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Código Tartufo. Molière 1975 de Merceditas Elordi

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Código Tartufo. Molière 1975 de Merceditas Elordi

Dorina: ¡Cómo sabe escudarse el traidor detrás de lo que todo el mundo respeta!

000151348No te metas… por algo será…

Azucena Ester Joffe

Desde su título, como aglutinador sémico, la obra entrecruza ficción –Tartufo comedia en versos alejandrinos estrenada y prohibida de inmediato en 1664y realidad -la fuga de la cárcel de mujeres del Buen Pastor, Córdoba, el 24 de marzo de 19751. Si Molière2 quiso dejar al descubierto la hipocresía de aquellos falsos devotos que tenían gran influencia sobre el rey de Francia, Luis XIV, la obra que nos ocupa hurga en nuestra memoria colectiva y nos interpela al recordarnos la triste frase “no te metas… por algo será…”. No debemos olvidar que el terrorismo de Estado destruyó el entramado social; por temor y por “cierto desconocimiento” muchos ciudadanos comunes negaron lo que sucedía e incluso fueron delatores. Y hoy ante tantos hechos de violencia e inseguridad, de corrupción, de atropello, de malestar social,…, sigue resonando el “no te metas…”. Por lo tanto es necesario recurrir al humor para plantear una mala costumbre que ya se ha naturalizado en nuestra sociedad. La escritura dramática, Merceditas Elordi, de forma interesante deja al descubierto el núcleo duro de la historia, ésto le otorga al relato un contrapunto introspectivo instalando la pregunta sobre cuál sería nuestra decisión a tomar en determinados momentos. Un punto para reflexionar sobre la función y el compromiso del quehacer teatral, en general, y de cada individuo como sujeto social, en particular.

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Gentileza de Télam

Al inicio, el colorido vestuario de aire cortesano nos remite a una obra que está por comenzar, el ensayo general a pocos días de su estreno, donde cada integrante busca la perfecta unión del texto y la construcción de su personaje. En el espacio escénico los pocos elementos y los grandes paneles de lienzo permiten a los intérpretes los continuos desplazamientos y crear, a su vez, a partir de las acciones, otro espacio más íntimo para instalar el debate. Tal vez si la primera parte fuera algo más breve ganaría en intensidad la obra, pues la segunda parte nos ubica en ese 24 de marzo con la aparición de la joven que ha escapado de la prisión e interrumpe el ensayo, y les suplica que no la entreguen pues ella no ha cometido delito, sólo decir sus sueños en voz alta. El elenco, con algunos altibajos, logra crear la tensión entre la duda y el miedo, el compromiso y la indiferencia: ¿ellos realmente saben lo que todos saben? Una situación límite que va dejando al descubierto la toma de posición de cada uno. La metateatralidad y la memoria colectiva son los dos pilares de Código Tartufo. Molière 1975, estamos seguros que a medida de que cada criatura -el trepador Tartufo, el gran burgués Orgón, la fiel criada Dorina, la bella Mariana,…, y la joven militante Alicia- vayan transitando este recorrido en las próximas representaciones se convertirá en un hecho teatral acabado. La música, las coreografías y la iluminación le otorgan el ritmo preciso a la propuesta escénica. Por otro lado, la comicidad como herramienta social focaliza nuestra mirada sobre determinados personajes, en especial en Dorina. Un relato con final incierto que permite varias lecturas; quizá la más obvia sería que dejemos comportarnos como el ñandú que baja su cabeza hasta el suelo ante cualquier peligro intentando pasar desapercibido. ¡Basta de silencio y de omisión! codigo

Ficha técnica: Código Tartufo. Molière 1975. Intérpretes: Ariel Osiris, María Laura León, Belén Fernández Díaz, Mauricio Méndez, Julia Azar, Agostina Botta y David Señoran. Equipo creativo. Concepción: David Señoran, Ariel Osiris y Merceditas Elordi. Dramaturgia y adaptación: Merceditas Elordi. Música Original: Sergio Postigo-Federico Casalinuovo. Diseño de Escenografía: Edgardo Aguilar. Diseño de Vestuario: Federico Casalinuovo. Diseño de Maquillaje: Lucerito Joss. Diseño de Iluminación: David Seiras. Fotografía & Diseño Gráfico: Adrián Arellano. Prensa: Duche&Zarate. Asistente de Dirección: Dayanna Quecano. Coaching Actoral: Merceditas Elordi. Dirección General: David Señoran. ElKafka Espacio Teatral. Estreno: 07/04/2017.

1 Entre 1974 y 1975 fue llegando a la cárcel del Buen Pastor un número cada vez más grande de presas políticas. En los primeros meses de 1975, unas 40 detenidas de diferentes organizaciones: Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), Montoneros, Peronismo de Base (PB), Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), Partido Comunista (PC), se encontraban alojadas allí. Ubicadas en un principio en el pabellón de presas comunes y luego trasladadas a un pabellón especial donde se encontraban aisladas, algunas de ellas comenzaron a planificar una fuga que se concretó el 24 de mayo de 1975…

http://www.iai.spk-berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Iberoamericana/40-2010/40_Tello.pdf [29/04/2017]

2Es comúnmente celebrado el hecho de reconocer en la comedia del Tartuffe una de las obras maestras de Molière y de la literatura dramática francesa de todos los tiempos. Sin duda, el éxito de esta obra y de su representación -sin menoscabo de las cualidades literarias y dramatúrgicas de su creador-, está motivado en buena medida por la polémica suscitada por el tema tratado: la falsa devoción, la hipocresía religiosa. Molière escoge como personaje central todo un carácter que provoca un cataclismo de opiniones desfavorables en quienes se veían atacados por el autor mediante la conducta de Tartuffe. Semejante situación no deja indiferente a las clases poderosas de la época: Iglesia y Estado (Compañía del Santo Sacramento, príncipe de Conti, presidente de Lamoignon), a pesar de la insistencia con que el autor pretende demostrar que su crítica sólo recae contra quienes no practican «correctamente» la virtud… http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-hipcrita-de-molire-en-la-traduccin-de-jos-marchena-1811-0/html/01d5d8ee-82b2-11df-acc7-002185ce6064_3.html [01/05/2017]

Una espina en el zapato de Nazareno Molina

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Una espina en el zapato de Nazareno Molina

Lo que importa es la familia

18109777_10212948473725697_700985862_nMaría de los Ángeles Sanz

La comedia en el sistema teatral argentino desarrolla desde siempre un punto temático: la familia. Atravesada por las contradicciones sociales y políticas, la familia es el centro de todas las discusiones porque es el corazón de la sociedad en nuestro imaginario, con una fuerza que deviene de nuestra identidad latina. Las historias se multiplican en el tiempo, y si bien a veces pareciera que la partida la gana el vodevil, la comedia ligera de múltiples personajes donde la confusión en un tema menor es su estructura; sin embargo, la cartelera en este momento nos presenta comedias que a pesar de contener su buena dosis de humor, encuentran con su temática la forma de presentar en escena un friso de nuestras más duras problemáticas como sociedad: la violencia que nace de una violación y sus consecuencias, la ambición que quiebra la hermandad, el trabajo con la droga como camino a la riqueza y al poder, la traición, la enfermedad, el abuso de clase y la lucha por una lucidez que como un brillo escondido surge de quien menos se lo espera y nos enfrenta a todos con la verdad de nuestra propia condición. Esto es lo que la compañía Friwox Teatro dirigida por Nazareno Molina ofrece en la sala Liberarte; cuando nos presenta Una espina en el zapato, una puesta que como un espejo cóncavo nos devuelve un conjunto de personajes que presentan en torno a sus relaciones familiares la otra cara de la utopía de la familia feliz que guardamos en nuestro imaginario. En un espacio construido con las generaciones puestas en equilibrio, la vejez a la izquierda, la niñez a la derecha, y un centro ocupado por la mesa familiar donde las edades medias son las que deciden sobre todos. Una mujer, Modesta, sufre de Alzhemir, y pareciera vivir en un mundo cada vez más pequeño del que se van borrando los recuerdos, pero no todos.

Es a la vez un personaje narrador que nos va introduciendo en su vida, a partir precisamente de esa memoria que pareciera estar perdida para siempre. Su marido, Roque, sus hermanos: Gladys, Yolanda, Evaristo, sus sobrinas, todos se reunirán en una noche de revelaciones, la de Nochebuena, donde las acciones y las palabras contradicen las intenciones de paz y amor. En el medio de todos, Nicolasa, testigo de todas las bajezas, o de casi todas ya que a pesar de saber muchas cosas de la familia, esa noche también recibirá una cuota más de una verdad que aún se mantenía oculta. El ritmo de la puesta es dinámico, con un solo apagón en la mitad, elipsis de tiempo necesaria para el cambio de situación, las secuencias se suceden entre el humor negro y cínico de Nicolasa, que sirve de antídoto a las palabras y los hechos llenos de hipocresía de los hermanos. Las buenas actuaciones mantienen la armonía del trabajo, cada cual lleva adelante su personaje y lo conforma haciéndolo creíble, reconocible para el público. El trabajo de Nazareno Molina, construye desde lo físico un personaje grotesco en su figura pero verdadero y fiel en su manera de pesar las acciones de uno y otro. El sostendrá el final de la puesta cuando reciba como un dardo envenenado la última estocada de la boca de donde se escapan todas las certezas. Nazareno Molina, tiene una mirada aguda para el retrato de la vida de sus personajes, es por eso, que el espectador de sus obras empatiza con ellos y mantiene el interés hasta la última instancia. Siempre guarda una carta en la manga, un secreto que se irá deslizando de a poco que nos hará intuirlo para luego asestarnos el golpe final de la palabra reveladora. La compañía que nace en 1996, cuenta con dos grupos uno que está representando la pieza en Entre Ríos y el que lo hace en Buenos Aires. Una espina en el zapato es una comedia que busca a través de entre – tener al espectador, darle una mirada desnuda y veraz, despojada de los finales edulcorados de las comedias blancas, para enfrentarlo consigo mismo, con sus carencias, con la ferocidad de un individualismo que nos destruye. 18109755_10212948474125707_342473787_n

Ficha técnica: Una espina en el zapato de Nazareno Molina: Actúan: Silvia Dell’ Aquila, Nazareno Molina, Juan Carlos Torréns, Marcela Varcasia, Cecilia González, Sandra Sylveira, Oscar Cubile / Jackie Tyrrell, Valentina Gencarelli / Valentina Latella Frías. Puesta en escena: Nazareno Molina. Escenografía y utilería: Grupo Friwox. Diseño de iluminación: César Álvarez. Operador de luces y sonido: Oscar y Pablo Toledo. Vestuario: Grupo Friwox. Maquillajes y peinados. Grupo Friwox. Locución: Alberto Dorati. Fotografía: Maggie Zacarías. Diseño gráfico: Sala B diseño y comunicación. Asistente de dirección: Pablo Toledo. Dirección general: Nazareno Molina. Producción general: Grupo Friwox. Sala Liberarte.

La alegría de Ignacio Apolo

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La alegría de Ignacio Apolo

La alegría no es la felicidad

Om Navo Bhagavate Vasudevaya (Saludo al morador omnipresente, omnipotente, inmortal y divino que vive en mi interior)1

000153064Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La familia y sus disfunciones, la familia y una clase social, la clase media, con su manera de ver y sentir; la política más contemporánea como contexto de una problemática centrada en el pequeño universo de una familia. Una dramaturgia que vuelve su mirada a la clase a la que pertenece y una vez más, ahora en viso de comedia, se toma el pelo a sí misma, en una crítica que contiene dolor y empatía. Madre, hijo e hijas y el novio más joven, necesaria reafirmación de juventud, de estar todavía dentro del sistema. Moto, ropa rockera, new age, vida sana, y la salud como fundamento, a pesar de que nada sirve contra la realidad. Antídotos, la música, el amor, las fiestas, el alcohol, las drogas, la búsqueda de la alegría, de cualquiera, artificial sin sentido profundo. Dentro de un mundo capitalista que reniega de su condición, que no se asume como tal; así afirma Wolfgang Streck. Para sostenerse el sistema capitalista incentiva cuatro tipo de comportamientos: coping- enfrentar la adversidad con inacabables paciencia y optimismo; hoping- creer de forma ilusa que a uno le espera un futuro mejor a pesar de las circunstancias en que uno se encuentra; doping- acudir a ayudas externas como por ejemplo, las drogas o el alcohol; shopping- ser un obediente miembro de la sociedad consumista. Todos y cada uno de ellos están presentes en los personajes que construye Apolo para una pieza teatral que trabaja con temas duros que golpean a nuestra sociedad, pero atravesados por el humor, la música y la mística de las religiones orientales; donde somos malas copias de un manera de pensar el universo, que seguimos tras la forma y el lenguaje, los mantras, sin comprender su hondo significado. 000153025Porque como clase media seguimos la zanahoria de lo foráneo como mejor para la vida, venga de donde venga, sin indagar en nosotros mismos y que es lo que necesitamos para crecer. Formas de pensamiento que asimilamos como propias, mientras dejamos de lado nuestra manera, la ignoramos porque no queremos vernos. Formas de pensar impuestas, desde la estructura corporal que está de moda en los grandes centros del norte, hasta el sentido de la comida, o como debemos cuidar el cuerpo y nuestra salud. La enfermedad como una peste que debe ser ocultada también, y vestida de desenfreno de juventud permanente para negar lo inevitable, que en algún momento se nos acaban las pilas. La alegría es eso que se da en la superficie de nuestras acciones, en el vértigo de una vida hecha para no pensar demasiado en lo que nos duele. Una escenografía funcional: una heladera, un sillón, una mesa, un microondas, pero que también cumplen otras tareas. Una disposición en diagonal que permite los desplazamientos, la música que distiende y enfoca las miradas en los cuerpos que se expresan. Los cuerpos, territorios, mapas donde construir un relato que las palabras no alcanzan a expresar, y que los cuerpos si desde un lenguaje que va desde la sexualidad hasta la enfermedad, síntoma y signo de una necesidad siempre presente, la del amor, la ternura y la escucha atenta que permite por fin conocernos en el otro. 000153028

Ficha técnica: La alegría de Ignacio Apolo. Actúan: Matias Alarcon, Lucas Barca, Rosario Ruete, Andrea Strenitz, Martina Viglietti. Escenografía e Iluminación: Félix Padrón. Sonido y musicalización: Daniel Quintàs. Coreografía: Rosario Ruete. Coaching actoral: Malena Bernardi. Diseño gráfico: Belén Garófalo Asistencia: Julia Lucesole. Dirección: Ignacio Apolo. Teatro El Extranjero. Estreno: Marzo 2017. Duración: 80′.

1 Om Navo Bhagavate Vasudevaya es un mantra hindú dedicado a Vishnu y a Krishna. Se le conoce como el mantra de la liberación. Tiene 12 sílabas y se recita para alcanzar la libertad.

La savia de Ignacio Sánchez Mestre

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La savia de Ignacio Sánchez Mestre

El proceso de la escritura, la memoria y el tiempo.

unnamed2Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

La fragmentación del tiempo es uno de los procedimientos que la textualidad de La savia utiliza para el desarrollo de su trama. Un tiempo que en el presente va construyendo un relato a partir de la búsqueda de aquellos momentos grabados en la memoria que marcaron significativamente la vida de Elsa. Una memoria que al correr de las acciones irá perdiendo su carácter mítico, y será reemplazada por la voluntad de la que escribe en un presente construido a la medida de su necesidad. Un texto que se construye con una lógica causal alterada por la intervención de lo onírico, del recuerdo que se corporiza a partir de las palabras, y que desmiente su carácter realista hasta el final en que uno de los personajes reales o salidos de la mente del personaje, El Chino, construye a su vez la persona de la narradora y pone en orden todas las piezas del puzzle, como en los viejos recursos del realismo de tesis. Las acciones tienen como espacio una sala de una casa, donde además de la mesa donde Elsa piensa en el futuro de su escritura, aparecen como marco varias bibliotecas que contienen no sólo libros sino macetas con plantas, que se deslizan hacia un piso también cubierto de macetas con plantas. La escenografía de Laura Copertino elige lo natural para ese jardín interior encantado que puebla la escena, y las plantas son de verdad. El verde entonces es predominante en la puesta, un verde que no tiene que ver con lo ecológico sino con el gusto y el deseo de quien habita el lugar. Un jardín con libros, como aquél que los guardo en el vientre tierra en los oscuros tiempos de la dictadura. Así comienza el relato, una hija joven es despertada por su padre de madrugada para que ambos sepulten en un jardín salvaje al fondo de la casa, los libros de la facultad, porque la casa va a ser allanada. 000155938Desde allí la historia se bifurca a la vida de Elsa pero de todos los caminos posibles que su vida tomó, el dramaturgo elige el familiar: su matrimonio, sus hijos, su casa, su divorcio, el reconocimiento de la traición, la ida de los hijos, el regreso, la soledad, y la necesidad de construir una compañía a medida. La iluminación de David Seldes marca con acierto los climas que se van tejiendo en esa labor de construir una vida a partir de dejar definitivamente atrás los recuerdos, la memoria de un pasado, no demasiado feliz.

Una comedia atravesada por la intertextualidad del clásico film de Alain Resnais, Providence (1977), una historia algo bizarra donde el protagonista, un viejo y enfermo escritor, intenta terminar su novela adormecido por el dolor y el alcohol en una vigilia laberíntica. Una temporalidad ligada a la memoria, en un presente incierto anclado en el pasado. Por lo tanto, estas fragmentaciones temporales en constante movilidad, siguiendo a Gilles Deleuze, son “capas de pasado que coexisten y se confrontan precisamente en relación con ese punto fijo [el presente]… Este trabajo del viejo novelista ebrio presenta muchas dificultades, muchos fallos: por ejemplo, tres bancales tomados de tres edades, ¿de qué capa ha salido el futbolista [que corre cruzando algunas secuencias]? (2007: 168)unnamed3

En ambas historias, aunque en diferente soporte -cine / teatro, la errática narración sumerge a estos seres en el limbo, entre la “realidad” y la ficción, entre los recuerdos vívidos y los personajes en construcción, en un espacio acotado por los límites precisos mientras la imaginación los deriva para crear un espacio onírico y subjetivo.

Ficha técnica: La savia de Ignacio Sánchez Mestre. Elenco: Mirta Busnelli (Elsa), Constanza Herrera (Mariel / Dolores), Agustín García Moreno (El Chino / Sebastián / Quique). Producción: Lucero Margulis. Asistencia de dirección: Gladys Escudero. Colaboración artística: Tomás Mesa Llauradó. Iluminación: David Seldes. Vestuario: Lara Sol Gaudini. Escenografía: Laura Copertino. Dirección: Ignacio Sánchez Mestre. Teatro Cervantes: sala Luisa Vehil. Estreno: 08/04/2017. Duración 70′.

Bibliografía

Deleuze, Gilles, 2007. “Puntas de presente y capas de pasado” en La imagen-tiempo. Buenos Aires: Paidós: 135-170.

Ataque de pánico (la mentira del éxito) de Martín Cañeque, Maia Morea, Fernando Rodil

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Ataque de pánico (la mentira del éxito) de

Martín Cañeque, Maia Morea, Fernando Rodil.

Una comedia contemporánea

Ataque te pánico-9María de los Ángeles Sanz

Una fiesta en una empresa para el lanzamiento de su nuevo producto, que comienza para el espectador en la antesala del espacio escénico. Una escenografía realista que reproduce el interior con todos los objetos que pueblan un baño, la intimidad de un baño de hombres; y el exterior, la terraza a la que se accede por una pequeña escalera. Uno de esos hombres está en crisis, encerrado en uno de los compartimientos del baño; de él sólo vemos su calzado; de él vamos construyendo su imagen, reconstruyendo su historia, a partir de las voces de los otros, que necesitan su presencia, para cumplir con el deseo de su ambición. El éxito es algo más que el dinero, es el poder que podemos emplear sobre los otros, ante los otros, como los mejores, capaces de conseguir lo que nadie más pudo. Pero ante esa exigencia feroz, que vemos como público en lo micro transitar por el cuarto de baño y en lo macro, más allá de las paredes de él; se presenta como el verdadero antagonista, el miedo a enfrentar el fracaso que paraliza, que impide dar la cara a los acontecimientos. Ricardo está en crisis, y sus subordinados no saben cómo hacerlo reaccionar, ante esa situación se van desarrollando las acciones que ponen al desnudo quien es quien en el relato. Las relaciones que los unen en el presente y lo hicieron en el pasado. Ataque te pánico-17El grupo de actores lleva con buen ritmo las secuencias que por momentos parecen una comedia de enredos, entradas y salidas que sólo suman confusión a la trama, para ir deslizándose a un drama que pondrá negro sobre blanco. El deseo y el sexo como moneda de pago, el precio del silencio, la complicidad y el soborno atraviesan todas las clases sociales que aparecen en escena: aquellos que ejercen altos cargos en la empresa, y los que sirven en los niveles de maestranza; todos tienen ambiciones y son capaces de cualquier cosa para lograrlas. Las actuaciones logran la verosimilitud con sus personajes, y mantienen la tensión necesaria, a partir del estereotipo de lo que se espera de ellos. La temática cruza una enfermedad psicológica que parece querer convertirse en pandemia en el mundo, con los excesos de una sociedad capitalista que ha invertido los valores de una manera tan siniestra y perversa que parece imposible volver sobre nuestros pasos. El sistema provoca en aquellos que todavía guardan un poco de sensibilidad o conciencia, una parálisis social que les impide enfrentarse al mundo y a sí mismos. La dirección de la puesta pasa el punto de vista por esa lectura de sentido y lo hace desde el absurdo de una situación que pone en jaque todo el andamiaje construido; una acción, una sola desequilibra la estructura e impide que el mecanismo siga adelante con eficacia. La frutilla del postre es que el final no es el final, o sí lo es en la sala, porque luego cada uno de los espectadores recibirá una sorpresa, que como tal no develaré; pero que también produce un cruce, esta vez de lenguajes. Ataque de pánico es una puesta que entre- tiene, y a la vez quiere hacernos reflexionar sobre quiénes somos, cuando la circunstancias nos obligan a elegir. beso

Ficha técnica: Ataque de pánico de Martín Cañeque, Maia Morea, Fernando Rodil. Actúan: José Luis Aducci, Federico González Bethecourt, Maia Morea, Esteban Rezk, Carina Stefanini, Pablo Valvez, Sebastián Vasallo. Vestuario, escenografía e iluminación: Kenneth Orellana. Video: Caio Saniceto. Fotografía: Vicky Medici. Diseño gráfico: Martín Bayne. Asistente de dirección: Mariano Lombardi. Producción: Martín Cañaque, Maia Morea. Dirección: Soledad Sauthier. Reestreno 2017. Sala: La verbena almacén de Arte.

Sherlock Holmes, El sabueso de Baskerville de Guillermo Yanícola

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Sherlock Holmes, El sabueso de Baskerville

Adaptación de Guillermo Yanícola

Elemental, mi querido Watson

000154596Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El detective más famoso de la literatura, y uno de sus conocidos relatos, la novela El sabueso de Baskerville (1901/2)1 es el soporte textual que utiliza Guillermo Yanícula para escribir una dramaturgia que parodia a los personajes y las situaciones, y nos ofrece una pieza de comedia sumamente entretenida, y talentosamente interpretada por los actores platenses: Martín Eliseo Mendivil, Sherlock Holmes; Emilio Berasain, el doctor Watson. Ambos llevan adelante todos los actantes, que integran el mapa de la tensión dramática, personajes tanto masculinos como femeninos; y con sencillos recursos de cambio de objetos en la vestimenta, y en la tonalidad de las voces, recrean las diferencias que hacen posible un diálogo coral. Del género policial a la dramaturgia, la síntesis fue necesaria para que los hechos fueron narrados por la pareja inseparable sin perder el infaltable suspenso requerido, que tan bien conocía el autor Arthur Conan Doyle. El relato central está enmarcado en un lugar, la casa de Holmes, y en un tiempo, el momento que el detective piensa que ya está viejo y retirado del ejercicio de su profesión, y es su fiel amigo Watson quien trata, apelando a la memoria de su caso más resonante, de convencerlo que no es así y que todavía puede seguir investigando y resolviendo casos de difícil solución. Con una escenografía funcional que recrea el siglo XIX en Londres, y que permite con su buen diseño el desplazamiento de los actores con total fluidez, acompañados de un vestuario igualmente realista, los actores en una excelente performance construyen relato, espacios y personajes a partir de la palabra, el rompimiento de la cuarta pared, una gestualidad y un manejo corporal que le imprime a la acción un ritmo intenso y sin interrupción hasta el desenlace de la pieza. 000120467La puesta y sus actores fueron premiados el año anterior, y ambos forman parte del grupo teatral, El Esférico2. Ambos saben sacar partido de tics y giros lingüísticos que provocan la risa del espectador franca y abierta. Así como afirmamos antes, crean estereotipos con la ayuda del vestuario, el maquillaje, que nos introducen en la trama de la historia. Raccontos y flash-backs que conforman una teatralidad posible, donde la representación dentro de la representación nos sitúa como espectadores en una espiral temporal, que nos obliga a una atención sostenida. Un teatro que hace una muy buena síntesis entre la palabra y la corporalidad, voz y gesto aunados para la concreción de un muy buen trabajo teatral.000120466

Ficha técnica: Sherlock Holmes, El sabueso de los Baskerville. Adaptación de Guillermo Yanícola. Intérpretes: Martín Eliseo Mendivil (Sherlock Holmes), Emilio Berasain (Doctor Watson). Diseño y realización de escenografía y objetos: Ana Lía Bertola, Liliana Cáceres. Diseño y realización de vestuario: Magali Salvatore. Maquillaje, Pelucas y Postizos: Sofía Urtea. Selección musical: Tomás Picó. Fotografía y video: Gaby Gagliardo. Diseño gráfico: Antonio García Aprea. Operación técnica: Juan Manuel Orsini – Gustavo Lista. Prensa: Simkin & Franco. Producción CABA: Francisco Hails. Dirección: Ana Clara González. Nün Teatro Bar. Segunda Temporada, reestreno: 01/04/2017. Duración: 55′.image002

1 El sabueso de los Baskerville, también traducido como El perro de los Baskerville o El mastín de los Baskerville, es la tercera novela de Arthur Conan Doyle que tiene como protagonista principal a Sherlock Holmes. Fue publicada por entregas en el The Strand Magazine entre 1901 y 1902. La novela está principalmente ambientada en Dartmoor, en Devon, un condado del oeste de Inglaterra. Conan Doyle escribió esta historia poco después de regresar de Sudáfrica, donde había trabajado como voluntario médico en The Langman Field Hospital en Bloemfontein. Fue asistido en el argumento por un periodista de 30 años de edad del Daily Express llamado Bertram Fletcher Robinson (1870-1907). Sus ideas provienen de la leyenda de Richard Cabell, que fue la inspiración de la leyenda de los Baskerville. Su tumba se puede ver en un pueblo llamado Buckfastleigh.

2El grupo El Esférico se formó en Chascomús, allá por el 2000.

Clara de Sofía Wilhelmi

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Clara de Sofía Wilhelmi

Un thriller, una comedia de enredos, una puesta divertida e interesanteunnamed

Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

El Camarín de las Musas ofrece entre su variada cartelera una puesta que posee dos características que lo constituyen en una buena performance teatral: un texto interesante, y un muy grupo de actores que lo llevan adelante con talento. Clara de la dramaturga Sofía Wilhelmi, construye un relato que involucra a cinco personajes alrededor de un sexto que nunca aparece en escena, pero que es el centro del conflicto. Un pedido desesperado, una negativa atravesada por la ambición y las leyes del mercado, una venganza, una confusión de sentimientos entre los participantes de esa espiral de sucesos, un vigilante de la seguridad que también se deja atravesar por la ambición y que muestra la hipocresía en la que como sociedad nos movemos, y un final inesperado, hacen que no dejemos ni un solo minuto de mantener la expectación, a risa franca, por lo absurdo de algunas situaciones que a la vez afirman que la realidad también tiene su buena cuota de locura. Cada personaje está bien delimitado desde la textualidad y desde la actuación, y todos en conjunto conforman un sólido equilibrio de fuerzas en escena. u1rlLa minimalista y a la vez funcional escenografía de José Escobar: un placard con varias puertas que abren la posibilidad que el afuera intervenga y que guarda los objetos necesarios para la acción, un sofá, nada más. La sólida estructura de color oscuro que observamos al ingresar en el centro nos produce cierta distancia pero, luego, rápidamente y ante la proximidad con el espacio escénico nos involucra en la historia que llevan adelante estos cinco personajes. Por un lado, el placard tiene un protagonismo especial y, por otro, estos hombres le ponen comicidad y frescura a algunos temas difíciles de nuestra cotidianidad. El acertado vestuario termina por otorgarle la textura necesaria a estos seres atrapados en algún departamento de nuestra ciudad. Un tempo cronometrado por la iluminación de Diego Becker, con reiterados apagones que logran el cambio de situaciones, el ingreso y el egreso de los personajes, sin cambios en el espacio; da lugar al acontecimiento y a los temas que se van entretejiendo en los diálogos dejando que el contexto se haga presente y que las preocupaciones personales aparezcan en cada uno: la muerte, el dinero, el prestigio, el amor, la homofobia, la discriminación, la violencia. Todo atravesado por un ingrediente necesario para el género, el humor, que va desde la confusión hasta la necesidad de resolver con una salida inesperada. Desde allí la crítica feroz a la medicina, a los resortes de la inseguridad, a la falsedad de principios, y en un acto metateatral, al oficio de actor. La dramaturga de origen peruano pero formada en la Argentina, tiene dos obras anteriores: Baby Call (2013) y Un nuevo continente (2016), y es también actriz y directora. Bajo su mirada se mueven los hilos que van construyendo la trama, las características que van componiendo los personajes.url

Ficha técnica: Clara de Sofía Wilhelmi. Intérpretes: Javier Pedersoli, en el mes de febrero su personaje es realizado por José Escobar, Agustín León Pruzzo, Francisco Prim, Ezequiel Tronconi, Claudio Mattos. Fotografía: Lau Castro. Diseño Gráfico: Petre. Diseño de Espacio: José Escobar. Vestuario: Marina Claypole. Diseño de Luces: Diego Becker. Asistente de Dirección: Natalia García. Prensa y Comunicación: Carolina Alfonso. Dirección: Sofía Wilhelmi. El Camarín de las Musas. Reestreno: 21/01/2017. Duración: 90′.unnamed1

El sepelio -una comedia trágica- de Heidi Steinhardt

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El sepelio –una comedia trágica- de Heidi Steinhardt

Una madre, tres hijos, y un futuro imprevisible

000066647Azucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Heidi Steinhardt pertenece dentro del campo de los últimos diez años a la categoría de dramaturga /dramaturgista, es decir, aquella profesional que recorre varias de las funciones que hacen a la concreción de la puesta teatral. Escribe El sepelio en 2008, luego de su pieza más conocida El trompo metálico (2007) Ha tenido a lo largo de estos años numerosas puestas, y siempre ha conseguido más allá de las diferencias encontradas de las lecturas críticas, un espacio dentro del público que en noviembre de 20161, en un Picadero casi completo, aplaudió de pie el final de un excelente trabajo donde se destaca la actuación de Cristina Maresca; la actriz que lleva adelante el personaje de Zulema desde su estreno y que desde allí, su voz y su cuerpo hacen que la acción crezca, siendo ella en quien recae el peso de la intriga. En una escena de continente realista el interior de una casa de clase media baja aparece con su mesa de comedor, el aparador a fondo, una tabla de planchar, y una mecedora que junto a una pequeña mesita será el refugio de Alfredo, uno de los hijos. Los inmemoriales patines que muchos guardamos en el recuerdo, infaltables en toda casa que se preciara de cuidada y limpia, artefactos primarios para guardar el polvo y sacar al mismo tiempo brillo al piso son uno de los elementos que la madre utiliza para el control y el disciplinamiento de los tres. Zulema tiene sobre ellos, jugando un humor ácido e irónico, o cree tener controlada todas las situaciones de su familia, donde el padre ya está ausente, y donde un secreto esconde la necesidad de una reunión que los involucra. Con un tono de docente a la antigua, que castiga con la palabra y algo más, se mueve entre los tres para conmoverlos o sobornarlos tejiendo una red entre los hermanos de mentiras que por un momento los enfrentarán. Todo en esa vida parece una puesta en escena, donde ella dirige las acciones, hasta el momento último donde quiere ser despedida como corresponde. Diego Rinaldi, como Coyi, Guido Silvestein como Pedro y Ariel Mele como Alfredo, componen con acierto, un fresco que como en el mejor de los grotescos es el exponente de las miserias humanas que constituyen muchas veces las relaciones familiares, y sobre todo, la distancia que de generación en generación se va ahondando cuando el desdén es el sentimiento que prevalece. Maresca compone una madre que nos hace reír en todo momento de la situación pero también de nosotros mismos, a pesar del fondo oscuro de sus intenciones, y tal vez sea, como se dijo muchas veces, porque el cuadro que compone la dramaturga nos representa más de lo debido o deseado. Porque nuestra clase media se sostiene a partir de las apariencias, se miente a sí misma para mostrar la máscara ante la sociedad de una vida “normal”, mientras debajo de la alfombra se oculta el maltrato, la indiferencia o la manipulación y la conveniencia. Una textualidad que nos interpela en escena, sin ruptura de la cuarta pared, que pone en abismo el imaginario de la familia ideal, que nos lleva a preguntarnos sobre los roles de la maternidad, sobre los hijos, sobre los hilos delgados y a veces invisibles de la culpa que sostienen la intrincada estructura de una casa, que busca desesperadamente parecer normal.000150308

Ficha técnica: El sepelio –una comedia trágica- de Heidi Steinhardt. Elenco: Cristina Maresca (Zulema), Diego Rinaldi (Coyi), Guido Silvestein (Pedro), Ariel Mele (Alfredo). Iluminación: Christian Gadea. Diseño gráfico: Dannah Michinski. Fotografía: Gustavo Maggi. Producción: Diego Rinaldi / Paula Russ. Asistente de dirección: Paula Russ. Dirección: Heidi Steinhardt. Teatro El Picadero. Duración: 70′.

1 El sepelio estrenado en 2009 ha tenido diferentes espacios entre ellos el Centro Cultural Rojas y La Carbonera, esta vez El Picadero ha sido el locus elegido para el mes de noviembre.

Niños del limbo de Andrea Garrote

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Niños del limbo de Andrea Garrote

Me interesa un sentido más primigenio de la política en relación con cómo vivir entre nosotros (Andrea Garrote)

unnamedAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Hablar de una puesta que tiene ya seis temporadas, es casi una redundancia, todo lo que se puede decir es sumar más palabras a una obra de la cual su continuidad en el campo y la respuesta del espectador habla por sí sola. Sin embargo, sentimos la necesidad de expresarnos para dar cuenta del interesante momento pasado, y el disfrute ante el buen teatro: texto, actuación, dirección; donde todo está armonizado para que el tiempo transcurra a partir de las acciones que se desarrollan en el espacio escénico con absoluta fluidez. Con mucho humor, ácido, cínico, por momentos ingenuo en algunos de los personajes, que lejos de ser el que más distante está de la realidad es quien tiene claro mucho más que lo que dice. La pieza divide el universo que trabaja entre la literatura y lo concreto real, la vida que corre paralelamente a la búsqueda de belleza dentro y con las palabras. Un taller de escritura en su propia casa, la de Martina (Andrea Garrote), que vive para la literatura, rodeada de una doble biblioteca, continente de la sala. Una novela sin terminar de una de las integrantes del grupo y una historia del policial negro, con persecuciones y deudas mafiosas, que se cruzan en la intersección de esa sala y atraviesa a los personajes que son a la vez testigos y protagonistas de los eventos que transcurren. Lindando con el absurdo las situaciones nos permiten reflexionar, entre otras cosas, sobre el papel que tiene a veces la cultura como elemento de fuga para que la realidad no nos roce. La cosmovisión literaria y la vida misma, se asimilan, y una u otra serán paradigma de los hechos, inspiración que se multiplica cuando ambos mundos se atraviesan, y la lectura produce la realidad, mientras que lo real es la prueba de cómo construimos la vida a partir de los procedimientos que componen el discurso. La verdad queda así diluida, perforada, por la inestabilidad de la mirada que tenemos sobre los sucedidos, y por la duplicidad de las miradas, que se hace carne en las gemelas madre y tía de Lionel (Alejandro Zingman). ¿Quienes son los niños del limbo? ¿Dónde está el limbo que resguarda la inocencia de los niños? unnamed3Todos nosotros que vivimos en mundos paralelos, la televisión y sus personajes mediáticos, la literatura como refugio de la vida misma, y el teatro que nos permite una percepción equidistante de ambos. Teatralismo, metatetralidad, representación dentro de la representación, momentos de humor que rompen con la cuarta pared, Lionel afirmando que se ubica en esa esquina para compensar el desequilibrio escénico como guiño al público, de que es teatro, que es discurso, un armado que parece decir algo que puede suceder con las complejidades de la vida, o parecido, pero que bien sabemos que no es real aunque pueda serlo. Las actuaciones son excelentes, y logran que un muy buen texto dramático se efectivice en escena con éxito. Andrea Garrote funda en 1994 junto a Rafael Spregelburd la compañía Patrón Vázquez, y pertenece a la generación que luego de la democracia comenzó una nueva manera de entender la dramaturgia, discutiendo con la poética realista los conceptos de: verdad, política, compromiso, arte. Desde su estreno, en el 2009, Niños del limbo tuvo y tendrá una excelente recepción del público y la crítica. Porque deja al descubierto el perfecto entramado entre la escritura dramática y la escénica, con el plus extra de contar con A. Garrote también en el elenco. Una comedia hilarante, fresca, que nos sorprende constantemente con un dinamismo sostenido desde el discurso verbal y corporal, más allá de las constantes entradas y salidas de los personajes. Una puesta en escena realista, con mate y cafecito de por medio, donde claramente la posible biblioteca deja al descubierto varios sentidos. Esperamos la pronta reposición de este hecho teatral que denota una mirada inteligente.unnamed1

Ficha técnica: Niños del limbo de Andrea Garrote. Elenco: Amanda Busnelli (Carmen Goméz / Fanny Francini), Andrea Garrote (Martina Briganza), Guillermo Jacubowicz (Diego Neto), Alejandro Pérez (Francisco Werty), Javier Rodríguez (Ángel Kelzer), Mariano Sayavedra (Oscar Rubio), Alejandro Zingman (Leonel Gómez). Prensa y Comunicación: Carolina Stegmayer, Gastón Filgueira. Vesturario: Romina Cariola. Escenografía y Diseño de luces: Pedro Piana & Santiago Badillo. Música Original: Federico Marquestó. Asistencia de dirección: Lucila Pérez Lascano. Dirección: Andrea Garrote. Espacio Callejón. Reestreno: Agosto 2016. Duración: 95′.unnamed2

El día que Osvaldo entró al cielo con un pollo de Leo Mendoça

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El día que Osvaldo entró al cielo con un pollo de Leo Mendoça1

La comedia es también un tema serio

osvalod-y-liliAzucena Ester Joffe, María de los Ángeles Sanz

Osvaldo Pérez es un hombre común, así o de una manera parecida, comienza la textualidad dramática de Leo Mendoça, afirmando que de las historias de hombres comunes de vidas grises e invisibles para la mayoría se basa su dramaturgia para ayudarnos a reflexionar desde el humor de la hipocresía de la sociedad, sus creencias y sus valores. La defensa del personaje, que intenta varias veces pasar a la eternidad sin conseguirlo, es un cúmulo de pequeñas maldades que le dan desahogo a su frustración. Enamorado de una gallina, que no es tal, en realidad en la pieza nada es lo que parece, finalmente se encuentra con su día final y recibido en el cielo enfrenta un juicio sumario, no realizado por Dios que nunca aparece sino por una asistente que lo devuelve a la tierra a cumplir con el reglamento. El autor tiene ya en su haber dos piezas en los escenarios de Buenos Aires: La mujer que levantó del auto, y Perro que fuma, en ambas pone en acto en el campo teatral porteño un género, la comedia que tiene escasos cultores dentro del circuito alternativo. Como en el grotesco, Osvaldo es un personaje al que el fracaso lo persigue como una sombra, y que finalmente encuentra su momento en el patetismo de un final inesperado. En un espacio despojado, desangelado, con una escenografía que refuerza la idea y que servirá para las diferentes geografías, la de arriba y la de abajo, se encuentra a fondo un armario, que recuerda el de Narnia, porque de su interior surgirán los cambios necesarios para que las acciones se sucedan, desde allí se producirá la mutación entre la vida y la muerte.lili-ad-1 La dirección apuesta como la dramaturgia a hacernos reír de las vicisitudes por las que tiene que pasar Osvaldo, y trasgrede ese humor con la aparición del hombre de negro y su guitarra que desde el cinismo de sus canciones nos plantea las contradicciones y nos obliga a un momento de reflexión. Un personaje narrador que se desplaza con diferentes y sutiles acciones que cambiarán el rumbo de su vida, la de Osvaldo. La textualidad gana con las muy buenas actuaciones, que le dan a cada uno el tono necesario para la provocación al espectador y el ritmo que nunca decae. Dios y diablo (Diego Kompel) como por encanto le da vida a Lili, la elegante gallina con sus zapatitos rojos y es la acompañante perfecta para el protagonista. La marioneta 2es un personaje más que contribuye a cerrar el círculo lúdico donde estos seres nos sumergen desde el inicio. Es interesante como en escena se realiza la transferencia entre las almas de Osvaldo (Santiago Fraccarolli) y Zetus (Gigi Bonaffino), con un muy buen dominio corporal y el correspondiente cambio en el rostro y en la voz, aceptamos la ficción sin ver al artilugio. Mientras la Asesora de dios (Julia Funari) intenta mantener el orden y la norma. El elenco con solvencia les da textura a estos personajes risibles que se apoderan del espacio lúdico y nos hacen ingresar para llevarnos después una sonrisa. Osvaldo y su pequeña y gris vida es el típico personaje fracasado, que se mueve entre la risa y el llanto y nos hace cómplices en la platea de los devenires de su patetismo.

trasnformacion-osvaldo-ad-2Ficha técnica: El día que Osvaldo entró al cielo con un pollo de Leo Mendoça. Elenco: Santiago Fraccarolli, Julia Funari, Gigi Bonaffino, Diego Kompel. Supervisión artística: Javier Daulte. Asistencia de dirección: Paolo Giuliano. Escenografía: Esteban Siderakis. Vestuario: Pilar López Camelo. Realización de vestuario: Gelén Suárez. Música: Ale De Luca. Entrenamiento vocal: Florencia Beraza. Sonidos: Sebastián Irigo. Preproducción: Cintia Rojo. Producción ejecutiva: Javier Torres Dowdall. Ilustraciones: Karol Turan. Diseño gráfico: Karol Turan/ estudiocumbre.com.ar Iluminación: José Binetti. Realización Lili: Gabriel Calderón. Fotografía: Julia Gel. Dirección: Leo Mendoça, Sebastián Irigo. Espacio Callejón. Estreno: 14/08/2016. Duración: 75′.

1Leo Mendoça es graduado en publicidad y master en dramaturgia por la UBA. De origen brasileño es publicista, escritor y dramaturgo, graduado en publicidad y master en dramaturgia por la UBA Sus textos estuvieron en varios países, como Francia, México, Brasil e Inglaterra, junto a exhibiciones de artistas plásticos, fotógrafos y cineastas importantes como Daniel Leite. En Río de Janeiro, Brasil, escribió para publicidad, programas de televisión, cine y teatro. Sus trabajos en general son cortos y objetivos, hablando del hombre común, de personas que no son vistas en nuestra sociedad, haciéndonos cuestionar sobre nuestros valores morales y mirar la vida desde otra perspectiva.  Sus cortometrajes y textos teatrales ganaron importantes premios internacionales y menciones en festivales como Festival Nuevo Cine Latino Americano en Habana (Cuba), Tokio Film festival, Festival de Gramado (Brasil), Premio Rozenmacher de Dramaturgia 2013 (Argentina), haciendo un muestreo de que este artista aun tiene un gran camino por recurrir, ya que se instala definidamente en Buenos Aires – Argentina.

2Muñeco que se mueve por medio de una cruceta de la cual cuelgan unos hilos que van atados a su cuerpo o bien metiendo la mano por debajo del vestido; se usa generalmente para representaciones teatrales infantiles o populares. Los artistas que construían y manejaban los muñecos recibieron en España el nombre de titereros (así se lee en El Quijote) o titiriteros. Como otros cómicos de la legua actuaban por lo general al aire libre, en corrales, o en los interiores de los mesones. En el Siglo de Oro español la palabra titiritero amplió su campo semántico y empezó a aludir no sólo a los artistas de marionetas sino también a los saltimbanquis, acróbatas, prestidigitadores y volatineros. (Wikipedia)