concluida casi no podemos aplaudir y será imposible olvidar la experiencia. Sólo nos resta decirles a todas/os que hicieron posible la escenificación, sin caer en lugares comunes y con mucho respeto por las víctimas, de una realidad que nunca debemos invisibilizar: Muchas gracias por semejante entrega!!!000173328

Ficha técnica: Piel de cordero. Estoy acá de Zuleika Esnal. Elenco por orden alfabético: Cecilia Cósero, Antonia De Michelis, Zuleika Esnal. Diseño de movimiento: Omar Saravia. Música original: Willy Díaz. Diseño de Iluminación: Leandro Calonge. Ilustración: Vanesa Costabile. Asistencia de dirección y producción: Maxo Belevicius. Producción Ejecutiva: Gabriel Cabrera. Puesta en escena y dirección: Patricia Tiscornia. Patio de actores. Estreno: 2017. Duración: 55’. Funciones: lunes 20:30 hs.

1 Programa de mano

2 Durante la guerra civil española (1936 – 1939) para dar sólo un ejemplo, Gonzalo Queipo de Llano, referente de la falange española, una vez que ésta tomó la ciudad de Sevilla, desde la radio de esa localidad, emitió más de seiscientas soflamas incitando a violar a las mujeres republicanas, aunque griten y pataleen entre 1936 y 1938. Queipo de Llano utilizó la violación como propaganda de terror en la contienda. “La República, -decían las mujeres entonces – mujeres españolas, nos ha elevado a la categoría excelsa de ciudadanas, reconociéndonos la plenitud de derechos iguales al hombre”. ”La dictadura –de Franco- supuso para la mujer un drástico retroceso histórico en esa igualdad de derechos jurídicos y políticos, que la retrotrajo al papel doméstico y servil de la pasada centuria.” De la misma manera, actuaron los militares en la última dictadura cívica – militar en la Argentina. (Blogs de la memoria, por Félix Población, 5 / 4 / 2018. El salto digital.

Anatomía del destino de Gabriel Fernández Chapo

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Anatomía del destino de Gabriel Fernández Chapo

Solo en su forma negativa, el poder se manifiesta como violencia negadora que quiebra la voluntad y niega la libertad. Hoy el poder adquiere cada vez más una forma permisiva. En su permisividad, incluso en su amabilidad, depone su negatividad y se ofrece como libertad. (Byung-Chul Han, 28)

indexAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El neo liberalismo y las consecuencias de su inhumanidad son parte de la temática que desarrolla el dramaturgo Fernández Chapo en Anatomía del Destino. Por otra parte, a partir de ahí, es la libertad de poder construir nuestra identidad, de hacernos cargo de la misma y ejercer nuestro libre albedrío, el camino que sigue Clara, el sujeto de la acción de la obra. Clara necesita para poder seguir siendo ella misma, romper con los esquemas, y en el real concreto o dentro de su imaginación, ser aquello que le permita torcer el rumbo que tenían otros diseñado para ella. En un tono ligero de comedia, se van constituyendo a partir del vestuario las distintas instancias por las que el personaje va transitando, y los diferentes personajes con los cuales se enfrenta, en el cuerpo del actor Federico Justo, quien lleva adelante sobre todo dos personajes centrales para el desarrollo de la intriga: el chofer que la recibe en Ezeiza, y el guerrillero del tiempo; y la propuesta de la música en vivo. De Madrid a Buenos Aires, Clara se encuentra a sí misma, en una expedición por los vericuetos de la burocracia de una empresa, y en el conocimiento de una verdad que hará trastabillar sus convicciones, su comodidad, para hacerla comprender que estaba perdida en ese orden ajeno en el que se movía, como pez en el agua. Chapo utiliza la metáfora de la ballena, que es seguida por un microchip para determinar su rumbo, para hablar de su personaje y ver como ambas simbióticamente se mueven en el afán de hallar un camino propio. El animal, el mamífero del mar, domesticado por la tecnología, también por momentos escapa al control, en búsqueda de una ruta propia, que lo aleje de la mirada humana. Clara se evade, en su imaginario, o en la realidad de no acatar finalmente el punto de una encrucijada que tejieron para ella. 000166245Las actuaciones son muy buenas, mantienen un buen nivel de energía durante la intriga, que mantiene la atenta mirada del espectador, que sigue con interés las acciones hasta el final. El artefacto que conforma la escenografía, es funcional al trabajo con el cambio del vestuario, y a la iluminación en escena ya que en sí mismo su diseño permite ambas condiciones. En el dispositivo escénico a modo de un pequeñísimo hangar se cruzan los distintos espacios públicos. El conflicto de la protagonista se desarrolla de forma laberíntica ante la disyuntiva de una nueva decisión, entre la supuesta “estabilidad” y el cambio, la transformación.

Fernández Chapo -dramaturgo, director, investigador y docente universitario- comentó que el punto de partida de esta obra fue en parte Elige tu propia aventura –serie de libros juveniles- y su lectura sobre La teoría del caos. Una interesante mirada que nos obliga a “pensarnos a nosotros mismos” cuando debemos decidir sobre cuestiones ligadas al mundo laboral y esto nos lleva a sentirnos como en un punto de encuentro ambiguo, y quizá de quiebre, entre dos fuerzas contrarias.000166244

Ficha técnica: Anatomía del Destino dramaturgia de Gabriel Fernández Chapo. Elenco: Clara Díaz y Federico Justo. Música en vivo: Federico. Dirección de Arte y escenografía: Emilia Pérez Quinteros. Diseño y realización de iluminación: Carolina Rolandi. Diseño y realización de vestuario: Daniela Chihuailaf. Asistencia de vestuario: Franco Solís. Asistencia de escenografía y realización: Martín Fernández Abuchdid y José Basoalto Ortega. Diseño gráfico: Facundo Mazzeo. Prensa: Correydile. Dirección: Gabriel Fernández Chapo. El Ópalo. 2da Temporada, reestreno: 18/03/2018. Duración: 70’. Funciones: domingo 20 hs.

Bibliografía:

Byung-Chul Han, 2014. Psicopolítica. Buenos Aires. Herder Editorial.

Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen

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Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen

De Noruega a la Argentina, hoy como ayer la verdad es un concepto sin valor.

Ibsen en los tiempos de la pos verdad

4TqoZkoa0BB5UOreyskXAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Hay obras que el correr de los años hacen que pierdan vigencia porque su temática está muy ligada a la perspectiva epocal. Piezas que respondían a una tensión que ocurría en el momento de ser enunciadas y años después pierden su fuerza sobre un espectador que en su presente, se acerca a ellas como si lo hiciera a un libro de historia. Sin embargo, hay otras, que en las manos de un director comprometido con su actualidad, pueden ser leídas con una perspectiva actual. En esas textualidades que tienen más de un siglo, su tiempo propio, las contradicciones y los conflictos que atraviesan su presente se convierten también, en el de los potenciales espectadores. Este es el caso de la última versión de Un enemigo del pueblo bajo la dirección de Lisandro Fiks1, y con un elenco que se saca chispas de talento en el escenario del Teatro Regio. Las dificultades del personaje que tiene la conciencia necesaria para oponerse al negocio con la verdad de un problema que involucra la salud, la vida de todo un pueblo, es por desgracia, un tema que no ha dejado de estar en la agenda del día de hoy. Política, economía e información, tres componentes que deberían ir de la mano para el bien común, son los tres vértices de un ocultamiento que con el apoyo de un pueblo desinformado, o peor mal informado, conforman un coctel peligroso para llevar adelante el enriquecimiento inescrupuloso de unos pocos, con la máscara del bienestar de todos. El espacio que el teatro ofrece fue utilizado por la dirección para introducir en un texto, que trabaja con la cuarta pared, a un público que dadas las circunstancias socio – políticas se vio ansioso por participar. kxlNeJdllX9xTZvY9Nv9La escena hacia el fondo, el proscenio y la entrada por platea en la asamblea que se desarrolla en la intriga, hace que la energía desplegada desde los cuerpos de los personajes atraviese los cuerpos de los espectadores, y se convierta en un diálogo, que más allá de las palabras, se establece desde un fluido de intensidades. La escenografía diseñada en el escenario, sala de estar, cocina con grandes ventanales que dan a la extraescena, guarda como el realismo requiere el diseño de su funcionalidad a las acciones, sin dejar de ser estéticamente bella. De Noruega a un pueblo de Buenos Aires, de un mundo que es referencial a su tiempo y a su espacio, a otro que también lo es hasta en los pequeños detalles. La versión no tergiversa la poética de Ibsen, sino que logra hacerla presente, darle un influjo de vida, haciéndola necesaria y para el mal de todos, eterna. Ibsen escribe la textualidad dramática de Un enemigo del pueblo en 1882, y ciento cincuenta años después, sus conflictos y sus personajes siguen teniendo vigencia para nuestro presente inmediato. La música original de Fiks y la penumbra marcan las elipsis temporales, y nos sitúan en el presente de la enunciación en coincidencia con el del enunciado. Vestuario, música, y hábitos, no dejan lugar a dudas del tiempo histórico donde la situación está ubicad, la coyuntura inmediata. Con un público que aplaude de pie, mérito de una muy buena versión sobre la pieza de Ibsen, de las muy buenas actuaciones y de un contexto socio – político que produce en todos una empatía con el personaje de Stolkman, que nos lleva tras el recurso de romper la cuarta pared, a involucrarnos sin miedo en el relato propuesto, y a dejarnos atravesar por las voces, los cuerpos y las circunstancias de las almas que los habitan. F4M7OHj8pZzTOdPWLW3d

Ficha técnica: Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen. Adaptación, traducción, música original y dirección: Lisandro Fiks. Elenco: Juan Leyrado (Doctor), Raúl Rizzo (Intendente), Edgardo Moreira (Velasco), Viviana Puerta (Juana), Bruno Pedicone (Victor), Romina Fernandes (Paula). Coordinación de producción: Adrián Andrada. Producción técnica: Matías Ledesma. Asistencia de dirección: Rosana Rodríguez, Daniela Sitnisky, Jeremías Sapire. Asistencia de vestuario: Josefina Minond. Asistencia de iluminación: María Cecilia Font Nine. Música original: Esonoes (tango) de Lisandro Fiks. Interpretado por Rodrigo Soko (flauta), Santiago Martínez (violín), Amalía Rosenberg (piano) Lisandro Fiks (contrabajo), Emanuel Gaggino (batería). Escenografía y vestuario: Micaela Sleigh. Iluminación: Agnese Lozupone. Teatro Regio. Estreno: 13/04/2018. Duración: 100’. Funciones: de jueves (día popular) a sábados a las 20.30 y domingos a las 20 hs.

1 Es la tercera versión que esta polémica pieza de Henrik Ibsen sube a sus escenarios: las anteriores de 1972 y 2007, se basaron en la reconocida versión que el dramaturgo norteamericano Arthur Miller escribió en 1950. (programa de mano)

Soy tu seguidora de Daniela Regert

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Soy tu seguidora de Daniela Regert

Del face con amor000171102

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Un monólogo particular, que se convierte en un cuasi diálogo entre el espectador, y la pantalla a fondo donde desde la ventana del Facebook, va incorporando la imagen de un amor de internautas. Los giros, los tics, que conllevan el manejo de las redes sociales, se van desplegando en el interior del discurso. El destinatario que la pieza conlleva es de una edad acostumbrada al manejo de Facebook, Instagram, Twiter,…, es decir, un espectador que conoce los códigos, y a quien el lenguaje de los medios le parece natural. Sin embargo, podemos decir que la puesta encierra una advertencia, porque la historia de amor que propone, tiene un grado de neurosis importante, es unilateral, y se vuelve casi peligrosa, no sólo para aquél a quien va destinada, sino para la misma enamorada que poco a poco va perdiendo el registro de los límites, entre lo que se puede y no se puede hacer, entre la realidad concreta y la virtual. La actriz construye con eficacia el personaje desbordado que se le pide, Francesca Giordano, tiene gracia y fluidez en el espacio escénico, que utiliza en los 60 minutos que dura la pieza manteniendo la expectativa, provocando la risa y el asombro. No son habituales las obras que tienen como centro las redes sociales, es común su uso en el transcurso de la acción pero no que la historia ponga en el centro la temática de una realidad que crece cada vez más. 000175058

Una obra necesaria que fue un Proyecto de Graduación de la Licenciatura de la UNA, en especial para los más jóvenes, pues ironiza la cotidianidad que nos atraviesa. En tanto, las imágenes proyectadas de gran tamaño parecen dar cuenta de esa realidad virtual que se ha naturalizado de tal modo que nos aísla de nuestros afectos. En el espacio escénico resuenan esas palabras sueltas que todos conocemos -stalkear, postear, likear,…- y la espera del “me gusta” que produce un “placer inmediato”. Al comienzo, la protagonista intenta sincronizar sus labios al ritmo de una canción, quizá a modo de metáfora de una realidad algo perversa que sólo se retroalimenta con ese otro virtual.

Ficha técnica: Soy tu seguidora de Daniela Regert. Actúa: Francesca Giordano. Diseño de vestuario y escenografía: Andrea Grosso. Diseño de luces: Julia Maya Duarte. Asistencia de dirección: Flor Tevez. Dirección: Daniela Regert. La Carpintería Teatro. Reestreno. Duración: 60’.

Vientre [El hueco de donde venimos] de Marcos Arano y Gabriel Graves

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Vientre [El hueco de donde venimos] de Marcos Arano y Gabriel Graves

Cuando la historia necesita ser desenterrada

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanzunnamed

Desde la calle acompañamos el cortejo, el grupo de lloronas y los músicos que le dan un toque de color diferente a cualquier entierro común. Maquilladas esperpén- ticamente, las mujeres ya en la sala, no cesan de llorar mientras nos enfrentamos al momento crucial que la tierra como un gran vientre reciba el cuerpo de ella, el cuerpo femenino que está dentro de la caja. Colores fuertes para los féretros en verde y rojo, y un clima entre el llanto y el festejo. Metáfora de la vida, y su ciclo entre el principio y el fin. La mujer no quiere ser enterrada, sino que en ese cementerio tan particular, otras mujeres de nuestra historia se enfrentan a sus enterradores, y desordenan el espacio donde todo parece tranquilo y seguro, mientras se encuentre sepultado. Un joven y un viejo, pala en mano, intentan por todos los medios, en un contrato eterno con la muerte, otra mujer, mantener el status quo que sostiene la debilidad física y mental de las Evas de todos los tiempos; su necesidad de ser gobernada, educada y silenciada por la presencia masculina; única voz con fuerza suficiente para correr los velos de la historia, para escribirla en primera persona. En un mes donde el 8M, está tan cercano como el 24 de marzo, donde las mujeres fueron y son protagonistas de los acontecimientos ocurridos hace 42 años, Marcos Arano y Gabriel Graves, construyen desde una estructura a cuadros y de la mano de los géneros populares, los que les permiten desacralizar, parodiar, y escribir una farsa feroz, un recorrido sobre el relato oficial de nuestra historia para deconstruirlo, invertir sus términos y sacar a la luz la presencia femenina en todos los tiempos y formas: desde la rebeldía por amor de Camila O’Gorman, hasta la huelga de las escobas de 1907 en los conventillos porteños, desde la negación a la complicidad con los asesinos de sus clientes, los obreros, de las putas de San Julián, hasta la figura eternizada de Eva Perón; políticas, intelectuales, científicas, van desfilando por la escena, con firmeza en sus convicciones sin olvidar el humor; interpelando al espectador, para entre- tenerlo y provocarlo. América como naturaleza a explorar y conquistar es el gran cuerpo que recibe el maltrato que sus mujeres sufren en la medianía de su consideración, y la culpa ancestral de haber pecado, y condenar a la humanidad a sufrir el destierro del paraíso. IMG_9375Vientre… es una metáfora, de la mujer como dadora de vida, vientre es la tierra que nos cobija al final, vientre es el hueco profundo donde la creación anida, donde la voluntad es el humus de la historia. Podemos decir que la dupla Arano / Graves con esta segunda obra ya tiene una marca registrada y un público cautivo, sin olvidarnos de la dirección musical de Ian Sifres. Si en Tierra partida, lo demás no importa1 abordan un determinado período de nuestra historia nacional en Vientre [El hueco de donde venimos] también recorre nuestra historia pero desde otro eje más preciso. Es una perfecta mixtura donde cada interprete da cuenta de su energía particular que hace a un todo perfectamente encastrado. Los continuos desplazamientos no son caóticos, las canciones y la música en vivo, el vestuario y la escenografía, y la precisa iluminación construyen un espectáculo dinámico, fresco, con mucho humor pero no por eso superficial o digerible sino que, por el contrario, nos hace reírnos de nosotros mismos y pensar en la violencia estructural de nuestra sociedad. Dos obras en cartel y una sola definición: un hecho teatral sin fisura.IMG_9252

Ficha técnica: Vientre [El hueco de donde venimos] de Marcos Arano y Gabriel Graves. Dirección Musical: Ian Sifres. Dirección: Marcos Arano. Elenco: Alejandro Jorge Dubal, Carolina Maldonado, Florencia Catenaccio, Lala Buceviciene, Luciana Ramos, Luna Ventura, Manuel Oucinde, Manuela Bottale, Marcelo Sapoznik, Paola Sanabria, Rocio Rodriguez Paz, Rodrigo Frascara, Victoria Pescara, Viviana Lastiri. Músicos: Agustín Vanucci, Bruno Leichman, Eugenia Blanco, Franco Lopez Lameiro, Gina Locatelli, Jazmín Laurenza, Olivia Dalez. Cantantes: Eugenia Encina, Liliana Isaguirre. Diseño de luces: Alejandro Velazquez. Escenografía: Marcelo Valiente. Vestuario: Jazmin Savignac. Utilería: Ileana Vallejos. Coreografía: Gabi Goldberg. Diseño de esqueletos: Paola Sanabria. Máscaras: Andrea Picón, Nicolás Roura Picón. Diseño de arte: Romina Salerno. Prensa: Más Comunicación, Cecilia Dellatorre / Analía Cobas. Asistencia de Dirección: Julia Pinedo, Carolina Portnoy. Producción Ejecutiva: Viviana Lastiri. Co-Producción: Fundación CYC Arte Industrias Culturales. La Carpintería. Estreno: 18/03/2018. Duración: 80’. Funciones: domingos 20 hs.

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A continuación compartimos el comentario de Marcos Arano, quien respondió amablemente a nuestra pregunta en relación a la insinuada nariz del clown.

M. A. Es una decisión estética que tiene que ver con varias cosas:

1. Están muertas y representan a otras mujeres. La nariz de clown es más vital.

2. Son payasos que muchas veces bajan línea y pivotean entre lo ingenuo y lo combativo. El que esté pintada hace que el recurso sea más difuso. 

3. A nivel estético buscábamos algo más oscuro que la nariz roja y no nos convencían las narices negra. Optamos por este especie de intermedio. La nariz roja de látex, como cualquier máscara tiende a asimilarse rápidamente como código y deja de verse el recurso de distanciamiento. En esta obra buscamos que ese recurso sea diferente y obvio porque “a veces también hay que aclarar lo obvio”. 

4. La nariz pintada se va borrando a medida que transcurre la obra. Así sucede con lo payasesco y naif del principio del espectáculo. De a poco, salimos de la ficción y el mundo onírico y delirante del payaso para comenzar a reflexionar sobre nuestra realidad. Es una invitación a hacer ese viaje con la obra.

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1Tierra partida, lo demás no importa se estrenó en el 2016 y realizará funciones durante el presente mes de abril los viernes 22 hs, también en La Carpintería.